Lesión descamativa que crece en piel fotodañada: separar carcinoma epidermoide, queratoacantoma y enfermedad de Bowen de sus imitadores benignos y biopsiar sin demora
Sobre el capítulo 29, «Tumores escamosos» · Urgencias dermatológicas (Fitzpatrick y High), 2018
Una pápula costrosa que sangra, un nódulo crateriforme que ha aparecido en un mes o una placa roja que no cede con corticoides llegan con frecuencia a urgencias y a atención primaria. Esta lectura ordena los tumores queratinocíticos por lo que cambia la conducta: qué ritmo de crecimiento obliga a biopsiar esa misma semana, cómo tomar una muestra que permita valorar la invasión, qué imitadores benignos tranquilizan y cuándo derivar a cirugía o a comité. Se actualiza a octubre de 2026 con la guía europea de 2026, la inmunoterapia adyuvante y la quimioprevención.
Obra de referencia: Fitzpatrick JE, High WA (eds.), Urgencias dermatológicas, 1.ª ed. (Elsevier España, 2018; edición española de Urgent Care Dermatology: Symptom-Based Diagnosis). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 18 min de lectura.
En 20 segundos
- Una lesión descamativa o costrosa que crece en semanas o meses sobre piel fotodañada debe biopsiarse sin esperar a que «madure»: el queratoacantoma y el carcinoma epidermoide agresivo comparten ese ritmo.
- La biopsia útil es la que incluye dermis: afeitado profundo, sacabocados amplio o incisión que atraviese el borde. Una muestra superficial puede impedir separar queratoacantoma, carcinoma bien diferenciado e invasión.
- La enfermedad de Bowen es un carcinoma intraepidérmico: una placa roja, descamativa y bien delimitada que no responde a corticoides. Admite cirugía, fotodinámica o tópicos según localización y cicatrización.
- El riesgo del carcinoma epidermoide lo marcan el tamaño, la profundidad, la invasión perineural, la diferenciación, la localización y la inmunosupresión; esos datos deciden margen, cirugía micrográfica, imagen y comité.
- El queratoacantoma se trata como un carcinoma epidermoide bien diferenciado: aunque pueda involucionar, no se puede predecir cuál lo hará, y una minoría se comporta como un carcinoma convencional.
- La queratosis liquenoide benigna y la queratosis seborreica inflamada imitan al carcinoma; ante la duda, afeitado con estudio histológico y nunca crioterapia sobre una lesión sin diagnóstico.
Claves de la lectura
La velocidad de crecimiento es el primer filtro de urgencia
En urgencias y en atención primaria la pregunta más rentable no es qué aspecto tiene la lesión, sino desde cuándo existe y cuánto ha cambiado. Una pápula o un nódulo queratósico que aparece en pocas semanas en el dorso de la mano, la cara o el cuero cabelludo de una persona mayor con daño solar obliga a pensar en queratoacantoma o en carcinoma epidermoide agresivo. Una lesión estable durante años suele ser benigna, aunque hay excepciones. El sangrado espontáneo, el dolor nuevo, la induración que se palpa por debajo de la escama y los antecedentes de cáncer cutáneo, trasplante, linfoma o leucemia linfocítica crónica bajan el umbral de biopsia. Una persona con un primer cáncer queratinocítico tiene alrededor de un 50 % de probabilidad de desarrollar otro en pocos años, así que la exploración completa forma parte de la consulta.
Tomar una biopsia que permita valorar invasión y riesgo
La muestra debe alcanzar la dermis reticular. En lesiones planas sirve el afeitado profundo en platillo; en nódulos, un sacabocados amplio o una incisión fusiforme que cruce el centro y un borde; en lesiones pequeñas, la extirpación con margen estrecho resuelve diagnóstico y tratamiento a la vez. En un nódulo crateriforme conviene que el patólogo vea la arquitectura completa, porque el queratoacantoma se reconoce por su silueta y no por células aisladas. La petición debe decir que la lesión creció rápido, si el paciente está inmunodeprimido, su localización exacta y si se sospecha queratoacantoma: sin esa información, el informe suele limitarse a «carcinoma epidermoide bien diferenciado». La fotografía clínica antes de biopsiar evita después dudas sobre el sitio que hay que reintervenir.
