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Epidermólisis ampollosa simple y juntural: clasificar por plano de rotura y gen, y anticipar qué subtipo amenaza la vida

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Epidermólisis ampollosa simple y juntural: clasificar por plano de rotura y gen, y anticipar qué subtipo amenaza la vida

Sobre la sección «Introduction; Epidermolysis bullosa: Definition and classification; Prevalence and incidence; Epidermolysis bullosa simplex (and subtypes); Junctional epidermolysis bullosa (and subtypes, incl. with pyloric atresia, laryngo-onycho-cutaneous syndrome, EB progressiva)» del capítulo 39, «Genetic Blistering Diseases» (J.-D. Fine y S.M. Burge) · Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed., 2010

La sección inicial del capítulo de enfermedades ampollosas genéticas ordena la epidermólisis ampollosa (EB) según el nivel ultraestructural de la ampolla y la proteína alterada, resume su epidemiología a partir del registro estadounidense y describe uno a uno los subtipos de EB simple y de EB juntural. El texto de 2010 empleaba todavía la clasificación de 2008, con epónimos (Weber-Cockayne, Koebner, Dowling-Meara, Herlitz) y con entidades que hoy han salido del grupo. Esta lectura reorganiza el contenido con la nomenclatura del consenso internacional de 2020 (localizada, intermedia, grave; gen y herencia en el diagnóstico), incorpora los genes descritos después (KLHL24, DST, EXPH5, CD151, ITGA3), sitúa la secuenciación como prueba confirmatoria de primera línea y repasa lo que ha cambiado en el tratamiento: gel de triterpenos de abedul para heridas de EB juntural, ensayos con diacereína y apremilast en la EB simple y terapia génica ex vivo en la juntural. Cada entidad se presenta con clínica, diagnóstico y manejo actual.

Epidermólisis ampollosa simpleEB junturalClasificación 2020Queratinas 5 y 14PlectinaLaminina 332Colágeno XVIIAtresia pilóricaSíndrome LOCTerapia génica

Obra de referencia: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C (eds.), Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed. (Wiley-Blackwell, 2010). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 34 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • La EB se clasifica por el plano de rotura: intraepidérmico en la simple, en la lámina lúcida en la juntural, bajo la lámina densa en la distrófica y mixto en la de Kindler. Desde 2020 el diagnóstico completo incluye tipo, gravedad (localizada, intermedia o grave), gen implicado y modo de herencia; los epónimos clásicos se mantienen solo como sinónimos.
  • La EB simple es la más frecuente y suele ser dominante y benigna, pero tiene formas graves en el neonato y subtipos por plectina o KLHL24 que obligan a vigilar músculo, píloro o corazón. El neonato con ampollas generalizadas no puede clasificarse por la clínica: necesita biopsia para mapeo y estudio genético urgente.
  • La EB juntural es recesiva y su forma grave, por mutaciones nulas de laminina 332, sigue teniendo una mediana de supervivencia cercana al año. Las formas intermedias llegan a adultos con alopecia, defectos del esmalte, distrofia ungueal y riesgo de carcinoma epidermoide. Las heridas de la juntural ya tienen un tratamiento autorizado, el gel de triterpenos de abedul.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

El plano de rotura define el tipo y el gen define el diagnóstico

La clasificación de 2020 conserva cuatro tipos clásicos según el nivel de despegamiento: simple (intraepidérmico, sobre todo en la capa basal), juntural (lámina lúcida), distrófica (sublámina densa) y Kindler (planos mixtos). Dentro de cada tipo, el subtipo se nombra por distribución y gravedad y se completa con el gen y la herencia: por ejemplo, «EB simple grave, KRT14, autosómica dominante» en lugar de «EBS Dowling-Meara». Este formato no es cosmético: ordena el consejo genético, el pronóstico y la elegibilidad para ensayos. Además, la reclasificación sacó del grupo las formas suprabasales por placofilina 1 y desmoplaquina, que pasan a trastornos de fragilidad desmosómica, y abandonó la EB simple superficial, cuyo caso mejor estudiado resultó ser una EB distrófica por COL7A1.

2

La EB simple supone dos tercios de los casos y casi siempre es dominante

El libro estimaba con datos del registro estadounidense una incidencia de 19,6 por millón de nacidos vivos para toda la EB y reconocía el infradiagnóstico de las formas leves. El registro nacional de Inglaterra y Gales (2022) dio cifras más altas: prevalencia de 34,8 por millón, con 17 por millón para la simple, 1 por millón para la juntural y 0,3 para la de Kindler, e incidencia global de 67,8 por millón de nacidos vivos. La simple es en su mayoría autosómica dominante por variantes de sentido erróneo en KRT5 o KRT14, con afectados en varias generaciones. La herencia recesiva existe (variantes nulas de KRT14, PLEC, DST, EXPH5, CD151) y es más frecuente en poblaciones con consanguinidad, lo que cambia el riesgo de recurrencia del 50 % al 25 %.

3

La posición de la mutación en la queratina predice la gravedad

Las variantes en los motivos de inicio y terminación de la hélice del dominio central de las queratinas 5 y 14, muy conservados, impiden el ensamblaje del filamento y producen la forma grave (antes Dowling-Meara), con agregados de tonofilamentos visibles en microscopía electrónica. Las variantes en el conector L12 o fuera de esos motivos dan formas localizadas o intermedias. Existen excepciones con valor práctico: la sustitución p.Pro25Leu del dominio V1 de KRT5 causa la EB simple con pigmentación moteada, y las mutaciones con desplazamiento de lectura en la cola de KRT5 causan la forma migratoria circinada. Con el informe genético en la mano puede adelantarse a la familia si el niño grave mejorará con la edad, que es lo habitual en las formas por queratinas.

4

El neonato con ampollas generalizadas no se clasifica por la clínica

En las primeras semanas, la EB simple grave, la juntural grave o intermedia y la distrófica recesiva pueden ser indistinguibles: todas muestran ampollas y erosiones extensas, afectación mucosa, pérdida de uñas y, a veces, milios. La agrupación herpetiforme que identifica la forma grave de la simple suele faltar en el neonato y aparece meses después. Por eso la biopsia de una ampolla recién inducida para mapeo por inmunofluorescencia y el estudio genético por paneles de secuenciación deben solicitarse en los primeros días, sin esperar a la evolución. Mientras llega el resultado, el manejo es común: manipulación sin fricción, retirada de pinzas y adhesivos, apósitos no adherentes, alimentación con tetinas blandas y vigilancia de infección, temperatura y estado nutricional.

5

Plectina, KLHL24 y CD151 convierten una genodermatosis cutánea en sistémica

La plectina une los filamentos intermedios a hemidesmosomas, músculo y sistema nervioso, de modo que sus variantes recesivas producen EB simple con distrofia muscular (a veces de inicio en la edad adulta) o con síndrome miasténico, y sus variantes nulas en exones concretos dan EB simple con atresia pilórica, casi siempre letal. La variante dominante p.Arg2000Trp causa la forma Ogna, con ampollas acrales y hemorrágicas. Las variantes de KLHL24, descritas en 2016, provocan defectos cutáneos extensos al nacimiento que mejoran con la edad, pero se asocian a miocardiopatía dilatada en la adolescencia o la edad adulta. CD151 se relaciona con nefropatía y ITGA3 (juntural) con síndrome nefrótico y enfermedad pulmonar intersticial. El gen obliga a pedir ecocardiograma, creatina cinasa, función renal o radiografía según el caso.

