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Civismo y cortesía clínica: medicina basada en la etiqueta, conducta considerada y el coste real de la incivilidad

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Lectura clínica · Humanidades médicas

Civismo y cortesía clínica: la medicina basada en la etiqueta, la conducta considerada y el coste real de la incivilidad

Sobre el capítulo 7, «Civility» (Richard Colgan) · Advice to the Healer

Muchos pacientes no se quejan de falta de empatía, sino de un médico que no se presentó, no levantó la vista de la pantalla o les hizo esperar sin una palabra. El capítulo defiende que la buena educación clínica es una conducta que se entrena, no un rasgo de carácter, y la traslada a la consulta, al trato con los compañeros y a la gestión del paciente enfadado. Esta lectura la aplica a la dermatología española de agenda corta y teledermatología, y se actualiza a octubre de 2026 con la evidencia sobre cumplimiento real de la etiqueta clínica, el efecto de sentarse, la incivilidad como riesgo para la seguridad y la comunicación abierta tras un evento adverso.

Medicina basada en la etiquetaConducta consideradaIncivilidad y seguridadPaciente enfadadoDisculpa clínica

Obra de referencia: Colgan R, Advice to the Healer: On the Art of Caring, 2.ª ed. (Springer, 2013). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 16 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • Los pacientes perdonan antes la falta de brillantez que la falta de educación: la mayoría de las quejas tratan de gestos percibidos como groseros o negligentes, no de diagnósticos.
  • La medicina basada en la etiqueta prioriza la conducta sobre el sentimiento: llamar, presentarse, sentarse, explicar el propio papel y preguntar cómo vive el paciente su situación.
  • Estas conductas se cumplen mucho menos de lo que creemos: en observación directa, sentarse y el conjunto de gestos se asociaron con mejores valoraciones de los pacientes.
  • La cortesía también es interprofesional: la grosería entre compañeros empeora el rendimiento diagnóstico y técnico de los equipos y se asocia a más complicaciones.
  • Ante el paciente enfadado sirve una secuencia breve: reconocer el enfado, asumir la parte que es nuestra y reparar lo que se pueda.
  • Respetar un «no» exige antes haber informado bien de sus consecuencias, y dejarlo escrito: en España es una obligación de la Ley 41/2002, no una cortesía.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

La buena educación clínica es conducta entrenable, no virtud innata

La propuesta central del capítulo, tomada de la llamada medicina basada en la etiqueta, es pragmática: es más fácil cambiar lo que hacemos que lo que sentimos. No hace falta esperar a que un residente madure su empatía para pedirle que llame a la puerta, se presente con nombre y función, mire a los ojos y se siente. Estos gestos tienen algo de ritual, y los rituales ordenan el encuentro clínico incluso en los días malos. En dermatología, con agendas de diez minutos y un ordenador entre médico y paciente, el riesgo no es la frialdad deliberada sino la prisa. Por eso conviene convertir la cortesía en rutina automática, igual que la secuencia de exploración: si depende del estado de ánimo, desaparece justo cuando más falta hace.

2

Los primeros treinta segundos condicionan toda la visita

Presentarse, explicar quién es cada persona presente en la sala y preguntar al paciente cómo se siente con lo que le pasa parecen trivialidades, pero marcan si el resto de la consulta se vive como un trámite o como una atención. En la consulta de dermatología española esto incluye detalles concretos: presentar al residente o al estudiante y pedir permiso para que esté, saludar al acompañante y entender qué papel tiene, y no empezar a explorar sin anunciarlo. Cuando la visita es por teledermatología o por teléfono, el equivalente es identificarse con claridad, confirmar que es buen momento para hablar y anticipar cuánto durará. El paciente que se siente reconocido al principio tolera mejor las limitaciones de tiempo al final.

3

Escuchar, callar y no juzgar antes de tiempo

Varias de las reglas de conducta considerada que recoge el capítulo convergen en lo mismo: prestar atención, escuchar también lo no verbal, tolerar el silencio y pensar lo mejor del otro. El ejemplo del libro es el paciente que pide analgésicos y es etiquetado de inmediato como buscador de fármacos. En dermatología el equivalente es el paciente con prurito crónico al que se atribuye ansiedad sin haber descartado una causa sistémica, o la persona con sospecha de parasitosis delirante a la que se despacha sin explorar. Dar unos segundos de silencio tras una pregunta abierta suele aportar la información que faltaba. Presuponer buena fe no impide ser prudente; solo evita que el prejuicio decida antes que la historia clínica.

