Prurito crónico y prurigo: cómo clasificar al paciente que se rasca, qué estudio pedir y cómo escalar el tratamiento según el mecanismo

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Prurito crónico y prurigo: cómo clasificar al paciente que se rasca, qué estudio pedir y cómo escalar el tratamiento según el mecanismo

Sobre el capítulo 34, «Prurito y prurigo» (Ständer) · Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed., 2022

El prurito crónico es el síntoma más frecuente de la consulta dermatológica y uno de los peor resueltos: a veces la piel es la causa, otras solo el escenario de una enfermedad renal, hepática, hematológica, neurológica o farmacológica. Esta lectura ordena el problema por la clasificación clínica que decide el estudio, por los mecanismos que justifican cada fármaco y por las formas de prurigo que el rascado fabrica, y se actualiza a octubre de 2026 con la guía europea, biológicos y nuevas dianas.

Clasificación IFSIEstudio escalonadoDermatosis invisiblesPrurigo crónico nodularEscalera antipruriginosa

Obra de referencia: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M (eds.), Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed. (Springer, 2022). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 21 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • El prurito que dura seis semanas o más se considera crónico, afecta a uno de cada ocho adultos y se comporta como el dolor crónico: genera sensibilización periférica y central y puede dejar de depender de su causa inicial.
  • La primera decisión es clínica: piel con lesiones primarias, piel sin lesiones o lesiones crónicas de rascado. Los dos últimos grupos obligan a buscar una causa sistémica, neurológica, psiquiátrica o farmacológica antes de hablar de prurito idiopático.
  • El estudio inicial es una analítica escalonada (hemograma con ferritina, función renal y hepática, glucemia, TSH, LDH, sangre oculta) con ecografía abdominal y radiografía de tórax; las pruebas especializadas se eligen después según historia y hallazgos.
  • La histamina es solo uno de muchos pruritógenos, por eso los antihistamínicos decepcionan fuera de la urticaria. El tratamiento útil combina cuidado de barrera, tópicos antipruriginosos y fármacos sistémicos elegidos por mecanismo: gabapentinoides, antagonistas μ opioides, antidepresivos o fototerapia.
  • Bajo el nombre de prurigo conviven entidades que solo comparten la pápula que pica: el prurigo simple agudo infantil por picaduras, el subagudo del adulto sin causa clara y el prurigo crónico, que es la huella del rascado mantenido sobre cualquier prurito.
  • El prurigo crónico de tipo nodular exige tratar a la vez la enfermedad de base, el prurito y las lesiones; la obra se apoya en corticoides oclusivos o intralesionales, capsaicina, fototerapia y neuromoduladores, y desde 2022 hay biológicos autorizados tras ensayos de fase 3.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

El picor tiene vía propia y el rascado lo apaga con dolor, a costa de perpetuarlo

Durante décadas se interpretó el prurito como un dolor de baja intensidad. Hoy se sabe que fibras C amielínicas específicas transmiten la señal hasta neuronas del asta posterior que expresan el receptor del péptido liberador de gastrina, ausentes en la vía del dolor. El rascado funciona porque activa fibras nociceptivas que, mediante interneuronas inhibidoras y probablemente dinorfina, frenan esa transmisión. El alivio es breve: la lesión epidérmica libera neuropéptidos e inflamación que vuelven a sensibilizar las terminaciones, y así se cierra el ciclo picor-rascado que sostiene el liquen simple y el prurigo.

2

Si la histamina fuera la protagonista, los antihistamínicos bastarían

Las terminaciones libres de la epidermis responden a una lista larga de mediadores: aminas, proteasas como la triptasa, neuropéptidos, opioides endógenos, prostaglandinas, factores de crecimiento nervioso e interleucinas, entre ellas IL-4, IL-13 e IL-31. Muchos actúan sobre receptores propios, como los receptores acoplados a proteína G de la familia Mrgpr, el canal iónico TRPV1 o el receptor de IL-31, sin pasar por la histamina. Ese reparto explica que los antihistamínicos alivien el habón urticarial y fracasen en la dermatitis atópica, la colestasis o la insuficiencia renal, y fundamenta los anticuerpos dirigidos contra el eje IL-4/IL-13 y contra el receptor de IL-31.