6

La EB juntural grave sigue siendo mortal en la primera infancia

La forma grave, antes Herlitz o letal, se debe casi siempre a variantes nulas homocigotas o heterocigotas compuestas en LAMB3 (con las recurrentes p.Arg42* y p.Arg635*), LAMA3 o LAMC2, con ausencia de laminina 332 en el mapeo. Los niños presentan erosiones generalizadas, tejido de granulación periorificial exuberante, ronquera y estridor por afectación laríngea, anemia refractaria y fallo de medro. En el registro de Inglaterra y Gales la mediana de supervivencia en los últimos cinco años fue de 12,7 meses, algo mejor que en décadas previas. Conocer este pronóstico permite plantear pronto con la familia los objetivos del cuidado, incluida la atención paliativa pediátrica, y ofrecer diagnóstico prenatal o preimplantacional en embarazos futuros.

7

La EB juntural intermedia es una enfermedad del adulto con piel atrófica y riesgo de cáncer

La antigua EB atrófica generalizada benigna, por variantes hipomorfas de laminina 332 o por variantes de COL17A1, mejora con los años pero deja atrofia cutánea, alopecia de cuero cabelludo, cejas y pestañas, uñas ausentes o distróficas e hipoplasia del esmalte con caries precoces. Son frecuentes los nevos adquiridos grandes e irregulares, que alarman clínicamente pero suelen ser benignos. Desde la tercera o cuarta década aparece el carcinoma epidermoide sobre heridas crónicas, menos frecuente y más tardío que en la distrófica recesiva grave, pero capaz de metastatizar. El seguimiento del adulto debe incluir exploración cutánea completa al menos anual, biopsia de cualquier herida que no cure o cambie de aspecto, control odontológico y oftalmológico y valoración de estenosis uretral o esofágica.

8

El mapeo por inmunofluorescencia orienta en días y la secuenciación confirma

La guía europea de diagnóstico de laboratorio recomienda biopsiar una ampolla inducida por fricción suave, de menos de 12 horas, con piel perilesional, y enviarla en medio de Michel o congelada para mapeo con anticuerpos frente a queratina 14, laminina 332, colágeno XVII, integrina α6β4, plectina, colágeno VII y kindlina 1. En la simple el despegamiento deja marcadores de membrana basal en el suelo; en la juntural la laminina 332 o el colágeno XVII están ausentes o reducidos. La confirmación se obtiene con paneles de secuenciación masiva o exoma, que además identifican la herencia. La microscopía electrónica queda para casos dudosos, variantes de significado incierto o centros sin mapeo, y la histología convencional aislada tiene escasa utilidad.

9

No hay tratamiento curativo para la EB simple y el control de fricción, calor y sudor sigue siendo la base

En las formas localizadas e intermedias, las ampollas empeoran con el calor, el sudor y la marcha prolongada. Las medidas eficaces son calzado amplio y transpirable, calcetines técnicos que reducen fricción, plantillas, evitar marchas largas en verano y drenar las ampollas con aguja estéril conservando el techo. La hiperhidrosis plantar se trata con cloruro de aluminio, toxina botulínica o anticolinérgicos, y la queratodermia con urea y desbridamiento mecánico. La diacereína tópica al 1 % mostró menos ampollas en un ensayo cruzado pequeño, pero un ensayo controlado mayor no confirmó beneficio. El apremilast, propuesto por el componente inflamatorio Th17 de la forma grave, se usa fuera de ficha técnica y se evalúa en ensayos.

Repaso

EB simple y EB juntural, subtipo a subtipo

Cada entidad de la sección con su clínica, cómo se confirma y qué se hace hoy, con la nomenclatura de 2020 y los epónimos del libro entre paréntesis.

Marco de clasificación y entidades reubicadas

Clasificación de 2020 por plano y gen

Cuatro tipos clásicos
Qué establece
Cuatro tipos (simple, juntural, distrófica y Kindler) según el plano de rotura; subtipos por extensión y gravedad (localizada, intermedia, grave) y por rasgos asociados; gen y herencia obligatorios en el diagnóstico. Dieciséis genes explican la EB clásica y otros trastornos de fragilidad cutánea quedan en un grupo aparte.
Diferencias con el libro
El texto de 2010 usaba la clasificación de 2008, que incluía en la EB simple suprabasal la deficiencia de placofilina, la EB acantolítica letal y la EB simple superficial, y hablaba de subtipos Herlitz y no Herlitz. Esos epónimos se mantienen solo como sinónimos para facilitar la búsqueda bibliográfica.
En la práctica
Conviene redactar informes, registros y solicitudes de medicamentos en situaciones especiales con la nueva terminología, porque es la que utilizan las unidades de referencia, los ensayos clínicos y las fichas técnicas de los tratamientos autorizados.

EB de Kindler

FERMT1 · kindlina 1
Clínica
Ampollas acrales desde el nacimiento que disminuyen con la edad, fotosensibilidad, poiquilodermia progresiva, atrofia cutánea en papel de fumar, pseudosindactilia leve, gingivitis y periodontitis graves, y estenosis esofágicas, uretrales, anales o vaginales en el adulto.
Diagnóstico
Despegamiento en varios planos (intraepidérmico, lámina lúcida y sublámina densa) en microscopía electrónica; ausencia o reducción de kindlina 1 en la inmunofluorescencia; variantes recesivas de FERMT1 en el panel genético.
Manejo
Fotoprotección estricta, higiene periodontal intensiva, dilataciones de estenosis y vigilancia del carcinoma epidermoide cutáneo y mucoso desde la edad adulta joven, que aparece con frecuencia en labios, encías y manos. En esta sección del libro solo se menciona en la clasificación; se desarrolla en la sección siguiente.

Fragilidad cutánea por placofilina 1 (displasia ectodérmica con fragilidad cutánea)

PKP1 · recesiva
Clínica
Desde el nacimiento, erosiones superficiales a menudo circinadas más que ampollas, queratodermia focal dolorosa, uñas distróficas, hipotricosis, fisuras peribucales y linguales, queilitis, blefaritis con pestañas escasas y, en ocasiones, estenosis esofágica y estreñimiento.
Diagnóstico
Acantólisis suprabasal con desmosomas pequeños y escasos en microscopía electrónica; ausencia de placofilina 1 en inmunofluorescencia; variantes bialélicas de PKP1. Desde 2020 se clasifica entre los trastornos de fragilidad desmosómica, no como EB.
Manejo
Emolientes, queratolíticos suaves y desbridamiento de la queratodermia plantar, calzado adaptado, cuidado del cuero cabelludo y consejo genético recesivo. El pronóstico vital es bueno y la calidad de vida depende sobre todo del dolor plantar.

EB acantolítica letal

DSP · recesiva
Clínica
Erosiones exudativas generalizadas desde el nacimiento sin ampollas francas, alopecia universal, distrofia ungueal grave, dientes neonatales y afectación digestiva, genitourinaria y respiratoria; el libro la describía en un único paciente y desde entonces se han publicado pocos más.
Diagnóstico
Acantólisis suprabasal extensa, pérdida de la cola de la desmoplaquina en la inmunotinción y variantes bialélicas truncantes de DSP. Algunos casos asocian miocardiopatía, como otras desmoplaquinopatías.
Manejo
Cuidado neonatal intensivo de heridas y medio interno, estudio cardiaco y consejo genético. La muerte suele producirse en las primeras semanas; la orientación es paliativa y familiar.

EB simple superficial (entidad abandonada)

Subcórnea
Qué describía el libro
Erosiones superficiales sin ampollas evidentes, similares al pénfigo foliáceo, con despegamiento bajo la capa córnea, cicatrices atróficas e hiperpigmentación posinflamatoria, descritas en siete pacientes de herencia dominante.
Qué se sabe hoy
En la familia mejor estudiada se encontró una variante en COL7A1, lo que apuntaba a una EB distrófica atípica. La clasificación de 2020 eliminó el término; un cuadro así obliga a descartar EB distrófica y síndromes de piel descamativa.
En consulta
Ante erosiones superficiales hereditarias con despegamiento alto, pedir un panel que incluya COL7A1, genes desmosómicos y genes de piel descamativa (TGM5, CDSN) en lugar de asumir una EB simple.

