Epidermólisis ampollosa hereditaria: del plano de despegamiento al gen, la vigilancia del carcinoma y las nuevas terapias de la herida
Sobre el capítulo 48, «Epidermólisis ampollosa» (Has) · Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed., 2022
Un neonato con ampollas por roce obliga a decidir pronto qué biopsiar, qué gen estudiar y qué decir a los padres; un adulto con la forma distrófica, a buscar carcinomas ocultos en heridas crónicas. Esta lectura ordena la fragilidad cutánea hereditaria por la molécula que falla, la prueba que fija el subtipo, las complicaciones que hay que anticipar y los cuidados que cambian la evolución. Se actualiza a octubre de 2026 con la reclasificación de 2020 y las terapias con ensayo de fase 3.
Obra de referencia: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M (eds.), Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed. (Springer, 2022). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 19 min de lectura.
En 20 segundos
- La epidermólisis ampollosa (EA) agrupa genodermatosis en las que falla una proteína de la cohesión epidérmica o del anclaje dermoepidérmico; el nivel de la ampolla separa cuatro tipos: simple, juntural, distrófica y de Kindler.
- Como regla, la ausencia completa de la proteína (colágeno VII, laminina 332) produce el fenotipo grave, mientras que una proteína presente pero defectuosa da formas intermedias o localizadas; por eso la expresión proteica tiene valor pronóstico.
- El diagnóstico exacto es genético; la cartografía por inmunofluorescencia de piel frotada o de ampolla reciente aporta en pocos días el plano y la proteína ausente, algo decisivo en el neonato y para interpretar variantes de significado incierto.
- En la EA distrófica recesiva grave y en la EA de Kindler el riesgo de carcinoma epidermoide agresivo marca el pronóstico del adulto: exige exploración completa periódica (según la guía que cita la obra, desde los 10 años en la distrófica recesiva grave y desde los 20 en la de Kindler) y biopsia de toda herida que se comporte de forma anómala.
- El tratamiento sigue siendo sobre todo de soporte —herida, dolor, prurito, nutrición, dientes, esófago, manos—, pero desde 2022 hay ensayos de fase 3 positivos con una terapia génica tópica, un gel de triterpenos de abedul y láminas autólogas genéticamente corregidas.
- Antes de etiquetar una ampolla de inicio tardío como hereditaria hay que descartar las causas adquiridas: autoinmunes, infecciosas, porfirias o artefacto; y en el lactante, la incontinencia pigmentaria, la ictiosis epidermolítica o la acrodermatitis enteropática.
Claves de la lectura
La molécula que falla decide la altura del corte y casi todo lo que viene después
Las queratinas 5 y 14 forman el andamiaje del queratinocito basal; si fallan, la célula se rompe por debajo del núcleo y la ampolla es intraepidérmica. Plectina y BPAG1e lo anclan a la placa interna del hemidesmosoma, cuya integrina α6β4 se une a la laminina 332; esta y el colágeno XVII cruzan la lámina lúcida; el colágeno VII forma las fibrillas de anclaje bajo la lámina densa. Cuanto más profundo es el plano, más cicatriz, milios y retracción cabe esperar. Como varias de estas proteínas se expresan también en mucosas, músculo, pulmón, riñón o corazón, el gen anticipa la afectación extracutánea.
En el recién nacido el aspecto clínico no basta para fijar el tipo
Al nacer, una EA simple grave, una juntural o una distrófica pueden ser indistinguibles: erosiones extensas, ampollas por manipulación y a veces aplasia cutis en extremidades. Las pistas útiles aparecen después: ampollas herpetiformes agrupadas en la simple grave, tejido de granulación periorificial y en pulpejos en la juntural grave, milios y cicatrices retráctiles en la distrófica, poiquilodermia y fotosensibilidad en la de Kindler. Por eso el pronóstico que se da a la familia en la primera semana debe apoyarse en la cartografía y en el estudio genético, no en la impresión clínica.
La cartografía por inmunofluorescencia es la prueba rápida; la genética, la definitiva
La histología convencional detecta una ampolla intraepidérmica, pero no separa la juntural de la dérmica. La inmunofluorescencia sobre cortes congelados, con anticuerpos frente a queratina 14, plectina, colágeno XVII, laminina 332, integrinas, colágeno VII o kindlina-1, localiza el plano por la posición de los marcadores e indica si la proteína falta o está reducida. Se biopsia una ampolla reciente o piel sana previamente frotada para provocar un despegamiento microscópico. La microscopía electrónica queda para casos con resultado molecular dudoso. El estudio genético confirma el diagnóstico y permite el consejo reproductivo.
