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Cicatrización de heridas: cómo diagnosticar la úlcera que no cura, preparar el lecho y prevenir el queloide

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Cicatrización de heridas: cómo diagnosticar la úlcera que no cura, preparar el lecho y prevenir el queloide

Sobre el capítulo 14, «Wound Healing» (E.A. O’Toole y J.E. Mellerio) · Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed., 2010

El capítulo original describe la biología de la reparación, con inflamación, reepitelización, angiogénesis y remodelado, y después aborda quemaduras, úlceras crónicas, lesiones por presión, complicaciones y tratamiento local. Esta lectura lo reorganiza alrededor de las decisiones del dermatólogo: buscar la causa antes de elegir el apósito, cuándo comprimir, cuándo biopsiar, cómo reconocer la infección y cómo tratar queloides. Se actualiza a 2026 con las guías ESVS 2022 e IWGDF 2023, la ablación endovenosa precoz, los apósitos con evidencia en pie diabético y las terapias génicas y tópicas aprobadas para la epidermólisis ampollosa.

Úlcera venosa y compresiónPie diabéticoInfección de la heridaBiopsia del bordeApósitosQueloidesEpidermólisis ampollosa

Obra de referencia: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C (eds.), Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed. (Wiley-Blackwell, 2010). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 18 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • Una herida crónica no es una herida lenta, sino una reparación detenida en fase inflamatoria por isquemia, hipertensión venosa, presión, infección o enfermedad sistémica. Por eso la primera decisión no es el apósito, sino el diagnóstico etiológico con índice tobillo-brazo, valoración venosa y, si el aspecto o la evolución no encajan, biopsia del borde.
  • La úlcera venosa se cura con compresión de unos 40 mmHg cuando el índice tobillo-brazo lo permite, y la ablación endovenosa precoz del reflujo superficial acelera la cicatrización y reduce las recidivas. En el pie diabético mandan la descarga, la revascularización cuando hay isquemia y el control de la infección según las guías IWGDF de 2023.
  • El queloide se previene mejor de lo que se trata: incisiones sin tensión, silicona y vigilancia precoz en predispuestos. Una vez establecido, la triamcinolona intralesional es la base, sola o con 5-fluorouracilo, y la exéresis solo tiene sentido seguida de radioterapia o de infiltraciones repetidas, porque sola recidiva casi siempre.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

La herida crónica está atascada en la fase inflamatoria

La reparación normal encadena hemostasia, inflamación, proliferación con tejido de granulación y reepitelización, y un remodelado que dura hasta dos años. En la úlcera crónica persisten neutrófilos y macrófagos activados, el exudado contiene metaloproteasas y elastasa que degradan factores de crecimiento y matriz, y el biofilm bacteriano mantiene el estímulo. La consecuencia práctica es que añadir factores de crecimiento sobre un lecho hostil apenas funciona: primero hay que corregir la causa, desbridar el tejido no viable, controlar la carga bacteriana y equilibrar la humedad.

2

Toda úlcera de pierna necesita diagnóstico etiológico antes que un apósito

Alrededor de tres de cada cuatro úlceras de pierna son venosas o mixtas, pero la arteriopatía, la neuropatía diabética, la vasculitis, el pioderma gangrenoso, la calcifilaxis, la vasculopatía livedoide, las infecciones y los tumores explican el resto. La primera visita debe incluir pulsos, índice tobillo-brazo con Doppler, exploración de neuropatía y eco-Doppler venoso si se sospecha insuficiencia. En diabéticos y en insuficiencia renal la calcificación arterial falsea el índice, y conviene medir presión en el primer dedo o índice dedo-brazo.

3

La compresión cura la úlcera venosa y la ablación precoz acelera el cierre

La compresión multicapa o con vendaje de baja elasticidad de unos 40 mmHg en el tobillo es el tratamiento de base y debe mantenerse con medias tras la curación. Con índice tobillo-brazo entre 0,6 y 0,8 se usa compresión reducida bajo supervisión especializada, y por debajo de 0,5 o con presión de tobillo inferior a 60 mmHg está contraindicada. El ensayo EVRA demostró que la ablación endovenosa del reflujo superficial en las dos primeras semanas acorta el tiempo de curación y alarga el periodo libre de úlcera, por lo que la derivación a cirugía vascular debe ser precoz.

