Lectura

Enfermedades hematolinfoides de la piel: cómo estudiar, estadificar y tratar la micosis fungoide, los linfomas B, la leucemia cutis y la mastocitosis

Inicio del contenido clínico
Lectura clínica · Linfomas cutáneos · Hematodermatología

Enfermedades hematolinfoides de la piel: cómo estudiar, estadificar y tratar la micosis fungoide, los linfomas B, la leucemia cutis y la mastocitosis

Sobre el capítulo 13, «Hematolymphoid Disorders» (Shadi Khalil y Elise Burger) · High-Yield Applied Dermatology: Management and Clinico-Pathological Correlation, 1.ª ed., 2026

El capítulo 13 agrupa en siete fichas lo que el dermatólogo debe saber de las proliferaciones hematolinfoides con expresión cutánea: la micosis fungoide con sus variantes y el síndrome de Sézary, la leucemia cutis, la papulosis linfomatoide, el linfoma T paniculítico, los linfomas B cutáneos, la hiperplasia linfoide reactiva y la mastocitosis maculopapular del adulto. Para cada una fija el estudio inicial, el dato inmunohistoquímico o molecular que confirma clonalidad y el tratamiento por estadio. Esta lectura reordena ese contenido en torno a tres preguntas —¿es clonal?, ¿es solo cutáneo?, ¿qué pronóstico tiene la variante?— y lo contrasta con la clasificación OMS 2022, la actualización de estadificación ISCL/EORTC y los fármacos disponibles en España a octubre de 2026.

Micosis fungoideSíndrome de SézaryPapulosis linfomatoideLinfomas B cutáneosLeucemia cutisMastocitosis

Obra de referencia: Khalil S, Burger E, High-Yield Applied Dermatology: Management and Clinico-Pathological Correlation, 1.ª ed. (Elsevier, 2026). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 16 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • La micosis fungoide se diagnostica con clínica, biopsia y reordenamiento clonal del receptor T; el estudio básico es hemograma y exploración ganglionar, con citometría de sangre periférica, imagen y médula solo si hay síntomas sistémicos. Las variantes hipopigmentada, reticulosis pagetoide y piel laxa granulomatosa tienen pronóstico excelente; la foliculotropa con tumores foliculares, la transformación a células grandes CD30 positivas y el síndrome de Sézary lo tienen malo.
  • El tratamiento sigue el estadio: fototerapia, corticoides, mecloretamina o bexaroteno tópicos en parches y placas; radioterapia local, metotrexato, bexaroteno, brentuximab, mogamulizumab, inhibidores de histona desacetilasa o interferón en tumores y ganglios; fotoféresis en eritrodermia; quimioterapia en afectación visceral. Al iniciar bexaroteno se pauta levotiroxina y se evita el gemfibrozilo.
  • Todo linfoma B cutáneo se estudia para descartar enfermedad extracutánea (hemograma, bioquímica, LDH, citometría, ganglios); el centrofolicular y el de zona marginal son indolentes y el difuso de células grandes tipo pierna o intravascular es agresivo. El pseudolinfoma se diferencia por ausencia de clonalidad y por un desencadenante (fármacos, picadura, Borrelia, tatuaje, zóster), y la mastocitosis maculopapular del adulto exige triptasa y búsqueda de mutación de KIT para no pasar por alto una mastocitosis sistémica.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

Micosis fungoide: clonalidad y estadio antes que tratamiento

El libro define la micosis fungoide como una expansión epidérmica indolente de linfocitos T clonales que puede progresar a tumores o transformarse. El diagnóstico se apoya en clínica, biopsia y reordenamiento del receptor T, y el estudio inicial es deliberadamente sobrio: hemograma y exploración ganglionar con biopsia de los ganglios aumentados, reservando citometría, imagen y médula ósea para quien tiene síntomas sistémicos. Esta economía diagnóstica es la misma que proponen las guías: en parches y placas sin adenopatías no hace falta un TC de rutina. La estadificación sigue a la AJCC por extensión cutánea, afectación ganglionar, visceral y sanguínea, y es la que ordena la escalera terapéutica.

2

Variantes de buen y mal pronóstico: la lista que cae en el examen

La hipopigmentada del niño, CD8 positiva, la reticulosis pagetoide de manos y pies, también CD8, y la piel laxa granulomatosa tienen pronóstico excelente, aunque una parte de los pacientes con piel laxa desarrolla después linfoma de Hodgkin clásico. La foliculotropa se reconoce por la pérdida de cejas; las lesiones tipo queratosis pilar van bien y los tumores foliculares van mal. La transformación a células grandes CD30 positivas empeora el pronóstico y el síndrome de Sézary, con eritrodermia, adenopatías y células de Sézary circulantes CCR4 y CCR7 positivas, es la forma leucémica de peor evolución. Recordar que CD8 positivo en estas variantes no implica agresividad, a diferencia de lo que ocurre en otros linfomas T citotóxicos.

