Enfermedades por gusanos en la consulta de dermatología: leer el trayecto, la eosinofilia y el viaje para elegir prueba y antihelmíntico
Sobre el capítulo 24, «Enfermedades causadas por gusanos (helmintiasis)» (Welzel) · Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed., 2022
Las helmintiasis llegan a la consulta de dermatología por tres puertas: el trayecto serpiginoso del viajero, el prurito o la urticaria con eosinofilia del migrante y el nódulo subcutáneo que resulta contener un gusano. Esta lectura ordena las enfermedades por gusanos según cómo se expresan en la piel, qué prueba las confirma y qué fármaco conviene, con atención especial al cribado de estrongiloidiasis antes de inmunosuprimir, y se actualiza a octubre de 2026.
Obra de referencia: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M (eds.), Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed. (Springer, 2022). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 17 min de lectura.
En 20 segundos
- Muchas helmintiasis cutáneas aparecen cuando el ser humano es huésped accidental: la larva queda atrapada en la epidermis o la dermis, y la reacción inflamatoria local, no la carga parasitaria, explica el prurito intenso y el trayecto visible.
- La pareja eosinofilia e IgE elevada es la pista sistémica más rentable: orienta hacia nematodos con fase tisular, sobre todo si acompaña a urticaria crónica, edemas migratorios o infiltrados pulmonares fugaces en alguien que ha vivido o viajado en zona tropical.
- La velocidad separa los dos trayectos lineales: la larva migrans de los anquilostomas animales progresa despacio y se agota en semanas, mientras que la larva currens de Strongyloides stercoralis recorre hasta 15 cm por hora y reaparece durante años por autoinfección.
- S. stercoralis es el gusano que puede matar a un paciente de dermatología: la hiperinfección desencadenada por corticoides u otros inmunosupresores supera el 60 % de letalidad, de modo que el cribado o la ivermectina previa deben preceder a la inmunosupresión.
- No hay antihelmíntico universal: según la obra, el praziquantel es de elección en cestodos y esquistosomas y los benzimidazoles en nematodos, mientras que la doxiciclina actúa en filariasis linfática y oncocercosis a través de la bacteria endosimbionte Wolbachia.
- En las filarias la carga parasitaria decide la seguridad del tratamiento: matar muchas microfilarias a la vez provoca reacciones generales graves, oculares o neurológicas, por lo que la cuantificación parasitológica y la consulta con medicina tropical preceden a la receta.
Claves de la lectura
El huésped equivocado explica la clínica de la larva migrans
Los anquilostomas de perros y gatos atraviesan la piel intacta de quien camina descalzo o se tumba sobre arena o tierra húmedas contaminadas con heces animales, pero en el ser humano no alcanzan los vasos y quedan vagando por la epidermis. Aparece así un cordón eritematoso, serpiginoso y muy pruriginoso, sobre todo en pies y zonas de apoyo, que avanza a una velocidad propia de cada especie. Como la larva acaba muriendo, el cuadro remite solo en cinco o seis semanas; tratar acorta el prurito y evita la impetiginización, que borra el trayecto y confunde el diagnóstico.
Urticaria crónica con eosinofilia: antes de etiquetarla, pregunte por el viaje y el origen
Áscaris, tricocéfalos, estrongiloides, filarias y, rara vez, oxiuros pueden sostener una urticaria crónica a través de antígenos que activan una respuesta de tipo 2 con IgE y eosinófilos. La obra señala, a propósito de la ascariasis, que la urticaria desaparece cuando se elimina el gusano. Por eso, en un migrante o viajero de larga estancia con habones persistentes y eosinofilia, conviene pedir parásitos en heces seriados con técnicas de concentración y serología de Strongyloides; un único examen de heces negativo no descarta la infección, porque la eliminación de larvas es escasa e intermitente.