4

El pie diabético se trata en equipo y con descarga

La úlcera neuropática plantar no cicatriza mientras se siga caminando sobre ella; la descarga con bota de contacto total o dispositivo no removible es la intervención con mejor evidencia. Las guías IWGDF de 2023 piden valorar en todo paciente la arteriopatía con presión en dedo, índice dedo-brazo u oximetría transcutánea, y derivar para revascularización si los valores son bajos o la úlcera no mejora en cuatro a seis semanas. La infección se gradúa clínicamente y la sonda que toca hueso, junto con radiografía o resonancia, orienta a osteomielitis.

5

La infección de la herida se diagnostica en la cama del paciente

Toda úlcera crónica está colonizada, y un cultivo positivo sin signos clínicos no es indicación de antibiótico. Sugieren infección el aumento de dolor, exudado o mal olor, el tejido de granulación friable, el aumento de tamaño y los signos de celulitis. Cuando hay que cultivar, la muestra debe tomarse tras limpiar y desbridar, idealmente por biopsia o con la técnica de Levine. La carga local se controla con limpieza, desbridamiento y antisépticos; los antibióticos tópicos sensibilizan, seleccionan resistencias y se reservan para situaciones muy concretas.

6

La úlcera que no cura o que crece se biopsia desde el borde

Una úlcera atípica por localización, con borde sobreelevado, exofítico o sangrante, o que no mejora tras cuatro a seis semanas de tratamiento correcto requiere biopsia en huso que incluya borde y lecho, y a veces varias. El carcinoma epidermoide sobre úlcera crónica o cicatriz de quemadura, conocido como úlcera de Marjolin, es agresivo y metastatiza con frecuencia. En el pioderma gangrenoso la biopsia sirve sobre todo para excluir otras causas, y el desbridamiento quirúrgico agresivo empeora la lesión por patergia.

7

El queloide se previene mejor de lo que se trata

Los queloides afectan sobre todo a fototipos altos, adolescentes y adultos jóvenes y zonas de tensión como región preesternal, hombros, espalda y lóbulos auriculares. En predispuestos conviene evitar cirugía estética innecesaria, cerrar sin tensión, usar silicona en gel o lámina desde la retirada de puntos durante al menos dos o tres meses e infiltrar ante la primera induración. La cicatriz hipertrófica se limita a la herida y tiende a mejorar; el queloide invade piel sana y no regresa, lo que cambia el pronóstico y la intensidad del tratamiento.

Repaso

Heridas, úlceras y cicatrices, entidad a entidad

Úlceras crónicas por etiología, heridas agudas, recursos de tratamiento local y cicatrización patológica con la conducta vigente en 2026.

Úlceras crónicas por etiología

Úlcera venosa

Zona maleolar interna
Clínica
Úlcera superficial de bordes irregulares en la zona supramaleolar interna con edema, dermatitis de estasis, hemosiderina, atrofia blanca o lipodermatoesclerosis.
Diagnóstico
Índice tobillo-brazo para descartar arteriopatía y eco-Doppler venoso para localizar reflujo superficial, perforante o profundo y secuelas de trombosis.
Manejo
Compresión de unos 40 mmHg, elevación, ejercicio de bomba muscular, ablación endovenosa precoz del reflujo superficial y medias de compresión tras la curación.

Úlcera arterial

Acra · dolor nocturno
Clínica
Úlcera en sacabocados, de fondo pálido o necrótico, en dedos, talón o prominencias óseas, muy dolorosa y que mejora con la pierna colgando.
Diagnóstico
Pulsos ausentes, índice tobillo-brazo inferior a 0,9, presión en dedo y prueba de imagen vascular si se plantea revascularización.
Manejo
Derivación a cirugía vascular, antiagregación y estatina, abandono del tabaco y cura seca de la necrosis hasta revascularizar; sin compresión.

Úlcera neuropática diabética

Plantar · indolora
Clínica
Úlcera plantar bajo cabezas metatarsianas o dedos, rodeada de hiperqueratosis, poco dolorosa, en pie con pérdida de sensibilidad protectora.
Diagnóstico
Monofilamento, diapasón, presión en dedo o índice dedo-brazo, sonda a hueso y radiografía; clasificación SINBAD o WIfI para estratificar.
Manejo
Descarga no removible, desbridamiento de callosidad, control glucémico, revascularización si procede y apósito de octasulfato de sacarosa en úlcera neuroisquémica.

