Atrofias, elastólisis, dermatosis perforantes, fibromatosis y queloides: qué fibra falla, qué biopsia lo demuestra y qué tratamiento tiene respaldo
Sobre el capítulo 52, «Trastornos adquiridos del colágeno y la elastina» (Scharffetter-Kochanek y Makrantonaki) · Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed., 2022
Bajo este capítulo conviven entidades muy dispares: manchas de piel laxa que se hunden al tacto, arrugas finas sin explicación, pápulas que expulsan colágeno en el paciente renal, cuerdas palmares, placas peneanas, cicatrices que desbordan la herida y una vasculopatía que puede perforar el intestino. Esta lectura las ordena por la estructura que se pierde o se acumula, señala cuándo la biopsia con tinción de fibras elásticas decide y qué escalera terapéutica tiene apoyo real. Se actualiza a octubre de 2026.
Obra de referencia: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M (eds.), Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed. (Springer, 2022). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 18 min de lectura.
En 20 segundos
- El aspecto clínico delata el componente dañado: la pérdida de fibras elásticas da piel laxa, herniable o con arrugas finas; la pérdida de colágeno, depresión; el exceso de matriz, induración, cordón o cicatriz elevada.
- La anetodermia y la elastólisis de la dermis media solo se confirman con una biopsia que incluya tinción de fibras elásticas y, si es posible, una muestra de piel sana vecina para comparar; la hematoxilina-eosina puede parecer normal.
- Las dermatosis perforantes del adulto forman un continuo ligado al rascado en diabetes y enfermedad renal crónica; la lesión es la consecuencia, el prurito es la diana del tratamiento.
- La papulosis atrófica de Degos tiene una lesión cutánea casi patognomónica, pero el pronóstico depende de la afectación intestinal y neurológica, que puede aparecer meses o años después de la piel.
- El queloide desborda los límites de la herida y recidiva tras la extirpación aislada; por eso nunca se extirpa sin tratamiento adyuvante y la combinación intralesional es hoy la opción con mejores datos.
- En la enfermedad de Dupuytren y en la de Peyronie el dermatólogo suele ser el primero en palparlas: debe reconocer la diátesis fibrosante asociada y derivar a cirugía de la mano o a urología cuando aparece contractura o deformidad.
Claves de la lectura
La exploración táctil ya separa la pérdida de elastina de la de colágeno
Cuando faltan fibras elásticas, la dermis conserva su grosor pero pierde el retroceso: la piel se arruga como papel de fumar, se deja invaginar con la punta del dedo o abomba por empuje de la grasa. Cuando lo que se reduce es el colágeno, predomina la depresión y la transparencia de los vasos. La atrofia senil y la de la desnutrición combinan ambas cosas de forma difusa. Las presiones sostenidas, como un anillo estrecho o las trenzas muy tirantes, atrofian también el folículo piloso y pueden dejar alopecia definitiva, un dato que conviene explicar a quien lleva peinados de tracción.
La anetodermia primaria obliga a buscar autoinmunidad y trombofilia
La forma secundaria, la más frecuente, aparece sobre una lesión previa: acné, varicela, lupus, sífilis, tumores como el pilomatrixoma. Sin causa local evidente, la obra recoge asociaciones con tiroiditis, lupus eritematoso, síndrome de Sjögren, síndrome antifosfolípido, linfomas B y de Hodgkin e infección por VIH. En la práctica, ante varias máculas de piel laxa sin antecedente inflamatorio, conviene pedir anticuerpos antinucleares, antifosfolípidos y función tiroidea. El mecanismo propuesto es un desequilibrio entre síntesis de elastina y elastasas o metaloproteinasas, con fagocitosis de las fibras, y la fase atrófica no revierte.