Enfermedad de Bowen: un carcinoma in situ que se disfraza de eccema
El carcinoma epidermoide in situ se presenta como una placa eritematosa, descamativa, de bordes nítidos y crecimiento horizontal lento, a veces erosionada, verrugosa o pigmentada. Que sea solitaria y que no responda a corticoides es el dato que debe hacer sospechar frente a la psoriasis o el eccema numular. En dermatoscopia son típicos los vasos glomerulares agrupados con escama amarillenta. Si se deja evolucionar, una fracción pasa a carcinoma invasivo; un nódulo o una ulceración sobre la placa sugieren ese paso y piden biopsia de esa zona. En genitales y región perianal la lesión equivalente suele estar relacionada con virus del papiloma humano; hoy se nombra como neoplasia intraepitelial escamosa de alto grado y exige explorar a la pareja, cribar el ano en personas con VIH y valorar la vacunación.
Carcinoma epidermoide invasivo: los factores de riesgo deciden margen, imagen y comité
La mayoría de los carcinomas epidermoides cutáneos se curan con cirugía, pero una minoría recidiva o metastatiza en ganglios. Elevan el riesgo un diámetro de 2 cm o más, una profundidad mayor de 6 mm o más allá de la grasa, la invasión perineural, la histología poco diferenciada o desmoplásica, la localización en labio u oreja, la recidiva y la inmunosupresión. El tratamiento de elección es la extirpación con estudio de márgenes; la cirugía micrográfica se reserva para tumores de alto riesgo, recidivados o en zonas donde importa ahorrar tejido. El raspado con electrocoagulación y la crioterapia solo caben en lesiones pequeñas y de bajo riesgo, porque no dan margen. Siempre hay que palpar las cadenas ganglionares de drenaje y, en tumores de riesgo alto, pedir ecografía ganglionar y presentar el caso en comité.
Queratoacantoma: tratarlo aunque pueda involucionar
El queratoacantoma es un tumor de origen infundibular que crece en semanas como un nódulo en cúpula con un tapón córneo central. Muchos involucionan en meses, pero no hay forma de saber cuál lo hará, y una minoría se comporta como un carcinoma epidermoide con capacidad metastásica; por eso se trata siempre. La extirpación completa es la norma. En lesiones grandes en zonas difíciles o en pacientes frágiles se pueden usar metotrexato o 5-fluorouracilo intralesionales, con biopsia previa y seguimiento estrecho; las pautas deben seguir el protocolo del servicio. Los queratoacantomas múltiples o eruptivos obligan a buscar una causa: fármacos como los inhibidores de BRAF o los inhibidores de puntos de control, traumatismo previo, xeroderma pigmentoso o síndrome de Muir-Torre si se acompañan de neoplasias sebáceas.
Los imitadores benignos tranquilizan solo después de confirmarlos
La queratosis liquenoide benigna aparece de forma brusca en el escote, los antebrazos o la cara, sobre todo en mujeres con daño solar, como una pápula rosada o violácea con escama fina, a menudo junto a un lentigo solar en regresión. La queratosis seborreica inflamada conserva el aspecto «pegado» y suele acompañarse de muchas otras queratosis; cuando se irrita, el halo eritematoso la delata, pero sin halo puede ser indistinguible de un carcinoma. Ambas son benignas y pueden no tratarse, pero solo cuando el diagnóstico es seguro. Ante cualquier duda, el afeitado con estudio histológico resuelve el problema y a la vez trata la lesión. La crioterapia de una lesión sin diagnóstico es el error que convierte un carcinoma tratable en una recidiva profunda sin muestra.
Repaso: tumores queratinocíticos por grado de urgencia
Las entidades se agrupan según la prisa que imponen: lo que hay que biopsiar ya, los contextos que modifican el riesgo y los simuladores benignos.
Biopsia esta semana
Carcinoma epidermoide invasivo
Nódulo queratósico indurado que crece- Clínica
- Pápula, nódulo o placa con escama, costra o úlcera sobre piel fotodañada; puede sangrar o doler.
- Diagnóstico
- Biopsia con dermis; palpación ganglionar y estadificación si hay factores de riesgo.
- Tratamiento
- Extirpación con estudio de márgenes; cirugía micrográfica en alto riesgo; radioterapia si no es operable.
Queratoacantoma
Cráter con tapón córneo en semanas- Clínica
- Nódulo en cúpula con queratina central, de crecimiento muy rápido en zona fotoexpuesta o traumatizada.
- Diagnóstico
- Incisión o extirpación que muestre la arquitectura; avisar al patólogo de la sospecha.
- Tratamiento
- Extirpación; intralesionales en casos seleccionados con seguimiento.