EB simple por queratinas 5 y 14

EB simple localizada (antes Weber-Cockayne)

KRT5/KRT14 · dominante
Clínica
Es la forma más frecuente de EB. Ampollas en plantas y palmas, especialmente en los laterales de los dedos de los pies, desencadenadas por marcha, deporte y calor; en torno al 10 % tiene ampollas ocasionales en cintura o cuello por roce de la ropa. Suele comenzar en la infancia, aunque a veces se manifiesta al empezar el servicio militar o un deporte intenso.
Asociaciones
Hiperhidrosis plantar frecuente que aumenta la fricción, callosidades puntiformes en adultos, curación sin cicatriz ni milios en general; mucosas, pelo, dientes y uñas normales salvo lesiones orales pequeñas en lactantes por la tetina.
Diagnóstico
Historia familiar dominante y clínica típica bastan muchas veces; el panel genético confirma (KRT5 o KRT14) y es útil para consejo y para descartar formas recesivas por DST o EXPH5, de aspecto similar.
Manejo
Calzado amplio y transpirable, calcetines técnicos o dobles, plantillas de gel, drenar ampollas con aguja estéril sin destecharlas, cloruro de aluminio al 20 % o toxina botulínica plantar para la hiperhidrosis, y queratolíticos para los callos dolorosos.

EB simple intermedia (antes Koebner, generalizada no Dowling-Meara)

KRT5/KRT14
Clínica
Ampollas generalizadas desde el nacimiento o el primer año, en occipucio, espalda y piernas en el lactante y en manos y pies en la infancia, sin predominio palmoplantar exclusivo. Según el registro, cerca del 60 % presenta cicatrices localizadas y un 16 % milios; pelo, dientes y uñas suelen ser normales.
Evolución
Empeora en verano y puede mejorar tras la pubertad. Puede confundirse con un brote intenso de la forma localizada; las formas recesivas asocian ampollas orales, caries y distrofia ungueal.
Diagnóstico y manejo
Mapeo y panel genético; tratamiento con medidas de fricción, control térmico, apósitos no adherentes en las erosiones y analgesia antes de las curas. Educación familiar sobre manipulación y ropa sin costuras.

EB simple grave (antes Dowling-Meara o herpetiforme)

Motivos de hélice de KRT5/KRT14
Clínica
En el neonato, ampollas y erosiones extensas con afectación mucosa, pérdida de uñas y milios, indistinguibles de la juntural o la distrófica. Después aparecen ampollas espontáneas agrupadas en patrón herpetiforme, anular o arciforme en tronco, cuello y extremidades, y desde la infancia una queratodermia palmoplantar que se vuelve confluente y dolorosa.
Pronóstico
Riesgo de muerte neonatal por sepsis, deshidratación o complicaciones laríngeas; después tiende a mejorar con la edad. Deja hiperpigmentación, cicatrices atróficas en un 40 % y milios en un 20 %. El libro recoge mejorías durante la fiebre y con baños salinos templados.
Diagnóstico
Agregados de tonofilamentos en las células basales en microscopía electrónica, citólisis basal con queratina 14 a ambos lados del despegamiento en el mapeo y variantes de sentido erróneo dominantes, con frecuencia de novo, en los motivos de inicio o terminación de la hélice.
Manejo
Cuidado neonatal en unidad con experiencia, apósitos de silicona, control de infección y nutrición; queratolíticos y desbridamiento para la queratodermia. El apremilast (30 mg cada 12 horas en adultos tras escalado) se usa fuera de ficha técnica en casos graves; la diacereína al 1 % no está autorizada.

EB simple con pigmentación moteada

KRT5 p.Pro25Leu
Clínica
Máculas pequeñas de color canela en patrón reticulado o moteado, presentes al nacer o en la lactancia, en cuello, tronco superior y extremidades, que se atenúan con la edad; ampollas acrales o más generalizadas, queratosis puntiformes palmoplantares, atrofia leve y distrofia ungueal.
Diagnóstico
La pigmentación no deriva de las ampollas: aparece en piel no lesionada. La variante recurrente p.Pro25Leu del dominio V1 de KRT5 confirma el diagnóstico; también se han descrito variantes de KRT14.
Manejo
El de la EB simple localizada o intermedia; la pigmentación no requiere tratamiento. Diferenciar de la discromatosis, la incontinencia pigmentaria y el síndrome de Naegeli-Franceschetti-Jadassohn, que también es una queratinopatía (KRT14) pero sin ampollas relevantes.

EB simple migratoria circinada

KRT5 · cola V2
Clínica
Ampollas generalizadas desde el nacimiento acompañadas de un eritema circinado migratorio con vesículas en el borde que deja hiperpigmentación posinflamatoria marrón, sin cicatrices ni milios relevantes.
Diagnóstico
Variantes con desplazamiento de lectura en la región final de KRT5 que generan un codón de parada retrasado y una cola anómala. El eritema puede llevar a pensar en dermatosis inflamatorias o infecciosas si no se pide estudio genético.
Manejo
Similar al de la EB simple intermedia; el componente inflamatorio ha despertado interés por fármacos antiinflamatorios, sin ensayos específicos. Consejo genético dominante.

EB simple recesiva por KRT14 (incluida la forma letal sudanesa)

KRT14 nula · recesiva
Clínica
Ampollas generalizadas desde el nacimiento sin cicatrices ni milios, con predominio distal, afectación oral leve, caries y distrofia ungueal en algunas familias. La serie sudanesa descrita en el libro tuvo mortalidad muy alta en los dos primeros años, aunque otras familias tienen evolución intermedia.
Diagnóstico
Ausencia completa de queratina 14 en la inmunotinción, escasez de tonofilamentos basales en la microscopía electrónica y variantes nulas bialélicas en KRT14; la queratina 5 está presente.
Manejo y consejo
Cuidado neonatal de heridas y nutrición; consejo genético recesivo con riesgo del 25 %, frecuente en familias consanguíneas, y posibilidad de diagnóstico prenatal o preimplantacional una vez identificadas las variantes.

EB simple por plectina y por otros genes

EB simple con distrofia muscular

PLEC · recesiva
Clínica
Ampollas cutáneas y orales desde el nacimiento, generalizadas, con cicatrices atróficas, milios, distrofia ungueal y alopecia que pueden recordar la juntural o la distrófica. La debilidad y atrofia muscular aparece en la infancia o mucho más tarde, incluso en la edad adulta; se describen ptosis, miastenia, atrofia muscular espinal, afectación respiratoria y estenosis laríngea.
Diagnóstico
Despegamiento muy bajo en la célula basal, justo sobre los hemidesmosomas (por eso se llamó seudojuntural); plectina reducida o ausente en el mapeo; variantes bialélicas de PLEC y creatina cinasa elevada.
Manejo
Neuropediatría y neumología desde el diagnóstico aunque no haya debilidad, creatina cinasa periódica, valoración de la vía aérea ante ronquera, fisioterapia y prueba con piridostigmina si hay componente miasténico, a cargo de neurología.

EB simple con atresia pilórica

PLEC · recesiva
Clínica
Ampollas generalizadas y, con frecuencia, aplasia cutánea congénita extensa; polihidramnios en el embarazo y vómitos no biliosos con las primeras tomas por atresia pilórica. La gravedad es comparable a la de la juntural con atresia pilórica.
Diagnóstico
Despegamiento intraepidérmico basal bajo, ausencia de plectina y variantes truncantes bialélicas de PLEC; la integrina α6β4 puede estar normal, lo que la distingue de la forma juntural por ITGB4.
Manejo
Cirugía de la atresia en el neonato si el pronóstico lo justifica, cuidado intensivo de heridas y planificación paliativa compartida con la familia cuando la variante y la clínica indican una forma letal.