La elastólisis de la dermis media es una pérdida en franja, no global
Afecta sobre todo a mujeres de mediana edad y se manifiesta por placas bien delimitadas de arrugas finas paralelas a las líneas de tensión en tronco y raíz de miembros, a veces con pápulas perifoliculares en piel de naranja o eritema reticulado persistente. La histología muestra la desaparición selectiva de fibras elásticas en la dermis reticular media, con dermis papilar y profunda indemnes y, a veces, elastofagocitosis por macrófagos. Se sospecha una inflamación subclínica con activación de metaloproteinasas inducibles por radiación ultravioleta; de ahí que la fotoprotección de amplio espectro sea la medida más razonable, junto a retinoides tópicos.
En el paciente renal o diabético, la pápula perforante es una lesión de rascado
La colagenosis perforante reactiva, la foliculitis perforante y la enfermedad de Kyrle comparten terreno, histología de expulsión transepidérmica y frecuente coexistencia en el mismo enfermo. Por eso se agrupan como dermatosis perforante adquirida y se consideran próximas al prurigo nodular de la insuficiencia renal. El traumatismo repetido sobre una dermis alterada, quizá por glicación del colágeno que estimula proteasas epidérmicas, inicia la expulsión. El tratamiento eficaz es el que corta el ciclo prurito-rascado: emolientes, corticoides tópicos o intralesionales, fototerapia UVB, retinoides y control de la enfermedad de base.
La elastosis perforante serpiginosa es una señal para buscar terreno predisponente
A diferencia de las formas del adulto, suele empezar en la adolescencia, predomina en varones y dibuja arcos o anillos de pápulas queratósicas en cuello, mejillas y miembros. Se asocia con síndrome de Down, con tratamiento prolongado con penicilamina por enfermedad de Wilson y con genodermatosis del tejido conectivo como Ehlers-Danlos, Marfan, pseudoxantoma elástico u osteogénesis imperfecta. Ante el diagnóstico conviene revisar fármacos y fenotipo. El curso es de años con remisión espontánea; las técnicas agresivas pueden dejar queloides, por lo que se prefieren medidas conservadoras.
En la papulosis atrófica, la piel avisa antes que el intestino
La lesión madura es una pápula de centro blanco porcelana deprimido con un collarete eritematoso y telangiectásico, en tronco y brazos, respetando cara, palmas y plantas. La forma limitada a la piel puede persistir de por vida, pero una parte de los pacientes desarrolla infartos intestinales con perforación, isquemia cerebral o medular, afectación ocular y serositis; la obra cifra la mortalidad de la forma sistémica en torno al 73 %. La biopsia profunda en cuña muestra necrosis dérmica triangular con mucina. Es imprescindible descartar un síndrome antifosfolípido, que da lesiones superponibles y sí responde a anticoagulación.
Queloide y cicatriz hipertrófica difieren en límites, curso y respuesta
La cicatriz hipertrófica respeta los bordes de la herida, aparece en semanas, suele regresar en uno o dos años y su histología conserva la orientación del colágeno con abundantes miofibroblastos. El queloide invade piel sana, crece durante años, se concentra en lóbulos, región preesternal, hombros y cuello, es más frecuente en fototipos altos y antecedentes familiares, y forma nódulos de colágeno hialinizado desordenado. Esta distinción determina la conducta: ante la cicatriz hipertrófica cabe esperar y comprimir; ante el queloide, cualquier cirugía debe ir acompañada de adyuvante.
Repaso por estructura afectada
Agrupamos las entidades según lo que se pierde, se deposita, se expulsa o prolifera, y dejamos fuera las formas sindrómicas raras de atrofodermia folicular que no cambian la conducta del clínico.
Pérdida de fibras elásticas
Anetodermia
Máculas laxas herniables · tronco- Clínica
- Lesiones redondeadas de 1–2 cm, blanco azuladas, que se invaginan con el dedo; pueden ir precedidas de eritema o habones (variantes de Jadassohn y de Pellizzari) o aparecer sin inflamación (Schweninger-Buzzi).
