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Borreliosis de Lyme en la piel: cuándo basta la clínica, cuándo pedir serología y cómo tratar cada manifestación

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Lectura clínica · Espiroquetosis cutáneas

Borreliosis de Lyme en la piel: cuándo basta la clínica, cuándo pedir serología y cómo tratar cada manifestación

Sobre el capítulo 14, «Borreliosis de Lyme y otras espiroquetosis no venéreas» (Müllegger) · Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed., 2022

Ante un eritema migratorio típico el diagnóstico es clínico y la serología sobra; ante casi todo lo demás, la serología es imprescindible, pero engaña si se pide sin sospecha. Esta lectura ordena las tres dermatoborreliosis por lo que decide el diagnóstico —latencia, topografía, plasmocitos, IgG—, fija la escalera antibiótica según la manifestación, la edad y el embarazo, y repasa leptospirosis y fiebres recurrentes como diagnósticos de exposición. Se actualiza a octubre de 2026 con guías europeas y datos españoles.

Eritema migratorioLinfocitoma borrelianoAcrodermatitis crónicaSerología en dos nivelesFiebres recurrentes

Obra de referencia: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M (eds.), Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed. (Springer, 2022). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 20 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • Borrelia burgdorferi sensu lato agrupa varias genoespecies; en Europa circulan B. afzelii, B. garinii y B. burgdorferi sensu stricto, y la primera es la que más afecta a la piel. Por eso el linfocitoma y la acrodermatitis crónica atrófica son casi exclusivamente europeos.
  • La transmisión exige que la garrapata permanezca adherida 12–24 horas como mínimo, de modo que la retirada precoz es la medida más eficaz al alcance del paciente. Que hasta dos tercios de los pacientes no recuerden picadura alguna no resta valor al diagnóstico: la ninfa mide poco más de un milímetro y su picadura pasa inadvertida.
  • El eritema migratorio típico —placa que crece, de al menos 5 cm, aparecida días o semanas después de la picadura— se diagnostica y trata sin pruebas. Antes del tratamiento, la serología solo resulta positiva en algo más de la mitad de los pacientes.
  • El linfocitoma borreliano es un seudolinfoma B de topografía casi fija: lóbulo auricular en el niño, areola y pezón en el adulto. La serología suele ser positiva y, según la obra, el tratamiento se alarga a 3–4 semanas.
  • La acrodermatitis se confunde con enfermedad vascular durante años. Exige IgG claramente elevada y biopsia con infiltrado rico en plasmocitos; solo el antibiótico detiene la progresión, pero no revierte la atrofia ya instaurada.
  • La serología no distingue la infección activa de la pasada ni sirve para controlar la curación. Pedida ante síntomas inespecíficos genera sobre todo falsos positivos y diagnósticos erróneos de «Lyme crónico».
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

Ante un eritema migratorio típico, pedir serología solo retrasa una decisión ya tomada

La IgM tarda entre 2 y 5 semanas en aparecer y la IgG entre 3 y 8, de modo que, mientras el eritema es visible, buena parte de los pacientes son todavía seronegativos. Un resultado negativo no descarta nada y uno positivo puede reflejar un contacto antiguo en alguien que frecuenta el monte. La obra reserva las pruebas para el eritema dudoso: biopsia del borde, PCR del tejido o comparación del suero inicial con el de convalecencia. Si la morfología, la latencia y el contexto encajan, se trata en la misma visita.

2

La dirección del cambio en los días siguientes separa la infección de la picadura banal

La reacción exagerada a una picadura de artrópodo también puede superar los 5 cm, pero surge enseguida, pica mucho y se apaga desde la periferia en pocos días. El eritema migratorio hace lo contrario: aparece tras una latencia media de unas dos semanas y avanza de forma centrífuga. Si se consulta en las primeras horas tras la picadura y la lesión aún no permite decidir, puede ser útil marcar el borde, fotografiarlo y revisar en 48–72 horas. Una placa que se amplía, con aclaramiento central o como mancha homogénea en banda en el hueco poplíteo, debe tratarse como borreliosis.