EB simple Ogna

PLEC p.Arg2000Trp · dominante
Clínica
Ampollas estacionales en manos y pies, a veces en otras zonas, tendencia generalizada a los hematomas, ampollas hemorrágicas y onicogrifosis de los primeros dedos de los pies. Descrita en una familia noruega y después en otras europeas.
Diagnóstico
Variante dominante recurrente de PLEC que afecta a la isoforma 1a, con despegamiento intrabasal; no se acompaña de distrofia muscular.
Manejo
Medidas de fricción y calzado; consejo genético dominante. La ausencia de miopatía la separa de las formas recesivas por plectina, dato útil para tranquilizar a la familia.

EB simple por KLHL24

Dominante · miocardiopatía
Clínica
Defectos cutáneos extensos al nacimiento, a veces parecidos a una aplasia cutánea, con ampollas y fragilidad que mejoran mucho en la infancia; atrofia y cicatrices leves, uñas distróficas. En la adolescencia o la edad adulta puede aparecer miocardiopatía dilatada, causa de muerte o trasplante cardiaco.
Diagnóstico
Variantes con ganancia de función en el codón de inicio o en los primeros nucleótidos de KLHL24, que estabilizan la proteína y aumentan la degradación de queratina 14; el mapeo puede mostrar queratina 14 reducida.
Manejo
Ecocardiograma y electrocardiograma basales y seguimiento cardiológico periódico de por vida, aunque la piel haya mejorado; estudio de familiares portadores. Es el ejemplo más claro de cómo el gen cambia el seguimiento.

EB simple localizada recesiva por DST o EXPH5

BP230 · exofilina 5
Clínica
Ampollas acrales leves o intermedias desde la infancia; EXPH5 produce ampollas generalizadas leves y lentigos o hiperpigmentación moteada; DST (isoforma epidérmica de BP230) produce formas acrales que recuerdan la localizada dominante.
Diagnóstico
Despegamiento intraepidérmico basal o suprabasal; panel genético con estos genes, que no figuraban en el libro. Tiene importancia cuando los padres están sanos y se asume erróneamente una mutación de novo.
Manejo
Igual que la forma localizada, con consejo genético recesivo. La identificación evita estudiar sin necesidad a hermanos y padres como posibles portadores dominantes.

EB simple con nefropatía

CD151 · recesiva
Clínica
Ampollas pretibiales y acrales, distrofia ungueal, sordera neurosensorial, β-talasemia menor en algunas familias y nefropatía con proteinuria que puede avanzar a insuficiencia renal.
Diagnóstico
Variantes bialélicas de CD151, tetraspanina asociada a la integrina α3β1 y a la α6β4; el mapeo puede mostrar ausencia de CD151. La clasificación de 2020 la sitúa entre las formas intermedias de EB simple.
Manejo
Análisis de orina con cociente proteína/creatinina y función renal periódicos, audiometría y derivación a nefrología. Tratamiento cutáneo como en la forma intermedia.

Síndrome de Kallin

Entidad no clasificada
Clínica
Descrito en dos hermanas con ampollas en manos y pies, distrofia ungueal, agenesia dental, alopecia y sordera parcial en una de ellas, con planos de despegamiento distintos en cada biopsia.
Situación actual
Con un único informe y sin base molecular, no se incluye en la clasificación. Hoy un fenotipo así se estudiaría con exoma para buscar displasias ectodérmicas con fragilidad cutánea o variantes en genes desmosómicos.
En consulta
Se menciona sobre todo para recordar que la combinación de fragilidad cutánea con defectos de dientes, pelo y uñas obliga a ampliar el estudio genético más allá de los genes clásicos de EB.

EB juntural generalizada

EB juntural grave (antes Herlitz o letal)

LAMA3/LAMB3/LAMC2 nulas
Clínica
Ampollas y erosiones desde el nacimiento que se generalizan; despegamiento de la epidermis al cogerlo en brazos, curación muy lenta y atrófica, ronquera y estridor por afectación laríngea, granulación exuberante periorificial simétrica en nariz y boca, paroniquia con tejido de granulación y pérdida de uñas, hipoplasia del esmalte, úlceras corneales y estenosis uretral.
Complicaciones
Anemia refractaria por pérdida de hierro y proteínas, desnutrición, sepsis y obstrucción de la vía aérea. El riesgo laríngeo disminuye hacia los 6 años, pero pocos niños llegan a esa edad; la mediana de supervivencia reciente en Inglaterra y Gales es de 12,7 meses.
Diagnóstico
Despegamiento en la lámina lúcida con hemidesmosomas pequeños y escasos; ausencia de tinción de laminina 332 (anticuerpo GB3); variantes nulas bialélicas, sobre todo en LAMB3 (p.Arg42* y p.Arg635* concentran gran parte de los alelos en europeos).
Manejo
Unidad de referencia desde el primer día, apósitos no adherentes, hierro intravenoso y transfusiones según necesidad, soporte nutricional con sonda o gastrostomía, valoración otorrinolaringológica de la vía aérea, analgesia pautada y cuidados paliativos pediátricos integrados. Diagnóstico prenatal o preimplantacional en embarazos futuros.

EB juntural intermedia generalizada (antes no Herlitz o GABEB)

LAMB3/LAMA3/LAMC2 hipomorfas · COL17A1
Clínica
Inicio neonatal parecido a la forma grave, con mejoría progresiva y supervivencia a la edad adulta. Atrofia cutánea en piernas y dorso de manos con hipopigmentación, alopecia cicatricial difusa de cuero cabelludo, cejas, pestañas y vello corporal, uñas ausentes en pies, esmalte punteado e hipoplásico con caries, afectación mucosa más leve.
Asociaciones
Nevos melanocíticos adquiridos grandes e irregulares (nevos de la EB), estenosis esofágica o uretral, úlceras corneales, hipoacusia y, en un 3-5 %, seudosindactilia. Carcinoma epidermoide desde la edad adulta joven, a veces múltiple y mortal.
Diagnóstico
Laminina 332 reducida o colágeno XVII ausente o reducido en el mapeo; panel genético. El mosaicismo revertiente, con placas de piel normal que no forman ampollas, es especialmente frecuente con COL17A1.
Manejo
Gel de triterpenos de abedul en heridas de espesor parcial desde los 6 meses (financiado en España), cuidado dental preventivo con flúor, revisiones dermatológicas con dermatoscopia y biopsia de heridas atípicas, oftalmología y urología según síntomas.

EB juntural cicatricial

Incluida en la intermedia
Clínica
Descrita en tres pacientes con ampollas que curaban con cicatrices, pérdida de uñas, alopecia, sindactilia, contracturas, afectación oral y estenosis de las narinas, rasgos que recuerdan la EB distrófica.
Situación actual
No tiene genotipo propio; se incluye en la EB juntural intermedia. Cerca del 3 % de los pacientes del registro con juntural presenta algún grado de seudosindactilia, lo que confirma que la cicatrización no es exclusiva de la distrófica.
En consulta
La presencia de seudosindactilia o estenosis no basta para asumir una EB distrófica: el mapeo y el estudio genético deciden el tipo y, con él, el pronóstico y las terapias disponibles.

EB juntural localizada

COL17A1 · LAMB3
Clínica
Ampollas limitadas a piernas y pies, erosiones crónicas plantares con hiperqueratosis dolorosa, distrofia o pérdida ungueal y defectos del esmalte, con pelo normal o casi normal. La piel puede ser frágil en general aunque la atrofia predomine en piernas y dorso de pies.
Pista diagnóstica
Los defectos del esmalte (punteado, hipoplasia) son la clave para diferenciarla de una EB simple localizada, que nunca los presenta. Los portadores heterocigotos de variantes de COL17A1 pueden tener esmalte anómalo con piel normal.
Manejo
Calzado y descarga plantar, tratamiento de la queratodermia, apósitos en erosiones crónicas, odontología precoz y vigilancia de carcinoma epidermoide sobre úlceras persistentes en la edad adulta.

