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Calor, infrarrojos y quemaduras: del eritema ab igne a la úlcera de Marjolin, con la valoración y la reanimación que pide cada caso

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Calor, infrarrojos y quemaduras: del eritema ab igne a la úlcera de Marjolin, con la valoración y la reanimación que pide cada caso

Sobre la sección «Effects of heat and infrared radiation (experimental effects, erythema ab igne, heat-associated carcinomas); Burns (clinical aspects, cutaneous sequelae, electrical, laser and microwave burns, burns and skin neoplasia, abuse by burning); Miscellaneous reactions» del capítulo 28, «Mechanical and Thermal Injury» (C.T.C. Kennedy, D.A.R. Burd y D. Creamer) · Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed., 2010

La última sección del capítulo 28 recorre lo que el calor hace a la piel, desde la exposición crónica a radiación infrarroja que no llega a quemar hasta la quemadura grave que compromete la vida. Incluye el eritema ab igne y los carcinomas ligados al calor, la fisiopatología y la valoración de la quemadura por profundidad y superficie, la reanimación con líquidos, la descompresión, los criterios de derivación, el cuidado de la herida, las secuelas cicatriciales, las quemaduras eléctricas, por rayo, láser y microondas, la degeneración maligna de la cicatriz y las quemaduras por maltrato, y cierra con cuatro curiosidades útiles: dermografismo negro, «rusters», arrugas acuagénicas y ampollas por monóxido de carbono. Esta lectura lo reescribe para el dermatólogo y lo actualiza a octubre de 2026: reanimación iniciada con 2 mL/kg por punto de superficie y albúmina precoz según la guía de la American Burn Association, veinte minutos de agua corriente como primer auxilio, retroceso de la sulfadiazina argéntica, desbridamiento enzimático con bromelaína, sustitutos dérmicos y suspensiones celulares, láser fraccionado en la cicatriz, monitorización selectiva tras electrocución y herramientas basadas en la evidencia para reconocer la escaldadura infligida.

Eritema ab igneCarcinomas por calorProfundidad y superficieReanimación con líquidosCuidado de la heridaQuemadura eléctrica y rayoCicatriz y MarjolinQuemaduras por maltratoMonóxido de carbono

Obra de referencia: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C (eds.), Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed. (Wiley-Blackwell, 2010). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 34 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • El calor que no quema también daña: la exposición repetida a infrarrojos de estufas, bolsas de agua caliente, mantas eléctricas, asientos calefactados u ordenadores portátiles produce eritema ab igne, un reticulado pigmentado que señala a menudo un dolor crónico tratado con calor y que, tras décadas, puede albergar queratosis y carcinoma epidermoide.
  • En la quemadura aguda la profundidad y la superficie lo deciden todo: la regla de los nueves, el esquema de Lund y Browder y la palma con los dedos del paciente estiman la superficie sin contar el eritema; la reanimación se inicia hoy con 2 mL/kg por punto en adultos, se ajusta por diuresis y deriva a la unidad de quemados lo extenso, lo profundo, lo funcional y lo especial.
  • Las secuelas son terreno dermatológico: la cicatriz hipertrófica y su prurito se tratan con silicona, presión, corticoide intralesional y láser fraccionado y vascular; toda úlcera o nódulo que aparece en una cicatriz antigua exige biopsia por el riesgo de carcinoma epidermoide agresivo, y toda quemadura con patrón, simetría o historia incoherente obliga a pensar en maltrato.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

El eritema ab igne es la huella acumulada de un calor que nunca llegó a quemar

La radiación infrarroja, casi la mitad de la energía solar y la principal emisión de estufas y almohadillas térmicas, calienta los tejidos sin producir quemadura cuando la exposición es moderada. Tras una sola exposición aparece un eritema reticulado fugaz; con exposiciones repetidas se instaura una red de pigmento pardo con telangiectasias que acaba pareciendo una poiquilodermia, a veces con ampollas subepidérmicas, atrofia o hiperqueratosis. La histología recuerda al daño actínico: elastosis, atipia queratinocítica y pérdida de colágeno IV de la membrana basal. La distribución dibuja la fuente: cara externa de una pierna e interna de la otra en quien se sienta de lado ante el fuego, muslos con el portátil, región lumbar o abdomen con la bolsa de agua. El primer gesto es retirar la fuente; la pigmentación puede persistir meses o hacerse permanente.

2

Detrás de un eritema ab igne suele haber un dolor que alguien está tratando con calor

El libro ya señalaba la pancreatitis crónica y el cáncer como causas de aplicación repetida de calor abdominal, y la literatura reciente añade dismenorrea y endometriosis, lumbalgia crónica, gastroparesia y dolor neoplásico. Por eso la anamnesis debe preguntar por qué se aplica el calor y desde cuándo, y no limitarse a identificar el aparato. En ancianos que viven solos y se pegan a la estufa o al radiador, el hallazgo puede delatar hipotermia, hipotiroidismo, pobreza energética o deterioro cognitivo, y justifica pedir hormona tiroidea y valorar apoyo social. En pacientes con trastornos psiquiátricos y búsqueda compulsiva de calor aparecen patrones extensos y caprichosos. Tratar solo la piel y no la causa garantiza la recurrencia.

3

El calor crónico es carcinógeno y potencia al ultravioleta

Los carcinomas epidermoides sobre piel lesionada por calor se conocen desde antiguo: el cáncer de Kangri en el abdomen y los muslos de quienes llevan braseros bajo la ropa en Cachemira, el cáncer de Kang de las camas de ladrillo calentado del norte de China, el de Kairo por estufillas de bencina en Japón y el de turba en las piernas de mujeres rurales irlandesas. La explicación biológica es doble: el calor favorece la formación de dímeros de pirimidina inducidos por UVB y enlentece la reparación del ADN, y la radiación infrarroja induce metaloproteinasas que contribuyen al fotoenvejecimiento. Se han descrito también carcinoma de Merkel, carcinoma poco diferenciado y linfoma de zona marginal sobre eritema ab igne. Toda zona ulcerada, nodular o queratósica dentro de un eritema ab igne antiguo debe biopsiarse.

4

La profundidad de la quemadura se estima en la cabecera y se confirma con el tiempo

La quemadura epidérmica es roja, dolorosa y sin ampollas, y no cuenta para la superficie. La dérmica superficial es rosada, húmeda, con ampollas, blanquea a la presión con relleno capilar rápido, duele y cura en menos de dos semanas sin cicatriz. La dérmica profunda es más pálida o moteada, con relleno lento o ausente y sensibilidad disminuida; tarda más de tres semanas y deja cicatriz hipertrófica. La de espesor total es blanca nacarada, marrón o carbonizada, seca, acartonada e indolora. La herida es dinámica: la zona de estasis puede progresar durante 48 a 72 horas por edema, infección o hipoperfusión, de modo que la valoración clínica temprana solo acierta en algo más de la mitad de los casos indeterminados. El láser Doppler entre el tercer y el quinto día mejora mucho la predicción de curación.

5

La superficie se mide con la mano entera del paciente y sin contar el eritema

La regla de los nueves asigna un 9 % a cabeza y cuello y a cada miembro superior, un 18 % a cada miembro inferior y a cada cara del tronco y un 1 % al periné. En niños, la cabeza proporcionalmente mayor y los miembros inferiores más pequeños hacen preferible el esquema de Lund y Browder, que corrige por edad. Para quemaduras dispersas, la impronta palmar completa del paciente, palma y dedos juntos, equivale a alrededor del 1 % de la superficie corporal; la palma sin dedos se acerca más al 0,5 %. El eritema simple no se incluye porque no provoca fuga capilar. La sobrestimación es el error habitual en urgencias y conduce a sobrehidratación; la infraestimación retrasa la derivación. Conviene recalcular en la unidad receptora y documentarlo con un diagrama.

6

La reanimación se inicia con poco líquido y se ajusta cada hora por la diuresis

La fuga capilar tras una quemadura extensa es máxima en las primeras horas y dura uno o dos días. Requieren líquidos intravenosos, en general, las quemaduras de más del 15 % en adultos y del 10 % en niños, además de las asociadas a inhalación o traumatismo. La fórmula de Parkland clásica, 4 mL/kg por punto de superficie de Ringer lactato o Hartmann en 24 horas, la mitad en las primeras 8 horas desde la quemadura, se ha relacionado con el «fluid creep» y sus complicaciones. La guía de la American Burn Association de 2024 recomienda empezar con 2 mL/kg por punto en adultos, considerar albúmina precozmente en quemaduras extensas y vigilar presión intraabdominal. El objetivo es una diuresis de 0,5 mL/kg/h en adultos y 1 mL/kg/h en niños pequeños, que además reciben líquido de mantenimiento con glucosa. Los bolos repetidos aumentan el edema.

7

La escarotomía es una descompresión que se decide reevaluando, no un trámite

La escara de una quemadura circunferencial profunda en tórax o miembros actúa como un compartimento cerrado: limita la excursión respiratoria o eleva la presión tisular hasta comprometer la microcirculación muscular antes de que desaparezcan los pulsos distales. El autor proponía hablar de descompresión, entendida como proceso continuo: retirar anillos y ropa, elevar el miembro a la altura del corazón, palpar la tensión una y otra vez, medir presiones ventilatorias e intravesicales y, si la perfusión peligra, incidir en quirófano con electrocoagulación. En el tórax, incisiones laterales largas unidas por otra transversal bajo el reborde costal liberan la pared anterior del abdomen; en el antebrazo y la pierna puede necesitarse fasciotomía. Ante una presentación precoz conviene inclinarse por descomprimir; pasadas 24 horas con periferia viable, por observar.