3

La aloknesis convierte la ropa y el roce en desencadenantes

Alrededor de un foco pruriginoso, la piel aparentemente sana pasa a responder con picor a estímulos táctiles que normalmente no lo producen; es el equivalente de la alodinia en el dolor, mientras que la hipercnesis, un picor desproporcionado ante estímulos que sí son pruritógenos, equivale a la hiperalgesia. Este fenómeno contribuye a que la xerosis, las picaduras, la urticaria o la dermatitis atópica piquen con el roce de la ropa. Depende de actividad nerviosa local, de modo que el frío y los anestésicos tópicos lo reducen. En la consulta conviene preguntar por el roce, el calor de la cama y la ducha, porque orientan tanto la causa como las medidas generales.

4

La exploración del que se rasca dice más del rascado que de la causa

Las excoriaciones lineales se reparten por donde llegan las uñas y respetan el centro de la espalda; con el tiempo dejan cicatrices, liquenificación, hipo e hiperpigmentación y, al final, entidades con nombre propio como el liquen simple, el prurigo crónico o la amiloidosis macular. Pero la intensidad del picor no se correlaciona con la cantidad de excoriaciones: en la urticaria crónica, el dermografismo o la mastocitosis el paciente presiona o enfría en lugar de rascarse, y en la colestasis el rascado empeora el picor, por lo que el prurigo es menos frecuente. A la inversa, las excoriaciones pueden borrar una sarna.

5

Antes de llamarlo prurito sin lesiones, descarte una dermatosis invisible

Varias dermatosis pican semanas o meses antes de expresarse o lo hacen con lesiones mínimas. La xerosis del anciano, que empeora con la calefacción y los baños calientes, es el ejemplo más común y ha sustituido al término de prurito senil. La sarna del paciente aseado, la enfermedad de Grover con pocas pápulas, la fase premonitoria del penfigoide ampolloso y de la dermatitis herpetiforme, la mastocitosis con escasa afectación cutánea, las urticarias fugaces y la protoporfiria eritropoyética pertenecen al mismo grupo. Ante la duda, biopsia con inmunofluorescencia directa y búsqueda dirigida de ácaros.

6

En el anciano el prurito suele ser multifactorial y los fármacos son sospechosos obligados

Xerosis, polifarmacia, alteraciones metabólicas, insuficiencia renal y, menos a menudo, una neoplasia se suman en el mismo paciente. El prurito farmacológico sin exantema puede aparecer con latencia de semanas o meses y persistir hasta la retirada; actúa por colestasis, por alteración de los lípidos epidérmicos, por desgranulación mastocitaria o por mecanismos desconocidos, y la obra cita entre otros IECA, ibuprofeno, alopurinol, betabloqueantes, estatinas y citalopram. Hay que preguntar también por productos de herbolario, suplementos y conservantes, y probar la retirada o la sustitución antes de añadir antipruriginosos.

7

El prurito idiopático es un diagnóstico provisional que obliga a revisar

Solo cuando el estudio escalonado ha sido completo puede etiquetarse un prurito de origen desconocido, y aun así el prurito puede preceder en meses o años a la enfermedad que lo explica: el prurito acuagénico anticipa a veces una policitemia vera y el prurito con o sin adenopatía puede ser la primera manifestación de un linfoma de Hodgkin, en el que además se asocia a peor pronóstico. La obra insiste en reexplorar periódicamente, repetir la analítica orientada y trabajar con medicina interna, hematología, nefrología, digestivo, neurología y psicosomática cuando la sospecha lo justifique.

Repaso organizado

Causas de prurito, formas de prurigo y herramientas que más se usan

Se han elegido las causas sistémicas y neurológicas que cambian el estudio, las cinco formas de prurigo que el capítulo separa y los tres recursos terapéuticos que reaparecen en casi todas las situaciones.

Cuando la causa está fuera de la piel

Prurito asociado a enfermedad renal crónica

Hemodiálisis · una cuarta parte
Clave
No se correlaciona con la urea, por eso la obra prefiere llamarlo nefrogénico y no urémico; puede aparecer durante la diálisis con cifras óptimas.
Mecanismo
Desconocido y probablemente múltiple: xerosis, hiperparatiroidismo secundario, alteraciones del calcio y el fósforo, opioides endógenos y sustancias no dializables.
Descartar
Eccema alérgico de contacto por óxido de etileno, formaldehído, plastificantes o látex del circuito, y alergia a la heparina.

