Adherencia: la variable que más cambia el resultado
Sobre Comprehensive Dermatologic Drug Therapy · Wolverton
Antes de subir de potencia, de añadir un segundo fármaco o de pasar a un sistémico con riesgo, conviene plantearse si el paciente ha usado el primero. La respuesta incómoda es que muchas veces no, y que eso explica buena parte de lo que llamamos resistencia, taquifilaxia y fracaso terapéutico. Este texto reúne lo que se sabe de por qué ocurre y qué lo cambia.
Obra de referencia: Comprehensive Dermatologic Drug Therapy, 4.ª edición, Wolverton SE y Wu JJ (eds.), Elsevier, 2021 (ISBN 978-0-323-61211-1). Contenido editorial propio de DermRX elaborado a partir de su lectura.
En 20 segundos
- Alrededor del 40 % de los pacientes con psoriasis reconoce en encuesta anónima que no cumple. Los autores sospechan del otro 60 %.
- La taquifilaxia (cuanto más lo uso, menos me hace) suele ser en realidad lo contrario: cuanto menos lo uso, menos me hace.
- El vehículo más eficaz no es el más potente: es el que el paciente está dispuesto a usar.
- Ante enfermedad refractaria, el instinto es añadir y subir; lo que suele funcionar es simplificar.
- La medida más eficaz y más barata es adelantar la revisión: obliga a rendir cuentas y mejora la adherencia inicial.
Claves de la lectura
Lo que llamamos resistencia suele ser otra cosa
El capítulo lo formula con una frase que conviene recordar: la taquifilaxia, entendida como cuanto más uso el medicamento menos me hace, es habitualmente una manifestación de mala adherencia, es decir, cuanto menos lo uso menos me hace. Y da dos ejemplos que apuntan en la misma dirección: la resistencia de la psoriasis del cuero cabelludo al tratamiento tópico, y la tendencia de los niños con dermatitis atópica previamente resistente a mejorar en dos o tres días cuando el tópico se aplica en el hospital. El fármaco era el mismo. Lo que cambió fue quién lo aplicaba.
Medir la adherencia es más difícil de lo que parece
El autorreferido no es fiable. Los niveles en sangre no sirven para tópicos y sobrestiman el cumplimiento de los sistémicos, porque el paciente lo hace mejor en los días previos a la consulta: es el cumplimiento de bata blanca, análogo a usar más el hilo dental antes de ir al dentista. Contar comprimidos o pesar el tubo parece más objetivo, pero el paciente puede tirar producto para ocultar el incumplimiento. En una encuesta anónima a pacientes con psoriasis, en torno al 40 % reconoció no cumplir; los autores añaden, con humor, que sospechan que la mayoría del otro 60 % no fue completamente honesta.
La rendición de cuentas es el mecanismo, y se puede provocar
El capítulo define la rendición de cuentas como la expectativa de que a uno le pueden pedir que justifique lo que ha hecho, y precisa algo importante: lo que cambia la conducta no es el acto de rendir cuentas, sino la anticipación de tener que hacerlo. Esa expectativa modifica el comportamiento en los días previos al encuentro. En la práctica habitual esa rendición de cuentas no existe: se prescribe y no se vuelve a ver al paciente hasta ocho o doce semanas después, y con ese calendario el mal cumplimiento no sorprende. En los ensayos clínicos la adherencia es mejor precisamente porque hay seguimiento frecuente.
De ahí la intervención más barata de toda la colección
Adelantar la revisión. Una visita precoz, aunque sea nominalmente para comprobar cómo está funcionando el tratamiento, mejora de forma llamativa cómo lo usan los pacientes. El capítulo lo explica sin rodeos: programar una revisión rápida obliga al paciente a rendir cuentas, mejora la adherencia inicial y mejora los resultados a corto plazo, lo que a su vez asegura una buena adherencia a largo plazo. Y añade una observación con la que es difícil no estar de acuerdo: los investigadores tratan de evitar el efecto Hawthorne en los ensayos, pero en la consulta podríamos aprovecharlo deliberadamente.
El vehículo lo elige el paciente, no la fisiopatología
La enseñanza clásica era que las pomadas son el vehículo más potente en dermatosis secas como la psoriasis. El capítulo lo corrige: el vehículo más eficaz es habitualmente aquel que el paciente está más dispuesto a usar, y hay vehículos nuevos, menos incómodos, que son tratamientos muy eficaces en psoriasis. Propone implicar al paciente en esa elección y probar muestras de productos distintos para que decida. Es un cambio de criterio con consecuencia inmediata en la receta.