4

El tiempo del paciente también es asistencia

El retraso es una de las quejas más frecuentes en cualquier consulta, y el capítulo lo trata como una cuestión de respeto más que de logística. Las urgencias y las consultas que se alargan son inevitables; lo evitable es el silencio. Ser puntual en el primer paciente, no sobrecargar la agenda más allá de lo razonable y, cuando todo falla, pedir disculpas de forma explícita cambia la percepción del retraso. En la sanidad pública española la agenda rara vez la decide el dermatólogo, pero sí puede pedir al personal de admisión que informe de la demora, empezar la visita reconociéndola y evitar que el paciente pague la prisa con una consulta más corta. Una disculpa de diez segundos ahorra muchas reclamaciones.

5

Hablar mal de otros profesionales sabotea la misión común

Criticar delante del paciente el tratamiento pautado por el médico de familia, por otro dermatólogo o por la clínica estética anterior es una de las incivilidades más dañinas y más frecuentes. Erosiona la confianza del paciente en el sistema, no mejora su atención y con frecuencia se basa en información incompleta. El Código de Deontología Médica de la OMC insiste en la lealtad y el respeto entre colegas, sin que ello impida corregir un error cuando existe. La alternativa es separar el plano clínico del personal: describir con neutralidad lo que se encuentra, explicar el plan nuevo sin juicios sobre el anterior y, si hay un problema real, comunicarlo directamente al otro profesional por los cauces adecuados. Valorar la opinión del consultor y la del derivante funciona en ambas direcciones.

6

Reconocer, asumir y reparar ante el paciente enfadado

El capítulo recoge un método sencillo para desactivar el enfado de un paciente que se siente agraviado: reconocer abiertamente que está molesto, aceptar la responsabilidad que corresponda, sin cargar con la ajena, y reparar la situación en lo posible. El caso del autor ilustra un patrón universal: una exploración técnicamente correcta, pero mal explicada, vivida como una agresión. En dermatología ocurre con la exploración de genitales o mamas sin anticipación, con la biopsia cuya cicatriz nadie avisó que sería visible o con fotografías clínicas tomadas sin explicar su uso. Nombrar la emoción («le veo enfadado») abre la conversación. La reparación incluye cambiar la propia práctica para que no se repita, y decírselo así al paciente.

Repaso organizado

Repaso: gestos, reglas y herramientas del clínico considerado

Se agrupan según el momento en que actúan: al abrir el encuentro, durante la relación clínica y cuando algo se tuerce.

Abrir bien el encuentro

Pedir permiso para entrar

Llamar y esperar respuesta
Idea
La habitación o el box son el espacio provisional del paciente; entrar sin aviso lo convierte en objeto.
En la consulta
Llamar al box de exploración aunque el paciente se esté desvistiendo por indicación nuestra.
Por qué importa
Es especialmente sensible en dermatología, donde se explora con frecuencia piel no expuesta.

Presentarse y explicar el propio papel

Nombre, función y quién más está
Idea
El paciente tiene derecho a saber quién le atiende y qué decide cada uno.
En la consulta
Presentar al residente, a la enfermera o al estudiante y pedir consentimiento para su presencia.
Por qué importa
Reduce la confusión en servicios docentes y en consultas compartidas.

Sentarse a la altura del paciente

Mismo tiempo, más percepción de escucha
Idea
La postura transmite disponibilidad sin alargar la visita.
En la consulta
Girar la silla hacia el paciente para la anamnesis y para explicar el plan, no solo para escribir.
Por qué importa
Es el gesto con mejor relación esfuerzo-beneficio de toda la lista.

Preguntar cómo vive su situación

Una pregunta, escuchar la respuesta
Idea
Abrir un espacio breve para la experiencia del paciente, no solo para los síntomas.
En la consulta
«¿Cómo está llevando lo de la piel?» antes de revisar el PASI o el EASI.
Por qué importa
Detecta carga psicológica, problemas laborales o falta de adherencia que la exploración no muestra.

Sostener una relación considerada

Pensar lo mejor del otro

Buena fe por defecto, prudencia después
Idea
Empezar cada encuentro sin presuponer mala intención ni exageración.
En la consulta
Tomar en serio el prurito intenso o el dolor de una úlcera antes de atribuirlo a causas psicológicas.
Por qué importa
El prejuicio cierra la anamnesis antes de tiempo y favorece errores diagnósticos.