EB juntural: formas especiales

EB juntural con atresia pilórica

ITGB4 · ITGA6
Clínica
Polihidramnios, ampollas generalizadas o aplasia cutánea al nacer y vómitos no biliosos con las primeras tomas. Asocia uropatía (estenosis ureteral o uretral, hidronefrosis, hematuria, infecciones urinarias), hipoplasia del esmalte y uñas distróficas. Muchos niños mueren en los primeros meses; con variantes hipomorfas hay supervivientes con piel moderadamente afectada.
Diagnóstico
Integrina α6β4 ausente o reducida en el mapeo, con laminina 332 normal; despegamiento en la lámina lúcida o justo encima de la membrana plasmática basal. Variantes de ITGB4 en la mayoría y de ITGA6 en una minoría; la nulidad completa predice una forma letal.
Manejo
Cirugía de la atresia pilórica, que en series del libro permitió supervivencia prolongada; ecografía renal y seguimiento urológico; cuidado de heridas y nutrición. Decisiones quirúrgicas compartidas con la familia según el genotipo.

EB juntural inversa

Laminina 332
Clínica
Fragilidad generalizada desde el periodo neonatal que con el tiempo se concentra en pliegues: ingles, periné, axilas y cuello. Cura con estrías blanquecinas atróficas; se acompaña de dientes displásicos, erosiones corneales, uñas distróficas y erosiones plantares.
Diagnóstico
Laminina 332 reducida y variantes de LAMA3, LAMB3 o LAMC2. Diferencial con la EB distrófica recesiva inversa, el intertrigo y la enfermedad de Hailey-Hailey, que no empieza en el neonato.
Manejo
Control de humedad y fricción en pliegues, tratamiento de sobreinfección por cándida o bacterias, apósitos finos, vigilancia oftalmológica y estenosis genitourinarias.

EB juntural de inicio tardío (EB progresiva)

Infancia-adolescencia
Clínica
Inicio en la infancia o la adolescencia con distrofia ungueal como primer signo, después ampollas en manos y pies y más tarde en rodillas y codos; atrofia progresiva con pérdida de dermatoglifos, contracturas digitales leves, defectos del esmalte, depapilación lingual e hipoacusia parcial.
Diagnóstico
El libro describía ensanchamiento de la lámina lúcida con material amorfo y hemidesmosomas normales, y base molecular desconocida. Hoy se estudia con panel completo; se han descrito casos por variantes de COL17A1, y la clasificación de 2020 la mantiene como subtipo juntural.
Manejo
Protección de manos, fisioterapia para prevenir contracturas, odontología, audiometría y consejo genético según el gen hallado. Diferencial con la EB adquirida, que también aparece tarde y se confirma con inmunofluorescencia directa.

Síndrome laringo-onico-cutáneo (síndrome de Shabbir)

LAMA3A · recesiva
Clínica
Descrito en familias consanguíneas del Punyab pakistaní. Desde la lactancia, erosiones crónicas con tejido de granulación alrededor de nariz y boca, en conjuntiva y en los pliegues ungueales, ronquera desde el nacimiento por granulación laríngea, pérdida de uñas y dientes con muescas.
Diagnóstico
Variante con desplazamiento de lectura en el extremo amino de la isoforma α3a de la laminina 332, específica de epitelios, que altera su función sin anular la cadena; hemidesmosomas compatibles con EB juntural.
Manejo
Vigilancia otorrinolaringológica de la vía aérea, que puede obstruirse y requerir traqueostomía; cuidado oftalmológico de la granulación conjuntival, que amenaza la visión; tratamiento de soporte. Se han publicado respuestas anecdóticas a distintos fármacos sin evidencia sólida.

EB juntural con nefropatía y enfermedad pulmonar intersticial

ITGA3 · recesiva
Clínica
Síndrome nefrótico congénito, enfermedad pulmonar intersticial y fragilidad cutánea leve con ampollas y distrofia ungueal; la evolución suele ser letal en los primeros años por la afectación pulmonar o renal, no por la piel.
Diagnóstico
Variantes bialélicas de ITGA3 (subunidad α3 de la integrina α3β1), incluidas en la clasificación de 2020 dentro de la EB juntural. La piel puede ser el signo que oriente el estudio de un lactante con proteinuria y dificultad respiratoria.
Manejo
Tratamiento de soporte renal y respiratorio en unidades pediátricas especializadas; se ha planteado el trasplante renal o pulmonar en casos seleccionados. Consejo genético recesivo.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Las comparaciones que más a menudo cambian el diagnóstico o la elección de tratamiento.

EB simple grave frente a EB juntural grave en el neonato

Herencia
Dominante, con frecuencia de novo, frente a recesiva siempre
Clínica temprana
Ampollas agrupadas o arciformes tras semanas y milios frente a granulación periorificial, ronquera y pérdida de uñas
Mapeo
Queratina 14 a ambos lados del despegamiento intrabasal frente a laminina 332 ausente con rotura en la lámina lúcida
Evolución
Mejora con la edad y aparece queratodermia frente a anemia, fallo de medro y muerte en la primera infancia
Mensaje a la familia
Pronóstico vital bueno tras el periodo neonatal frente a planificación de cuidados paliativos y consejo reproductivo

EB simple localizada frente a EB juntural localizada

Inicio
Infancia o al aumentar la actividad física frente a neonatal o infancia temprana
Dientes
Esmalte normal frente a esmalte punteado o hipoplásico
Uñas
Normales o con distrofia leve ocasional frente a distrofia o pérdida habitual
Cicatrices
Curación sin atrofia frente a atrofia en piernas y dorso de pies
Herencia y gen
Dominante por KRT5 o KRT14 frente a recesiva por COL17A1 o LAMB3
Riesgo tumoral
Sin aumento de carcinoma epidermoide frente a vigilancia de úlceras crónicas en el adulto

EB simple con distrofia muscular frente a EB simple con atresia pilórica

Gen
Ambas por PLEC recesivo, con variantes en exones y dominios distintos
Presentación
Ampollas neonatales con debilidad muscular de aparición variable frente a polihidramnios, aplasia cutánea y vómitos no biliosos
Pruebas
Creatina cinasa alta y estudio neuromuscular frente a radiografía o ecografía abdominal
Pronóstico
Supervivencia a la edad adulta con miopatía progresiva frente a mortalidad neonatal muy alta
Seguimiento
Neurología, neumología y vía aérea frente a cirugía y decisiones paliativas precoces

EB juntural con atresia pilórica frente a EB simple con atresia pilórica

Gen
ITGB4 o ITGA6 frente a PLEC
Mapeo
Integrina α6β4 ausente o reducida frente a plectina ausente con α6β4 a menudo conservada
Plano
Lámina lúcida o justo sobre la membrana plasmática frente a intracelular basal bajo
Espectro
Formas letales y formas hipomorfas con supervivencia frente a forma casi siempre letal
Uropatía
Frecuente y determinante del pronóstico frente a menos descrita

EB juntural intermedia frente a EB distrófica recesiva intermedia

Alopecia
Difusa, de cuero cabelludo, cejas, pestañas y vello frente a cicatricial localizada o ausente
Esmalte
Hipoplásico y punteado frente a esmalte normal con caries por microstomía e higiene difícil
Cicatrices y milios
Atróficas con pocos milios frente a cicatrices, milios abundantes y seudosindactilia más frecuente
Mapeo
Laminina 332 o colágeno XVII reducidos frente a colágeno VII reducido o ausente
Terapias específicas
Gel de triterpenos frente a gel de triterpenos y terapia génica tópica con beremagén geperpavec