Strongyloides se trata antes de inmunosuprimir, no después
La capacidad de autoinfección permite que S. stercoralis persista décadas con pocos síntomas: prurito, larva currens, molestias digestivas o eosinofilia aislada. Los corticoides sistémicos y otros inmunosupresores rompen ese equilibrio y desencadenan una hiperinfección en la que grandes cantidades de larvas atraviesan la pared intestinal y se diseminan por los órganos; la obra describe además púrpura abdominal por larvas intravasculares. El dermatólogo prescribe a diario corticoides, metotrexato, ciclosporina, biológicos e inhibidores de JAK; en quien procede de zona endémica, la serología previa o el tratamiento empírico con ivermectina forman parte de la evaluación pretratamiento, igual que el cribado de tuberculosis.
Las filarias dependen de una bacteria y eso abre una vía terapéutica
Wuchereria, Brugia y Onchocerca albergan Wolbachia, imprescindible para el desarrollo del gusano y cuyas endotoxinas alimentan la inflamación del huésped. La doxiciclina durante varias semanas elimina el endosimbionte, esteriliza a las hembras adultas y tiene efecto macrofilaricida lento; la obra la recoge en la filariasis linfática, a 100–200 mg diarios durante 4–6 semanas (contraindicada en el embarazo y en niños pequeños), y en la oncocercosis, sola o asociada a ivermectina para atenuar las reacciones generales. La ventaja conceptual es que ataca al adulto sin la lisis masiva de microfilarias que provocan los microfilaricidas.
La reacción al tratamiento puede ser peor que la infección
Cuando un fármaco mata de golpe muchas larvas o microfilarias, la liberación de antígenos y de componentes de Wolbachia provoca fiebre, prurito, edema, hipotensión y lesiones oculares: es la reacción de Mazzotti de la oncocercosis. En la loasis con microfilaremia alta, la obra advierte de complicaciones neurológicas graves, sobre todo si coexiste oncocercosis. La misma lógica explica por qué la triquinosis y la cisticercosis con afectación ocular o cerebral se tratan con glucocorticoides asociados. La regla práctica es medir la carga parasitaria y derivar antes de prescribir un filaricida.
La biopsia confirma pocas helmintiasis, pero las que confirma son decisivas
En la larva migrans el diagnóstico es clínico: la larva suele estar por delante del trayecto visible y la biopsia rara vez la captura, aunque cuando lo hace muestra un túnel intraepidérmico con infiltrado rico en eosinófilos. En cambio, la extirpación de un nódulo subcutáneo puede revelar un cisticerco, una Dirofilaria o un oncocercoma y resolver a la vez diagnóstico y tratamiento. La biopsia superficial de piel muestra microfilarias de Onchocerca, la biopsia muscular confirma la triquinosis y la de una lesión genital verrugosa o fistulosa puede contener huevos de esquistosoma.
Los gusanos que importan al dermatólogo, agrupados por cómo llegan a la piel
No se recorre la taxonomía: se agrupan las entidades según el patrón cutáneo que generan, desde la larva extraviada hasta el gusano que vive años en el tejido, y se omiten las helmintiasis sin expresión cutánea relevante.
Larvas extraviadas en la piel
Larva migrans cutánea
Anquilostomas animales · pies y glúteos- Exposición
- Arena de playa o tierra húmeda con heces de perro o gato; también trabajos en zanjas, túneles o sótanos húmedos.
- Clínica
- Pápula pruriginosa en la puerta de entrada y, después, cordón eritematoso en zigzag o guirnalda; puede impetiginizarse y ocultar el trayecto.
- Tratamiento
- Según la obra, tiabendazol tópico oclusivo amplio o, por vía oral, albendazol 400 mg/día durante 2–3 días o ivermectina 200 µg/kg en dosis única.
Larva currens
Strongyloides stercoralis · autoinfección- Clínica
- Banda urticarial lineal y fugaz que avanza hasta 15 cm por hora, con prurito y exantema urticarial inespecífico acompañante.
- Contexto
- Diarrea, cólico o tos y eosinofilia; la infección persiste años y se agrava con inmunosupresión.