Ante lo refractario, simplificar en lugar de añadir
Es la recomendación más contraintuitiva del capítulo y la más útil. Ante un paciente que no responde, el instinto es añadir potenciadores de penetración o pasar a tratamientos más potentes y arriesgados; el enfoque contrario suele ser más eficaz. Usar fármacos más arriesgados es contraproducente si el paciente no usó el primero precisamente por miedo a los riesgos, y añadir medicamentos es contraproducente si el mal cumplimiento se debía a la complejidad. Para muchos pacientes hay que reducir el tratamiento a un solo producto una o dos veces al día. Simplificando, un tratamiento previamente ineficaz puede funcionar deprisa.
Fracaso terapéutico y eficacia subóptima no son lo mismo
El capítulo de decisión clínica advierte de una consecuencia que arrastra el paciente durante años: haber sido etiquetado como fracaso a un fármaco. Los autores dicen haber visto a muchos pacientes etiquetados así con medicamentos que nunca recibieron a dosis adecuada o durante el tiempo suficiente para observar la respuesta esperada. Y añaden que el listón se ha movido: con los objetivos actuales, cabe preguntarse si un aclaramiento del 50 % o del 75 % es un fracaso, cosa que es subjetiva y depende del paciente.
Cuando el paciente no mejora, la culpa no es lo primero
El capítulo lo dice con claridad: los prescriptores tienden a culpar rápidamente al cumplimiento cuando un paciente no mejora, y aunque a veces sea así, no hay que recurrir por defecto a culpar al paciente. Cuando se sospecha incumplimiento, lo importante es aclarar exactamente cómo está tomando la medicación, porque el cumplimiento parcial parece más frecuente que el incumplimiento completo. Y para mejorarlo propone lo de siempre y lo que funciona: instrucciones escritas sencillas, pedir al paciente que las repita y dejar la puerta abierta a preguntas.
Lugar en la terapéutica
Lo que de verdad mueve la aguja
- Adelantar la revisión
- Es la medida con mejor relación entre esfuerzo y efecto. Funciona por anticipación de la rendición de cuentas, no por lo que se hace en la visita.
- Simplificar el régimen
- Una o dos aplicaciones al día, y si es posible un solo producto. Los productos combinados ayudan.
- Dejar elegir el vehículo
- El más eficaz es el que el paciente usará. Probar muestras si hace falta.
- Instrucciones escritas
- La mayoría de las indicaciones verbales se han olvidado cuando el paciente llega a casa.
- Anclar a un hábito existente
- Pegar el tópico del acné al tubo de pasta de dientes, o poner el antifúngico encima de los zapatos.
- Explicar los efectos adversos
- El capítulo propone explicarlos y, cuando se pueda, usarlos a favor. El miedo no declarado es una causa frecuente de abandono.
- Tener en cuenta el coste
- No prescribir lo que el paciente no puede pagar, y asegurarse de que puede acceder al tratamiento.
Poblaciones con reglas propias
- Niños: carga baja
- Mantener el peso del tratamiento lo más bajo posible y acortar el horizonte con una revisión precoz.
- Niños: el lenguaje
- Evitar términos que generen ansiedad. El capítulo propone decir antiinflamatorio tópico en lugar de corticoide.
- Niños: refuerzo
- Sistemas de recompensa y planes de acción escritos.
- Adolescentes: a quién se habla
- Saludar al adolescente antes que al padre y dirigirse directamente a él.
- Adolescentes: qué funciona
- Fármacos de acción rápida, aprovechar el deseo de encajar y usar recordatorios propios.
- Adolescentes: qué no
- Evitar los recordatorios de los padres, que pueden reducir la adherencia.
- Especialmente resistentes
- Sacar la responsabilidad del tratamiento de las manos del paciente: servicios de atención domiciliaria, sesión diaria de fototerapia con aplicación del tópico en consulta después, y valorar cambiar un oral por una inyección semanal administrada en consulta.
Antes de decidir que un tratamiento ha fracasado
- ¿Dosis adecuada?
- Los autores han visto muchos pacientes etiquetados como fracaso a un fármaco que nunca recibieron a dosis suficiente.
- ¿Tiempo suficiente?
- Ni durante el tiempo necesario para observar la respuesta esperada.
- ¿Cumplimiento parcial?
- Es más frecuente que el incumplimiento total. Hay que preguntar exactamente cómo lo está tomando, no si lo toma.
