Lectura

Helmintos y protozoos en la piel: cuándo sospecharlos, cómo confirmarlos y qué tratamiento elegir hoy

Inicio del contenido clínico
Lectura clínica · Infecciones · Parasitosis

Helmintos y protozoos en la piel: cuándo sospecharlos, cómo confirmarlos y qué tratamiento elegir hoy

Sobre el capítulo 37, «Parasitic Worms and Protozoa» (F. Vega-López y R.J. Hay) · Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed., 2010

El capítulo recorre las parasitosis por gusanos y protozoos con traducción cutánea, desde la oncocercosis y las filariasis hasta la leishmaniasis, la estrongiloidosis y la larva migrans. Esta lectura lo reordena alrededor de las preguntas que llegan a una consulta española: el viajero con una lesión que no cura, el migrante con prurito crónico y eosinofilia, el paciente que va a iniciar inmunosupresión. Se actualiza a 2026 el diagnóstico molecular de especie, el tratamiento local de la leishmaniasis cutánea, el cribado de Strongyloides, la moxidectina, la triple terapia de la filariasis y el riesgo de Loa loa con ivermectina.

Leishmaniasis cutáneaEstrongiloidosisLarva migransOncocercosis y loiasisEsquistosomiasisViajero y migranteCribado preinmunosupresión

Obra de referencia: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C (eds.), Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed. (Wiley-Blackwell, 2010). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 18 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • La leishmaniasis cutánea es autóctona en España por Leishmania infantum y debe entrar en el diagnóstico diferencial de cualquier pápula o nódulo facial que no cura en semanas, también sin antecedente de viaje. La PCR sobre biopsia o raspado confirma el diagnóstico e identifica la especie, y el tratamiento local resuelve la mayoría de las lesiones simples.
  • Strongyloides stercoralis puede persistir décadas por autoinfección y convertirse en hiperinfección mortal al iniciar corticoides o inmunosupresores. Antes de un tratamiento sistémico intenso en personas procedentes de zonas endémicas, o con historia rural en áreas de riesgo, conviene pedir serología o tratar de forma presuntiva con ivermectina.
  • Las filarias obligan a pensar antes de prescribir: en un paciente con posible loiasis, la ivermectina o la dietilcarbamazina pueden desencadenar encefalopatía si la microfilaremia de Loa loa es alta. Cuantificarla en sangre diurna antes de tratar una oncocercosis o una filariasis importada es una medida de seguridad, no un trámite.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

Una úlcera o nódulo que no cura tras un viaje, o en un área endémica de España, se biopsia pensando en leishmania

La leishmaniasis cutánea evoluciona de pápula a nódulo y a úlcera costrosa de bordes infiltrados en semanas o meses, sobre zonas expuestas a la picadura del flebótomo. En España predomina L. infantum, que produce lesiones faciales poco inflamatorias, a menudo confundidas con carcinoma basocelular, granuloma o picadura persistente. La muestra útil incluye borde activo para histología, frotis por aposición con Giemsa y PCR. La especie importa: orienta el pronóstico, el riesgo mucoso y la elección entre tratamiento local o sistémico.

2

La PCR ha sustituido a la leishmanina y al cultivo como prueba central de confirmación

El libro aún describía la intradermorreacción de Montenegro, hoy abandonada en clínica porque no distingue infección pasada de actual y no está disponible en la práctica asistencial. La PCR de ADN de cinetoplasto sobre biopsia, raspado o incluso material de parafina ofrece sensibilidades superiores al noventa por ciento y permite tipar la especie con secuenciación o técnicas específicas. Conviene enviar parte de la muestra en fresco o en suero salino, no toda en formol, y avisar al laboratorio de la sospecha para que dirija el estudio.

3

La leishmaniasis simple del Viejo Mundo se trata localmente; la del subgénero Viannia exige tratamiento sistémico

Una o pocas lesiones pequeñas por L. infantum, L. major o L. tropica, fuera de cara central, articulaciones y mucosas, se manejan con antimoniato de meglumina intralesional semanal, crioterapia, termoterapia o paromomicina tópica. Las adquiridas en Latinoamérica por L. braziliensis, L. guyanensis o L. panamensis pueden metastatizar a mucosa nasal y se tratan por vía sistémica, con anfotericina B liposomal, miltefosina o antimoniales parenterales según especie y comorbilidad, idealmente con una unidad de medicina tropical.

