Lectura

Infecciones por espiroquetas: sífilis, treponematosis endémicas y borreliosis de Lyme, del patrón histológico a la inmunohistoquímica, la PCR y la serología

Fecha de revisión clínica no registrada en los metadatos
Inicio del contenido clínico
Lectura clínica · Dermatopatología

Infecciones por espiroquetas: sífilis, treponematosis endémicas y borreliosis de Lyme, del patrón histológico a la inmunohistoquímica, la PCR y la serología

Sobre el capítulo 24, «Spirochetal Infections» (James W. Patterson) · Weedon’s Skin Pathology Essentials, 1.ª ed., 2012

La sífilis secundaria puede imitar casi cualquier dermatosis inflamatoria, y la borreliosis de Lyme europea deja lesiones que se confunden con morfea, linfoma o simple envejecimiento cutáneo. Esta lectura enseña a sospechar una espiroqueta en la biopsia aunque falten los plasmocitos, a pedir la inmunohistoquímica adecuada y no la plata, a interpretar sus falsos positivos y negativos, y a cerrar el diagnóstico con serología y PCR según las guías vigentes.

SífilisTreponema pallidumLymeAcrodermatitis atróficaLinfocitoma borreliano

Obra de referencia: Patterson JW, Weedon’s Skin Pathology Essentials, 1.ª ed. (Churchill Livingstone/Elsevier, 2012). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 16 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • Las espiroquetas que importan en la piel son dos: Treponema pallidum (sífilis venérea y sus subespecies endémicas: pian, bejel y pinta) y el complejo Borrelia burgdorferi sensu lato (eritema migratorio, linfocitoma borreliano y acrodermatitis crónica atrófica). Ninguna se ve bien con hematoxilina-eosina, y ambas generan patrones histológicos que imitan otras enfermedades.
  • En sífilis, la pista no es un único rasgo sino una combinación: infiltrado intersticial, tumefacción endotelial, acantosis irregular con crestas alargadas, dermatitis de interfase con un linfocito en cada vacuola y, a menudo pero no siempre, plasmocitos. La inmunohistoquímica antitreponémica ha desplazado a la tinción de Warthin-Starry, pero su resultado debe leerse junto a una serología completa.
  • En borreliosis, el eritema migratorio es un diagnóstico clínico; la biopsia se reserva para lesiones atípicas, el linfocitoma y la acrodermatitis, donde la serología IgG casi siempre es positiva y la PCR en tejido aporta confirmación.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

La sífilis secundaria se reconoce por la suma de rasgos, no por los plasmocitos

En la mayor serie multicéntrica, los plasmocitos faltaban en casi un tercio de las biopsias y en la mitad de las que tenían pocos hallazgos. Lo que más pesa es la combinación de infiltrado intersticial, tumefacción endotelial, acantosis irregular con crestas alargadas y dermatitis vacuolar con linfocitos de citoplasma visible en casi cada vacuola. Una biopsia de «pitiriasis rosada» o «toxicodermia» con estos rasgos merece serología.

2

La inmunohistoquímica antitreponémica ha sustituido a la plata, pero no es infalible

La IHQ frente a T. pallidum detecta espiroquetas en alrededor del 60-70 % de las biopsias de sífilis, con especificidad muy alta, mientras que la Warthin-Starry rinde poco y se confunde con fibras de reticulina y melanina. Un resultado negativo no descarta sífilis; un positivo sin serología concordante obliga a pensar en contaminación o reactividad cruzada con otras espiroquetas.

3

Dónde se esconden los treponemas orienta el diagnóstico diferencial entre subespecies

En la sífilis venérea abundan en la unión dermoepidérmica y alrededor de los vasos de la dermis superficial; en el pian y la pinta predominan en la epidermis. Las cuatro subespecies son morfológica y serológicamente indistinguibles, de modo que la procedencia geográfica, la edad y la vía de contagio deciden; la PCR con genotipado es la única herramienta que las separa con seguridad.