3

Las lesiones múltiples no siempre indican diseminación hematógena, y el tratamiento apenas cambia

Hasta una quinta parte de los pacientes presenta varias lesiones. Pueden ser placas secundarias, más pequeñas y menos inflamatorias, que siguen a la primaria tras pocos días y traducen paso a la sangre, o bien varias picaduras o una extensión local, con placas agrupadas. Los síntomas extracutáneos no son claramente más frecuentes que en la forma solitaria. Aun así, en el niño con lesiones múltiples conviene explorar signos meníngeos y pares craneales, porque en torno a uno de cada diez tiene meningitis aséptica, y situar la duración en el extremo alto del intervalo.

4

En la acrodermatitis el error habitual es vascular, y lo que decide es la IgG unida a la biopsia

Una mancha rojo-azulada en el dorso de un pie o sobre una rodilla, con o sin edema pastoso, en una mujer mayor que pasa tiempo en el campo suele etiquetarse de insuficiencia venosa, acrocianosis o envejecimiento cutáneo; con los años la piel se vuelve fina y arrugada, «en papel de fumar». La obra exige siempre una IgG francamente elevada, porque la IgM es positiva como mucho en una cuarta parte, y confirmación histológica para no caer en un falso positivo serológico: infiltrado perivascular e intersticial con abundantes plasmocitos policlonales.

5

Una serología se interpreta con la probabilidad previa; sin sospecha clínica, engaña

El cribado se hace con un enzimoinmunoanálisis sensible y, si es positivo o dudoso, se confirma en la misma muestra con inmunotransferencia, mucho más específica. Pocas bandas precoces sugieren infección reciente; un espectro amplio, contacto antiguo. Los falsos positivos proceden de otras espiroquetas, de la estimulación policlonal por virus como Epstein-Barr o citomegalovirus, de enfermedades autoinmunes y de la seroprevalencia de cazadores o corredores. Una IgM aislada hace muy improbable una forma tardía. La regla de la obra es tajante: no se pide serología para descartar Lyme ante síntomas vagos.

6

El antibiótico se elige por la manifestación, la edad, el embarazo y la exposición solar

Doxiciclina y amoxicilina orales son de elección en el eritema migratorio; la cefuroxima axetilo es eficaz pero se absorbe peor, y azitromicina o fenoximetilpenicilina quedan en segunda línea. La doxiciclina aporta penetración en el líquido cefalorraquídeo y cubre Anaplasma y B. miyamotoi, pero fotosensibiliza: con exposición solar inevitable, o si no puede descartarse una erisipela, la obra prefiere amoxicilina o cefuroxima. La ceftriaxona intravenosa se reserva para la afectación neurológica o cardiaca grave. Si la lesión persiste tras una tanda correcta, se repite con otro antibiótico; nunca se trata un título.

7

Los síntomas que persisten tras un tratamiento correcto no son infección ni piden más antibiótico

El síndrome posterior al tratamiento reúne artralgias, mialgias, cansancio, parestesias y alteraciones cognitivas o del sueño que duran al menos seis meses tras tratar una borreliosis bien documentada. Es más frecuente en mujeres mayores y en pacientes con comorbilidad, depresión o ansiedad. Los estudios han descartado la persistencia de la bacteria y las tandas repetidas o prolongadas no aportan beneficio, por lo que la obra considera errónea la expresión «Lyme crónico». Conviene separarlo de las secuelas objetivas, como la atrofia o la neuropatía de una acrodermatitis, que tampoco mejoran con más antibiótico pero sí justifican seguimiento.

Repaso organizado

Las dermatoborreliosis, el agente, las pruebas y las otras espiroquetas

Ordenado de la piel hacia fuera: primero lo que ve el dermatólogo, después el vector y las coinfecciones, el laboratorio que decide y, al final, las espiroquetosis sistémicas que conviene saber sospechar; de leptospirosis y fiebres recurrentes se recoge solo lo que orienta el diagnóstico.

Dermatoborreliosis

Eritema migratorio solitario

Placa ≥ 5 cm, días o semanas tras la picadura
Morfología
Anular con aclaramiento central o mácula homogénea persistente; en el hueco poplíteo, banda violácea. Suele medir 10–20 cm y crece cuanto más tiempo lleva.
Topografía
Rodilla y pierna, ingle y nalgas, axila, hombro y tórax; en niños, cabeza y cuello. Respeta palmas y plantas.
Síntomas
Picor o escozor leve en la mitad; cansancio, artromialgias, cefalea o febrícula transitorios en un tercio a dos tercios, sin que ello implique diseminación.

