Lectura

Epidermólisis ampollosa hereditaria: del plano de despegamiento al gen, qué vigilar en cada tipo y qué ha cambiado con la terapia génica

Estado en los registros: Validación incompletaRevisión clínica comunicada por el responsable: realizada para el contenido actualFecha de revisión clínica no registrada en los metadatos
Inicio del contenido clínico
Lectura clínica · Epidermólisis ampollosa hereditaria

Epidermólisis ampollosa hereditaria: del plano de despegamiento al gen, qué vigilar en cada tipo y qué ha cambiado con la terapia génica

Sobre el capítulo 60, «Epidermólisis ampollosa hereditaria» (Marinkovich) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

Un recién nacido con ampollas y erosiones obliga a decidir en pocas horas qué muestra tomar, qué órgano puede fallar y qué decir a los padres. Esta lectura ordena la epidermólisis ampollosa hereditaria por el plano en que se separa la piel, empareja cada fenotipo con su gen y su proteína y señala qué vigilar: vía aérea, esófago, nutrición y carcinoma epidermoide. Se actualiza a octubre de 2026 con la clasificación de consenso y las terapias génicas y tópicas con ensayo.

Plano de despegamientoGen y proteínaNeonato con ampollasCarcinoma epidermoideTerapia génica

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 23 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • El trastorno es un fallo del anclaje del queratinocito basal a la dermis. Según la piel se rompa dentro de la célula basal, en la lámina lúcida o por debajo de la lámina densa, la forma es simple, juntural o distrófica, y cada plano remite a un grupo corto de proteínas.
  • La histología convencional no distingue el tipo. Hacen falta una ampolla reciente, mapeo antigénico por inmunofluorescencia o microscopía electrónica y, como cierre, el estudio genético del paciente y de sus progenitores.
  • La forma simple suele deberse a KRT5 o KRT14, se hereda casi siempre de modo dominante y cura sin cicatriz. La variante localizada de manos y pies es la más frecuente de todas y puede pasar inadvertida hasta la juventud.
  • En la juntural, siempre recesiva, el tejido de granulación periorificial, la pérdida de las uñas, el esmalte punteado y sobre todo la ronquera precoz anuncian la forma grave por ausencia de laminina-332, con riesgo de obstrucción de la vía aérea, sepsis y muerte en los primeros años.
  • La distrófica cicatriza con quistes de milio y se debe siempre a COL7A1. Separar la herencia recesiva de la dominante cambia el seguimiento: es la recesiva grave la que suma seudosindactilia, estenosis esofágica, ferropenia rebelde y carcinoma epidermoide agresivo tras la pubertad.
  • El tratamiento de base sigue siendo evitar el traumatismo, curar sin adhesivos, controlar la infección y nutrir. Desde 2019 se han publicado ensayos de fase 3 con terapia génica tópica y ex vivo dirigida a COL7A1 y con un gel que acelera el cierre de las heridas.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

El plano de despegamiento acota el gen antes de secuenciar

La unión dermoepidérmica funciona como una cadena de anclajes. Los filamentos de queratina 5 y 14 se insertan en el hemidesmosoma, cuya placa interna forman la plectina y BP230; el colágeno XVII y la integrina α6β4 atraviesan la membrana; la laminina-332 ocupa los filamentos de anclaje, y el colágeno VII construye las fibrillas que sujetan la lámina densa a la dermis papilar. Un fallo de las queratinas rompe la célula basal, uno de laminina-332 o de colágeno XVII abre la lámina lúcida y uno de colágeno VII despega por debajo de la lámina densa. Conocer el plano reduce la búsqueda a dos o tres genes.

2

La biopsia solo ayuda si la ampolla es de hoy y se mapea

El microscopio óptico no resuelve la zona de la membrana basal; como mucho descarta otras causas de ampolla. La muestra útil es una ampolla recién formada, porque el suelo se reepiteliza enseguida y falsea el nivel. La obra propone provocarla frotando la piel con una goma de lápiz y colocar el sacabocados de modo que solo una décima parte caiga sobre la ampolla y el resto sobre piel intacta. El mapeo por inmunofluorescencia sitúa cada antígeno en el techo o en el suelo y muestra qué proteína falta; la microscopía electrónica añade signos como el apelmazamiento de tonofilamentos. La genética cierra el diagnóstico.

3

En la forma simple, la gravedad depende de dónde cae la mutación de la queratina

Las mutaciones que alteran los extremos muy conservados del dominio helicoidal de la queratina 5 o de la 14 producen la forma generalizada grave, con ampollas agrupadas de aspecto herpetiforme, afectación oral y ungueal y una queratodermia palmoplantar dolorosa. Las que tocan regiones menos conservadas dan la forma localizada de manos y pies, con hiperhidrosis y empeoramiento con el calor. Casi todas se comportan como dominantes porque la queratina mutada estropea el ensamblaje del filamento; existe un subgrupo recesivo minoritario. La curación sin cicatriz ni milios duraderos separa este grupo del distrófico.