4

La inmunosupresión cambia la forma clínica y el pronóstico de las parasitosis

Los anti-TNF se asocian a leishmaniasis cutánea, mucosa y visceral en pacientes del área mediterránea, con más recaídas si se trata solo localmente y se mantiene el biológico. Los corticoides favorecen la hiperinfección por Strongyloides, y el VIH o el HTLV-1 alteran la expresión de varias de estas infecciones. Antes de iniciar sistémicos en dermatología conviene revisar procedencia, viajes, trabajo agrícola y eosinofilia, porque un cribado sencillo evita complicaciones graves que no se corrigen después.

5

La larva currens y la larva migrans se distinguen por la velocidad y la localización del trayecto

La larva migrans cutánea por anquilostomas de perro o gato avanza unos milímetros o centímetros al día en pies, glúteos o manos tras contacto con arena, y es autolimitada pero muy pruriginosa. La larva currens de Strongyloides recorre varios centímetros por hora en región perianal, glúteos, muslos o tronco y desaparece en horas, para reaparecer después. La primera se trata con una dosis de ivermectina o con albendazol; la segunda obliga a estudiar una infección intestinal crónica con capacidad de diseminarse.

6

Las filariasis importadas se diagnostican con sangre en el horario correcto, biopsias de piel y serología

La microfilaria de Wuchereria circula de noche, la de Loa loa a mediodía y la de Onchocerca vive en la dermis, por lo que se busca en pellizcos cutáneos de glúteos, crestas ilíacas o piernas. La eosinofilia persistente en un migrante subsahariano con prurito, dermatitis liquenificada unilateral o despigmentación pretibial en piel de leopardo sugiere oncocercosis. La serología no distingue bien especies y la PCR está disponible en centros de referencia; el tratamiento se planifica tras descartar loiasis con carga alta.

7

Varias parasitosis tienen una señal cutánea que obliga a mirar dentro

Un nódulo subcutáneo de cisticerco aconseja resonancia cerebral y fondo de ojo antes de tratar, porque la cisticercosis cerebral condiciona el uso de antiparasitarios y corticoides. Las lesiones perigenitales granulomatosas o la esquistosomiasis ectópica cutánea indican infección por Schistosoma con posible afectación vesical, hepática o genital. La úlcera perianal muy destructiva puede ser amebiasis cutánea secundaria a colitis. El dermatólogo diagnostica la puerta visible, pero el tratamiento correcto depende de la afectación profunda.

Repaso

Las parasitosis cutáneas, entidad a entidad

Qué buscar, cómo confirmarlo y qué pauta se usa hoy en las infecciones por helmintos y protozoos con expresión en la piel.

Nematodos que migran o se asientan en la piel

Larva migrans cutánea

Ancylostoma braziliense, A. caninum
Clínica
Trayecto serpiginoso, eritematoso y muy pruriginoso en pies, glúteos o manos tras contacto con arena o tierra contaminada por heces de perro o gato; puede vesicularse o impetiginizarse.
Diagnóstico
Clínico, por el avance diario del trayecto; la biopsia rinde poco porque la larva está por delante de la lesión visible. Puede haber eosinofilia y, rara vez, infiltrados pulmonares.
Manejo
Ivermectina 200 µg/kg en dosis única, repetible, o albendazol 400 mg/día durante 3 a 7 días; albendazol o tiabendazol tópicos en fórmula magistral para formas localizadas o niños pequeños.

Estrongiloidosis

Strongyloides stercoralis
Clínica
Larva currens perianal y glútea, urticaria recurrente y prurito; en la hiperinfección, púrpura periumbilical, sepsis por gramnegativos, neumonitis y meningitis.
Diagnóstico
Serología como prueba de cribado, más sensible que las heces; coprocultivo en agar o PCR en heces en centros con experiencia. La eosinofilia puede faltar durante la hiperinfección.
Manejo
Ivermectina 200 µg/kg en dosis única para la infección crónica, con comprimidos de 3 mg autorizados en España para esta indicación; en hiperinfección, ivermectina diaria hasta negativizar muestras y retirar o reducir la inmunosupresión cuando sea posible.

Gnatostomiasis

Gnathostoma spinigerum
Clínica
Tumefacciones subcutáneas migratorias, eritematosas y dolorosas que duran días y reaparecen en zonas próximas, a veces con paniculitis eosinofílica; antecedente de pescado crudo en Asia o Latinoamérica.
Diagnóstico
Eosinofilia, historia alimentaria y serología en laboratorios de referencia; la extracción del gusano es diagnóstica y curativa.
Manejo
Albendazol 400 mg cada 12 horas durante 21 días o ivermectina 200 µg/kg; vigilar la afectación ocular y neurológica, que cambia el pronóstico.