- ¿Qué objetivo se había fijado?
- Con los objetivos actuales cabe preguntarse si un aclaramiento del 50 o del 75 % es fracaso. Es subjetivo y depende del paciente.
- La consecuencia de etiquetar
- La etiqueta de fracaso acompaña al paciente y le cierra opciones que quizá nunca se usaron bien.
Retirar el tratamiento
- Hablarlo al empezar
- La duración prevista y las condiciones de retirada deben discutirse al iniciar y no dejarse vagas.
- Escenario 1
- El paciente está controlado y el médico decide parar. Suele generar ansiedad por miedo al brote.
- Escenario 2
- El paciente decide parar porque ya ha obtenido el beneficio que quería, aunque el médico crea que más tiempo aportaría.
- Lo que resuelve ambos
- Haber hablado de expectativas antes, y estar accesible por teléfono o en consulta para poder reiniciar deprisa si hay signos de recurrencia.
- La dosis
- Usar la mínima eficaz y reevaluarla con regularidad para ver si cabe reducirla.
Cómo utilizarlo
Ordenadas por lo que cuestan, de la revisión adelantada a sacar la ejecución del tratamiento de las manos del paciente. Ninguna es farmacológica.
Intervenciones que funcionan, ordenadas por lo que cuestan
Revisión precoz
Una visita corta poco después de iniciar, en lugar de a las 8 o 12 semanas.- Duración
- Una sola, y de pocos minutos.
- Cuándo considerarlo
- Al iniciar cualquier tratamiento del que dependa la adherencia, que son casi todos los tópicos crónicos.
- Limitaciones
- Es la intervención con mejor relación entre coste y efecto de todo el capítulo. Funciona por anticipación: el paciente cambia su conducta en los días previos.
- Monitorización
- Puede ser presencial, telefónica o por mensaje. El propio capítulo señala que la comunicación electrónica permite implantarlo a bajo coste.
Instrucciones escritas
Un papel con cómo, dónde, cuánto y cada cuánto.- Duración
- En cada prescripción nueva.
- Cuándo considerarlo
- Siempre, y sobre todo con varios productos a la vez.
- Limitaciones
- La mayoría de las indicaciones verbales se olvidan antes de llegar a casa. Con fórmula magistral es aún más crítico, porque el paciente no puede consultarlas en ningún sitio.
- Monitorización
- Pedirle que repita las instrucciones antes de irse es la comprobación que menos cuesta y más detecta.
Anclaje a un hábito
Unir la aplicación a algo que ya hace todos los días.- Duración
- Mientras dure el tratamiento.
- Cuándo considerarlo
- Tratamientos tópicos crónicos.
- Limitaciones
- Los ejemplos del capítulo son literales: pegar el tópico del acné al tubo de pasta de dientes, o dejar el antifúngico encima de los zapatos.
- Monitorización
- Funciona porque no exige memoria nueva, que es donde falla incluso el paciente motivado.
Simplificación del régimen
Reducir a un solo producto, una o dos veces al día, si es posible.- Duración
- Permanente.
- Cuándo considerarlo
- Sobre todo en el paciente aparentemente refractario.
- Limitaciones
- Va contra el instinto de añadir y subir. El capítulo advierte de que añadir fármacos es contraproducente si el problema era la complejidad, y que subir el riesgo lo es si el problema era el miedo.
- Monitorización
- Los productos combinados en un solo envase mejoran la adherencia.
Elección del vehículo por el paciente
Ofrecer opciones y, si se puede, muestras.- Duración
- Al prescribir.
- Cuándo considerarlo
- Cualquier tópico de uso prolongado.
- Limitaciones
- Corrige la enseñanza clásica: el vehículo más eficaz no es el más potente sino el que se usa.
- Monitorización
- Es también una forma de implicar al paciente en la decisión, que es lo que el capítulo pide de forma explícita.
Entrevista motivacional
Expresar empatía, reconocer que cumplir es difícil y reforzar lo que se hace bien.- Duración
- En cada visita.
- Cuándo considerarlo
- Cuando se sospecha mal cumplimiento.
- Limitaciones
- El capítulo propone preguntar al paciente si le parece importante cumplir y, si dice que sí, qué cosas cree que podría hacer para mejorarlo. La respuesta la da él.
- Monitorización
- El refuerzo positivo del buen cumplimiento rinde más que el reproche del malo.