8

La herida pequeña se cura en consulta; la profunda o la especial se deriva

La mayoría de las quemaduras son pequeñas y superficiales. Se enfrían, se limpian con suero o agua y jabón suave, se desbridan las ampollas grandes, tensas o articulares y se cubren con un apósito no adherente con capa absorbente, silicona o hidrofibra; la revisión a las 48 horas confirma la profundidad. La quemadura que no ha epitelizado a los diez o catorce días necesita valoración por cirugía plástica, porque si cura más allá de tres semanas el riesgo de cicatriz hipertrófica es alto. Deben derivarse a unidad de quemados las quemaduras dérmicas de más del 10 % en adultos o del 5 % en niños, las de espesor total, las de cara, manos, pies, genitales, periné o grandes articulaciones, las circunferenciales, eléctricas, químicas o por inhalación, las de edades extremas o comorbilidad relevante y toda sospecha de maltrato.

9

Una cicatriz de quemadura que se ulcera o crece es un carcinoma hasta demostrar lo contrario

Marjolin describió en 1828 la ulceración maligna de cicatrices. La mayoría son carcinomas epidermoides tras latencias de décadas, más cortas cuanto mayor es el paciente; las neoplasias de latencia corta, de semanas o meses, suelen ser basocelulares y aparecen en piel con daño actínico. También se han descrito melanoma, sarcoma, schwannoma maligno y carcinoma triquilemal. Predominan en miembros inferiores y pliegues, y el riesgo es mayor cuando la cicatriz no se injertó y sufre ulceraciones repetidas, de ahí el valor preventivo del injerto precoz. Son tumores agresivos: las series clásicas y la revisión sistemática de 2021 describen metástasis ganglionares en una de cada cinco a una de cada tres, con peor pronóstico en la pierna. La biopsia debe ser profunda y múltiple, incluyendo borde y fondo, y la estadificación ganglionar no debe omitirse.

10

La quemadura infligida tiene patrones reconocibles, pero también imitadores

El maltrato por quemadura supone alrededor de un 10 % del maltrato físico infantil y entre el 1 % y el 25 % de los ingresos pediátricos en unidades de quemados. La revisión sistemática de Maguire identificó los rasgos de la escaldadura intencional: inmersión en agua caliente del grifo, afectación de extremidades, nalgas o periné, simetría, bordes superiores nítidos, profundidad uniforme, ausencia de salpicaduras y fracturas o lesiones asociadas. Las quemaduras de contacto reproducen el objeto, como una plancha o una rejilla, y las múltiples por cigarrillo son casi patognomónicas. Alertan la demora en consultar, la historia cambiante o incompatible con el desarrollo y el acompañante ajeno. Pero el error diagnóstico destruye familias: impétigo, piel escaldada estafilocócica, fitofotodermatitis, dermatitis del pañal por laxantes, moxibustión o una alarma de enuresis defectuosa pueden simularlo. En ancianos dependientes la negligencia con baños o radiadores está infradiagnosticada.

Repaso

Calor, quemaduras y reacciones misceláneas, entidad a entidad

Todas las entidades de la sección 28.4, desde el eritema ab igne hasta la intoxicación por monóxido de carbono, con clínica, diagnóstico y manejo actualizados.

Calor crónico e infrarrojos

Radiación infrarroja y piel

0,75-100 µm
Qué es
Radiación entre el rojo visible y las microondas, dividida en infrarrojo cercano (A), medio y lejano. Supone cerca del 40 % de la radiación solar; el infrarrojo A atraviesa la epidermis y llega a dermis e hipodermis, y el agua del estrato córneo absorbe buena parte del resto.
Efectos
De forma aguda produce eritema por vasodilatación y degranulación mastocitaria que cede en horas, con mediadores similares a los del eritema UVB. De forma crónica deposita material elastótico, aumenta la sustancia fundamental y potencia el daño y la carcinogénesis ultravioleta.
En consulta
Explica por qué trabajadores expuestos a hornos, fundiciones o panaderías y personas que se exponen a fuentes térmicas desarrollan elastosis y lesiones queratósicas. La fotoprotección convencional no filtra el infrarrojo; la medida eficaz es la distancia a la fuente y la limitación del tiempo de exposición.

Eritema ab igne

Reticulado pigmentado
Clínica
Eritema reticulado transitorio que, con exposiciones repetidas, se convierte en red de pigmento pardo con telangiectasias, atrofia, descamación y a veces ampollas. Afecta piernas, muslos, abdomen, región lumbar o palmas según la fuente: estufas, bolsas de agua, mantas eléctricas, asientos calefactados, portátiles o baños muy calientes.
Diagnóstico
Es clínico con anamnesis dirigida. La dermatoscopia muestra pigmentación pardusca difusa o reticulada, vasos dilatados y descamación. La biopsia, central y no del borde, muestra dermatitis de interfase, incontinencia pigmentaria, vasos dilatados, elastosis y grados variables de atipia; se reserva para lesiones dudosas, ulceradas, nodulares o queratósicas.
Manejo
Retirar la fuente de calor y explicar que la pigmentación aclara en meses o puede quedar permanente. Pedir tirotropina y preguntar por dolor crónico. En la pigmentación residual se han usado hidroquinona, retinoides y láser Nd:YAG Q-switched; las queratosis o la atipia se tratan con 5-fluorouracilo o imiquimod, ambos fuera de ficha en esta indicación.
Seguimiento
Las formas antiguas y extensas requieren revisión periódica de la zona, porque sobre ellas pueden aparecer queratosis, carcinoma epidermoide, carcinoma de Merkel y linfoma cutáneo. Sobre la zona afectada pueden localizarse por fenómeno de Koebner liquen plano, psoriasis o lupus pernio.

Carcinomas asociados al calor

Kangri, Kang, Kairo, turba
Clínica
Carcinomas epidermoides sobre piel con daño térmico crónico: abdomen y muslos en el cáncer de Kangri de Cachemira, nalgas y caderas en el de Kang del norte de China, zonas de contacto con estufillas en el de Kairo japonés y piernas en el de turba irlandés. Pueden coexistir con carcinoma de Merkel.
Diagnóstico
Biopsia de cualquier ulceración persistente, nódulo o placa queratósica que crezca dentro de un eritema ab igne. En tumores grandes o recidivados conviene explorar y, si procede, estudiar con ecografía los ganglios regionales, porque el comportamiento puede ser más agresivo que el del carcinoma actínico.
Manejo
Extirpación con margen adecuado según el riesgo, siguiendo las guías europeas de carcinoma epidermoide cutáneo, y discusión en comité si hay factores de alto riesgo. La prevención consiste en abandonar la fuente de calor y vigilar la piel dañada, que no recupera la normalidad.

Eritema ab igne como marcador de enfermedad

Pregunte por qué
Contexto
La aplicación repetida de calor se ha descrito como signo útil de pancreatitis crónica, cáncer abdominal, endometriosis, lumbalgia o dolor neuropático. En ancianos solos puede delatar hipotermia, hipotiroidismo o pobreza energética, y en algunos pacientes psiquiátricos, termofilia compulsiva.
Diagnóstico
La anamnesis debe recoger el motivo, la frecuencia y la duración del calor aplicado. Si el paciente no ofrece una causa, conviene valorar dolor abdominal no estudiado, pedir analítica básica con función tiroidea y, según el contexto, ecografía o derivación a la especialidad correspondiente.
Manejo
Tratar la causa del dolor con el médico responsable y proponer alternativas analgésicas seguras. Educar sobre el uso de dispositivos térmicos con temporizador, barrera textil y límites de temperatura, y coordinar con servicios sociales si la exposición responde a necesidad de calefacción.

Valoración de la quemadura: profundidad y superficie

Quemadura epidérmica

Antes primer grado
Clínica
Eritema doloroso sin ampollas, como el de una quemadura solar o un breve contacto con líquido caliente. Blanquea a la presión y descama a los pocos días.
Diagnóstico
No se incluye en el cálculo de superficie porque es una hiperemia reversible sin destrucción tisular ni fuga capilar significativa. Conviene revisar a las 24-48 horas si hay duda, ya que algunas escaldaduras se profundizan.
Manejo
Enfriamiento con agua corriente, emolientes, analgesia con paracetamol o antiinflamatorios y protección solar posterior. Cura en pocos días sin secuelas.

Quemadura dérmica superficial

Cura en menos de 14 días
Clínica
Rosada o roja, húmeda y exudativa, con ampollas intactas o rotas, muy dolorosa y con relleno capilar rápido. Es la típica escaldadura de un niño que se derrama una bebida caliente.
Diagnóstico
Sensibilidad conservada, folículos pilosos que resisten la tracción y blanqueamiento a la presión. Si no ha epitelizado a los diez días, hay que sospechar que era más profunda o que se ha profundizado.
Manejo
Desbridar ampollas grandes o articulares, limpiar y cubrir con apósito de silicona, hidrofibra, hidrogel o biosintético, con cambios espaciados. Cura sin cicatriz, aunque puede dejar hipopigmentación o hiperpigmentación transitorias que obligan a proteger del sol un año.

Quemadura dérmica profunda

Indeterminada
Clínica
Pálida, moteada o con «tinción fija» rojiza que no blanquea, más seca, con sensibilidad disminuida y relleno capilar lento o ausente. Las escaldaduras infantiles son a menudo de profundidad mixta e indeterminada.
Diagnóstico
La exploración clínica temprana es poco fiable; la reevaluación entre el tercer y el quinto día y el láser Doppler, cuando está disponible, predicen mejor si curará antes de 21 días.
Manejo
Si se prevé que no cure en dos o tres semanas, escisión tangencial e injerto de piel parcial, o desbridamiento enzimático y cobertura con aloinjerto, biosintético o sustituto dérmico. Curada espontáneamente tarde, deja cicatriz hipertrófica con frecuencia alta.