Respetar un «no» bien informado

Informar primero, respetar después
Idea
La autonomía del paciente incluye rechazar una indicación tras conocer sus consecuencias.
En la consulta
Explicar el riesgo de no extirpar una lesión sospechosa y registrar el rechazo en la historia.
Por qué importa
La Ley 41/2002 exige información adecuada y permite revocar o rechazar por escrito.

Preguntas personales solo si son necesarias

Intimidad con propósito clínico
Idea
La consulta es un espacio de confidencias; preguntar por curiosidad abusa de ese privilegio.
En la consulta
Preguntar por prácticas sexuales ante una ITS o una lesión genital, con lenguaje inclusivo y sin presuponer.
Por qué importa
La pregunta justificada se entiende; la gratuita rompe la confianza.

Cumplir lo prometido

La palabra dada es un acto clínico
Idea
Llamar con el resultado, revisar la biopsia o contestar al consultor cuando se dijo.
En la consulta
Dejar en la historia quién comunicará la anatomía patológica y en qué plazo.
Por qué importa
Los resultados que nadie revisa son una fuente clásica de daño y de reclamación.

Cuando algo se tuerce

Reconocer, asumir, reparar

Tres pasos ante el agravio
Idea
Nombrar el enfado, aceptar la parte propia y proponer una reparación concreta.
En la consulta
«Entiendo que le molestara que nadie le explicara la cicatriz; eso fue responsabilidad nuestra».
Por qué importa
Desactiva conflictos que, sin respuesta, acaban en reclamación formal.

Disculparse con sinceridad

Hechos, causa, prevención
Idea
Tras un error, el paciente espera una disculpa y saber qué pasó y cómo se evitará.
En la consulta
Comunicar un cambio de etiquetado de una biopsia sin rodeos, con plan de corrección.
Por qué importa
La comunicación abierta es hoy un estándar ético y de seguridad del paciente.

Aceptar la crítica constructiva

Ni halago ni ataque son toda la verdad
Idea
Las críticas de pacientes y tutores contienen información útil si se escuchan sin defensividad.
En la consulta
Revisar con el residente el móvil en consulta o la puntualidad como parte de su formación.
Por qué importa
La profesionalidad se aprende sobre todo por corrección concreta y oportuna.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro pares de conceptos que se confunden con facilidad y que conviene separar en la práctica.

Etiqueta clínica frente a empatía

Qué es
La etiqueta es un conjunto de conductas observables; la empatía es comprender y comunicar que se comprende la experiencia del otro.
Cuándo
La etiqueta siempre, desde el primer segundo; la empatía explícita cuando aparece una emoción o una preocupación.
Implicación
La etiqueta no sustituye a la empatía, pero es su condición previa y la parte más fácil de enseñar y auditar.

Respetar un «no» frente a abandonar al paciente

Qué es
Respetar es aceptar una decisión informada; abandonar es dejar de ofrecer alternativas o seguimiento.
Cuándo
Ante el rechazo de una biopsia, una cirugía o un tratamiento sistémico.
Implicación
Se puede discrepar con cortesía y mantener la puerta abierta: plan alternativo, revisión pactada y registro del rechazo.

Crítica constructiva frente a incivilidad

Qué es
La crítica señala una conducta concreta y propone mejora; la incivilidad descalifica a la persona o la humilla.
Cuándo
En sesiones clínicas, pases de visita y supervisión de residentes.
Implicación
La primera mejora la práctica; la segunda reduce el intercambio de información y la petición de ayuda.

Disculpa frente a admisión de culpa

Qué es
La disculpa expresa pesar y responsabilidad por lo que nos corresponde; admitir culpa jurídica es otra cuestión.
Cuándo
Tras un evento adverso, un retraso o un trato inadecuado.
Implicación
Disculparse con hechos y sin especular es ético y seguro; ante dudas legales, apoyarse en el servicio de responsabilidad profesional del colegio.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si llevo cuarenta minutos de retraso y entra un hombre de 50 años con psoriasis, visiblemente molesto por la espera

Antes de mirar la historia le diría que siento la espera y le explicaría brevemente el motivo, sin entrar en detalles de otros pacientes. Me sentaría, le preguntaría cómo está llevando la psoriasis y le dejaría hablar un minuto sin interrumpir. No acortaría su visita para recuperar el tiempo: si hay algo que no da tiempo a tratar, se lo diría y pactaríamos una revisión o una consulta telefónica. Al final le preguntaría si queda algo pendiente. Después hablaría con admisión para que avisen a los siguientes pacientes del retraso.