Cuando nada de lo anterior basta
Sacar la responsabilidad de las manos del paciente
Trasladar la ejecución del tratamiento a un tercero o a la consulta.- Duración
- El tiempo necesario para romper la inercia.
- Cuándo considerarlo
- Pacientes especialmente resistentes a la adherencia.
- Limitaciones
- El capítulo propone tres formas: servicios de atención domiciliaria; añadir una sesión diaria de fototerapia y aplicar el tópico en consulta después de cada sesión; y, para orales, valorar el cambio a una inyección semanal administrada en la consulta.
- Monitorización
- Es una estrategia costosa y no siempre viable, pero conviene tenerla como opción antes de escalar a fármacos de más riesgo.
Hospitalizar o intensificar el contacto
El ejemplo del capítulo es la mejoría en dos o tres días de niños con dermatitis atópica resistente al aplicarles el tópico en el hospital.- Duración
- Breve.
- Cuándo considerarlo
- Cuadros aparentemente refractarios en los que se sospecha que el tratamiento no se está aplicando.
- Limitaciones
- Es un diagnóstico, no solo un tratamiento: si mejora, el problema no era el fármaco.
- Monitorización
- Conviene extraer la lección sin necesidad de ingresar: aumentar el contacto y la supervisión antes de escalar.
Seguridad y monitorización
Por qué la mala adherencia es un problema de seguridad
- Escalada innecesaria
- Si se interpreta como fracaso, se pasa a fármacos de más riesgo que el paciente no necesitaba.
- Riesgo sin beneficio
- El paciente que no cumple con un sistémico asume sus riesgos sin obtener su eficacia. Es la peor combinación posible.
- Etiqueta que arrastra
- La etiqueta de fracaso terapéutico cierra opciones futuras que nunca se usaron bien.
- Monitorización que no ocurre
- El paciente que no vuelve a consulta tampoco se hace la analítica. Adherencia al tratamiento y adherencia al seguimiento van juntas.
- Lo que conecta con el capítulo de seguridad
- El circuito para detectar a quien no se ha hecho la analítica es, en el fondo, una intervención de adherencia.
Señales de que el problema es la adherencia
- Taquifilaxia aparente
- Cuanto más lo usa, menos le hace. Suele ser lo contrario.
- Mejoría llamativa con supervisión
- El ejemplo de los niños con atópica que mejoran en 2 o 3 días al aplicarles el tópico en el hospital.
- Psoriasis de cuero cabelludo resistente
- El capítulo la cita como ejemplo típico de lo que se explica mejor por adherencia que por resistencia.
- Buen control justo antes de la consulta
- Es el cumplimiento de bata blanca. Sugiere que entre visitas no se está usando igual.
- Cumplimiento parcial
- Más frecuente que el incumplimiento total. Solo se detecta preguntando cómo lo usa exactamente, no si lo usa.
Lo que hay que preguntar sin juzgar
- Cómo lo está usando exactamente
- Cuántas veces, cuánta cantidad, en qué zonas y desde cuándo.
- Qué le preocupa del tratamiento
- Los efectos adversos percibidos, con o sin base científica, son causa frecuente de abandono. El capítulo cita los inhibidores tópicos de la calcineurina como ejemplo de preocupación con poca o ninguna base.
- Qué ha leído o le han dicho
- El paciente puede tener ideas concretas sobre un fármaco por algo que leyó o le contó un conocido.
- Si puede pagarlo y conseguirlo
- El capítulo lo incluye entre los factores de tratamiento: no prescribir lo que no puede permitirse y asegurarse de que puede acceder a ello.
- Qué prefiere
- Algunos pacientes prefieren que el médico elija; otros tienen ideas firmes por experiencias previas. Hay que preguntarlo de forma directa y sin juicio.
Retirada y descenso
- Prednisona, paso 1
- Si no se ha hecho, pasar a dosis única diaria matutina.
- Prednisona, paso 2
- Reducir en decrementos de 2,5 a 5 mg cada 5 a 7 días hasta llegar a dosis fisiológica, que el capítulo sitúa en 5 a 7,5 mg al día. Con enfermedad de riesgo, descenso más lento.
- Prednisona, paso 3
- Pasar a pauta a días alternos.
- Prednisona, paso 4
- Suspender si la situación clínica lo permite.
- Azatioprina
- Reducir 25 mg en cada revisión si la actividad de la enfermedad lo permite.
- Advertencia del capítulo
- Los intervalos de descenso deben adaptarse a cada paciente; no son cifras discretas sino rangos. Las enfermedades más graves o de más riesgo pueden necesitar dosis inicial mayor y descenso más lento.