Quemadura de espesor total

Requiere cirugía
Clínica
Blanca nacarada, marrón cérea o carbonizada, seca, acartonada e insensible, con vasos trombosados visibles. Si afecta a músculo, tendón o hueso se habla a veces de cuarto grado.
Diagnóstico
La anestesia al pinchazo y la ausencia de relleno capilar la confirman. Las circunferenciales obligan a vigilar la perfusión distal y la ventilación por el efecto constrictivo de la escara.
Manejo
Escisión precoz y cierre con autoinjerto; en quemaduras extensas, coberturas temporales con aloinjerto o xenoinjerto y sustitutos dérmicos hasta disponer de zonas donantes. Salvo las muy pequeñas, que pueden cerrar por segunda intención o sutura directa, se derivan siempre.

Cálculo de la superficie quemada

Nueves, Lund-Browder, palma
Métodos
Regla de los nueves en adultos; esquema de Lund y Browder en niños, que corrige la proporción de cabeza y muslos según la edad; impronta palmar completa del paciente para quemaduras dispersas, equivalente a un 1 %.
Errores frecuentes
Incluir el eritema, usar la palma sin los dedos, olvidar la espalda o los pliegues y aplicar proporciones de adulto a un niño pequeño. Las aplicaciones móviles de cálculo y los diagramas digitales reducen la variabilidad entre observadores.
Consecuencias
La superficie determina la necesidad de líquidos intravenosos, el volumen inicial de reanimación y la derivación. Debe documentarse en un diagrama con fecha y hora, y recalcularse al llegar a la unidad especializada.

Primeros auxilios, reanimación y estabilización

Primeros auxilios y enfriamiento

20 min de agua corriente
Detener la lesión
Apagar la llama haciendo rodar al paciente o cubriéndolo, retirar ropa y joyas, cortar la corriente antes de tocar a un electrocutado y retirar la ropa contaminada en las químicas con protección para los rescatadores.
Enfriar
Agua corriente fresca, no helada, durante al menos 20 minutos, útil hasta tres horas después de la quemadura; reduce profundidad, dolor, injertos e ingresos. Evitar hielo y prolongar el enfriamiento en quemaduras extensas, niños pequeños o ancianos por el riesgo de hipotermia.
Cubrir y trasladar
Cubrir con film transparente en tiras o paños limpios, sin pomadas ni antimicrobianos que alteren la valoración, mantener al paciente caliente y avisar al hospital receptor de edad, mecanismo, hora, extensión, lesiones asociadas y estado general.

Vía aérea e inhalación de humo

Oxígeno al 100 %
Sospecha
Incendio en espacio cerrado, quemaduras faciales, vibrisas chamuscadas, esputo carbonáceo, ronquera progresiva, estridor o disminución del nivel de conciencia. El edema de vía aérea superior rara vez aparece antes de 30-40 minutos, pero progresa durante la reanimación.
Valoración
Oxígeno al 100 % con mascarilla con reservorio, gasometría con carboxihemoglobina por cooximetría y lactato; la pulsioximetría convencional sobrestima la saturación. La fibrobroncoscopia confirma la lesión inhalatoria. Inmovilización cervical si el mecanismo lo justifica.
Manejo
Intubación precoz y controlada por un anestesista ante signos de obstrucción, nunca intubación nasal a ciegas. Si hay sospecha de intoxicación por cianuro, con lactato muy elevado, shock o parada, hidroxocobalamina 5 g intravenosos en 15 minutos, repetible.

Reanimación con líquidos

2-4 mL/kg/% en 24 h
Indicación
Quemaduras de más del 15 % en adultos o del 10 % en niños, inhalación o traumatismo asociado. Dos vías periféricas gruesas, preferiblemente en piel sana, con extracción de hemograma, grupo, bioquímica, coagulación, CK y gasometría, y peso real del paciente.
Cálculo
Ringer lactato o Hartmann a 2 mL/kg por punto de superficie en adultos y 3 mL/kg en niños, la mitad en las 8 horas siguientes a la quemadura y el resto en 16. Ejemplo: 70 kg con 30 % suponen 4.200 mL iniciales. Los niños pequeños reciben además mantenimiento con suero glucosado.
Ajuste
Sonda vesical y diuresis horaria de 0,5 mL/kg/h en adultos y 1 mL/kg/h en niños; corregir el ritmo un 20-30 % en lugar de dar bolos. Si el volumen se dispara, añadir albúmina al 5 % precozmente y medir presión intraabdominal. El hematocrito y la presión venosa central son guías poco fiables.
Complicaciones
El exceso produce síndrome compartimental abdominal y de miembros, edema pulmonar y aumento de profundidad de las quemaduras; el defecto, insuficiencia renal y mesentérica. La hiponatremia por sueros hipotónicos y la hiperpotasemia por rabdomiólisis o hemólisis requieren controles seriados.

Rabdomiólisis y mioglobinuria

Orina roja, CK alta
Contexto
Quemaduras eléctricas de alta tensión, aplastamiento, quemaduras profundas extensas con afectación muscular o síndrome compartimental. La orina adquiere un color rojo oscuro o de refresco de cola.
Diagnóstico
Tira reactiva positiva para sangre sin hematíes en el sedimento, CK muy elevada, potasio, calcio, fósforo y creatinina seriados, y electrocardiograma por el riesgo de hiperpotasemia.
Manejo
Aumentar el aporte para mantener diuresis de 1-1,5 mL/kg/h hasta que aclare la orina. El libro proponía manitol 1 g/kg y alcalinización con bicarbonato hasta pH urinario superior a 6,5; hoy ambos se reservan para casos seleccionados porque no han demostrado ventaja sobre la hidratación adecuada. Fasciotomía si hay síndrome compartimental.

Descompresión: escarotomía y fasciotomía

Circunferenciales
Indicación
Quemaduras profundas circunferenciales de tórax con dificultad ventilatoria o de miembros con tensión creciente, dolor, parestesias o pérdida de señal Doppler distal. También grandes reanimaciones con edema masivo, incluso en miembros no quemados.
Técnica
Preferiblemente en quirófano, con anestesia general, asepsia y electrocoagulación. Tórax: incisiones laterales largas unidas bajo el reborde costal. Miembro superior: liberación medial del brazo y volar del antebrazo. Pierna: dos incisiones para acceder a los cuatro compartimentos; reevaluar antes de abrir la fascia profunda.
Seguimiento
La presión sube de forma insidiosa: reevaluar con frecuencia la perfusión, la tensión del miembro y las presiones ventilatorias e intravesicales. Retirar anillos, ropa y vendajes compresivos y elevar el miembro a la altura del corazón.

Analgesia, tétanos y traslado

Morfina iv titulada
Analgesia
Opioide intravenoso titulado, por ejemplo morfina 0,05-0,1 mg/kg en bolos repetidos según respuesta, nunca intramuscular por la absorción errática. En niños, fentanilo intranasal 1,5 µg/kg es útil prehospitalario; ketamina o sedación para curas. El componente de ansiedad y trauma psicológico debe abordarse desde el inicio.
Tétanos
Vacuna antitetánica según el estado vacunal, considerando la quemadura una herida de riesgo: dosis de recuerdo si han pasado más de cinco años desde la última e inmunoglobulina antitetánica 250 UI si la vacunación es incompleta o desconocida.
Traslado
Antes del traslado: vía aérea asegurada y oxígeno, vía venosa con infusión y sonda vesical, sonda nasogástrica en quemaduras extensas, herida cubierta, analgesia, profilaxis antitetánica, documentación del cálculo de superficie y líquidos, y comunicación directa entre médicos.

Cuidado de la herida, cirugía y cuidados generales

Quemadura menor ambulatoria

Revisión a 48 h
Clínica
Quemaduras dérmicas superficiales de pequeña extensión fuera de zonas funcionales, en pacientes sin comorbilidad ni sospecha de maltrato. Son la gran mayoría y se atienden en urgencias, atención primaria o dermatología.
Cura
Limpieza con suero o agua y jabón suave, desbridamiento de ampollas grandes o tensas, apósito no adherente de silicona con capa absorbente, hidrofibra con o sin plata, o hidrogel. Los apósitos que permanecen varios días reducen el dolor de las curas.
Seguimiento
Revisar a las 48 horas para confirmar la profundidad y después cada pocos días. Derivar si no hay epitelización a los diez o catorce días, si aparece infección o si la profundidad resulta mayor. Al curar, emolientes, masaje y fotoprotección estricta.

Sulfadiazina argéntica y apósitos con plata

Crema al 1 %
Situación
Fue el antimicrobiano tópico de referencia por su espectro frente a grampositivos, gramnegativos y Pseudomonas. Las revisiones Cochrane la asocian con peor curación que los apósitos de plata, biosintéticos o de silicona, y con más infección y estancia que apósitos o sustitutos.
Inconvenientes
Forma un pseudoexudado que dificulta valorar la profundidad, obliga a curas diarias dolorosas, puede producir leucopenia transitoria y está contraindicada en alergia a sulfamidas, déficit de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, embarazo a término y recién nacidos por riesgo de kernícterus.
Uso actual
Se reserva para quemaduras profundas contaminadas o en espera de cirugía. Los apósitos con liberación sostenida de plata en forma de espumas, hidrofibras o láminas espacian los cambios. Las unidades difieren: hay que conocer la preferencia del centro receptor porque el producto altera el aspecto de la herida.