3

Escalera terapéutica por estadio y precauciones del bexaroteno

Estadio I (parches y placas): UVB de banda estrecha, corticoides tópicos, mecloretamina tópica o bexaroteno tópico. Estadio II (tumores o ganglios): se añade radioterapia local, metotrexato, bexaroteno oral, brentuximab, mogamulizumab (anti-CCR4, que puede inducir reacciones granulomatosas), romidepsina, vorinostat, interferón alfa o denileukin diftitox. Estadio III (eritrodermia): bexaroteno, brentuximab, mogamulizumab, romidepsina, fotoféresis extracorpórea e interferón. Estadio IV (visceral o ganglionar significativo): brentuximab, gemcitabina, doxorubicina liposomal, pralatrexato o romidepsina. Para el síndrome de Sézary el libro cita bexaroteno, mogamulizumab, romidepsina, vorinostat y lacutamab (anti-KIR3DL2). El bexaroteno produce hipotiroidismo central, de modo que se pauta levotiroxina desde el inicio, e hipertrigliceridemia que se trata con estatinas y nunca con gemfibrozilo, por el riesgo de pancreatitis.

4

Leucemia cutis y linfoma paniculítico: dos infiltrados profundos con estudio sistémico

La leucemia cutis —máculas o pápulas no blanqueables con cordones de células atípicas entre el colágeno— es un marcador de peor pronóstico de la leucemia, sobre todo de la mieloide aguda; la inmunohistoquímica frente a mieloperoxidasa y CD43 define la diferenciación mieloide. Si el paciente no tiene leucemia conocida, la piel puede ser el primer signo: hemograma con frotis, derivación a hematología, imagen y biopsia de médula o ganglio. El tratamiento es el de la leucemia y la radioterapia se reserva para lesiones refractarias. El linfoma T paniculítico, por su parte, da nódulos subcutáneos dolorosos que recuerdan al eritema nudoso pero se acompañan de síntomas B; la biopsia muestra paniculitis lobulillar con linfocitos T CD8 rodeando los adipocitos y el reordenamiento confirma la clonalidad. Una quinta parte se asocia a enfermedad autoinmune, sobre todo lupus.

5

Papulosis linfomatoide: tratar lo activo y vigilar lo que viene después

Pápulas y nódulos necróticos recurrentes en distintas fases de curación, con un infiltrado mixto donde las células grandes son CD30 positivas y ALK negativas. Es una entidad autolimitada que se trata solo cuando está activa —corticoides tópicos o fototerapia en primera línea, metotrexato si es grave— y que no requiere tratamiento en fase quiescente. Lo que sí obliga es a vigilar a largo plazo el desarrollo de otro trastorno linfoproliferativo: linfoma anaplásico de células grandes cutáneo primario, micosis fungoide o linfoma de Hodgkin. El linfoma paniculítico sigue la misma lógica de riesgo: sin hemofagocitosis responde a inmunosupresión (ciclosporina de primera línea), corticoides, radioterapia o escisión; con hemofagocitosis (adenopatías, hepatoesplenomegalia, derrame pleural) el pronóstico es malo y se requiere quimioterapia basada en etopósido.

6

Linfomas B cutáneos y pseudolinfoma: clonalidad, Borrelia y el fármaco que lo provoca

Los tres linfomas B del capítulo comparten el estudio de extensión (hemograma, bioquímica, LDH, citometría, ganglios y síntomas sistémicos) y se separan por su agresividad: centrofolicular y zona marginal indolentes, difuso de células grandes tipo pierna o intravascular agresivo y con imagen de cuerpo entero. La restricción de cadenas ligeras kappa o lambda sugiere clonalidad y el reordenamiento de inmunoglobulinas la confirma. En el linfoma de zona marginal de pacientes con exposición a zonas endémicas de Europa conviene pedir serología o PCR de Borrelia, porque esos casos responden a antibióticos. El tratamiento abarca corticoides intralesionales, radioterapia, escisión de lesiones únicas, rituximab y quimioterapia. El pseudolinfoma imita todo esto sin clonalidad: hay que buscar anticonvulsivantes, clorpromazina, antagonistas del receptor de angiotensina, antibióticos, antidepresivos o antiinflamatorios, picaduras, Borrelia, tatuajes o un zóster previo; eosinofilia en el hemograma apoya el diagnóstico, y si no se resuelve con corticoides tópicos, crioterapia o escisión, se repite la biopsia.

7

Mastocitosis maculopapular del adulto: la triptasa decide si es solo piel

La antigua telangiectasia macular eruptiva persistente es hoy la variante telangiectásica de la mastocitosis maculopapular: máculas rojo-pardas en tronco y raíces de miembros que respetan palmas y plantas, con signo de Darier, y mastocitos en «huevo frito» con eosinófilos y vasos dilatados. El libro pide hemograma, pruebas hepáticas y triptasa; una triptasa elevada sugiere afectación sistémica y justifica hematología y médula ósea. Los signos sistémicos a interrogar son úlcera péptica, anafilaxia, diarrea, rubor, fibrosis hepática y citopenias, y conviene buscar la mutación activadora de KIT. Los niños rara vez tienen enfermedad sistémica. El manejo es sintomático —antihistamínicos, corticoides tópicos, antileucotrienos— con evitación de calor, antiinflamatorios, opioides, alcohol y yodo, adrenalina autoinyectable si la enfermedad es extensa y, en formas sistémicas recalcitrantes, cromoglicato, inhibidores de la bomba de protones, avapritinib o midostaurina.