Nevo de la EB frente a melanoma

Contexto
Nevo grande e irregular que surge en zonas de ampollas previas en niños y adultos jóvenes frente a lesión nueva o cambiante en piel crónicamente dañada
Clínica
Puede superar 1 cm, con bordes irregulares y lesiones satélite, y alarmar frente a crecimiento continuado, nódulo o ulceración no explicados por traumatismo
Dermatoscopia
Patrón globular o reticular-globular con glóbulos periféricos de nevo en crecimiento frente a estructuras de regresión, vasos atípicos y velo azul-blanco
Evolución
Se estabiliza y puede aclararse frente a progresión
Conducta
Fotografía y dermatoscopia digital seriadas frente a biopsia escisional si diverge del patrón propio del paciente

Mapeo por inmunofluorescencia frente a secuenciación masiva

Plazo
Resultado en pocos días frente a semanas
Qué aporta
Plano de rotura y proteína ausente o reducida frente a gen, variantes y modo de herencia
Muestra
Ampolla inducida de menos de 12 horas, en medio de Michel o congelada, frente a sangre o saliva
Limitaciones
Depende de la experiencia del laboratorio y falla con variantes de sentido erróneo que conservan la proteína, frente a variantes de significado incierto que requieren correlación funcional
Papel en 2026
Orientación rápida del neonato frente a prueba confirmatoria de primera línea y base del consejo genético y del diagnóstico prenatal
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Situaciones frecuentes en consulta de dermatología y cómo las resolvería con el capítulo y la evidencia actual.

SiRecién nacido a término con ampollas y erosiones en manos, pies, rodillas y mucosa oral desde el parto, sin antecedentes familiares

Retiraría pinzas de identificación, adhesivos y monitorización con electrodos adhesivos, colocaría apósitos de silicona no adherentes y pediría a enfermería manipular al bebé en bloque, sin fricción. Induciría una ampolla con rotación suave de una goma de borrar y la biopsiaría en menos de 12 horas, con piel perilesional, enviándola en medio de Michel para mapeo y una segunda muestra para microscopía electrónica si el laboratorio de referencia la ofrece. En paralelo enviaría sangre del niño y de ambos padres para panel de genes de EB por secuenciación masiva. Descartaría infección con cultivos y vigilaría hemoglobina, albúmina, glucemia, temperatura y peso. Contactaría el mismo día con la unidad de referencia de EB y con DEBRA España para apoyo familiar, y no daría pronóstico hasta tener el tipo confirmado.

SiVarón de 19 años con ampollas plantares dolorosas cada verano y tras marchas largas, madre y abuelo con lo mismo, y sudoración plantar intensa

Con la historia dominante y la clínica, el diagnóstico más probable es una EB simple localizada; ofrecería un panel genético para confirmarlo y para consejo reproductivo, sin necesidad de biopsia. Explicaría las medidas con mejor rendimiento: calzado amplio y transpirable, calcetines técnicos o dos pares finos, plantillas de gel y evitar marchas largas en calor. Drenaría las ampollas con aguja estéril conservando el techo y cubriría con apósito hidrocoloide fino. Para la hiperhidrosis pautaría cloruro de aluminio al 20 % por la noche y, si no basta, toxina botulínica A intradérmica plantar (en torno a 100 U por planta, fuera de ficha técnica) con bloqueo anestésico, o oxibutinina 2,5 mg cada 12 horas con aumento hasta 5 mg cada 12 horas, también fuera de ficha técnica, vigilando sequedad de boca. Para callosidades usaría urea al 20-40 % y desbridamiento.

SiNiña de 4 años con EB simple grave confirmada por KRT14, queratodermia plantar dolorosa que limita la marcha y brotes de ampollas agrupadas en tronco

Revisaría primero calzado y plantillas con podología pediátrica, y pautaría urea al 10-20 % diaria y desbridamiento mecánico suave de la queratodermia, evitando ácido salicílico extenso por el riesgo de absorción en niños pequeños. Para los brotes, apósitos de silicona, baños con lejía diluida o vinagre si hay colonización y control térmico ambiental. Explicaría a la familia que la tendencia natural es a mejorar con la edad. No usaría apremilast en una niña de esta edad fuera de un ensayo; si hubiera un estudio abierto en una unidad de referencia, valoraría la inclusión. Pediría analítica básica por si hay anemia o déficit nutricional por las erosiones y coordinaría con fisioterapia y con el colegio las adaptaciones necesarias.

SiAdolescente de 15 años con EB simple por variante de inicio de KLHL24, piel casi normal desde los 6 años y sin síntomas cardiacos

Le explicaría que, aunque la piel haya mejorado, este gen se asocia a miocardiopatía dilatada en la adolescencia y la edad adulta y que esta es hoy la principal amenaza para su salud. Pediría ecocardiograma y electrocardiograma, con péptidos natriuréticos y Holter si cardiología lo considera, y le derivaría a una consulta de cardiopatías familiares para seguimiento periódico de por vida, aunque los resultados iniciales sean normales. Revisaría el árbol familiar: si un progenitor es portador, también necesita evaluación cardiaca. Ofrecería consejo genético con riesgo de transmisión del 50 % y la posibilidad de diagnóstico preimplantacional. En piel mantendría solo medidas generales de fricción. Dejaría por escrito en el informe el gen y la recomendación cardiológica para que no se pierda al pasar a la consulta de adultos.

SiLactante de 3 meses con EB juntural grave por variantes nulas homocigotas de LAMB3, granulación perioral, estridor intermitente y hemoglobina de 7,8 g/dl

Pediría valoración otorrinolaringológica urgente con endoscopia flexible por personal experto, evitando intubaciones innecesarias, y discutiría con la familia y los intensivistas qué hacer ante una obstrucción grave, incluida la traqueostomía. Trataría la anemia con hierro intravenoso y transfusión según la clínica, revisaría la ingesta con nutrición pediátrica y plantearía sonda o gastrostomía. Para las heridas, apósitos no adherentes y gel de triterpenos de abedul en las de espesor parcial, autorizado desde los 6 meses, por lo que en este lactante sería fuera de indicación. Pautaría analgesia regular, incluida la previa a las curas, e integraría desde ya al equipo de cuidados paliativos pediátricos. Ofrecería a los padres consejo genético con riesgo de recurrencia del 25 % y diagnóstico preimplantacional o prenatal.

SiMujer de 38 años con EB juntural intermedia por COL17A1, alopecia difusa y una úlcera pretibial de bordes elevados que no cura desde hace cuatro meses

Una herida crónica que cambia de aspecto en un adulto con EB juntural debe considerarse carcinoma epidermoide hasta demostrar lo contrario. Haría biopsias en varios puntos del borde y del fondo, idealmente con sacabocados de 4 mm, e informaría al patólogo del contexto, porque la hiperplasia seudoepiteliomatosa puede confundirse con tumor y viceversa. Exploraría ganglios inguinales y, si se confirma el carcinoma, pediría ecografía ganglionar y tomografía según el estadio y lo presentaría en el comité de tumores de la unidad de referencia para cirugía con márgenes amplios. Revisaría al mismo tiempo toda la piel con dermatoscopia, en especial nevos grandes, y programaría revisiones cada 3-6 meses. Comprobaría también el estado dental y oftalmológico, que suelen estar descuidados en el adulto.