Si una paciente me reprocha con dureza que en la consulta anterior le exploraron las mamas sin explicarle por qué

Le diría que la veo molesta y que quiero entender qué pasó. La dejaría contarlo entero. Le explicaría que la exploración completa de la piel forma parte del estudio de lunares, pero reconocería que debió explicarse antes y pedirse permiso, y que eso es responsabilidad nuestra. Le ofrecería que, a partir de ahora, la exploración se haga anunciando cada zona, con posibilidad de acompañante o de enfermera presente. Lo comentaría en la sesión del servicio para revisar cómo se informa, y dejaría constancia en la historia de la conversación.

Si en una sesión clínica un adjunto ridiculiza delante de todos al residente que presenta un caso de eritema nodoso

No respondería con otro ataque en público. Reconduciría la sesión al contenido clínico con una pregunta concreta al residente que le permita lucirse, y después hablaría en privado con el compañero: describiría la conducta, no a la persona, y le explicaría el efecto que tiene en la disposición de los residentes a preguntar. Hablaría también con el residente para valorar su presentación con criterios claros. Si la conducta se repite, la trasladaría al tutor o a la jefatura, porque un clima de humillación reduce la comunicación y afecta a la seguridad.

Si un paciente de 72 años rechaza la extirpación de un carcinoma basocelular nodular en la nariz

Le explicaría con palabras sencillas qué es el tumor, que no suele extenderse a distancia pero sí crece localmente, y qué supone esperar frente a operar ahora, incluida la posibilidad de una cirugía más compleja más adelante. Le preguntaría qué le preocupa de la operación, porque muchas veces el rechazo esconde un miedo concreto que tiene solución. Si mantiene el «no», lo respetaría, le ofrecería alternativas no quirúrgicas cuando estén indicadas y una revisión pactada, y registraría en la historia la información dada y su decisión, con documento de rechazo si procede.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆Gire la silla, no solo la pantalla

Escribir en la historia clínica electrónica es inevitable, pero puede hacerse en bloques. Haga la anamnesis y explique el plan girado hacia el paciente y deje la escritura para los momentos de exploración o de cierre, anunciando lo que va a registrar.

◆Anuncie cada zona antes de explorarla

En dermatología se explora mucha piel no expuesta. Diga qué va a mirar y por qué, ofrezca una sábana o bata y pregunte si desea una persona presente. Así se evita que una exploración correcta se viva como una intromisión.

◆Nombre la emoción antes de explicar

Con un paciente enfadado, la explicación técnica llega mejor después de reconocer el enfado. Frases como «le noto molesto» o «entiendo que esto le haya sentado mal» bajan la tensión más que cualquier argumento clínico.

◆Ni chicle ni móvil en el box

Los pequeños descuidos de conducta, como consultar el teléfono, llegar tarde a la consulta sin avisar o adoptar posturas de descanso delante de pacientes, transmiten que el encuentro importa poco. Corregirlos en residentes es parte de su formación, no un reproche personal.

◆Describa el hallazgo, no al colega

Si un tratamiento previo fue inadecuado, explique lo que encuentra y lo que propone sin juicios sobre quien lo pautó. Si hay un problema real, comuníqueselo directamente al profesional implicado. El paciente necesita confianza en el sistema, no un culpable.

◆Cierre con una pregunta abierta

Terminar con «¿hay algo más que le preocupe?» o «¿le ha quedado alguna duda?» reduce los olvidos y transmite disponibilidad. Hacerlo con la mano en el pomo de la puerta anula el efecto: pregunte sentado y espere la respuesta.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2013) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXLa etiqueta clínica se practica mucho menos de lo que se predica

El capítulo da por supuesto que los seis gestos básicos son obvios. Un estudio observacional en tres hospitales de Baltimore, con 24 hospitalistas y 226 pacientes, midió su cumplimiento real: ningún gesto se realizó con la mayoría de los pacientes, en el 30 % no se realizó ninguno y la puntuación media fue del 22 %. Sentarse y la puntuación global se asociaron con mejores valoraciones de los pacientes. El diseño transversal no permite afirmar causalidad, pero el mensaje es claro: lo obvio no se hace solo, y conviene medirlo y entrenarlo en los servicios y en la formación MIR.

Fuente: Tackett S, et al. J Gen Intern Med. 2013;28(7):908-13. PMID: 23423452.