Repaso

Las entidades del capítulo, ordenadas por estirpe y pronóstico

Qué pide el libro en cada ficha: confirmación de clonalidad, estudio de extensión y escalera terapéutica.

Micosis fungoide, variantes y síndrome de Sézary

Micosis fungoide clásica

parches y placas ovaladas con escama fina en zonas no fotoexpuestas
Estudio
Clínica más biopsia (linfocitos atípicos epidermotropos) y reordenamiento clonal del receptor T. Hemograma y exploración ganglionar con biopsia de adenopatías; citometría, imagen y médula solo con síntomas sistémicos.
Manejo
Estadio I: UVB de banda estrecha, corticoides, mecloretamina o bexaroteno tópicos. Estadio II: radioterapia local, metotrexato, bexaroteno, brentuximab, mogamulizumab, romidepsina, vorinostat, interferón alfa, denileukin diftitox. Estadio IV: brentuximab, gemcitabina, doxorubicina liposomal, pralatrexato, romidepsina.
Perla
Con bexaroteno: levotiroxina desde el inicio y estatina (no gemfibrozilo) para los triglicéridos.

Variantes de pronóstico excelente

hipopigmentada, reticulosis pagetoide, piel laxa granulomatosa
Clínica
Hipopigmentada en niños, CD8 positiva; reticulosis pagetoide en manos y pies, CD8 positiva; piel laxa granulomatosa en pliegues.
Perla
Una parte de los pacientes con piel laxa granulomatosa desarrolla más adelante linfoma de Hodgkin clásico.

Micosis fungoide foliculotropa

pérdida de cejas, pápulas foliculares, placas en cabeza y cuello
Clínica
Infiltrado alrededor y dentro de los folículos; las lesiones tipo queratosis pilar tienen buen pronóstico y los tumores foliculares, malo.
Manejo
Misma escalera por estadio; las lesiones profundas responden peor a los tópicos y a la fototerapia.

Transformación a células grandes

nódulos o tumores de aparición rápida sobre lesiones previas; CD30 positivo
Clínica
Aparición de células grandes CD30 positivas en una micosis fungoide conocida; peor pronóstico.
Manejo
Tratamiento de estadio avanzado: brentuximab, radioterapia, quimioterapia según el libro.

Síndrome de Sézary

eritrodermia, adenopatías, células de Sézary circulantes CCR4 y CCR7 positivas
Estudio
Citometría de sangre periférica para cuantificar la población clonal; exploración ganglionar; pronóstico pobre.
Manejo
Bexaroteno, mogamulizumab, romidepsina, vorinostat y lacutamab (anti-KIR3DL2); en eritrodermia también fotoféresis extracorpórea e interferón alfa.

Otros infiltrados T y mieloides

Papulosis linfomatoide

pápulas necróticas recurrentes autolimitadas en tronco y miembros
Estudio
Clínica más biopsia: ulceración sobre infiltrado mixto con células grandes CD30 positivas y ALK negativas.
Asociaciones
Vigilar el desarrollo de linfoma anaplásico de células grandes cutáneo primario, micosis fungoide o linfoma de Hodgkin.
Manejo
Solo las lesiones activas: corticoides tópicos o fototerapia; metotrexato si es grave. La enfermedad quiescente no se trata.

Linfoma T paniculítico

nódulos subcutáneos dolorosos que rara vez ulceran; síntomas B
Estudio
Biopsia profunda: paniculitis lobulillar con linfocitos T CD8 rodeando adipocitos; reordenamiento del receptor T. Hemograma, ganglios; citometría, pruebas hepáticas y LDH si hay síntomas. Una quinta parte se asocia a autoinmunidad, sobre todo lupus.
Manejo
Sin hemofagocitosis: inmunosupresión (ciclosporina de primera línea), corticoides sistémicos, radioterapia, quimioterapia o escisión. Con hemofagocitosis: quimioterapia con etopósido.
Perla
Imita al eritema nudoso; la hemofagocitosis (adenopatías, hepatoesplenomegalia, derrame pleural) marca mal pronóstico.

Leucemia cutis

máculas y pápulas rosado-violáceas no blanqueables; cordones celulares entre colágeno
Estudio
Inmunohistoquímica frente a mieloperoxidasa y CD43 para la estirpe mieloide. Hemograma y frotis; si no hay leucemia conocida, hematología, imagen y biopsia de médula o ganglio, porque la piel puede ser el primer signo.
Manejo
Tratar la leucemia subyacente (la mieloide aguda es la más frecuente); radioterapia en lesiones refractarias.
Perla
Su aparición se asocia a peor pronóstico de la leucemia.