Eritema migratorio múltiple

Hasta un 20 %; más en niños
Mecanismo
Diseminación hematógena, con lesiones secundarias más pequeñas y pálidas, o varias picaduras y extensión local, con placas agrupadas.
Pista pediátrica
Eritema simétrico en mejillas; alrededor de un 10 % de los niños con lesiones múltiples tiene meningitis aséptica, a veces con parálisis facial.
Diferencial
Ante todo, el exantema fijo multilocular, que reaparece en los mismos puntos tras tomar el fármaco, y en el niño el eritema infeccioso, con eritema malar «en bofetada»; los habones fugaces orientan a urticaria.

Linfocitoma borreliano

Seudolinfoma B · lóbulo auricular o areola
Clínica
Nódulo o placa blanda, violácea e indolora de 1–5 cm, bien delimitada, a veces de superficie algo atrófica; más raro en genitales o pliegue axilar anterior.
Diagnóstico
Serología IgG positiva en la mayoría. Ante duda con linfoma, biopsia con inmunohistoquímica y estudio de reordenamiento de IgH, que suele mostrar policlonalidad.

Acrodermatitis: fase inflamatoria

Superficies extensoras distales · mujeres mayores
Clínica
Coloración rojo-azulada bien delimitada, con edema pastoso que no deja fóvea; ocasionalmente, patrón reticulado. Progresa y se extiende a otras extremidades.
Síntomas asociados
Neuropatía axonal en la mitad, con alodinia característica; artralgias o mialgias en un tercio a la mitad; subluxaciones de pequeñas articulaciones en evoluciones largas.
Biopsia
De la zona más inflamada: infiltrado de linfocitos, histiocitos y muchos plasmocitos, en banda o parcheado, que puede alcanzar la hipodermis.

Acrodermatitis: fase atrófica y fibrosa

Atrofia irreversible · fibrosis en 10–20 %
Atrofia
Piel fina y arrugada, sin vello ni anejos, con telangiectasias y cambios pigmentarios; los vasos subcutáneos se transparentan.
Fibrosis
Nódulos yuxtaarticulares en codos o rodillas y bandas escleróticas cubitales o tibiales, confundibles con morfea, fascitis eosinofílica o nódulos reumatoides.
Respuesta
Los nódulos fibrosos responden bien; atrofia, telangiectasias y seudoesclerodermia persisten. Excepcionalmente, carcinoma epidermoide en heridas crónicas o linfoma B.

Agente, vector y coinfecciones

Genoespecies de B. burgdorferi s. l.

Unas 20 conocidas; cinco patógenas establecidas
Europa
B. afzelii (piel), B. garinii y B. bavariensis (neuroborreliosis), B. burgdorferi s. s. (artritis) y B. spielmanii (eritema migratorio).
Norteamérica
Solo B. burgdorferi s. s. y probablemente B. mayonii: más artritis y eritemas más sintomáticos; acrodermatitis y linfocitoma excepcionales.

Ixodes ricinus

Vector europeo · ninfas y hembras adultas
Riesgo
Tras la picadura de una garrapata infectada se infecta en torno al 5 % y enferma un 2–3 %; la mayoría de los casos, de abril a septiembre.
Retirada
Pinza fina con tracción constante o raspado con cuchilla; sin aceite ni pegamento. El hipostoma retenido carece de importancia.

Anaplasma phagocytophilum

Granulocitos y endotelio · fiebre alta
Clínica
Cuadro seudogripal intenso en el primer mes tras la picadura; asintomático, leve o grave en proporciones similares, rara vez mortal en inmunodeprimidos.
Laboratorio
Trombopenia y elevación de transaminasas y proteína C reactiva, a veces leucopenia; diagnóstico por seroconversión, PCR en sangre o mórulas en el frotis.
Piel
Poco característica y presente en una minoría: exantema maculopapuloso, eritema petequial o lesiones de tipo Sweet, más en niños.

Otras coinfecciones por Ixodes

B. miyamotoi, encefalitis, Babesia
B. miyamotoi
Espiroqueta del grupo de las fiebres recurrentes: fiebre, escalofríos, cefalea y artromialgias, a veces meningoencefalitis.
Encefalitis por garrapatas
Flavivirus transmitido por el mismo vector; la vacuna, recomendada en zonas endémicas, no protege frente a la borreliosis.
Babesia
Protozoo intraeritrocitario que produce fiebre, anemia e ictericia de aspecto palúdico.