- Diagnóstico
- Larvas en heces con técnicas de concentración o cultivo y serología; un solo examen negativo no basta.
Gnatostomiasis
Pescado crudo · Asia y América- Clínica
- Edema eritematoso migratorio e intermitente, a veces con trayectos serpiginosos superficiales, y eosinofilia periférica.
- Manejo
- Serología, extracción de la larva cuando es posible y albendazol durante semanas según la obra.
Dirofilariasis subcutánea
Dirofilaria repens · mosquito- Ciclo
- Filaria del perro transmitida por mosquitos; en el ser humano no madura y queda en la dermis o el tejido subcutáneo.
- Clínica
- Tumefacción subcutánea, típicamente facial, que crece durante semanas o meses y se acompaña de episodios de edema recurrente.
- Manejo
- La ecografía puede mostrar el gusano móvil; la extirpación confirma el diagnóstico y suele ser curativa.
Nematodos intestinales con firma cutánea
Enterobiasis
Oxiuro · prurito anal nocturno- Clínica
- Niños sanos con prurito anal vespertino, insomnio, eccema perianal e impetiginización; vulvovaginitis en niñas y, rara vez, urticaria crónica.
- Diagnóstico
- Cinta adhesiva transparente sobre el margen anal por la mañana, antes del aseo, y lectura al microscopio.
- Tratamiento
- Según la obra, pamoato de pirantel, pamoato de pirvinio o mebendazol, repetidos a las dos semanas, con uñas cortas y lavado de manos.
Ascariasis
Ciclo pulmonar · síndrome de Löffler- Mecanismo
- Las larvas que eclosionan de los huevos ingeridos atraviesan intestino, hígado y pulmón antes de madurar en el intestino delgado, y sus alérgenos sensibilizan.
- Piel
- Urticaria crónica con eosinofilia e infiltrados pulmonares fugaces, que desaparece al eliminar los gusanos.
Triquinosis
Cerdo o jabalí poco cocinado- Clínica
- Edema facial y periorbitario con fiebre y mialgias, CK alta y eosinofilia marcada; en la piel, exantema maculoso de tipo roséola y hemorragias en astilla bajo las uñas.
- Diagnóstico
- Serología y biopsia muscular; plantea diagnóstico diferencial con dermatomiositis.
- Tratamiento
- Albendazol o mebendazol con glucocorticoides; eficaz en fase precoz, pobre con quistes musculares establecidos. La obra la recoge como enfermedad de declaración obligatoria.
Filarias tisulares y linfáticas
Filariasis linfática
Wuchereria y Brugia · mosquito- Clínica
- Fiebre recurrente y linfangitis que progresa en sentido distal desde el ganglio, en piernas y genitales; después linfedema, hidrocele y elefantiasis.
- Diagnóstico
- Microfilarias en sangre extraída de noche, por su periodicidad nocturna habitual, antígeno circulante de W. bancrofti y técnicas moleculares.
- Tratamiento
- Antihelmínticos más doxiciclina frente a Wolbachia, cuidado de la piel, tratamiento de infecciones sobreañadidas y drenaje linfático.
Loasis
Loa loa · tábanos · África ecuatorial- Clínica
- Tumefacciones edematosas transitorias que duran días y cambian de lugar; paso ocasional del gusano por la conjuntiva y urticaria.
- Riesgo
- Con microfilaremia alta, el tratamiento puede causar complicaciones neurológicas graves; requiere centro especializado.
Oncocercosis
Onchocerca volvulus · simúlidos- Piel
- Nódulos subcutáneos con adultos, dermatitis pruriginosa crónica, atrofia, despigmentación en «piel de leopardo» e ingle colgante.
- Ojo
- Queratitis, iridociclitis y coriorretinitis por la muerte de microfilarias y la liberación de Wolbachia.
- Diagnóstico
- Microfilarias en biopsia superficial de piel o en cámara anterior con lámpara de hendidura.