4

La sífilis terciaria es granulomatosa y paucibacilar: la serología manda

Los gomas y las lesiones nodulares tardías muestran granulomas tuberculoides con o sin necrosis, plasmocitos, endarteritis y fibrosis, con muy pocas espiroquetas. El diagnóstico diferencial incluye tuberculosis, micosis profundas, sarcoidosis y granulomatosis con poliangitis. Las pruebas treponémicas siguen positivas, mientras que las no treponémicas pueden haberse negativizado; conviene descartar afectación neurológica y cardiovascular antes de elegir pauta.

5

El eritema migratorio no necesita biopsia; sus imitadores y las formas tardías, sí

La lesión típica tras una picadura en zona endémica basta para tratar, y la serología suele ser negativa en las primeras semanas. Se biopsia un eritema atípico, múltiple o persistente: infiltrado perivascular superficial y profundo con linfocitos, algunos plasmocitos y eosinófilos cerca de la picadura. Ahí la PCR del borde activo es más útil que cualquier tinción.

6

La acrodermatitis crónica atrófica es borreliosis activa, no secuela, y casi siempre es seropositiva

Es la manifestación tardía típica de Borrelia afzelii en Europa. En fase inflamatoria hay infiltrado linfoplasmocitario perivascular y perianexial con telangiectasias; en fase atrófica, adelgazamiento de epidermis y dermis, pérdida de fibras elásticas y anejos. La IgG anti-Borrelia elevada es la regla: una serología negativa obliga a revisar el diagnóstico.

7

Borrelia y linfoma cutáneo B: asociación real, pero geográfica y modesta

La relación es más clara en el linfoma de la zona marginal y en áreas endémicas de Europa central, con prevalencias de ADN borreliano en torno al 7-8 % según metaanálisis, lejos de cifras antiguas más altas. En pacientes de zonas endémicas con infiltrados B cutáneos conviene buscar Borrelia por PCR, porque el tratamiento antibiótico puede inducir respuesta.

Repaso

Las espiroquetas en la piel, entidad por entidad

Qué se ve al microscopio, qué prueba lo confirma y qué hace el clínico con el resultado.

Sífilis venérea (Treponema pallidum subsp. pallidum)

Sífilis primaria (chancro)

Úlcera con plasmocitos y endotelio tumefacto
Histología
Ulceración con acantosis en los bordes, infiltrado denso de linfocitos y plasmocitos, endotelios prominentes y abundantes espiroquetas alrededor de los vasos.
Claves / IHQ
IHQ antitreponémica muy rentable por la carga bacteriana; PCR de exudado de la lesión como prueba directa de elección donde se disponga; el campo oscuro se usa cada vez menos.
Clínica
Úlcera indolora de base limpia con adenopatía no supurativa; en fase muy precoz la serología puede ser negativa y hay que repetirla.

Sífilis secundaria

Intersticial, liquenoide o psoriasiforme
Histología
Patrón muy variable: psoriasiforme con interfase liquenoide, perivascular superficial y profundo, intersticial o granulomatoso en lesiones de larga evolución.
Claves / IHQ
Combinación de tumefacción endotelial, crestas alargadas, interfase con linfocitos en las vacuolas y exocitosis neutrofílica en la capa córnea. IHQ positiva en dos tercios; más treponemas con inmunodepresión.
Clínica
Exantema papuloescamoso palmoplantar, condilomas planos, alopecia «apolillada», placas mucosas. Pedir prueba treponémica y no treponémica cuantitativa, VIH y otras ITS.

Sífilis latente

Sin lesión cutánea que biopsiar
Histología
No hay lesión cutánea; el diagnóstico es exclusivamente serológico.
Claves / IHQ
Precoz si la infección tiene menos de un año; tardía o de duración desconocida en otro caso. Las pruebas no treponémicas pueden ser débiles o negativas en la latente tardía.
Clínica
Importa el estadio porque cambia la duración del tratamiento y el seguimiento; obliga a estudio de contactos según el periodo de riesgo.

Sífilis terciaria (gomas, sifílides nodulares)

Granulomas con plasmocitos y endarteritis
Histología
Granulomas tuberculoides, a veces con necrosis central gomosa, plasmocitos abundantes, endarteritis obliterante y fibrosis.
Claves / IHQ
Espiroquetas escasas o ausentes; IHQ habitualmente negativa. Excluir micobacterias y hongos con Ziehl-Neelsen, PAS y Grocott.
Clínica
Nódulos o placas anulares serpiginosas que cicatrizan en el centro. Evaluar neurosífilis y aortitis antes de tratar.