Desbridamiento enzimático con bromelaína

NexoBrid
Qué es
Concentrado de enzimas proteolíticas enriquecido en bromelaína que se aplica cuatro horas bajo oclusión y elimina selectivamente la escara de quemaduras dérmicas profundas y de espesor total, preservando la dermis viable.
Evidencia
Reduce la necesidad de escisión quirúrgica y la superficie injertada y permite valorar la profundidad real tras el desbridamiento. El consenso europeo de 2020 define indicaciones; la EMA lo autorizó en adultos en 2012 y amplió su uso a niños.
Manejo
Requiere analgesia potente o anestesia regional, protección de la piel sana circundante con vaselina y aplicación por equipos entrenados en unidad de quemados. Tras el desbridamiento, el lecho se cubre con apósito, aloinjerto o injerto según su aspecto.

Escisión tangencial e injerto

Escisión precoz
Indicación
Espesor total y dérmicas profundas que no curarán en tres semanas. En quemaduras extensas, la escisión precoz en los primeros días y el cierre rápido han mejorado la supervivencia y reducido la infección.
Estrategias
Escisión precoz a las 48-72 horas, espera de 10-14 días e injerto solo de lo que no cura, o exploración bajo anestesia a los 3-5 días con cobertura biológica en escaldaduras infantiles. La elección depende del paciente, la localización y la experiencia del cirujano.
Cierre
Autoinjerto de piel parcial laminar o mallado; cuando faltan zonas donantes, aloinjerto de cadáver glicerolizado o criopreservado, xenoinjerto, queratinocitos cultivados o sustitutos dérmicos. Las manos y la cara reciben injertos laminares para mejor resultado funcional y estético.

Sustitutos dérmicos y suspensiones celulares

Integra, BTM, RECELL
Matrices dérmicas
Integra es una bicapa de colágeno bovino y condroitín sulfato con lámina de silicona que, a las tres semanas, forma una neodermis apta para un injerto fino. Las matrices sintéticas biodegradables de poliuretano se toleran mejor en lechos contaminados.
Suspensiones celulares
Las suspensiones autólogas no cultivadas, obtenidas en quirófano de 1 cm² de piel, permiten cubrir hasta 80 cm² de herida combinadas con injertos más mallados, con curación no inferior y un tercio menos de zona donante en el ensayo aleatorizado de Holmes.
Limitaciones
Coste, curva de aprendizaje, riesgo de infección bajo la lámina y resultados estéticos variables a largo plazo, con arrugamiento fino descrito años después. Las terapias celulares con células madre siguen siendo experimentales fuera de ensayos.

Hipermetabolismo y cuidados generales

Nutrición precoz
Fisiopatología
La quemadura extensa desencadena una respuesta catecolaminérgica e inflamatoria que eleva el gasto energético, destruye proteína muscular, produce resistencia a la insulina y puede durar meses. La médula ósea sufre supresión por toxinas y sepsis.
Manejo
Nutrición enteral precoz hiperproteica e hipercalórica con vitaminas y oligoelementos, control glucémico, prevención de infecciones y fisioterapia desde el inicio. El propranolol titulado para reducir la frecuencia cardiaca un 15-20 % atenúa el catabolismo en niños, fuera de ficha técnica.
Situación de fármacos
La oxandrolona, usada en Estados Unidos, nunca estuvo autorizada en España y la FDA retiró su aprobación en 2023. La rehabilitación física y psicológica, incluido el apoyo a los padres, forma parte del tratamiento y no de su final.

Quemaduras eléctricas, por rayo, químicas, láser y microondas

Quemadura eléctrica de baja tensión

Menos de 1000 V
Clínica
Mayoritaria: corriente doméstica de 230 V y 50 Hz, baterías de coche y herramientas. Lesiones de entrada y salida pequeñas, deprimidas, blanco grisáceas, a menudo en mano o boca, sobre todo en niños que muerden cables, con riesgo de hemorragia labial diferida.
Diagnóstico
Electrocardiograma a todos. Las arritmias graves aparecen de inmediato; los estudios recientes no encuentran arritmias tardías en pacientes conscientes con electrocardiograma normal. La troponina rara vez ayuda. Histología característica: núcleos basales elongados en empalizada vertical y separación dermoepidérmica.
Manejo
Paciente asintomático, sin pérdida de conciencia, con electrocardiograma normal y sin cardiopatía puede irse a casa tras valoración. Monitorización si hay pérdida de conciencia, alteraciones electrocardiográficas, parada o lesión extensa. Las quemaduras de mano y boca se derivan a cirugía plástica.

Quemadura eléctrica de alta tensión

Más de 1000 V
Clínica
Tendidos eléctricos, catenarias, tercer raíl, cañas de pescar de grafito, parapente y cometas. La piel muestra poco y oculta necrosis muscular extensa entre los puntos de entrada y salida, por efecto Joule y electroporación de membranas.
Diagnóstico
Monitorización cardiaca, CK, mioglobina en orina, función renal y potasio; vigilancia de síndrome compartimental y lesiones asociadas por caída o explosión. La resonancia ayuda a delimitar el músculo no viable. Valorar cataratas y lesión neurológica diferida.
Manejo
Líquidos por encima de lo calculado por la superficie cutánea, con objetivo de diuresis alta si hay mioglobinuria, fasciotomías y desbridamiento precoz del tejido claramente necrótico, con cierre diferido unos días hasta que la necrosis progresiva se delimite. Amputaciones frecuentes.

Fulguración por rayo y quemadura por arco

Figuras de Lichtenberg
Clínica
Las figuras de Lichtenberg son trazos arborescentes eritematosos que aparecen en horas y desaparecen en uno o dos días sin dejar cicatriz; no son quemaduras. Se añaden quemaduras lineales en pliegues sudados y puntiformes o por objetos metálicos en bolsillos.
Riesgo vital
La piel queda eclipsada por la parada respiratoria o cardiaca, la queraunoparálisis transitoria de miembros, la rotura timpánica, las cataratas, el íleo, el edema cerebral y las fracturas. En víctimas múltiples se prioriza reanimar a quienes parecen muertos.
Quemadura por arco
La llamarada por arco eléctrico quema zonas expuestas, sobre todo cara y manos, sin paso de corriente por el cuerpo. Las superficiales se tratan de forma conservadora; las profundas o extensas requieren unidad especializada y, si son grandes, reanimación con líquidos.

Quemadura química

Irrigación abundante
Clínica
Ácidos, que producen necrosis coagulativa, y álcalis, que causan necrosis por licuefacción más profunda y progresiva, incluidos cemento húmedo y productos de limpieza. La profundidad depende de la concentración y del tiempo de contacto.
Manejo inicial
Retirar la ropa con protección, cepillar los polvos secos e irrigar con agua abundante durante al menos 20-30 minutos, más en álcalis y ojos, sin intentar neutralizar. En el lugar del accidente, irrigar es prioritario sobre el traslado inmediato si el paciente está estable.
Casos especiales
Ácido fluorhídrico: gel de gluconato cálcico al 2,5 % y vigilancia de hipocalcemia e hipomagnesemia con monitorización cardiaca. Fenol: limpieza con polietilenglicol. Toda quemadura química se consulta con la unidad de quemados y, en el ojo, con Oftalmología urgente.

Quemadura por láser y luz pulsada

Iatrogénica
Mecanismo
La energía absorbida por melanina, hemoglobina o agua se convierte en calor. El láser de CO2 vaporiza con estrecha necrosis coagulativa lateral; los láseres de pulso corto y longitud de onda selectiva limitan el daño a la diana.
Clínica
Ampollas, costras, patrón en huella del cabezal y discromías, sobre todo con luz pulsada o alejandrita en fototipos altos o piel bronceada. La cicatriz hipertrófica es más probable con fluencias altas, refrigeración insuficiente o láseres antiguos como el de argón.
Manejo y prevención
Enfriamiento inmediato, curas húmedas, corticoide tópico de baja potencia breve y fotoprotección. Prevenir con prueba en zona, parámetros adaptados al fototipo, refrigeración y protección ocular. El láser de colorante pulsado puede inflamar pelo o campos quirúrgicos y el oxígeno favorece el fuego en vía aérea.

Quemadura por microondas

Respeta la grasa
Mecanismo
La radiación no ionizante de alta frecuencia calienta por agitación de las moléculas de agua, de modo que piel y músculo se lesionan más que la grasa subcutánea, pobre en agua, que queda relativamente respetada.
Clínica
Quemaduras muy bien delimitadas, a veces profundas, con parestesias residuales; se han descrito amputaciones por exposiciones accidentales y casos de niños introducidos deliberadamente en hornos domésticos.
Manejo
Tratamiento como cualquier quemadura de su profundidad. Una quemadura nítida con grasa respetada y músculo dañado en un niño obliga a considerar el maltrato y a documentar con detalle.

Secuelas y neoplasia sobre cicatriz

Cicatriz hipertrófica postquemadura

Silicona, presión, láser
Clínica
Cicatriz roja, elevada, rígida y limitada al área de la quemadura, frecuente en dérmicas profundas que curan después de tres semanas, en zonas entre injertos mallados y en fototipos oscuros. Madura en uno o dos años.
Valoración
Escalas de Vancouver o POSAS para registrar vascularización, pigmentación, grosor, flexibilidad, dolor y prurito, y fotografía seriada. Distinguirla del queloide, que rebasa los límites de la herida.
Manejo
Silicona en gel o lámina 12-24 horas al día, prendas de presión de 20-30 mmHg durante 23 horas diarias hasta la maduración, masaje e hidratación, triamcinolona intralesional 10-40 mg/mL en zonas gruesas, láser de colorante pulsado para el eritema y láser fraccionado ablativo para grosor, rigidez y textura, con o sin administración asistida de fármacos.