Pioderma gangrenoso

Borde violáceo socavado
Clínica
Pústula o nódulo que evoluciona en días a úlcera muy dolorosa de borde violáceo socavado, con patergia y cicatriz cribiforme.
Diagnóstico
Diagnóstico de exclusión con biopsia para cultivo e histología y cribado de enfermedad inflamatoria intestinal, artritis y neoplasia hematológica.
Manejo
Corticoide tópico o tacrolimus en formas limitadas; prednisona 0,5-1 mg/kg/día o ciclosporina en extensas, e infliximab o adalimumab en refractarias o con enfermedad intestinal.

Úlcera de Marjolin

Carcinoma sobre úlcera o cicatriz
Clínica
Cambio en una úlcera crónica o cicatriz de quemadura antigua: borde engrosado o vegetante, sangrado fácil, crecimiento o dolor nuevo.
Diagnóstico
Biopsia profunda y múltiple del borde y del lecho; estudio de extensión ganglionar con ecografía o tomografía según el tamaño.
Manejo
Exéresis con márgenes amplios o cirugía micrográfica y reconstrucción; valoración en comité por su elevado riesgo de metástasis ganglionar.

Heridas agudas, quemaduras y presión

Herida quirúrgica por primera intención

Sutura sin tensión
Biología
La epidermis cierra en 24-48 horas, pero la resistencia es solo del 20 % a las tres semanas y no supera el 80 % de la piel normal.
Manejo
Hemostasia cuidadosa, puntos subcutáneos reabsorbibles, eversión de bordes y apósito oclusivo los primeros días; ducha permitida a las 24-48 horas.
Riesgo
Tabaco, corticoides sistémicos, anticoagulación, diabetes mal controlada, radioterapia previa y desnutrición aumentan dehiscencia, hematoma e infección.

Herida por segunda intención

Cierre por contracción
Indicación
Defectos en superficies cóncavas como el canto interno, el surco nasogeniano o la concha, y heridas contaminadas como hidradenitis extirpada.
Biología
Granulación, contracción por miofibroblastos y reepitelización desde el borde y los anejos; la profundidad y la densidad de anejos marcan el ritmo.
Manejo
Cura húmeda con vaselina o apósito de baja adherencia, limpieza diaria y vigilancia de hipergranulación y ectropión por contracción.

Quemadura térmica

Agua a 15-25 °C 20 minutos
Clínica
Superficial dolorosa y que blanquea, dérmica profunda moteada y sin blanqueo, y espesor total blanca o carbonizada e indolora.
Primer auxilio
Enfriar con agua corriente templada-fresca 20 minutos en las tres primeras horas, sin hielo, y cubrir con film transparente sin envolver.
Derivación
A unidad de quemados si es profunda o extensa, o afecta cara, manos, pies, genitales o pliegues, y en niños, ancianos y quemaduras químicas o eléctricas.

Quemadura química

Irrigación inmediata
Clínica
Necrosis que progresa mientras persiste el agente; álcalis como cemento o lejía penetran más que muchos ácidos.
Manejo
Retirar ropa y lavar con abundante agua durante al menos 20-30 minutos antes de valorar profundidad; no intentar neutralizar.
Excepción
El ácido fluorhídrico requiere gluconato cálcico tópico o infiltrado y control de calcemia por riesgo de hipocalcemia grave.

Lesión por presión

Categorías 1-4 EPUAP/NPIAP
Clínica
Eritema que no blanquea hasta pérdida tisular con exposición de hueso, sobre sacro, trocánteres, isquion y talones; existen la lesión de tejido profundo y la no estadiable.
Prevención
Valoración de riesgo, superficies especiales de manejo de presión, cambios posturales individualizados, control de humedad e incontinencia y nutrición.
Manejo
Alivio total de la presión, desbridamiento del tejido necrótico salvo escara seca estable en talón isquémico y apósitos según exudado.

Tratamiento local

Desbridamiento

Cortante, autolítico, enzimático o larval
Objetivo
Retirar necrosis, esfacelo y biofilm que impiden la migración de queratinocitos y sirven de reservorio bacteriano.
Técnicas
Cortante con bisturí o cureta en consulta, autolítico con hidrogeles, enzimático con colagenasa y larvas estériles de Lucilia sericata donde se dispone.
Precaución
Evitar el desbridamiento cortante en el pioderma gangrenoso y en la necrosis seca de un pie isquémico no revascularizado.

