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Maltrato físico en la piel: qué hematoma, quemadura o lesión genital obliga a sospechar, qué imita el abuso y cómo documentar y proteger

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Lectura clínica · Maltrato y violencia

Maltrato físico en la piel: qué hematoma, quemadura o lesión genital obliga a sospechar, qué imita el abuso y cómo documentar y proteger

Sobre el capítulo 102, «Maltrato físico» (MacArthur y Grossberg) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

El dermatólogo ve piel que otros no exploran: el lactante con un hematoma en la oreja, la anciana con úlceras por presión descuidadas o la mujer con equimosis en los antebrazos. Esta lectura ordena el maltrato infantil, de mayores y de pareja por la decisión clínica: qué patrón obliga a sospechar, qué enfermedad cutánea lo imita, qué estudio pedir y cómo documentar y derivar sin acusar. Se actualiza a octubre de 2026.

Hematoma centinelaPatrones con formaQuemaduras infligidasImitadores cutáneosDocumentar y derivar

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 19 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • En niños pequeños, la localización del hematoma pesa más que su número o su color: tronco, oreja, cuello, mejillas, frenillos o cualquier hematoma en un lactante que aún no se desplaza deben hacer pensar en lesión infligida.
  • El color no fecha el hematoma. Un tono amarillo sugiere que tiene más de unas 18 horas, pero rojo, azul y morado aparecen en cualquier fase; ningún dato cromático sostiene por sí solo una cronología forense.
  • Las lesiones con forma de objeto (mano abierta, cinturón, cable, mordedura, ligadura) y las escaldaduras simétricas y de borde neto son las más específicas de violencia, porque reproducen el instrumento o la sujeción forzada.
  • Antes de concluir maltrato hay que descartar imitadores: mancha mongólica, coagulopatía, vasculitis, fitofotodermatitis, prácticas tradicionales como el cao gio o las ventosas, y liquen escleroso en la región anogenital.
  • Un hematoma sospechoso en un niño no es solo un hallazgo cutáneo: obliga a buscar lesión oculta (fracturas, hemorragia intracraneal o visceral) con estudios dirigidos por la edad, en coordinación con pediatría y, si procede, con hematología.
  • En mayores y en violencia de pareja, la pista está en la discordancia entre relato y lesión, en el cuidador que no deja hablar al paciente y en el retraso en consultar; entrevistar a solas es el primer acto terapéutico.
  • La actuación descansa en documentar con rigor (palabras literales, fotografía con escala, descripción objetiva) y en activar el circuito de protección del centro; el dermatólogo no investiga ni interroga en tono acusador.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

Un hematoma en un lactante que no se desplaza es un hallazgo centinela, no una anécdota

Quien no gatea ni se pone de pie apenas tiene ocasión de golpearse, de modo que cualquier equimosis exige una explicación concreta y verosímil. La obra recoge que estos lactantes rara vez presentan más de un hematoma aislado, que los que gatean o se desplazan agarrados raramente superan dos mientras que en el niño que camina son frecuentes cinco o más. Estas lesiones menores preceden con frecuencia a traumatismos graves; reconocerlas a tiempo es la oportunidad de evitar una hemorragia intracraneal o una fractura posterior, y por eso justifican una evaluación completa aunque el niño esté tranquilo.

2

Las zonas blandas, posteriores o protegidas delatan el golpe intencionado

El niño que explora cae hacia delante y se golpea en frente, rodillas, espinillas, codos y antebrazos: prominencias óseas expuestas. Las equimosis en nalgas, tronco, muslos por su cara interna, genitales, pabellón y lóbulo auricular, cuello, mejillas carnosas, palmas o plantas son raras por accidente. La boca merece atención especial: desgarro del frenillo labial o lingual, hematoma sublingual o lesiones faríngeas en un lactante son sospechosos. Un ojo morado es sospechoso si es bilateral o no se acompaña de traumatismo nasal o del reborde orbitario, y las lesiones en mamas o genitales indican que el agresor eligió zonas ocultas bajo la ropa.