Pruebas que deciden

Histopatología

Útil en las tres dermatoborreliosis
Eritema migratorio
Infiltrado dérmico perivascular, periglandular e intersticial de linfocitos e histiocitos con plasmocitos y, al principio, algún eosinófilo; epidermis normal.
Acrodermatitis
Plasmocitos abundantes con cadenas ligeras κ y λ equilibradas; en fase tardía, pérdida de colágeno y fibras elásticas y células gigantes con elastofagocitosis.

Enzimoinmunoanálisis e inmunotransferencia

Dos niveles sobre la misma muestra
Primer nivel
ELISA sensible; un negativo no descarta una forma precoz, pero casi excluye una enfermedad de larga evolución.
Segundo nivel
Inmunotransferencia: bandas frente a OspC, VlsE o flagelina en la infección reciente; espectro amplio con antígenos tardíos en la antigua.
ELISA C6
Dirigido al péptido C6 de VlsE, se propuso como alternativa automatizable al inmunoblot; la obra lo considera aún poco extendido.

PCR y cultivo de piel

Detección directa en tejido
Rendimiento
Según la obra, la PCR es positiva en un tercio a dos tercios de las biopsias, más en las formas precoces, y supera al cultivo en sensibilidad y rapidez.
Cultivo
Medios especiales en microaerofilia; crecimiento lento, positivo a las 3–5 semanas. Todo positivo necesita confirmación molecular de especificidad.

Otras espiroquetosis no venéreas

Leptospirosis

Agua o barro con orina animal
Clínica
Fiebre alta, mialgias intensas de pantorrillas e inyección conjuntival; exantema inespecífico en la mitad durante la primera fase; forma grave con ictericia, fallo renal y hemorragias.
Diagnóstico y tratamiento
PCR en sangre al principio y serología después. Según la obra, bencilpenicilina intravenosa en las formas graves y doxiciclina oral en las leves.

Fiebre recurrente por garrapatas

Ornithodoros · B. hispanica en la península
Transmisión
Garrapata blanda de picadura breve, de menos de una hora, y casi inadvertida; a veces queda un nódulo ulcerado con costra negra.
Clínica
Accesos febriles de 2–4 días separados por intervalos de 3–6, con hasta una docena de recaídas; exantema petequial al final del primer acceso.
Diagnóstico
Frotis de sangre teñido durante el pico febril, repetido si es negativo, y PCR; la serología no sirve en la fase aguda.

Fiebre recurrente por piojos

B. recurrentis · migrantes del Cuerno de África
Contexto
Se transmite al aplastar el piojo corporal sobre erosiones; reaparece en Europa en migrantes de África oriental.
Tratamiento
Según la obra, doxiciclina de elección; vigilar en las primeras horas una reacción de Jarisch-Herxheimer frecuente e intensa y erradicar los piojos.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro pares en los que el diagnóstico se tuerce con frecuencia, con los rasgos que inclinan la balanza.

Eritema migratorio frente a reacción a picadura

Inicio
El eritema aparece tras días o semanas de latencia; la reacción a la picadura, de inmediato.
Curso
El eritema crece de forma centrífuga; la reacción se reduce desde la periferia en pocos días.
Síntomas
El eritema pica poco o nada; la reacción a la picadura produce prurito intenso.

Eritema migratorio frente a erisipela

Inflamación
El eritema migratorio apenas está caliente ni duele; la erisipela es roja intensa, caliente y dolorosa.
Repercusión
En el eritema, febrícula ocasional; en la erisipela, fiebre, escalofríos y proteína C reactiva elevada.
Si hay duda
La obra prefiere amoxicilina o cefuroxima axetilo, activas frente a ambas, antes que doxiciclina.

Acrodermatitis frente a enfermedad venosa o arterial

Distribución
La acrodermatitis ocupa superficies extensoras, a menudo de un solo miembro; la insuficiencia venosa, el tercio distal de las piernas con varices y corona flebectásica.
Exploración
Acrodermatitis: piel atrófica y transparente, alodinia, pulsos conservados. Arteriopatía: pulsos débiles, frialdad y claudicación.
Prueba
Acrodermatitis: IgG alta y biopsia con plasmocitos. Enfermedad vascular: estudio hemodinámico con eco-Doppler.