Apósitos según exudado

Equilibrio de humedad
Seco o poco exudado
Hidrogeles e hidrocoloides mantienen la humedad y favorecen el desbridamiento autolítico; conviene vigilar la maceración perilesional.
Exudado moderado o alto
Espumas, alginatos e hidrofibras absorben y se cambian según saturación, desde diario hasta cada varios días.
Elección
No hay un apósito superior en general; se elige por exudado, dolor, piel perilesional, frecuencia de cambios y coste.

Antisépticos

PHMB, octenidina, yodo, plata
Uso
Control de la carga bacteriana y del biofilm en heridas con infección local o estancadas, en ciclos de dos semanas con reevaluación.
Seguridad
La povidona yodada extensa y prolongada puede alterar la función tiroidea; clorhexidina y algunos conservantes causan alergia de contacto.
Frente a antibióticos tópicos
Se prefieren a neomicina, gentamicina o ácido fusídico, que sensibilizan y seleccionan resistencias; mupirocina se reserva para descolonización.

Terapia de presión negativa

Heridas profundas
Mecanismo
Retira exudado, reduce edema, aproxima bordes y estimula la granulación mediante presión subatmosférica continua o intermitente.
Indicación
Heridas quirúrgicas complejas, dehiscencias, pie diabético tras desbridamiento y preparación del lecho antes de un injerto.
Contraindicación
Tumor en el lecho, osteomielitis no tratada, necrosis no desbridada y exposición de vasos u órganos.

Injertos y sustitutos cutáneos

Pellizco, malla, matrices
Injerto en pellizco
Islotes de piel de espesor parcial sembrados sobre úlceras limpias; procedimiento ambulatorio con anestesia local útil en úlceras venosas resistentes.
Espesor parcial en malla
Cubre defectos grandes con buen lecho; el mallado drena exudado y mejora la adherencia del injerto.
Sustitutos
Matrices dérmicas acelulares y equivalentes cultivados en centros especializados; caros y con evidencia variable fuera de quemaduras.

Cicatrización patológica

Cicatriz hipertrófica

Limitada a la herida
Clínica
Cicatriz elevada, eritematosa y pruriginosa que aparece en semanas, respeta los límites de la herida y mejora en meses.
Prevención
Cierre sin tensión, silicona en gel o lámina, presoterapia en quemaduras y fotoprotección de la cicatriz inmadura.
Tratamiento
Triamcinolona intralesional, láser de colorante pulsado para el eritema y láser fraccionado ablativo en cicatrices extensas de quemadura.

Queloide

Triamcinolona 10-40 mg/ml
Clínica
Masa fibrosa brillante que invade la piel sana, pruriginosa o dolorosa, en lóbulos, región preesternal, hombros y espalda.
Tratamiento
Triamcinolona intralesional cada 4-6 semanas, sola o combinada con 5-fluorouracilo 50 mg/ml fuera de ficha técnica; crioterapia previa facilita la infiltración.
Cirugía
Exéresis intramarginal seguida de radioterapia en las primeras 24-72 horas o de infiltraciones seriadas; nunca exéresis aislada.

Heridas crónicas de epidermólisis ampollosa

Terapias aprobadas
Problema
Heridas extensas y recurrentes, dolor, infección, desnutrición y riesgo de carcinoma epidermoide agresivo en la forma distrófica recesiva.
Opciones
Oleogel de triterpenos de abedul, comercializado en España, en formas distrófica y juntural desde los 6 meses; beremagene geperpavec en distrófica, autorizado en la UE pero no comercializado en España.
Manejo
Unidades de referencia, apósitos no adherentes de silicona, nutrición, analgesia y vigilancia oncológica con biopsia de heridas que no curan.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Las comparaciones que más a menudo cambian el diagnóstico o la elección de tratamiento.

Úlcera venosa frente a úlcera arterial

Localización
supramaleolar interna frente a dedos, talón y prominencias óseas
Aspecto
superficial, exudativa y de bordes irregulares frente a profunda, seca y en sacabocados
Dolor
moderado y mejora al elevar la pierna frente a intenso, nocturno y alivia al colgarla
Piel vecina
edema, hemosiderina y lipodermatoesclerosis frente a piel fría, brillante y sin vello
Compresión
tratamiento de base frente a contraindicada si el índice es menor de 0,5