3

La lesión con forma reproduce el instrumento y es la más específica

La bofetada deja bandas purpúricas paralelas separadas por piel indemne, correspondientes a los dedos. Un objeto alargado golpeado a gran velocidad produce el hematoma «en raíl»: dos líneas paralelas con el centro respetado, porque la sangre se desplaza hacia los bordes del impacto, donde se rompen los vasos. La ligadura deja púrpura o pigmentación hemosiderínica circunferencial; el pellizco, marcas enfrentadas; la mordedura, un arco ovalado cuyo tamaño orienta a boca adulta o infantil. Describir y fotografiar la forma con regla es más útil que cualquier conjetura sobre la fecha.

4

La escaldadura infligida es simétrica, uniforme y sin salpicaduras

El líquido caliente es la causa más frecuente de quemadura infantil, accidental o no. El vertido accidental deja un contorno irregular, de profundidad variable, con gotas y regueros que se estrechan. La inmersión forzada produce quemaduras «en calcetín» o «en guante» con línea de demarcación nítida, o afecta a nalgas, zona lumbar y muslos, con bandas abdominales respetadas por la flexión del tronco («rayas de cebra») y de la zona apoyada contra el fondo frío de la bañera. La quemadura de contacto infligida copia el objeto (plancha, cigarrillo, rizador) con profundidad homogénea. Incluso la accidental puede revelar negligencia.

5

Antes de etiquetar maltrato, descartar la enfermedad que lo imita

El dermatólogo es quien mejor separa el hematoma del imitador. Hay que pensar en manchas pigmentarias congénitas, coagulopatías y trombocitopenias, Ehlers-Danlos, púrpura infecciosa grave (meningococo, rickettsias), vasculitis, petequias por Valsalva, eritema nodoso, fitofotodermatitis con dibujo de goteo o de mano, tinte de tejidos, y prácticas tradicionales como frotar con moneda, ventosas o moxibustión. En la región anogenital, el liquen escleroso con púrpura y fisuras es el gran confusor; también Crohn perianal, dermatitis estreptocócica perianal, prolapso uretral, hemangiomas o histiocitosis. Ambos errores, acusar en falso o pasar por alto el maltrato, causan daño grave.

6

Las verrugas anogenitales en niños obligan a preguntar, no a concluir

Las verrugas genitales infantiles pueden proceder de transmisión perinatal, autoinoculación desde verrugas cutáneas o contacto no sexual con cuidadores, pero también de abuso sexual. Según la obra, el comienzo antes de los 3 años hace menos probable el contacto sexual y el comienzo después de los 5 lo hace bastante más probable, con una franja intermedia incierta. El genotipado del VPH no discrimina el origen. La conducta razonable es una anamnesis cuidadosa con los padres, exploración completa y derivación al equipo de protección infantil cuando la edad, la localización genital o el contexto lo justifiquen.

7

En mayores, la negligencia es más frecuente que el golpe y se ve en la piel

En los datos que recoge la obra, la negligencia supera con mucho al maltrato físico entre las formas de abuso a mayores. Úlceras por presión avanzadas, higiene deficiente, desnutrición y alopecias de patrón extraño (por tracción o arrancamiento) son sus signos cutáneos más propios. La dificultad es que la piel envejecida y los anticoagulantes favorecen equimosis espontáneas. Los factores de riesgo dependen más del cuidador (estrés, consumo de sustancias, dependencia económica, convivencia) que del grado de fragilidad del paciente, y el agresor suele ser el cónyuge o un familiar conviviente.

Repaso organizado

Del patrón a la decisión: qué lesión orienta, qué estudio pedir y cómo actuar

Se agrupa por lo que el clínico ve primero (forma de la lesión), luego por lo que debe buscar debajo de la piel y, por último, por la población y la actuación.

Hematomas y marcas: la forma y el sitio

Hematoma en lactante preambulatorio

Cualquier localización · menos de 6 meses
Pista
Un lactante que no se desplaza apenas se golpea solo; una sola equimosis ya pide explicación concreta.
Decisión
Evaluación completa de lesiones ocultas en coordinación con pediatría, aunque la exploración general sea normal.

Marca de bofetada

Bandas paralelas · mejilla, oreja, nalga
Morfología
Púrpura lineal en bandas que dibujan los dedos, con piel respetada entre ellas y un vértice en la comisura entre dos dedos.
Valor
Lesión con forma muy indicativa de golpe con la mano abierta; difícil de justificar como accidental.