4

Si falla la plectina o una integrina, hay que mirar fuera de la piel

Las proteínas del hemidesmosoma se expresan también en otros tejidos, y su déficit se anuncia con signos extracutáneos. La plectina está en el músculo: su ausencia, de herencia recesiva, asocia ampollas generalizadas neonatales y una distrofia muscular progresiva. Los defectos de la integrina α6β4 se acompañan de atresia pilórica y de anomalías urológicas como hidronefrosis; los de la integrina α3, de enfermedad pulmonar intersticial y síndrome nefrótico aunque la piel apenas se ampolle. En los dos primeros casos la separación ocurre en la parte baja de la célula basal, a ras del hemidesmosoma, lo que explica que la misma entidad se haya clasificado como simple o como juntural.

5

La ronquera de un lactante con ampollas es un signo de alarma

En la forma juntural grave no hay laminina-332 funcional y pueden erosionarse todos los epitelios escamosos estratificados: boca, faringe, laringe, tráquea, esófago, conjuntiva, recto y uretra. La estenosis traqueolaríngea es una de las causas de muerte, y la voz ronca en los primeros meses la anticipa. El tejido de granulación exuberante alrededor de la boca, la nariz y los ojos, la caída de las uñas y el esmalte dental con hoyuelos completan el cuadro, junto con fallo de medro, anemia y sepsis. La ausencia de ronquera orienta, en cambio, a las formas intermedias, de mejor pronóstico vital.

6

Recesiva o dominante: el dato que decide la vigilancia oncológica en la distrófica

Las dos formas pueden ampollarse con intensidad parecida, pero es la recesiva, sobre todo la grave, la que conlleva un riesgo alto de carcinoma epidermoide invasivo, que la obra cifra en el 50–80 % de los pacientes con forma grave. Aparece tras la pubertad, puede ser múltiple y metastatiza con frecuencia. Las mutaciones que generan codones de terminación prematuros dejan la piel sin colágeno VII detectable; las sustituciones de glicina en la triple hélice suelen dar formas dominantes más leves. El estudio genético separa ambos grupos, y en un paciente con forma recesiva toda herida que no termina de cerrar merece una biopsia.

7

Lo que acorta la vida se trata fuera de la piel: nutrición, hierro, esófago y corazón

En las formas graves las heridas extensas elevan las necesidades calóricas y proteicas mientras las erosiones orales, la caries y las estenosis esofágicas reducen la ingesta. De ahí nacen la desnutrición, el retraso del crecimiento y la anemia. En la distrófica recesiva la ferropenia puede no responder al hierro oral y exigir hierro parenteral o transfusión. La miocardiopatía dilatada, ligada a la anemia crónica, es una complicación potencialmente mortal de las formas distrófica y juntural graves. Dilatación esofágica, gastrostomía, odontología, oftalmología y apoyo psicológico pesan en el pronóstico tanto como los apósitos.

Repaso organizado

Plano por plano: qué proteína falla, cómo se reconoce y qué hay que vigilar

De la célula basal a la dermis papilar; después, el estudio y los cuidados que se derivan de cada plano.

Despegamiento intraepidérmico: formas simples

Simple localizada

KRT5/KRT14 · manos y pies
Pista
Ampollas en palmas y plantas tras el roce o una marcha prolongada, con hiperhidrosis asociada. A veces no se manifiesta hasta la juventud, por ejemplo durante la instrucción militar.
Curso
Cura con discromía pasajera, sin milios ni cicatriz. Las erosiones orales son raras y ceden con la edad. Es la forma más frecuente de epidermólisis ampollosa.
Consejo
Calzado blando y bien ventilado y control del calor, que agrava las ampollas en esta variante.

Simple generalizada grave

KRT5/KRT14 · ampollas agrupadas
Pista
Desde el nacimiento, ampollas generalizadas que pueden agruparse en tronco y raíz de miembros. Afecta a la mucosa oral y a las uñas, que caen y vuelven a crecer distróficas.
Evolución
Queratodermia palmoplantar desde la primera infancia, a veces confluente y tan dolorosa que dificulta la marcha. El calor influye poco, a diferencia de otras formas simples.
Ultraestructura
Apelmazamiento de los filamentos de queratina en el citoplasma del queratinocito basal, hallazgo característico; el resto de la unión es normal.
Vigilar
Laringe y vía aérea superior, que pueden afectarse; también se han descrito erosiones esofágicas.