Queloide frente a cicatriz hipertrófica

Límites
invade la piel sana frente a se ciñe a la herida
Inicio
meses o incluso un año después frente a pocas semanas tras la lesión
Evolución
crecimiento persistente sin regresión frente a mejoría espontánea en meses o años
Exéresis aislada
recidiva en la mayoría frente a resultado aceptable si se corrige la tensión

Colonización frente a infección de la herida

Signos
ausencia de cambios frente a dolor creciente, mal olor, exudado purulento y celulitis
Evolución
cicatrización progresiva frente a estancamiento o aumento de tamaño
Cultivo
no indicado frente a muestra profunda tras desbridar
Tratamiento
limpieza y cuidado habitual frente a antiséptico y, si hay celulitis o afectación sistémica, antibiótico oral o intravenoso

Pioderma gangrenoso frente a úlcera infecciosa o vasculítica

Evolución
crecimiento rápido en días con borde violáceo socavado frente a evolución acorde al germen o a púrpura palpable previa
Patergia
empeora con desbridamiento o cirugía frente a mejora con desbridamiento
Histología
infiltrado neutrofílico inespecífico frente a germen en cultivo o vasculitis leucocitoclástica
Tratamiento
inmunosupresión frente a antimicrobianos o tratamiento de la vasculitis

Desbridamiento cortante frente a autolítico

Rapidez
inmediato en consulta frente a días o semanas
Dolor
requiere a veces anestesia tópica o local frente a indoloro
Indicación
esfacelo adherente, callosidad y biofilm frente a pacientes frágiles o anticoagulados y necrosis poco extensa
Contraindicación
pioderma gangrenoso e isquemia no revascularizada frente a infección activa no controlada
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Situaciones frecuentes en consulta de dermatología y cómo las resolvería con el capítulo y la evidencia actual.

Siuna mujer de 72 años con úlcera supramaleolar interna de tres meses, varices, dermatitis ocre e índice tobillo-brazo de 0,95

Confirmaría la etiología venosa con eco-Doppler y la derivaría de forma preferente a cirugía vascular para ablación endovenosa del reflujo superficial, idealmente en las primeras semanas. Mientras tanto pautaría vendaje multicapa o de baja elasticidad de unos 40 mmHg, cambio semanal o según exudado, limpieza, apósito de espuma y corticoide tópico de potencia media para la dermatitis perilesional. Mediría la úlcera en cada visita y, si no reduce al menos un 40 % a las cuatro semanas, biopsiaría el borde.

Siun diabético tipo 2 con úlcera plantar bajo la primera cabeza metatarsiana, celulitis de 3 cm y sonda que contacta con hueso

Lo trataría como infección moderada con probable osteomielitis. Pediría radiografía y resonancia, hemograma, PCR y glucemia, y tomaría muestra de tejido profundo tras desbridar para cultivo, idealmente con biopsia ósea. Iniciaría amoxicilina-clavulánico 875/125 mg cada 8 horas ajustando a cultivo, descarga no removible y valoración arterial con presión en dedo. Derivaría a la unidad de pie diabético; la osteomielitis no resecada suele requerir unas seis semanas de antibiótico.

Siun varón de 45 años con colitis ulcerosa y una úlcera pretibial muy dolorosa, de borde violáceo socavado, que ha crecido en diez días tras una pequeña erosión

Sospecharía pioderma gangrenoso. Tomaría una biopsia del borde para histología y cultivos bacteriano, micobacteriano y fúngico, sin desbridar el lecho. Pediría hemograma, PCR, función renal y hepática, y contactaría con digestivo para evaluar la actividad intestinal. Iniciaría prednisona 0,5-1 mg/kg/día con corticoide tópico potente en el borde y analgesia suficiente; si existe actividad intestinal o fracaso, propondría infliximab 5 mg/kg. Revisaría a la semana.

Siun varón de 22 años con un queloide preesternal tras acné que pide su extirpación

Le explicaría que la exéresis aislada recidiva casi siempre y con mayor tamaño. Empezaría con triamcinolona acetónido intralesional de 10 a 40 mg/ml cada 4-6 semanas, con crioterapia previa si el queloide es duro, y valoraría añadir 5-fluorouracilo fuera de ficha técnica si responde poco. Trataría el acné activo para evitar nuevos queloides. Solo plantearía cirugía intramarginal si se programa radioterapia posoperatoria precoz en coordinación con oncología radioterápica, y mantendría silicona después.