Linfomas B cutáneos y su gran imitador

Linfoma B centrofolicular

nódulo o placa color ciruela en cabeza, cuello o tronco; folículos irregulares
Estudio
Restricción kappa/lambda y reordenamiento de inmunoglobulinas. Hemograma, bioquímica, LDH, citometría, ganglios y síntomas sistémicos.
Manejo
Indolente: corticoides intralesionales, radioterapia o escisión de lesiones únicas; rituximab o quimioterapia si es extenso.

Linfoma B de zona marginal

pápulas o nódulos rojo-violáceos en tronco y miembros; curso indolente
Estudio
Mismo estudio de extensión. Serología o PCR de Borrelia en pacientes con exposición a zonas endémicas de Europa.
Manejo
Los casos asociados a Borrelia pueden responder a tratamiento antiespiroqueta; en el resto, intralesionales, radioterapia, escisión o rituximab.

Linfoma B difuso de células grandes, tipo pierna e intravascular

tumores en piernas de mujeres mayores o placas con telangiectasias; agresivo
Estudio
Imagen de cuerpo entero por su agresividad, además del estudio de extensión habitual.
Manejo
Quimioterapia con rituximab y radioterapia según hematología.

Hiperplasia linfoide cutánea (pseudolinfoma)

pápula o nódulo dérmico rosado sin cambios epidérmicos; infiltrado mixto B y T
Estudio
Sin clonalidad B ni T en el reordenamiento. Buscar fármacos (anticonvulsivantes, clorpromazina, antagonistas del receptor de angiotensina, antibióticos, antidepresivos, antiinflamatorios), picadura, Borrelia, tatuaje o zóster previo; el hemograma puede mostrar eosinofilia.
Manejo
Corticoides tópicos, crioterapia o escisión; retirar el desencadenante. Si no se resuelve, repetir la biopsia para descartar linfoma.

Mastocitosis maculopapular del adulto

Variante telangiectásica (antigua TMEP)

máculas rojo-pardas en tronco y raíz de miembros que respetan palmas y plantas
Clínica
Signo de Darier presente en todos los subtipos de mastocitosis; mastocitos en «huevo frito» con eosinófilos y vasos ectásicos en un infiltrado perivascular escaso.
Estudio
Hemograma, pruebas hepáticas y triptasa; estudio de mutaciones activadoras de KIT.

Cribado de mastocitosis sistémica

triptasa elevada, úlcera péptica, anafilaxia, diarrea, rubor, fibrosis hepática, citopenias
Estudio
Una triptasa elevada sugiere enfermedad sistémica y justifica derivación a hematología y biopsia de médula ósea. Los niños tienen mucha menos afectación sistémica que los adultos (mastocitoma y urticaria pigmentosa en el capítulo 15).
Manejo
En mastocitosis sistémica recalcitrante: cromoglicato, inhibidores de la bomba de protones, avapritinib o midostaurina.

Tratamiento sintomático y evitación de desencadenantes

antihistamínicos, corticoides tópicos, antileucotrienos; adrenalina si es extensa
Manejo
Cuidados de soporte con antihistamínicos, corticoides tópicos y antagonistas de leucotrienos; adrenalina autoinyectable en enfermedad extensa.
Evitar
Calor, antiinflamatorios no esteroideos, opioides, alcohol y contrastes yodados, que degranulan los mastocitos.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Las comparaciones que más a menudo cambian el diagnóstico o la elección de tratamiento.

Papulosis linfomatoide frente a transformación a células grandes de la micosis fungoide

Clínica
Pápulas necróticas que aparecen y curan solas en brotes frente a nódulos o tumores que crecen sobre parches y placas de una micosis fungoide conocida.
Histología
Infiltrado mixto con células grandes CD30 positivas y ALK negativas frente a células grandes CD30 positivas que sustituyen al infiltrado epidermotropo previo.
Pronóstico
Autolimitado, con riesgo diferido de otro linfoma frente a peor pronóstico inmediato.
Manejo
Corticoides tópicos o fototerapia, metotrexato si es grave, y nada en fase quiescente frente a radioterapia, brentuximab o quimioterapia.

Linfoma T paniculítico frente a eritema nudoso

Clínica
Nódulos profundos dolorosos en cualquier localización con fiebre, sudoración y pérdida de peso frente a nódulos pretibiales con malestar leve y evolución en semanas.
Histología
Paniculitis lobulillar con linfocitos T CD8 atípicos rodeando adipocitos y reordenamiento clonal frente a paniculitis septal sin atipia ni clonalidad.
Asociaciones
Lupus y otras autoinmunes en una quinta parte; riesgo de hemofagocitosis frente a infecciones, fármacos, sarcoidosis o enfermedad inflamatoria intestinal.
Manejo
Ciclosporina de primera línea sin hemofagocitosis, etopósido con ella frente a reposo, antiinflamatorios y tratamiento de la causa.