Simple generalizada intermedia

KRT5/KRT14 · extremidades
Pista
Ampollas desde el nacimiento o la lactancia con predominio en manos, pies y extremidades; el engrosamiento plantar aparece más tarde.
Pronóstico
Deja discromía postinflamatoria; la atrofia y los milios son raros. No suele comprometer el crecimiento y la afectación oral mejora con los años.

Simple con distrofia muscular

PLEC · plectina · recesiva
Pista
Ampollas generalizadas al nacer o poco después, parecidas a las de la forma intermedia, seguidas de debilidad muscular progresiva.
Mecanismo
Mutaciones de PLEC que anulan o alteran la plectina, proteína que enlaza los filamentos intermedios con el hemidesmosoma y que también se expresa en el músculo.
Vigilar
Fuerza y función motora en cada revisión. Los defectos de plectina se han asociado también a atresia pilórica.

Formas simples raras con gen propio

Fenotipo peculiar · confirmar por secuenciación
Pigmentación moteada
Hiperpigmentación moteada del tronco y la raíz de los miembros con ampollas desde la infancia; mutación en el extremo aminoterminal de la queratina 5. Mejora con la edad.
Déficit de BP230
Gen DST, herencia recesiva. Ampollas localizadas, sobre todo en los pies, sin afectación mucosa; falta la placa interna del hemidesmosoma.
Déficit de exofilina 5
Gen EXPH5, herencia recesiva. Costras y vesículas frágiles tras el roce, con curso leve que tiende a mejorar en la infancia.
Variante de Ogna
Defecto de plectina (PLEC). Ampollas acrales pequeñas, serosas o hemorrágicas, en verano, con onicogrifosis de los primeros dedos de los pies.

Lámina lúcida: formas junturales, todas recesivas

Juntural grave

LAMA3, LAMB3 o LAMC2 · sin laminina-332
Pista
Ampollas extensas al nacer y, meses después, tejido de granulación exuberante alrededor de boca, nariz y ojos. Las uñas se pierden y el esmalte dental muestra hoyuelos.
Alarma
Ronquera o dificultad respiratoria: indican afectación traqueolaríngea. Fallo de medro, anemia y sepsis completan las causas de muerte precoz.
Laboratorio
Mutaciones con codón de terminación prematuro. Si faltan β3 y γ2 pero se tiñe α3, que persiste en la laminina-311, el hallazgo orienta a LAMB3 o LAMC2; si faltan las tres cadenas, a LAMA3.

Juntural intermedia y localizada

COL17A1 o laminina-332 reducida
Pista
Ampollas generalizadas que curan con atrofia, distrofia ungueal, esmalte punteado con caries y alopecia progresiva del cuero cabelludo y del pelo terminal, con poca afectación mucosa.
Gen
En este fenotipo atrófico predominan las mutaciones de COL17A1 (colágeno XVII); otros pacientes conservan laminina-332 en cantidad reducida. La forma localizada afecta a manos, pies y región pretibial.
Pronóstico
En el fenotipo atrófico por colágeno XVII, crecimiento normal y esperanza de vida conservada; las ampollas mejoran con la edad. Otras formas intermedias pueden necesitar traqueotomía o gastrostomía.

Juntural con atresia pilórica

ITGB4 o ITGA6 · integrina α6β4
Pista
Fragilidad extrema de piel y mucosas junto con obstrucción congénita de la salida gástrica.
Mecanismo
La integrina α6β4 es el receptor de la laminina-332 y organiza el hemidesmosoma; sin ella los hemidesmosomas faltan o son rudimentarios.
Vigilar
Vía urinaria: hidronefrosis y nefritis. La mayoría de los casos es letal en la lactancia; existen formas no letales con pérdida parcial de función de la integrina β4.

Junturales con órgano diana propio

ITGA3 y LAMA3
Pulmón y riñón
Mutaciones de ITGA3 (integrina α3). Piel poco o nada ampollada, con alopecia y distrofia ungueal, pero enfermedad pulmonar intersticial y síndrome nefrótico o insuficiencia renal desde el nacimiento; habitualmente mortal en la lactancia.
Laringe y uñas
Síndrome laringo-onico-cutáneo, recesivo, por mutaciones aminoterminales de LAMA3. Tejido de granulación en conjuntiva y laringe, distrofia ungueal y erosiones en zonas de presión.