Carcinoma epidermoide in situ
Placa roja nítida que no cede- Clínica
- Placa descamativa bien delimitada, solitaria, de crecimiento lento; piernas, cabeza o dedos.
- Diagnóstico
- Dermatoscopia con vasos glomerulares; biopsia para confirmar y descartar invasión.
- Tratamiento
- Cirugía, terapia fotodinámica o 5-fluorouracilo tópico según tamaño y cicatrización.
Neoplasia intraepitelial genital o anal
Placa persistente asociada a VPH- Clínica
- Placa roja aterciopelada en glande o vulva, o lesión perianal persistente.
- Diagnóstico
- Biopsia; estudio de VPH y VIH; exploración anal en personas de riesgo.
- Tratamiento
- Unidad especializada; cirugía, imiquimod o ablación según caso.
Contextos que cambian el riesgo
Paciente inmunodeprimido
Tumores más numerosos y agresivos- Clínica
- Trasplantados, leucemia linfocítica crónica o fármacos inmunosupresores; lesiones múltiples.
- Diagnóstico
- Biopsia ante la mínima duda y revisión completa periódica.
- Tratamiento
- Cirugía precoz; ajustar inmunosupresión con el equipo de trasplante.
Queratoacantomas eruptivos
Brote múltiple tras un fármaco- Clínica
- Múltiples nódulos queratósicos, a menudo pruriginosos, tras iniciar inhibidores de BRAF o de puntos de control.
- Diagnóstico
- Biopsia de una o dos lesiones; revisar medicación y antecedentes.
- Tratamiento
- Coordinar con oncología; cirugía, intralesionales o retinoides orales según número.
Queratoacantoma centrífugo marginado
Anillo que se expande sin parar- Clínica
- Placa anular con borde queratósico elevado y centro atrófico, de gran tamaño.
- Diagnóstico
- Biopsia del borde activo.
- Tratamiento
- Unidad de oncología cutánea; opciones sistémicas o intralesionales.
Simuladores benignos
Queratosis liquenoide benigna
Pápula rosada brusca sobre lentigo- Clínica
- Lesión única de 3 a 10 mm, rosada, violácea o parda, con escama fina; a veces picor o escozor.
- Diagnóstico
- Afeitado si hay duda; histología liquenoide sin atipia.
- Tratamiento
- No precisa; el afeitado diagnóstico suele bastar.
Queratosis seborreica inflamada
Aspecto pegado con halo rojo- Clínica
- Papiloma irritado, a veces con halo eritematoso, entre muchas otras queratosis.
- Diagnóstico
- Clínica y dermatoscopia; biopsia si falta el halo o hay rasgos de melanoma.
- Tratamiento
- Afeitado si molesta; crioterapia solo con diagnóstico seguro.
Acantomas y disqueratoma verrugoso
Raros, solo con histología- Clínica
- Pápula queratósica solitaria indistinguible de otras lesiones; el disqueratoma puede tener poro central.
- Diagnóstico
- Histología con acantólisis o epidermólisis focales.
- Tratamiento
- La extirpación diagnóstica es curativa.
Contrastes que resuelven la duda
Cuatro parejas que se confunden en la primera visita y la pista que ayuda a separarlas antes de que llegue la histología.
Queratoacantoma frente a carcinoma epidermoide convencional
- Pista
- El queratoacantoma crece en semanas con un cráter simétrico y tapón central; el carcinoma convencional crece en meses, es más irregular y se ulcera.
- Prueba
- Biopsia que muestre la arquitectura completa; el afeitado superficial no basta.
- Implicación
- La conducta es similar: ambos se extirpan; no se espera a la involución.
Enfermedad de Bowen frente a psoriasis o eccema numular
- Pista
- Placa única, de bordes nítidos, que no responde a corticoides y crece lentamente en piel fotoexpuesta.
- Prueba
- Dermatoscopia con vasos glomerulares agrupados; biopsia confirmatoria.
- Implicación
- Insistir con corticoides retrasa el diagnóstico de un carcinoma.
Queratosis liquenoide benigna frente a carcinoma basocelular superficial o Bowen
- Pista
- Aparición brusca en semanas, a menudo con un lentigo contiguo y granulado gris en dermatoscopia.
- Prueba
- Afeitado diagnóstico.
- Implicación
- Si la histología es liquenoide sin atipia, no se requiere más tratamiento.
Queratosis seborreica inflamada frente a carcinoma epidermoide o melanoma
- Pista
- Otras queratosis semejantes, superficie cerebriforme y halo eritematoso regular.