Actualización DermRXSentarse mejora la percepción de escucha sin alargar la visita

Un ensayo aleatorizado por grupos en un servicio de hospitalistas comparó pasar visita sentado o de pie. Los pacientes cuyo médico se sentaba valoraron mejor que les escuchara con atención y les explicara las cosas de forma comprensible. El tiempo en la habitación, de unos 12 minutos, no cambió con la postura, y tampoco la percepción del tiempo dedicado. Aunque el estudio es hospitalario, el dato es útil para la consulta dermatológica: sentarse frente al paciente para hablar no cuesta minutos y mejora cómo se percibe la comunicación.

Fuente: Merel SE, et al. J Hosp Med. 2016;11(12):865-8. PMID: 27378679.

Actualización DermRXLa grosería empeora el rendimiento clínico de los equipos

El libro trata la incivilidad sobre todo como un problema de trato. Un ensayo aleatorizado con 24 equipos de cuidados intensivos neonatales en simulación mostró que unos comentarios levemente groseros de un supuesto observador externo, sin relación con el caso, redujeron las puntuaciones de rendimiento diagnóstico y técnico. El efecto se explicó por menos intercambio de información y menos petición de ayuda. Para un servicio de dermatología, la lección afecta a quirófanos de cirugía dermatológica, sesiones clínicas y supervisión de residentes: la incivilidad no es solo desagradable, es un factor de riesgo para la seguridad.

Fuente: Riskin A, et al. Pediatrics. 2015;136(3):487-95. PMID: 26260718.

Actualización DermRXLas conductas poco profesionales con compañeros se asocian a más complicaciones

Un estudio de cohortes en dos centros académicos estadounidenses, con 13 653 pacientes operados por 202 cirujanos, relacionó las notificaciones de compañeros sobre conductas poco profesionales del cirujano con las complicaciones posoperatorias. Los pacientes de cirujanos con más notificaciones tuvieron más complicaciones quirúrgicas y médicas, con tasas ajustadas entre un 12 % y un 14 % mayores que las de cirujanos sin notificaciones. Es un estudio observacional y no prueba causalidad, pero respalda la idea de que la forma en que tratamos a los compañeros forma parte de la calidad asistencial, también en la cirugía dermatológica.

Fuente: Cooper WO, et al. JAMA Surg. 2019;154(9):828-34. PMID: 31215973.

Actualización DermRXLa disculpa tras un evento adverso: qué esperan los pacientes

El capítulo apoya la disculpa en un estudio de 2003. Una revisión sistemática de 2025, con 26 estudios publicados entre 2008 y 2023, analizó la experiencia de pacientes y familias con la comunicación abierta tras incidentes de seguridad. Los temas clave fueron la rapidez de la comunicación, la calidad de la conversación, el apoyo emocional y práctico, la organización del proceso y entenderlo como una conversación orientada al futuro. La revisión subraya que la experiencia del paciente casi nunca se evalúa. En España no existe un deber legal de franqueza equivalente al de otros países, pero el principio ético es el mismo: informar con hechos, disculparse y explicar qué se hará para que no se repita.

Fuente: Rathnayake D, et al. BMC Health Serv Res. 2025;25(1):238. PMID: 39939873.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Colgan R. Civility. En: Colgan R. Advice to the Healer: On the Art of Caring. 2.ª ed. Nueva York: Springer; 2013. doi:10.1007/978-1-4614-5170-9_7.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Tackett S, Tad-y D, Rios R, Kisuule F, Wright S. Appraising the practice of etiquette-based medicine in the inpatient setting. J Gen Intern Med. 2013;28(7):908-13. PMID: 23423452.
  2. Merel SE, McKinney CM, Ufkes P, Kwan AC, White AA. Sitting at patients’ bedsides may improve patients’ perceptions of physician communication skills. J Hosp Med. 2016;11(12):865-8. PMID: 27378679.
  3. Riskin A, Erez A, Foulk TA, Kugelman A, Gover A, Shoris I, et al. The impact of rudeness on medical team performance: a randomized trial. Pediatrics. 2015;136(3):487-95. PMID: 26260718.
  4. Cooper WO, Spain DA, Guillamondegui O, Kelz RR, Domenico HJ, Hopkins J, et al. Association of coworker reports about unprofessional behavior by surgeons with surgical complications in their patients. JAMA Surg. 2019;154(9):828-34. PMID: 31215973.
  5. Rathnayake D, Sasame A, Radomska A, Shé ÉN, McAuliffe E, De Brún A. What can we learn from patient and family experiences of open disclosure and how they have been evaluated? A systematic review. BMC Health Serv Res. 2025;25(1):238. PMID: 39939873.

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