SiGestante de 20 semanas con polihidramnios cuyo primer hijo murió a los dos meses con ampollas generalizadas y atresia pilórica, sin estudio genético

Lo primero es intentar identificar las variantes: si hay muestras guardadas del hijo fallecido (biopsias en parafina, tarjeta de cribado neonatal), solicitaría su secuenciación para ITGB4, ITGA6 y PLEC; si no, estudiaría a ambos progenitores como portadores de esos genes. Con las variantes identificadas, coordinaría con obstetricia y genética la posibilidad de diagnóstico prenatal en líquido amniótico, explicando plazos y opciones legales. La ecografía puede mostrar dilatación gástrica y polihidramnios, pero no excluye ni confirma el diagnóstico. Prepararía un plan de parto en un hospital con cirugía pediátrica y unidad de EB, con protocolo de manipulación neonatal y decisiones sobre cirugía y cuidados paliativos consensuadas antes del nacimiento. Para embarazos futuros ofrecería diagnóstico genético preimplantacional.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆La ampolla vieja engaña al patólogo

Una ampolla de días se reepiteliza y el plano de rotura se vuelve ilegible; tampoco sirve una erosión. La muestra adecuada es una ampolla inducida en el momento, frotando con una goma de borrar unos segundos, biopsiada con su borde y piel perilesional. Si la piel no forma ampolla, se envía piel perilesional igualmente: el mapeo funciona con la proteína presente o ausente.

◆El esmalte delata la EB juntural

Ningún subtipo de EB simple ni de EB distrófica produce hipoplasia o punteado del esmalte, mientras que casi todas las junturales la presentan. Mirar los dientes de un niño con ampollas acrales es una prueba sencilla que orienta antes del estudio genético, y en el adulto explica las caries precoces y la pérdida dental.

◆La agrupación herpetiforme llega tarde

La forma grave de la EB simple se diagnostica por ampollas agrupadas en patrón arciforme, pero en el neonato casi nunca se ven y en brotes extensos se borran. Un neonato con ampollas generalizadas no debe etiquetarse como EB simple intermedia por la ausencia de agrupación: el mapeo y el gen deciden.

◆Fiebre y mejoría transitoria

Algunas familias con EB simple grave refieren menos ampollas durante episodios febriles, observación ya recogida por el libro. Se ha relacionado con la respuesta de estrés térmico de los queratinocitos y sirvió de base para estudiar moduladores de la expresión de queratinas. No tiene aplicación terapéutica, pero conviene conocerla para no atribuir la mejoría a un fármaco recién añadido.

◆El gen cambia la consulta del adulto

Una EB simple aparentemente leve puede ser una forma por KLHL24 con riesgo de miocardiopatía, o por PLEC con miopatía tardía, o por CD151 con nefropatía. Si un adulto con EB nunca tuvo estudio genético, solicitarlo no es un gesto académico: puede cambiar su seguimiento y el de sus familiares.

◆Las islas de piel sana son terapia natural

En la EB juntural por COL17A1 y por LAMB3 es frecuente el mosaicismo revertiente: placas de piel que no forman ampollas porque un acontecimiento genético somático ha corregido la variante. Fotografiarlas y comunicarlas a la unidad de referencia tiene interés, porque se han usado como fuente de injertos autólogos sin modificación genética.

◆La ronquera no es un síntoma menor

En la EB juntural grave, el síndrome laringo-onico-cutáneo y algunas formas por plectina, la ronquera y el estridor indican afectación laríngea con riesgo de obstrucción. Debe valorarlo un otorrinolaringólogo con experiencia, sin instrumentar la vía aérea de forma innecesaria, y la familia debe saber cómo actuar ante dificultad respiratoria.

◆Herencia dominante no significa padre afectado

Las formas graves de EB simple por queratinas suelen deberse a variantes de novo, de modo que unos padres sanos no excluyen herencia dominante. Además existe mosaicismo germinal parental. El consejo genético debe basarse en el resultado molecular del niño y, si es posible, en el estudio de ambos progenitores.

◆El gel de triterpenos tiene indicación juntural

El gel de extracto de corteza de abedul está autorizado en la UE para heridas de espesor parcial asociadas a EB distrófica y juntural desde los 6 meses y se financia en España desde octubre de 2024. No está indicado en la EB simple, en la que el ensayo pivotal no incluyó pacientes; su uso en ella sería fuera de ficha técnica.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2010) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

ClasificaciónDe la clasificación de 2008 a la reclasificación de 2020

El libro aplicaba la clasificación de 2008, que añadía el síndrome de Kindler como cuarto tipo y eliminaba muchos epónimos, aunque mantenía Herlitz y Dowling-Meara y agrupaba en la EB simple suprabasal la deficiencia de placofilina, la EB acantolítica letal y la EB simple superficial. La revisión de 2014 introdujo el enfoque en capas (fenotipo, modo de herencia, proteína, gen y variante). El consenso de 2020 conserva los cuatro tipos, sustituye los epónimos por los descriptores localizada, intermedia y grave, exige gen y herencia, reconoce nuevos genes (KLHL24, DST, EXPH5, CD151, ITGA3) y traslada las formas desmosómicas y de piel descamativa a un grupo de otros trastornos con fragilidad cutánea.

Fuentes: Fine JD, et al. J Am Acad Dermatol. 2008 PMID: 18374450. Fine JD, et al. J Am Acad Dermatol. 2014 PMID: 24690439. Has C, et al. Br J Dermatol. 2020 PMID: 32017015.

DiagnósticoLa secuenciación masiva como prueba de primera línea

En 2010 la microscopía electrónica y el mapeo por inmunofluorescencia eran los pilares y el estudio genético se reservaba para consejo genético, limitado además por su coste. La guía de práctica clínica de diagnóstico de laboratorio de 2020 sitúa la secuenciación por paneles o exoma como prueba confirmatoria de primera línea, mantiene el mapeo como herramienta rápida para orientar el tipo en el neonato y para interpretar variantes de significado incierto, y reserva la microscopía electrónica para casos seleccionados. La guía europea de manejo práctico insiste en que el diagnóstico se haga en centros con experiencia y en que el resultado se integre en la planificación del cuidado, el consejo reproductivo y el acceso a ensayos.

Fuentes: Has C, et al. Br J Dermatol. 2020 PMID: 31090061. Has C, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2021 PMID: 34545960.

MolecularNuevos genes con repercusión sistémica y mosaicismo revertiente

Desde 2016 se sabe que variantes con ganancia de función en el inicio de KLHL24 aumentan la degradación de queratina 14 y producen una EB simple que mejora con la edad pero se asocia a miocardiopatía dilatada; trabajos posteriores han ampliado las variantes causales a toda la región inicial del gen. El síndrome laringo-onico-cutáneo, de base desconocida para el libro en su origen, se explicó por una variante en el extremo amino de la isoforma α3a de laminina 332. El mosaicismo revertiente, descrito en 1997 en una EB juntural por COL17A1 mediante conversión génica mitótica, se reconoce hoy como frecuente y es una fuente potencial de células corregidas para terapia.

Fuentes: Vermeer MCSC, et al. Br J Dermatol. 2022 PMID: 35975634. McLean WH, et al. Hum Mol Genet. 2003 PMID: 12915477. Jonkman MF, et al. Cell. 1997 PMID: 9038345.

TerapéuticaEB simple: ensayos con diacereína y apremilast, sin fármaco autorizado

El libro no planteaba tratamientos farmacológicos para la EB simple. Un ensayo cruzado de fase 2/3 con diacereína tópica al 1 %, inhibidor de la interleucina 1β, redujo el número de ampollas en 17 pacientes, pero un ensayo aleatorizado posterior con 54 pacientes no mostró diferencias frente a vehículo en los objetivos principales, con una señal solo en el análisis post hoc de la forma grave. La demostración de un componente inflamatorio Th17 en la EB simple grave llevó a usar apremilast, con mejoría notable en tres adultos, y a un ensayo abierto de fase II en marcha. En octubre de 2026 no hay ningún fármaco autorizado para la EB simple y el manejo sigue basándose en medidas físicas, control del sudor y cuidado de heridas.