Linfocitoma borreliano frente a linfoma B cutáneo

Contexto
El linfocitoma, en zona endémica, asienta en la oreja del niño o en la areola del adulto; el linfoma B cutáneo primario es casi exclusivo del adulto y no muestra esa topografía.
Laboratorio
Linfocitoma: serología positiva y población policlonal. Linfoma: clonalidad de IgH o restricción de cadenas ligeras.
Respuesta
El linfocitoma regresa tras semanas de antibiótico; el linfoma, en general, no responde y requiere estadificación.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si un adulto consulta por una placa roja de 12 cm en el hueco poplíteo que ha crecido durante una semana, diez días después de una excursión por el monte

Trataría en la primera visita sin pedir serología, porque probablemente aún sería negativa y no cambiaría la conducta. Pautaría doxiciclina o amoxicilina orales con las dosis y la duración que recoge la obra, eligiendo amoxicilina si va a exponerse al sol o si dudara de una erisipela. Le explicaría que la mancha puede tardar semanas en desaparecer y le pediría que volviera ante fiebre alta, parálisis facial, dolor radicular o nuevas placas.

Si una embarazada de 20 semanas presenta un eritema migratorio típico en el muslo

La trataría sin demora, porque con un antibiótico adecuado no se ha demostrado más riesgo de malformaciones, prematuridad ni aborto. Según la obra, la primera opción es amoxicilina, con cefuroxima axetilo o azitromicina como alternativas. Sé que la guía francesa de 2025 admite doxiciclina también en el embarazo, pero no la usaría sin consensuarlo con obstetricia y revisar la ficha técnica. Comprobaría la desaparición del eritema al terminar.

Si un niño de 6 años tiene desde hace dos meses un nódulo violáceo, blando e indoloro en el lóbulo de la oreja

Sospecharía un linfocitoma borreliano por la topografía y la edad, y pediría serología, que en esta forma suele ser positiva. Si fuera negativa o la lesión resultara atípica, la biopsiaría para descartar un linfoma con inmunohistoquímica y estudio de clonalidad. Trataría con amoxicilina ajustada al peso durante 3–4 semanas, como propone la obra, y advertiría a la familia de que la regresión completa lleva semanas.

Si una mujer de 70 años, estudiada por cirugía vascular, tiene el dorso del pie rojo-azulado, hinchado y con dolor urente al roce

Pensaría en una acrodermatitis crónica atrófica en fase inflamatoria y pediría IgG frente a B. burgdorferi y una biopsia de la zona más inflamada. Si se confirmaran IgG elevada y plasmocitos, trataría por vía oral durante cuatro semanas y la remitiría a neurología si tuviera déficit sensitivo o motor. Le explicaría que la inflamación y el dolor mejoran en meses, pero que la atrofia establecida no revierte.

Si un paciente con cansancio y artralgias difusas trae una IgG positiva frente a borrelia y pide un tratamiento antibiótico prolongado

Revisaría si hubo alguna manifestación objetiva, como eritema, artritis, parálisis facial o acrodermatitis. Sin ella, le explicaría que la IgG puede reflejar un contacto antiguo y que la serología no demuestra actividad ni sirve para comprobar la curación. Si ya recibió un tratamiento correcto, hablaría de síntomas posteriores al tratamiento y de que las tandas repetidas no han mostrado beneficio. Buscaría otras causas tratables y le ofrecería seguimiento.

Si un cazador acude con una garrapata adherida desde hace más de un día y sin lesiones en la piel

La retiraría con pinza fina y tracción continua, sin aceites, y le pediría que vigilara la zona durante un mes y volviera ante una mancha que crezca o un cuadro febril. La obra desaconseja la doxiciclina profiláctica, aunque la guía norteamericana de 2020 admite una dosis única en las 72 horas siguientes a una picadura de alto riesgo; lo decidiría de forma individual. Si apareciera fiebre alta con trombopenia, buscaría una coinfección.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆Palmas y plantas no son territorio del eritema migratorio

La placa puede aparecer en cualquier zona salvo palmas y plantas. Una lesión anular acral obliga a pensar en otras opciones, como el erisipeloide tras manipular pescado o aves, la tiña o el granuloma anular.