Platelmintos: cestodos y trematodos
Cisticercosis
Taenia solium · huevos ingeridos- Piel
- Nódulos subcutáneos pequeños, firmes y sin dolor, de evolución muy lenta, que con los años pueden calcificarse y verse en la radiografía.
- Alcance
- Obliga a descartar afectación ocular y cerebral; T. solium es el parásito más frecuente del sistema nervioso central.
- Tratamiento
- Según la obra, albendazol o praziquantel, con glucocorticoides si hay afectación ocular o cerebral.
Equinococosis
Perro y zorro · quistes hidatídicos- Clínica
- Quistes de años de evolución, sobre todo hepáticos y pulmonares; la piel se afecta de forma excepcional.
- Manejo
- Cirugía, más compleja en E. multilocularis; los benzimidazoles son solo parasitostáticos y se mantienen largo tiempo.
Esquistosomiasis
Cercarias en agua dulce · caracol- Fases
- Exantema pruriginoso en la entrada, fiebre de Katayama con urticaria y eosinofilia semanas después, y fase crónica por depósito de huevos.
- Piel
- En la fase crónica, lesiones genitales o perigenitales por huevos: pápulas y placas verrugosas, trayectos fistulosos y úlceras, que pueden malignizarse.
- Confirmar y tratar
- Huevos en heces, orina o biopsia y serología; praziquantel en pauta de un día.
Contrastes que resuelven la duda
Cuatro pares que se confunden en la exploración y que se separan con una pregunta, una cifra o una prueba.
Larva migrans cutánea frente a larva currens
- Agente
- Anquilostomas de perro y gato, que no completan el ciclo en el ser humano, frente a S. stercoralis, parásito humano con autoinfección.
- Velocidad
- Trayecto lento, persistente durante días en el mismo territorio, frente a banda que se desplaza centímetros en una hora y se borra pronto.
- Evolución
- Autolimitada en semanas frente a recurrente durante años, con eosinofilia y riesgo de hiperinfección si se inmunosuprime.
Linfangitis filarial frente a erisipela
- Dirección
- La linfangitis filarial progresa desde el ganglio hacia la zona distal; la erisipela asciende desde la puerta de entrada.
- Contexto
- Residencia en zona endémica, fiebre recurrente y brotes repetidos meses o años después de la infección.
- Relación
- No son excluyentes: el linfedema filarial se complica con erisipelas y micosis que agravan la fibrosis y deben tratarse por separado.
Loasis frente a dirofilariasis subcutánea
- Origen
- Estancia en África ecuatorial en la loasis; picadura de mosquito en zonas con perros infectados, incluida Europa, en la dirofilariasis.
- Lesión
- Edemas transitorios que cambian de sitio y gusano subconjuntival frente a una tumefacción fija y progresiva con edema intermitente.
- Decisión
- En la loasis, cuantificar la microfilaremia antes de tratar; en la dirofilariasis, ecografía y extirpación del gusano.
Triquinosis frente a dermatomiositis
- Comparten
- Debilidad o dolor muscular, CK elevada, edema facial y alteraciones periungueales.
- Separan
- Fiebre, eosinofilia intensa y antecedente de carne de cerdo o jabalí poco cocinada apuntan a triquinosis; los autoanticuerpos y el patrón cutáneo, a dermatomiositis.
- Prueba
- Serología de Trichinella y biopsia muscular, que muestra las larvas enquistadas.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si una mujer vuelve de unas vacaciones en una playa tropical con un trayecto rojo, serpiginoso y muy pruriginoso en la planta del pie
Haría el diagnóstico clínico de larva migrans cutánea sin biopsia. Tras descartar embarazo, pautaría tratamiento oral con un fármaco de absorción sistémica, albendazol varios días o ivermectina en dosis única, y no mebendazol, que se absorbe mal. Si estuviera impetiginizado, trataría también la sobreinfección. Le explicaría que puede requerir un segundo ciclo si el trayecto sigue avanzando.