Prurito colestásico

Precoz · empeora al rascar
Clínica
Generalizado, empeora con la ropa ajustada y con el rascado; en la colangitis biliar primaria acompaña a la astenia en la mayoría y puede preceder a la hiperbilirrubinemia.
Mediadores
La autotaxina sérica genera ácido lisofosfatídico, elevado en pacientes con picor; la acumulación de opioides endógenos explicaría la respuesta a la naltrexona.
Causas
Colangitis biliar primaria y esclerosante, hepatitis B y C, colestasis farmacológica u hormonal y colestasis intrahepática del embarazo.

Policitemia vera

Prurito acuagénico · JAK2
Clínica
Picor intenso a los pocos minutos del contacto con agua de cualquier temperatura, sin habones; puede adelantarse años al diagnóstico hematológico.
Mecanismo
La mutación de JAK2 activa basófilos y eosinófilos circulantes que favorecen la desgranulación de los mastocitos cutáneos.
Estudio
Hemograma repetido y estado mutacional de JAK2; la obra menciona baños con bicarbonato, PUVA, pregabalina, gabapentina y paroxetina como alivio.

Linfoma de Hodgkin

Pródromo · peor pronóstico
Patrón
Puede ser localizado en el territorio que drena el ganglio afectado o generalizado, y presentarse antes del diagnóstico o al comienzo de la enfermedad.
Implicación
El capítulo lo considera un factor pronóstico desfavorable; con síntomas B o adenopatías, el estudio radiológico y hematológico no debe esperar.

Ferropenia

Ferritina baja · antes de la anemia
Clínica
Prurito generalizado o anogenital que puede preceder a la anemia; por eso la ferritina forma parte del estudio inicial.
Respuesta
La reposición alivia con rapidez; el objetivo es normalizar la ferritina y buscar la causa del déficit.

Prurito por fármacos

Sin exantema · con latencia
Dos grupos
Mecanismo conocido y relación temporal clara, como la colestasis por fármacos o el depósito de hidroxietilalmidón; o mecanismo desconocido y relación difusa, con estatinas, alopurinol, betabloqueantes o citalopram.
Hidroxietilalmidón
El coloide queda depositado en los nervios de la piel; el paciente sufre meses de accesos de picor que dispara cualquier contacto, hasta no tolerar la ropa, y que ceden a medida que el depósito se degrada.
Conducta
Retirar o sustituir y, si no es posible, tratar con fármacos de acción central; la capsaicina alivia el picor por hidroxietilalmidón o PUVA.

Prurito neurológico y psicógeno

Notalgia parestésica

Interescapular · ramas posteriores
Origen
Neuropatía por compresión de las ramas dorsales de los nervios raquídeos; el picor se limita a una zona paravertebral.
Trampa
La mácula hiperpigmentada por roce puede parecer un liquen simple o una amiloidosis macular; la localización entre las escápulas orienta.

Prurito braquiorradial

Dermatomas C5–C6 · brazos
Origen
Compresión de raíces cervicales cerca de la médula; el picor se localiza en los brazos siguiendo los dermatomas C5 y C6.
Otras causas neurológicas
Tumores, abscesos o infartos centrales dan a menudo prurito unilateral contralateral; la esclerosis múltiple, crisis paroxísticas con dolor; la neuralgia posherpética pica hasta en casi la mitad.

Prurito somatomorfo

Diagnóstico positivo · especialista
Requisito
El diagnóstico primario exige valoración por psiquiatría o psicosomática; ansiedad, estrés y cansancio también agravan cualquier prurito de otra causa.
Patrones
La depresión suele dar picor constante sobre piel sin lesiones; otros trastornos llevan a excoriaciones marcadas, sobre todo faciales; en el delirio parasitario el picor es secundario.

Las formas de prurigo

Prurigo simple agudo

Niños de 2–8 años · verano
Causa
Reacción a picaduras de artrópodos con componente inmediato y tardío; las pruebas intraepidérmicas con antígenos de insectos suelen ser positivas.
Lesión
Seropápula urticariforme cuyo centro se ve amarillo a la vitropresión, a veces con vesícula o ampolla visible; persiste días, a diferencia del habón.
Curso
Brotes con lesiones en distintos estadios, sin afectación mucosa, que se resuelven solos; antihistamínico oral y loción antipruriginosa.

