John B. Mulliken (1938–2026)

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JOHN B. MULLIKEN (1938–2026)

El cirujano que puso orden en el caos de las anomalías vasculares

El arquitecto de la clasificación que separó tumores vasculares de malformaciones

Durante décadas, las anomalías vasculares infantiles estuvieron atrapadas en un problema aparentemente sencillo pero clínicamente devastador:

nadie hablaba exactamente el mismo idioma.

Hemangioma.

Angioma.

Linfangioma.

Malformación arteriovenosa.

Nevus vascular.

Términos diferentes podían utilizarse para lesiones biológicamente distintas.

Y lesiones completamente diferentes podían recibir el mismo nombre.

John B. Mulliken cambió esa situación.

En 1982, junto con Julie Glowacki, propuso una clasificación basada no en el aspecto superficial de las lesiones, sino en su comportamiento biológico y las características de sus células endoteliales.

La distinción fundamental era extraordinariamente poderosa:

tumores vasculares ≠ malformaciones vasculares.

Aquella separación reorganizó un campo entero.

Diagnóstico.

Pronóstico.

Imagen.

Cirugía.

Tratamiento.

Investigación.

Genética.

La clasificación moderna de la ISSVA sigue construida sobre aquel cambio conceptual.


🌟 1. Formación y trayectoria: un cirujano fascinado por las anomalías del desarrollo

John B. Mulliken nació en Chicago en 1938.

Estudió Química en Princeton University y posteriormente Medicina en el Columbia University College of Physicians and Surgeons, donde se graduó en 1964.

Completó formación quirúrgica en Massachusetts General Hospital y posteriormente se especializó en cirugía plástica en Johns Hopkins Hospital.

En 1974 se incorporó al Children’s Hospital Boston, posteriormente Boston Children’s Hospital.

Allí desarrollaría prácticamente toda su carrera.

Su trabajo abarcó dos grandes territorios:

cirugía craneofacialy anomalías vasculares.

Pero en este último campo encontró un problema especialmente profundo.

Los pacientes llegaban con diagnósticos que no reflejaban la verdadera naturaleza de sus lesiones.

La terminología era tan confusa que podía condicionar tratamientos incorrectos.

Mulliken decidió empezar por lo fundamental:

definir qué era cada lesión.


🔬 2. Su aportación central: tumores vasculares y malformaciones no son lo mismo

A) 1982: Mulliken y Glowacki

Mulliken trabajó con Julie Glowacki estudiando muestras de lesiones vasculares infantiles.

Analizaron su histología.

Su comportamiento clínico.

Y especialmente las características de sus células endoteliales.

Emergieron dos grupos completamente diferentes.

Por una parte estaban los hemangiomas infantiles.

Mostraban:

proliferación endotelial activa,crecimiento rápido tras el nacimiento,y posterior involución espontánea.

Por otra estaban las malformaciones vasculares.

En ellas el endotelio no mostraba aquella proliferación tumoral.

Las lesiones estaban presentes desde el nacimiento, aunque pudieran pasar inicialmente inadvertidas, y tendían a crecer proporcionalmente con el paciente o expandirse por cambios hemodinámicos.

La diferencia era fundamental.

No eran dos variantes del mismo problema.

Eran dos procesos biológicos distintos.

B) Del aspecto a la biología

Hasta entonces muchas lesiones se clasificaban fundamentalmente por cómo parecían.

Rojas.

Azules.

Elevadas.

Compresibles.

Pulsátiles.

Mulliken cambió la pregunta:

¿cómo se comporta esta lesión?

¿Prolifera?

¿Involuciona?

¿Está presente desde el nacimiento?

¿Crece proporcionalmente?

¿Qué tipo de vasos la forman?

Ese desplazamiento desde la apariencia hacia la biología cambió todo el campo.


🧬 3. Contribuciones que marcaron época

⭐ Separar hemangiomas de malformaciones vasculares

Esta es su aportación fundamental.

La distinción permitió comprender que un hemangioma infantil tiene una historia natural completamente distinta de una malformación capilar, venosa, linfática o arteriovenosa.

Y si la biología es diferente, también debe serlo el tratamiento.

⭐ Crear la arquitectura de la futura clasificación ISSVA

La clasificación de Mulliken y Glowacki se convirtió en la base conceptual sobre la que posteriormente se desarrolló la clasificación internacional de las anomalías vasculares.

Con el tiempo, el esquema se amplió enormemente.

Tumores benignos.

Tumores localmente agresivos.

Tumores malignos.

Malformaciones capilares.

Venosas.

Linfáticas.

Arteriovenosas.

Combinadas.

Alteraciones de vasos mayores.

Síndromes genéticos.

Pero el principio fundamental permanece:

tumor vascular o malformación vascular.