Hematoma en raíl

Objeto alargado · impacto rápido
Morfología
Dos líneas purpúricas paralelas y simétricas con una franja central de piel de aspecto normal entre ellas.
Mecanismo
El impacto desplaza la sangre hacia los bordes del objeto, donde se rompen los vasos; el centro queda respetado.

Mordedura humana

Arco ovalado · equimosis y abrasión
Pista
Dos arcos enfrentados de marcas dentales, con equimosis o abrasión, a veces con una zona central de succión.
Decisión
Medir el arco y fotografiar con escala: la forma y el tamaño orientan a boca adulta o infantil, y la imagen puede tener valor forense.

Ligadura y estrangulamiento

Cuello, muñecas, tobillos
Morfología
Púrpura reciente o pigmentación hemosiderínica residual, de trayecto circunferencial, que rodea por completo el segmento comprimido.
Valor
Muy difícil de atribuir a un accidente; se documenta con el mismo detalle que cualquier lesión con forma.

Lesiones oculares y orales

Conjuntiva, párpados, frenillos
Ojo
La hemorragia subconjuntival es común en el recién nacido, pero una grande pasadas una o dos semanas de vida es sospechosa; las petequias periorbitarias se han asociado a hemorragias retinianas por abuso.
Boca
Desgarro de frenillo, hematoma sublingual o lesión faríngea en un lactante son hallazgos centinela.

Quemaduras: accidente frente a castigo

Escaldadura por inmersión

Calcetín, guante o nalgas · simétrica
Pista
Borde nítido, profundidad uniforme, ausencia de salpicaduras y respeto de pliegues de flexión o de la zona apoyada en el fondo.
Contexto
Se describe como castigo por un accidente de control de esfínteres; suele acompañarse de otros signos de maltrato.

Quemadura de contacto

Copia el objeto · profundidad homogénea
Pista
Silueta reconocible de plancha, rizador, placa o cigarrillo, más profunda y definida que el roce accidental.
Cigarrillo
Lesiones redondeadas de tamaño parecido, a menudo agrupadas; diferenciar de impétigo ampolloso o ectima.

Vertido accidental

Irregular · goteo descendente
Pista
Contorno geográfico y asimétrico, con salpicaduras y regueros que se estrechan, y profundidad desigual dentro de la misma quemadura.
Matiz
Que sea accidental no excluye negligencia por falta de supervisión, que también se comunica.

Lo que no se ve: estudio dirigido

Hemograma y coagulación básica

Recuento, plaquetas, TP y TTPa
Indicación
Razonable ante hematomas sospechosos en un niño; la ampliación del estudio de hemostasia conviene decidirla con hematología.
Matiz
Una coagulopatía no excluye el maltrato, y el traumatismo grave puede alterar por sí mismo la coagulación.

Transaminasas, amilasa, lipasa y orina

Cribado de lesión abdominal oculta
Dato
La obra recoge que una elevación de transaminasas por encima de unos 80 U/l se asocia a lesión hepática oculta, con sensibilidad y especificidad en torno al 84 % y 83 %.
Orina
Hematuria en traumatismo abdominal o genitourinario; hemo sin hematíes obliga a descartar rabdomiólisis.

Serie ósea

Radiografía esquelética reglada
Sospecha
Fracturas metafisarias en esquina, costales posteriores, escapulares, de esternón o apófisis espinosas, de huesos largos en quien no camina, y fracturas en distinta fase de consolidación.
Diferencial
Osteogénesis imperfecta y otras enfermedades óseas: calcio, fósforo y fosfatasa alcalina, y consulta especializada si solo hay fracturas.

Neuroimagen y fondo de ojo

TC craneal sin contraste · oftalmología
Indicación
Umbral bajo en sospecha de traumatismo craneal y, según la obra, en todo lactante menor de 6 meses con lesión sospechosa, porque la exploración neurológica es poco sensible.
Ojo
La valoración de hemorragias retinianas la hace oftalmología, dada la subjetividad del fondo de ojo.

Población y actuación

Persona mayor

Negligencia, úlceras y equimosis
Signos
Úlceras por presión avanzadas, desnutrición, falta de higiene, alopecia de patrón extraño, lesiones repetidas sin explicación.
Actitud
Preguntar al paciente, no al cuidador; buscar un momento para verle a solas y citar de nuevo para observar la evolución.