Prurigo simple subagudo

Mujeres jóvenes o posmenopáusicas
Cuadro
Excoriaciones nítidas y costrosas sobre cintura escapular y caras laterales de los muslos, con cicatrices hipopigmentadas de borde oscuro y piel interlesional normal.
Causa
Habitualmente no se encuentra; las variantes con apellido metabólico o linfático reflejan el prurito de fondo más que entidades reales.
Pronóstico
Insatisfactorio salvo que mejore la enfermedad de base; los corticoides sistémicos aportan poco y el brote vuelve pronto.

Acné urticado

Prurigo subagudo facial
Perfil
Mujeres jóvenes, a veces con exacerbación premenstrual y carga emocional; el acné vulgar apenas pica y sirve de contraste.
Diferencial
Acné excoriado, con manipulación de lesiones de acné, y acné necrótico, con pústulas en la línea de implantación que curan con cicatriz varioliforme.

Prurigo crónico

Nódulos de 0,5–3 cm · simétricos
Definición
Prurito crónico, rascado repetido y pápulas, nódulos o placas pruriginosas; la variante nodular es la más frecuente y equivale al antiguo prurigo nodular.
Terreno
Hasta la mitad tiene dermatitis atópica o diátesis atópica, a menudo con IgE elevada; también aparece en penfigoide, liquen plano, eccema de estasis, sarna o enfermedad sistémica.
Distribución
Extremidades distales, nalgas y tronco, con respeto del centro de la espalda, la cara, las palmas y las plantas.

Liquen simple crónico

Placa única liquenificada
Clínica
Placa bien delimitada con cuadriculado acentuado en nuca, extremidades distales, genitales o párpados; en la región anogenital puede hacerse papilomatosa y macerada.
Variantes
Dermatitis papulosa pretibial por roce, queratosis folicular del mentón por apoyo de la mano y forma verrugosa en la insuficiencia venosa crónica.
Biopsia
Útil ante placa única para descartar micosis fungoide, sarcoidosis, liquen amiloide o liquen plano.

Recursos que reaparecen en casi todo prurito crónico

Capsaicina tópica

Agota sustancia P · piel íntegra
Acción
Al activar TRPV1, despuebla las fibras nerviosas epidérmicas y vacía de sustancia P las neuronas aferentes, con alivio del picor neuropático y localizado.
Pauta de la obra
Fórmula magistral que empieza al 0,025 % y sube hasta el 0,1 %, aplicada cuatro a seis veces al día; la quemazón inicial limita su uso en superficies amplias.

Antagonistas μ opioides

Rascado químico · colestasis
Mecanismo
Bloquean opioides endógenos que participan en la percepción central y frenan la transmisión medular del picor.
Uso
Naltrexona oral, según la obra con inicio en 50 mg y ascenso hasta 150 mg; más eficaz en colestasis y útil en prurito acuagénico, micosis fungoide o idiopático.
Efectos
Náuseas, mareo y cansancio iniciales; en colestasis puede desencadenar síntomas de abstinencia, por lo que conviene subir la dosis poco a poco.

Gabapentina y pregabalina

Acción medular · ajuste renal
Indicaciones
Prurito neuropático, renal, hematológico, farmacológico, idiopático y prurigo crónico.
Precauciones
Ajustar a la función renal y vigilar somnolencia, mareo, aumento de peso y edemas periféricos, sobre todo en ancianos; en hemodiálisis la obra pauta gabapentina tras cada sesión.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro pares que se confunden en la consulta y en los que la distinción cambia el estudio o el tratamiento.

Prurigo crónico frente a liquen simple crónico

Número y forma
Múltiples pápulas o nódulos simétricos frente a una placa única, o pocas, de liquenificación bien delimitada.
Localización
Extremidades, nalgas y tronco con respeto del centro de la espalda frente a nuca, tobillos, genitales o párpados.
Histología
Comparten hiperplasia epidérmica, ortoqueratosis compacta, colágeno papilar vertical y engrosamiento nervioso; la biopsia sirve más para excluir otras entidades que para separarlas.
Implicación
El prurigo crónico obliga a buscar enfermedad de base sistémica o atópica; el liquen simple suele bastar con tratamiento local intensivo y control del roce.