Bajo la lámina densa y plano variable: distróficas y Kindler

Distrófica dominante

COL7A1 · sustituciones de glicina
Pista
Ampollas en rodillas, sacro y zonas acrales que dejan cicatriz, a veces hipertrófica, y quistes de milio. La distrofia o la pérdida de las uñas puede ser la única manifestación.
Variantes
Forma generalizada con pápulas de color piel en el tronco (lesiones albopapuloides, no patognomónicas) y forma pruriginosa, relacionada con sustituciones de glicina.
Pronóstico
En la forma localizada la boca y los dientes apenas se afectan y la esperanza de vida es normal, sin el exceso de carcinoma propio de la recesiva.

Distrófica recesiva grave

COL7A1 · colágeno VII ausente
Pista
Ampollas generalizadas al nacer, a veces con ausencia congénita de piel en una extremidad. La cicatrización repetida funde los dedos en una manopla y fija contracturas en flexión.
Mucosas
Microstomía, anquiloglosia, caries extensa y estenosis esofágicas; laringe y tráquea pueden estrecharse. En la cabeza predomina el cuero cabelludo, no la región periorificial.
Molecular
Codones de terminación prematuros: la tinción de colágeno VII está ausente y faltan las fibrillas de anclaje.
Vigilar
Peso y talla, hemograma y hierro, función cardíaca y cualquier herida crónica, por el riesgo de carcinoma epidermoide desde la adolescencia.

Dermólisis ampollosa del recién nacido

COL7A1 · curso autolimitado
Pista
Ampollas generalizadas en el periodo neonatal que remiten de forma gradual una vez pasada la lactancia.
Inmunofluorescencia
Acúmulos de colágeno VII retenidos dentro de los queratinocitos basales, en lugar de la banda lineal continua en la unión dermoepidérmica.

Síndrome de Kindler

FERMT1 (antes KIND1) · kindlina-1 · recesiva
Pista
Ampollas por traumatismo en el neonato y el lactante que más tarde ceden y dejan una poiquilodermia progresiva en zonas fotoexpuestas, con atrofia, discromía y telangiectasias.
Ultraestructura
Reduplicación de la lámina basal como hallazgo más constante. El plano de despegamiento varía: intraepidérmico, en la lámina lúcida o por debajo de la lámina densa.
Vigilar
Fotoprotección, mucosa oral, estenosis esofágica o de la vía urinaria y ectropión; puede haber membranas entre los dedos.

Estudio y cuidados

Mapeo antigénico por inmunofluorescencia

Ampolla reciente · tejido congelado
Lectura
En la forma simple, BP230 y colágeno IV quedan en el suelo de la ampolla; en la juntural, BP230 pasa al techo y el colágeno IV sigue en el suelo; en la distrófica, con separación bajo la lámina densa, ambos quedan en el techo.
Panel
Laminina-332 y sus cadenas, colágeno XVII, colágeno VII, integrinas α6 y β4, plectina y queratinas 5 y 14. La tinción ausente o reducida en piel intacta señala el gen.
Límite
En las formas dominantes la tinción se conserva en grado variable; el resultado orienta, pero no sustituye a la secuenciación.

Estudio genético y consejo

Sangre o frotis bucal · familia
Muestra
Del paciente, de ambos progenitores y de los hermanos. La secuenciación del exoma simplifica la búsqueda cuando el fenotipo no señala un gen.
Utilidad
Fija la herencia y el pronóstico: separa la distrófica recesiva de la dominante y, con ello, el riesgo de carcinoma.
Prenatal
Con la mutación familiar identificada, biopsia corial en el primer trimestre o amniocentesis en el segundo, sin biopsia de piel fetal. También se ha realizado diagnóstico preimplantacional.

Cura de heridas e infección

Sin adhesivos · apósito no adherente
Rutina
Apósitos no adherentes semioclusivos sujetos con venda cohesiva, nunca con esparadrapo. La obra describe remojos de 20 minutos en hipoclorito sódico al 0,025 % antes del cambio para soltar el apósito y reducir la carga bacteriana.
Infección
Staphylococcus aureus, Streptococcus pyogenes y Pseudomonas aeruginosa. Cultivo y antibiótico sistémico si hay infección; rotar los antibióticos tópicos para limitar resistencias.
Evitar
Corticoides tópicos mantenidos: alivian el prurito, pero atrofian una piel ya frágil. Tetraciclina y fenitoína han dejado de considerarse tratamiento.

Carcinoma epidermoide en la distrófica recesiva

Tras la pubertad · heridas que no curan
Vigilancia
Exploración periódica de toda la superficie, con atención a las zonas que no terminan de curar; puede haber varios tumores primarios.
Tratamiento
Extirpación quirúrgica, con o sin control micrográfico, como primera línea; la radioterapia es un complemento en algunos casos. La obra recoge cierto beneficio con cetuximab, a costa de toxicidad cutánea.
Quimioprevención
Según la obra, la isotretinoína se ha usado y parece tolerarse, sin que conste que mejore la supervivencia.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro parejas que se confunden a la cabecera del paciente y el dato que las separa.