- Prueba
- Dermatoscopia; biopsia si hay colores o estructuras atípicas.
- Implicación
- Lo que no se reconoce con seguridad no se congela.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si llega a urgencias un hombre de 72 años con un nódulo de 1,5 cm en el dorso de la mano que apareció hace cinco semanas, con un cráter de queratina
Lo trataría como un queratoacantoma o un carcinoma epidermoide hasta tener histología. Exploraría toda la piel y palparía la región epitroclear y la axila. Si el tamaño lo permite, haría una extirpación con margen clínico de unos milímetros; si no, una incisión fusiforme que atraviese el centro y un borde, indicando en la petición el crecimiento rápido y la sospecha de queratoacantoma. Preguntaría por fármacos inmunosupresores y por tratamientos oncológicos recientes. No haría crioterapia ni raspado superficial. Citaría para revisar la histología en dos semanas y decidir si hacen falta ampliación o estadificación.
Si una mujer de 80 años con úlceras venosas tiene en la pierna una placa roja descamativa de 3 cm que no mejoró con corticoides
Pensaría en una enfermedad de Bowen y haría primero una dermatoscopia buscando vasos glomerulares agrupados; después, una biopsia con sacabocados de 4 mm en la zona más infiltrada. Si se confirma un carcinoma in situ sin invasión, evitaría en lo posible una extirpación con injerto en una pierna con mala cicatrización. Preferiría terapia fotodinámica con aminolevulinato de metilo o 5-fluorouracilo tópico, explicando la reacción inflamatoria esperada. Pediría control a los tres meses y volvería a biopsiar cualquier zona que persista o se engrose.
Si un trasplantado renal consulta por cuatro lesiones costrosas nuevas en el cuero cabelludo en los últimos dos meses
Lo vería en la misma semana. Biopsiaría las lesiones más induradas o de crecimiento más rápido y trataría las queratosis actínicas del campo. Comprobaría si recibe azatioprina, voriconazol u otros fármacos fotosensibilizantes y comentaría con nefrología la posibilidad de reducir la inmunosupresión o cambiar a un inhibidor de mTOR. Haría una exploración ganglionar cervical y pediría ecografía si algún tumor tiene factores de riesgo. Programaría revisiones cada tres a seis meses y reforzaría la fotoprotección. No le prometería beneficio de la nicotinamida oral, porque el ensayo en trasplantados no lo demostró.
Si una mujer de 55 años presenta en el escote una pápula rosada de 7 mm, con escama fina, que apareció en tres semanas junto a un lentigo solar
Mi primera sospecha sería una queratosis liquenoide benigna, pero no lo afirmaría sin histología, porque un carcinoma basocelular superficial o una enfermedad de Bowen pueden tener ese aspecto. Haría dermatoscopia y, si no es concluyente, un afeitado que incluya algo de dermis, que sirve a la vez como tratamiento. Le explicaría que la lesión suele ser benigna y puede desaparecer sola en meses. Si el informe es liquenoide sin atipia, no haría nada más; si muestra carcinoma, la remitiría para tratamiento definitivo.
Si un paciente con melanoma metastásico en tratamiento con un inhibidor de puntos de control desarrolla una docena de nódulos queratósicos pruriginosos en las piernas
Pensaría en queratoacantomas eruptivos o carcinomas epidermoides asociados al fármaco. Biopsiaría dos lesiones representativas para confirmar el diagnóstico y avisaría al oncólogo responsable antes de cualquier cambio terapéutico, porque la inmunoterapia suele poder mantenerse. Trataría las lesiones aisladas con cirugía o con corticoides intralesionales y, si son numerosas, valoraría un retinoide oral con el equipo de oncología. Documentaría con fotografía para medir la evolución. Revisaría también la piel fotoexpuesta en busca de otros tumores.
Perlas de examen y de consulta
◆Escribir la sospecha en la petición
El patólogo diagnostica mejor lo que se le explica. Una nota que diga «nódulo crateriforme de cuatro semanas en paciente trasplantado» cambia la lectura de una muestra y puede convertir un «carcinoma bien diferenciado» en un queratoacantoma, o señalar que hay que buscar invasión perineural.
◆La escama esconde la base
Antes de biopsiar una lesión costrosa conviene retirar suavemente la costra o la queratina para ver y palpar la base. La induración por debajo de una costra es el dato clínico que mejor sugiere invasión, y señala la zona que debe incluir la muestra. Si no hay induración y la lesión es plana, el afeitado profundo suele bastar.