Prurigo simple agudo frente a varicela

Estado general
Niño afebril y con buen estado frente a fiebre y malestar.
Topografía
Tronco y extremidades sin lesiones en cuero cabelludo ni mucosa oral frente a afectación de ambos en la varicela.
Lesión
Seropápula con centro amarillo a la vitropresión que se endurece y se excoria frente a vesícula en gota de rocío sobre halo eritematoso que pasa a pústula y costra; en ambos coexisten lesiones en distintos estadios, así que ese rasgo no los separa.
Confirmación
En duda, la PCR de virus varicela-zóster del líquido vesicular es negativa en el prurigo; el antecedente de picaduras y la estación orientan.

Prurito colestásico frente a prurito asociado a enfermedad renal crónica

Mediadores
Autotaxina, ácido lisofosfatídico y opioides endógenos frente a un mecanismo múltiple sin marcador validado.
Rascado
En la colestasis el rascado empeora el picor y el prurigo es menos frecuente; en la nefropatía las lesiones de rascado y la xerosis son frecuentes.
Primeros escalones
Resinas de intercambio, rifampicina con control hepático y antagonistas μ frente a optimización de la diálisis, emolientes y gabapentinoides.
Fototerapia
UVB establecida en el renal y opción de segunda línea en el colestásico; en el nefrópata candidato a trasplante debe advertirse del aumento posterior del riesgo de cáncer cutáneo con la inmunosupresión.

Prurito acuagénico frente a urticaria acuagénica

Piel tras el agua
Ninguna lesión visible frente a habones pequeños tras el contacto.
Asociación
El prurito acuagénico adquirido obliga a descartar policitemia vera y otros síndromes mieloproliferativos; la obra relaciona la urticaria acuagénica familiar con intolerancia a la lactosa.
Estudio
Hemograma seriado y JAK2 frente a provocación con compresas de agua a temperatura corporal.
Tratamiento
Bicarbonato en el baño, PUVA o neuromoduladores frente al manejo habitual de la urticaria inducible.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si un varón de 76 años consulta por prurito generalizado de cuatro meses, peor en invierno, con xerosis, excoriaciones dorsales y tratamiento con estatina, IECA y alopurinol

Pautaría de entrada emolientes ricos en lípidos y urea, duchas cortas con syndets y retirada de lanas. Revisaría la medicación con su médico para valorar retiradas o sustituciones secuenciales y pediría la analítica escalonada con hemograma, ferritina, función renal y hepática, glucemia y TSH, más ecografía abdominal. Si el picor persistiera sin causa, lo volvería a ver a los pocos meses en lugar de cerrarlo como idiopático.

Si una mujer de 58 años refiere picor intenso sobre piel normal a los pocos minutos de cada ducha, con independencia de la temperatura del agua

Lo interpretaría como prurito acuagénico y pediría hemograma completo con frotis, ferritina y estudio de la mutación de JAK2, aunque las cifras fueran normales, porque el síntoma puede adelantarse años a la policitemia vera. La remitiría a hematología si hubiera poliglobulia, trombocitosis o mutación. Como alivio propondría bicarbonato en el agua y valoraría fototerapia.

Si una gestante de 33 semanas tiene picor nocturno de predominio palmoplantar sin lesiones primarias, solo algunas excoriaciones

Pediría con prioridad ácidos biliares en ayunas y perfil hepático para descartar colestasis intrahepática del embarazo, y avisaría a obstetricia el mismo día, porque el riesgo es fetal. Exploraría también en busca de erupción polimorfa o de penfigoide gestacional; ante la sospecha de este último pediría biopsia con inmunofluorescencia directa. Mientras tanto usaría emolientes y tópicos refrescantes.

Si un paciente en hemodiálisis desde hace tres años lleva meses sin dormir por el prurito pese a cremas hidratantes

Hablaría con nefrología para optimizar la diálisis y controlar el hiperparatiroidismo y el fósforo. Revisaría si hay eccema de contacto por materiales del circuito o alergia a la heparina. Probaría gabapentina tras cada sesión con dosis ajustada y fototerapia UVB, explicando el riesgo de cáncer cutáneo si luego recibiera un trasplante, y consultaría la disponibilidad de difelikefalina.