Linfoma B cutáneo frente a pseudolinfoma

Clonalidad
Restricción de cadenas ligeras y reordenamiento de inmunoglobulinas (o del receptor T) frente a infiltrado policlonal B y T.
Contexto
Sin desencadenante claro; serología o PCR de Borrelia positiva en zona marginal de zonas endémicas frente a fármaco, picadura, Borrelia, tatuaje o zóster y eosinofilia.
Evolución
Persistente o progresivo, con riesgo extracutáneo en el difuso de células grandes frente a autolimitado al retirar el desencadenante.
Manejo
Intralesionales, radioterapia, escisión, rituximab o quimioterapia frente a corticoides tópicos, crioterapia o escisión, con nueva biopsia si no se resuelve.

Síndrome de Sézary frente a micosis fungoide eritrodérmica

Sangre
Población clonal CCR4 y CCR7 positiva cuantificada por citometría frente a ausencia de afectación sanguínea significativa.
Ganglios
Adenopatías habituales frente a variables.
Pronóstico
Pobre frente a mejor, dependiente del estadio cutáneo y ganglionar.
Manejo
Bexaroteno, mogamulizumab, romidepsina, vorinostat o lacutamab frente a fotoféresis, bexaroteno, interferón, brentuximab o mogamulizumab según el estadio III del libro.

Mastocitosis maculopapular cutánea frente a mastocitosis sistémica con lesiones cutáneas

Marcador
Triptasa normal frente a triptasa elevada, que obliga a hematología y médula ósea.
Síntomas
Prurito, rubor y Darier frente a úlcera péptica, anafilaxia, diarrea, fibrosis hepática y citopenias.
Edad
Más frecuente que sea solo cutánea en niños frente a adultos, donde predomina la afectación sistémica.
Manejo
Soporte, antihistamínicos y evitación de desencadenantes frente a cromoglicato, inhibidores de la bomba de protones, avapritinib o midostaurina en formas recalcitrantes.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Situaciones frecuentes en consulta de dermatología y cómo las resolvería con el capítulo y la evidencia actual.

Si un paciente de 55 años lleva años con placas eritematodescamativas en nalgas y flancos etiquetadas de eccema que no curan

Biopsiaría más de una lesión, idealmente tras semanas sin corticoides tópicos, y pediría reordenamiento del receptor T, hemograma y exploración ganglionar con biopsia de cualquier adenopatía. Sin síntomas sistémicos no pediría imagen ni médula, en línea con el libro y con las guías europeas. En estadio I iniciaría UVB de banda estrecha con corticoides tópicos potentes y explicaría que la micosis fungoide en parches y placas tiene una supervivencia similar a la de la población general, con revisiones periódicas para detectar tumores o pérdida de cejas.

Si una mujer de 62 años con micosis fungoide va a empezar bexaroteno oral

Antes de la primera dosis solicitaría perfil tiroideo, lípidos y pruebas hepáticas, y pautaría levotiroxina desde el inicio porque el hipotiroidismo central es la regla, no la excepción. Añadiría una estatina de forma preventiva o en cuanto suban los triglicéridos y le advertiría expresamente de no usar gemfibrozilo, por la hipertrigliceridemia grave y la pancreatitis que describe el libro. Revisaría lípidos y tiroides a las pocas semanas y recordaría que es teratógeno.

Si un varón de 40 años tiene brotes recurrentes de pápulas que se necrosan y curan con cicatriz en tronco y miembros

La biopsia con células grandes CD30 positivas y ALK negativas confirmaría papulosis linfomatoide. Explicaría que la enfermedad se trata solo cuando está activa, con corticoides tópicos o fototerapia y metotrexato en los brotes graves, y que no hace falta tratar los periodos de calma. Lo que no negociaría es el seguimiento a largo plazo con exploración cutánea y ganglionar, porque una parte de los pacientes desarrolla linfoma anaplásico cutáneo, micosis fungoide o Hodgkin.

Si una mujer de 35 años con lupus consulta por nódulos subcutáneos dolorosos en muslos, fiebre y pérdida de peso

No lo trataría como eritema nudoso: tomaría una biopsia profunda que incluya tejido subcutáneo y pediría reordenamiento del receptor T y marcadores CD8 pensando en linfoma T paniculítico, que en una quinta parte de los casos se asocia a autoinmunidad. Completaría hemograma, pruebas hepáticas, LDH, ferritina y triglicéridos y buscaría adenopatías, hepatoesplenomegalia o derrame pleural como signos de hemofagocitosis. Sin hemofagocitosis empezaría ciclosporina o corticoides sistémicos; con ella, derivaría de urgencia para quimioterapia con etopósido.

