Fricción, presión y succión: del fenómeno de Koebner y los callos a la lesión por presión, con la conducta de octubre de 2026
Sobre la sección «Overview of skin injury; Determinants of the response to injury (Koebner, Nikolsky); Biomechanical considerations; Effects of friction (callosities, corns, friction blisters, friction and dermatitis, black heel); Pressure ulcer; Effects of suction» del capítulo 28, «Mechanical and Thermal Injury» (C.T.C. Kennedy, D.A.R. Burd y D. Creamer) · Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed., 2010
La primera sección del capítulo de lesiones mecánicas y térmicas de Rook explica por qué la misma fuerza deja una piel intacta en una persona y una ampolla o una placa de psoriasis en otra. Recorre los determinantes de la respuesta al traumatismo, el fenómeno de Koebner y el signo de Nikolsky, la biomecánica de la piel y sus variaciones con la edad, la luz y la enfermedad, y después los efectos de la fricción: callosidades, helomas, ampollas, dermatitis friccionales, melanosis y talón negro. Dedica un apartado extenso a la úlcera por presión y termina con las lesiones por succión, desde las ventosas terapéuticas hasta la púrpura infantil que obliga a pensar en maltrato. Esta lectura amplía cada entidad con su clínica, su diagnóstico, incluida la dermatoscopia, y su manejo actual. Se actualiza a octubre de 2026: terminología y estadios de lesión por presión, cuarta edición de la guía internacional EPUAP, NPIAP y PPPIA, modelo español de lesiones relacionadas con la dependencia, evidencia Cochrane sobre cambios posturales, superficies, apósitos profilácticos y nutrición, osteomielitis, pie diabético según IWGDF 2023 y tratamiento basado en ensayos de los callos y de las ampollas por fricción.
Obra de referencia: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C (eds.), Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed. (Wiley-Blackwell, 2010). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 40 min de lectura.
En 20 segundos
- La respuesta a una fuerza mecánica depende tanto del estímulo como de la piel que lo recibe. La edad, la localización, la hidratación de la capa córnea, la grasa subcutánea, la sensibilidad y las enfermedades del tejido conjuntivo o de la unión dermoepidérmica explican por qué una fricción banal produce una ampolla, una callosidad, una placa de psoriasis o nada. Ante una lesión mecánica desproporcionada, la pregunta clínica es qué enfermedad ha puesto de manifiesto.
- La fricción crónica produce adaptación, no enfermedad: callos, helomas y liquenificación se resuelven quitando la causa. El tratamiento es mecánico y ortopédico, el talón negro se diagnostica raspando y con dermatoscopia, y en el diabético neuropático el callo plantar deja de ser una molestia para convertirse en una lesión preulcerosa que hay que eliminar de forma reglada y descargar con calzado terapéutico.
- La lesión por presión empieza en la profundidad: músculo y grasa se necrosan antes que la piel, de modo que la superficie infraestima el daño. Se previene identificando el riesgo con escalas y juicio clínico, redistribuyendo la presión, controlando la humedad y la cizalla y vigilando la nutrición. Se trata descargando, desbridando, eligiendo el apósito por el exudado y buscando la osteomielitis con biopsia ósea, no solo con imagen.
Claves de la lectura
El fenómeno de Koebner es reproducible, aparece tras una latencia y señala actividad de la enfermedad
Koebner describió en 1876 placas de psoriasis sobre piel traumatizada; hoy se define como la aparición de lesiones de una dermatosis en piel previamente sana sometida a un traumatismo, sea fricción, presión, incisión, quemadura, picadura, tatuaje, radiación ultravioleta o ionizante. En la psoriasis ocurre en torno a una cuarta parte de los pacientes, con una latencia de diez a catorce días, y es más probable cuando la enfermedad está activa. Se considera verdadero en la psoriasis, el vitíligo y el liquen plano, y se ha descrito en lupus, liquen escleroso, enfermedad de Darier, Hailey-Hailey, granuloma anular, xantomas, vasculitis o leucemia cutánea. El concepto tiene consecuencias prácticas: un vitíligo con Koebner positivo es un vitíligo activo, que responde peor y desaconseja injertos; un paciente con psoriasis inestable debe saber que tatuajes, piercings, cirugías y quemaduras solares pueden sembrar placas nuevas.
Koebner, pseudo-Koebner, respuesta isotópica y patergia no son lo mismo
Conviene reservar el término Koebner para la localización de una enfermedad no infecciosa. Cuando el traumatismo extiende un agente infeccioso, como en las verrugas lineales por rascado o el molusco contagioso en la zona de afeitado, se habla de pseudo-Koebner. En el fenómeno inverso, el traumatismo sobre una lesión la hace desaparecer. La respuesta isotópica de Wolf es distinta: una dermatosis nueva aparece en el sitio de otra ya curada y sin relación, típicamente granulomas, liquen plano o neoplasias sobre un herpes zóster antiguo. Por último, la patergia es la respuesta pustulosa o ulcerosa a la punción o la cirugía en la enfermedad de Behçet y el pioderma gangrenoso. Distinguir estas situaciones cambia la conducta: el pseudo-Koebner pide tratar la infección, la patergia obliga a evitar desbridamientos agresivos de un pioderma y la respuesta isotópica exige biopsiar lo que aparece sobre una cicatriz de zóster.
Los estímulos mecánicos también son herramientas diagnósticas
El capítulo recuerda que la fricción, la succión y la presión controladas sirven para provocar lesiones precoces y biopsiarlas o para confirmar un diagnóstico. El signo de Nikolsky, descrito en el pénfigo, puede ser positivo en otras enfermedades ampollosas y en la necrólisis epidérmica tóxica; frotar con la goma de un lápiz ayuda a reproducir ampollas en las epidermólisis ampollosas; el roce firme confirma el dermografismo, el signo de Darier de la mastocitosis y la púrpura de la amiloidosis sistémica; la carga de un peso sobre el hombro o el muslo reproduce la urticaria por presión retardada; la punción estéril valora la patergia del Behçet. La succión separa la epidermis por la lámina lúcida y produce ampollas subepidérmicas útiles en investigación y, en clínica, como fuente de injertos epidérmicos para el vitíligo estable.
La biomecánica cutánea explica la fragilidad de los extremos de la vida y de las enfermedades del tejido conjuntivo
La resistencia mecánica de la piel depende sobre todo de la dermis reticular, del colágeno de tipos I y III, de las fibras elásticas que devuelven la forma tras la deformación y de la sustancia fundamental; la epidermis solo resiste fuerzas pequeñas. La piel es viscoelástica, anisotrópica y presenta histéresis y fluencia, propiedades que aprovechan la expansión tisular y la cirugía con líneas de tensión. Con la edad disminuyen el grosor, la elasticidad y la resistencia vertical de la unión dermoepidérmica, y aumenta la viscosidad: de ahí los desgarros cutáneos del anciano. La exposición solar crónica, los corticoides, la PUVA prolongada, la diabetes, la acromegalia, la neurofibromatosis, la esclerodermia, el escleredema, el pseudoxantoma elástico y el síndrome de Ehlers-Danlos modifican de forma medible la extensibilidad y la elasticidad. Por eso, ante equimosis, cicatrices atróficas o desgarros desproporcionados, hay que revisar fármacos y buscar una enfermedad del tejido conjuntivo.
La ampolla por fricción solo se forma donde la capa córnea es gruesa, y la ampolla inexplicable obliga a buscar una enfermedad
La fricción repetida separa la epidermis justo bajo la granulosa; para que se forme el techo de la ampolla la capa córnea debe ser resistente, por lo que estas ampollas aparecen en palmas, plantas, talones y dorso de los dedos, y casi nunca en piel laxa o fina. El riesgo crece con la fuerza y con el número de ciclos, y es máximo con una hidratación moderada de la piel: el sudor escaso aumenta el coeficiente de fricción, mientras que la piel empapada o muy seca lo reduce. Cuando la ampolla aparece con un traumatismo mínimo, en una localización atípica o en un niño pequeño, hay que pensar en epidermólisis ampollosa simple localizada, epidermólisis ampollosa adquirida, porfiria, amiloidosis sistémica o ampollas del coma, que se parecen clínicamente pero difieren en la histología y en la inmunofluorescencia.
Callos y helomas son una adaptación que se trata corrigiendo la mecánica, no solo raspando
La callosidad es una placa de hiperqueratosis de bordes difusos por fricción o presión repetida; el heloma o callo duro es una callosidad bien delimitada, dolorosa, con un núcleo central vítreo sobre una prominencia ósea, y el heloma blando es interdigital y se macera. En el pie aparecen por deformidades, como hallux valgus, dedos en garra, en martillo o en maza, primer metatarsiano corto, retropié varo o valgo, cabezas metatarsianas prominentes, y por calzado inadecuado: estrecho en la puntera para los helomas dorsales, demasiado holgado para las callosidades marginales. El dolor responde al desbridamiento con bisturí, pero la recidiva es la regla si no se redistribuye la presión con almohadillas metatarsianas, separadores de silicona, plantillas a medida y cambios de calzado. La cirugía de la deformidad se reserva para fracasos y debe planificarse con radiografía y estudio de presiones plantares.
En el diabético con neuropatía, el callo plantar es una lesión preulcerosa
El libro ya señalaba que la presión plantar elevada bajo un callo se asocia con ulceración en la diabetes con neuropatía. La guía IWGDF de 2023 lo convierte en una recomendación concreta: tratar toda lesión preulcerosa, lo que incluye callos, ampollas y hemorragias dentro de la callosidad, mediante desbridamiento por un profesional formado, y prescribir calzado terapéutico con efecto demostrado de descarga para evitar recidivas. El callo con sangre oscura en su interior indica que ya existe daño profundo y debe considerarse una úlcera hasta demostrar lo contrario. El cribado de la pérdida de sensibilidad protectora con monofilamento y de la enfermedad arterial periférica, la educación en autocuidado y el control de la temperatura cutánea completan la prevención. Los queratolíticos potentes y los parches de ácido salicílico están desaconsejados en estos pacientes por el riesgo de ulceración química.