◆Labio y oreja suben el riesgo
Un carcinoma epidermoide en el borde bermellón o en el pabellón auricular tiene más probabilidad de metastatizar en ganglios que el mismo tumor en el tronco. En estas localizaciones conviene una cirugía con control de márgenes, valorar la cirugía micrográfica y palpar las cadenas cervicales y la parótida en cada revisión.
◆Bowen en el dedo, piensa en VPH
Una enfermedad de Bowen periungueal o en un dedo, sobre todo si es verrugosa y recidivante, suele estar relacionada con tipos de alto riesgo de VPH. Merece biopsia, tratamiento con control histológico y, en ocasiones, exploración genital y anal del paciente o de su pareja, además de valorar la vacunación frente al VPH.
◆Muchos queratoacantomas, mirar la medicación
Los brotes de queratoacantomas aparecen tras inhibidores de BRAF, inhibidores de puntos de control y otros fármacos. Antes de etiquetar un síndrome raro, conviene revisar la lista de tratamientos y su fecha de inicio. La relación temporal orienta el manejo y evita suspender sin necesidad un tratamiento oncológico eficaz.
◆La crioterapia no es una prueba diagnóstica
Congelar una lesión dudosa elimina la muestra y puede dejar un tumor residual profundo cubierto por cicatriz. Si no se sabe con certeza qué es, el afeitado o la biopsia van primero; la crioterapia, después y solo en lesiones benignas o premalignas confirmadas.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2018) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRXLa guía europea de 2026 reorganiza el diagnóstico y la estadificación
La actualización de 2026 de la guía de la EADO, el EDF, la ESTRO, la UEMS y la EORTC separa el carcinoma epidermoide común, que es la inmensa mayoría y se trata con facilidad, del carcinoma «difícil de tratar», que agrupa en cinco categorías: tumores comunes complejos por sus características o por el paciente, enfermedad localmente avanzada y metástasis locorregionales o a distancia. Insiste en que el diagnóstico es clínico y dermatoscópico, pero siempre se confirma con histología, y recomienda estadificar con la 8.ª edición del AJCC o con el sistema del Brigham and Women’s Hospital. Entre las medidas de prevención incluye la fotoprotección y la nicotinamida oral en pacientes de riesgo. El libro, de 2018, no contemplaba esta clasificación orientada al tratamiento.
Fuente: Stratigos AJ, et al. Eur J Cancer. 2026;243:116763. PMID: 42248744.Actualización DermRXTratamiento: cirugía con margen y anti-PD-1 en la enfermedad avanzada
La segunda parte de la guía de 2026 mantiene la extirpación con evaluación posoperatoria de márgenes o la cirugía micrográfica como primera línea del carcinoma primario y reserva la radioterapia para quien no es candidato a cirugía. Las adenopatías macroscópicas se deciden en comité multidisciplinar. Para el tumor localmente avanzado o metastásico no curable con cirugía o radioterapia, los anti-PD-1 son la primera línea sistémica y el cemiplimab es el fármaco aprobado por la Agencia Europea de Medicamentos. En segunda línea se valoran ensayos clínicos, cetuximab, quimioterapia o radioterapia. Es un cambio radical respecto a 2018, cuando la obra solo contemplaba cirugía, raspado, crioterapia y radioterapia.
Fuente: Stratigos AJ, et al. Eur J Cancer. 2026;243:116764. PMID: 42263355.Actualización DermRXCemiplimab adyuvante en tumores de riesgo muy alto
El ensayo de fase 3 C-POST aleatorizó a 415 pacientes con carcinoma epidermoide cutáneo ya operado y radiado, con rasgos de riesgo muy alto como extensión extracapsular ganglionar, tres o más ganglios afectados, invasión ósea, metástasis en tránsito o invasión perineural. El cemiplimab redujo el riesgo de recidiva o muerte (cociente de riesgos 0,32) y la supervivencia libre de enfermedad a 24 meses fue del 87,1 % frente al 64,1 % con placebo, con más efectos adversos de grado 3 o superior (23,9 % frente a 14,2 %). La guía europea indica que la decisión se tome en comité. Su financiación y condiciones de uso en España deben comprobarse antes de prescribirlo.