Si una mujer de 63 años con antecedentes atópicos presenta desde hace años más de treinta nódulos excoriados en extremidades y nalgas, con picor que puntúa 9 sobre 10

Diagnosticaría prurigo crónico de tipo nodular y lo trataría como enfermedad sistémica: analítica escalonada con serologías de VIH y hepatitis, biopsia si hubiera dudas e inmunofluorescencia directa para no pasar por alto un penfigoide. Mientras tanto infiltraría los nódulos más activos, pautaría corticoides potentes en oclusión y valoraría fototerapia o un biológico con indicación.

Si un varón de 50 años se rasca desde hace un año una zona paravertebral izquierda junto al borde medial de la escápula, donde se ve una mácula parduzca

Pensaría en notalgia parestésica por compresión de las ramas dorsales y exploraría la sensibilidad de la zona. Si la imagen fuera dudosa, haría biopsia para descartar amiloidosis macular o liquen simple. Propondría capsaicina tópica en escalada de concentración y, si fracasara, gabapentina o pregabalina, y valoraría estudio de la columna dorsal si hubiera clínica radicular.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆El signo de la mariposa

Si las excoriaciones dibujan una zona respetada en el centro de la espalda, el paciente se rasca con las uñas porque no llega a ese punto; la lesión es secundaria, no una dermatosis primaria con esa distribución.

◆Uñas pulidas, rascado crónico

La superficie brillante de la lámina ungueal delata años de frotar la piel; otras pistas ungueales son la onicólisis en la patología tiroidea y la distrofia del liquen plano.

◆Vitropresión del prurigo agudo

Al presionar con un cristal la seropápula del prurigo simple agudo, su centro se vuelve amarillo por la exudación serosa inicial, algo que el habón urticarial no muestra.

◆La palma peluda en la biopsia

Una ortoqueratosis compacta y gruesa sobre una epidermis con folículos pilosos en la dermis subyacente según la obra solo se ve en el liquen simple crónico y en el prurigo crónico: indica roce y rascado mantenidos.

◆Vendar para que no se rasque no funciona

La obra desaconseja oclusiones fijas solo para impedir el rascado o prohibir al paciente que se rasque: aumentan la tensión emocional y el picor. Lo útil es tratar la causa y el prurito.

◆Doxepina tópica: alérgeno potente

Su uso prolongado conlleva un riesgo alto de sensibilización por contacto; si se emplea, que sea en ciclos cortos y en superficies limitadas, nunca como mantenimiento crónico.

◆El aseo no excluye la sarna

La escabiosis del paciente limpio puede reducirse a prurito nocturno con muy pocas lesiones; busque surcos en espacios interdigitales, muñecas y genitales y pregunte por convivientes que piquen.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2022) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXLa guía europea de prurito crónico se actualizó en 2025

La obra se apoya en la guía europea S2k de 2019 y en su versión alemana. La actualización europea publicada en 2025, firmada por un grupo multidisciplinar que incluye a una dermatóloga española, mantiene el abordaje escalonado, interdisciplinar y multimodal, cifra en uno de cada cinco el riesgo de padecer prurito crónico a lo largo de la vida, con una incidencia anual del 7 %, y señala como novedad la existencia de tratamientos con indicación aprobada para el prurigo crónico y para el prurito colestásico. Es hoy el documento europeo de referencia para el estudio y la escalera terapéutica.

Fuente: Weisshaar E, et al. Acta Derm Venereol. 2025;105:adv44220. PMID: 40843597.

Actualización DermRXPrurigo crónico nodular: primer biológico autorizado con dos ensayos de fase 3

El capítulo solo ofrecía tratamientos fuera de ficha. En los ensayos PRIME y PRIME2, con adultos con al menos 20 nódulos y picor intenso, dupilumab 300 mg subcutáneo cada dos semanas logró una reducción de al menos cuatro puntos del peor picor en el 60,0 % frente al 18,4 % con placebo a la semana 24 en PRIME, y mejoró también el número de nódulos. Según la revisión de Müller y cols., es el primer tratamiento sistémico autorizado por la EMA y la FDA para esta enfermedad, aprobado en 2022.

Fuente: Müller S, et al. Am J Clin Dermatol. 2024;25(1):15-33. PMID: 37717255. Yosipovitch G, et al. Nat Med. 2023;29(5):1180-1190. PMID: 37142763.