Si un hombre de 70 años presenta un nódulo violáceo en la pantorrilla que la biopsia informa como linfoma B difuso de células grandes

Lo trataría como tipo pierna, el linfoma B cutáneo agresivo del capítulo: hemograma, bioquímica con LDH, citometría de flujo, exploración ganglionar y, aquí sí, imagen de cuerpo entero antes de hablar de tratamiento. La decisión terapéutica sería de hematología, con inmunoquimioterapia basada en rituximab y radioterapia según extensión. Si en cambio el informe fuera de zona marginal, preguntaría por viajes o residencia en zonas endémicas de Borrelia y pediría serología o PCR, porque esos casos pueden responder a antibióticos.

Si una mujer de 45 años tiene máculas rojo-pardas telangiectásicas en el tronco con signo de Darier positivo y episodios de rubor y diarrea

Diagnosticaría mastocitosis maculopapular con biopsia y pediría hemograma, pruebas hepáticas y triptasa basal; los síntomas gastrointestinales y el rubor ya son signos de posible afectación sistémica, así que con una triptasa elevada la remitiría a hematología para médula ósea y estudio de KIT D816V. Mientras tanto pautaría antihistamínicos H1 y H2, valoraría antileucotrienos, le daría adrenalina autoinyectable si la enfermedad es extensa y le entregaría la lista de desencadenantes a evitar: calor, antiinflamatorios, opioides, alcohol y contrastes yodados.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆CD8 positivo no significa agresivo en la micosis fungoide

La variante hipopigmentada del niño y la reticulosis pagetoide son CD8 positivas y tienen pronóstico excelente. El mal pronóstico lo marcan los tumores foliculares, la transformación CD30 positiva y la afectación sanguínea del Sézary.

◆Mogamulizumab puede dar reacciones granulomatosas

El anti-CCR4 que el libro sitúa en estadios II y III y en el Sézary produce erupciones que imitan la propia micosis fungoide o un proceso granulomatoso. Ante una «progresión» bajo mogamulizumab, biopsiar antes de cambiar de tratamiento.

◆Piel laxa granulomatosa y Hodgkin

Es una variante de pronóstico excelente en lo cutáneo, pero una parte de los pacientes desarrolla con el tiempo linfoma de Hodgkin clásico. Merece seguimiento ganglionar aunque la piel esté tranquila.

◆Leucemia cutis sin leucemia conocida

La infiltración cutánea puede ser el primer signo de la leucemia, sobre todo mieloide aguda. Mieloperoxidasa y CD43 en la biopsia, frotis y derivación inmediata; su presencia empeora el pronóstico hematológico.

◆Borrelia y linfoma de zona marginal europeo

En pacientes de zonas endémicas, la serología o PCR de Borrelia cambia el tratamiento: algunos linfomas de zona marginal cutáneos responden al tratamiento antiespiroqueta. La misma Borrelia también provoca pseudolinfoma.

◆Pseudolinfoma que no se va: repetir la biopsia

La ausencia de clonalidad y un desencadenante identificable (anticonvulsivantes, ARA II, antidepresivos, picadura, tatuaje, zóster) definen la hiperplasia linfoide. Si no regresa con corticoides tópicos, crioterapia o escisión tras retirar la causa, la segunda biopsia descarta linfoma.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué conviene matizar respecto a las fichas del libro con la clasificación OMS 2022, la estadificación ISCL/EORTC y la disponibilidad de fármacos en España a octubre de 2026.

ClasificaciónOMS 2022 (HAEM5) e ICC: nombres nuevos para las mismas entidades del libro

El libro sigue la nomenclatura clásica (linfoma B de zona marginal, linfoma T paniculítico, papulosis linfomatoide). La 5.ª edición de la clasificación OMS de 2022 rebautiza el linfoma de zona marginal cutáneo primario como «trastorno linfoproliferativo de zona marginal cutáneo primario» por su comportamiento indolente, mientras la clasificación de consenso internacional (ICC) mantiene el término linfoma; ambas conservan el linfoma T paniculítico como entidad propia, separada del linfoma T gamma-delta, y describen los subtipos histológicos de la papulosis linfomatoide (A a E y con reordenamiento de DUSP22) ya recogidos en la actualización WHO-EORTC de 2018. Para la mastocitosis, la OMS 2022 mantiene la división en cutánea, sistémica y sarcoma de mastocitos, con la mastocitosis de médula ósea como subtipo de la sistémica.

Fuentes: Alaggio R, et al. Leukemia. 2022 PMID: 35732829; Willemze R, et al. Blood. 2019 PMID: 30635287; Khoury JD, et al. Leukemia. 2022 PMID: 35732831.

DiagnósticoAfectación sanguínea en Sézary: la citometría sustituye al recuento de células de Sézary

El libro resume la afectación sanguínea del Sézary como «células de Sézary CCR4 y CCR7 positivas». La actualización de estadificación ISCL/USCLC/EORTC de 2022 define la clase B2 por citometría de flujo —linfocitos T CD4 positivos clonales con pérdida de CD7 o de CD26 en cifra absoluta de 1.000 células/µl o más— y relega el recuento morfológico de células de Sézary. También aclara que el reordenamiento clonal del receptor T debe ser idéntico en piel y sangre, y recomienda la secuenciación de alto rendimiento cuando la PCR convencional es dudosa. En la práctica española la citometría de sangre periférica con esos marcadores forma parte del estudio inicial de cualquier micosis fungoide eritrodérmica.