- Estudio
- Biopsia con tinción elástica; en la primaria, anticuerpos antinucleares, antifosfolípidos y tiroides.
- Tratamiento
- La fase atrófica apenas responde (hay casos de mejoría con láser de colorante pulsado y no ablativo); en la inflamatoria, la obra menciona colchicina, y admite retinoides tópicos.
Estrías de distensión
Pubertad, embarazo, glucocorticoides- Origen
- Estiramiento rápido de la dermis sobre un terreno hormonal o genético; el exceso de glucocorticoides, endógeno o exógeno, las hace anchas y violáceas.
- Evolución
- Pasan de rojo violáceo (rubra) a blanco nacarado (alba); las recientes responden mejor.
- Histología
- Fibras elásticas y fibrilina casi ausentes en el centro, enrolladas en el borde, con dermis homogeneizada.
Elastólisis de la dermis media
Mujer de mediana edad · tronco- Clínica
- Placas de arrugas finas, pápulas perifoliculares o eritema reticulado; asintomática y estable tras unos meses.
- Histología
- Pérdida en banda de la elastina de la dermis media con fibrilina conservada; requiere tinción específica.
- Conducta
- Fotoprotección de amplio espectro y retinoides tópicos; corticoides solo en brotes inflamatorios y durante poco tiempo.
Pápulas piezogénicas
Talón · desaparecen en decúbito- Mecanismo
- Herniación de lobulillos grasos a través de una dermis con tabiques y fibras elásticas fragmentadas, favorecida por sobrepeso y deportes de impacto.
- Diagnóstico
- Clínico: aparecen al cargar peso y se borran al descargar; si duelen, descartar tumores neurales o ecrinos.
- Conducta
- Basta con explicarlo; el dolor rara vez justifica la cirugía.
Papulosis fibrosa blanca del cuello
Adulto mayor · cuello y región supraclavicular- Clínica
- Múltiples pápulas blanquecinas o amarillentas, confluentes, en cuello lateral y región supraclavicular.
- Histología
- Fibrosis de la dermis papilar con pérdida de fibras elásticas finas; sin relación con el pseudoxantoma elástico.
- Diagnóstico diferencial
- Elastorrexis papular en jóvenes, probablemente un nevo conectivo, y pseudoxantoma elástico genuino.
Depósitos y lesiones acrales
Milio coloide del adulto
Piel fotoexpuesta · pápulas céreas- Clínica
- Pápulas traslúcidas amarillentas en cara y dorso de manos que, al pincharlas, liberan un material gelatinoso.
- Histología
- Masas amorfas en dermis papilar, habitualmente negativas con rojo Congo, con filamentos de unos 2 nm.
- Tratamiento
- Láser ablativo, legrado o dermoabrasión, más fotoprotección y retinoide tópico.
Milio coloide juvenil
Antes de la pubertad · nariz y labio- Diferencia
- Sin daño actínico de fondo y con fibrillas más gruesas, de 8–10 nm, que podrían proceder de queratinas degeneradas.
- Herencia
- Probablemente autosómica recesiva; la forma del adulto no es hereditaria.
Acroqueratoelastoidosis
Borde palmoplantar · pápulas queratósicas- Clínica
- Pápulas de hasta 3 mm alineadas en la transición entre la piel palmar o plantar y el dorso; esporádica o autosómica dominante.
- Histología
- Fibras elásticas escasas y fragmentadas en la dermis; si son normales, se trata de hiperqueratosis acral focal.
- Tratamiento
- Sin tratamiento eficaz; queratolíticos tópicos para alivio.
Expulsión transepidérmica
Elastosis perforante serpiginosa
Adolescente · cuello · arcos- Asociaciones
- Síndrome de Down, penicilamina, Ehlers-Danlos, Marfan, pseudoxantoma elástico, osteogénesis imperfecta.
- Histología
- Canal transepidérmico con fibras elásticas engrosadas en expulsión, a menudo perifolicular.