Sífilis congénita

Ampollas palmoplantares con treponemas abundantes
Histología
En la forma precoz, lesiones vesiculoampollosas o descamativas con infiltrado perivascular rico en plasmocitos y muchas espiroquetas.
Claves / IHQ
IHQ y PCR en piel, placenta o mucosas; serología materna y del recién nacido comparadas.
Clínica
Rinorrea, pénfigo sifilítico palmoplantar y hepatoesplenomegalia; tardía con queratitis intersticial y dientes de Hutchinson. Prevención con cribado universal en el embarazo.

Treponematosis endémicas no venéreas

Pian (subsp. pertenue)

Hiperplasia papilomatosa y abscesos intraepidérmicos
Histología
Hiperplasia epidérmica papilomatosa con costra, microabscesos neutrofílicos intraepidérmicos e infiltrado mixto con plasmocitos.
Claves / IHQ
Treponemas sobre todo en la epidermis. La serología es idéntica a la sífilis; PCR específica de subespecie para separarlo de úlceras por Haemophilus ducreyi o estreptococos.
Clínica
Niños de zonas tropicales húmedas, contagio por contacto cutáneo. Lesiones papilomatosas en miembros inferiores y afectación ósea; nunca transmisión sexual.

Bejel (subsp. endemicum)

Similar al pian, predominio mucoso
Histología
Superponible a la del pian y a la sífilis secundaria.
Claves / IHQ
Sin rasgo distintivo; el contexto epidemiológico y la PCR deciden.
Clínica
Zonas áridas de Oriente Medio y Sahel; placas mucosas orales, lesiones cutáneas y óseas en niños.

Pinta (subsp. carateum)

Pigmentaria, treponemas epidérmicos
Histología
Hiperqueratosis, acantosis y exocitosis en fases iniciales; en lesiones tardías, pérdida de melanocitos e incontinencia pigmentaria.
Claves / IHQ
Treponemas en la epidermis superior. Diagnóstico diferencial con vitíligo, discromías y pitiriasis versicolor.
Clínica
Exclusivamente cutánea, en Centroamérica y Sudamérica; placas de colores variables que evolucionan a máculas acrómicas simétricas. Hoy casi desaparecida.

Borreliosis de Lyme y sus lesiones cutáneas

Eritema migratorio

Perivascular superficial y profundo con eosinófilos
Histología
Infiltrado perivascular e intersticial de linfocitos con algunos plasmocitos; eosinófilos cerca del punto de picadura. Epidermis casi normal.
Claves / IHQ
Las tinciones de plata rara vez muestran espiroquetas; la PCR del borde activo es la prueba directa útil.
Clínica
Mácula eritematosa anular que crece desde la picadura de Ixodes. Diagnóstico clínico; no esperar a la serología.

Linfocitoma borreliano

Seudolinfoma B con centros germinales
Histología
Infiltrado linfoide dérmico denso, nodular o difuso, con folículos reactivos, histiocitos, plasmocitos y eosinófilos.
Claves / IHQ
Mezcla de CD20 y CD3, centros germinales BCL2 negativos, cadenas ligeras policlonales. Si hay clonalidad B, considerar linfoma de la zona marginal.
Clínica
Nódulo azulado único en el lóbulo de la oreja en niños o en la areola en adultos; B. afzelii es la especie más frecuente. Responde al tratamiento antibiótico.

Acrodermatitis crónica atrófica

Linfoplasmocitaria perivascular, luego atrofia
Histología
Fase edematosa: infiltrado linfoplasmocitario perivascular y perianexial, telangiectasias, edema dérmico. Fase atrófica: epidermis y dermis delgadas, pérdida de elásticas y anejos.
Claves / IHQ
Plasmocitos abundantes con aspecto de «falsa morfea» en los nódulos fibrosos yuxtaarticulares. IgG elevada casi constante; PCR o cultivo en piel para confirmar.
Clínica
Mujeres mayores en Europa; coloración rojo-violácea en dorso de manos y pies que evoluciona a piel en papel de fumar con neuropatía periférica asociada.