La estrategia genética depende de la heterogeneidad de cada tipo
La EA distrófica depende de un único gen, COL7A1, y la de Kindler de FERMT1, de modo que ante la sospecha clínica puede secuenciarse directamente el candidato. La simple y la juntural reúnen muchos genes y se estudian mejor con paneles de secuenciación masiva o exoma, añadiendo análisis de dosis génica cuando se buscan deleciones. Con más de 1 500 variantes descritas y escasas recurrentes, el resultado debe leerse junto al patrón de expresión proteica. En las formas dominantes, simple y distrófica, son frecuentes las mutaciones de novo: unos padres sanos no descartan la herencia dominante.
El carcinoma epidermoide se disfraza de herida que no cura
En la EA distrófica recesiva grave y en la de Kindler el carcinoma aparece pronto y crece sobre cicatrices y úlceras crónicas, lo que dificulta reconocerlo. Según la obra, la sospecha nace de un cambio de conducta de la lesión: cierre más lento de lo esperado, crecimiento rápido, hipergranulación o un dolor nuevo, además de úlceras profundas en sacabocados y áreas hiperqueratósicas. Ante esa duda se toman varias biopsias de distintas zonas, porque una sola puede caer en tejido reactivo, y el tumor confirmado se extirpa precozmente con seguimiento estrecho posterior.
La desnutrición y la anemia empeoran la herida y la herida empeora la nutrición
En las formas graves, las erosiones orales, la disfagia por estenosis esofágica y las fisuras perianales dolorosas reducen la ingesta, mientras la superficie cruenta pierde proteínas, hierro y líquido. El niño queda pronto por debajo de su curva de peso y anémico, y cicatriza peor. La obra recomienda dieta hipercalórica rica en proteínas, fibra, minerales y vitaminas, dieta blanda si la mucosa es frágil y gastrostomía endoscópica en la distrófica grave, que mejora crecimiento y desarrollo. La dilatación esofágica alivia la disfagia, aunque recidiva con frecuencia.
La EA simple localizada es la forma más común y probablemente la más infradiagnosticada
Las ampollas en plantas y palmas tras caminar o trabajar, que empiezan en la infancia o la adolescencia y empeoran con el calor y el sudor, suelen atribuirse a calzado o hiperhidrosis. Casi nunca dejan cicatriz y el pronóstico vital es excelente, pero limitan la vida diaria. Según la obra, en más del 60 % de estos pacientes el frotamiento no logra provocar ampollas para la biopsia, de modo que el estudio genético con panel es aquí especialmente útil. El síndrome de descamación acral, que se agrava con el agua, es su principal imitador.
Subtipos que generan decisiones
Se agrupan por plano de despegamiento y, dentro de cada tipo, se eligen los subtipos que cambian el pronóstico, la vigilancia de órganos o el consejo genético; las variantes muy raras se omiten.
EA simple: rotura del queratinocito basal
EA simple localizada
KRT5/KRT14 · palmas y plantas- Clínica
- Ampollas por fricción en manos y pies desde la infancia o la adolescencia, hiperhidrosis plantar y queratosis palmoplantares; cura sin cicatriz.
- Decisión
- Panel genético cuando la biopsia de piel frotada no logra provocar despegamiento; tratar el sudor y adaptar calzado.
EA simple grave
Antes Dowling-Meara · grumos de queratina- Clínica
- Ampollas agrupadas en patrón herpetiforme en tronco y raíz de miembros desde el nacimiento, con afectación oral y riesgo de infección y retraso de crecimiento.
- Evolución
- La tendencia ampollosa cede con la edad, pero aparecen queratodermia palmoplantar dolorosa y distrofia ungueal; la variante KRT5 p.Glu477Lys se asocia a mortalidad precoz.
EA simple por KLHL24
Codón de inicio · miocardiopatía- Mecanismo
- Mutaciones monoalélicas que estabilizan una ligasa de ubiquitina y aceleran la degradación de la queratina 14.