- Tratamiento
- Crioterapia, corticoide intralesional u oclusivo; cuidado con láser y cirugía por tendencia al queloide.
Colagenosis perforante reactiva
Diabetes, diálisis · dorsos- Clínica
- Pápulas umbilicadas con tapón queratósico adherido, en dorso de manos, codos y rodillas, con fenómeno de Köbner.
- Histología
- Colágeno basófilo degenerado atravesando la epidermis junto a queratina y neutrófilos.
- Tratamiento
- Control del prurito: corticoides, retinoides, UVB de banda estrecha; la obra cita también alopurinol y doxiciclina.
Foliculitis perforante
Folículo · región lumbar y miembros- Clínica
- Pápulas foliculares eritematoqueratósicas de 2–8 mm; en la biopsia puede verse un pelo enrollado en el infundíbulo.
- Contexto
- Enfermedad renal crónica o traumatismo; tratar el prurito y la impetiginización secundaria.
Enfermedad de Kyrle
Piernas · nefropatía de base- Concepto
- Pápulas foliculares con tapón córneo de orto- y paraqueratosis; su independencia nosológica está cuestionada.
- Diagnóstico diferencial
- Hiperqueratosis lenticular persistente de Flegel: lesiones más pequeñas, planas, acrales y sin prurito.
Fibrosis y vasculopatía
Enfermedad de Dupuytren
Cuarto y quinto radio palmar- Mecanismo
- Proliferación de fibroblastos que se diferencian a miofibroblastos con actina de músculo liso α, sobre una base genética poligénica.
- Clínica
- Nódulo palmar seguido de cordón y contractura en flexión de las articulaciones metacarpofalángica e interfalángica.
- Asociaciones
- Fibromatosis plantar, enfermedad de Peyronie, queloides y consumo de alcohol.
Fibromatosis plantar
Arco plantar · nódulos firmes- Clínica
- Nódulos en la fascia plantar media, a menudo tras traumatismo; puede dificultar la marcha.
- Conducta
- La obra la maneja como la enfermedad de Dupuytren, con la que coexiste a menudo; explorar siempre las palmas.
Enfermedad de Peyronie
Varón 40–60 años · túnica albugínea- Clínica
- Placa dorsal palpable con dolor en erección, incurvación, acortamiento y disfunción eréctil.
- Curso
- El dolor cede en meses; la deformidad a menudo progresa y, según la obra, en torno al 30 % regresa espontáneamente en años.
- Derivación
- Urología para medir la deformidad y decidir tratamiento intralesional o cirugía.
Papulosis atrófica (Köhlmeier-Degos)
Centro porcelana · borde telangiectásico- Patogenia
- Endoteliopatía oclusiva con depósito de complemento C5b-9 y firma de interferón α.
- Estudio
- Biopsia profunda en cuña; anticuerpos antifosfolípidos y estudio de trombofilia; vigilancia digestiva y neurológica.
- Tratamiento
- Antiagregación en la forma cutánea; eculizumab y treprostinil en la sistémica, en centros con experiencia.
Contrastes que resuelven la duda
Cuatro pares que se confunden en consulta o en el informe histológico y cuya separación cambia la conducta.
Queloide frente a cicatriz hipertrófica
- Límites
- El queloide invade piel sana fuera de la herida; la cicatriz hipertrófica se mantiene dentro de ella.
- Curso
- El queloide crece durante años y rara vez regresa; la hipertrófica tiende a aplanarse en uno o dos años.
- Histología
- Nódulos de colágeno hialinizado y desordenado en el queloide; colágeno orientado con abundantes miofibroblastos en la hipertrófica.
- Consecuencia
- En la hipertrófica cabe esperar y comprimir; en el queloide, la cirugía aislada está contraindicada.
Anetodermia frente a elastólisis de la dermis media
- Morfología
- Máculas redondeadas que se hunden o abomban en la anetodermia; placas de arrugas finas siguiendo líneas de tensión en la elastólisis.