Si un paciente nacido en Latinoamérica va a empezar corticoides sistémicos prolongados por un penfigoide o un biológico por psoriasis
Antes de la primera dosis preguntaría por el país de origen y los años de residencia, revisaría el recuento de eosinófilos y pediría serología de Strongyloides. Si la serología fuera positiva o no pudiera esperar el resultado, administraría ivermectina antes de inmunosuprimir. Anotaría la decisión en la historia, igual que el cribado de tuberculosis y hepatitis.
Si un niño de cinco años tiene prurito anal por la noche, duerme mal y presenta eccema perianal con erosiones
Pediría la prueba de la cinta adhesiva por la mañana antes del aseo, repetida varios días si la primera fuera negativa. Confirmada la enterobiasis, pautaría el antihelmíntico con una segunda dosis a las dos semanas y daría instrucciones sobre uñas cortas, lavado de manos tras la defecación y lavado de ropa de cama, y valoraría tratar a la vez a los convivientes. Trataría el eccema con medidas tópicas suaves.
Si un hombre que llegó de África occidental hace dos años consulta por urticaria crónica y prurito generalizado con eosinofilia de 1 500/µL
No etiquetaría la urticaria como espontánea hasta descartar helmintos. Pediría parásitos en heces seriados con concentración, serología de Strongyloides y de esquistosoma, y exploraría la piel buscando nódulos, liquenificación o despigmentación. Si sospechara filariasis, lo remitiría a una unidad de medicina tropical antes de cualquier tratamiento empírico con ivermectina.
Si una mujer camerunesa refiere tumefacciones dolorosas transitorias en el antebrazo y haber visto un gusano cruzar el ojo
Sospecharía loasis y no prescribiría ivermectina ni otro filaricida en consulta. Pediría hemograma y la derivaría a medicina tropical para cuantificar la microfilaremia en sangre, porque la carga decide qué fármaco es seguro. Le explicaría que el tratamiento con microfilaremia alta puede causar complicaciones neurológicas graves y que por eso se mide antes.
Si un paciente sin viajes recientes presenta un nódulo subcutáneo en la mejilla que ha crecido en dos meses, con episodios de hinchazón
Incluiría la dirofilariasis en el diferencial junto a quistes y tumores anexiales, porque la infección puede adquirirse en Europa por picadura de mosquito. Pediría una ecografía de alta frecuencia buscando una estructura tubular con movimiento propio y planificaría la extirpación completa, que confirma el diagnóstico y suele bastar como tratamiento. Enviaría la pieza a anatomía patológica.
Perlas de examen y de consulta
◆El trayecto visible va por detrás de la larva
La larva suele situarse más allá del extremo del cordón. Por eso la obra aplica el tratamiento tópico sobre una zona amplia por delante del trayecto, y por eso la crioterapia o los cáusticos, además de dejar cicatriz, fallan y están obsoletos.
◆Mebendazol oral no sirve para la larva migrans
En una serie española de 107 casos importados, ninguno de los seis tratados con mebendazol se resolvió, frente a casi el 89 % con albendazol o ivermectina. El fármaco debe absorberse para llegar a la larva cutánea.
◆Púrpura periumbilical: hiperinfección por estrongiloides
En un paciente inmunosuprimido con fiebre, síntomas digestivos o respiratorios y púrpura abdominal, la obra señala la infestación larvaria intravascular. Es una urgencia: ingreso, ivermectina en dosis repetidas y revisión inmediata de la inmunosupresión con el equipo de enfermedades infecciosas.
◆Sin eosinofilia no se descarta un gusano
La obra describe la eosinofilia como habitual, no constante, en la estrongiloidiasis, y en el inmunodeprimido la serología pierde sensibilidad. Ante un paciente de zona endémica que va a inmunosuprimirse, el origen geográfico pesa más que un hemograma normal.
◆Linfangitis que baja, no que sube
Una linfangitis que progresa en sentido distal desde un ganglio inguinal, con fiebre recurrente en alguien de zona endémica, sugiere filariasis linfática y no una erisipela convencional.