- Clínica
- Erosiones congénitas en extremidades que curan con atrofia e hipopigmentación; más tarde queratosis plantar, distrofia ungueal y alopecia difusa.
- Vigilancia
- Riesgo de miocardiopatía dilatada en el adulto joven: ecocardiografía periódica aunque la piel haya mejorado.
EA simple recesiva por plectina
PLEC · músculo o píloro- Variantes
- La pérdida de plectina se asocia a distrofia muscular, que aparece en edad escolar y es letal a una edad variable, o a atresia pilórica con mal pronóstico en las primeras semanas.
- Pista
- Una EA simple con debilidad progresiva o con vómitos neonatales obliga a pensar en este gen y a derivar a neuropediatría o cirugía.
EA juntural: despegamiento en la lámina lúcida
EA juntural grave
Laminina 332 ausente · LAMB3 más frecuente- Clínica
- Ampollas cutáneas y mucosas masivas desde el nacimiento, heridas que no cierran y granulación exuberante en pulpejos, región perioral, espalda y nalgas.
- Pronóstico
- Desnutrición, anemia, pérdida proteica e infecciones; suele ser mortal antes de los 2 años, lo que obliga a planificar cuidados paliativos y consejo reproductivo.
EA juntural intermedia
Laminina 332 reducida o COL17A1- Clínica
- Ampollas diseminadas que curan con atrofia y discromía, heridas crónicas con el tiempo, uñas distróficas o ausentes y defectos del esmalte.
- Pista
- En el déficit de colágeno XVII la alopecia empieza en la región parietal y acaba siendo total e irreversible.
Síndrome laringo-onico-cutáneo
Isoforma LAMA3A- Clínica
- Erosiones con tejido de granulación excesivo en lugar de ampollas, lesiones conjuntivales hipergranuladas y onicodistrofia.
- Riesgo
- La granulación laríngea produce disfonía y puede causar asfixia: evaluación otorrinolaringológica precoz.
EA juntural con atresia pilórica
Integrina α6β4 · ITGB4 sobre todo- Clínica
- Ampollas cutáneas y mucosas extensas con atresia pilórica que se opera en los primeros días; mortalidad perinatal alta.
- Evolución
- Si el niño sobrevive, la piel puede estabilizarse; hay que vigilar ampollas y estenosis de vías urinarias bajas.
EA juntural con afectación pulmonar y renal
Integrina α3 · ITGA3- Clínica
- Neumopatía intersticial con dependencia de oxígeno en las primeras semanas y síndrome nefrótico congénito; la fragilidad cutánea pasa inadvertida con facilidad.
- Pronóstico
- Las variantes con pérdida de función fueron mortales antes de los 2 años; algunas variantes de sentido erróneo son leves y sin nefropatía.
EA distrófica: fallo de las fibrillas de anclaje
EA distrófica dominante
Sustitución de glicina en COL7A1- Clínica
- Ampollas acrales, cicatrices, milios y afectación ungueal desde la infancia; mucosas casi siempre respetadas. En algunas familias solo hay distrofia de las uñas de los pies.
- Consejo
- Riesgo del 50 % para la descendencia; las mutaciones de novo son frecuentes.
EA distrófica recesiva grave
Colágeno VII ausente- Clínica
- Ampollas diseminadas desde el nacimiento con milios y cicatrices; seudosindactilia y contracturas de manos y pies en la infancia; estenosis esofágica, microstomía y lesiones oculares.
- Sistémico
- Anemia, retraso de crecimiento, estreñimiento por fisuras perianales y heridas crónicas sobre prominencias óseas.
- Cáncer
- Riesgo de carcinoma epidermoide agresivo a partir de los 10 años, creciente con la edad: principal causa de muerte prematura.
EA distrófica recesiva intermedia
Colágeno VII reducido- Clínica
- Ampollas diseminadas al nacer con evolución moderada; puede haber seudosindactilia y contracturas, pero no mutilación.
- Seguimiento
- Distrofia y pérdida ungueal, afectación mucosa y caries abundantes: odontología precoz y vigilancia oncológica más espaciada.
EA de Kindler y otros trastornos con fragilidad cutánea
EA de Kindler
FERMT1 · kindlina-1 · adhesiones focales- Clínica
- Ampollas acrales congénitas que disminuyen con los años, atrofia del dorso de las manos desde el segundo año, poiquilodermia progresiva y fotosensibilidad.