- Histología
- Pérdida de elastina en toda la dermis afectada en la anetodermia; franja limitada a la dermis media, con fibrilina conservada, en la elastólisis.
- Estudio
- La anetodermia primaria merece cribado de antifosfolípidos y autoinmunidad; la elastólisis, fotoprotección y seguimiento.
Milio coloide frente a amiloidosis nodular
- Contexto
- El milio coloide se asienta sobre piel muy fotodañada; la amiloidosis nodular puede ser expresión local de una discrasia de células plasmáticas.
- Tinción
- El material coloide suele ser negativo con rojo Congo y sus filamentos son más finos que los del amiloide.
- Consecuencia
- Ante un depósito Congo positivo conviene buscar una gammapatía monoclonal; el milio coloide no requiere estudio sistémico.
Papulosis atrófica de Degos frente a vasculopatía por antifosfolípidos
- Clínica
- Ambas pueden producir pápulas con centro blanco porcelana y borde telangiectásico, además de afectación sistémica isquémica.
- Laboratorio
- Los anticuerpos antifosfolípidos positivos y persistentes orientan al síndrome antifosfolípido.
- Tratamiento
- El síndrome antifosfolípido responde a la anticoagulación; el Degos sistémico apenas responde a ella y requiere otras estrategias.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si una mujer de 45 años consulta por placas de arrugas finas en flancos y raíz de los brazos, sin antecedentes inflamatorios ni cambios de peso
Pensaría en elastólisis de la dermis media y tomaría dos biopsias en sacabocados, una de la placa y otra de piel sana vecina, pidiendo expresamente tinción de fibras elásticas para que el patólogo compare. Recomendaría fotoprotección de amplio espectro y un retinoide tópico, y le explicaría que el cuadro suele estabilizarse en meses, aunque las arrugas no desaparecen.
Si un paciente en hemodiálisis con diabetes presenta pápulas umbilicadas con tapón queratósico en piernas y antebrazos, muy pruriginosas y excoriadas
Lo orientaría como dermatosis perforante adquirida y biopsiaría una lesión reciente si la clínica no fuera concluyente. El objetivo sería el prurito: emolientes, corticoides potentes o intralesionales en las pápulas, fototerapia UVB de banda estrecha y coordinación con nefrología. Si fracasara, comentaría en sesión opciones sistémicas fuera de ficha, con la cautela que exigen las infecciones en este paciente.
Si un adolescente con síndrome de Down tiene placas anulares de pápulas queratósicas en la nuca que se extienden lentamente
Sospecharía elastosis perforante serpiginosa y lo confirmaría con biopsia y tinción elástica. Revisaría la medicación, porque la penicilamina produce un cuadro similar, y explicaría a la familia que tiende a remitir en años. Evitaría el láser ablativo y la cirugía por el riesgo de queloide; si molestara, probaría crioterapia suave o corticoide intralesional en lesiones aisladas.
Si un adulto de 35 años presenta varias pápulas de centro blanco porcelana con borde telangiectásico en tronco y refiere episodios de dolor abdominal
Haría una biopsia profunda en cuña de una lesión con borde activo y pediría anticuerpos antifosfolípidos y estudio de trombofilia. Por el dolor abdominal lo remitiría ese mismo día a urgencias o a medicina interna para descartar isquemia o perforación intestinal, y organizaría seguimiento multidisciplinar en un centro con experiencia en papulosis atrófica maligna.
Si una joven de fototipo V pide extirpar un queloide del lóbulo auricular tras un pendiente, que ya recidivó una vez
Le explicaría que la extirpación aislada recidiva con mucha frecuencia y propondría primero infiltraciones de corticoide, combinadas con 5-fluorouracilo según la evidencia reciente, tras descartar embarazo y pactar anticoncepción, porque el antimetabolito está contraindicado en la gestación. Si se decidiera la cirugía, la plantearía con adyuvante pactado de antemano (radioterapia precoz en un servicio de oncología radioterápica o infiltraciones seriadas) y presión con pendientes compresivos durante meses.