Simple generalizada grave frente a juntural grave en el neonato

Piel
La simple forma ampollas, a veces agrupadas, que curan sin cicatriz. La juntural produce erosiones extensas y, con los meses, tejido de granulación alrededor de los orificios faciales.
Uñas y dientes
En la simple las uñas caen y rebrotan distróficas. En la juntural se pierden, a menudo con granulación periungueal, y el esmalte nace con hoyuelos.
Voz
La ronquera precoz es el signo ominoso de la juntural grave. La simple grave también puede afectar a la laringe, de modo que el dato obliga a tipificar, no a concluir.
Prueba
Tonofilamentos apelmazados y plano intrabasal en la simple; separación en la lámina lúcida y laminina-332 ausente en la juntural.

Distrófica recesiva grave frente a distrófica dominante

Mutación
Recesiva: codones de terminación prematuros en COL7A1 y colágeno VII ausente. Dominante: con frecuencia sustituciones de glicina que impiden el plegamiento en triple hélice, con tinción conservada en grado variable.
Clínica
Recesiva: manos en manopla, contracturas, microstomía, estenosis esofágica, desnutrición y anemia. Dominante: cicatrices y milios en zonas de roce y uñas distróficas, con poca afectación sistémica.
Riesgo
El carcinoma epidermoide invasivo es propio de la recesiva. Por eso el diagnóstico molecular importa incluso cuando la intensidad de las ampollas parece similar.

Epidermólisis ampollosa hereditaria frente a enfermedad ampollosa autoinmune

Historia
La hereditaria empieza en el nacimiento o la infancia, en zonas de traumatismo y a veces con familiares afectados (en las formas recesivas suelen faltar). La autoinmune aparece sobre piel antes normal, incluso en un niño, como la dermatosis IgA lineal.
Diana
Comparten moléculas: el colágeno VII falta o es defectuoso por mutación en la distrófica y es el antígeno de la epidermólisis ampollosa adquirida; el colágeno XVII falta en una forma juntural y su ectodominio es antígeno de la dermatosis IgA lineal.
Prueba
En la autoinmune se buscan depósitos de inmunoglobulinas y complemento. En la hereditaria se estudia con anticuerpos de laboratorio si la proteína estructural está presente y a qué lado de la ampolla queda.

Simple localizada frente a ampollas de fricción banales

Umbral
En la forma hereditaria bastan esfuerzos corrientes, las ampollas se repiten desde la infancia o la adolescencia y empeoran con el calor. Las banales exigen un esfuerzo inusual o un calzado nuevo.
Contexto
Hiperhidrosis palmoplantar y otros familiares con el mismo problema orientan a la forma simple localizada, que probablemente está infradiagnosticada.
Conducta
Ante la sospecha, estudio genético de las queratinas 5 y 14 y medidas de calzado, temperatura y sudor; no hacen falta controles de órganos internos.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si un recién nacido presenta erosiones extensas en manos, pies y zona del pañal a las pocas horas de vida, sin fiebre ni antecedentes familiares conocidos

Descartaría primero la infección y otras causas adquiridas, indicaría manipularlo sin adhesivos ni fricción y contactaría con un centro de referencia. Tomaría una biopsia de una ampolla reciente para mapeo antigénico y enviaría sangre del niño y de los padres para estudio genético. Hasta conocer el tipo no adelantaría un pronóstico: fenotipos neonatales parecidos tienen evoluciones opuestas.

Si un lactante de tres meses con ampollas desde el nacimiento empieza con llanto ronco y le aparece tejido friable alrededor de la nariz y la boca

Lo interpretaría como una probable forma juntural grave con afectación laríngea. Pediría valoración urgente de la vía aérea por otorrinolaringología pediátrica, revisaría el peso, el hemograma y los signos de sepsis y aceleraría el estudio de la laminina-332. Con el equipo de referencia plantearía a la familia, sin eufemismos, los objetivos del cuidado.

Si un adolescente de 16 años con forma distrófica recesiva grave tiene en la pierna una herida que no cierra desde hace tres meses

Biopsiaría sin esperar, y en varios puntos si la lesión fuera extensa, porque el carcinoma epidermoide aparece tras la pubertad, puede ser múltiple y metastatiza. Si se confirmara, pediría estudio de extensión y lo presentaría en comité para extirpación quirúrgica. Aprovecharía para revisar el resto de la piel, el hemograma y el estado nutricional.