- Mucosas
- Periodontitis precoz y grave, estenosis esofágica y uretral, colitis y afectación ocular.
- Cáncer
- Carcinoma epidermoide agresivo desde el adulto joven; fotoprotección estricta.
Síndrome de descamación acral
TGM5 · variante recurrente en más del 70 %- Clínica
- Ampollas superficiales en manos y pies que empeoran con el agua y se transforman en descamación del dorso acral.
- Trampa
- Se confunde con la EA simple localizada; el despegamiento está justo bajo la capa córnea.
Displasia ectodérmica con fragilidad cutánea
PKP1 · placofilina 1- Clínica
- Erosiones superficiales y costras desde el nacimiento; después cabello lanoso o escaso, queratodermia dolorosa, fisuras periorales y perianales y blefaritis.
- Histología
- Espacios intercelulares ensanchados en el estrato espinoso con desmosomas escasos y pequeños.
Fragilidad con cabello lanoso y queratodermia
DSP o JUP- Clínica
- Erosiones periorificiales y acrales, pelo lanoso o ausente, cejas y pestañas escasas, queratodermia con fisuras y distrofia ungueal.
- Vigilancia
- Puede asociar miocardiopatía en edad joven: estudio cardiológico desde el diagnóstico.
Contrastes que resuelven la duda
Cuatro pares que se confunden en la consulta o en el laboratorio y cuya separación cambia el pronóstico, el estudio o el consejo genético.
EA hereditaria frente a enfermedad ampollosa adquirida
- Edad de inicio
- La hereditaria suele empezar al nacer o en la infancia; la ampolla que aparece por primera vez en el adulto es autoinmune, infecciosa, porfírica o artefacta hasta que se demuestre lo contrario.
- Prueba
- Inmunofluorescencia directa y serología en la adquirida; cartografía y genética en la hereditaria.
- Ejemplo
- La EA adquirida reproduce el fenotipo distrófico con autoanticuerpos frente al colágeno VII, sin defecto germinal.
EA simple localizada frente a síndrome de descamación acral
- Desencadenante
- Fricción y calor en la primera; contacto con el agua en el segundo, que evoluciona a descamación más que a ampolla.
- Plano
- Rotura del queratinocito basal frente a despegamiento justo bajo la capa córnea.
- Genética
- Herencia dominante con KRT5/KRT14 frente a recesiva con TGM5 o CSTA: el riesgo de recurrencia familiar es distinto.
EA juntural frente a EA distrófica en el neonato
- Clínica precoz
- Ambas pueden mostrar erosiones extensas al nacer; la granulación exuberante periorificial y en pulpejos orienta a juntural (los defectos del esmalte solo se verán más tarde), los milios y las cicatrices retráctiles a distrófica.
- Laboratorio
- La histología no las separa; la cartografía sí: el colágeno VII queda en el suelo de la ampolla en la juntural y en el techo en la distrófica.
- Pronóstico
- Juntural grave, mortal en la primera infancia; distrófica recesiva grave, supervivencia más prolongada pero con discapacidad, cáncer y esperanza de vida reducida.
EA de Kindler frente a otras formas con poiquilodermia
- Pista
- La combinación de ampollas acrales en la infancia, atrofia del dorso de las manos, fotosensibilidad y periodontitis precoz apunta a kindlina-1.
- Ultraestructura
- Planos de despegamiento múltiples en la misma biopsia y reduplicación de la lámina densa.
- Consecuencia
- A diferencia de otras poiquilodermias congénitas, obliga a vigilar estenosis mucosas y carcinoma epidermoide desde el adulto joven.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si un neonato presenta erosiones extensas tras el parto, ampollas al manipularlo y ausencia de piel en ambas piernas
Pediría inmunofluorescencia directa materna e infantil si hubiera duda de penfigoide gestacional, cultivo para descartar impétigo o piel escaldada y, sobre todo, una biopsia de ampolla reciente o piel frotada para cartografía en un centro de referencia, junto con estudio genético. Evitaría esparadrapo, electrodos adhesivos y fricción, y no daría pronóstico a los padres hasta conocer el plano y la proteína.