◆En el niño, mirar la cara y el cuero cabelludo

Por la estatura, más de un tercio de los eritemas infantiles asientan en cabeza y cuello, con formas arciformes o en banda de corta duración. Una parálisis facial periférica con un eritema en la misma hemicara orienta con fuerza hacia la neuroborreliosis.

◆La alodinia orienta hacia la acrodermatitis

Un dolor urente desproporcionado ante un roce mínimo sobre una lesión rojo-azulada de una extremidad es característico de la acrodermatitis y suele acompañar a la neuropatía axonal del mismo miembro.

◆El hipostoma retenido no obliga a nada

Los restos de la pieza bucal que quedan en la piel no transmiten borrelias en cantidad relevante. Intentar extraerla a toda costa daña más que dejarla; basta con vigilar.

◆La vacuna de la encefalitis no protege del Lyme

Muchos pacientes se creen a salvo de cualquier enfermedad por garrapatas por estar vacunados frente a la encefalitis. Conviene aclarar que solo cubre ese flavivirus y que frente a la borreliosis siguen valiendo ropa, inspección y retirada precoz.

◆Fiebre alta y citopenias sugieren otra infección

El eritema migratorio da febrícula, no fiebre elevada. Fiebre alta, anemia, trombopenia o leucopenia en una borreliosis aguda deben hacer buscar anaplasmosis, babesiosis o B. miyamotoi; la doxiciclina cubre las bacterianas.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2022) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXLas guías europeas de 2025 ajustan la duración a cada manifestación

La obra daba intervalos amplios, de 10 a 21 días para el eritema migratorio. La guía S2k alemana de dermatología, actualizada en 2025, declara que no hay cambios sustanciales y añade, por un metaanálisis en red, que la fenoximetilpenicilina oral es tan eficaz como doxiciclina y amoxicilina. La guía francesa de 2025 fija duraciones concretas: 10 días para el eritema aislado, 14 para el múltiple, 21 para el linfocitoma y 28 para la acrodermatitis, y considera injustificadas las pautas más largas. Un metaanálisis europeo de 2025 apoya la seguridad de las pautas cortas en el eritema migratorio, aunque con muestras pequeñas.

Fuente: Hofmann H, et al. Ger Med Sci. 2025;23:Doc12. PMID: 41195426. Raffetin A, et al. Infect Dis Now. 2025;55(8S):105204. PMID: 41314469. Raffetin A, et al. Infection. 2025;53(3):809-830. PMID: 40246800.

Actualización DermRXDoxiciclina antes de los 8 años y en el embarazo: la contraindicación se relativiza

La obra contraindica la doxiciclina en embarazo y lactancia y la desaconseja antes de los 8 años por la tinción dental. Una revisión sistemática publicada en Pediatrics en 2023 vinculó la tinción a dosis altas de tetraciclina y no a la exposición a doxiciclina en la primera infancia. La guía francesa de 2025 la sitúa en primera línea en la mayoría de las situaciones, incluidos niños menores de 8 años y mujeres embarazadas o lactantes. No es una postura universal: en España conviene contrastarla con la ficha técnica y documentar la decisión, y la amoxicilina sigue siendo una alternativa sin controversia.

Fuente: Ravindra D, et al. Pediatrics. 2023;152(1):e2023061350. PMID: 37264510. Raffetin A, et al. Infect Dis Now. 2025;55(8S):105204. PMID: 41314469.

Actualización DermRXLa serología en dos niveles admite dos enzimoinmunoanálisis y no sustituye a la clínica

La obra ya admitía confirmar con un segundo ELISA, aunque tomaba la inmunotransferencia como referencia y el ELISA C6 como alternativa poco extendida. Un estudio neerlandés de 2024 con casos bien definidos de neuroborreliosis y artritis comparó la estrategia clásica con la modificada, que confirma con un segundo enzimoinmunoanálisis: esta fue algo más sensible, con especificidad similar; la IgM aislada fue frecuente entre los controles. En Asturias, la región española con más incidencia, menos de la mitad de los episodios hospitalarios codificados como Lyme (51 de 108) correspondían a enfermedad activa; el error principal fue una serología positiva sin contexto clínico, sobre todo en pacientes estudiados por deterioro cognitivo.