◆Piel de leopardo e ingle colgante
La despigmentación moteada pretibial y la redundancia cutánea inguinal por elastólisis posinflamatoria son signos tardíos de oncocercosis que deben motivar una exploración oftalmológica.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2022) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRXLa estrongiloidiasis es mucho más frecuente de lo que estimaba la obra y la ivermectina es la primera línea
El capítulo cifra en unos 90 millones los infectados y equipara ivermectina y albendazol prolongado. Una revisión de 2023 estima entre 300 y 600 millones de infectados y considera eficaz la ivermectina en dosis única en la enfermedad estable, con dosis múltiples en inmunodeprimidos. Otra de 2022 sitúa la eficacia de la ivermectina en torno al 86 %, por encima del albendazol, que reserva como alternativa, fija la pauta estándar en 200 µg/kg en dosis única y, en la hiperinfección, recomienda dosis repetidas hasta dos semanas después de negativizarse las larvas. La serología es menos sensible en inmunodeprimidos y los datos en embarazo son limitados.
Fuente: Buonfrate D, et al. Clin Microbiol Rev. 2023;36(4):e0003323. PMID: 37937980. Buonfrate D, et al. Expert Opin Pharmacother. 2022;23(14):1617-1628. PMID: 35983698.Actualización DermRXLa OMS publicó en 2024 su primera guía de control de la estrongiloidiasis
Cuando se escribió la obra no existía ningún programa de salud pública a gran escala ni guía de la OMS dirigidos a S. stercoralis. La guía de la OMS de 2024 recomienda de forma condicional la administración masiva de ivermectina en dosis única de 200 µg/kg a partir de los 5 años en zonas con prevalencia igual o superior al 5 %, y recuerda que la hiperinfección y la enfermedad diseminada tienen una letalidad superior al 60 %. Para el dermatólogo europeo, el mensaje es reforzar el cribado de los migrantes antes de inmunosuprimir.
Fuente: Lo NC, et al. Lancet Infect Dis. 2025;25(3):e146-e152. PMID: 39481419.Actualización DermRXLarva migrans: albendazol o ivermectina por vía oral, nunca mebendazol
La obra da prioridad al tiabendazol tópico oclusivo. Una serie de 107 casos importados atendidos en una unidad de salud internacional de Barcelona obtuvo resolución en el 88,6 % con albendazol (88 casos) y en el 88,9 % con ivermectina (nueve), frente a ninguna con mebendazol (seis), y uno de cada cuatro pacientes necesitó un segundo ciclo. Una cohorte militar estadounidense de 2026 halló casos autóctonos sin viaje previo y un 36,7 % de pacientes tratados con un antihelmíntico ineficaz, y subraya que el fármaco debe absorberse por vía sistémica.
Fuente: López-Neila D, et al. Am J Trop Med Hyg. 2025;113(1):81-85. PMID: 40328240. Crecelius EM, et al. Open Forum Infect Dis. 2026;13(3):ofag129. PMID: 41868748.Actualización DermRXFilarias: triple terapia en la filariasis linfática y moxidectina en la oncocercosis
El capítulo combina dietilcarbamazina, albendazol o ivermectina con doxiciclina. En un ensayo aleatorizado por conglomerados en Papúa Nueva Guinea, la administración masiva de ivermectina, dietilcarbamazina y albendazol redujo antes que la doble terapia la prevalencia de microfilarias por debajo del 1 %, aunque no la de antígeno circulante por debajo del 2 %; según el programa keniano de 2024, la OMS avala esta triple terapia donde no coexiste la oncocercosis. En la oncocercosis, según los autores del ensayo de fase 3 y del estudio farmacocinético, la FDA aprobó en 2018 la moxidectina a partir de los 12 años; en ese ensayo, las reacciones de Mazzotti oculares fueron similares a las de la ivermectina (12,4 % frente a 10,2 %).