Linfoma B cutáneo y Borrelia

Zona marginal sobre piel con acrodermatitis
Histología
Infiltrado nodular o difuso de células B de la zona marginal y plasmocitos monotípicos, a veces sobre piel con acrodermatitis.
Claves / IHQ
Restricción de cadenas ligeras, clonalidad B por PCR. Buscar ADN borreliano en el tejido en pacientes de zonas endémicas.
Clínica
Asociación geográfica; el tratamiento antibiótico puede inducir remisión en casos seleccionados antes de radioterapia o rituximab.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Los cuatro diagnósticos diferenciales en los que una espiroqueta se pasa por alto con más facilidad.

Sífilis secundaria frente a pitiriasis rosada y toxicodermia liquenoide

Infiltrado
Sífilis: perivascular superficial y profundo, intersticial, con plasmocitos en muchos casos. Pitiriasis rosada: superficial, espongiótico, sin plasmocitos. Toxicodermia: eosinófilos y queratinocitos necróticos.
Vasos
Tumefacción endotelial marcada en sífilis; discreta en los otros dos.
Epidermis
Sífilis: acantosis psoriasiforme con interfase y neutrófilos en la capa córnea. Pitiriasis rosada: paraqueratosis en montículos y hematíes extravasados.
Prueba que decide
Serología e IHQ antitreponémica; palmas y plantas afectadas inclinan hacia sífilis.

Sífilis granulomatosa frente a sarcoidosis y tuberculosis cutánea

Granulomas
Sífilis: tuberculoides con plasmocitos abundantes y endarteritis. Sarcoidosis: desnudos, con escasos linfocitos. Tuberculosis: caseificación y gigantes de Langhans.
Microorganismos
Treponemas escasos en sífilis tardía; bacilos ácido-alcohol resistentes raros en lupus vulgar.
Prueba que decide
Serología treponémica; cultivo y PCR micobacteriana en tejido fresco; IGRA.

Acrodermatitis crónica atrófica frente a morfea y liquen escleroatrófico

Infiltrado
Acrodermatitis: linfoplasmocitario perivascular y perianexial con telangiectasias. Morfea: linfocitos y plasmocitos en dermis profunda e hipodermis con esclerosis. Liquen escleroatrófico: banda liquenoide bajo una zona homogeneizada.
Colágeno y elásticas
Pérdida de elásticas y atrofia difusa en la acrodermatitis; colágeno engrosado en la morfea.
Prueba que decide
IgG anti-Borrelia e inmunoblot; PCR en piel. En zona endémica, una «morfea» acral en una mujer mayor merece serología.

Linfocitoma borreliano frente a linfoma B cutáneo de la zona marginal o centrofolicular

Arquitectura
Linfocitoma: folículos reactivos con centros polarizados y cuerpos tingibles. Linfoma: nódulos monótonos que colonizan folículos o centros sin polaridad.
IHQ
Policlonalidad de cadenas ligeras y centros BCL2 negativos en el linfocitoma; restricción kappa o lambda en la zona marginal.
Molecular
Clonalidad B por PCR: positiva en linfoma, aunque puede verse en seudolinfomas; nunca decide aisladamente.
Prueba que decide
Correlación clínica, localización típica, serología y respuesta al antibiótico.

Chancro sifilítico frente a chancroide, herpes y linfogranuloma venéreo

Úlcera
Chancro: base limpia e indurada, indolora. Chancroide: bordes socavados, base purulenta y dolorosa. Herpes: erosiones agrupadas policíclicas. Linfogranuloma: lesión primaria fugaz, rara vez biopsiada.
Histología
Chancro: plasmocitos y endotelios tumefactos con espiroquetas perivasculares. Chancroide: tres zonas superpuestas en la base. Herpes: efecto citopático con queratinocitos multinucleados.
Adenopatía
No supurativa en sífilis; dolorosa y fluctuante en chancroide y linfogranuloma.
Prueba que decide
PCR múltiple del exudado (T. pallidum, virus herpes simple, H. ducreyi, C. trachomatis L) y serología; las coinfecciones son frecuentes.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Escenarios frecuentes en consulta y en el informe de anatomía patológica.