Prurito postquemadura

Muy frecuente en niños
Clínica
Afecta a la mayoría de los pacientes durante meses, sobre todo en cicatrices hipertróficas inmaduras y zonas donantes, empeora con el calor y la sequedad e interfiere con el sueño y la rehabilitación.
Mecanismo
Combina componente inflamatorio y neuropático por regeneración nerviosa aberrante; por eso los antihistamínicos sedantes alivian sobre todo el sueño y responden mejor los moduladores neuronales.
Manejo
Emolientes frecuentes, ropa fresca, masaje, silicona y presión. Gabapentina 300-900 mg/día o pregabalina 75-150 mg cada 12 horas, fuera de ficha técnica, ajustadas a función renal; en niños, gabapentina por peso con pediatría. El láser fraccionado mejora el prurito de la cicatriz.

Contractura cicatricial

Axila, cuello, manos
Clínica
Retracción de cicatrices que cruzan pliegues de flexión, con limitación de la abducción del hombro, extensión del cuello, apertura bucal o función de la mano, y deformidades progresivas en niños por el crecimiento.
Prevención
Posicionamiento antideformidad desde la fase aguda, férulas, fisioterapia y terapia ocupacional, prendas de presión y control precoz de la hipertrofia con láser y corticoide.
Manejo
Liberación quirúrgica con plastias en Z, colgajos locales, injertos o sustitutos dérmicos, a menudo en varias intervenciones a lo largo de años. El láser fraccionado puede mejorar la movilidad y reducir la necesidad de cirugía en algunas contracturas.

Úlcera de Marjolin: carcinoma epidermoide en cicatriz

Latencia de décadas
Clínica
Induración y ulceración persistente en una cicatriz antigua, borde elevado, base indurada o nódulo, con más frecuencia en miembros inferiores y pliegues. Mayor riesgo en cicatrices no injertadas con ulceraciones y curaciones repetidas.
Diagnóstico
Biopsias profundas y múltiples de borde y fondo; repetir si la sospecha persiste con un resultado negativo. Exploración ganglionar con ecografía y, en tumores grandes o invasivos, tomografía o resonancia para invasión ósea y metástasis.
Manejo
Extirpación con margen amplio, cirugía de Mohs en localizaciones seleccionadas, amputación si hay invasión ósea extensa, y valoración de ganglio centinela o linfadenectomía en comité. Las metástasis ganglionares son de dos a tres veces más frecuentes que en el carcinoma actínico; en enfermedad avanzada, cemiplimab.

Otras neoplasias en cicatriz de quemadura

Basocelular, melanoma, sarcoma
Clínica
El carcinoma basocelular aparece con más frecuencia en cabeza y cuello, en pacientes mayores y piel con daño actínico, y es el tumor típico de latencia corta tras una quemadura reciente o por fragmentos de metal caliente en soldadores.
Diagnóstico
Dermatoscopia y biopsia ante cualquier lesión nueva en la cicatriz. Melanoma, sarcomas, schwannoma maligno y carcinoma triquilemal son raros, pero justifican biopsiar lesiones pigmentadas o nódulos firmes.
Implicación médico-legal
Para atribuir un carcinoma a una quemadura previa siguen usándose criterios clásicos: quemadura documentada, tumor dentro de la cicatriz, latencia compatible e histología concordante. Documentarlos es relevante en accidentes laborales.

Quemaduras por maltrato y sus imitadores

Escaldadura por inmersión infligida

Simetría y línea nítida
Clínica
Quemaduras en guante o calcetín simétricas, nalgas y periné con línea superior nítida, profundidad uniforme y ausencia de salpicaduras; respeto central de las nalgas en «rosquilla» por apoyo contra el fondo de la bañera fría y de los pliegues flexionados.
Diagnóstico
Historia detallada y literal de cada cuidador, coherencia con la capacidad motora del niño, demora en consultar, lesiones previas. En menores de dos años, serie ósea, fondo de ojo, estudio de coagulación y, según el caso, neuroimagen.
Manejo
Tratamiento de la quemadura, ingreso para protección si hay sospecha razonable, fotografía con escala, informe descriptivo y comunicación al juzgado mediante parte de lesiones y a los servicios de protección de menores, con valoración por un equipo multidisciplinar.

Quemaduras de contacto y por cigarrillo

Huella del objeto
Clínica
Quemaduras que reproducen la forma de un objeto, como una plancha, una rejilla de calefactor o un rizador, con bordes nítidos y profundidad uniforme en zonas no expuestas. Las de cigarrillo son circulares de 7-10 mm, de profundidad uniforme y múltiples.
Diagnóstico diferencial
Contacto accidental, que suele ser breve, de borde irregular y en zonas expuestas; impétigo ampolloso, picaduras, moxibustión o ventosas, dermatitis de contacto y quemaduras por alarmas de enuresis o sillas de coche calientes.
Manejo
Las quemaduras múltiples por cigarrillo son prácticamente diagnósticas de maltrato y exigen activar el protocolo de protección. En casos dudosos, valoración por pediatría especializada y seguimiento de la evolución de las lesiones.

Maltrato y negligencia en ancianos dependientes

Infradiagnosticado
Clínica
Escaldaduras por baños demasiado calientes, quemaduras de contacto con radiadores o tuberías tras caídas nocturnas sin poder levantarse y quemaduras en distribución incongruente en personas con demencia o inmovilidad.
Diagnóstico
Valorar el entorno, la supervisión, la demora en consultar y otras señales de maltrato como desnutrición, úlceras por presión y hematomas en diferentes estadios. La negligencia sin intención también constituye un problema de protección.
Manejo
Tratar la quemadura, documentar y comunicar al trabajador social y, si procede, al juzgado. Recomendar termostatos limitadores del agua caliente, protectores de radiadores y teleasistencia.

Imitadores de quemadura infligida

Evitar el error
Infecciones
Impétigo ampolloso y ectima, que imitan quemaduras por cigarrillo, y síndrome de la piel escaldada estafilocócica, que puede llevar a un niño a una unidad de quemados como sospecha de maltrato. El cultivo y la evolución aclaran el diagnóstico.
Otras dermatosis
Fitofotodermatitis por lima o higuera con patrón de salpicadura, dermatitis del pañal por laxantes con senósidos, dermatitis de contacto, exantema fijo, epidermólisis ampollosa, prácticas tradicionales como moxibustión o ventosas.
Conducta
Ante la duda, consultar al dermatólogo pediátrico antes de etiquetar, buscar datos objetivos con cultivo o biopsia y valorar la historia y el entorno sin juicios precipitados, recordando que el error en ambas direcciones tiene consecuencias graves.

Reacciones misceláneas

Dermografismo negro

Polvo más joyas
Clínica
Manchas negras bajo anillos, pulseras o collares de oro, plata o platino, más visibles en piel seca o sudorosa. No es un fenómeno vascular sino físico.
Mecanismo
Polvos más duros que el metal, como calamina, óxido de cinc, dióxido de titanio, óxido férrico o pumita de dentífricos, desgastan la joya y generan micropartículas que absorben la luz. El oro de 24 quilates no lo produce; sudor, cloruro sódico y aleaciones lo favorecen.
Manejo
Se elimina con agua y jabón y se previene limpiando la piel de polvos antes de ponerse la joya. Puede enmascarar una dermatitis alérgica de contacto al oro, que se estudia con pruebas epicutáneas si hay eccema.

«Rusters»: corrosión metálica por el sudor

Hiperhidrosis palmar
Clínica
Personas cuyo sudor palmar oxida las piezas de acero que manipulan, problema descubierto en aprendices de mecánica de precisión que puede impedirles ejercer la profesión.
Mecanismo
Hiperhidrosis palmar con mayor concentración de cloruro en el sudor, que favorece la corrosión electrolítica; el fenómeno disminuye con aceros con más cobre.
Manejo
Guantes protectores, lavado de manos frecuente y control de la hiperhidrosis: cloruro de aluminio hexahidratado en oclusión, iontoforesis con agua corriente y, en casos seleccionados, toxina botulínica palmar, fuera de ficha técnica en España.

Arrugamiento acuagénico de los dedos

Prueba nerviosa
Fisiología
El arrugamiento de palmas y plantas tras la inmersión en agua depende de la entrada de agua en los queratinocitos y, sobre todo, de una vasoconstricción mediada por el simpático; los dedos denervados no se arrugan.
Uso clínico
La prueba de arrugamiento orienta a lesión de nervio periférico en niños o pacientes que no colaboran y a disfunción autonómica en diabetes, disautonomía familiar o enfermedad de Parkinson, aunque algunos sujetos sanos se arrugan poco.
Arrugamiento excesivo
El arrugamiento palmar acuagénico precoz y exagerado, con pápulas blanquecinas tras pocos minutos en agua, se asocia a fibrosis quística, sobre todo homocigotos F508del, y a portadores; también a inhibidores de la COX-2. Mejora con cloruro de aluminio.