Si un adolescente consulta por ampollas plantares cada verano tras caminar, con sudoración intensa y un padre con el mismo problema
Sospecharía EA simple localizada y solicitaría un panel de genes de fragilidad cutánea, porque la biopsia de piel frotada a menudo no consigue despegamiento. Recomendaría calzado blando y amplio, protección de puntos de presión con espuma, baños de pies con antiséptico o sal, cremas con urea y valoraría iontoforesis para la hiperhidrosis. Explicaría el riesgo del 50 % de transmisión.
Si un adulto de 28 años con EA distrófica recesiva grave muestra una úlcera en la pierna que lleva meses sin cerrar y ha empezado a crecer y doler distinto
La consideraría carcinoma epidermoide hasta demostrar lo contrario. Tomaría varias biopsias de diferentes zonas de la úlcera, incluidos los bordes hipergranulados, y lo derivaría a un equipo con experiencia en EA para extirpación precoz y estudio de extensión. Comprobaría también que el seguimiento oncológico cada 3–6 meses se estaba cumpliendo y revisaría el resto de la superficie.
Si un lactante con EA simple diagnosticada por KLHL24 ha mejorado mucho de la piel y la familia pregunta si puede dejar las revisiones
Les explicaría que la mejoría cutánea con la edad es esperable, pero que este gen se asocia a miocardiopatía dilatada en el adulto joven. Mantendría revisiones dermatológicas más espaciadas, pediría valoración cardiológica con ecocardiografía periódica y advertiría de síntomas como disnea o palpitaciones. También vigilaría la aparición de alopecia difusa y queratosis plantar.
Si un niño de 6 años con EA distrófica recesiva no gana peso, tiene hemoglobina baja y tarda mucho en comer
Lo derivaría a gastroenterología pediátrica para estudiar estenosis esofágica y a nutrición para pautar dieta hipercalórica y proteica, de textura blanda, con suplementos de hierro y micronutrientes. Plantearía la gastrostomía endoscópica si la ingesta no alcanza, explicando que puede mejorar el crecimiento y el desarrollo. Revisaría también dientes, fisuras perianales y estreñimiento, que agravan el rechazo de la comida.
Si una pareja cuyo primer hijo murió de EA juntural grave por variantes en LAMB3 desea otro embarazo
Les explicaría que, al ser herencia recesiva, cada embarazo tiene un 25 % de riesgo, y confirmaría que las dos variantes del hijo están identificadas y que cada progenitor es portador. Con ese dato los derivaría a genética clínica para ofrecer diagnóstico prenatal o preimplantacional, y propondría estudio de portadores a los familiares que lo deseen.
Perlas de examen y de consulta
◆El colágeno VII dice de qué lado está la ampolla
En la cartografía, el colágeno VII marca la sublámina densa. Si aparece en el suelo de la ampolla, el corte es juntural o más alto; si queda en el techo o falta por completo, el corte está por debajo de la lámina densa y el diagnóstico es distrófico.
◆Frotar antes de biopsiar
En la piel sin lesiones, un frotamiento suave previo a la biopsia provoca un despegamiento microscópico que permite localizar el plano. Una ampolla antigua, ya reepitelizada o infectada, induce a error: conviene una lesión de pocas horas o piel frotada.
◆Pinchar la ampolla, nunca destecharla
Según la obra, la ampolla nueva se vacía con aguja estéril o tijera por su punto más bajo y se conserva el techo como apósito biológico. Después se desinfecta el entorno y se cubre con material no adherente; el esparadrapo y los apósitos adhesivos arrancan epidermis.
◆Los mosaicos revertientes son parches de piel sana
En todos los tipos de EA puede producirse una mutación somática que corrige el defecto germinal en un clon de queratinocitos. Las zonas que dejan de ampollarse son, literalmente, piel reparada por el propio paciente y una fuente potencial para terapias celulares.
◆La alopecia total orienta al colágeno XVII
Una EA juntural intermedia con alopecia que empieza en la región parietal y progresa hasta ser completa sugiere déficit de colágeno XVII. En la distrófica la alopecia es cicatricial y en la simple por KLHL24 es difusa.
◆La ITGA3 puede esconderse en la UCI neonatal
En un neonato con neumopatía intersticial y síndrome nefrótico congénito, unas erosiones cutáneas discretas pueden ser la clave diagnóstica. Merece la pena explorar la piel y biopsiar antes de atribuir todo a una enfermedad pulmonar o renal aislada.