Dirofilariasis subcutánea

Dirofilaria repens
Clínica
Nódulo subcutáneo único, a veces migratorio, en párpado, mama, escroto o extremidades; en Europa mediterránea es una zoonosis transmitida por mosquitos desde perros.
Diagnóstico
Extirpación con identificación del gusano en el granuloma; no hay microfilaremia. La PCR del tejido confirma la especie.
Manejo
La exéresis quirúrgica es suficiente; no se necesita tratamiento antiparasitario sistémico en la mayoría de los casos.

Filarias de sangre y dermis

Oncocercosis

Onchocerca volvulus
Clínica
Prurito intenso, dermatitis papular aguda o crónica, oncodermatitis liquenificada unilateral (sowda), atrofia, despigmentación en piel de leopardo y nódulos sobre prominencias óseas.
Diagnóstico
Pellizcos cutáneos para microfilarias, serología Ov16 y PCR en referencia; descartar siempre loiasis con microfilaremia diurna antes de tratar.
Manejo
Ivermectina 150 µg/kg cada 3 a 6 meses en el paciente individual, con doxiciclina 200 mg/día 6 semanas para esterilizar y matar adultos vía Wolbachia; la dietilcarbamazina está contraindicada.

Loiasis

Loa loa
Clínica
Edemas de Calabar fugaces y pruriginosos en antebrazos y manos, paso del gusano adulto por la conjuntiva y eosinofilia marcada, a menudo mayor en expatriados.
Diagnóstico
Microfilarias en sangre extraída entre las 10 y las 15 horas, con cuantificación; serología de filarias útil cuando no hay microfilaremia.
Manejo
Dietilcarbamazina, solo como medicamento extranjero, cuando la carga es baja; con cargas altas, reducirla antes con albendazol o aféresis en centro especializado por el riesgo de encefalopatía.

Filariasis linfática

Wuchereria, Brugia
Clínica
Episodios de adenolinfangitis y celulitis recurrente, hidrocele, linfedema progresivo y elefantiasis con papilomatosis y pliegues infectados.
Diagnóstico
Antígeno circulante de W. bancrofti en pruebas rápidas, microfilarias en sangre nocturna y ecografía del signo de la danza filarial.
Manejo
En programas, triple terapia con ivermectina, dietilcarbamazina y albendazol donde no hay oncocercosis ni loiasis; en el paciente, cuidado de la piel, control de puertas de entrada y compresión.

Estreptocercosis y mansonelosis

Mansonella spp.
Clínica
M. streptocerca causa pápulas pruriginosas y máculas hipopigmentadas en tronco superior, similares a la oncocercosis; M. perstans suele ser asintomática con eosinofilia.
Diagnóstico
Microfilarias en pellizcos cutáneos con extremo en cayado o en sangre según especie; PCR en laboratorio de referencia.
Manejo
Ivermectina para M. streptocerca; doxiciclina prolongada en M. perstans portadora de Wolbachia, siempre tras descartar coinfección por Loa loa.

Trematodos y cestodos

Esquistosomiasis

Schistosoma spp.
Clínica
Dermatitis por penetración de cercarias, fiebre de Katayama con urticaria a las 3 a 8 semanas, granulomas perigenitales y esquistosomiasis ectópica cutánea zosteriforme en tronco.
Diagnóstico
Serología a partir de las 6 a 8 semanas, huevos en orina u heces y biopsia cutánea con granulomas alrededor de huevos.
Manejo
Praziquantel, sin registro en España e importado como medicamento extranjero, 40 mg/kg en dosis única, 60 mg/kg en S. japonicum; repetir a las 6 a 12 semanas si se trató en fase aguda, porque no actúa sobre esquistosómulas.

Dermatitis por cercarias

Esquistosomas de aves
Clínica
Pápulas pruriginosas en piel descubierta horas después de bañarse en agua dulce, también en lagos y embalses europeos; respeta la piel cubierta por el bañador.
Diagnóstico
Clínico por el antecedente de baño y la distribución; no deja secuelas ni produce infección sistémica.
Manejo
Corticoide tópico de potencia media y antihistamínico oral durante una semana; no requiere antiparasitarios ni estudios adicionales.

Cisticercosis cutánea

Taenia solium
Clínica
Nódulos subcutáneos firmes, móviles e indoloros de 1 a 2 cm, únicos o múltiples, en tronco y extremidades, a menudo en migrantes de Latinoamérica, Asia o África.
Diagnóstico
Ecografía con escólex, exéresis con histología y serología; resonancia cerebral y fondo de ojo antes de cualquier antiparasitario.
Manejo
Exéresis si molesta; la neurocisticercosis se trata según guía, con albendazol solo o con praziquantel bajo corticoides y antiepilépticos según el número de quistes viables.