Siuna biopsia informada como «dermatitis psoriasiforme liquenoide con plasmocitos» en un exantema con afectación palmoplantar

Pediría de inmediato serología completa: prueba treponémica (quimioluminiscencia o TPPA) y no treponémica cuantitativa (RPR), además de VIH, hepatitis y cribado de otras ITS. Solicitaría IHQ antitreponémica sobre el mismo bloque si no se hizo. No esperaría a la confirmación para notificar, pero sí para tratar si el resultado se obtiene en pocos días.

Sila IHQ antitreponémica es positiva y la serología es negativa

Repetiría la serología con dilución para descartar efecto prozona y, si persiste negativa, pediría revisión del corte buscando contaminación o morfología atípica de los microorganismos. Plantearía PCR de T. pallidum en tejido o exudado. Una IHQ positiva aislada no justifica el diagnóstico ni la notificación sin correlación.

Siun paciente con una úlcera genital indolora y serología inicial negativa

Tomaría exudado para PCR de T. pallidum y de virus herpes simple, y repetiría la serología en dos a cuatro semanas. Si hay adenopatía inguinal dolorosa o proctitis, añadiría PCR de Chlamydia trachomatis con genotipado de serovariedad L. Ante alto riesgo, se puede tratar empíricamente tras tomar muestras.

Siuna mujer mayor con placa violácea edematosa en el dorso de la mano o pie que se atrofia lentamente

Sospecharía acrodermatitis crónica atrófica y pediría IgG anti-Borrelia con inmunoblot, además de biopsia con fragmento en fresco para PCR. Exploraría neuropatía periférica. Si la serología es negativa, revisaría el diagnóstico hacia morfea, acrocianosis o liquen escleroatrófico antes de tratar.

Siun nódulo azulado en el lóbulo de la oreja de un niño tras una excursión al campo

Pensaría en linfocitoma borreliano y buscaría un eritema migratorio previo. Biopsiaría para descartar linfoma, con IHQ de cadenas ligeras y, si es posible, PCR de Borrelia. Pediría serología, que es positiva en la mitad de los casos. Trataría como eritema migratorio y vigilaría la resolución en semanas a meses.

Siuna paciente embarazada con serología treponémica positiva y lesiones cutáneas inespecíficas

Trataría como prioridad, sin esperar a la biopsia, porque el riesgo es la transmisión fetal. Solicitaría RPR cuantitativa basal para el seguimiento, estudio de la pareja y coordinación con obstetricia y pediatría. Si hubiese alergia a penicilina, la desensibilización es la vía recomendada, ya que las alternativas no protegen adecuadamente al feto.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆Linfocitos en cada vacuola de interfase: piensa en sífilis

En una dermatitis de interfase vacuolar, la presencia de un linfocito de citoplasma visible en casi todas las vacuolas, junto a tumefacción endotelial, es una pista sutil pero repetida de sífilis secundaria, incluso sin plasmocitos.

◆La Warthin-Starry ya no es la prueba de elección para treponemas

Su sensibilidad es baja, depende mucho de la técnica y produce artefactos con reticulina y melanina. La IHQ antitreponémica es más sensible, más limpia y más reproducible; conviene que el laboratorio la tenga validada.

◆La IHQ antitreponémica puede teñir otras espiroquetas

Hay reactividad cruzada con Borrelia y con espiroquetas intestinales. En biopsias perianales o anorrectales, una tinción positiva puede corresponder a espiroquetosis intestinal; el contexto y la serología evitan el error.

◆En VIH avanzado, más treponemas y lesiones más destructivas

Con linfocitos CD4 bajos aumentan las espiroquetas en la biopsia y aparecen formas ulceronecróticas o «sífilis maligna», con úlceras con costra y fiebre. La serología puede ser atípica; la biopsia con IHQ gana peso.

◆El eritema migratorio europeo crece más despacio y es menos inflamatorio

B. afzelii y B. garinii producen lesiones más tenues y persistentes que las norteamericanas, con menos síntomas sistémicos. Un eritema anular de semanas tras una picadura no debe confundirse con tiña o granuloma anular.