Si una mujer de 22 años consulta por ampollas dolorosas en las plantas cada verano desde niña, igual que su padre y un hermano

Pensaría en una forma simple localizada, dominante, por KRT5 o KRT14. Le explicaría que no deja cicatriz ni afecta a órganos internos y recomendaría calzado blando y ventilado, control del calor y del sudor y cura de las ampollas sin adhesivos. Ofrecería el estudio genético para confirmar y para el consejo reproductivo, dado el riesgo del 50 % en cada hijo si se confirma la herencia dominante.

Si una pareja cuyo primer hijo falleció por una forma juntural grave pregunta por un nuevo embarazo

Buscaría el informe genético del hijo y, si no existiera, estudiaría a ambos progenitores como portadores. Con las mutaciones identificadas explicaría el riesgo de recurrencia del 25 % propio de la herencia recesiva y las opciones: biopsia corial en el primer trimestre, amniocentesis o diagnóstico preimplantacional. Los remitiría a genética clínica antes de la concepción.

Si un niño de 9 años con forma distrófica recesiva sigue anémico tras meses de hierro oral y come cada vez menos por disfagia

Pediría hemograma con reticulocitos, ferritina y albúmina y lo derivaría a digestivo para valorar una estenosis esofágica y su dilatación. Si la ferropenia no respondiera, plantearía con pediatría hierro parenteral o transfusión según la clínica, y gastrostomía si la ingesta no cubriera las necesidades. Solicitaría además un ecocardiograma, porque la anemia crónica se asocia a miocardiopatía dilatada.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆Sin patrón herpetiforme también puede ser la forma grave

Las ampollas agrupadas orientan a la forma simple generalizada grave, pero a menudo faltan cuando la afectación es muy extensa. Su ausencia no excluye el diagnóstico; lo confirman el apelmazamiento de tonofilamentos y la genética.

◆La laminina-311 delata qué cadena falta

La cadena α3 es común a la laminina-332 y a la laminina-311. Si una piel juntural conserva tinción para α3 pero no para β3 ni γ2, el gen candidato es LAMB3 o LAMC2; si no se tiñe ninguna, LAMA3. Se gana tiempo de secuenciación.

◆Uñas distróficas sin ampollas: pensar en COL7A1

En la forma distrófica dominante la distrofia o la pérdida de las uñas puede ser el único signo de presentación. Conviene preguntar por ampollas en las rodillas durante la infancia, buscar cicatrices con milios y explorar a los familiares.

◆Milios en un lactante no siempre indican forma distrófica

La forma simple generalizada grave puede dejar quistes de milio en los primeros meses, que desaparecen más adelante. Los milios persistentes sobre cicatrices son, en cambio, la marca de la distrófica.

◆El mosaicismo revertiente es una corrección génica natural

Algunos pacientes con déficit de colágeno XVII, y también con forma distrófica recesiva, tienen parches de piel que no se ampolla porque un segundo cambio genético somático ha restaurado la proteína. La obra plantea usar esa piel como fuente de injerto autólogo.

◆Intubar con tubo fino y manos expertas

La mucosa oral y laríngea se despega con el roce. Ante cualquier anestesia conviene advertir del diagnóstico, usar tubos de pequeño calibre y contar con un anestesista habituado a estos pacientes. La misma prudencia vale para cualquier adhesivo sobre la piel.

◆El trasplante de médula ósea tuvo un precio alto

En la serie inicial de siete niños con forma distrófica recesiva, el trasplante alogénico restauró parte del colágeno VII en algunos durante un año o más, pero la mortalidad rondó el 30 %. Ese balance explica la cautela con que se plantea.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXLa clasificación de consenso de 2020 añade un cuarto tipo y separa los cuadros de fragilidad superficial

La obra maneja tres planos (simple, juntural y distrófico), trata el síndrome de Kindler como entidad relacionada e incluye entre las simples varios cuadros de despegamiento muy superficial. El consenso internacional de 2020 introduce el concepto de trastornos genéticos con fragilidad cutánea, cuyo prototipo es la epidermólisis ampollosa clásica, y sitúa en categorías aparte los trastornos de piel exfoliativa (peeling skin), los erosivos, los hiperqueratósicos y los del tejido conectivo, que deben atenderse bajo el mismo paraguas asistencial. Las revisiones posteriores describen cuatro tipos principales (simple, juntural, distrófica y de Kindler, esta con plano de despegamiento mixto) y al menos 16 genes implicados.

Fuente: Has C, et al. Br J Dermatol. 2020;183(4):614-627. PMID: 32017015. Mariath LM, et al. An Bras Dermatol. 2020;95(5):551-569. PMID: 32732072.