Hidatidosis subcutánea

Echinococcus granulosus
Clínica
Masa quística indolora, a veces fluctuante, en tejido subcutáneo o músculo; la rotura puede causar urticaria o anafilaxia.
Diagnóstico
Ecografía con vesículas hijas, serología y estudio hepático y pulmonar por imagen para localizar otros quistes.
Manejo
Cirugía sin vertido del contenido con cobertura de albendazol en unidad experta; no puncionar sin planificación.

Protozoos con expresión cutánea

Leishmaniasis cutánea del Viejo Mundo

L. infantum, L. major, L. tropica
Clínica
Pápula que crece a nódulo o placa costrosa en cara y extremidades; en España, nódulo facial poco inflamatorio; formas lupoides recidivantes en L. tropica.
Diagnóstico
Biopsia del borde con histología, frotis y PCR con tipado de especie; dermatoscopia con eritema, lágrimas amarillas y patrón vascular polimorfo.
Manejo
Antimoniato de meglumina intralesional semanal, solo o con crioterapia, termoterapia o paromomicina tópica; sistémico si son múltiples, grandes, faciales complejas o en inmunodeprimidos.

Leishmaniasis tegumentaria americana

Subgénero Viannia
Clínica
Úlcera grande de bordes elevados, nódulos en el trayecto linfático y riesgo de afectación nasal destructiva meses o años después.
Diagnóstico
PCR con identificación de especie, exploración otorrinolaringológica y nasofibroscopia si hay síntomas nasales o lesión facial.
Manejo
Tratamiento sistémico: anfotericina B liposomal, miltefosina oral 28 días con anticoncepción eficaz o antimoniales parenterales con control electrocardiográfico, pancreático y hepático.

Leishmaniasis dérmica poskala-azar

L. donovani
Clínica
Máculas hipopigmentadas, pápulas y nódulos faciales tras una leishmaniasis visceral, que imitan lepra lepromatosa o sarcoidosis.
Diagnóstico
Biopsia con PCR, antecedente de kala-azar en India, Bangladesh o África oriental y exclusión de recaída visceral.
Manejo
En África oriental suele resolverse sola; la forma india se trata con anfotericina B liposomal o miltefosina en centro de referencia.

Tripanosomiasis americana

Trypanosoma cruzi
Clínica
Chagoma de inoculación y signo de Romaña en la fase aguda; en España la mayoría son infecciones crónicas asintomáticas en migrantes, sobre todo de Bolivia.
Diagnóstico
Dos serologías con técnicas distintas, electrocardiograma y estudio digestivo; cribado en gestantes latinoamericanas e hijos.
Manejo
Benznidazol 5 a 7,5 mg/kg/día 60 días, importado como medicamento extranjero; el exantema por hipersensibilidad es frecuente y el dermatólogo debe reconocer la evolución a DRESS.

Amebiasis cutánea

Entamoeba histolytica
Clínica
Úlcera perianal, genital o periestomal de bordes socavados, muy dolorosa y de crecimiento rápido, con exudado hemopurulento.
Diagnóstico
Trofozoítos hematófagos en material fresco del borde, PCR o antígeno en heces y serología; la historia de disentería puede faltar.
Manejo
Metronidazol 500 a 750 mg cada 8 horas 7 a 10 días seguido de paromomicina oral como amebicida luminal; desbridamiento conservador.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Las comparaciones que más a menudo cambian el diagnóstico o la elección de tratamiento.

Leishmaniasis cutánea frente a carcinoma basocelular

Evolución
crece en semanas a pocos meses, con fase costrosa, frente a crecimiento lento durante años
Superficie
costra adherente sobre nódulo infiltrado frente a borde perlado con telangiectasias arboriformes
Dermatoscopia
lágrimas amarillas y vasos polimorfos sobre fondo eritematoso frente a nidos azul-gris y hojas de arce
Edad y contexto
niños y adultos en zona endémica o tras viaje frente a adulto mayor con daño actínico
Confirmación
granulomas con amastigotes y PCR frente a histología de nidos basaloides en empalizada

Larva migrans frente a larva currens

Velocidad
milímetros a pocos centímetros al día frente a varios centímetros por hora
Localización
pies, manos y glúteos expuestos a arena frente a región perianal, glúteos, muslos y abdomen
Duración
trayecto persistente semanas frente a habón lineal que desaparece en horas y recurre
Riesgo
autolimitada y sin infección intestinal frente a infección crónica con riesgo de hiperinfección
Actitud
tratamiento sintomático y antiparasitario único frente a serología, ivermectina y cribado de inmunosupresión