La lesión por presión empieza en la profundidad y la superficie infraestima el daño
La necrosis se produce por compresión de los tejidos blandos entre una prominencia ósea y una superficie externa. Grasa y músculo son más sensibles que la piel, de modo que una lesión de tejidos profundos puede presentarse como una mancha violácea con piel intacta que en días se transforma en una úlcera de espesor total. La relación entre presión y tiempo es inversa: presiones superiores a la capilar mantenidas dos o tres horas bastan para dañar el tejido, y la cizalla, al desplazar la piel respecto a los planos profundos, reduce la presión necesaria para ocluir los vasos. La deformación celular, la isquemia, la reperfusión, la trombosis de microvasos y una fibrinólisis defectuosa sostienen el daño. La lesión medular añade pérdida sensitiva, degradación de colágeno y alteración del control autonómico de los vasos. El 65 % aparece en la pelvis, sobre sacro, isquion y trocánteres, y casi un tercio en talones y maléolos.
Prevenir es identificar el riesgo y aplicar un paquete de medidas, no elegir un colchón
La escala de Braden, con sensibilidad próxima al 78 % y especificidad del 72 % en un metanálisis de sesenta estudios, es la más utilizada; un punto de corte de 18 identifica a la mayoría de pacientes en riesgo, pero no sustituye al juicio clínico ni a la inspección diaria de la piel, sobre todo en unidades de cuidados intensivos, donde su especificidad cae. El paquete preventivo incluye superficies de redistribución reactivas o de presión alterna en pacientes de riesgo, cambios posturales individualizados con inclinación lateral de 30 grados, cabecero a 30 grados o menos, talones flotantes, apósitos profilácticos de espuma de silicona multicapa en sacro y talones de pacientes críticos, control de la humedad con limpiadores suaves y productos barrera, y valoración nutricional. La frecuencia óptima de los cambios posturales no está demostrada: dos, tres o cuatro horas dan resultados similares cuando se combinan con una buena superficie.
Tratar una úlcera por presión exige descargar, limpiar el lecho, controlar la infección y tratar al paciente entero
La descarga de la presión es la intervención principal; sin ella, el resto fracasa. El lecho se limpia con suero o agua potable y se desbrida la necrosis y el esfacelo, salvo la escara seca y estable del talón isquémico, que se respeta. El apósito se elige por el exudado: película o hidrocoloide en lesiones superficiales poco exudativas, espumas y alginatos o hidrofibras en las exudativas, hidrogel para rehidratar. La colonización bacteriana es universal y no se trata; la infección se sospecha por dolor creciente, olor, exudado purulento, celulitis o estancamiento, y se confirma con muestra de tejido o aspirado, no con torunda superficial. Ante hueso expuesto, la osteomielitis se demuestra con biopsia ósea. La terapia de presión negativa prepara el lecho de las lesiones profundas, la cirugía con colgajos se reserva para pacientes seleccionados y el dolor, la anemia, la nutrición y la espasticidad deben tratarse siempre.
Lesiones por fricción, presión y succión, entidad a entidad
Todas las entidades que la sección trata, desde el fenómeno de Koebner hasta la púrpura por succión, con su clínica, su diagnóstico y su manejo vigente en octubre de 2026.
La respuesta al traumatismo: Koebner y signos provocados
Fenómeno de Koebner en la psoriasis
≈25 % de pacientes; latencia 10-14 días- Clínica
- Placas lineales o con la forma exacta del traumatismo sobre arañazos, cicatrices quirúrgicas, zonas donantes de injerto, tatuajes, quemaduras solares o fricción del cinturón y del calzado; explica en parte la preferencia por codos, rodillas y región sacra, sometidas a estrés mecánico constante.
- Diagnóstico
- Clínico, por la morfología y la historia del traumatismo; la biopsia, si se hace, muestra la misma histología que una placa habitual. Su presencia indica enfermedad activa e inestable, igual que la aparición de placas nuevas tras una cirugía o una infección estreptocócica.
- Manejo
- Controlar la actividad antes de procedimientos electivos, aconsejar posponer tatuajes y piercings en fase inestable, fotoprotección para evitar quemaduras, calzado y ropa sin roces; en el paciente con biológico, la cirugía programada se hace sin interrumpir el tratamiento salvo indicación concreta del cirujano.
Fenómeno de Koebner en el vitíligo
Marcador de actividad- Clínica
- Máculas acrómicas lineales o con forma de la agresión en zonas de roce, como cintura, muñecas, codos, rodillas y dorso de manos y pies, o tras cortes, quemaduras, radioterapia o depilación; puede ser experimental, al reproducirse tras un traumatismo, o referido por el paciente.
- Diagnóstico
- La luz de Wood delimita las lesiones y descubre el Koebner subclínico; la dermatoscopia muestra bordes en confeti o micro-Koebner en la enfermedad activa. Se asocia a mayor extensión, progresión y peor respuesta a tratamientos tópicos.
- Manejo
- Reducir la fricción con ropa holgada y evitar el rascado y las depilaciones traumáticas; tratar la actividad con corticoides o ruxolitinib crema, fototerapia o minipulsos de corticoide fuera de ficha. Los injertos y el trasplante de melanocitos solo se plantean cuando el vitíligo lleva al menos un año estable y sin Koebner.
Liquen plano, liquen escleroso y otras dermatosis koebnerizables
Lupus, Darier, Hailey-Hailey, granuloma anular- Clínica
- Pápulas lineales de liquen plano sobre excoriaciones, liquen escleroso en cicatrices de circuncisión o de episiotomía, lupus discoide en tatuajes y piercings, Hailey-Hailey y Darier en zonas de roce y sudor, granuloma anular tras safenectomía, xantomas eruptivos o leucemia cutánea en cicatrices.
- Diagnóstico
- La biopsia de la lesión lineal confirma que se trata de la misma dermatosis y no de una infección o una reacción a cuerpo extraño; en las genodermatosis acantolíticas, el cultivo y la PCR descartan sobreinfección bacteriana o herpética.
- Manejo
- Tratar la enfermedad de base y reducir el desencadenante mecánico: en Hailey-Hailey, control de la fricción, el sudor y el peso, y toxina botulínica en pliegues fuera de ficha; en liquen escleroso genital, corticoide potente mantenido para evitar recidivas sobre cicatrices quirúrgicas.
Pseudo-Koebner, respuesta isotópica y patergia
Verrugas, molusco, zóster, Behçet- Clínica
- Verrugas o moluscos alineados por autoinoculación al rascar o afeitar; granulomas, liquen plano, morfea o neoplasias sobre un dermatoma de herpes zóster curado; pústulas a las 24-48 horas de una punción o úlceras que crecen tras desbridar un pioderma gangrenoso.
- Diagnóstico
- La morfología lineal con pápulas verrugosas o umbilicadas sugiere infección; la lesión sobre zóster previo exige biopsia para descartar linfoma, carcinoma o sarcoma de Kaposi; la prueba de patergia con aguja estéril apoya el diagnóstico de Behçet, aunque su sensibilidad es baja en población europea.
- Manejo
- Tratar la infección en el pseudo-Koebner y evitar el afeitado sobre lesiones; en la patergia, evitar desbridamientos y cirugías innecesarios y, si son imprescindibles, operar con inmunosupresión adecuada, como corticoides, ciclosporina o anti-TNF en el pioderma gangrenoso.
Signo de Nikolsky y maniobras mecánicas diagnósticas
Pénfigo, NET, dermografismo, presión- Clínica
- La presión tangencial despega la epidermis en el pénfigo, la necrólisis epidérmica tóxica y el síndrome estafilocócico de la piel escaldada; el roce firme produce habones lineales en el dermografismo, habón sobre la lesión en la mastocitosis y púrpura en la amiloidosis sistémica.
- Diagnóstico
- Nikolsky positivo orienta a escisión intraepidérmica o a necrosis epidérmica, pero no sustituye la biopsia con inmunofluorescencia; el dermografómetro y la prueba con pesos de 7 kg durante 15 minutos, leída a las seis horas, estandarizan la urticaria dermográfica y la urticaria por presión retardada.
- Manejo
- Usar estas maniobras para decidir biopsia urgente ante sospecha de pénfigo o necrólisis, y para documentar las urticarias inducibles antes de iniciar antihistamínicos en dosis altas u omalizumab; en la mastocitosis, avisar de que el roce intenso puede desencadenar síntomas sistémicos.
Fragilidad cutánea: cuando un traumatismo menor revela una enfermedad
Desgarros cutáneos del anciano
Clasificación ISTAP, tipos 1-3- Clínica
- Heridas por cizalla o fricción en antebrazos, dorso de manos y piernas de ancianos con piel fotoenvejecida, atrófica y con púrpura senil, a menudo al movilizarlos o retirar un adhesivo; el colgajo cutáneo puede conservarse completo, parcialmente o perderse.
- Diagnóstico
- Clasificación del International Skin Tear Advisory Panel según exista o no colgajo y su viabilidad; revisar corticoides sistémicos o tópicos, anticoagulantes, insuficiencia renal y desnutrición, que aumentan la fragilidad.
- Manejo
- Limpiar, recolocar el colgajo sin tensión, apósito de silicona no adherente marcado con una flecha que indique la dirección de retirada y nunca suturas ni tiras adhesivas en piel frágil. Prevenir con emolientes dos veces al día, protectores de extremidades y técnica de movilización sin arrastre.
Atrofia por corticoides
Tópicos y sistémicos- Clínica
- Piel fina, translúcida, con telangiectasias, estrías, equimosis espontáneas y pseudocicatrices estelares en antebrazos, tras uso prolongado de corticoides potentes o de dosis sistémicas mantenidas; la extensibilidad aumenta de forma medible en días.
- Diagnóstico
- Clínico, con historia farmacológica detallada, incluidos inhaladores en dosis altas y productos cosméticos con corticoide; la ecografía de alta frecuencia mide el adelgazamiento dérmico si hace falta documentarlo.
- Manejo
- Reducir potencia y frecuencia, pasar a inhibidores de la calcineurina o a terapias tópicas no esteroideas cuando sea posible, retinoides tópicos para mejorar la dermis en atrofia leve y protección mecánica de las zonas expuestas. La atrofia dérmica mejora parcialmente; las estrías no desaparecen.
Síndrome de Ehlers-Danlos y trastornos del tejido conjuntivo
Clasificación internacional de 2017- Clínica
- Piel hiperextensible y suave que recupera la forma de inmediato, cicatrices atróficas anchas en papel de fumar sobre rodillas, espinillas y frente, equimosis fáciles e hiperlaxitud articular; en la forma vascular, piel fina con venas visibles y riesgo de rotura arterial o visceral.