Fuentes: Wally V, et al. J Am Acad Dermatol. 2018 PMID: 29410318. Teng J, et al. J Drugs Dermatol. 2023 PMID: 37276163. Castela E, et al. Br J Dermatol. 2019 PMID: 29932457. Hanrahan GB, et al. Pediatr Dermatol. 2026 PMID: 41723962.

TerapéuticaEB juntural: injertos genéticamente corregidos y primer tratamiento autorizado para heridas

El libro mencionaba pequeños injertos de queratinocitos corregidos con laminina 332 como prueba de concepto. En 2017 se regeneró cerca del 80 % de la superficie cutánea de un niño con EB juntural intermedia por LAMB3 con cultivos epidérmicos autólogos transducidos, y el seguimiento a cinco años mostró una epidermis estable, sin ampollas y sin signos de transformación. El ensayo EASE con gel de triterpenos de abedul, que incluyó pacientes con EB juntural y distrófica, aceleró el cierre de heridas de espesor parcial con beneficio mantenido a 24 meses; el producto está autorizado en la UE desde los 6 meses y financiado en España desde octubre de 2024. La terapia génica tópica con beremagén geperpavec solo tiene indicación en la EB distrófica.

Fuentes: Hirsch T, et al. Nature. 2017 PMID: 29144448. Kueckelhaus M, et al. N Engl J Med. 2021 PMID: 34881838. Kern JS, et al. Br J Dermatol. 2023 PMID: 36689495. Murrell DF, et al. Br J Dermatol. 2025 PMID: 39821055.

EvidenciaEpidemiología y supervivencia: datos del registro inglés

El libro estimaba con el registro estadounidense de 1986-2002 una incidencia de 19,6 casos por millón de nacidos vivos y reconocía el infrarregistro. El registro nacional de Inglaterra y Gales, con asistencia gratuita y recogida prospectiva desde 2002, describió en 2022 una prevalencia de 34,8 por millón y una incidencia de 67,8 por millón de nacidos vivos, con 32,5 para la EB simple y 8,9 para la juntural. Los nacimientos de EB juntural grave descendieron a lo largo de 19 años, probablemente por el acceso al diagnóstico prenatal, y la supervivencia mejoró ligeramente, con una mediana de 12,7 meses en el último quinquenio. Los datos estadounidenses previos ya habían mostrado que la sepsis, el fallo de medro y la obstrucción respiratoria explican la mayoría de muertes infantiles.

Fuentes: Petrof G, et al. Br J Dermatol. 2022 PMID: 34927719. Fine JD, et al. J Pediatr. 2008 PMID: 18206702.

DermatoscopiaNevos de la EB y vigilancia del carcinoma epidermoide en la juntural

El libro señalaba que los nevos pigmentados y las máculas hiperpigmentadas irregulares son comunes en la EB juntural no Herlitz y que el carcinoma epidermoide puede aparecer en ella. Los nevos de la EB, grandes, irregulares y a veces con satélites, muestran en dermatoscopia un patrón propio de nevo en crecimiento, con glóbulos periféricos, y una evolución benigna, lo que permite el seguimiento con dermatoscopia digital en lugar de extirpaciones sistemáticas. Los datos del registro estadounidense cuantificaron el riesgo de carcinoma epidermoide en la juntural, menor y más tardío que en la distrófica recesiva grave pero real. En la práctica actual se recomienda exploración cutánea completa periódica en el adulto y biopsia de toda herida que no cure o cambie de aspecto.

Fuentes: Lanschuetzer CM, et al. Br J Dermatol. 2005 PMID: 16029333. Fine JD, et al. J Am Acad Dermatol. 2009 PMID: 19026465.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

J.-D. Fine, S.M. Burge. Capítulo 39, «Genetic Blistering Diseases». En: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C, eds. Rook’s Textbook of Dermatology. 8.ª ed. Oxford: Wiley-Blackwell; 2010. Consultado en su edición original en inglés.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

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  2. Has C, Liu L, Bolling MC, Charlesworth AV, El Hachem M, Escámez MJ, et al. Clinical practice guidelines for laboratory diagnosis of epidermolysis bullosa. Br J Dermatol. 2020;182(3):574-92. PMID: 31090061.
  3. Has C, El Hachem M, Bučková H, Fischer P, Friedová M, Greco C, et al. Practical management of epidermolysis bullosa: consensus clinical position statement from the European Reference Network for Rare Skin Diseases. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2021;35(12):2349-60. PMID: 34545960.
  4. Fine JD, Eady RA, Bauer EA, Bauer JW, Bruckner-Tuderman L, Heagerty A, et al. The classification of inherited epidermolysis bullosa (EB): Report of the Third International Consensus Meeting on Diagnosis and Classification of EB. J Am Acad Dermatol. 2008;58(6):931-50. PMID: 18374450.
  5. Fine JD, Bruckner-Tuderman L, Eady RA, Bauer EA, Bauer JW, Has C, et al. Inherited epidermolysis bullosa: updated recommendations on diagnosis and classification. J Am Acad Dermatol. 2014;70(6):1103-26. PMID: 24690439.
  6. Petrof G, Papanikolaou M, Martinez AE, Mellerio JE, McGrath JA, Bardhan A, et al. The epidemiology of epidermolysis bullosa in England and Wales: data from the national epidermolysis bullosa database. Br J Dermatol. 2022;186(5):843-8. PMID: 34927719.
  7. Fine JD, Johnson LB, Weiner M, Suchindran C. Cause-specific risks of childhood death in inherited epidermolysis bullosa. J Pediatr. 2008;152(2):276-80. PMID: 18206702.
  8. Fine JD, Johnson LB, Weiner M, Li KP, Suchindran C. Epidermolysis bullosa and the risk of life-threatening cancers: the National EB Registry experience, 1986-2006. J Am Acad Dermatol. 2009;60(2):203-11. PMID: 19026465.
  9. Vermeer MCSC, Al-Shinnag M, Silljé HHW, Gaytan AE, Murrell DF, McGaughran J, et al. A translation re-initiation variant in KLHL24 also causes epidermolysis bullosa simplex and dilated cardiomyopathy via intermediate filament degradation. Br J Dermatol. 2022;187(6):1045-8. PMID: 35975634.
  10. McLean WH, Irvine AD, Hamill KJ, Whittock NV, Coleman-Campbell CM, Mellerio JE, et al. An unusual N-terminal deletion of the laminin alpha3a isoform leads to the chronic granulation tissue disorder laryngo-onycho-cutaneous syndrome. Hum Mol Genet. 2003;12(18):2395-409. PMID: 12915477.
  11. Jonkman MF, Scheffer H, Stulp R, Pas HH, Nijenhuis M, Heeres K, et al. Revertant mosaicism in epidermolysis bullosa caused by mitotic gene conversion. Cell. 1997;88(4):543-51. PMID: 9038345.
  12. Wally V, Hovnanian A, Ly J, Buckova H, Brunner V, Lettner T, et al. Diacerein orphan drug development for epidermolysis bullosa simplex: a phase 2/3 randomized, placebo-controlled, double-blind clinical trial. J Am Acad Dermatol. 2018;78(5):892-901.e7. PMID: 29410318.
  13. Teng J, Paller AS, Bruckner AL, Murrell DF, Mellerio JE, Bodemer C, et al. Diacerein 1% ointment for the treatment of epidermolysis bullosa simplex: a randomized, controlled trial. J Drugs Dermatol. 2023;22(6):599-604. PMID: 37276163.
  14. Castela E, Tulic MK, Rozières A, Bourrat E, Nicolas JF, Kanitakis J, et al. Epidermolysis bullosa simplex generalized severe induces a T helper 17 response and is improved by apremilast treatment. Br J Dermatol. 2019;180(2):357-64. PMID: 29932457.
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DermRX · Revisión técnica por muestreo: · Alcance y estados editoriales. No equivale a una revisión clínica global.