Oncodermatitis frente a escabiosis o prurigo crónico

Distribución
a menudo unilateral, glúteos, hombros o una pierna, frente a pliegues, muñecas, genitales y areolas
Pigmentación
despigmentación pretibial moteada y liquenificación hiperpigmentada frente a excoriaciones simétricas
Contexto
migrante de África subsahariana o Yemen con eosinofilia frente a convivientes con prurito
Prueba clave
pellizco cutáneo y serología Ov16 frente a dermatoscopia o raspado de surcos
Respuesta
mejora con ivermectina pero con exacerbación inicial frente a curación con escabicidas en dos tandas

Esquistosomiasis cutánea frente a dermatitis por cercarias

Agente
esquistosomas humanos en zonas tropicales frente a esquistosomas de aves en agua dulce o salada
Momento
semanas o años después de la exposición frente a horas tras el baño
Lesión
pápulas agrupadas zosteriformes, granulomas perigenitales o urticaria febril frente a pápulas pruriginosas transitorias
Pruebas
serología, huevos en orina u heces y biopsia frente a ninguna
Tratamiento
praziquantel con revisión de órganos frente a medidas sintomáticas

Leishmaniasis del Viejo Mundo frente a tegumentaria americana

Especies
L. infantum, L. major, L. tropica frente a L. braziliensis, L. guyanensis, L. panamensis, L. mexicana
Riesgo mucoso
excepcional frente a real en Viannia, a veces años después
Tratamiento habitual
local en lesiones simples frente a sistémico salvo L. mexicana seleccionada
Seguimiento
cicatrización y recaída local frente a exploración nasal periódica durante años
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Situaciones frecuentes en consulta de dermatología y cómo las resolvería con el capítulo y la evidencia actual.

Siuna mujer de 34 años de la Comunidad de Madrid, sin viajes, consulta por un nódulo eritematoso de 1 cm en la mejilla de cuatro meses, con costra central y sin respuesta a antibióticos.

Haría dermatoscopia y biopsia en sacabocados del borde, con una parte para histología y otra en suero salino para PCR de Leishmania y tipado de especie. Si se confirma L. infantum en lesión única, pautaría antimoniato de meglumina intralesional semanal hasta blanqueamiento completo, unas cinco a ocho sesiones, valorando crioterapia asociada si el lugar lo permite. Comprobaría que no toma inmunosupresores, notificaría el caso como enfermedad de declaración obligatoria y la revisaría al mes y a los tres meses de la epitelización.

Siun varón de 58 años nacido en Ecuador, residente en España desde hace 20 años, va a iniciar prednisona 40 mg/día y metotrexato por un penfigoide extenso, con eosinófilos de 900/µL.

No esperaría a tener síntomas digestivos. Pediría serología de Strongyloides y, si el inicio de corticoides no puede demorarse, administraría ivermectina 200 µg/kg en dosis única de forma presuntiva, repetible a las dos semanas; en España hay comprimidos de 3 mg autorizados con indicación en estrongiloidosis. Añadiría serología de Chagas y cribado de tuberculosis, VHB y VIH. Si la serología resulta positiva, mantendría vigilancia de eosinófilos y síntomas durante la inmunosupresión y repetiría el control serológico a los 6 a 12 meses.

Siun niño de 7 años vuelve de vacaciones en la costa brasileña con tres trayectos serpiginosos muy pruriginosos en la planta del pie y una lesión impetiginizada.

El diagnóstico es clínico: larva migrans cutánea. Pautaría ivermectina 200 µg/kg en dosis única si pesa más de 15 kg, o albendazol 400 mg/día durante tres días como alternativa, con ácido fusídico o mupirocina tópicos sobre la zona impetiginizada. Recomendaría antihistamínico nocturno y calzado en la playa en futuros viajes. Si los trayectos siguieran avanzando a la semana, repetiría la dosis; no pediría biopsia ni estudio de heces.

Siun migrante camerunés de 25 años consulta por prurito de un año en la pierna izquierda con liquenificación, pápulas excoriadas y eosinofilia de 2.500/µL.

Pensaría en oncocercosis y descartaría escabiosis con dermatoscopia. Pediría pellizcos cutáneos de glúteos y pantorrillas, serología de filarias y, antes de cualquier tratamiento, una extensión de sangre extraída a mediodía con cuantificación de Loa loa. Solicitaría además serología de Strongyloides y esquistosomas. Derivaría a una unidad de medicina tropical para el tratamiento combinado con ivermectina y doxiciclina, y advertiría de un posible empeoramiento transitorio del prurito tras la primera dosis.

Siuna paciente de 42 años con artritis psoriásica en tratamiento con adalimumab presenta una placa ulcerada en el antebrazo de dos meses, con PCR positiva para L. infantum.