- Diagnóstico
- Criterios clínicos de la clasificación de 2017, escala de Beighton y estudio genético de COL5A1, COL5A2, COL3A1 y otros genes según el subtipo; el tipo hiperlaxo no tiene aún gen conocido. Ecocardiograma y estudio vascular cuando procede.
- Manejo
- Protección de espinillas y frente, suturas en dos planos, puntos más tiempo y tiras de soporte posteriores; evitar procedimientos invasivos innecesarios en la forma vascular, donde el celiprolol se usa para reducir eventos arteriales. Consejo genético y seguimiento multidisciplinar.
Epidermólisis ampollosa: la ampolla por fricción como primer signo
Simple localizada, juntural, distrófica- Clínica
- Ampollas en manos y pies que aparecen al empezar a andar, en verano, con calzado nuevo o en el servicio militar; la forma simple localizada, antes Weber-Cockayne, puede debutar en la adolescencia y se confunde con ampollas por fricción comunes.
- Diagnóstico
- Mapeo por inmunofluorescencia de una ampolla inducida por fricción y panel genético; la clasificación de 2020 separa las formas intraepidérmicas, junturales y distróficas, con implicaciones pronósticas y de herencia.
- Manejo
- Calzado amplio, plantillas que absorben la cizalla, calcetines técnicos, ambiente fresco y control de la hiperhidrosis, que agrava las ampollas; el cloruro de aluminio y la toxina botulínica plantar se han usado con beneficio en series pequeñas. Punción y drenaje dejando el techo.
Ampollas del coma y fragilidad por amiloidosis sistémica
Barbitúricos, intoxicaciones, AL- Clínica
- Ampollas tensas y erosiones sobre zonas de apoyo en pacientes en coma por intoxicación o lesión neurológica, sobre todo en manos, rodillas y tobillos; en la amiloidosis AL, púrpura periorbitaria y en pliegues tras roces o maniobras de Valsalva, y a veces ampollas hemorrágicas.
- Diagnóstico
- La biopsia de la ampolla del coma muestra necrosis de glándulas sudoríparas, a diferencia de la ampolla por fricción; en la amiloidosis, biopsia cutánea o de grasa abdominal con rojo Congo, inmunofijación y cadenas ligeras libres en suero.
- Manejo
- En el coma, cuidados locales y cambios posturales, porque se resuelven solas; en la amiloidosis, derivar a Hematología para tratamiento de la discrasia de células plasmáticas, ya que la púrpura de pellizco puede ser la primera manifestación de una enfermedad con afectación cardiaca.
Callosidades y helomas
Callosidad plantar
Cabezas metatarsianas, talón, bordes- Clínica
- Placa amarillenta y cérea de hiperqueratosis de grosor uniforme y bordes mal definidos, con dermatoglifos borrosos, habitualmente bajo las cabezas metatarsianas; dolor sordo al cargar, sobre todo en ancianos, en pies cavos y en la artritis reumatoide, cuyo patrón depende de las articulaciones afectadas.
- Diagnóstico
- Exploración del pie en carga y en marcha, del calzado y de las plantillas; radiografía si se sospecha deformidad ósea y estudio de presiones plantares con plataforma o sensores cuando se planifica una ortesis o una cirugía. Histología con capa córnea compacta y granulosa conservada.
- Manejo
- Desbridamiento periódico con bisturí y mantenimiento con lima, urea al 20-40 % o ácido salicílico al 10-20 % evitando la irritación, almohadilla metatarsiana o plantilla a medida y calzado con puntera ancha; en callosidades marginales, el zapato suele ser demasiado holgado.
Heloma duro
Dorso de dedos, cabezas metatarsianas- Clínica
- Lesión pequeña, muy dolorosa a la presión vertical, con núcleo central translúcido en forma de cono invertido sobre articulaciones interfalángicas de dedos en garra o en martillo, sobre la punta de los dedos o dentro de una callosidad plantar.
- Diagnóstico
- Al rasparlo aparece un núcleo queratósico liso, sin puntos negros ni interrupción de los dermatoglifos; la histología muestra un tapón paraqueratósico en una depresión cupuliforme de la epidermis con pérdida de la granulosa.
- Manejo
- Enucleación con bisturí por podólogo; los parches de ácido salicílico al 40 % resolvieron más helomas y retrasaron la recidiva frente al bisturí en un ensayo controlado, pero están contraindicados en diabetes, neuropatía, isquemia y piel frágil. Protectores de silicona y corrección del calzado o de la deformidad.
Heloma blando interdigital
Cuarto espacio interdigital- Clínica
- Lesión blanca, macerada y muy dolorosa entre el cuarto y el quinto dedo, donde el cóndilo de una falange presiona la base de la falange vecina en un zapato estrecho; puede abrirse un pequeño trayecto fistuloso que se sobreinfecta y produce celulitis del dedo.
- Diagnóstico
- Diferenciar de la tinea pedis interdigital y del intertrigo bacteriano por gramnegativos con examen directo, cultivo y luz de Wood; la radiografía muestra la exostosis condílea responsable cuando la lesión recidiva.
- Manejo
- Separador interdigital de silicona, espuma o fieltro, calzado ancho y blando, secado cuidadoso; tratar la infección si hay celulitis. La exostectomía o condilectomía de la falange suele resolver de forma definitiva los casos recurrentes.
Callosidades de la mano: ocupacionales, por hábitos y signo de Russell
Oficios, bulimia, mordisqueo- Clínica
- Hiperqueratosis en zonas de agarre de herramientas, palancas o instrumentos, que identifican el oficio; callosidades en nudillos por roce con los incisivos al provocar el vómito en la bulimia nerviosa; callos de mordisqueo en dedos de niños; lesión del pulgar por el encendedor.
- Diagnóstico
- La localización precisa reconstruye la actividad que la causa; el signo de Russell debe acompañarse de exploración de erosión dental, hipertrofia parotídea y alteraciones electrolíticas, y de una pregunta directa y sin juicio sobre la conducta alimentaria.
- Manejo
- Las callosidades ocupacionales son una adaptación y solo se tratan si se fisuran o infectan, con emolientes queratolíticos y guantes; en la bulimia, derivación a una unidad de trastornos de la conducta alimentaria, que es la intervención que importa.
Nódulos de la oración y callosidades posturales
Frente, rodillas, tobillos, astrágalo- Clínica
- Placas hiperqueratósicas e hiperpigmentadas en la frente de musulmanes por apoyar la cabeza en la piedra de oración, y en rodillas, tobillos y dorso de los pies por arrodillarse o sentarse sobre los pies; callosidad sobre el astrágalo y en tobillos al sentarse con las piernas cruzadas.
- Diagnóstico
- Clínico, con historia de la postura; diferenciar de la liquenificación por eccema, del granuloma anular, de la necrobiosis lipoídica en tobillos y de la acantosis nigricans en nudillos.
- Manejo
- Son benignas y carecen de importancia médica; si molestan, almohadillas o alfombrillas acolchadas y queratolíticos suaves. La hiperpigmentación se atenúa lentamente al reducir la presión.
Callosidades hereditarias dolorosas y queratodermias focales
KRT6C, KRT16- Clínica
- Callosidades plantares numulares y muy dolorosas en zonas de carga desde la infancia, con ampollas en la periferia de la hiperqueratosis tras caminatas largas, herencia autosómica dominante y uñas normales o con mínima distrofia.
- Diagnóstico
- Se diferencian de los callos adquiridos porque aparecen en todos los puntos de apoyo, sin deformidad, y de las queratodermias difusas porque respetan la piel sin carga; el panel genético de queratodermias detecta variantes de KRT6C o KRT16, alélicas de la paquioniquia congénita.
- Manejo
- Desbridamiento regular, plantillas de descarga, control de la hiperhidrosis y de la tiña; la toxina botulínica plantar y la rapamicina tópica se han usado con alivio del dolor fuera de ficha. Los retinoides orales empeoran a menudo la fragilidad dolorosa.
Callo en el pie diabético neuropático
Lesión preulcerosa, IWGDF 2023- Clínica
- Callosidad gruesa bajo cabezas metatarsianas, primer dedo o talón en un pie insensible, a menudo con deformidad y sequedad por neuropatía autonómica; la presencia de sangre oscura, maceración o despegamiento indica una úlcera subyacente.
- Diagnóstico
- Monofilamento de 10 g, diapasón, pulsos, índice tobillo-brazo o presión del primer dedo y estratificación del riesgo según IWGDF; ante drenaje, olor o sondaje hasta hueso, valorar infección y osteomielitis con radiografía, resonancia o biopsia ósea.
- Manejo
- Desbridamiento reglado por podólogo, nunca autotratamiento ni callicidas, calzado terapéutico con descarga demostrada, educación en autocuidado e inspección diaria y control de la temperatura cutánea en riesgo alto; tenotomía del flexor si el dedo en martillo flexible produce callo apical.
Ampollas, dermatitis y pigmentación por fricción
Ampolla por fricción
Palmas, plantas, talones- Clínica
- Ampolla tensa, a veces hemorrágica, precedida de un área roja y dolorosa en talones, dedos y palmas tras marchas, deportes, trabajo manual o calzado nuevo; la histología muestra separación justo bajo la granulosa con queratinocitos edematosos en la base.
- Diagnóstico
- Clínico con historia de la fricción; sospechar una enfermedad subyacente si aparece con roces mínimos, en sitios atípicos, en niños pequeños o de forma recurrente, y en lesiones dianiformes por frotamiento crónico que imitan un eritema multiforme.
- Manejo
- Drenar con aguja estéril por el borde y dejar el techo como apósito biológico; si se ha perdido, apósito hidrocoloide o no adherente con almohadillado. Prevención con cinta de papel en los puntos de roce, calcetines técnicos de doble capa, plantillas que absorben la cizalla y aclimatación progresiva.
Dermatitis friccional de contacto
Dermatitis irritativa física- Clínica
- Eritema, descamación y fisuras en zonas de roce repetido: dedos de quienes manipulan papel autocopiativo o billetes, pezones por sujetadores mal ajustados, piernas bajo espinilleras, tórax por chorros de ducha, piel tras exfoliación agresiva para el acné, o eritema abigarrado por el despliegue del airbag.