Violencia de pareja

Lesiones defensivas · cara y tronco
Signos
Equimosis y fracturas en antebrazos y manos por gesto defensivo, lesiones centrales o cubiertas por la ropa, retraso en consultar.
Señales indirectas
Depresión, abuso de sedantes, dolor crónico o síntomas vagos pueden ser la única manifestación.

Documentación

Palabras literales · fotografía con escala
Qué recoger
Relato textual de cada interlocutor entre comillas, hora, descripción objetiva de tamaño, forma, color y localización, y esquema corporal.
Fotografía
Con regla en el plano de la lesión y con consentimiento; conservar con el mismo cuidado que una prueba.

Equipo y circuito

Protección infantil, trabajo social, ingreso
Quién
Pediatría, trabajo social, fotografía clínica y, según el caso, traumatología, hematología, ginecología, psicología u oftalmología.
Ingreso
Indicado para estabilizar lesiones agudas y, en casos seleccionados, para garantizar la seguridad del paciente mientras se valora el entorno.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Las parejas que más se confunden en consulta, con el dato que las separa sin necesidad de pruebas sofisticadas.

Hematoma accidental frente a hematoma infligido

Localización
Accidental en prominencias anteriores (frente, espinillas, rodillas, codos); infligido en zonas blandas, posteriores o protegidas: oreja, cuello, tronco, nalgas, mejillas.
Edad y movilidad
Varios hematomas son normales en el niño que camina; uno solo es anómalo en el lactante que no se desplaza.
Forma
El accidente deja manchas inespecíficas; el golpe intencionado reproduce mano, cinturón o cable.

Escaldadura accidental frente a inmersión forzada

Contorno
Irregular, con salpicaduras y regueros en la accidental; borde nítido y simétrico en la inmersión.
Profundidad
Variable en el vertido; uniforme en la inmersión, porque el niño no pudo retirarse.
Zonas respetadas
Pliegues de flexión y zona apoyada contra el fondo de la bañera en la inmersión.

Melanocitosis dérmica congénita frente a hematoma

Evolución
La mancha azul grisácea congénita no cambia de color en días ni duele a la palpación; el hematoma evoluciona y es doloroso.
Sitio
La melanocitosis predomina en región lumbosacra y nalgas, justo donde también asienta el castigo: anotarla en las revisiones evita sospechas posteriores.
Imitadores afines
Fitofotodermatitis con dibujo de mano o de goteo, tinte de tejidos que se borra con alcohol, máculas cerúleas por pediculosis.

Liquen escleroso anogenital frente a abuso sexual

Clínica
Placas blancas atróficas en ocho alrededor de vulva y ano, con púrpura, fisuras y prurito, en el liquen escleroso; lesiones agudas sin explicación o alteración himeneal en el abuso.
Error
La púrpura y las erosiones del liquen escleroso se han confundido con traumatismo sexual.
Matiz
Ambos pueden coexistir: un diagnóstico dermatológico no cierra la valoración si el relato o la conducta del niño la justifican.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si un lactante de 4 meses acude por una dermatitis del pañal y en la exploración completa tiene una equimosis de 1 cm en el pabellón auricular que los padres no saben explicar

No lo trataría como hallazgo menor. Documentaría el relato literal, mediría y fotografiaría la lesión con escala y exploraría toda la piel y la boca, incluidos frenillos. Contactaría ese mismo día con pediatría o con el equipo de protección infantil del hospital para valorar estudio de hemostasia, serie ósea y neuroimagen, sin acusar a la familia: explicaría que es la evaluación estándar ante cualquier hematoma a esta edad.

Si una niña de 6 años presenta placas blanquecinas perivulvares y perianales con púrpura y fisuras, y la madre teme que alguien la haya tocado

Valoraría primero un liquen escleroso, que explica la púrpura y las fisuras sin traumatismo, y lo confirmaría clínicamente o con biopsia si hubiera dudas. Aun así preguntaría con tacto a la madre, sin interrogar a la niña, por cambios de conducta y por el origen de su preocupación. Si el relato o la exploración no encajan, derivaría a pediatría y al circuito de protección, porque el diagnóstico dermatológico no excluye el abuso.