Valoraría tratamiento sistémico, porque en pacientes con anti-TNF el tratamiento solo local recae con más frecuencia. Lo plantearía con enfermedades infecciosas: anfotericina B liposomal en pauta para leishmaniasis cutánea, con control de función renal y potasio. Descartaría afectación visceral con hemograma, proteinograma y exploración del bazo. Suspendería temporalmente el anti-TNF de acuerdo con reumatología y lo reintroduciría tras la curación clínica, con seguimiento estrecho durante el primer año.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆No fijar toda la biopsia en formol

En cualquier sospecha de leishmaniasis, micobacteria o micosis profunda, reservar un fragmento en suero salino estéril para PCR y cultivo evita una segunda biopsia. La PCR sobre parafina es posible, pero rinde menos, y el tipado de especie, que decide entre tratamiento local y sistémico, se obtiene mejor de tejido fresco.

◆Eosinofilia de un migrante, cribado antes de inmunosuprimir

La combinación de procedencia de zona endémica y eosinofilia aumenta la probabilidad de estrongiloidosis, filariasis o esquistosomiasis. En el paciente que va a iniciar corticoides, inhibidores de JAK, rituximab o anti-TNF, la serología de Strongyloides forma parte del cribado, y la ivermectina presuntiva es una opción razonable cuando no se puede esperar.

◆Ivermectina y Loa loa

La ivermectina es segura en la escabiosis y la estrongiloidosis, pero en una persona de África central con microfilaremia elevada de Loa loa puede provocar encefalopatía. Ante un migrante de Camerún, Gabón, República Centroafricana o Congo con edemas fugaces o gusano ocular, conviene cuantificar la microfilaremia antes de prescribir.

◆Lesión del borde nasal en un viajero a Latinoamérica

Una úlcera cutánea por leishmania del subgénero Viannia, aunque cure, puede dejar parásitos que afecten al tabique nasal años después. Conviene registrar el antecedente, explicar los síntomas de alarma, como obstrucción o costras nasales persistentes, y derivar a otorrinolaringología ante cualquier síntoma.

◆Nódulos subcutáneos múltiples y crisis comiciales

Varios nódulos firmes e indoloros de 1 a 2 cm en un migrante con cefalea o epilepsia sugieren cisticercosis. La exéresis de un nódulo confirma el diagnóstico, pero antes de pautar albendazol o praziquantel se necesita resonancia cerebral y fondo de ojo, porque la muerte de quistes cerebrales puede desencadenar edema e hipertensión intracraneal.

◆Exantema por benznidazol

Entre la segunda y la tercera semana de benznidazol aparece con frecuencia un exantema pruriginoso. Si es leve se maneja con antihistamínicos y corticoide tópico sin suspender; la fiebre, el edema facial, la eosinofilia o la elevación de transaminasas indican hipersensibilidad sistémica y obligan a retirar el fármaco.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2010) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

DiagnósticoDe la leishmanina a la PCR con tipado de especie

El libro proponía confirmar la leishmaniasis con frotis, cultivo en medio NNN y la intradermorreacción de leishmanina, y mencionaba la PCR como técnica emergente. Hoy la guía IDSA/ASTMH sitúa la PCR sobre tejido como prueba de elección por su sensibilidad y porque identifica la especie, dato que decide el tratamiento y el seguimiento mucoso. La leishmanina ya no se usa en clínica. En la práctica, la biopsia del borde se divide entre histología y PCR, y el informe debe incluir especie cuando la lesión procede de Latinoamérica o de un viaje.

Fuentes: Aronson N, et al. Clin Infect Dis. 2016 PMID: 27941151.

TerapéuticaTratamiento local de la leishmaniasis simple y sistémico guiado por especie

El capítulo dependía de los antimoniales pentavalentes parenterales o intralesionales, con la paromomicina tópica como promesa no resuelta. Las revisiones Cochrane actuales respaldan el antimoniato intralesional, la termoterapia y la crioterapia para lesiones simples del Viejo Mundo, y el ensayo de paromomicina tópica demostró curaciones superiores al vehículo en L. major. En la leishmaniasis americana, la miltefosina oral ofrece tasas de curación comparables al antimoniato con más náuseas y vómitos, y la anfotericina B liposomal se usa en pacientes complejos. En España están autorizados el antimoniato de meglumina y la anfotericina B liposomal; la miltefosina no tiene registro y se importa como medicamento extranjero, y la paromomicina tópica carece de presentación autorizada.

Fuentes: Heras-Mosteiro J, et al. Cochrane Database Syst Rev. 2017 PMID: 29149474. Pinart M, et al. Cochrane Database Syst Rev. 2020 PMID: 32853410. Ben Salah A, et al. N Engl J Med. 2013 PMID: 23388004. AEMPS. CIMA: Glucantime, AmBisome; miltefosina sin registro. 2026.