- Diagnóstico
- Pruebas epicutáneas negativas o no relevantes y correlación estrecha con la zona de máxima fricción; la baja humedad ambiental es un factor frecuente en oficinas. La fricción también potencia la irritación por jabones y cemento y la sensibilización, como la alergia al cobalto en trabajadores de metal duro.
- Manejo
- Eliminar o acolchar la fuente de roce, guantes de algodón o de nitrilo según la tarea, emolientes y corticoide tópico de potencia media durante una o dos semanas; declarar como enfermedad profesional cuando corresponda.
Dermatosis plantar juvenil
Tercio anterior de las plantas- Clínica
- Piel brillante, eritematosa, seca y fisurada en zonas de apoyo del antepié y la cara plantar de los dedos, que respeta los espacios interdigitales, en niños de 3 a 14 años, a menudo atópicos y usuarios de zapatillas deportivas y calcetines sintéticos.
- Diagnóstico
- Clínico; examen micológico para excluir tinea pedis, que sí afecta los pliegues, y pruebas epicutáneas con la serie del calzado cuando la afectación es dorsal o no responde, porque hasta un 10 % tiene alergia relevante a componentes del zapato.
- Manejo
- Calcetines de algodón, alternar calzado, plantillas absorbentes, emolientes grasos tras el baño y protección de las fisuras; corticoides tópicos de baja potencia o pomadas de alquitrán en brotes. Suele remitir en la adolescencia.
Erupción liquenoide friccional infantil
Codos, rodillas, dorso de manos- Clínica
- Pápulas pequeñas, planas y blanquecinas, a veces verrugosas, agrupadas en codos, rodillas y dorso de manos de niños, con prurito leve y predominio en primavera y verano, ligadas a arena, alfombras rugosas o juegos en el suelo; casi la mitad son atópicos.
- Diagnóstico
- Clínico, con historia de exposición; diferenciar del liquen nitidus, del liquen espinuloso, de la dermatitis papular de Gianotti-Crosti y de las verrugas planas. La histología es inespecífica, con acantosis, espongiosis focal e infiltrado linfohistiocitario.
- Manejo
- Reducir el roce con rodilleras o ropa larga y aplicar emolientes; un corticoide tópico suave durante una o dos semanas acelera la resolución. Es frecuente que recidive durante la infancia.
Melanosis friccional y amiloidosis macular
Esponjas, toallas, cepillos- Clínica
- Hiperpigmentación marrón grisácea, a veces en patrón ondulado, sobre prominencias óseas como clavículas, escápulas, columna, codos y espinillas, por frotamiento intenso al lavarse con esponjas de nailon, cepillos o guantes de crin, en fototipos altos.
- Diagnóstico
- Dermatoscopia con pigmento puntiforme y glóbulos marrones grisáceos dispersos; la biopsia muestra incontinencia pigmentaria y, en parte de los casos, depósitos de amiloide en las papilas dérmicas, por lo que se considera un espectro con la amiloidosis macular.
- Manejo
- Suspender la fricción es imprescindible; los despigmentantes tópicos y los láseres aportan poco y pueden empeorar la hiperpigmentación en fototipos altos. Si hay prurito, corticoide tópico o capsaicina, y paciencia porque mejora en meses o años.
Paquidermodactilia
Fibromatosis digital benigna- Clínica
- Engrosamiento fusiforme, indoloro y simétrico de la piel de las caras laterales de las articulaciones interfalángicas proximales, sobre todo del segundo al cuarto dedo, en adolescentes y adultos jóvenes que frotan, entrelazan o retuercen los dedos de forma repetida.
- Diagnóstico
- Radiografía y ecografía con engrosamiento de partes blandas sin afectación articular ni sinovitis; factor reumatoide y reactantes negativos. Diferenciar de la artritis idiopática juvenil y de los nudillos de Bart, que afectan el dorso.
- Manejo
- Explicar el carácter benigno y el papel del hábito, a menudo con componente ansioso u obsesivo; abandonar la manipulación permite la mejoría lenta. Triamcinolona intralesional en casos aislados y fuera de ficha.
Otras dermatosis friccionales localizadas
Palmas de piscina, pretibial, glútea- Clínica
- Eritema simétrico en pulpejos y eminencias palmares y plantares de niños que nadan en piscinas de superficie rugosa; pápulas pruriginosas redondeadas y lisas en espinillas por rascado crónico; placas ásperas con crestas paralelas al pliegue interglúteo en ancianos que pasan el día sentados.
- Diagnóstico
- Clínico, ligado a la actividad; en la dermatitis papular pretibial, la histología carece del amiloide del liquen amiloide y de los haces verticales de colágeno del liquen simple crónico; la dermatosis glútea senil muestra hiperplasia psoriasiforme y vasos tortuosos.
- Manejo
- Las palmas de piscina remiten al dejar el contacto; en las formas pruriginosas, antipruriginosos, corticoides tópicos y oclusión para romper el ciclo de rascado; en la dermatosis glútea, cojines de redistribución, cambios de postura y emolientes para evitar la ulceración superficial.
Hemorragia por cizalla y lesiones por succión
Talón negro y palma negra
Talon noir, petequias calcáneas- Clínica
- Puntos negroazulados agrupados que aparecen de forma brusca en la parte posterior o lateral del talón, justo por encima del borde hiperqueratósico, en adolescentes que practican baloncesto, fútbol, tenis o pádel; en palmas de halterófilos y escaladores. Asintomático.
- Diagnóstico
- Dermatoscopia con glóbulos y lagunas rojo-negruzcos o violáceos bien delimitados, a veces dispuestos sobre las crestas, sin estructuras melanocíticas; el raspado de la capa córnea con bisturí elimina el pigmento y confirma el diagnóstico. La hemoglobina da reacción de benzidina positiva y Perls negativa.
- Manejo
- Tranquilizar y dejar que se elimine con la descamación; calcetines acolchados y calzado bien ajustado previenen recidivas. Si el pigmento persiste tras raspar o tiene estructuras melanocíticas, biopsia para excluir melanoma acral.
Ventosaterapia
Ventosas, hijama- Clínica
- Equimosis redondas del tamaño de la boca de la copa, con petequias en el borde, simétricas sobre la espalda, a veces con incisiones en la técnica húmeda; complicaciones como quemaduras por calentar la copa, paniculitis facticia, infección, Koebner de psoriasis o cicatrices.
- Diagnóstico
- Patrón geométrico con historia de práctica tradicional, cada vez más frecuente en deportistas y en población inmigrante; conocerlo evita una sospecha errónea de maltrato o de coagulopatía, aunque ante una historia incoherente debe completarse la valoración.
- Manejo
- No requiere tratamiento; las equimosis desaparecen en una o dos semanas. Informar sobre los riesgos de infección y quemadura en las técnicas con fuego o incisiones, y evitar la práctica en pacientes anticoagulados o con psoriasis activa.
Púrpura por succión en niños y adultos
Ventosa obstétrica, juguetes, chupetones- Clínica
- Lesión purpúrica redonda en la frente del recién nacido tras parto con ventosa; petequias en mentón por succionar un vaso; púrpura lineal en brazos por chuparse la piel; anillos frontales por juguetes con ventosa, también en el padre que juega, y chupetones en el cuello.
- Diagnóstico
- La forma reproduce el objeto; la historia debe ser coherente con la edad de desarrollo del niño. Cuando no lo es, o hay lesiones en orejas, cuello, tronco o en lactantes de menos de cuatro meses que no se desplazan, se activa la valoración de maltrato.
- Manejo
- Explicar el mecanismo y retirar el objeto causante; si la historia no encaja, documentar con fotografía y medida, estudio de coagulación y protocolo de protección del menor con Pediatría y trabajo social.
Ampollas de succión neonatales
Dedos, labios, antebrazos- Clínica
- Una o pocas ampollas tensas o erosiones ovaladas presentes al nacer en el dorso de dedos, muñeca, antebrazo o labio superior, por succión intrauterina; el recién nacido está sano y a menudo se observa que se chupa esa zona.
- Diagnóstico
- Clínico; ante ampollas múltiples, en otras localizaciones o con nuevas lesiones tras el nacimiento, descartar epidermólisis ampollosa, impétigo ampolloso, herpes neonatal y mastocitosis ampollosa con Tzanck, PCR, cultivo o biopsia.
- Manejo
- Solo protección de la zona con apósito no adherente; curan en días sin cicatriz. Tranquilizar a los padres y explicar que no indican enfermedad.
Lesiones peneanas por succión
Aspiradoras, bombas de vacío- Clínica
- Equimosis, edema y ampollas del pene tras el uso de aspiradoras o dispositivos de vacío con fines sexuales, y laceraciones graves del glande o de la uretra si la succión es intensa; los dispositivos de erección por vacío mal usados causan petequias y necrosis cutánea.
- Diagnóstico
- La historia suele ocultarse por pudor, por lo que hay que preguntar sin juicio; explorar el meato y la micción para descartar lesión uretral, y valorar la integridad de la túnica albugínea si hubo dolor brusco.
- Manejo
- Las equimosis se resuelven solas; laceraciones, lesión uretral o hematoma extenso requieren valoración urgente por Urología. Aconsejar sobre el uso correcto de dispositivos de vacío y la retirada del anillo constrictor antes de 30 minutos.
Ampolla de succión como herramienta
Injertos epidérmicos en vitíligo- Clínica
- La succión mantenida separa la epidermis por la lámina lúcida y produce ampollas subepidérmicas con papilas dérmicas festoneadas en la base, a diferencia de las ampollas por fricción, que son intraepidérmicas.
- Diagnóstico
- En investigación, el líquido de la ampolla permite medir mediadores inflamatorios y el techo aporta epidermis pura; en clínica, la facilidad de despegamiento varía con la edad, la temperatura y las enfermedades de la unión.
- Manejo
- El injerto epidérmico por ampolla de succión es una opción eficaz y barata para vitíligo segmentario o no segmentario estable más de un año, sin Koebner, con buena repigmentación en zonas pequeñas; puede combinarse con fototerapia posterior.
Lesión por presión: estadios y complicaciones
Estadio 1: eritema no blanqueable
Piel intacta- Clínica
- Área localizada de eritema que no palidece a la presión sobre una prominencia ósea, con calor, edema, induración o dolor; en piel oscura el eritema puede no verse y se manifiesta como cambio de color, temperatura o consistencia respecto a la piel vecina.