Siun paciente de 70 años con úlcera crónica de pierna de 15 años de evolución cuyo borde se ha engrosado y sangra al roce

Pensaría en carcinoma epidermoide sobre úlcera crónica. Haría varias biopsias en huso del borde engrosado y del lecho en la misma visita, sin esperar a otro ciclo de curas. Si se confirma, pediría ecografía de ganglios inguinales y estudio de extensión según el tamaño y la invasión, y presentaría el caso en comité para exéresis amplia con injerto o, si hay afectación profunda, valoración de amputación o tratamiento sistémico como cemiplimab en irresecables.

Siun niño de 6 años con epidermólisis ampollosa distrófica recesiva y varias heridas abiertas de más de tres meses

Coordinaría el caso con la unidad de referencia de genodermatosis. Revisaría estado nutricional, anemia, dolor y prurito, y descartaría colonización por S. aureus resistente. Para las heridas crónicas valoraría oleogel de triterpenos de abedul en cada cambio de apósito o beremagene geperpavec tópico semanal, que en España se tramita como medicamento extranjero, junto con apósitos de silicona no adherentes y antisépticos suaves. Fotografiaría y mediría las heridas en cada visita.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆Mide la úlcera, no la impresión

Una reducción de área inferior al 40 % tras cuatro semanas de tratamiento correcto predice mal pronóstico de cierre a doce semanas. Medir largo por ancho, o calcar sobre una plantilla, y fotografiar con escala en cada visita convierte una sensación subjetiva en una decisión: cambiar de plan, investigar o biopsiar.

◆La dermatitis perilesional suele ser de contacto

Los pacientes con úlcera de pierna acumulan sensibilizaciones a fragancias, lanolina, neomicina, colofonia de algunos adhesivos, conservantes e incluso corticoides tópicos. Ante un eccema que se extiende alrededor de la úlcera conviene retirar productos innecesarios y hacer pruebas epicutáneas con batería estándar y de medicamentos.

◆La escara seca del talón isquémico se respeta

En un pie con arteriopatía no revascularizada, la necrosis seca y estable actúa como cubierta biológica. Desbridarla deja una herida que no puede curar por falta de flujo y abre la puerta a la infección. Primero se revasculariza y después se desbrida.

◆Ojo con la hipergranulación

Un tejido de granulación sobreelevado, brillante y friable impide la reepitelización y puede indicar exceso de humedad, fricción o carga bacteriana. Responde a corregir la causa, a apósitos de espuma con algo de presión y a un corticoide tópico potente durante pocos días; el nitrato de plata es una alternativa clásica.

◆Nutrición y tabaco cuentan

La hipoalbuminemia, el déficit de cinc o vitamina C y el tabaquismo retrasan la cicatrización y aumentan la dehiscencia y la necrosis de colgajos. Antes de una cirugía programada conviene recomendar abandono del tabaco con suficiente antelación y corregir déficits; suplementar cinc sin déficit demostrado no acelera la curación.

◆El enrojecimiento de la cicatriz dura meses

El eritema de una cicatriz quirúrgica persiste de media unos siete meses y no indica por sí mismo cicatriz patológica. Explicarlo antes de la intervención reduce consultas y ansiedad. Si el eritema es intenso o se acompaña de induración y prurito, el láser de colorante pulsado y la silicona son útiles.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2010) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

GuíasÚlcera venosa: de la compresión aislada a la ablación endovenosa precoz

El libro situaba la compresión como base del tratamiento y recogía que la cirugía del reflujo superficial no aceleraba la curación, aunque reducía recidivas, según el ensayo ESCHAR. El ensayo EVRA cambió esa conducta: la ablación endovenosa en las dos primeras semanas acortó el tiempo hasta la curación y prolongó el periodo libre de úlcera frente a la ablación diferida. Las guías de la Sociedad Europea de Cirugía Vascular de 2022 recomiendan compresión de unos 40 mmHg, ajustada según el índice tobillo-brazo, y la corrección precoz del reflujo superficial en toda úlcera venosa activa.

Fuentes: Gohel MS, et al. N Engl J Med. 2018 PMID: 29688123. De Maeseneer MG, et al. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2022 PMID: 35027279.

GuíasPie diabético: arteriopatía medida en el dedo e infección graduada

El capítulo dedicaba un párrafo a la úlcera diabética y remitía a la guía NICE de 2004. Las guías IWGDF de 2023 piden explorar la arteriopatía en todo paciente con úlcera con presión en dedo, índice dedo-brazo u oximetría transcutánea, porque el índice tobillo-brazo se falsea por calcificación, y derivar para revascularización si la úlcera no mejora en cuatro a seis semanas. La guía conjunta con la IDSA gradúa la infección clínicamente, desaconseja tratar con antibiótico úlceras no infectadas y acorta la duración: una a dos semanas en partes blandas y unas seis en osteomielitis no resecada.