Actualización DermRXEl receptor de IL-31, del laboratorio a la consulta

La obra citaba el anticuerpo contra el receptor A de IL-31 como fruto de la investigación en el picor atópico. En el ensayo OLYMPIA 2, con 274 adultos con prurigo nodular moderado o grave, nemolizumab cada cuatro semanas consiguió respuesta del picor en el 56,3 % frente al 20,9 % con placebo y respuesta en la evaluación global del investigador en el 37,7 % frente al 11,0 % a la semana 16, con efecto ya visible en la cuarta semana. Según una revisión de 2025, la EMA lo autorizó ese año para el prurigo nodular. La revisión de 2024 recogía además otros candidatos, entonces en fase 2 y 3, como vixarelimab, barzolvolimab, ruxolitinib en crema, povorcitinib, abrocitinib y nalbufina.

Fuente: Müller S, et al. Am J Clin Dermatol. 2024;25(1):15-33. PMID: 37717255. Kwatra SG, et al. N Engl J Med. 2023;389(17):1579-1589. PMID: 37888917. Licata G, et al. Dermatol Ther (Heidelb). 2025;15(7):1705-1718. PMID: 40372666.

Actualización DermRXAgonistas κ en el prurito de la enfermedad renal crónica

La obra los mencionaba como eficaces en fase 3 pero no disponibles en Europa. El análisis conjunto de los ensayos KALM-1 y KALM-2, con 851 pacientes en hemodiálisis de Norteamérica, Europa y Asia-Pacífico, mostró que difelikefalina intravenosa (0,5 µg/kg) tres veces por semana durante 12 semanas logró una reducción del picor de al menos tres puntos en el 51,1 % frente al 35,2 % con placebo, con mejoría de la calidad de vida mantenida en la extensión abierta. Según una serie italiana de vida real de 2025, es el primer fármaco autorizado por la FDA y la EMA para esta indicación; su financiación en España debe comprobarse.

Fuente: Topf J, et al. Kidney Med. 2022;4(8):100512. PMID: 36016762. Aucella F, et al. Clin Kidney J. 2025;18(9):sfaf050. PMID: 40989995.

Actualización DermRXPrurito colestásico: fibratos e inhibidores del transporte ileal de ácidos biliares

El capítulo proponía colestiramina, rifampicina y antagonistas μ. En el ensayo FITCH, bezafibrato 400 mg/día durante 21 días redujo a la mitad o más el picor en el 45 % frente al 11 % con placebo en colangitis biliar primaria y esclerosante. En GLISTEN, linerixibat mejoró el picor de la colangitis biliar primaria frente a placebo, con una diferencia modesta y diarrea en el 61 % frente al 18 %. Odevixibat y maralixibat reducen el prurito en niños con síndrome de Alagille y colestasis intrahepáticas familiares progresivas. La elección corresponde a hepatología.

Fuente: de Vries E, et al. Gastroenterology. 2021;160(3):734-743.e6. PMID: 33031833. Hirschfield GM, et al. Lancet Gastroenterol Hepatol. 2026;11(1):22-33. PMID: 41173016. Peverelle M, et al. Aliment Pharmacol Ther. 2026;64(1):6-22. PMID: 41953994.

Actualización DermRXConsenso español para diagnosticar el prurigo crónico nodular y evidencia débil en el prurito idiopático

Un grupo de dermatólogos españoles publicó en 2024 un algoritmo en tres bloques: identificar pronto al paciente con posible prurigo crónico nodular, confirmar y medir la enfermedad, y buscar causas y comorbilidades, con insistencia en el abordaje multidisciplinar. Para el prurito crónico de origen desconocido, una revisión sistemática de 2026 constata que los tratamientos estudiados, desde inhibidores de calcineurina y capsaicina hasta gabapentinoides, fototerapia, dupilumab, nemolizumab o inhibidores de JAK, se apoyan en estudios de baja calidad.

Fuente: Ortiz de Frutos J, et al. Actas Dermosifiliogr. 2024;115(10):T967-T973. PMID: 39260612. Akiska YM, et al. Int J Dermatol. 2026;65(4):706-723. PMID: 41531005.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Ständer. Capítulo 34, «Prurito y prurigo». En: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M, editores. Braun-Falco’s Dermatology. 4.ª ed. Berlín: Springer; 2022 (Springer Reference Medicine). Consultado en su edición original en inglés.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

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