◆En la EA simple aún no hay tratamiento dirigido establecido
La diacereína tópica redujo las ampollas en un ensayo cruzado de 17 pacientes, pero un ensayo aleatorizado posterior de 54 pacientes no mostró diferencias frente al vehículo a las 8 semanas; solo un análisis post hoc mostró una tendencia no significativa a favor en la forma grave.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2022) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRXLa reclasificación de 2020 separa la EA clásica de otros trastornos con fragilidad cutánea
La obra mantenía la clasificación de 2014 en «capas de cebolla» y mencionaba la propuesta de 2019. El consenso publicado en 2020 introduce el concepto de trastornos genéticos con fragilidad cutánea, con la EA clásica como prototipo, y clasifica aparte los trastornos descamativos, erosivos, hiperqueratósicos y del tejido conectivo con fragilidad, en los que la ampolla es secundaria o no se ve. Recomienda que estas formas afines reciban la misma provisión médica y social que la EA. La denominación «EA de Kindler» se emplea ya en los ensayos clínicos.
Fuente: Has C, et al. Br J Dermatol. 2020;183(4):614-627. PMID: 32017015. Kern JS, et al. Br J Dermatol. 2023;188(1):12-21. PMID: 36689495.Actualización DermRXPrimera terapia génica tópica con ensayo de fase 3 en la EA distrófica
El capítulo describía la terapia génica como experimental y limitada a injertos ex vivo. Beremagene geperpavec es un vector derivado del virus herpes simple tipo 1 que aporta COL7A1 a la herida con aplicación tópica semanal. En el ensayo GEM-3, con 31 pacientes y pares de heridas comparadas dentro del mismo paciente, cerró por completo el 67 % de las heridas tratadas frente al 22 % con placebo a los 6 meses; los efectos adversos fueron prurito y escalofríos. La extensión abierta, con 47 pacientes hasta 112 semanas, no detectó señales nuevas de seguridad y mantuvo cierres del 61,1 % al 89,5 % en las heridas ya tratadas.
Fuente: Guide SV, et al. N Engl J Med. 2022;387(24):2211-2219. PMID: 36516090. Marinkovich MP, et al. Am J Clin Dermatol. 2025;26(4):623-635. PMID: 40220208.Actualización DermRXUn gel de triterpenos de abedul acelera el cierre de heridas en la EA distrófica y juntural
La obra se limitaba a cremas inespecíficas que favorecen la epitelización. El ensayo de fase 3 EASE aleatorizó a 223 pacientes con EA distrófica, juntural o de Kindler y una herida de espesor parcial de 21 días a 9 meses de evolución: el 41,3 % de los tratados con Oleogel-S10 cerró la herida diana en 45 días frente al 28,9 % con gel control (riesgo relativo 1,44). La frecuencia de efectos adversos fue similar en ambos grupos. Los autores lo presentan como el primer tratamiento que ha demostrado acelerar la curación de heridas en la EA.
Fuente: Kern JS, et al. Br J Dermatol. 2023;188(1):12-21. PMID: 36689495.Actualización DermRXLas láminas epidérmicas autólogas corregidas pasan de la prueba de concepto al ensayo aleatorizado
El capítulo mencionaba ensayos ex vivo con vectores retrovirales en EA juntural y distrófica. En el ensayo de fase 3 VIITAL, prademagene zamikeracel, una lámina autóloga con COL7A1 corregido que se sutura sobre heridas crónicas grandes, logró una curación de al menos el 50 % en el 81 % de las heridas tratadas frente al 16 % de las control a las 24 semanas, con menos dolor y sin efectos graves atribuibles. El ensayo exigía ausencia de respuesta inmunitaria frente al colágeno VII. En EA juntural se ha publicado el seguimiento a 5 años del niño cuya epidermis se regeneró casi por completo con cultivos transgénicos.
Fuente: Tang JY, et al. Lancet. 2025;406(10499):163-173. PMID: 40570869. Kueckelhaus M, et al. N Engl J Med. 2021;385(24):2264-2270. PMID: 34881838.Actualización DermRXEl carcinoma epidermoide sigue siendo la primera causa de muerte en la EA distrófica recesiva
La obra fijaba la vigilancia cada 3–6 meses desde los 10 años en la forma recesiva grave. Las revisiones de 2025 confirman que el carcinoma asociado a EA es más agresivo y metastatiza más que el inducido por radiación ultravioleta, con una supervivencia de unos 4 años tras el primer tumor en una serie. Los inhibidores de PD-1, cemiplimab y pembrolizumab, se usan en el carcinoma avanzado, pero los pacientes con EA suelen quedar excluidos de los ensayos pivotales y la evidencia procede sobre todo de casos aislados: hay respuestas, junto con reacciones dolorosas a la infusión y colitis inmunomediada.