Actualización DermRXDiagnóstico: la secuenciación pasa por delante de la biopsia, y el neonato tiene guía propia

La obra propone inmunofluorescencia o microscopía electrónica y, después, análisis de ADN. Una revisión de 2021 señala que el diagnóstico descansa ya más en la genética que en la clínica o la histología: panel de secuenciación masiva para todos los tipos, con inmunofluorescencia y microscopía electrónica reservadas a circunstancias especiales. En una serie brasileña de 67 pacientes, el inmunomapeo, disponible en 59, coincidió con el exoma en el 62 %, discrepó en el 22 % y no fue concluyente en el 15 %. Una guía internacional de 2024 ordena la atención neonatal en cuatro áreas: diagnóstico y apoyo a los padres, manejo hospitalario de heridas y dolor, alimentación y planificación del alta.

Fuente: Lucky AW, et al. Neoreviews. 2021;22(7):e438-e451. PMID: 34210808. Kelmann SV, et al. An Bras Dermatol. 2024;99(3):350-356. PMID: 38368142. Saad R, et al. Br J Dermatol. 2024;190(5):636-656. PMID: 38175636.

Actualización DermRXTerapia génica tópica para COL7A1: un ensayo de fase 3 positivo

La obra presentaba la corrección génica como promesa y solo en formato ex vivo. Beremagén geperpavec (B-VEC) es un vector derivado del virus del herpes simple tipo 1 que aporta COL7A1 al aplicarlo sobre la herida. En el ensayo de fase 3 con comparación intrapaciente (31 pacientes desde los 6 meses de edad, aplicación semanal), el cierre completo a los 6 meses se logró en el 67 % de las heridas tratadas frente al 22 % con placebo; hubo prurito y escalofríos. El ensayo midió heridas cutáneas, no la afectación mucosa. En la extensión abierta, con 47 pacientes y hasta 112 semanas, no surgieron señales nuevas de seguridad. Queda por conocer la durabilidad.

Fuente: Guide SV, et al. N Engl J Med. 2022;387(24):2211-2219. PMID: 36516090. Marinkovich MP, et al. Am J Clin Dermatol. 2025;26(4):623-635. PMID: 40220208.

Actualización DermRXLáminas de queratinocitos autólogos corregidos: del estudio piloto a la fase 3

La obra recoge un primer ensayo con cuatro pacientes de forma distrófica recesiva injertados con queratinocitos propios a los que se había transferido COL7A1. El mismo principio se ha evaluado en fase 3 con prademagén zamikeracel, una lámina celular autóloga modificada con ese gen que se sutura sobre la herida (ensayo VIITAL, abierto, con control intrapaciente): 11 pacientes de 6 años o más y 43 pares de heridas crónicas grandes. A las 24 semanas habían curado al menos un 50 % el 81 % de las heridas injertadas frente al 16 % de las de control, con mayor reducción del dolor y sin acontecimientos adversos graves atribuidos al tratamiento.

Fuente: Tang JY, et al. Lancet. 2025;406(10499):163-173. PMID: 40570869.

Actualización DermRXHeridas y ampollas: un gel con ensayo positivo y una pomada que no superó al vehículo

En la obra el cuidado local se limita a apósitos, antisépticos y antibióticos tópicos. El ensayo EASE, de fase 3 doble ciego, incluyó 223 pacientes con formas distrófica, juntural o de Kindler: con Oleogel-S10 (triterpenos de abedul) añadido a los apósitos habituales, el 41,3 % cerró la herida diana en 45 días frente al 28,9 % con gel de control. Una serie posterior de práctica real indica que el producto fue aprobado en Europa y en el Reino Unido para heridas de epidermólisis ampollosa. La diacereína al 1 %, que la obra presentaba como prometedora en la forma simple, no superó al vehículo en un ensayo aleatorizado con 54 pacientes.

Fuente: Kern JS, et al. Br J Dermatol. 2023;188(1):12-21. PMID: 36689495. Torres Pradilla M, et al. Adv Ther. 2024;41(2):867-877. PMID: 38170434. Teng J, et al. J Drugs Dermatol. 2023;22(6):599-604. PMID: 37276163.

Actualización DermRXCarcinoma epidermoide en la forma recesiva: mejor historia natural y primeros datos sistémicos

La obra estima que entre el 50 y el 80 % de los pacientes con forma recesiva grave desarrolla el tumor y solo menciona cetuximab como tratamiento sistémico. En el registro prospectivo PEBLES (62 participantes, 10 años), el 35 % de los casos graves había tenido un primer carcinoma, a una mediana de 27,8 años: frecuencia observada en la cohorte, no riesgo acumulado de por vida. En enfermedad avanzada, dos casos tratados con cemiplimab (anti-PD-1) muestran control tumoral en uno, junto con interleucina 2 intralesional, y progresión rápida en el otro; dos estudios de fase 2 con rigosertib, inhibidor de PLK1, comunicaron respuesta completa en dos de cinco pacientes. Datos preliminares: la cirugía sigue siendo la primera opción cuando es posible.

