⚕️ Hoja de farmacovigilancia y vacunación previa en inhibidores JAK

💡 Idea-fuerza

Los inhibidores JAK son moduladores inmunitarios potentes pero reversibles.
Su seguridad depende menos del fármaco que de cómo y cuándo se inicia.
Una farmacovigilancia bien estructurada permite mantener eficacia, prevenir infecciones graves y detectar precozmente toxicidad hematológica o metabólica.

🧬 Objetivos de la monitorización

  1. Evaluar el estado inmunitario antes de empezar.
  2. Prevenir complicaciones infecciosas y trombóticas.
  3. Detectar toxicidad hematológica, hepática o lipídica durante el tratamiento.
  4. Reintroducir el fármaco con seguridad tras pausa o cirugía.

🧾 Evaluación previa al inicio

Historia clínica dirigida: infecciones previas, neoplasias, vacunación, factores trombóticos o cardiovasculares.
Exploración física: signos de infección latente, adenopatías, cicatrices quirúrgicas recientes.
Analítica basal:

  • Hemograma completo y fórmula leucocitaria.
  • Transaminasas, bilirrubina, creatinina.
  • Perfil lipídico (colesterol total, HDL, LDL, triglicéridos).
  • Glucemia y HbA1c si hay riesgo metabólico.
  • Serologías: hepatitis B y C, VIH, varicela-zóster, tuberculosis (IGRA o Mantoux).
    Otros según contexto: ferritina, PCR, autoanticuerpos, CK si uso prolongado o combinación con estatinas.

💉 Vacunación previa

Indispensables antes de iniciar cualquier inhibidor JAK:

  • Varicela-zóster: vacuna recombinante Shingrix® (2 dosis, separadas 2–6 meses).
  • Hepatitis B: completar pauta o comprobar anticuerpos protectores.
  • Hepatitis A: si riesgo epidemiológico o inmunosupresión crónica.
  • Gripe y COVID-19: anualmente según temporada y estado inmunitario.
  • Neumococo: si edad >65 años o comorbilidad pulmonar/cardiaca.
  • VPH: en pacientes jóvenes o con verrugas genitales persistentes.

Evitar vacunas vivas atenuadas (varicela clásica, fiebre amarilla, sarampión-rubeola-parotiditis) desde 4 semanas antes y durante el tratamiento.

🔁 Controles periódicos

Hemograma:

  • Cada 4–8 semanas durante los 3 primeros meses.
  • Luego cada 3–6 meses.
    Suspender si leucocitos <2.000/mm³, linfocitos <500/mm³ o plaquetas <75.000/mm³.

Transaminasas:

  • A los 3 meses y luego cada 6 meses.
    Suspender si ALT o AST >3× LSN.

Perfil lipídico:

  • A los 3 meses, luego anual.
    Reevaluar si triglicéridos >400 mg/dl o LDL >190 mg/dl.

Creatinina / CK / glucemia:

  • Según comorbilidades y fármaco usado.

Reevaluación clínica:

  • Buscar fiebre, tos persistente, herpes zóster, lesiones cutáneas nuevas, disnea o fatiga súbita.
  • Si hay síntomas de infección sistémica → suspender temporalmente y reevaluar.

⚠️ Situaciones especiales

Cirugía o procedimientos invasivos:

  • Suspender 3–5 días antes (según semivida).
  • Reintroducir 3–7 días después si hay buena cicatrización y sin signos de infección.

Infecciones:

  • Leves (IVAS, herpes simple) → puede continuar.
  • Moderadas o graves → suspender hasta resolución completa.

Vacunación pendiente:

  • Completar antes de iniciar tratamiento o programar pausas seguras (mínimo 2 semanas tras la segunda dosis).

Embarazo y lactancia:

  • Contraindicados; suspender al menos 1 semana antes de concepción planificada.

🧠 Claves interpretativas

• Los efectos adversos graves son raros, pero la prevención es más eficaz que el tratamiento.
• El perfil lipídico suele mejorar al reducir inflamación; no siempre requiere tratamiento.
• El riesgo trombótico se asocia sobre todo a edad >65 años, obesidad, inmovilización o dosis altas.
• El riesgo infeccioso real en práctica dermatológica es bajo con monitorización adecuada.
• En alopecia o vitíligo, el seguimiento puede espaciarse si no hay factores de riesgo.

🐚 Perlas clínicas

• El control no es burocracia, es farmacología preventiva.
• Antes de la primera dosis, vacunar, analizar y documentar.
• Si el paciente pregunta “¿por qué tantas analíticas?”, responde: “Porque tu sistema inmune tiene memoria, y queremos que siga funcionando bien.”
• En infecciones leves, no interrumpas sin motivo; en fiebre alta, pausa siempre.
• Al suspender un JAK, la inflamación puede tardar 2–4 semanas en reaparecer; ese margen permite ajustes sin recaídas.
• Shingrix antes, no después: es la vacuna más olvidada y la más importante.
• La mejor señal de farmacovigilancia es la confianza: el paciente que entiende sus controles colabora.

🧭 Resumen integrador

La farmacovigilancia de los JAK no es un trámite, sino un acto terapéutico en sí mismo.
Vacunar, medir, anticipar y explicar forman parte del mismo tratamiento.
Los inhibidores JAK son eficaces y seguros si se usan con precisión y previsión:
primero proteger, luego modular, después mantener.
Así se transforma la dermatología inmunológica en dermatofarmacología responsable.