EspañaLeishmaniasis autóctona: brotes urbanos, biológicos y formas mucosas aisladas

En 2010 la leishmaniasis cutánea española se presentaba como una enfermedad rural ligada al perro. El brote del suroeste de Madrid entre 2009 y 2012, con liebres y conejos como reservorio, mostró que puede afectar a población urbana sin contacto canino. Las series de pacientes con anti-TNF en el área mediterránea describen formas cutáneas, mucosas y viscerales con recaídas frecuentes tras tratamiento local, y se publican casos de leishmaniasis mucosa septal por L. infantum sin lesión cutánea previa. La enfermedad es de declaración obligatoria en España.

Fuentes: Arce A, et al. Euro Surveill. 2013 PMID: 23929177. Bosch-Nicolau P, et al. PLoS Negl Trop Dis. 2019 PMID: 31469834. Orozco-Núñez S, et al. Eur Arch Otorhinolaryngol. 2026 PMID: 42543410.

SeguridadCribado de Strongyloides antes de corticoides e inmunosupresores

El libro recomendaba tiabendazol como clásico y citaba la ivermectina como alternativa. Hoy la ivermectina es el tratamiento de elección, autorizada en España desde 2021 (Ivergalen 3 mg y genéricos) con indicación en estrongiloidosis, y el ensayo Strong Treat mostró que varias dosis no superan a la dosis única en la infección crónica. La experiencia con corticoides en asma, EPOC y COVID-19 ha recordado que la hiperinfección aparece tras tratamientos esteroideos y que la eosinofilia puede faltar. Las guías para países no endémicos recomiendan cribado serológico en personas expuestas antes de la inmunosupresión y tratamiento presuntivo cuando el inicio no puede retrasarse.

Fuentes: Buonfrate D, et al. Lancet Infect Dis. 2019 PMID: 31558376. Barkati S, et al. Curr Opin Infect Dis. 2023 PMID: 37093059. AEMPS. Ficha técnica de Ivergalen 3 mg comprimidos. 2021.

TerapéuticaMoxidectina, triple terapia y el límite de seguridad de Loa loa

El texto de 2010 contaba con ivermectina, dietilcarbamazina y doxiciclina experimental para las filariasis. Desde entonces, la moxidectina en dosis única de 8 mg superó a la ivermectina en la supresión de microfilarias cutáneas de O. volvulus y la FDA la aprobó en 2018 para mayores de 12 años; no tiene autorización para uso humano en la Unión Europea ni en España, donde tampoco hay dietilcarbamazina registrada. La OMS adoptó la triple terapia con ivermectina, dietilcarbamazina y albendazol para la filariasis linfática donde no hay oncocercosis ni loiasis. Las reacciones neurológicas graves tras ivermectina con microfilaremias altas de Loa loa siguen condicionando cualquier prescripción.

Fuentes: Opoku NO, et al. Lancet. 2018 PMID: 29361335. Fischer PU, et al. PLoS Negl Trop Dis. 2026 PMID: 41632749. FDA. Aprobación de moxidectina 8 mg para oncocercosis. 2018.

GuíasEsquistosomiasis, Chagas y tricomoniasis: pautas que cambiaron

El libro dosificaba praziquantel en fracciones de 20 mg/kg y recomendaba metronidazol 400 mg cada 12 horas cinco días para la tricomoniasis. Las revisiones actuales mantienen praziquantel 40 mg/kg en dosis única, con repetición si se trató en fase aguda, y subrayan la esquistosomiasis genital femenina y el diagnóstico serológico del viajero. El metronidazol 500 mg cada 12 horas durante siete días es hoy la pauta para la mujer, con dosis única de 2 g en el varón. La prevalencia de Chagas en migrantes latinoamericanos en Europa, sobre todo bolivianos, justifica el cribado en gestantes y en candidatos a inmunosupresión.

Fuentes: Buonfrate D, et al. Lancet. 2025 PMID: 39986748. Workowski KA, et al. MMWR Recomm Rep. 2021 PMID: 34292926. Nepomuceno de Andrade G, et al. Lancet Reg Health Eur. 2024 PMID: 39290806.
Recursos relacionados