Interacciones
Factores que dependen de la consulta, no del paciente
- Cómo se explican las opciones
- Deben explicarse con claridad y el paciente debe participar activamente en elegir, con su opinión solicitada de forma directa y sin juicio.
- La complejidad que imponemos
- Se consigue mejor adherencia con una o dos aplicaciones diarias que con pautas más frecuentes.
- El vehículo que elegimos por él
- Si es incómodo, no se usará, por potente que sea.
- El coste que no preguntamos
- Está entre los factores de tratamiento que el capítulo enumera.
- El intervalo hasta la revisión
- Ocho a doce semanas es el intervalo estándar, y el capítulo dice que con ese calendario el mal cumplimiento no sorprende.
Cruce con el resto de la colección
- Con la fórmula magistral
- Las instrucciones escritas son ahí obligatorias en la práctica, porque el paciente no puede consultar nada sobre su preparación.
- Con la lectura pediátrica
- Coinciden en todo: comprimido si sabe tragar, concentración que reduzca el volumen, frecuencia mínima, dejar elegir vehículo al adolescente y hablarle a él.
- Con prescribir seguro
- El registro de pacientes que no se han hecho la analítica es una intervención de adherencia disfrazada de circuito de seguridad.
- Con el consentimiento
- La conversación de riesgos mal hecha genera abandono por miedo, que después leemos como fracaso terapéutico.
Lo que no hay que hacer
- Culpar por defecto
- El capítulo advierte de que los prescriptores culpan rápido al cumplimiento y de que no hay que recurrir a eso por defecto.
- Añadir fármacos
- Contraproducente si el problema era la complejidad.
- Subir el riesgo
- Contraproducente si el problema era el miedo a los riesgos.
- Usar recordatorios de los padres en adolescentes
- Pueden reducir la adherencia.
- Etiquetar de fracaso sin comprobar dosis y tiempo
- Es lo que más opciones cierra a largo plazo.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX a partir de la integración de la lectura con guías y fichas técnicas actuales.
Si un paciente no responde a un tópico correcto
Antes de subir de potencia, pregúntate si lo ha usado. La taquifilaxia (cuanto más lo uso menos me hace) suele ser en realidad lo contrario. El ejemplo del capítulo es demoledor: niños con atópica resistente que mejoran en dos o tres días cuando el mismo tópico se lo aplican en el hospital.
Si vas a preguntar por el cumplimiento
No preguntes si lo usa: pregunta cómo lo usa exactamente. Cuántas veces, cuánta cantidad, en qué zonas y desde cuándo. El cumplimiento parcial es más frecuente que el incumplimiento total, y solo aparece con la pregunta detallada.
Si estás tentado de añadir un segundo fármaco
Plantéate lo contrario. Añadir es contraproducente si el problema era la complejidad, y subir el riesgo lo es si el problema era el miedo. Para muchos pacientes lo que funciona es reducir a un solo producto, una o dos veces al día.
Si eliges el vehículo por la fisiopatología
Cámbialo. El vehículo más eficaz es el que el paciente está dispuesto a usar, no el más potente sobre el papel. Ofrece opciones y, si puedes, muestras, y deja que elija.
Si quieres una sola intervención que mejore los resultados
Adelanta la revisión. Una visita corta poco después de iniciar mejora de forma llamativa cómo usan el tratamiento, porque funciona por anticipación: el paciente cambia su conducta en los días previos. Puede ser presencial, telefónica o por mensaje.
Si el paciente viene siempre bien controlado a la consulta pero recae entre visitas
Es cumplimiento de bata blanca. No significa que mienta: significa que cumple mejor en los días previos. La solución no es reprocharle, es acortar el intervalo o buscar otra forma de contacto.
Si vas a dar instrucciones verbales
Dalas también por escrito. La mayoría de las indicaciones verbales se han olvidado cuando el paciente llega a casa. Y pídele que te las repita antes de irse.
Si el tratamiento es tópico y crónico
Ánclalo a un hábito que ya tenga. Los ejemplos del capítulo son literales: pegar el tópico del acné al tubo de pasta de dientes, o dejar el antifúngico encima de los zapatos. Funciona porque no exige memoria nueva.
Si vas a etiquetar a alguien como fracaso a un fármaco
Comprueba antes dos cosas: si lo recibió a dosis adecuada y durante el tiempo suficiente para observar la respuesta. Los autores dicen haber visto muchos pacientes etiquetados así sin cumplirse ninguna de las dos. Esa etiqueta le cierra opciones durante años.