- Diagnóstico
- Prueba del dedo o del disco transparente; un tono violáceo o marrón sugiere lesión de tejidos profundos y no estadio 1. Termografía y medición de la humedad subepidérmica ayudan a detectar daño precoz en piel oscura, aunque no son imprescindibles.
- Manejo
- Retirar toda presión de la zona, revisar la superficie de apoyo y la frecuencia de cambios posturales, no masajear ni frotar, proteger con productos barrera o apósito profiláctico y revisar a diario: es reversible si se actúa en horas.
Estadio 2: pérdida parcial de la dermis
Ampolla o erosión de lecho rosado- Clínica
- Úlcera superficial de lecho rosado o rojo, húmedo, sin esfacelos ni tejido de granulación, o ampolla intacta o rota de contenido seroso sobre una zona de apoyo; no se ve grasa.
- Diagnóstico
- Diferenciar de la dermatitis asociada a la incontinencia, que es difusa, brillante, con bordes irregulares y lesiones satélite en pliegues y nalgas, de los desgarros cutáneos, de las quemaduras por adhesivos y del intertrigo; la localización sobre hueso y la forma circunscrita favorecen la presión.
- Manejo
- Descarga, limpieza con suero, película o hidrocoloide si exuda poco y espuma si exuda más; controlar la humedad con limpiadores sin jabón y productos barrera. Cicatriza en dos a cuatro semanas si se elimina la presión.
Estadios 3 y 4: pérdida de espesor total
Grasa visible; fascia, músculo o hueso- Clínica
- En el estadio 3 se ve grasa, con granulación, esfacelos o escara parciales, a veces con socavamientos y tunelizaciones; en el estadio 4 se exponen o palpan fascia, músculo, tendón, cartílago o hueso, y son frecuentes los trayectos que llegan a articulaciones o vísceras.
- Diagnóstico
- Medir longitud, anchura y profundidad, explorar socavamientos con sonda, fotografiar semanalmente y valorar con una escala de cicatrización; el sondaje hasta hueso y la radiografía o resonancia orientan, pero la osteomielitis se confirma con biopsia ósea.
- Manejo
- Superficie de presión alterna o de aire, desbridamiento cortante o autolítico, apósitos según el exudado, presión negativa en lechos limpios y profundos y valoración por Cirugía Plástica; analgesia antes de las curas y aporte nutricional ajustado.
Lesión no estadificable y lesión de tejidos profundos
Escara o esfacelo; mancha violácea- Clínica
- La no estadificable tiene el lecho cubierto de esfacelo o escara, por lo que su profundidad no puede medirse; la de tejidos profundos se presenta como una zona marrón, granate o violácea con piel intacta o ampolla hemorrágica, dolorosa y más blanda o firme que la piel vecina.
- Diagnóstico
- Ecografía de alta frecuencia o termografía pueden mostrar edema y colecciones subyacentes; la lesión de tejidos profundos suele aparecer 48-72 horas después de una inmovilización prolongada, como una caída en el domicilio o una cirugía larga.
- Manejo
- Descarga inmediata y vigilancia estrecha, porque puede evolucionar a estadio 3 o 4 en días; desbridar la no estadificable para estadificarla, salvo la escara seca, estable y sin infección del talón isquémico, que actúa como cubierta y se respeta hasta valorar la perfusión.
Lesión por dispositivos médicos y de mucosas
Mascarillas, sondas, férulas, collarines- Clínica
- Lesión con la forma exacta del dispositivo en puente nasal y orejas por mascarillas de ventilación, ala nasal por sondas, comisuras por tubos, cuello por collarines y extremidades por férulas, yesos, medias de compresión o vendajes; en mucosas no se estadifica.
- Diagnóstico
- Inspeccionar bajo el dispositivo al menos dos veces al día y tras cada recolocación; su aparición en pacientes críticos y con edema es frecuente, y el libro ya señalaba medias antitrombóticas, mantas térmicas quirúrgicas y vendajes compresivos como causas.
- Manejo
- Elegir el tamaño correcto, rotar puntos de apoyo, acolchar con espumas o hidrocoloides finos bajo el dispositivo, retirar en cuanto deje de ser necesario y estadificar la lesión cutánea con el mismo sistema que las demás.
Infección y osteomielitis de la úlcera por presión
Biopsia ósea antes de tratar- Clínica
- La colonización polimicrobiana es constante; la infección se manifiesta por celulitis, absceso, fascitis necrosante, sepsis o, de forma inaparente en el paciente frágil, por aumento del dolor y del olor, tejido friable o estancamiento de la cicatrización. El hueso expuesto no implica necesariamente osteomielitis.
- Diagnóstico
- Muestra de tejido, aspirado o biopsia tras limpiar con suero, no torunda superficial; resonancia o gammagrafía tienen alta sensibilidad pero baja especificidad por el remodelado óseo; la biopsia ósea con cultivo e histología confirma la osteomielitis.
- Manejo
- Celulitis o sepsis: antibiótico sistémico empírico y ajustado a cultivo. Osteomielitis: antibiótico dirigido cuando se planea desbridamiento y cierre quirúrgico, con duraciones que no necesitan superar seis semanas; si no se va a cerrar la herida, no hay evidencia de beneficio del tratamiento prolongado.
Úlcera de Marjolin sobre lesión por presión
Carcinoma epidermoide- Clínica
- Cambio en una úlcera crónica de años, a menudo en un paciente con lesión medular: bordes evertidos e indurados, tejido exofítico, sangrado fácil, dolor nuevo, olor fétido o aumento de tamaño pese al buen cuidado.
- Diagnóstico
- Biopsias múltiples del borde y del lecho en toda úlcera que no cicatriza en tres meses o cambia de aspecto; estudio ganglionar con ecografía, TC o PET-TC, porque el carcinoma epidermoide sobre úlcera crónica tiene una tasa de metástasis mayor que el de origen actínico.
- Manejo
- Escisión amplia con márgenes y reconstrucción con colgajo, linfadenectomía si hay ganglios afectos y radioterapia según el estadio; en enfermedad irresecable, comité de tumores para valorar cemiplimab. Seguimiento estrecho por la alta tasa de recidiva.
Prevención y tratamiento de la lesión por presión
Valoración del riesgo
Braden, Norton, Waterlow, EMINA- Clínica
- Inmovilidad por coma, sedación, lesión medular, ictus, fractura de cadera o cirugía larga; hipoperfusión, anemia, edema, desnutrición, incontinencia, diabetes, fiebre, corticoides y edad avanzada aumentan el riesgo, también en el domicilio y en residencias.
- Diagnóstico
- Escala de Braden al ingreso y periódicamente: 15-18 riesgo leve, 13-14 moderado, 10-12 alto y 9 o menos muy alto; en España se usan además Norton y EMINA, y en cuidados intensivos escalas específicas. La valoración de la piel debe acompañar siempre a la puntuación.
- Manejo
- Registrar el riesgo, la valoración cutánea y el plan preventivo en la historia; reevaluar ante cambios clínicos, cirugía o traslado, y activar la superficie de apoyo adecuada y los cambios posturales desde el primer día.
Superficies de apoyo y cambios posturales
Presión alterna; inclinación de 30 grados- Clínica
- Las superficies reactivas de aire y las de presión alterna reducen la incidencia frente a la espuma convencional, con certeza baja; los colchones de espuma de alta especificación son la base mínima en riesgo, y las mesas quirúrgicas con almohadillas viscoelásticas reducen las lesiones postoperatorias.
- Diagnóstico
- La elección depende del riesgo, del peso, de la presencia de lesiones y de la posibilidad de moverse; en pacientes con lesiones de estadio 3 o 4 en el tronco, la superficie debe redistribuir la presión de forma activa.
- Manejo
- Cambios posturales individualizados, con decúbito lateral a 30 grados, cabecero a 30 grados o menos salvo contraindicación, talones flotantes con almohada bajo la pantorrilla o botas de descarga, desplazamiento del peso cada 15-30 minutos en silla de ruedas y movilización sin arrastre.
Apósitos profilácticos y cuidado de la piel
Espuma de silicona multicapa- Clínica
- Los apósitos de espuma de silicona aplicados en sacro y talones de pacientes críticos o quirúrgicos redujeron la incidencia de lesiones por presión en varios ensayos, con certeza baja; los ácidos grasos hiperoxigenados se usan en España para proteger zonas de riesgo con evidencia limitada.
- Diagnóstico
- Levantar el apósito para inspeccionar la piel al menos una vez al día; su uso no sustituye a los cambios posturales ni a la superficie adecuada.
- Manejo
- Limpiar la piel con limpiadores de pH ligeramente ácido sin jabón, secar sin frotar, aplicar productos barrera de película o de óxido de zinc ante incontinencia y emolientes en piel seca; no masajear las prominencias óseas enrojecidas.
Nutrición
30-35 kcal/kg y 1,25-1,5 g/kg de proteína- Clínica
- La desnutrición, la pérdida de peso y la ingesta insuficiente se asocian a lesiones por presión y a peor cicatrización, aunque la causalidad no está demostrada; el déficit de zinc, de vitamina C y la anemia deben buscarse y corregirse.
- Diagnóstico
- Cribado nutricional validado, como MNA o MUST, peso, ingesta y valoración por dietista; la albúmina refleja inflamación más que estado nutricional y no debe usarse sola.
- Manejo
- En el adulto desnutrido o en riesgo con lesión, aportar unas 30-35 kcal/kg/día y 1,25-1,5 g/kg/día de proteína ajustando a la función renal; los suplementos hiperproteicos con arginina y micronutrientes pueden aumentar algo la cicatrización, aunque la evidencia Cochrane es de certeza baja.
Desbridamiento
Cortante, autolítico, enzimático, larval- Clínica
- El esfacelo y la escara mantienen la inflamación, ocultan la profundidad y favorecen la infección; al descargar la zona, el tejido necrótico se separa espontáneamente en una o dos semanas en lesiones pequeñas.
- Diagnóstico
- Valorar la perfusión antes de desbridar en extremidades inferiores, con pulsos e índice tobillo-brazo; la escara seca del talón con isquemia no se desbrida. El dolor, la anticoagulación y los objetivos del paciente condicionan la técnica.
- Manejo
- Cortante con bisturí y anestesia local en consulta o en quirófano para lesiones extensas; autolítico con hidrogeles o hidrocoloides; enzimático con colagenasa, vigilando la dermatitis de contacto perilesional; terapia larval con Lucilia sericata en centros con experiencia.