Conectar con DermRX

Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

F. Vega-López, R.J. Hay. Capítulo 37, «Parasitic Worms and Protozoa». En: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C, eds. Rook’s Textbook of Dermatology. 8.ª ed. Oxford: Wiley-Blackwell; 2010. Consultado en su edición original en inglés.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Aronson N, Herwaldt BL, Libman M, Pearson R, Lopez-Velez R, Weina P, et al. Diagnosis and treatment of leishmaniasis: clinical practice guidelines by the Infectious Diseases Society of America (IDSA) and the American Society of Tropical Medicine and Hygiene (ASTMH). Clin Infect Dis. 2016;63(12):e202-64. PMID: 27941151.
  2. Heras-Mosteiro J, Monge-Maillo B, Pinart M, Lopez Pereira P, Reveiz L, Garcia-Carrasco E, et al. Interventions for Old World cutaneous leishmaniasis. Cochrane Database Syst Rev. 2017;11:CD005067. PMID: 29149474.
  3. Pinart M, Rueda JR, Romero GA, Pinzón-Flórez CE, Osorio-Arango K, Silveira Maia-Elkhoury AN, et al. Interventions for American cutaneous and mucocutaneous leishmaniasis. Cochrane Database Syst Rev. 2020;8:CD004834. PMID: 32853410.
  4. Ben Salah A, Ben Messaoud N, Guedri E, Zaatour A, Ben Alaya N, Bettaieb J, et al. Topical paromomycin with or without gentamicin for cutaneous leishmaniasis. N Engl J Med. 2013;368(6):524-32. PMID: 23388004.
  5. Arce A, Estirado A, Ordobas M, Sevilla S, García N, Moratilla L, et al. Re-emergence of leishmaniasis in Spain: community outbreak in Madrid, Spain, 2009 to 2012. Euro Surveill. 2013;18(30):20546. PMID: 23929177.
  6. Bosch-Nicolau P, Ubals M, Salvador F, Sánchez-Montalvá A, Aparicio G, Erra A, et al. Leishmaniasis and tumor necrosis factor alpha antagonists in the Mediterranean basin. A switch in clinical expression. PLoS Negl Trop Dis. 2019;13(8):e0007708. PMID: 31469834.
  7. Orozco-Núñez S, García-Lliberós A, Abril V, Delvasto L, Gómez-Gómez MJ, Zapater-Latorre E. Mucosal leishmaniasis of the nasal septum: diagnostic pitfalls and management considerations. Eur Arch Otorhinolaryngol. 2026. PMID: 42543410.
  8. Buonfrate D, Salas-Coronas J, Muñoz J, Maruri BT, Rodari P, Castelli F, et al. Multiple-dose versus single-dose ivermectin for Strongyloides stercoralis infection (Strong Treat 1 to 4): a multicentre, open-label, phase 3, randomised controlled superiority trial. Lancet Infect Dis. 2019;19(11):1181-90. PMID: 31558376.
  9. Barkati S, Greenaway C, Libman M. Strongyloidiasis-related lung involvement: too much of a bad thing. Curr Opin Infect Dis. 2023;36(3):203-8. PMID: 37093059.
  10. Opoku NO, Bakajika DK, Kanza EM, Howard H, Mambandu GL, Nyathirombo A, et al. Single dose moxidectin versus ivermectin for Onchocerca volvulus infection in Ghana, Liberia, and the Democratic Republic of the Congo: a randomised, controlled, double-blind phase 3 trial. Lancet. 2018;392(10154):1207-16. PMID: 29361335.
  11. Fischer PU, King CL, Budge PJ, Weil GJ, et al. The Death to Onchocerciasis and Lymphatic Filariasis (DOLF) project: accomplishments and ongoing research. PLoS Negl Trop Dis. 2026;20(2):e0013953. PMID: 41632749.
  12. Buonfrate D, Ferrari TCA, Adegnika AA, Russell Stothard J, Gobbi FG. Human schistosomiasis. Lancet. 2025;405(10479):658-70. PMID: 39986748.
  13. Nepomuceno de Andrade G, Bosch-Nicolau P, Nascimento BR, Martins-Melo FR, Perel P, Geissbühler Y, et al. Prevalence of Chagas disease among Latin American immigrants in non-endemic countries: an updated systematic review and meta-analysis. Lancet Reg Health Eur. 2024;46:101040. PMID: 39290806.
  14. Workowski KA, Bachmann LH, Chan PA, Johnston CM, Muzny CA, Park I, et al. Sexually transmitted infections treatment guidelines, 2021. MMWR Recomm Rep. 2021;70(4):1-187. PMID: 34292926.
Lecturas relacionadas

Contenido dirigido a profesionales sanitarios. Elaboración editorial propia de DermRX a partir de Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed. (Burns, Breathnach, Cox y Griffiths, eds., 2010): no se reproducen sus textos, tablas ni figuras. No sustituye al juicio clínico ni a la ficha técnica vigente. Los escenarios clínicos y las actualizaciones son elaboración editorial y están pendientes de revisión clínica individual.

DermRX · Revisión técnica por muestreo: · Alcance y estados editoriales. No equivale a una revisión clínica global.