Si el paciente mejora un 50 o un 75 por ciento
Pregúntale a él si eso es suficiente. El capítulo señala que con los objetivos actuales cabe preguntarse si ese aclaramiento es un fracaso, y que la respuesta es subjetiva y depende del paciente. No la des tú por supuesta en ninguna dirección.
Si tratas a un niño
Mantén la carga baja, acorta el horizonte con una revisión precoz, evita el lenguaje que genera ansiedad (antiinflamatorio tópico en lugar de corticoide), y usa recompensas y un plan de acción escrito.
Si tratas a un adolescente
Salúdalo a él antes que a su padre y háblale directamente. Usa fármacos de acción rápida y aprovecha el deseo de encajar. Y evita apoyarte en los recordatorios de los padres, que pueden empeorar la adherencia.
Si nada funciona y el paciente sigue sin aplicarse el tratamiento
Saca la responsabilidad de sus manos antes de escalar el riesgo. El capítulo propone atención domiciliaria, sesiones diarias de fototerapia con aplicación del tópico en consulta después, o cambiar un oral por una inyección semanal administrada en la consulta.
Si vas a retirar un tratamiento
Habla de la retirada al empezar, no al final. Y mantente accesible: lo que resuelve tanto la ansiedad del que teme el brote como la prisa del que quiere parar es saber que puede reiniciarse deprisa si reaparece la enfermedad.
Alternativas que merece la pena recordar
Opciones que pueden pasar desapercibidas y que en un escenario concreto resultan especialmente útiles.
Simplificar en lugar de escalar
- Qué es
- La alternativa contraintuitiva ante el paciente refractario.
- Cuándo puede ser útil
- Antes de pasar a un sistémico o a un fármaco de más riesgo.
- Evidencia
- El capítulo sostiene que la mala adherencia es habitualmente la culpable en pacientes aparentemente refractarios, y que simplificando puede funcionar deprisa un tratamiento antes ineficaz.
- Cómo se utiliza
- Reducir a un producto, una o dos veces al día, con vehículo elegido por el paciente.
- Limitación principal
- No sirve si la enfermedad es de verdad refractaria, pero descartarlo cuesta una revisión.
Producto combinado en lugar de dos envases
- Qué es
- Menos pasos, mejor adherencia.
- Cuándo puede ser útil
- Cuando existe una combinación adecuada.
- Evidencia
- El capítulo señala que los productos que incluyen dos o más medicamentos en uno ayudan a mejorar la adherencia.
- Cómo se utiliza
- Según lo disponible.
- Limitación principal
- Reduce la flexibilidad para ajustar cada componente por separado.
Contacto electrónico en lugar de visita
- Qué es
- La forma barata de generar rendición de cuentas.
- Cuándo puede ser útil
- Cuando no cabe una visita precoz presencial.
- Evidencia
- El capítulo señala que la interacción social puede ser presencial, telefónica o por mensaje, y que la comunicación electrónica permite implantar estas intervenciones a bajo coste.
- Cómo se utiliza
- Un mensaje en una fecha acordada.
- Limitación principal
- Debe estar anunciado de antemano: lo que cambia la conducta es la anticipación, no el mensaje en sí.
Tratamiento administrado en consulta en lugar de domiciliario
- Qué es
- La opción cuando la adherencia es el obstáculo principal.
- Cuándo puede ser útil
- Paciente especialmente resistente a la adherencia.
- Evidencia
- El capítulo lo propone en tres formas, incluida la de cambiar un oral por una inyección semanal administrada en la consulta.
- Cómo se utiliza
- Según disponibilidad del centro.
- Limitación principal
- Consume recursos, pero puede ser más barato que escalar a un fármaco de riesgo que tampoco se usará bien.
Revisar la dosis a la baja en lugar de mantenerla
- Qué es
- La contraparte de la escalada.
- Cuándo puede ser útil
- Paciente controlado y estable.
- Evidencia
- El capítulo de decisión clínica pide usar la mínima dosis eficaz y reevaluarla con regularidad para ver si cabe reducirla.
- Cómo se utiliza
- Con pautas de descenso adaptadas al paciente, no con intervalos rígidos.
- Limitación principal
- Las enfermedades más graves pueden requerir descensos más lentos.
Perlas terapéuticas
◆La taquifilaxia suele ser al revés
No es que cuanto más lo use menos le haga: es que cuanto menos lo usa, menos le hace.