Si un varón de 58 años consulta por un nódulo indurado en la palma del cuarto dedo, sin contractura, y menciona una curvatura reciente del pene
Le explicaría que el nódulo corresponde a una enfermedad de Dupuytren inicial y que la curvatura apunta a una enfermedad de Peyronie, ambas de la misma diátesis fibrosante. Exploraría las plantas, le pediría que vigilara la extensión de los dedos y lo derivaría a urología. A cirugía de la mano lo enviaría si apareciera contractura o perdiera función.
Perlas de examen y de consulta
◆Pida la tinción elástica por escrito
En la anetodermia, la elastólisis de la dermis media o las estrías, la hematoxilina-eosina puede parecer casi normal. Solicitar orceína o Verhoeff-van Gieson y enviar una muestra de piel sana para comparar evita un informe de «sin alteraciones significativas».
◆La pápula del talón que se borra al tumbarse
Las pápulas piezogénicas aparecen al cargar peso y desaparecen al acostarse. Esa sola maniobra basta para el diagnóstico y evita biopsias; solo el dolor persistente obliga a pensar en un tumor neural o ecrino.
◆Gelatina al pinchar: milio coloide
La salida de un material gelatinoso al puncionar una pápula cérea en piel fotodañada sugiere milio coloide. La tinción con rojo Congo, habitualmente negativa, suele separarlo de la amiloidosis nodular, que sí obliga a estudiar una gammapatía.
◆Sin cambio elástico no es acroqueratoelastoidosis
Las pápulas queratósicas del borde palmoplantar con fibras elásticas normales en la biopsia corresponden a la hiperqueratosis acral focal. La diferencia es histológica, no clínica, y por eso la tinción elástica es imprescindible.
◆Una cicatriz sin queloide no garantiza la siguiente
Que un paciente no hiciera queloide tras una biopsia en otra zona no asegura que no lo haga en el lóbulo, el escote o el hombro. La localización y la tensión pesan tanto como la predisposición individual.
◆La perforación también aparece en otras dermatosis
La expulsión transepidérmica puede observarse en granuloma anular, pseudoxantoma elástico, necrobiosis lipoidea, condrodermatitis del hélix y calcinosis cutánea. Un informe de «dermatosis perforante» obliga a preguntar qué material se expulsa y sobre qué enfermedad.
◆Estrías rojas antes que blancas
Las estrías recientes, todavía rojas, responden mejor a la tretinoína tópica y al ácido glicólico que las blancas maduras; láseres y radiofrecuencia con microagujas mejoran ambas en grado variable. Conviene tratarlas pronto y sin prometer la desaparición completa.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2022) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRXQueloides: combinación intralesional con 5-fluorouracilo y radioterapia adyuvante precoz
La obra centra el tratamiento conservador en la triamcinolona intralesional y aconseja radioterapia tras la extirpación sin precisar el momento. En queloides y cicatrices hipertróficas, un metaanálisis de 13 estudios halló más mejoría objetiva con triamcinolona más 5-fluorouracilo que con cada fármaco por separado, y un metaanálisis en red de 24 ensayos (2026) la sitúa como la opción con mejor equilibrio entre respuesta y recidiva. En estudios observacionales, irradiar en las dos primeras horas tras la cirugía se asoció a menos recidivas que hacerlo a las seis. Una revisión de 2025 incluye ya el dupilumab entre las modalidades descritas, sin datos que permitan situarlo.