Si un niño de 7 años consulta por verrugas perianales de inicio reciente y no tiene verrugas en las manos

Haría una anamnesis serena con los padres sobre verrugas en la familia y cuidadores, y exploraría el resto de la piel. A esta edad la probabilidad de abuso es claramente mayor (la localización perianal, por sí sola, no la modifica en el metanálisis disponible), así que propondría valoración por pediatría con experiencia en abuso, sin interrogar al niño ni adelantar conclusiones a la familia. No pediría genotipado del VPH para decidir el origen, porque no lo discrimina.

Si una mujer mayor con demencia, llevada por su hijo, presenta úlceras por presión sacras profundas, equimosis en la cara interna de los brazos y una alopecia parcheada en la coronilla

Intentaría hablar y explorar a la paciente a solas, con enfermería presente, y anotaría si el cuidador responde por ella o la infantiliza. Revisaría anticoagulantes y fragilidad cutánea antes de interpretar las equimosis, pero el conjunto de úlceras avanzadas, posibles marcas de agarre y alopecia de patrón extraño hace sospechar negligencia o maltrato. Avisaría a trabajo social, activaría el protocolo del centro y programaría una revisión próxima.

Si una mujer joven consulta por un supuesto eccema en antebrazos y se aprecian equimosis lineales en distintas fases en la cara cubital, mientras su pareja contesta por ella

Buscaría un motivo neutro para atenderla sin la pareja (por ejemplo, completar la exploración con enfermería). Preguntaría de forma directa y sin juicios si alguien le hace daño, valoraría con ella si corre peligro inmediato, respetaría su ritmo si no quiere hablar y le daría información sobre recursos de ayuda de forma discreta. Documentaría objetivamente las lesiones y, si revela violencia, activaría el protocolo del centro con su conocimiento.

Si un niño de origen vietnamita tiene bandas purpúricas paralelas en la espalda tras un cuadro febril

Preguntaría sin prejuicios por remedios tradicionales: el frotamiento enérgico con una moneda (cao gio) produce púrpura lineal simétrica en el tronco, igual que las ventosas dejan equimosis circulares. Si la familia lo confirma, las lesiones encajan y el niño está bien, explicaría el riesgo de confusión y lo anotaría. Si hubiera otras lesiones discordantes, no cerraría la valoración con esta explicación.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆El amarillo es lo único que algo dice de la edad

Un tinte amarillo sugiere que el hematoma tiene más de unas 18 horas, pero rojo, azul o morado pueden verse en cualquier momento. Dos hematomas del mismo golpe pueden tener colores distintos. Describa el color; no lo convierta en fecha.

◆Tres lesiones juntas en la misma región alertan

La regla clásica considera sospechosa la agrupación de tres o más lesiones en una misma zona corporal, sobre todo si su morfología o su fase de evolución difieren. En el lactante, el umbral es mucho más bajo.

◆La explicación debe encajar con la fuerza

La altura y la superficie de la caída condicionan la gravedad: una caída de poca altura rara vez explica lesiones importantes. Culpar a un hermano pequeño o a una mascota, retrasar la consulta o cambiar la versión son señales de alerta clásicas.

◆Las mordeduras siempre son infligidas

Una mordedura nunca es accidental, aunque su autor sea a veces otro niño o una mascota. El tamaño y la forma del arco orientan a boca adulta o infantil; la fotografía con escala debe tomarse cuanto antes.

◆En el anciano, la fragilidad no predice el abuso

El riesgo depende más del cuidador que del paciente: estrés, consumo de sustancias, problemas psicológicos, dependencia económica y convivencia. Tomar anticoagulantes explica equimosis, no úlceras por presión avanzadas ni alopecia por arrancamiento.

◆Anotar la mancha congénita protege a la familia

Registrar con fotografía la melanocitosis dérmica congénita en el recién nacido evita que, meses después, otro profesional la confunda con un hematoma glúteo y ponga en marcha una investigación innecesaria y dolorosa para la familia.