Intoxicación por monóxido de carbono

Ampollas del coma
Clínica
Cefalea, mareo y confusión que progresan a coma y convulsiones con carboxihemoglobina por encima del 30-60 %. Placas eritematoedematosas y ampollas en zonas de presión en horas; la coloración rojo cereza solo aparece en alrededor del 1 %. Las ampollas resuelven en unas dos semanas en los supervivientes.
Diagnóstico
Cooximetría con carboxihemoglobina, ya que la pulsioximetría convencional no la detecta, lactato, CK, electrocardiograma y troponina. La biopsia muestra necrosis epidérmica, vesiculación intraepidérmica y necrosis de glándulas sudoríparas, igual que en el coma por barbitúricos u otros fármacos.
Manejo
Oxígeno al 100 % con mascarilla de alto flujo o intubación. El oxígeno hiperbárico se considera ante pérdida de conciencia, signos neurológicos, embarazo o carboxihemoglobina muy alta, aunque la revisión Cochrane no ha demostrado que prevenga secuelas neurológicas. Vigilar rabdomiólisis, anemia hemolítica y neuropatía.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Las comparaciones que más a menudo cambian el diagnóstico o la elección de tratamiento.

Eritema ab igne frente a livedo reticularis

Distribución
limitada a la zona expuesta al calor, a menudo asimétrica, frente a simétrica y generalizada en extremidades o tronco
Color
pigmentado pardo con telangiectasias frente a violáceo vascular sin pigmento
Respuesta al calor
persiste al calentar frente a mejora o desaparece con el calentamiento en la livedo fisiológica
Historia
fuente térmica identificable frente a exposición al frío, vasculopatía, síndrome antifosfolípido o vasculitis
Signos de alarma
ulceración o nódulo sugieren carcinoma frente a nódulos, úlceras y livedo racemosa que sugieren vasculitis grave

Quemadura dérmica superficial frente a dérmica profunda

Aspecto
rosada, húmeda y con ampollas frente a pálida, moteada o con tinción fija, más seca
Relleno capilar
rápido frente a lento o ausente
Sensibilidad
muy dolorosa frente a hipoestésica
Curación
en menos de dos semanas frente a más de tres semanas
Cicatriz
sin cicatriz, con discromía transitoria, frente a cicatriz hipertrófica frecuente
Tratamiento
apósito conservador frente a escisión e injerto o desbridamiento enzimático

Escaldadura accidental frente a inmersión infligida

Mecanismo
derrame de líquido caliente desde arriba frente a inmersión forzada en agua del grifo
Localización
cabeza, cara, tórax y brazos frente a extremidades distales, nalgas y periné
Bordes
irregulares con salpicaduras y patrón en flecha frente a línea superior nítida sin salpicaduras
Profundidad
variable, mayor donde cae el líquido, frente a uniforme
Simetría
asimétrica frente a simétrica en guante o calcetín, con respeto de pliegues
Historia
coherente y consulta inmediata frente a cambiante, incompatible con el desarrollo o con demora

Quemadura eléctrica de baja frente a alta tensión

Voltaje
menos de 1000 V, doméstica, frente a más de 1000 V, tendidos y catenarias
Lesión cutánea
pequeña lesión de entrada y salida frente a quemaduras profundas con necrosis oculta
Músculo
afectación excepcional frente a rabdomiólisis, síndrome compartimental y mioglobinuria
Corazón
arritmia inmediata rara; alta si electrocardiograma normal frente a monitorización obligada
Líquidos
habitualmente no necesarios frente a superiores a lo previsto por la superficie
Destino
alta o derivación por quemadura de mano o boca frente a unidad de quemados o cuidados intensivos

Úlcera de Marjolin frente a úlcera crónica benigna en cicatriz

Borde
elevado, evertido o indurado frente a plano y en epitelización
Fondo
vegetante, friable, necrótico o maloliente frente a granulación limpia
Evolución
crecimiento pese al tratamiento frente a mejoría con curas y descarga
Dolor y sangrado
nuevo dolor o sangrado espontáneo frente a estabilidad
Ganglios
adenopatía regional palpable frente a ausencia
Conducta
biopsias múltiples y profundas frente a cura y biopsia si no cierra en semanas

Sulfadiazina argéntica frente a apósitos modernos

Curación
más lenta en las revisiones Cochrane frente a igual o más rápida con plata, silicona o biosintéticos
Cambios
diarios y dolorosos frente a cada tres a siete días
Valoración de la profundidad
dificultada por el pseudoexudado frente a herida visible o poco alterada
Efectos adversos
leucopenia, argiria rara, kernícterus en neonatos frente a citotoxicidad variable y coste mayor
Indicación actual
quemaduras profundas contaminadas en espera de cirugía frente a la mayoría de las quemaduras dérmicas

Cicatriz hipertrófica frente a queloide postquemadura

Límites
confinada a la herida frente a sobrepasa los bordes
Momento
aparece en semanas frente a meses o años después
Evolución
regresión parcial con la maduración frente a crecimiento sin regresión
Contractura
frecuente sobre pliegues frente a rara
Respuesta
buena a presión, silicona y láser frente a recurrencia frecuente tras cirugía si no se asocia corticoide o radioterapia
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Situaciones frecuentes en consulta de dermatología y cómo las resolvería con el capítulo y la evidencia actual.

Siuna mujer de 34 años con un reticulado pardo con telangiectasias en hipogastrio y región lumbar que usa una almohadilla eléctrica a diario

Explicaría que es un eritema ab igne y que la pigmentación aclarará lentamente si retira la fuente, aunque puede persistir. Preguntaría por qué necesita calor cada día: dismenorrea intensa, dolor pélvico crónico o dispareunia orientan a endometriosis, y la derivaría a Ginecología para estudio y analgesia adecuada; si refiere dolor abdominal posprandial o pérdida de peso, pediría analítica y ecografía. Pediría tirotropina. Haría dermatoscopia y fotografía basal; si hubiera zonas queratósicas o erosionadas, las biopsiaría. Para la pigmentación residual no prescribiría nada en los primeros meses; si persiste, valoraría hidroquinona o láser con prueba previa. Daría pautas para usar calor de forma segura: temporizador, barrera textil y nunca dormir con el dispositivo.

Siun niño de 18 meses con escaldadura por derrame de café en tórax y brazo derecho, ampollas y fondo rosado, aproximadamente el 6 %

Comprobaría que se enfrió con agua corriente; si no han pasado tres horas, completaría 20 minutos con agua templada vigilando la temperatura. Calcularía la superficie con el esquema de Lund y Browder, sin contar el eritema. Analgesia con paracetamol e ibuprofeno y, si el dolor es intenso, fentanilo intranasal. Por edad y superficie superior al 5 % lo derivaría a la unidad de quemados, aunque no necesita líquidos intravenosos de entrada. Mientras, desbridaría ampollas grandes y cubriría con apósito de silicona o hidrofibra. El patrón de derrame, con salpicaduras y profundidad irregular en zona superior, y una historia coherente apoyan un accidente, pero lo documentaría con fotografías y aprovecharía para dar consejos de prevención: tazas fuera del alcance y de los bordes de la mesa.

Siun varón de 70 kg con quemaduras por llama del 30 % en tronco y miembros tras un incendio doméstico, ronco y con esputo negruzco

Aplicaría oxígeno al 100 % y avisaría a anestesia para intubación precoz controlada por la sospecha de lesión inhalatoria. Pediría gasometría con carboxihemoglobina y lactato; si el lactato es muy alto o hay shock, administraría hidroxocobalamina 5 g intravenosos. Canalizaría dos vías gruesas e iniciaría Ringer lactato a 2 mL/kg por punto: 4.200 mL en 24 horas, la mitad en las primeras 8 horas contadas desde la quemadura, con sonda vesical y objetivo de 35-70 mL/h de diuresis. Analgesia con morfina intravenosa titulada, profilaxis antitetánica, sonda nasogástrica y cobertura de la herida sin antimicrobianos. Revisaría la tensión de tórax y miembros por si precisa descompresión y contactaría directamente con la unidad de quemados para el traslado.

Siun electricista de 40 años que tocó un cable doméstico de 230 V con la mano derecha, sin pérdida de conciencia, con una pequeña quemadura blanquecina en la palma

Haría un electrocardiograma de doce derivaciones; si es normal, no hubo pérdida de conciencia ni parada, no tiene cardiopatía y está asintomático, no indicaría monitorización ni troponina y podría darle el alta tras la valoración, según los estudios de cohortes recientes. Exploraría la mano en profundidad: movilidad, sensibilidad, perfusión y tensión del antebrazo, buscando lesión oculta. Pediría CK si la lesión fuera mayor de lo esperable. Curaría la quemadura con apósito y, al estar en la palma, la derivaría a cirugía plástica de la mano para seguimiento. Le explicaría que volviera si aparecen palpitaciones, síncope, dolor creciente o pérdida de fuerza, y comprobaría la vacunación antitetánica.

Siun varón de 62 años con un nódulo ulcerado que sangra desde hace cuatro meses sobre la cicatriz de una quemadura infantil en la región poplítea

Lo trataría como carcinoma epidermoide sobre cicatriz hasta demostrar lo contrario. Haría una biopsia profunda en cuña de varios puntos del borde y del fondo, no un afeitado superficial. Exploraría los ganglios poplíteos e inguinales y pediría ecografía ganglionar; si la lesión es grande o fija, resonancia para valorar invasión de estructuras profundas. Con la confirmación, lo presentaría en comité de tumores cutáneos para extirpación con margen amplio, valoración de biopsia de ganglio centinela y reconstrucción con injerto o colgajo. Le explicaría que estos tumores metastatizan más que los actínicos, por lo que necesitará revisiones clínicas y ecográficas cada tres o cuatro meses los dos primeros años. Si la biopsia fuera negativa con sospecha alta, la repetiría.