Fuente: Rischin D, et al. N Engl J Med. 2025;393(8):774-785. PMID: 40454639.Actualización DermRXLa nicotinamida no protege al trasplantado
La nicotinamida oral (500 mg dos veces al día) reduce los cánceres queratinocíticos en personas inmunocompetentes de alto riesgo, pero el ensayo ONTRANS, en 158 receptores de trasplante de órgano sólido con al menos dos cánceres queratinocíticos en los cinco años previos, no encontró diferencias a los 12 meses: 207 tumores nuevos con nicotinamida frente a 210 con placebo. Tampoco hubo diferencias en queratosis actínicas ni en calidad de vida, aunque el ensayo se detuvo antes por reclutamiento insuficiente. En el trasplantado, la prevención sigue apoyándose en la fotoprotección, el tratamiento del campo, las revisiones frecuentes y el ajuste de la inmunosupresión. En España la nicotinamida se comercializa como complemento o fórmula magistral, sin indicación oncológica en ficha técnica.
Fuente: Allen NC, et al. N Engl J Med. 2023;388(9):804-812. PMID: 36856616.Actualización DermRXEnfermedad de Bowen: qué dicen los ensayos comparados
Un metaanálisis en red de nueve ensayos aleatorizados (672 pacientes y 844 lesiones) comparó cirugía, imiquimod, terapia fotodinámica, láser ablativo, fotodinámica asistida por láser, crioterapia y 5-fluorouracilo. Todas superaron al placebo. La cirugía fue la mejor en eliminación a largo plazo, seguida de la fotodinámica asistida por láser y la fotodinámica convencional; la crioterapia y el imiquimod quedaron los últimos, y la fotodinámica y el 5-fluorouracilo dieron mejor resultado estético. La calidad de los estudios es moderada o baja. En España, el aminolevulinato de metilo tiene indicación en ficha técnica para la enfermedad de Bowen, mientras que el imiquimod se usaría fuera de ficha técnica.
Fuente: Foerster Y, et al. J Dtsch Dermatol Ges. 2025;23(11):1373-1385. PMID: 40827908.Actualización DermRXQueratoacantomas y carcinomas eruptivos por fármacos
Una revisión de 172 casos publicados de queratoacantomas y carcinomas epidermoides eruptivos inducidos por fármacos muestra dos perfiles. Con los inhibidores de cinasas, los pacientes eran más jóvenes, tenían menos lesiones, predominaban en cabeza y cuello y se trataron sobre todo con cirugía. Con los inhibidores de puntos de control, los pacientes eran mayores, las lesiones eran múltiples, pruriginosas y de predominio en piernas, y se usaron con más frecuencia corticoides intralesionales o tópicos, retinoides orales y nicotinamida. Es un escenario que el libro de 2018 apenas recogía y que hoy aparece con frecuencia en pacientes oncológicos.
Fuente: Bray ER, et al. J Drugs Dermatol. 2025;24(5):476-481. PMID: 40327579.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Capítulo 29, «Tumores escamosos». En: Fitzpatrick JE, High WA, editores. Urgencias dermatológicas. 1.ª ed. Barcelona: Elsevier España; 2018. ISBN 978-84-9113-363-6. Edición española de Urgent Care Dermatology: Symptom-Based Diagnosis (Elsevier, 2018).
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Stratigos AJ, Dessinioti C, Garbe C, et al. European consensus-based interdisciplinary guideline for invasive cutaneous squamous cell carcinoma. Part 1: Diagnostics and prevention – Update 2026. Eur J Cancer. 2026;243:116763. PMID: 42248744.
- Stratigos AJ, Dessinioti C, Garbe C, et al. European consensus-based interdisciplinary guideline for invasive cutaneous squamous cell carcinoma: Part 2. Treatment – update 2026. Eur J Cancer. 2026;243:116764. PMID: 42263355.
- Rischin D, Porceddu S, Day F, et al. Adjuvant cemiplimab or placebo in high-risk cutaneous squamous-cell carcinoma. N Engl J Med. 2025;393(8):774-785. PMID: 40454639.
- Allen NC, Martin AJ, Snaidr VA, et al. Nicotinamide for skin-cancer chemoprevention in transplant recipients. N Engl J Med. 2023;388(9):804-812. PMID: 36856616.
- Foerster Y, Mayer K, Dechant M, et al. Interventions for Bowen’s disease: a systematic review and network meta-analysis of randomized controlled trials. J Dtsch Dermatol Ges. 2025;23(11):1373-1385. PMID: 40827908.
- Bray ER, Tordjman L, Nouri K. Clinical features and the management of drug-induced eruptive keratoacanthoma and squamous cell carcinoma: a review of 172 cases. J Drugs Dermatol. 2025;24(5):476-481. PMID: 40327579.