Fuente: Mavilakandy AK, et al. Plast Reconstr Surg. 2024;153(6):1318-1330. PMID: 37337341. Lai IC, et al. Aesthet Surg J. 2026;46(2):202-212. PMID: 40972598. Peng Q, et al. Aesthetic Plast Surg. 2025;49(16):4671-4682. PMID: 40346340. Luo PM, et al. Ital J Dermatol Venerol. 2025;160(1):29-39. PMID: 39560337.Actualización DermRXEstrías: la tretinoína y los procedimientos de remodelación, con evidencia todavía modesta
El capítulo cita los retinoides, los láseres fraccionados y la radiofrecuencia sin jerarquizarlos. Una revisión sistemática española de 69 trabajos concluye que la tretinoína al 0,1 % y el ácido glicólico mejoran sobre todo las estrías recientes, que los láseres ablativos y no ablativos y la radiofrecuencia con microagujas dan buenos resultados y que ningún tratamiento destaca por sí solo. Un metaanálisis de seis ensayos no encontró diferencias de eficacia entre láser de CO2 fraccionado y microagujas, pero sí más hiperpigmentación postinflamatoria con el láser, un dato relevante en fototipos altos.
Fuente: Algarra Sahuquillo J, et al. Actas Dermosifiliogr. 2026;117(4):104553. PMID: 41386441. Mustafa A, et al. Lasers Med Sci. 2025;40(1):161. PMID: 40131559.Actualización DermRXDupuytren: la colagenasa no resultó no inferior a la fasciectomía y el anti-TNF se prueba en fase nodular
La obra presenta la colagenasa de Clostridium histolyticum como alternativa eficaz a la cirugía. En el ensayo DISC, con 672 pacientes con contractura moderada, la inyección no fue no inferior a la fasciectomía limitada en la función de la mano valorada por el paciente al año; tuvo menos complicaciones moderadas o graves (1,8 % frente a 5,1 %), pero más reintervenciones por recidiva (14,6 % frente a 3,4 %). En fase nodular, el ensayo de fase 2b RIDD mostró que el adalimumab intranodular reducía la dureza y el tamaño del nódulo a los 12 meses; falta demostrar que evite la contractura.
Fuente: Dias J, et al. N Engl J Med. 2024;391(16):1499-1510. PMID: 39383454. Nanchahal J, et al. Lancet Rheumatol. 2022;4(6):e407-e416. PMID: 35949922.Actualización DermRXPeyronie: las guías urológicas priorizan la valoración objetiva y la decisión compartida
El capítulo propone una escalera con antiinflamatorios, ácido aminobenzoico, iontoforesis, ondas de choque y radioterapia blanda. Una comparación de 2026 de las guías de la Asociación Europea de Urología, la americana, la canadiense y la Sociedad Internacional de Medicina Sexual coincide en que la deformidad se mide tras inyección intracavernosa y en que el tratamiento no quirúrgico tiene evidencia limitada; todas admiten las inyecciones intralesionales, sobre todo en fase aguda. La plicatura o el injerto se reservan para quien conserva la erección, y la prótesis para la disfunción eréctil refractaria.
Fuente: Chierigo F, et al. BJU Int. 2026;137(5):770-782. PMID: 41795618.Actualización DermRXPapulosis atrófica: eculizumab y treprostinil en la forma sistémica
La obra describe el eculizumab y el treprostinil como ensayos prometedores. Una revisión de 2023 los sitúa ya como la estrategia con mejores resultados en la forma maligna con afectación digestiva: el inhibidor del complemento como fármaco más eficaz, asociado al análogo de prostaciclina para prevenir recaídas. La misma revisión recuerda que la afectación sistémica puede aparecer meses o años después de las lesiones cutáneas y que la mortalidad supera el 65 % en algunas series, lo que aconseja vigilar de forma prolongada incluso las formas aparentemente benignas.