◆Ixodes dammini ya no existe como especie

Se considera sinónimo de Ixodes scapularis en Norteamérica. En Europa y en España el vector es Ixodes ricinus, con mayor incidencia en la cornisa cantábrica y el norte peninsular.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2022) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

IHQLa inmunohistoquímica desplaza a la plata y obliga a aprender sus trampas

El libro proponía Warthin-Starry o inmunoperoxidasa como alternativas equivalentes. Hoy la IHQ antitreponémica es el estándar en la biopsia: una serie de 2023 la encontró positiva en el 60 % de las biopsias de sífilis con especificidad del 100 %, mientras que la plata no tuvo valor práctico. La contrapartida está descrita en 2026: tinciones positivas por contaminación o reactividad cruzada, y negativas que se positivizan al repetir cortes. La regla es simple: ninguna IHQ, positiva o negativa, sustituye a la serología.

Fuentes: Rosa MFAP, et al. An Bras Dermatol. 2023. PMID: 36906465. Turchetta G, et al. Am J Dermatopathol. 2026. PMID: 42160677. Flamm A, et al. J Am Acad Dermatol. 2015. PMID: 26464219.

TerapéuticaPenicilina benzatina sigue siendo la base; azitromicina queda fuera y llega la doxiciclina como profilaxis

En 2012 se aceptaban macrólidos como alternativa. La guía europea de 2020 retiró la azitromicina por la resistencia generalizada de T. pallidum, reconoció los desabastecimientos periódicos de penicilina benzatina y la implantación de pruebas rápidas duales. El libro sugería probenecid en sífilis terciaria; la neurosífilis requiere penicilina intravenosa. Desde 2023, un ensayo aleatorizado mostró que la doxiciclina tras relaciones sin preservativo reduce la sífilis en hombres que tienen sexo con hombres de alto riesgo; las guías la incorporan con cautela por la presión de resistencias.

Fuentes: Janier M, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2021. PMID: 33094521. Workowski KA, et al. MMWR Recomm Rep. 2021. PMID: 34292926. Luetkemeyer AF, et al. N Engl J Med. 2023. PMID: 37018493.

EpidemiologíaEl pian ya no se aborda con penicilina inyectable sino con azitromicina comunitaria y PCR

El libro describía el pian como enfermedad tropical tratada igual que la sífilis. La estrategia de erradicación de la OMS se basa en una dosis oral única de azitromicina en tratamiento comunitario masivo, eficaz para reducir la seroprevalencia y las lesiones activas. Los estudios con PCR y metagenómica en úlceras cutáneas infantiles muestran que T. pallidum subsp. pertenue, Haemophilus ducreyi y Streptococcus pyogenes producen lesiones superponibles, de modo que la confirmación molecular es imprescindible y el diagnóstico solo morfológico resulta insuficiente.

Fuentes: Abdulai AA, et al. PLoS Negl Trop Dis. 2018. PMID: 29566044. Brothwell JA, et al. mSphere. 2026. PMID: 41738753.

GuíasLyme cutáneo: diagnóstico clínico del eritema, serología escalonada y PCR para lo tardío

El libro mencionaba solo el eritema migratorio y la acrodermatitis, citaba Ixodes dammini y no recogía el linfocitoma borreliano. Las guías IDSA/AAN/ACR de 2020 y la guía alemana de borreliosis cutánea actualizada en 2025 coinciden: el eritema migratorio típico se trata sin pruebas, la serología en dos escalones se reserva para lesiones atípicas y formas tardías, y la PCR en piel confirma linfocitoma y acrodermatitis. La doxiciclina en ciclos cortos ya se acepta en niños pequeños, y la penicilina V oral se ha añadido como alternativa equivalente.

Fuentes: Lantos PM, et al. Clin Infect Dis. 2021. PMID: 33417672. Hofmann H, et al. Ger Med Sci. 2025. PMID: 41195426. Maraspin V, Strle F. Wien Klin Wochenschr. 2022. PMID: 35943633.

ClasificaciónBorrelia y linfoma: menos frecuente de lo que se decía y con nueva nomenclatura

El libro atribuía B. burgdorferi a un 20 % de los linfomas B cutáneos. Un metaanálisis de 2020 confirmó la asociación, con una razón de probabilidades cercana a 11, pero con prevalencias de ADN de alrededor del 7-8 % y grandes diferencias geográficas, también en linfomas T. La Clasificación de Consenso Internacional de 2022 rebautizó la entidad más implicada como trastorno linfoproliferativo cutáneo primario de la zona marginal, mientras que la OMS-HAEM5 (2022) mantiene el término linfoma; ambas subrayan su comportamiento indolente.