⭐ Construir un equipo multidisciplinar

Mulliken comprendió también que estos pacientes no podían pertenecer a una única especialidad.

Una anomalía vascular compleja puede requerir:

dermatología,

cirugía plástica,

radiología intervencionista,

hematología,

patología,

otorrinolaringología,

cirugía pediátrica,

genética.

El Vascular Anomalies Center de Boston Children’s Hospital se convirtió en uno de los grandes modelos internacionales de atención multidisciplinar.

⭐ Crear una comunidad internacional

Desde la década de 1970, Mulliken y el cirujano vascular Anthony Young comenzaron a organizar reuniones internacionales dedicadas exclusivamente a las anomalías vasculares.

De aquellas reuniones acabaría surgiendo la International Society for the Study of Vascular Anomalies —ISSVA—.

La clasificación tenía ahora una comunidad encargada de revisarla y desarrollarla.

El lenguaje se convirtió en consenso.

⭐ Refinar el concepto de hemangioma

La investigación posterior permitió separar también diferentes tumores vasculares.

Hemangioma infantil.

Hemangiomas congénitos.

RICH.

NICH.

PICH.

Tumores vasculares completamente diferentes podían empezar a reconocerse mediante su historia natural y su biología.

La clasificación seguía evolucionando.

Pero siempre alrededor de la misma pregunta:

¿qué es realmente esta lesión?


🧪 4. El método Mulliken: nombrar según la biología

El método Mulliken puede resumirse así:

observar → seguir → estudiar el tejido → clasificar biológicamente.

No confiar únicamente en el color.

No confiar únicamente en la forma.

Preguntar cómo se comporta la lesión a lo largo del tiempo.

Relacionar ese comportamiento con la histología.

Y solo entonces asignarle un nombre.

La secuencia parece elemental.

Pero en anomalías vasculares fue revolucionaria.

Porque un nombre incorrecto puede conducir directamente a una estrategia terapéutica incorrecta.

La nomenclatura dejó de ser semántica.

Se convirtió en medicina clínica.


🧠 5. Por qué JOHN B. MULLIKEN es un gigante

Porque consiguió algo excepcional:

cambiar el lenguaje de una disciplina y, al hacerlo, cambiar también su práctica.

Antes de Mulliken, términos como “hemangioma” podían aplicarse indiscriminadamente a lesiones con biologías completamente diferentes.

Después de Mulliken, la primera pregunta pasó a ser:

¿es un tumor vascular o una malformación vascular?

Ese simple eje reorganizó el diagnóstico.

Un hemangioma infantil puede proliferar rápidamente y después involucionar.

Una malformación venosa no seguirá esa historia.

Una malformación arteriovenosa puede progresar y producir complicaciones hemodinámicas.

Una malformación linfática posee otra arquitectura y otra evolución.

No puede tratarse igual lo que no es la misma enfermedad.

Mulliken comprendió que antes de desarrollar mejores tratamientos había que construir mejores categorías.

Y esas categorías debían estar apoyadas en biología.

Eso es exactamente lo que hacen las grandes clasificaciones médicas:

transforman diversidad aparentemente caótica en enfermedades comprensibles.

Por eso es un gigante.


🔭 6. Su legado en la dermatología del futuro

Actualmente las anomalías vasculares han entrado en la era molecular.

PIK3CA.

TEK.

RASA1.

EPHB4.

GNAQ.

GNA11.

MAP2K1.

KRAS.

Mutaciones somáticas.

Mosaicismos.

Vías PI3K–AKT–mTOR y RAS–MAPK.

La clasificación está avanzando desde:

fenotipo → flujo → histología

hacia:

fenotipo → biología → mutación → vía molecular → tratamiento dirigido.

Pero ese recorrido sigue una lógica profundamente mullikeniana.

No agrupar lesiones porque se parezcan.

Agruparlas porque comparten biología.

La actual clasificación ISSVA es mucho más compleja que la propuesta de 1982.

Debe serlo.

La ciencia ha avanzado.

Pero todavía conserva su gran división conceptual entre:

tumores vascularesy malformaciones vasculares.

Mulliken murió en enero de 2026, después de haber visto cómo aquella clasificación inicial se transformaba en el lenguaje internacional de toda una disciplina.

Su legado no es un epónimo.

Es algo mucho más poderoso:

un sistema para llamar a las enfermedades por lo que realmente son.

John B. Mulliken no descubrió simplemente nuevas anomalías vasculares.

Enseñó a dejar de confundirlas.

Y al poner orden en los nombres, puso orden en el diagnóstico, el pronóstico y el tratamiento.

Por eso es uno de los gigantes sobre los que seguimos caminando.

DermRX · Revisión técnica por muestreo: · Alcance y estados editoriales. No equivale a una revisión clínica global.