Fuente: Robert M, et al. Dermatology. 2023;239(2):177-187. PMID: 36353773.Actualización DermRXDermatosis perforante adquirida: más cerca del prurigo nodular y de sus dianas
La obra ya sugería la analogía entre la enfermedad de Kyrle y el prurigo de la insuficiencia renal. Una revisión de 2025 defiende que dermatosis perforante adquirida y prurigo nodular en la enfermedad renal crónica comparten rasgos clínicos e histológicos y las vincula con el prurito urémico mediante mecanismos como la sobreexpresión de IL-31 y el desequilibrio del sistema opioide, y plantea probar en ellas los biológicos del prurigo. Una serie de cinco pacientes mayores tratados con inhibidores de JAK describió alivio rápido del prurito y mejoría de las pápulas; un paciente presentó herpes zóster.
Fuente: Mahmoud RH, et al. Clin Dermatol. 2025;43(5):644-648. PMID: 40097077. Heo JW, et al. J Dermatol. 2025;52(11):1722-1726. PMID: 41199145.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Scharffetter-Kochanek y Makrantonaki. Capítulo 52, «Trastornos adquiridos del colágeno y la elastina». En: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M, editores. Braun-Falco’s Dermatology. 4.ª ed. Berlín: Springer; 2022 (Springer Reference Medicine). Consultado en su edición original en inglés.
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Mavilakandy AK, Vayalapra S, Minty I, et al. Comparing combination triamcinolone acetonide and 5-fluorouracil with monotherapy triamcinolone acetonide or 5-fluorouracil in the treatment of hypertrophic scars: a systematic review and meta-analysis. Plast Reconstr Surg. 2024;153(6):1318-1330. PMID: 37337341.
- Lai IC, Huang GL, Lee KC, Wu PY. Comparative efficacy and recurrence risk of intralesional therapies for hypertrophic scars and keloids: a network meta-analysis. Aesthet Surg J. 2026;46(2):202-212. PMID: 40972598.
- Peng Q, Lu Y, Huang R, Chen R. Should we do postoperative radiotherapy after keloid excision as soon as possible? A systematic review and meta-analysis. Aesthetic Plast Surg. 2025;49(16):4671-4682. PMID: 40346340.
- Luo PM, Glass DA 2nd. Keloid management: a review of treatment modalities. Ital J Dermatol Venerol. 2025;160(1):29-39. PMID: 39560337.
- Dias J, Tharmanathan P, Arundel C, et al. Collagenase injection versus limited fasciectomy for Dupuytren’s contracture. N Engl J Med. 2024;391(16):1499-1510. PMID: 39383454.
- Nanchahal J, Ball C, Rombach I, et al. Anti-tumour necrosis factor therapy for early-stage Dupuytren’s disease (RIDD): a phase 2b, randomised, double-blind, placebo-controlled trial. Lancet Rheumatol. 2022;4(6):e407-e416. PMID: 35949922.
- Chierigo F, Fallara G, Tozzi M, et al. Guideline of guidelines: Peyronie’s disease. BJU Int. 2026;137(5):770-782. PMID: 41795618.
- Robert M, Hot A. Atrophic papulosis. Dermatology. 2023;239(2):177-187. PMID: 36353773.
- Mahmoud RH, Coscarella G, Kwak R, Yosipovitch G. Prurigo nodularis and acquired perforating dermatosis in chronic kidney disease: are they the same entity? Clin Dermatol. 2025;43(5):644-648. PMID: 40097077.
- Heo JW, Kang HJ, Lim Y. Experience with Janus kinase inhibitors in acquired perforating dermatosis in older adults: a case series and review of literature. J Dermatol. 2025;52(11):1722-1726. PMID: 41199145.
- Algarra Sahuquillo J, Martín-Gorgojo A. Stretch marks: systematic review of its therapeutic approach. Actas Dermosifiliogr. 2026;117(4):104553. PMID: 41386441.
- Mustafa A, Zahid R, Khan S, et al. Evaluating CO2 laser and micro-needling therapies for striae distensae: a comprehensive meta-analysis and systematic review. Lasers Med Sci. 2025;40(1):161. PMID: 40131559.