◆La recurrencia es la regla si nadie actúa

La obra recoge que hasta la mitad de los niños con un primer episodio no reconocido sufren otro. Comunicar una sospecha fundada no equivale a acusar: es pedir que alguien con competencia lo valore.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXTEN-4-FACESp: una regla validada para decidir qué hematoma estudiar

La obra se apoya en la localización y en reglas empíricas como la de las tres lesiones agrupadas. En 2021 se refinó y validó internamente, con datos recogidos de forma prospectiva en urgencias de cinco hospitales infantiles sobre más de 2100 menores de 4 años con hematomas, una regla de decisión: equimosis en tronco, oreja, cuello, frenillo, ángulo mandibular, mejillas carnosas, párpados o conjuntiva; cualquier hematoma en un lactante de hasta 4,99 meses; o hematoma con forma. Mostró una sensibilidad del 95,6 % y una especificidad del 87,1 %. Un resultado positivo indica que hace falta evaluación adicional, no que haya maltrato.

Fuente: Pierce MC, et al. JAMA Netw Open. 2021;4(4):e215832. PMID: 33852003.

Actualización DermRXLas lesiones centinela: la oportunidad de detectar el maltrato antes

El capítulo ya advertía del riesgo de recurrencia. La literatura posterior consolida la lesión centinela: hematomas y lesiones intraorales en lactantes que aún no se desplazan, que preceden con frecuencia a lesiones graves. Según revisiones recientes, hasta la mitad de los niños con lesiones por abuso tenían antes una lesión sospechosa, a menudo oral (frenillos, hematoma sublingual, faringe). En una cohorte administrativa de 23 919 menores de 2 años, solo un 0,7 % recibió en el año siguiente un diagnóstico de lesión grave por abuso; la mayoría de los diagnósticos de abuso se hicieron ya en la visita por la lesión centinela, y casi 1 de cada 12 de estos sufrió después otra lesión grave.

Fuente: Mitrano SM, et al. Ann Emerg Med. 2026;87(5):586-594. PMID: 40905902. Cho N, Koti AS. Semin Pediatr Neurol. 2024;50:101138. PMID: 38964814. Canty KW, et al. Otolaryngol Head Neck Surg. 2025;173(6):1359-1370. PMID: 40891675.

Actualización DermRXEstudio de hemostasia guiado por la clínica y guías aún heterogéneas

La obra recogía argumentos para un estudio básico de coagulación en toda sospecha de maltrato infantil. Un informe técnico publicado en Pediatrics en 2022 insiste en partir de la historia personal y familiar y de la exploración antes de pedir pruebas, y en conocer la prevalencia y las características de cada trastorno hemorrágico para elegirlas. Una revisión sistemática de 20 guías de 15 países de renta alta en lactantes encontró que todas coinciden en indicar serie ósea, TC y RM craneal y que 16 coinciden en explorar la hemostasia, pero difieren en qué pruebas pedir y en otros estudios de imagen, por lo que conviene seguir el protocolo del propio centro.

Fuente: Carpenter SL, et al. Pediatrics. 2022;150(4):e2022059277. PMID: 36120799. Blangis F, et al. JAMA Netw Open. 2021;4(11):e2129068. PMID: 34787659.

Actualización DermRXVerrugas anogenitales: la edad y la localización genital pesan más que el VPH

El capítulo situaba el riesgo de abuso por debajo de los 3 años y por encima de los 5, con una franja gris intermedia. Un metanálisis de 2021 en menores de 12 años encontró que un 21 % de las niñas y un 18 % de los niños con verrugas anogenitales habían sufrido abuso o probable abuso. Frente al grupo de 0 a 2 años, la odds de abuso fue entre 6,5 y 7,5 veces mayor en los grupos de 3 a 12 años, y la localización genital (pene, vulva) se asoció a una odds ratio de 5,9; la perianal no fue predictora (análisis final con solo 199 niños). El genotipado no permite discriminar el origen.

Fuente: Awasthi S, et al. Pediatr Dermatol. 2021;38(4):842-850. PMID: 34060139.

Actualización DermRXLuz alternativa de 415 nm, mejor que la lámpara de Wood, sobre todo en piel oscura

La obra sugería la lámpara de Wood para ver hematomas leves. En un ensayo con 157 adultos de seis categorías de color de piel y hematomas inducidos, la fuente de luz alternativa a 415 nm con filtro amarillo mejoró la visibilidad en todos los colores de piel. En la piel más oscura, solo las longitudes de 415 y 450 nm superaron a la luz blanca. Una revisión sistemática forense concluye que la luz visible de banda estrecha detecta mejor que la convencional, pero advierte que se desconoce su especificidad frente a cicatrices, tatuajes o nevus.