Fuente: Hoeve-Bakker BJA, et al. Eur J Clin Microbiol Infect Dis. 2024;43(12):2397-2406. PMID: 39375250. Criado-Antón Á, et al. Med Clin (Barc). 2025;164(3):143-148. PMID: 39581806. Strle F, et al. Nat Rev Dis Primers. 2026;12(1). PMID: 41888159.

Actualización DermRXProfilaxis tras la picadura: de desaconsejada a opción en picaduras de alto riesgo

La obra desaconsejaba la dosis única de doxiciclina por criterios poco claros y un número necesario a tratar alto. Un metaanálisis de 2021 con 3 766 personas mostró que la profilaxis antibiótica reduce el riesgo de enfermedad, con un riesgo relativo de 0,29 para la dosis única de 200 mg. Según un estudio de prescripción de 2026, la guía de la IDSA de 2020 la recomienda en las 72 horas siguientes a retirar la garrapata tras una picadura de alto riesgo, aunque en ese estudio solo el 12 % de las prescripciones revisadas estaba claramente indicado. Su rendimiento depende de la prevalencia local: en España, una revisión sistemática de vigilancia entomológica estimó en un 5,9 % la infección por B. burgdorferi s. l. de Ixodes ricinus.

Fuente: Zhou G, et al. BMC Infect Dis. 2021;21(1):1141. PMID: 34749665. Lee EB, et al. Infect Dis Rep. 2026;18(1):19. PMID: 41718073. Calvo Reyes MC, et al. Enferm Infecc Microbiol Clin (Engl Ed). 2025;43(9):600-606. PMID: 41047288.

Actualización DermRXDos presentaciones que se escapan: la acrodermatitis edematosa y la fiebre recurrente autóctona

La obra describe la acrodermatitis sobre todo por su color y su atrofia. Una cohorte danesa de 40 pacientes (2017–2025) halló edema local en la mitad, más en los jóvenes, con linfogammagrafía patológica en más de la mitad de los estudiados, lo que alargó el estudio; todos tenían IgG positiva y la histología apoyó el diagnóstico en 19 de 20. En el suroeste de España, una serie de 98 casos de fiebre recurrente por garrapatas (1994–2016) mostró predominio rural en verano y otoño, reacción de Jarisch-Herxheimer en el 10,1 % y B. hispanica como especie identificada en los 12 casos con PCR; los autores la consideran infradiagnosticada.

Fuente: El-Nasser OS, et al. Diagnostics (Basel). 2026;16(9):1394. PMID: 42122097. Domínguez MC, et al. Emerg Infect Dis. 2020;26(5):849-856. PMID: 32308194.

Actualización DermRXLa vacuna frente a OspA vuelve a la última fase de desarrollo

La obra señalaba que no había vacuna humana. VLA15, una vacuna hexavalente frente a OspA diseñada para cubrir las genoespecies dominantes en Norteamérica y Europa, es, según una revisión de 2026 firmada por investigadores del promotor, el candidato más avanzado y está en la última fase del desarrollo clínico. En un ensayo de fase 2 en zonas endémicas de EE. UU., con participantes de 5 a 65 años, un refuerzo a los 18 meses elevó los anticuerpos por encima de los obtenidos tras la serie primaria, con una tolerancia similar. En las búsquedas realizadas no constan aún resultados de eficacia publicados.

Fuente: Simon R, et al. Expert Rev Vaccines. 2026;25(1):2607482. PMID: 41423970. Wagner L, et al. Lancet Infect Dis. 2026;26(3):314-328. PMID: 41213278.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Müllegger. Capítulo 14, «Borreliosis de Lyme y otras espiroquetosis no venéreas». En: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M, editores. Braun-Falco’s Dermatology. 4.ª ed. Berlín: Springer; 2022 (Springer Reference Medicine). Consultado en su edición original en inglés.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Strle F, Strle K, Marques A, et al. Lyme borreliosis. Nat Rev Dis Primers. 2026;12(1). PMID: 41888159.
  2. Hofmann H, Fingerle V, Rauer S, et al. Cutaneous Lyme borreliosis: Guideline of the German Dermatology Society. Ger Med Sci. 2025;23:Doc12. PMID: 41195426.
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