Siuna niña de 9 años con cicatriz hipertrófica roja, gruesa y muy pruriginosa en el antebrazo cuatro meses después de una escaldadura que curó en cuatro semanas

Registraría la cicatriz con una escala de Vancouver o POSAS y fotografía. Reforzaría silicona en gel o lámina más de 12 horas diarias y prenda de presión ajustada, revisando su tensión cada pocos meses porque crece. Para el prurito: emolientes varias veces al día, masaje y, si altera el sueño, un antihistamínico sedante por la noche; si persiste, gabapentina ajustada a peso con pediatría, fuera de ficha técnica. En las zonas más gruesas infiltraría triamcinolona 10 mg/mL con anestesia tópica. Si el eritema predomina, propondría láser de colorante pulsado, y si hay rigidez o relieve, láser fraccionado ablativo, ambos en varias sesiones y a menudo con sedación en niños. Coordinaría con fisioterapia si cruza la flexura del codo.

Siun varón de 55 años encontrado inconsciente en una caravana con calefacción de gas, con placas eritematosas y ampollas en sacro, codos y talones

Pensaría en intoxicación por monóxido de carbono con ampollas del coma por presión e hipoxia. Aseguraría la vía aérea y aplicaría oxígeno al 100 % con mascarilla de alto flujo o intubación, pidiendo cooximetría con carboxihemoglobina, lactato, CK, función renal, electrocardiograma y troponina, y descartaría intoxicación por fármacos asociados. Con pérdida de conciencia, consultaría al centro de medicina hiperbárica de referencia, sabiendo que la evidencia sobre la prevención de secuelas neurológicas es incierta. Las ampollas no son quemaduras térmicas: cura local con apósitos, sin desbridamientos agresivos, y biopsia solo si hay duda; esperaría resolución en unas dos semanas. Vigilaría rabdomiólisis, síndrome compartimental y neuropatía por compresión, y recomendaría revisión del aparato y detectores de CO.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆El portátil sobre los muslos también cuenta

El eritema ab igne ya no es solo cosa de ancianos junto a la chimenea: portátiles, asientos y mantas calefactados, calefactores bajo la mesa y baños muy calientes lo producen en jóvenes. La pregunta clave no es «qué», sino «por qué»: el calor aplicado suele ser un analgésico casero que esconde un dolor sin diagnóstico.

◆La palma sin dedos no es el 1 %

La impronta completa de la mano del paciente, palma y dedos juntos, equivale a un 1 % de su superficie corporal; la palma sola se acerca a la mitad. Usar la mano del explorador en lugar de la del paciente y contar el eritema son dos errores que inflan la superficie y el volumen de líquidos.

◆Veinte minutos de agua corriente hasta tres horas después

El enfriamiento con agua corriente fresca durante al menos 20 minutos reduce la necesidad de injertos aunque se inicie tarde, dentro de las tres primeras horas. El hielo, la mantequilla, la pasta de dientes y los remedios caseros profundizan la lesión o la contaminan, y deben desaconsejarse expresamente.

◆La fiebre precoz en el niño quemado no suele ser infección

La quemadura altera la termorregulación y en niños el control hipotalámico, de modo que la fiebre en las primeras 36 horas raramente se debe a infección. Lo que sí preocupa en niños con quemaduras pequeñas es el síndrome de shock tóxico estafilocócico: fiebre, exantema, diarrea e irritabilidad en los primeros días exigen ingreso.

◆El hematocrito normal no descarta hipovolemia

Tras una quemadura extensa la sangre se hemoconcentra porque se pierde plasma; una hemorragia asociada, por fracturas, escarotomías o lesión interna, puede pasar inadvertida con hematocrito normal. La diuresis horaria sigue siendo el mejor indicador de perfusión en la quemadura no complicada, siempre que no haya glucosuria, manitol o alcohol.

◆La histología de la quemadura eléctrica es reconocible

Los núcleos de las células basales, y a veces de capas más altas, aparecen estirados verticalmente, como peinados en la dirección de la corriente, con separación dermoepidérmica y prolongaciones citoplásmicas en el espacio. Este hallazgo ayuda en lesiones de origen dudoso y en contextos médico-legales, incluidos los de tortura.

◆Las figuras de Lichtenberg desaparecen en un día

El dibujo arborescente del rayo no es una quemadura sino un fenómeno transitorio que se desvanece en horas o un día; fotografiarlo pronto tiene valor diagnóstico y forense. Lo importante en el fulminado está en otro sitio: corazón, tímpanos, ojos, sistema nervioso y fracturas, que deben buscarse de forma sistemática.

◆Silicona, presión y láser se suman

Ninguna medida por sí sola resuelve la cicatriz hipertrófica. La silicona hidrata y reduce el grosor, la presión aplana durante la maduración, el corticoide intralesional ablanda zonas gruesas y el láser trata eritema, rigidez, textura y prurito. Empezar pronto, en los primeros meses, da mejores resultados que esperar a que la cicatriz madure.

◆Las ampollas del coma no son siempre por barbitúricos

Ampollas tensas en zonas de apoyo de un paciente comatoso aparecen en intoxicación por monóxido de carbono, barbitúricos, benzodiacepinas, opioides o tras un ictus. La necrosis de glándulas sudoríparas en la biopsia es el rasgo común y orienta a hipoxia y presión más que a toxicidad específica del fármaco.

◆El dermografismo negro puede ocultar una alergia al oro

La mancha negra bajo un anillo no es alergia, sino partículas metálicas arrancadas por polvos cosméticos. Pero si bajo la mancha hay eccema, conviene hacer pruebas epicutáneas con tiosulfato sódico de oro, porque ambos fenómenos pueden coexistir y uno enmascara al otro. La prevención es sencilla: limpiar la piel de polvos antes de ponerse la joya.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2010) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

GuíasReanimación: de 4 a 2 mL/kg por punto y albúmina precoz

El libro proponía 2-4 mL/kg por punto de superficie de Hartmann en adultos y 3-4 mL/kg en niños, con coloide solo en el segundo día y mantenimiento añadido en la infancia. Desde entonces se ha documentado el «fluid creep»: la mayoría de los pacientes recibe mucho más de lo calculado, con síndrome compartimental abdominal, edema pulmonar y profundización de las quemaduras. La guía de práctica clínica de la American Burn Association, publicada en 2024 y centrada en adultos con quemaduras de al menos el 20 %, recomienda iniciar con 2 mL/kg por punto, considerar albúmina humana sobre todo en quemaduras extensas para reducir el volumen y mejorar la diuresis, y vigilar selectivamente las presiones intraabdominal e intraocular. No pudo recomendar vitamina C a dosis altas, plasma, depuración renal precoz ni vasopresores. Las guías de la ISBI adaptan estas pautas a entornos con pocos recursos.

Fuentes: Cartotto R, et al. J Burn Care Res. 2024 PMID: 38051821. ISBI Practice Guidelines Committee. Burns. 2016 PMID: 27542292.

TerapéuticaEl primer auxilio que cambia el pronóstico: 20 minutos de agua corriente

El capítulo aconsejaba enfriar con agua o toallas húmedas y advertía del riesgo de hipotermia, sin concretar tiempos. Una cohorte australiana de casi 2.500 niños mostró que aplicar al menos 20 minutos de agua corriente fresca dentro de las tres primeras horas reduce la necesidad de injerto, la reepitelización prolongada y los ingresos, con relación dosis-respuesta. Las guías de la ISBI recogen el enfriamiento con agua corriente entre 8 y 25 °C como estándar, desaconsejan el hielo y los remedios caseros, y recomiendan limitar el enfriamiento y abrigar al paciente en quemaduras extensas, lactantes y ancianos. Para el dermatólogo, que a menudo es quien recibe la llamada o atiende la quemadura doméstica, la consecuencia es directa: preguntar si se enfrió y cuánto tiempo, completar el enfriamiento si aún está dentro de plazo y convertir esta instrucción en parte de la educación preventiva de familias con niños pequeños.

Fuentes: Griffin BR, et al. Ann Emerg Med. 2020 PMID: 31474480. ISBI Practice Guidelines Committee. Burns. 2018 PMID: 30343831.

TerapéuticaLa sulfadiazina argéntica deja de ser el estándar

En 2010 el libro presentaba la crema de sulfadiazina argéntica al 1 %, sola o con nitrato de cerio, como tratamiento tópico habitual, aunque anunciaba el avance de los apósitos con plata. Las revisiones Cochrane posteriores han cambiado la práctica: en quemaduras superficiales y dérmicas, la sulfadiazina se asocia de forma consistente a curación más lenta que los apósitos con plata, de silicona o biosintéticos, y como profilaxis tópica a más infección de la herida y estancias más largas que los apósitos o sustitutos cutáneos, con evidencia de baja calidad. La profilaxis antibiótica sistémica no ha demostrado reducir la infección de la herida. Hoy la sulfadiazina se reserva para heridas profundas contaminadas a la espera de cirugía, y en España sigue disponible como crema al 1 %, pero la mayoría de las unidades utilizan apósitos de liberación sostenida que espacian las curas.

Fuentes: Wasiak J, et al. Cochrane Database Syst Rev. 2013 PMID: 23543513. Barajas-Nava LA, et al. Cochrane Database Syst Rev. 2013 PMID: 23740764.

TerapéuticaDesbridamiento enzimático y nuevas coberturas en lugar de solo bisturí

El libro describía el dilema entre escisión tangencial precoz y espera, y presentaba Integra como novedad. Hoy el desbridamiento enzimático con concentrado de bromelaína retira de forma selectiva la escara de quemaduras dérmicas profundas y de espesor total en unas horas, preserva la dermis viable, reduce la escisión quirúrgica y la superficie injertada y permite reevaluar la profundidad; el consenso europeo de 2020 establece indicaciones, analgesia y cuidados posteriores, y la EMA, que lo autorizó en adultos en 2012, ha extendido su uso a la población pediátrica. Para las coberturas, las suspensiones autólogas no cultivadas de células cutáneas, aplicadas con injertos más mallados, lograron en un ensayo aleatorizado una curación no inferior con un tercio menos de zona donante, y se suman a matrices dérmicas biológicas y sintéticas. Las terapias con células madre siguen en investigación.