Apósitos de tratamiento y terapia de presión negativa
Por exudado; 125 mmHg habitual- Clínica
- Película o hidrocoloide para lesiones superficiales poco exudativas, espumas para exudado bajo o moderado, hidrogeles para lechos secos, alginatos o hidrofibras para exudado abundante, y apósitos con plata o cadexómero yodado en ciclos cortos si hay carga bacteriana alta.
- Diagnóstico
- Reevaluar el lecho, el exudado, los bordes y la piel perilesional en cada cura y medir la superficie al menos cada semana; si en dos a cuatro semanas no hay reducción, revisar la descarga, la infección, la nutrición y considerar biopsia.
- Manejo
- La presión negativa prepara lechos limpios y profundos o se usa tras la cirugía; está contraindicada con necrosis, osteomielitis no tratada, fístulas inexploradas, vasos expuestos o neoplasia en el lecho. Evitar antisépticos citotóxicos y antibióticos tópicos sensibilizantes como la neomicina.
Cirugía reconstructiva
Colgajos musculocutáneos o fasciocutáneos- Clínica
- Indicada en una minoría de pacientes con lesiones de estadio 3 o 4 que no cierran por segunda intención, típicamente isquiáticas, sacras o trocantéreas en lesionados medulares, con buena situación nutricional y capacidad de descarga posterior.
- Diagnóstico
- Valoración de osteomielitis, trayectos y contaminación fecal, nutrición, espasticidad y control del tabaco; algunos centros indican colostomía de derivación temporal en lesiones perineales.
- Manejo
- Desbridamiento con resección ósea, cierre con colgajo, reposo en superficie de aire fluidificado y protocolo progresivo de sedestación; la recidiva es frecuente, por lo que la educación en descarga y los cojines adecuados son parte del tratamiento.
Contrastes que resuelven la duda
Las comparaciones que más a menudo cambian el diagnóstico o la elección de tratamiento.
Heloma frente a verruga plantar
- Localización
- Heloma sobre una prominencia ósea o zona de máxima carga frente a verruga en cualquier punto, incluso donde no se apoya
- Dolor
- Heloma más doloroso a la presión vertical frente a verruga más dolorosa al pellizcar lateralmente
- Dermatoglifos
- Heloma con dermatoglifos que pasan por encima de la lesión frente a verruga que los interrumpe
- Al raspar
- Heloma con núcleo queratósico liso y translúcido frente a verruga con puntos negros de capilares trombosados y sangrado puntiforme
- Dermatoscopia
- Heloma con centro amarillento homogéneo frente a verruga con puntos rojos o negros sobre fondo papilomatoso
- Tratamiento
- Heloma con desbridamiento y descarga de la presión frente a verruga con queratolíticos, crioterapia o tratamientos destructivos
Talón negro frente a melanoma acral
- Inicio
- Talón negro brusco tras una actividad deportiva frente a melanoma de crecimiento lento durante meses o años
- Paciente
- Talón negro en adolescente o adulto joven deportista frente a melanoma acral más frecuente en mayores de 50 años
- Dermatoscopia
- Talón negro con glóbulos y lagunas rojo-negruzcos sin red ni estructuras melanocíticas frente a melanoma con patrón de crestas paralelas, pigmentación difusa irregular y varios colores
- Raspado
- Talón negro que desaparece al raspar la capa córnea frente a melanoma cuyo pigmento persiste
- Evolución
- Talón negro que se elimina con la descamación en semanas frente a melanoma que crece y se extiende
- Conducta
- Talón negro con tranquilización y control frente a melanoma que exige biopsia escisional o incisional profunda
Lesión por presión de estadio 2 frente a dermatitis asociada a la incontinencia
- Causa
- Lesión por presión por presión y cizalla frente a dermatitis por humedad y por enzimas fecales y urinarias
- Localización
- Presión sobre prominencia ósea, como sacro, isquion o talón, frente a dermatitis en pliegue interglúteo, periné, nalgas e ingles sin relación con el hueso
- Forma
- Presión circunscrita y de bordes netos frente a dermatitis difusa, en espejo, con bordes irregulares
- Profundidad
- Presión que puede ser profunda y con necrosis frente a dermatitis superficial, sin necrosis
- Aspecto
- Presión con lecho rosado homogéneo frente a dermatitis brillante, con erosiones dispersas y lesiones satélite si hay Candida
- Tratamiento
- Presión con descarga y apósito frente a dermatitis con control de la incontinencia, limpieza suave, productos barrera y antifúngico si hay candidiasis
Ampolla por fricción frente a epidermólisis ampollosa simple localizada
- Umbral
- Ampolla por fricción tras un esfuerzo intenso o prolongado frente a epidermólisis tras roces cotidianos y cortos
- Inicio
- Ampolla por fricción en cualquier momento de la vida frente a epidermólisis desde la infancia o al comenzar a caminar
- Antecedentes familiares
- Ampolla por fricción sin historia familiar frente a epidermólisis con herencia autosómica dominante en la mayoría
- Recurrencia
- Ampolla por fricción ocasional frente a epidermólisis repetida cada verano y con calor
- Diagnóstico
- Ampolla por fricción clínica frente a epidermólisis confirmada con mapeo por inmunofluorescencia y genética de KRT5 o KRT14
- Manejo
- Ampolla por fricción con prevención ocasional frente a epidermólisis con medidas permanentes, control de la hiperhidrosis y consejo genético
Fenómeno de Koebner frente a patergia
- Respuesta
- Koebner con lesiones idénticas a la dermatosis de base frente a patergia con pústula o úlcera estéril
- Enfermedades
- Koebner en psoriasis, vitíligo y liquen plano frente a patergia en Behçet, pioderma gangrenoso y síndrome de Sweet
- Latencia
- Koebner en una a tres semanas frente a patergia en 24-48 horas
- Estímulo
- Koebner con traumatismos variados, incluida la fricción frente a patergia con punción, cirugía o desbridamiento
- Valor diagnóstico
- Koebner como marcador de actividad frente a patergia como criterio diagnóstico del Behçet
- Consecuencia práctica
- Koebner que aconseja evitar traumatismos electivos frente a patergia que contraindica el desbridamiento agresivo sin inmunosupresión
Equimosis por ventosas o succión frente a lesiones por maltrato
- Forma
- Ventosas con círculos regulares del tamaño de la copa frente a maltrato con formas de mano, cinturón, objetos o mordeduras
- Distribución
- Ventosas simétricas en espalda o en la zona tratada frente a maltrato en orejas, cuello, tronco, glúteos, genitales o mejillas
- Historia
- Ventosas con práctica tradicional explicada con naturalidad frente a maltrato con historia cambiante o incompatible con el desarrollo
- Edad
- Ventosas en cualquier edad frente a maltrato con cualquier hematoma en lactante que no se desplaza como signo de alarma
- Lesiones asociadas
- Ventosas aisladas frente a maltrato con fracturas, quemaduras, lesiones de distinta antigüedad o retraso en consultar
- Conducta
- Ventosas con información y seguimiento frente a maltrato con documentación, estudio de coagulación y activación del protocolo de protección
Qué haría en consulta
Situaciones frecuentes en consulta de dermatología y cómo las resolvería con el capítulo y la evidencia actual.
SiUn jugador de baloncesto de 16 años consulta por una mancha negra de aparición reciente en la parte posterior del talón, sin dolor
Haría dermatoscopia: espero glóbulos y lagunas rojo-negruzcos bien delimitados, a veces alineados sobre las crestas, sin estructuras melanocíticas. Después rasparía con bisturí la capa córnea en consulta; si el pigmento desaparece, el diagnóstico de talón negro queda confirmado sin biopsia. Explicaría el mecanismo de cizalla durante los saltos y frenadas, recomendaría calcetines acolchados, calzado bien ajustado y plantillas que absorban el impacto, y le diría que no necesita tratamiento. Fotografiaría la lesión si no puedo raspar entera la zona y lo revisaría en cuatro a seis semanas. Si el pigmento persistiera tras raspar, hubiera estructuras melanocíticas, un patrón de crestas paralelas irregular o crecimiento, haría biopsia para descartar un melanoma acral, que puede aparecer también en jóvenes.
SiUna mujer de 58 años con hallux valgus y dedos en martillo tiene un heloma blando muy doloroso entre el cuarto y el quinto dedo, macerado y con eritema del dedo
Primero descartaría infección: si hay celulitis o un trayecto con supuración, tomaría muestra para cultivo y pautaría cefadroxilo 1 g cada 12 horas o amoxicilina-clavulánico 875/125 mg cada 8 horas durante siete días, ajustando a la alergia y al cultivo. Haría examen directo y cultivo micológico y luz de Wood para descartar tinea y eritrasma. Con la infección controlada, el podólogo enuclearía el heloma, y le pondría un separador interdigital de silicona y le recomendaría calzado de puntera ancha y blanda, secado cuidadoso y polvos absorbentes. Pediría radiografía del antepié en carga y, si recidiva pese a las medidas conservadoras, la derivaría a Traumatología para valorar condilectomía o corrección de la deformidad digital, que suelen resolverlo de forma definitiva.
SiUn diabético de 67 años con neuropatía tiene una callosidad bajo la primera cabeza metatarsiana con sangre oscura en su interior
Lo trataría como una úlcera hasta demostrar lo contrario. Haría desbridamiento cuidadoso de la callosidad para exponer el lecho, sondaría la lesión buscando contacto óseo y valoraría signos de infección. Exploraría sensibilidad con monofilamento y diapasón, pulsos e índice tobillo-brazo o presión del primer dedo, y pediría radiografía del pie. Si hay úlcera, la clasificaría, aplicaría descarga, idealmente con dispositivo no removible hasta la rodilla si no hay isquemia ni infección relevante, y derivaría a la unidad de pie diabético. Si no hay úlcera, programaría desbridamiento periódico por podólogo, calzado terapéutico con plantilla de descarga demostrada y educación en inspección diaria. Prohibiría callicidas y parches de ácido salicílico, y reforzaría el control glucémico y el abandono del tabaco.