Fuentes: Olsen EA, et al. Blood. 2022 PMID: 34758074; Latzka J, et al. Eur J Cancer. 2023 PMID: 37890355.

TerapéuticaLo que el libro cita y lo que hay en España: mogamulizumab y brentuximab sí; vorinostat, romidepsina, pralatrexato y denileukin no

De la lista del libro, en España están autorizados mogamulizumab (micosis fungoide o Sézary tras al menos un tratamiento sistémico previo, ensayo MAVORIC) y brentuximab vedotina (micosis fungoide o linfoma anaplásico cutáneo CD30 positivos tras un sistémico, ensayo ALCANZA), además de bexaroteno, metotrexato y fotoféresis. Vorinostat, romidepsina, pralatrexato y denileukin diftitox no tienen autorización europea, y lacutamab (anti-KIR3DL2) sigue en investigación tras su fase 1. Las recomendaciones EORTC de 2023 ordenan estas opciones por estadio, advierten de la disponibilidad limitada del interferón alfa convencional (con uso del pegilado fuera de indicación) y recuerdan que el mogamulizumab administrado antes de un trasplante alogénico aumenta el riesgo de enfermedad injerto contra huésped, por lo que conviene un intervalo prudente.

Fuentes: Kim YH, et al. Lancet Oncol. 2018 PMID: 30100375; Prince HM, et al. Lancet. 2017 PMID: 28600132; Bagot M, et al. Lancet Oncol. 2019 PMID: 31253572.

GuíasEstudio de extensión y tratamiento por estadio: EORTC 2023 y BAD/UKCLG 2018 coinciden con el libro

Las guías europeas respaldan la sobriedad diagnóstica del capítulo: en estadio IA-IIA sin adenopatías ni síntomas no se recomienda TC ni PET de rutina, y la biopsia de médula se reserva para afectación sanguínea B2 o citopenias inexplicadas. En el tratamiento, el EORTC 2023 prioriza en estadios precoces la fototerapia (UVB de banda estrecha en parches, PUVA en placas), los corticoides y la mecloretamina tópicos, y en estadios avanzados sitúa brentuximab o mogamulizumab por delante de la quimioterapia, con el trasplante alogénico como única opción curativa en pacientes jóvenes seleccionados. La radioterapia cutánea total de baja dosis (12 Gy) se consolida como alternativa en enfermedad extensa refractaria.

Fuentes: Latzka J, et al. Eur J Cancer. 2023 PMID: 37890355; Gilson D, et al. Br J Dermatol. 2019 PMID: 30561020.

TerapéuticaMastocitosis: KIT D816V en sangre, triptasa interpretada con cautela y avapritinib para la indolente sintomática

El libro propone triptasa y «considerar» el estudio de KIT. Hoy la detección de KIT D816V en sangre periférica por PCR alelo-específica de alta sensibilidad es la prueba de cribado de elección para decidir quién necesita médula ósea, y la triptasa basal debe interpretarse teniendo en cuenta la alfa-triptasemia hereditaria, que la eleva sin mastocitosis. En cuanto al tratamiento, el ensayo PIONEER demostró que avapritinib 25 mg al día reduce los síntomas, la triptasa y la carga de mastocitos en la mastocitosis sistémica indolente con síntomas moderados o graves, con mejoría de la afectación cutánea; está autorizado en la Unión Europea para la mastocitosis sistémica avanzada e indolente, y midostaurina mantiene su indicación en formas avanzadas. Avapritinib puede producir edemas y, en enfermedad avanzada, hemorragia intracraneal, lo que exige vigilancia del recuento plaquetario.

Fuentes: Gotlib J, et al. NEJM Evid. 2023 PMID: 38320129; Siebenhaar F, et al. J Am Acad Dermatol. 2026 PMID: 41690487; Pardanani A. Am J Hematol. 2023 PMID: 37309222.

DiagnósticoPseudolinfoma: una clasificación por patrón que ordena el diagnóstico diferencial

El libro trata la hiperplasia linfoide como una sola ficha reactiva. La revisión de Mitteldorf y Kempf propone clasificar los pseudolinfomas en cuatro patrones (nodular, pseudolinfoma T tipo micosis fungoide, pseudolinfoma T CD30 positivo y otros, incluidos los intravasculares) y recuerda que la clonalidad aislada no basta para diagnosticar linfoma, porque algunos pseudolinfomas (en particular los asociados a fármacos o a Borrelia) muestran clones restringidos. La correlación clínico-patológica, la retirada del desencadenante y la evolución siguen siendo el criterio final, y una segunda biopsia a los meses es obligada si la lesión persiste.