Fuente: Downing NR, et al. J Forensic Sci. 2024;69(3):880-887. PMID: 38323488. Tyr A, et al. Int J Legal Med. 2024;138(5):1925-1938. PMID: 38844617. Scafide KN, et al. Forensic Sci Int. 2022;339:111410. PMID: 35940073.

Actualización DermRXMayores y violencia de pareja: cifras más altas y cribado desigual

El capítulo daba cifras estadounidenses. Un metanálisis de 52 estudios en 28 países estima que una de cada seis personas de 60 años o más sufre algún abuso al año, aunque solo un 2,6 % de tipo físico. En personas con demencia que viven en la comunidad, la cifra global asciende al 42,6 %. En 2025, el grupo de servicios preventivos estadounidense (USPSTF) recomendó cribar la violencia de pareja en mujeres en edad reproductiva, incluidas embarazadas y puérperas, y consideró insuficiente la evidencia para cribar el abuso de mayores sin signos.

Fuente: Yon Y, et al. Lancet Glob Health. 2017;5(2):e147-e156. PMID: 28104184. Shen Y, et al. Gerontology. 2025;71(5):400-416. PMID: 40552876. USPSTF; Silverstein M, et al. JAMA. 2025;334(4):329-338. PMID: 40553450.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

MacArthur y Grossberg. Capítulo 102, «Maltrato físico». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Pierce MC, Kaczor K, Lorenz DJ, et al. Validation of a clinical decision rule to predict abuse in young children based on bruising characteristics. JAMA Netw Open. 2021;4(4):e215832. PMID: 33852003.
  2. Mitrano SM, Michelson KA, Monuteaux MC, et al. Sentinel injuries in emergency departments and subsequent serious injury in children. Ann Emerg Med. 2026;87(5):586-594. PMID: 40905902.
  3. Cho N, Koti AS. Identifying inflicted injuries in infants and young children. Semin Pediatr Neurol. 2024;50:101138. PMID: 38964814.
  4. Canty KW, Mercier E, Shearer E, et al. Oral and oropharyngeal manifestations of child abuse: a state-of-the-art review. Otolaryngol Head Neck Surg. 2025;173(6):1359-1370. PMID: 40891675.
  5. Carpenter SL, Abshire TC, Killough E, et al. Evaluating for suspected child abuse: conditions that predispose to bleeding. Pediatrics. 2022;150(4):e2022059277. PMID: 36120799.
  6. Blangis F, Allali S, Cohen JF, et al. Variations in guidelines for diagnosis of child physical abuse in high-income countries: a systematic review. JAMA Netw Open. 2021;4(11):e2129068. PMID: 34787659.
  7. Awasthi S, Ornelas J, Armstrong A, et al. Anogenital warts and relationship to child sexual abuse: systematic review and meta-analysis. Pediatr Dermatol. 2021;38(4):842-850. PMID: 34060139.
  8. Downing NR, Scafide KN, Ali Z, Hayat MJ. Visibility of inflicted bruises by alternate light: results of a randomized controlled trial. J Forensic Sci. 2024;69(3):880-887. PMID: 38323488.
  9. Tyr A, Heldring N, Zilg B. Examining the use of alternative light sources in medico-legal assessments of blunt-force trauma: a systematic review. Int J Legal Med. 2024;138(5):1925-1938. PMID: 38844617.
  10. Yon Y, Mikton CR, Gassoumis ZD, Wilber KH. Elder abuse prevalence in community settings: a systematic review and meta-analysis. Lancet Glob Health. 2017;5(2):e147-e156. PMID: 28104184.
  11. Shen Y, Sun F, Feng Y, et al. Prevalence of elder abuse and neglect of persons with dementia in community settings: a systematic review and meta-analysis. Gerontology. 2025;71(5):400-416. PMID: 40552876.
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DermRX · Revisión técnica por muestreo: · Alcance y estados editoriales. No equivale a una revisión clínica global.