SiUn anciano encamado tras un ictus, con diarrea, presenta eritema y erosiones en nalgas y pliegue interglúteo y una zona sacra que no palidece
Separaría dos problemas que coexisten. Las erosiones difusas, brillantes y en espejo del pliegue son una dermatitis asociada a la incontinencia: trataría la diarrea, revisaría laxantes y descartaría Clostridioides difficile, limpiaría tras cada deposición con limpiador sin jabón, secaría sin frotar y aplicaría barrera de película o de óxido de zinc; si hay pápulas satélite, añadiría miconazol o clotrimazol tópico. La zona sacra que no palidece es una lesión por presión de estadio 1 o el inicio de una de tejidos profundos: pasaría a una superficie de presión alterna, cambios posturales con inclinación de 30 grados, cabecero a 30 grados o menos y apósito de espuma de silicona en sacro. Calcularía el Braden, pediría valoración nutricional y revisaría la piel a diario con fotografías.
SiUn paciente parapléjico de 45 años tiene una úlcera isquiática de estadio 4 de un año de evolución con hueso palpable en el fondo
Comprobaría primero la descarga real: el cojín de la silla, el tiempo sentado, los desplazamientos de peso cada 15-30 minutos y la superficie en cama. Valoraría la nutrición, la anemia, la espasticidad, la incontinencia y el tabaco. No pautaría antibiótico solo por el hueso expuesto: plantearía con Cirugía Plástica desbridamiento con biopsia ósea para cultivo e histología y, si se confirma osteomielitis y es candidato a cierre con colgajo, antibiótico dirigido durante un máximo de seis semanas tras la resección. Mientras tanto, desbridaría el esfacelo, usaría alginato o hidrofibra según el exudado y valoraría presión negativa una vez limpio el lecho. Tras años de evolución, si cambiara de aspecto, tomaría biopsias del borde para descartar carcinoma epidermoide.
SiUn niño de 7 años acude con varias equimosis circulares y simétricas en la espalda y los padres no dan una explicación clara
Preguntaría de forma abierta y sin juicio por prácticas tradicionales como ventosas, monedas o moxibustión, y por juguetes con ventosa o baños. Si la historia encaja con la forma y la distribución, explicaría el mecanismo y que las lesiones desaparecerán en una o dos semanas. Si no hay explicación coherente, si hay lesiones en orejas, cuello, glúteos o genitales, lesiones de distinta antigüedad o retraso en consultar, documentaría con fotografías con escala y medidas, haría una exploración completa de la piel, pediría hemograma y estudio de coagulación para descartar una diátesis y comentaría el caso con Pediatría y trabajo social activando el protocolo de protección del menor. Es preferible una valoración que resulte negativa a una lesión pasada por alto.
SiUna mujer de 30 años con psoriasis en placas activa, en tratamiento tópico, pregunta si puede hacerse un tatuaje y una cirugía estética de abdomen
Le explicaría que el fenómeno de Koebner aparece en alrededor de una cuarta parte de los pacientes, más cuando la enfermedad está activa, con una latencia de dos semanas, y que puede producir placas sobre el tatuaje o la cicatriz que luego son difíciles de tratar. Recomendaría aplazar ambos procedimientos hasta alcanzar un control estable durante varios meses; si la superficie afectada o la repercusión lo justifican, intensificaría el tratamiento con fototerapia, metotrexato o un biológico. Si se opera, el cirujano puede mantener la mayoría de los biológicos, y en el posoperatorio aplicaría corticoide tópico de forma precoz sobre cualquier placa incipiente en la herida. Revisaría también la posibilidad de reacciones alérgicas a pigmentos rojos y la elección de un estudio de tatuaje con buenas prácticas de higiene.
Perlas de examen y de consulta
◆La ampolla dianiforme en la palma puede ser un rascado
El libro muestra una ampolla de fricción en la eminencia tenar que imitaba una diana de eritema multiforme en un paciente con cirrosis biliar que se frotaba la piel con la mano para aliviar el prurito. Ante lesiones palmares aisladas en un paciente con prurito intenso, conviene preguntar cómo se rasca antes de pensar en una enfermedad ampollosa.
◆Los callos se raspan con bisturí, pero se curan en el zapato
El desbridamiento alivia el dolor en minutos y reduce la presión bajo el callo, pero sin corregir la carga la hiperqueratosis vuelve en semanas. Mire el calzado del paciente y su desgaste: una puntera estrecha explica los helomas dorsales y un zapato holgado las callosidades marginales. La plantilla se puede pasar de un zapato a otro; el problema, también.
◆Sangre dentro de un callo en un diabético es una úlcera escondida
La hemorragia intracallosa indica que la presión ha dañado ya los tejidos bajo la hiperqueratosis. En un pie insensible, el paciente no lo nota. Desbridar para ver el lecho, descargar y derivar a la unidad de pie diabético evita que una lesión de milímetros termine en una osteomielitis o una amputación.
◆Raspar antes de biopsiar en el talón
El talón negro se elimina raspando la capa córnea con un bisturí, sin anestesia ni sangre. Es la prueba diagnóstica más barata y evita biopsias innecesarias en adolescentes deportistas. Si el pigmento sigue ahí después de raspar, el razonamiento cambia y hay que excluir un melanoma acral.
◆La lesión por presión es una pirámide invertida
El músculo y la grasa sufren antes y más que la piel, de modo que una mancha violácea con piel intacta puede ocultar necrosis profunda. Anote la fecha de la inmovilización que la causó, porque la lesión de tejidos profundos se hace visible a las 48-72 horas y puede atribuirse erróneamente a los cuidados del hospital.
◆No toda erosión sacra es una lesión por presión
La dermatitis asociada a la incontinencia, el intertrigo candidiásico, los desgarros cutáneos, las quemaduras por adhesivos, la dermatitis de contacto por productos de barrera y el herpes simple en pacientes inmunodeprimidos se confunden con estadios 2. El diagnóstico correcto cambia el tratamiento y también los indicadores de calidad del centro.
◆El hueso expuesto no es sinónimo de osteomielitis
Muchas úlceras de estadio 4 con hueso visible no tienen osteomielitis en la biopsia, y la resonancia confunde remodelado con infección. Los antibióticos prolongados sin cirugía no han demostrado beneficio. La biopsia ósea, idealmente durante el desbridamiento quirúrgico, decide si hay que tratar y con qué.
◆La escara seca del talón isquémico se respeta
En un talón con arteriopatía, la escara seca, adherida y sin signos de infección actúa como una cubierta biológica. Desbridarla sin revascularizar abre una herida que no cicatrizará. Valore pulsos e índice tobillo-brazo, descargue el talón y deje la escara mientras no haya fluctuación, eritema o exudado.
◆Las formas geométricas cuentan una historia
Círculos regulares en la espalda sugieren ventosas; un anillo en la frente, un juguete con ventosa; líneas paralelas en el antebrazo de un niño, que se chupa la piel. Cuando la forma no coincide con ningún objeto que la historia explique, o la localización es de riesgo, la púrpura geométrica es un motivo para valorar maltrato.
◆El Koebner de un vitíligo condiciona la cirugía
Los injertos epidérmicos por ampolla de succión y los trasplantes de melanocitos fracasan cuando el vitíligo está activo, porque la zona donante y la receptora pueden despigmentarse. Antes de indicarlos, compruebe al menos un año de estabilidad, ausencia de lesiones nuevas y ausencia de Koebner, y pregunte por la zona donante.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2010) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
ClasificaciónDe úlcera de grado 1-4 a lesión por presión con seis categorías y guía internacional de cuarta edición
El libro empleaba los cuatro grados de la EPUAP de 2001 y el término úlcera por presión. En 2016 el panel estadounidense adoptó el término lesión por presión, que incluye las lesiones con piel intacta, numeró los estadios con cifras arábigas y añadió la lesión de tejidos profundos, la no estadificable y las lesiones por dispositivos médicos y de mucosas; la guía internacional EPUAP, NPIAP y PPPIA de 2019 integró estas definiciones. La cuarta edición, elaborada con metodología GRADE, publicó en línea sus capítulos de prevención en febrero de 2025 y la versión completa de prevención y tratamiento en 2026. En la práctica, el dermatólogo debe usar el sistema de estadios vigente en su centro, documentar la lesión de tejidos profundos como tal y no estadificar las lesiones de mucosas.
Fuentes: Edsberg LE, et al. J Wound Ostomy Continence Nurs. 2016 PMID: 27749790. EPUAP, NPIAP, PPPIA. Guía internacional de práctica clínica. 2019. EPUAP, NPIAP, PPPIA. Guía internacional, 4.ª ed. 2025-2026.EspañaLesiones relacionadas con la dependencia: presión, humedad, fricción y combinadas
El capítulo trataba la fricción como un factor que acelera la úlcera por presión y no distinguía la lesión por humedad. En España, el grupo GNEAUPP propuso un modelo teórico que agrupa las lesiones relacionadas con la dependencia en siete tipos según su mecanismo: presión, humedad, fricción, combinadas de presión y humedad, de presión y fricción, multifactoriales y por factores coadyuvantes. El modelo se ha difundido en los protocolos de los servicios de salud autonómicos y obliga a identificar el mecanismo antes de elegir la prevención y el tratamiento local. Las revisiones sistemáticas recientes respaldan que los programas estructurados de cuidado de la piel, con limpiadores poco irritantes y productos barrera, previenen y tratan la dermatitis asociada a la incontinencia mejor que el agua y jabón, sin superioridad clara de un producto concreto.
Fuentes: García-Fernández FP, et al. J Nurs Scholarsh. 2014 PMID: 24118691. Fastner A, et al. Int J Nurs Stud. 2023 PMID: 37099847.EvidenciaEscalas, cambios posturales y superficies: qué ha demostrado la evidencia
El libro recomendaba girar al paciente cada dos horas y consideraba la escala de Braden la mejor herramienta. Un metanálisis de sesenta estudios le atribuye una sensibilidad del 78 % y una especificidad del 72 %, con un punto de corte óptimo de 18, y advierte de su peor rendimiento en ancianos y en cuidados intensivos. La revisión Cochrane de 2020 no encontró diferencias claras entre cambios posturales cada dos, tres o cuatro horas, ni entre inclinaciones de 30 y 90 grados, con evidencia de certeza baja o muy baja; los intervalos más largos sobre una superficie adecuada liberan tiempo de enfermería sin aumentar las lesiones. El metaanálisis en red Cochrane de 2021 señala que las superficies de aire reactivas y de presión alterna reducen la incidencia frente a la espuma convencional, y que estas últimas son probablemente las más coste-efectivas.