Fuentes: Mitteldorf C, Kempf W. J Cutan Pathol. 2020 PMID: 31237707.
Recursos relacionados

Conectar con DermRX

Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Khalil S, Burger E. Capítulo 13, «Hematolymphoid Disorders». En: High-Yield Applied Dermatology: Management and Clinico-Pathological Correlation. 1.ª ed. Filadelfia: Elsevier; 2026. Consultado en su edición original en inglés.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Willemze R, Cerroni L, Kempf W, Berti E, Facchetti F, Swerdlow SH, et al. The 2018 update of the WHO-EORTC classification for primary cutaneous lymphomas. Blood. 2019;133(16):1703-1714. PMID: 30635287.
  2. Alaggio R, Amador C, Anagnostopoulos I, Attygalle AD, Araujo IBO, Berti E, et al. The 5th edition of the World Health Organization Classification of Haematolymphoid Tumours: Lymphoid Neoplasms. Leukemia. 2022;36(7):1720-1748. PMID: 35732829.
  3. Khoury JD, Solary E, Abla O, Akkari Y, Alaggio R, Apperley JF, et al. The 5th edition of the World Health Organization Classification of Haematolymphoid Tumours: Myeloid and Histiocytic/Dendritic Neoplasms. Leukemia. 2022;36(7):1703-1719. PMID: 35732831.
  4. Olsen EA, Whittaker S, Willemze R, Pinter-Brown L, Foss F, Geskin L, et al. Primary cutaneous lymphoma: recommendations for clinical trial design and staging update from the ISCL, USCLC, and EORTC. Blood. 2022;140(5):419-437. PMID: 34758074.
  5. Latzka J, Assaf C, Bagot M, Cozzio A, Dummer R, Guenova E, et al. EORTC consensus recommendations for the treatment of mycosis fungoides/Sézary syndrome – Update 2023. Eur J Cancer. 2023;195:113343. PMID: 37890355.
  6. Gilson D, Whittaker SJ, Child FJ, Scarisbrick JJ, Illidge TM, Parry EJ, et al. British Association of Dermatologists and U.K. Cutaneous Lymphoma Group guidelines for the management of primary cutaneous lymphomas 2018. Br J Dermatol. 2019;180(3):496-526. PMID: 30561020.
  7. Kim YH, Bagot M, Pinter-Brown L, Rook AH, Porcu P, Horwitz SM, et al. Mogamulizumab versus vorinostat in previously treated cutaneous T-cell lymphoma (MAVORIC): an international, open-label, randomised, controlled phase 3 trial. Lancet Oncol. 2018;19(9):1192-1204. PMID: 30100375.
  8. Prince HM, Kim YH, Horwitz SM, Dummer R, Scarisbrick J, Quaglino P, et al. Brentuximab vedotin or physician’s choice in CD30-positive cutaneous T-cell lymphoma (ALCANZA): an international, open-label, randomised, phase 3, multicentre trial. Lancet. 2017;390(10094):555-566. PMID: 28600132.
  9. Bagot M, Porcu P, Marie-Cardine A, Battistella M, William BM, Vermeer M, et al. IPH4102, a first-in-class anti-KIR3DL2 monoclonal antibody, in patients with relapsed or refractory cutaneous T-cell lymphoma: an international, first-in-human, open-label, phase 1 trial. Lancet Oncol. 2019;20(8):1160-1170. PMID: 31253572.
  10. Gotlib J, Castells M, Elberink HO, Siebenhaar F, Hartmann K, Broesby-Olsen S, et al. Avapritinib versus placebo in indolent systemic mastocytosis. NEJM Evid. 2023;2(6):EVIDoa2200339. PMID: 38320129.
  11. Siebenhaar F, Broesby-Olsen S, Hartmann K, Castells M, Gotlib J, Elberink HO, et al. Avapritinib improves cutaneous involvement in patients with indolent systemic mastocytosis: results from the randomized, phase 2, interventional PIONEER study. J Am Acad Dermatol. 2026;94(6):1705-1713. PMID: 41690487.
  12. Pardanani A. Systemic mastocytosis in adults: 2023 update on diagnosis, risk stratification and management. Am J Hematol. 2023;98(7):1097-1116. PMID: 37309222.
  13. Mitteldorf C, Kempf W. Cutaneous pseudolymphoma: a review on the spectrum and a proposal for a new classification. J Cutan Pathol. 2020;47(1):76-97. PMID: 31237707.
Lecturas relacionadas

Contenido dirigido a profesionales sanitarios. Elaboración editorial propia de DermRX a partir de High-Yield Applied Dermatology: Management and Clinico-Pathological Correlation, 1.ª ed. (Shadi Khalil y Elise Burger, 2026): no se reproducen sus textos, tablas ni figuras. No sustituye al juicio clínico ni a la ficha técnica vigente. Los escenarios clínicos y las actualizaciones son elaboración editorial y están pendientes de revisión clínica individual.

DermRX · Revisión técnica por muestreo: · Alcance y estados editoriales. No equivale a una revisión clínica global.