Lecturas clínicas · DermRX · Henry Ford Manual (2020)
Borrador editorial. Síntesis de la fuente de 2020; revisión clínica individual y adaptación regulatoria a España pendientes.
Fuente: capítulo 13, páginas PDF 258-260.
Lo que no debe pasar por alto
El manual destaca estreptococos como causa habitual, y estreptococos betahemolíticos en erisipela. El diagnóstico es principalmente clínico. Edema venoso y dermatitis de estasis pueden imitar celulitis; no precisan antibióticos si no hay infección. Buscar una puerta de entrada: traumatismo, maceración interdigital, tiña pedis u onicomicosis, además de alteración linfática o vascular, cirugía ganglionar y radioterapia.
Proptosis, quemosis, oftalmoplejía o pérdida de agudeza visual sugieren celulitis orbitaria y requieren valoración urgente oftalmológica por riesgo visual e intracraneal. La afectación del pabellón auricular obliga a considerar Pseudomonas. En lactantes, un intertrigo cervical rojo intenso y erosivo puede ser estreptocócico: obtener cultivo si se sospecha.
Manejo según contexto
La fuente recoge dicloxacilina o cefalexina 500 mg cada 6 horas, clindamicina 300-450 mg tres veces/día y doxiciclina 100 mg dos veces/día. No son opciones intercambiables por espectro. En particular, la cobertura frente a MRSA depende de epidemiología y antibiograma; una lista de fármacos activos frente a estafilococo no asegura cobertura adecuada de celulitis estreptocócica.
Contraste puntual: IDSA aconseja cobertura estreptocócica para la celulitis no purulenta; cuando se pretende cubrir simultáneamente MRSA y estreptococo por vía oral, contempla clindamicina o asociar doxiciclina/cotrimoxazol a un betalactámico. IDSA, infecciones de piel y partes blandas.
En casos graves, el libro enumera nafcilina, cefazolina y vancomicina intravenosas. La dosis de vancomicina de 30 mg/kg/día dividida en dos tomas es una referencia histórica incompleta sin función renal ni monitorización; no se usa como orden cerrada. Inmunosupresión requiere cobertura inicial y estudio microbiológico más amplios. Mordeduras y pie diabético amenazante son escenarios distintos: la fuente cita amoxicilina-clavulánico oral y ampicilina-sulbactam intravenoso, respectivamente, sin constituir un protocolo completo.
Prednisona y AINE aparecen como adyuvantes junto con antibiótico, no como sustitutos. La progresión, toxicidad sistémica o respuesta discordante obligan a revisar gravedad, colección o diagnóstico, antes de limitarse a prolongar tratamiento.
Fuente y alcance editorial
Lim HW, Kohen LL, Schneider SL, Yeager D, eds. Practical Guide to Dermatology: The Henry Ford Manual. Springer; 2020. Capítulo 13: Infectious Disease. Páginas PDF 258-260. DOI del capítulo.
Reformulación práctica en español. Las notas de contraste externo están identificadas y enlazadas en el texto; no equivalen a una actualización clínica exhaustiva. Preparado el 12 de septiembre de 2026.