Fuentes: Huang C, et al. Nurs Open. 2021 PMID: 33630407. Gillespie BM, et al. Cochrane Database Syst Rev. 2020 PMID: 32484259. Shi C, et al. Cochrane Database Syst Rev. 2021 PMID: 34398473.TerapéuticaApósitos profilácticos de silicona y suplementos nutricionales: beneficio modesto
En 2010 la prevención se basaba en superficies y cambios posturales, y la nutrición se apoyaba en dos ensayos pequeños en pacientes críticos. La revisión Cochrane de apósitos y agentes tópicos encontró que los apósitos de silicona en sacro y talones podrían reducir la incidencia de lesiones de cualquier estadio, con un riesgo relativo de 0,25 pero certeza baja, mientras que la mayoría de cremas y lociones no mostraron beneficio claro. La revisión Cochrane de nutrición de 2024, con 33 ensayos, concluye que los suplementos de energía, proteína y micronutrientes apenas cambian la incidencia, pero pueden aumentar ligeramente el número de úlceras cicatrizadas, y que los suplementos de colágeno probablemente reducen la superficie. Las guías mantienen el cribado nutricional sistemático y suplementar al paciente desnutrido o en riesgo.
Fuentes: Moore ZE, Webster J. Cochrane Database Syst Rev. 2018 PMID: 30537080. Langer G, et al. Cochrane Database Syst Rev. 2024 PMID: 38345088.DiagnósticoOsteomielitis y carcinoma sobre la úlcera por presión: biopsia antes que antibiótico
El libro proponía la gammagrafía y la biopsia ósea para diagnosticar la osteomielitis y mencionaba la úlcera de Marjolin como complicación rara y agresiva. Una revisión sistemática de 2019 no encontró beneficio del tratamiento antibiótico de la osteomielitis sacra sin desbridamiento y cobertura quirúrgica, comprobó que muchos huesos expuestos no están infectados en la biopsia y que la resonancia no separa bien osteomielitis de remodelado; propone tratar solo cuando se va a cerrar la herida, con duraciones que no superen seis semanas. Respecto al carcinoma epidermoide sobre úlceras crónicas, una revisión sistemática de 2021 confirma su mayor agresividad y tasa de metástasis ganglionares, la necesidad de escisión amplia y la utilidad del estudio ganglionar, por lo que toda úlcera que cambie de aspecto debe biopsiarse.
Fuentes: Wong D, et al. Clin Infect Dis. 2019 PMID: 29986022. Kanth AM, et al. J Burn Care Res. 2021 PMID: 32805009.GuíasEl callo del pie diabético en la guía IWGDF de 2023
Rook recogía la asociación entre callo, presión plantar alta, neuropatía y úlcera diabética, y recomendaba desbridar y descargar con ortesis. La guía de prevención del Grupo de Trabajo Internacional sobre el Pie Diabético de 2023 estratifica el riesgo con monofilamento y valoración arterial, recomienda tratar cualquier lesión preulcerosa, incluidos callos, ampollas y hemorragias, por un profesional formado, prescribir calzado terapéutico con efecto de descarga demostrado durante la marcha para evitar recidivas, considerar la monitorización de la temperatura cutánea en riesgo alto y la tenotomía del flexor en el dedo en martillo flexible con lesión preulcerosa apical. También aconseja ejercicios supervisados de pie y tobillo y establece que aumentar la actividad en unos mil pasos diarios es seguro. Para la infección y la osteomielitis remite a la guía conjunta IWGDF e IDSA del mismo año.
Fuentes: Bus SA, et al. Diabetes Metab Res Rev. 2024 PMID: 37302121.DermatoscopiaTalón negro: dermatoscopia y raspado evitan biopsias
La edición de 2010 citaba la epiluminiscencia como prometedora y el raspado como prueba diagnóstica. Hoy la dermatoscopia es la exploración inicial: muestra glóbulos y lagunas rojo-negruzcos o violáceos homogéneos y bien delimitados, a veces sobre las crestas, sin red ni estructuras melanocíticas. Este último detalle importa, porque el pigmento hemorrágico sobre crestas puede imitar el patrón de crestas paralelas del melanoma acral; los tonos rojizos y la desaparición con el raspado resuelven la duda. Varios autores han insistido en que raspar la capa córnea en consulta elimina la necesidad de biopsia en la gran mayoría de casos. Cuando el pigmento persiste tras raspar o la lesión aparece en un adulto mayor sin antecedente deportivo, la biopsia sigue siendo obligada.
Fuentes: Rubegni P, et al. G Ital Dermatol Venereol. 2012 PMID: 22370581. Googe AB, et al. Postgrad Med J. 2014 PMID: 25378707.EvidenciaCallos y ampollas por fricción: lo que han aportado los ensayos
El libro basaba el tratamiento de los callos en el desbridamiento y las ortesis, y para las ampollas citaba antitranspirantes, plantillas de neopreno y calcetines dobles con resultados contradictorios. Un ensayo controlado con 202 pacientes mostró que los parches de ácido salicílico al 40 % aplicados bajo supervisión podológica resolvieron más helomas a los tres meses que el bisturí, retrasaron la recidiva, redujeron el dolor y fueron coste-efectivos, siempre excluyendo a diabéticos, pacientes con isquemia o piel frágil. En prevención de ampollas, una revisión sistemática de 2017 sobre actividades al aire libre encontró escasa evidencia de calidad para calcetines y antitranspirantes, y una confianza moderada en que la cinta de papel aplicada sobre los puntos de roce previene ampollas en corredores de larga distancia.
Fuentes: Farndon LJ, et al. J Foot Ankle Res. 2013 PMID: 24063387. Worthing RM, et al. Wilderness Environ Med. 2017 PMID: 28602272.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
C.T.C. Kennedy, D.A.R. Burd, D. Creamer. Capítulo 28, «Mechanical and Thermal Injury». En: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C, eds. Rook’s Textbook of Dermatology. 8.ª ed. Oxford: Wiley-Blackwell; 2010. Consultado en su edición original en inglés.
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Edsberg LE, Black JM, Goldberg M, McNichol L, Moore L, Sieggreen M. Revised National Pressure Ulcer Advisory Panel Pressure Injury Staging System: revised pressure injury staging system. J Wound Ostomy Continence Nurs. 2016;43(6):585-597. PMID: 27749790.
- European Pressure Ulcer Advisory Panel, National Pressure Injury Advisory Panel, Pan Pacific Pressure Injury Alliance. Prevention and treatment of pressure ulcers/injuries: clinical practice guideline. The international guideline. 3.ª ed. EPUAP/NPIAP/PPPIA; 2019.
- European Pressure Ulcer Advisory Panel, National Pressure Injury Advisory Panel, Pan Pacific Pressure Injury Alliance. Prevention and treatment of pressure ulcers/injuries: clinical practice guideline. 4.ª ed. Publicación en línea por capítulos, 2025-2026.
- García-Fernández FP, Agreda JJ, Verdú J, Pancorbo-Hidalgo PL. A new theoretical model for the development of pressure ulcers and other dependence-related lesions. J Nurs Scholarsh. 2014;46(1):28-38. PMID: 24118691.
- Huang C, Ma Y, Wang C, Jiang M, Yuet Foon L, Lv L, et al. Predictive validity of the Braden scale for pressure injury risk assessment in adults: a systematic review and meta-analysis. Nurs Open. 2021;8(5):2194-2207. PMID: 33630407.
- Gillespie BM, Walker RM, Latimer SL, Thalib L, Whitty JA, McInnes E, et al. Repositioning for pressure injury prevention in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2020;6(6):CD009958. PMID: 32484259.
- Shi C, Dumville JC, Cullum N, Rhodes S, McInnes E, Goh EL, et al. Beds, overlays and mattresses for preventing and treating pressure ulcers: an overview of Cochrane Reviews and network meta-analysis. Cochrane Database Syst Rev. 2021;8(8):CD013761. PMID: 34398473.
- Moore ZE, Webster J. Dressings and topical agents for preventing pressure ulcers. Cochrane Database Syst Rev. 2018;12(12):CD009362. PMID: 30537080.
- Langer G, Wan CS, Fink A, Schwingshackl L, Schoberer D. Nutritional interventions for preventing and treating pressure ulcers. Cochrane Database Syst Rev. 2024;2(2):CD003216. PMID: 38345088.
- Fastner A, Hauss A, Kottner J. Skin assessments and interventions for maintaining skin integrity in nursing practice: an umbrella review. Int J Nurs Stud. 2023;143:104495. PMID: 37099847.
- Wong D, Holtom P, Spellberg B. Osteomyelitis complicating sacral pressure ulcers: whether or not to treat with antibiotic therapy. Clin Infect Dis. 2019;68(2):338-342. PMID: 29986022.
- Kanth AM, Heiman AJ, Nair L, Giammarino A, Carpenter C, Ricci JA, et al. Current trends in management of Marjolin’s ulcer: a systematic review. J Burn Care Res. 2021;42(2):144-151. PMID: 32805009.
- Bus SA, Sacco ICN, Monteiro-Soares M, Raspovic A, Paton J, Rasmussen A, et al. Guidelines on the prevention of foot ulcers in persons with diabetes (IWGDF 2023 update). Diabetes Metab Res Rev. 2024;40(3):e3651. PMID: 37302121.
- Farndon LJ, Vernon W, Walters SJ, Dixon S, Bradburn M, Concannon M, et al. The effectiveness of salicylic acid plasters compared with ‘usual’ scalpel debridement of corns: a randomised controlled trial. J Foot Ankle Res. 2013;6(1):40. PMID: 24063387.
- Worthing RM, Percy RL, Joslin JD. Prevention of friction blisters in outdoor pursuits: a systematic review. Wilderness Environ Med. 2017;28(2):139-149. PMID: 28602272.
- Zhang X, Lei L, Jiang L, Fu C, Huang J, Hu Y, et al. Characteristics and pathogenesis of Koebner phenomenon. Exp Dermatol. 2023;32(4):310-323. PMID: 36394984.
- Rubegni P, Feci L, Fimiani M. Talon noir: utility of dermoscopy for differential diagnosis with respect to other acral skin growths. G Ital Dermatol Venereol. 2012;147(1):133-134. PMID: 22370581.
- Googe AB, Schulmeier JS, Jackson AR, Brodell RT. Talon noir: paring can eliminate the need for a biopsy. Postgrad Med J. 2014;90(1070):730-731. PMID: 25378707.