◆Adelanta la revisión
Es la intervención más barata y más eficaz. Funciona por anticipación.
◆El mejor vehículo es el que usará
No el más potente sobre el papel.
◆Simplifica en lugar de añadir
Añadir agrava si el problema era la complejidad; subir el riesgo agrava si era el miedo.
◆Pregunta cómo, no si
El cumplimiento parcial es más frecuente que el incumplimiento total.
◆Pega el tubo a la pasta de dientes
Anclar a un hábito existente evita depender de la memoria.
◆No lo etiquetes de fracaso sin comprobar dosis y tiempo
Esa etiqueta le cierra opciones durante años.
◆Al adolescente, salúdalo primero a él
Y no te apoyes en los recordatorios de los padres.
◆Con niños, antiinflamatorio tópico
El lenguaje que genera ansiedad reduce la adherencia.
◆Habla de la retirada al empezar
No al final, cuando ya hay ansiedad o prisa.
◆El 40 % lo reconoce
Y los autores sospechan de buena parte del 60 % restante.
Actualización DermRX
Lo que ha cambiado, lo que no está disponible en España y lo que conviene contextualizar antes de aplicarlo.
Actualización DermRXEs la lectura menos regulatoria y quizá la más aplicable de la colección
No hay nada que traducir: ni fármacos, ni autorizaciones, ni disponibilidad. Todo lo que estos dos capítulos proponen se aplica igual en cualquier consulta. Por eso la aportación de DermRX aquí no es corregir un marco extranjero sino reunir dos capítulos que la obra tiene separados y que responden a la misma pregunta desde lados distintos: el 4 explica por qué el paciente no usa el tratamiento, y el 5 explica por qué no hay que concluir demasiado deprisa que el tratamiento no sirve. Leídos juntos dan una conducta única ante el paciente que no mejora.
Fuente: Capítulos 4 y 5 de la obra, leídos y fusionados para esta lectura.Actualización DermRXLa única salvedad de contexto, y es de sistema sanitario
El capítulo 4 incluye entre los factores de tratamiento el coste y el acceso, y advierte de no prescribir medicamentos que el paciente no pueda permitirse. Escrito desde un sistema donde el paciente paga o depende de su seguro, ese factor pesa más que aquí. En el sistema español el obstáculo económico existe pero es otro: la aportación, el visado, la financiación de determinadas presentaciones y el hecho de que buena parte del arsenal tópico que esta colección ha ido documentando sea cosmético o fórmula magistral y por tanto no financiado. Merece la pena preguntarlo igual, pero la pregunta correcta aquí no es si puede pagarlo, sino si está financiado y qué le va a costar.
Fuente: Capítulo 4 de la obra, recuadro de factores de tratamiento, contrastado con la disponibilidad verificada en otras lecturas de esta colección.Actualización DermRXEl hallazgo con más rendimiento no es farmacológico
Adelantar la revisión. El capítulo lo explica con un mecanismo preciso: la rendición de cuentas es la expectativa de que a uno le pueden pedir que justifique lo que ha hecho, y lo que cambia la conducta no es el acto de rendir cuentas sino su anticipación, que modifica el comportamiento en los días previos al encuentro. En la práctica habitual se prescribe y no se vuelve a ver al paciente hasta ocho o doce semanas después, calendario con el que el mal cumplimiento no sorprende. Y hace una observación que merece subrayarse: los investigadores intentan evitar el efecto Hawthorne en los ensayos, pero en la consulta se podría aprovechar deliberadamente.
Fuente: Capítulo 4 de la obra, apartado de rendición de cuentas.Actualización DermRXLa corrección de una enseñanza clásica
Que las pomadas son el vehículo más potente en dermatosis secas como la psoriasis, y que por tanto son lo que hay que prescribir. El capítulo lo corrige de forma explícita: el vehículo más eficaz es habitualmente aquel que el paciente está más dispuesto a usar, y hay vehículos más nuevos y menos incómodos que son tratamientos muy eficaces en psoriasis. Propone implicar al paciente en la elección y probar muestras. Es una corrección con efecto inmediato en la receta y que además no cuesta nada.