Fuentes: Hirche C, et al. Burns. 2020 PMID: 32241591. Holmes JH, et al. Burns. 2019 PMID: 30578048. EMA. EPAR de NexoBrid. 2023.

ImagenEl láser Doppler mejora la predicción de la profundidad

El capítulo enumeraba el láser Doppler, la medición dieléctrica, la microscopía fotoacústica, la espectroscopia de infrarrojo cercano y el ADN libre plasmático como técnicas en investigación, y admitía que la valoración clínica solo acierta en el 70-80 % de los casos. El estudio prospectivo de Gante cuantificó la ventaja: en quemaduras de profundidad intermedia, la precisión del láser Doppler para predecir curación antes de 21 días alcanzó el 95-97 % entre el tercer y el quinto día, frente al 52-71 % de la valoración clínica en los mismos días. Varias unidades europeas lo usan para decidir entre tratamiento conservador e injerto en escaldaduras infantiles y quemaduras indeterminadas, y la termografía y la imagen de moteado láser se estudian como alternativas más baratas. La biopsia sigue sin papel asistencial por la cicatriz que deja y porque la herida evoluciona durante días.

Fuentes: Hoeksema H, et al. Burns. 2009 PMID: 18952377.

TerapéuticaEl láser pasa de causar quemaduras a tratar sus cicatrices

En el libro, el láser aparecía como causa de quemaduras y la cicatriz hipertrófica se manejaba con prendas de presión, silicona y cirugía de contracturas. El consenso internacional de 2020 sobre cicatrices traumáticas y contracturas recomienda incorporar el láser pronto, en los primeros meses, y no esperar a la maduración: láser de colorante pulsado u otros vasculares para el eritema, láser fraccionado ablativo de CO2 o erbio para grosor, rigidez, textura, prurito y movilidad, y administración asistida por láser de triamcinolona u otros fármacos, en sesiones repetidas y combinado con silicona, presión, fisioterapia y, cuando hace falta, cirugía. Algunas contracturas mejoran lo suficiente como para evitar intervenciones. El dermatólogo con experiencia en láser se ha convertido así en parte del equipo de rehabilitación del gran quemado y del niño con escaldadura.

Fuentes: Seago M, et al. Lasers Surg Med. 2020 PMID: 31820478.

EvidenciaElectrocución de baja tensión: alta tras un electrocardiograma normal

El libro recomendaba monitorización y tratamiento de arritmias si el electrocardiograma era anormal, sin precisar qué hacer con el paciente asintomático. Las cohortes europeas posteriores, con cientos de pacientes la mayoría por baja tensión, coinciden en que las arritmias graves aparecen de forma inmediata, que no se observan arritmias malignas tardías y que la troponina y la CK-MB aportan poco para estratificar el riesgo. La conclusión práctica es que el paciente consciente, sin pérdida de conciencia ni parada, sin cardiopatía conocida y con electrocardiograma normal tras una descarga de baja tensión puede irse a casa tras una valoración clínica, mientras que la alta tensión, la pérdida de conciencia, las alteraciones electrocardiográficas o las lesiones extensas obligan a monitorizar y vigilar rabdomiólisis. Los trastornos iónicos, sobre todo la hipopotasemia, se asocian a más arritmias y deben corregirse.

Fuentes: Pilecky D, et al. Clin Res Cardiol. 2019 PMID: 30771067. Ahmed J, et al. Scand J Trauma Resusc Emerg Med. 2021 PMID: 34362435.

DiagnósticoRasgos basados en la evidencia de la escaldadura infligida y del Marjolin

El capítulo listaba señales de alarma de maltrato por quemadura procedentes de la experiencia. La revisión sistemática de Maguire, con estudios comparativos de causa confirmada, definió los rasgos que distinguen la escaldadura intencional: inmersión en agua del grifo, extremidades, nalgas o periné, simetría, bordes superiores nítidos, profundidad uniforme y lesiones o fracturas asociadas, frente al derrame accidental en la parte superior del cuerpo con bordes y profundidad irregulares; con ellos propuso una herramienta de triaje. En el otro extremo de la vida de la cicatriz, la revisión sistemática de 2021 sobre úlcera de Marjolin confirma el predominio del carcinoma epidermoide, la latencia larga, la mayor tasa de metástasis ganglionar que en el carcinoma actínico y el peso de la extirpación amplia con estadificación ganglionar, recordando que el injerto precoz de las quemaduras profundas es la mejor prevención.

Fuentes: Maguire S, et al. Burns. 2008 PMID: 18538478. Kanth AM, et al. J Burn Care Res. 2021 PMID: 32805009.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

C.T.C. Kennedy, D.A.R. Burd, D. Creamer. Capítulo 28, «Mechanical and Thermal Injury». En: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C, eds. Rook’s Textbook of Dermatology. 8.ª ed. Oxford: Wiley-Blackwell; 2010. Consultado en su edición original en inglés.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

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  2. ISBI Practice Guidelines Committee. ISBI practice guidelines for burn care. Burns. 2016;42(5):953-1021. PMID: 27542292.
  3. ISBI Practice Guidelines Committee. ISBI practice guidelines for burn care, part 2. Burns. 2018;44(7):1617-1706. PMID: 30343831.
  4. Griffin BR, Frear CC, Babl F, Oakley E, Kimble RM. Cool running water first aid decreases skin grafting requirements in pediatric burns: a cohort study of two thousand four hundred ninety-five children. Ann Emerg Med. 2020;75(1):75-85. PMID: 31474480.
  5. Hoeksema H, Van de Sijpe K, Tondu T, Hamdi M, Van Landuyt K, Blondeel P, et al. Accuracy of early burn depth assessment by laser Doppler imaging on different days post burn. Burns. 2009;35(1):36-45. PMID: 18952377.
  6. Wasiak J, Cleland H, Campbell F, Spinks A. Dressings for superficial and partial thickness burns. Cochrane Database Syst Rev. 2013;(3):CD002106. PMID: 23543513.
  7. Barajas-Nava LA, López-Alcalde J, Roqué i Figuls M, Solà I, Bonfill Cosp X. Antibiotic prophylaxis for preventing burn wound infection. Cochrane Database Syst Rev. 2013;(6):CD008738. PMID: 23740764.
  8. Hirche C, Kreken Almeland S, Dheansa B, Fuchs P, Governa M, Hoeksema H, et al. Eschar removal by bromelain based enzymatic debridement (Nexobrid) in burns: European consensus guidelines update. Burns. 2020;46(4):782-796. PMID: 32241591.
  9. Holmes JH, Molnar JA, Shupp JW, Hickerson WL, King BT, Foster KN, et al. Demonstration of the safety and effectiveness of the RECELL System combined with split-thickness meshed autografts for the reduction of donor skin to treat mixed-depth burn injuries. Burns. 2019;45(4):772-782. PMID: 30578048.
  10. Herndon DN, Hart DW, Wolf SE, Chinkes DL, Wolfe RR. Reversal of catabolism by beta-blockade after severe burns. N Engl J Med. 2001;345(17):1223-1229. PMID: 11680441.
  11. Seago M, Shumaker PR, Spring LK, Alam M, Al-Niaimi F, Rox Anderson R, et al. Laser treatment of traumatic scars and contractures: 2020 international consensus recommendations. Lasers Surg Med. 2020;52(2):96-116. PMID: 31820478.
  12. Kanth AM, Heiman AJ, Nair L, Giammarino A, Carpenter C, Ricci JA, et al. Current trends in management of Marjolin’s ulcer: a systematic review. J Burn Care Res. 2021;42(2):144-151. PMID: 32805009.
  13. Maguire S, Moynihan S, Mann M, Potokar T, Kemp AM. A systematic review of the features that indicate intentional scalds in children. Burns. 2008;34(8):1072-1081. PMID: 18538478.
  14. Pilecky D, Vamos M, Bogyi P, Muk B, Stauder D, Racz H, et al. Risk of cardiac arrhythmias after electrical accident: a single-center study of 480 patients. Clin Res Cardiol. 2019;108(8):901-908. PMID: 30771067.
  15. Ahmed J, Stenkula C, Omar S, Ghanima J, Bremtun FF, Bergan J, et al. Patient outcomes after electrical injury: a retrospective study. Scand J Trauma Resusc Emerg Med. 2021;29(1):114. PMID: 34362435.
  16. Harview CL, Krenitsky A. Erythema ab igne: a clinical review. Cutis. 2023;111(4):E33-E38. PMID: 37289686.
  17. Segurado Tostón N, Puebla Tornero L, Revilla Nebreda D, Santos-Briz Terrón A. Clinicopathologic correlations in erythema ab igne: a series of 5 patients and review of the literature. Actas Dermosifiliogr. 2023;114(4):T356-T359. PMID: 36806635.
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  19. European Medicines Agency. NexoBrid (concentrado de enzimas proteolíticas enriquecido en bromelaína): EPAR, ampliación de la indicación a población pediátrica. 2023.
Lecturas relacionadas

Contenido dirigido a profesionales sanitarios. Elaboración editorial propia de DermRX a partir de Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed. (Burns, Breathnach, Cox y Griffiths, eds., 2010): no se reproducen sus textos, tablas ni figuras. No sustituye al juicio clínico ni a la ficha técnica vigente. Los escenarios clínicos y las actualizaciones son elaboración editorial y están pendientes de revisión clínica individual.

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