Fuente: Mellerio JE, et al. Clin Exp Dermatol. 2025;50(6):1125-1131. PMID: 39874247. Laimer M, et al. Br J Dermatol. 2025;193(4):758-766. PMID: 40439508. Trefzer L, et al. Acta Derm Venereol. 2023;103:adv4870. PMID: 37338146.
Recursos relacionados

Conectar con DermRX

Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Marinkovich. Capítulo 60, «Epidermólisis ampollosa hereditaria». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Has C, Bauer JW, Bodemer C, et al. Consensus reclassification of inherited epidermolysis bullosa and other disorders with skin fragility. Br J Dermatol. 2020;183(4):614-627. PMID: 32017015.
  2. Mariath LM, Santin JT, Schuler-Faccini L, Kiszewski AE. Inherited epidermolysis bullosa: update on the clinical and genetic aspects. An Bras Dermatol. 2020;95(5):551-569. PMID: 32732072.
  3. Lucky AW, Whalen J, Rowe S, Marathe KS, Gorell E. Diagnosis and Care of the Newborn with Epidermolysis Bullosa. Neoreviews. 2021;22(7):e438-e451. PMID: 34210808.
  4. Kelmann SV, Stephan BO, Barbosa SMM, et al. Advantages of whole-exome sequencing over immunomapping in 67 Brazilian patients with epidermolysis bullosa. An Bras Dermatol. 2024;99(3):350-356. PMID: 38368142.
  5. Saad R, Duipmans J, Yerlett N, et al. Neonatal epidermolysis bullosa: a clinical practice guideline. Br J Dermatol. 2024;190(5):636-656. PMID: 38175636.
  6. Guide SV, Gonzalez ME, Bağcı IS, et al. Trial of Beremagene Geperpavec (B-VEC) for Dystrophic Epidermolysis Bullosa. N Engl J Med. 2022;387(24):2211-2219. PMID: 36516090.
  7. Marinkovich MP, Paller AS, Guide SV, et al. Long-Term Safety and Tolerability of Beremagene Geperpavec-svdt (B-VEC) in an Open-Label Extension Study of Patients with Dystrophic Epidermolysis Bullosa. Am J Clin Dermatol. 2025;26(4):623-635. PMID: 40220208.
  8. Tang JY, Marinkovich MP, Wiss K, et al. Prademagene zamikeracel for recessive dystrophic epidermolysis bullosa wounds (VIITAL): a two-centre, randomised, open-label, intrapatient-controlled phase 3 trial. Lancet. 2025;406(10499):163-173. PMID: 40570869.
  9. Kern JS, Sprecher E, Fernandez MF, et al. Efficacy and safety of Oleogel-S10 (birch triterpenes) for epidermolysis bullosa: results from the phase III randomized double-blind phase of the EASE study. Br J Dermatol. 2023;188(1):12-21. PMID: 36689495.
  10. Torres Pradilla M, Álvarez E, Novoa M, Lozano I, Trujillo M. Oleogel-S10 in Dystrophic Epidermolysis Bullosa: A Case Series Evaluating the Impact on Wound Burden Over Two Years. Adv Ther. 2024;41(2):867-877. PMID: 38170434.
  11. Teng J, Paller AS, Bruckner AL, et al. Diacerein 1% Ointment for the Treatment of Epidermolysis Bullosa Simplex: A Randomized, Controlled Trial. J Drugs Dermatol. 2023;22(6):599-604. PMID: 37276163.
  12. Mellerio JE, Pillay EI, Sollesta K, et al. Milestone events in recessive dystrophic epidermolysis bullosa: findings of the PEBLES study. Clin Exp Dermatol. 2025;50(6):1125-1131. PMID: 39874247.
  13. Laimer M, South AP, Mayr E, et al. Efficacy and safety of rigosertib in patients with recessive dystrophic epidermolysis bullosa-associated advanced/metastatic cutaneous squamous cell carcinoma. Br J Dermatol. 2025;193(4):758-766. PMID: 40439508.
  14. Trefzer L, Hess ME, Scholten L, et al. Variable Outcome of Immunotherapy in Advanced Multiple Cutaneous Squamous Cell Carcinomas in Two Patients with Recessive Dystrophic Epidermolysis Bullosa. Acta Derm Venereol. 2023;103:adv4870. PMID: 37338146.

DermRX · Revisión técnica por muestreo: · Alcance y estados editoriales. No equivale a una revisión clínica global.