Fuente: Capítulo 4 de la obra, apartado de factores de tratamiento.Actualización DermRXY la advertencia que más opciones salva a largo plazo
Que no se etiquete como fracaso a un fármaco a quien nunca lo recibió a dosis adecuada o durante el tiempo suficiente. Los autores del capítulo 5 dicen haber visto muchos pacientes en esa situación. La etiqueta viaja con el paciente y le cierra puertas que quizá nunca se abrieron bien. Y añaden un matiz sobre el listón: con los objetivos actuales cabe preguntarse si un aclaramiento del 50 o del 75 por ciento es un fracaso, cosa subjetiva y dependiente del paciente, de modo que la respuesta hay que preguntársela a él en lugar de darla por supuesta.
Fuente: Capítulo 5 de la obra, apartado de eficacia subóptima frente a fracaso terapéutico.Actualización DermRXUna honestidad del capítulo que conviene conservar
Que los prescriptores tienden a culpar deprisa al cumplimiento cuando el paciente no mejora, y que no hay que recurrir por defecto a culpar al paciente. Es una frase incómoda en un capítulo dedicado precisamente a la adherencia, y por eso vale más: reconoce que la mala adherencia es un diagnóstico que hay que demostrar preguntando bien, no una explicación cómoda para cualquier resultado insuficiente. El propio capítulo 4 dedica buena parte de su contenido a factores que dependen de la consulta y no del paciente: cómo se explican las opciones, qué vehículo se elige, cuánta complejidad se impone y cada cuánto se cita.
Fuente: Capítulo 5 de la obra, principio 24, y capítulo 4, apartados de factores externos y de tratamiento.Prescripción práctica
Pautas de ejemplo para adulto. Ajustar a peso, función renal y hepática, comorbilidad y ficha técnica vigente.
- Dejar que el paciente elija el vehículo, con muestras si se puede
- Una o dos aplicaciones al día, y un solo producto si es posible
- Instrucciones escritas y pedirle que las repita
- Anclar la aplicación a un hábito que ya tenga
Y explicar los efectos adversos previsibles: el miedo no declarado es una causa frecuente de abandono.
- Programarla al iniciar, no dejarla a las 8 o 12 semanas
- Anunciarla explícitamente: lo que funciona es la anticipación
- Puede ser presencial, telefónica o por mensaje
- Aprovecharla para preguntar cómo lo está usando exactamente
Mejora la adherencia inicial y los resultados a corto plazo, y con ello la adherencia a largo plazo.
- Preguntar cómo lo usa exactamente, no si lo usa
- Comprobar dosis recibida y tiempo transcurrido antes de hablar de fracaso
- Preguntar qué le preocupa del tratamiento y qué ha leído
- Considerar simplificar antes de añadir o escalar
No culpar por defecto: el capítulo advierte expresamente de esa tendencia.
- Carga de tratamiento lo más baja posible
- Revisión precoz para acortar el horizonte
- Antiinflamatorio tópico en lugar de corticoide, para no generar ansiedad
- Sistema de recompensas y plan de acción escrito
El niño no es un participante motivado y la aplicación la hace el padre: la batalla diaria desgasta.
- Saludarlo antes que al padre y hablarle directamente a él
- Elegir fármacos de acción rápida
- Apoyarse en recordatorios propios, no en los de los padres
- Aprovechar el deseo de encajar como motivación
Los recordatorios parentales pueden reducir la adherencia.
- Descartar que el problema sea la adherencia
- Probar a simplificar el régimen a un solo producto
- Valorar sacar la ejecución de las manos del paciente
- Si se escala, comprobar que el motivo del abandono anterior no era el miedo al riesgo
Escalar el riesgo en quien abandonó por miedo al riesgo es contraproducente.
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Referencias
Lectura de referencia
Comprehensive Dermatologic Drug Therapy, 4.ª edición, Wolverton SE y Wu JJ (eds.), Elsevier, 2021 (ISBN 978-0-323-61211-1)
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Lectura de referencia: Comprehensive Dermatologic Drug Therapy, 4.ª ed., Wolverton SE y Wu JJ (eds.), Elsevier, 2021. Capítulo 4, Adherence to Drug Therapy (Cline A, Feldman SR), y capítulo 5, Medical Decision Making (Vogt-Schiavo K, Wolverton SE). Ambos leídos completos y fusionados en esta lectura.
- Cifras de incumplimiento en encuesta a pacientes con psoriasis, mecanismo de la rendición de cuentas y del efecto Hawthorne, técnicas por poblaciones especiales y pautas de descenso de prednisona y azatioprina, según lo recogido en los capítulos 4 y 5. No verificados en las publicaciones originales.
- La fusión de ambos capítulos en una sola decisión clínica, y el contraste del factor coste con el contexto del sistema sanitario español, son elaboración de DermRX.