Fuentes: Schaper NC, et al. Diabetes Metab Res Rev. 2024 PMID: 37243927. Fitridge R, et al. J Vasc Surg. 2023 PMID: 37724985. Senneville É, et al. Diabetes Metab Res Rev. 2024 PMID: 37779323.

TerapéuticaFactores de crecimiento fuera, apósitos con ensayo dentro

En 2010 el texto presentaba la becaplermina como único factor de crecimiento autorizado y la terapia génica como promesa; la autorización europea de la becaplermina se retiró en 2012 a petición del titular y su uso es hoy anecdótico. Entre los apósitos, el de octasulfato de sacarosa es de los pocos con un ensayo doble ciego favorable: en el estudio Explorer aumentó la proporción de úlceras neuroisquémicas cerradas a las 20 semanas frente a un apósito control. Las guías IWGDF lo recomiendan en úlcera neuroisquémica que no mejora con el cuidado estándar, mientras que plata, miel u otros apósitos antimicrobianos carecen de evidencia sólida de curación.

Fuentes: Edmonds M, et al. Lancet Diabetes Endocrinol. 2018 PMID: 29275068. EMA. Regranex (becaplermina): retirada de la autorización. 2012.

MolecularEpidermólisis ampollosa: terapia génica y tópicos específicos para las heridas

El libro mencionaba los autoinjertos de queratinocitos cultivados como opción experimental para las erosiones de la epidermólisis ampollosa. Hoy existen tratamientos aprobados con ensayos de fase 3: el oleogel de triterpenos de abedul aceleró el cierre de heridas parciales en formas distróficas y junturales; beremagene geperpavec, un vector de herpes simple que aporta COL7A1 en gel tópico semanal, logró más cierres completos en la forma distrófica; y prademagene zamikeracel, láminas de queratinocitos autólogos corregidos genéticamente, cerró heridas grandes y crónicas en un ensayo intrapaciente. El oleogel está autorizado en la UE desde 2022 y comercializado en España con diagnóstico hospitalario; beremagene geperpavec, autorizado en abril de 2025, no se comercializa ni se financia en el SNS en 2026; prademagene zamikeracel solo está aprobado por la FDA.

Fuentes: Kern JS, et al. Br J Dermatol. 2023 PMID: 36689495. Guide SV, et al. N Engl J Med. 2022 PMID: 36516090. Tang JY, et al. Lancet. 2025 PMID: 40570869. EMA. Filsuvez: EPAR. 2022. EMA. Vyjuvek: EPAR. 2025.

TerapéuticaQueloides: algoritmos por gravedad y radioterapia posoperatoria

El capítulo enumeraba muchas opciones para queloides con una lista de agentes poco probados y reconocía que la cirugía combinada con radiación tenía las menores recidivas. Los algoritmos actualizados de Ogawa ordenan la conducta según tamaño, número y localización: silicona, presión y corticoide tópico o en apósito en lesiones pequeñas; triamcinolona intralesional, sola o con 5-fluorouracilo, en la mayoría; y exéresis con cierre sin tensión seguida de radioterapia precoz, con dosis adaptadas a la localización, en lesiones grandes o resistentes. El láser de colorante pulsado se suma para eritema y prurito, y la toxina botulínica se usa fuera de ficha.

Fuentes: Ogawa R. Plast Reconstr Surg. 2022 PMID: 34813576.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

E.A. O’Toole, J.E. Mellerio. Capítulo 14, «Wound Healing». En: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C, eds. Rook’s Textbook of Dermatology. 8.ª ed. Oxford: Wiley-Blackwell; 2010. Consultado en su edición original en inglés.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Gohel MS, Heatley F, Liu X, et al. A randomized trial of early endovenous ablation in venous ulceration. N Engl J Med. 2018;378(22):2105-14. PMID: 29688123.
  2. De Maeseneer MG, Kakkos SK, Aherne T, et al. European Society for Vascular Surgery (ESVS) 2022 clinical practice guidelines on the management of chronic venous disease of the lower limbs. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2022;63(2):184-267. PMID: 35027279.
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