Fuente: Chandrasekaran A, Moser JC. Cancers (Basel). 2025;17(19):3211. PMID: 41097738. Pabianek M, et al. Cancers (Basel). 2025;17(22):3681. PMID: 41301046. Tran V, et al. Case Rep Dermatol Med. 2025;2025:4558623. PMID: 40225302.Actualización DermRXNuevas guías DEBRA sobre estenosis esofágica y consenso italiano para la forma recesiva
El capítulo proponía dilatación y gastrostomía. La guía internacional de DEBRA de 2025, elaborada con metodología GRADE y participación de pacientes, formula tres recomendaciones diagnósticas y siete preventivas y terapéuticas que incluyen dieta, higiene oral, educación, corticoides tópicos y dilatación esofágica, con estrategias para retrasar las recidivas. El consenso Delphi italiano de 2025 añade 86 recomendaciones para la EA distrófica recesiva desde el nacimiento, incluidas osteoporosis, pubertad retrasada, afectación renal, embarazo, dolor, prurito y anestesia.
Fuente: El Hachem M, et al. Br J Dermatol. 2025;193(3):394-404. PMID: 40393138. El Hachem M, et al. Orphanet J Rare Dis. 2025;20(1):128. PMID: 40091088.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Has. Capítulo 48, «Epidermólisis ampollosa». En: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M, editores. Braun-Falco’s Dermatology. 4.ª ed. Berlín: Springer; 2022 (Springer Reference Medicine). Consultado en su edición original en inglés.
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Has C, Bauer JW, Bodemer C, et al. Consensus reclassification of inherited epidermolysis bullosa and other disorders with skin fragility. Br J Dermatol. 2020;183(4):614-627. PMID: 32017015.
- Guide SV, Gonzalez ME, Bağcı IS, et al. Trial of beremagene geperpavec (B-VEC) for dystrophic epidermolysis bullosa. N Engl J Med. 2022;387(24):2211-2219. PMID: 36516090.
- Marinkovich MP, Paller AS, Guide SV, et al. Long-term safety and tolerability of beremagene geperpavec-svdt (B-VEC) in an open-label extension study of patients with dystrophic epidermolysis bullosa. Am J Clin Dermatol. 2025;26(4):623-635. PMID: 40220208.
- Kern JS, Sprecher E, Fernandez MF, et al. Efficacy and safety of Oleogel-S10 (birch triterpenes) for epidermolysis bullosa: results from the phase III randomized double-blind phase of the EASE study. Br J Dermatol. 2023;188(1):12-21. PMID: 36689495.
- Tang JY, Marinkovich MP, Wiss K, et al. Prademagene zamikeracel for recessive dystrophic epidermolysis bullosa wounds (VIITAL): a two-centre, randomised, open-label, intrapatient-controlled phase 3 trial. Lancet. 2025;406(10499):163-173. PMID: 40570869.
- Kueckelhaus M, Rothoeft T, De Rosa L, et al. Transgenic epidermal cultures for junctional epidermolysis bullosa – 5-year outcomes. N Engl J Med. 2021;385(24):2264-2270. PMID: 34881838.
- Wally V, Hovnanian A, Ly J, et al. Diacerein orphan drug development for epidermolysis bullosa simplex: a phase 2/3 randomized, placebo-controlled, double-blind clinical trial. J Am Acad Dermatol. 2018;78(5):892-901.e7. PMID: 29410318.
- El Hachem M, Caldaro T, Lara-Corrales I, et al. Management of oesophageal strictures in inherited epidermolysis bullosa: a clinical practice guideline. Br J Dermatol. 2025;193(3):394-404. PMID: 40393138.
- El Hachem M, Diociaiuti A, Bonamonte D, et al. Taking care of patients with recessive dystrophic epidermolysis bullosa from birth to adulthood: a multidisciplinary Italian Delphi consensus. Orphanet J Rare Dis. 2025;20(1):128. PMID: 40091088.
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