Fuente: Travaglino A, et al. J Dtsch Dermatol Ges. 2020. PMID: 33029842.
Recursos relacionados

Conectar con DermRX

Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Patterson JW. Capítulo 24, «Spirochetal Infections». En: Weedon’s Skin Pathology Essentials. 1.ª ed. Edimburgo: Churchill Livingstone/Elsevier; 2012. Consultado en su edición original en inglés.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Flamm A, Parikh K, Xie Q, Kwon EJ, Elston DM. Histologic features of secondary syphilis: a multicenter retrospective review. J Am Acad Dermatol. 2015;73(6):1025-1030. PMID: 26464219.
  2. Rosa MFAP, Quintella LP, Ferreira LC, Cuzzi T. Immunohistochemical detection of Treponema pallidum in skin samples with clinical and histopathological correlations and Warthin-Starry staining critical analysis. An Bras Dermatol. 2023;98(4):480-486. PMID: 36906465.
  3. Turchetta G, Telang G, Kimmis B. A case of false-positive Treponema pallidum immunohistochemistry and review of syphilis testing as it pertains to dermatologists. Am J Dermatopathol. 2026;48(6):469-472. PMID: 42160677.
  4. Janier M, Unemo M, Dupin N, Tiplica GS, Potočnik M, Patel R. 2020 European guideline on the management of syphilis. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2021;35(3):574-588. PMID: 33094521.
  5. Workowski KA, Bachmann LH, Chan PA, et al. Sexually transmitted infections treatment guidelines, 2021. MMWR Recomm Rep. 2021;70(4):1-187. PMID: 34292926.
  6. Luetkemeyer AF, Donnell D, Dombrowski JC, et al. Postexposure doxycycline to prevent bacterial sexually transmitted infections. N Engl J Med. 2023;388(14):1296-1306. PMID: 37018493.
  7. Abdulai AA, Agana-Nsiire P, Biney F, et al. Community-based mass treatment with azithromycin for the elimination of yaws in Ghana: results of a pilot study. PLoS Negl Trop Dis. 2018;12(3):e0006303. PMID: 29566044.
  8. Brothwell JA, Toh E, Xing Y, et al. The etiology of exudative cutaneous ulcers in a yaws-endemic community prior to receipt of antimicrobials is similar to that found in communities after mass treatment with azithromycin. mSphere. 2026;11(3):e0091925. PMID: 41738753.
  9. Lantos PM, Rumbaugh J, Bockenstedt LK, et al. Clinical practice guidelines by the IDSA, AAN and ACR: 2020 guidelines for the prevention, diagnosis and treatment of Lyme disease. Clin Infect Dis. 2021;72(1):e1-e48. PMID: 33417672.
  10. Hofmann H, Fingerle V, Rauer S, et al. Cutaneous Lyme borreliosis: guideline of the German Dermatology Society. Ger Med Sci. 2025;23:Doc12. PMID: 41195426.
  11. Maraspin V, Strle F. Borrelial lymphocytoma. Wien Klin Wochenschr. 2022. PMID: 35943633.
  12. Travaglino A, Varricchio S, Pace M, et al. Borrelia burgdorferi in primary cutaneous lymphomas: a systematic review and meta-analysis. J Dtsch Dermatol Ges. 2020;18(12):1379-1384. PMID: 33029842.
Lecturas relacionadas

Contenido dirigido a profesionales sanitarios. Elaboración editorial propia de DermRX a partir de Weedon’s Skin Pathology Essentials, 1.ª ed. (Patterson, 2012): no se reproducen sus textos, tablas ni figuras. No sustituye al informe anatomopatológico ni al juicio clínico. Los escenarios clínicos y las actualizaciones son elaboración editorial y están pendientes de revisión clínica individual.

DermRX · Revisión técnica por muestreo: · Alcance y estados editoriales. No equivale a una revisión clínica global.