Fuente: Laman M, et al. Lancet Infect Dis. 2022;22(8):1200-1209. PMID: 35533701. Njenga SM, et al. PLoS Negl Trop Dis. 2024;18(7):e0011942. PMID: 38976718. Kanza EM, et al. Parasit Vectors. 2024;17(1):137. PMID: 38491528. Tan B, et al. PLoS Negl Trop Dis. 2022;16(3):e0010005. PMID: 35333880.Actualización DermRXLoasis: definiciones de consenso y diagnóstico cuantitativo antes de tratar
La obra propone dietilcarbamazina o albendazol con una advertencia genérica sobre la microfilaremia alta. Un consenso Delphi de 2026, con participación de unidades españolas de enfermedades importadas, armoniza las definiciones de caso, incluido el «gusano ocular» y el edema de Calabar, y desaconseja el término «loasis oculta». Una revisión sistemática del mismo año concluye que la serología por ELISA y, posiblemente, la PCR pueden servir para cribar, pero que la microscopía es obligatoria cuando hay sospecha clínica o epidemiológica para planificar un tratamiento seguro.
Fuente: Veletzky L, et al. Lancet Infect Dis. 2026;26(10):e397-e408. PMID: 42392128. Veletzky L, et al. PLoS Negl Trop Dis. 2026;20(7):e0014460. PMID: 42441636.Actualización DermRXGnatostomiasis, dirofilariasis y praziquantel pediátrico: lo que la obra apenas recogía
Una revisión sistemática de 2026 sobre gnatostomiasis, basada sobre todo en casos publicados, registra afectación cutánea en el 83,6 % de los casos y mayor éxito con albendazol más ivermectina (86,7 %) que con albendazol (73,5 %) o ivermectina (56,7 %) por separado. La dirofilariasis humana, antes limitada al sur de Europa, se está extendiendo, en parte por el calentamiento global, y en la ecografía solo la motilidad espontánea del gusano confirma el diagnóstico. En esquistosomiasis, un ensayo de fase 3 con arpraziquantel en comprimidos bucodispersables en niños de 3 meses a 6 años no detectó problemas de seguridad, y en el grupo aleatorizado de 4 a 6 años curó de forma similar al praziquantel (87,8 % frente a 81,3 %).
Fuente: Frey S, et al. PLoS Negl Trop Dis. 2026;20(7):e0014546. PMID: 42536675. Malghem J, et al. J Belg Soc Radiol. 2026;110(1):28. PMID: 41909165. N’Goran EK, et al. Lancet Infect Dis. 2023;23(7):867-876. PMID: 36893784.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Welzel. Capítulo 24, «Enfermedades causadas por gusanos (helmintiasis)». En: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M, editores. Braun-Falco’s Dermatology. 4.ª ed. Berlín: Springer; 2022 (Springer Reference Medicine). Consultado en su edición original en inglés.
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Buonfrate D, Bradbury RS, Watts MR, Bisoffi Z. Human strongyloidiasis: complexities and pathways forward. Clin Microbiol Rev. 2023;36(4):e0003323. PMID: 37937980.
- Buonfrate D, Rodari P, Barda B, et al. Current pharmacotherapeutic strategies for strongyloidiasis and the complications in its treatment. Expert Opin Pharmacother. 2022;23(14):1617-1628. PMID: 35983698.
- Lo NC, Addiss DG, Buonfrate D, et al. Review of the WHO guideline on preventive chemotherapy for public health control of strongyloidiasis. Lancet Infect Dis. 2025;25(3):e146-e152. PMID: 39481419.
- López-Neila D, Salvador F, Martínez-Campreciós J, et al. Imported cutaneous larva migrans: epidemiological, clinical, and therapeutic aspects analyzed in a referral tropical medicine unit in Barcelona. Am J Trop Med Hyg. 2025;113(1):81-85. PMID: 40328240.
- Crecelius EM, Hickey PW, Helfrich AM. Cutaneous larva migrans within the United States Military Health System: clinical presentation and association with autochthonous spread or international travel. Open Forum Infect Dis. 2026;13(3):ofag129. PMID: 41868748.
- Laman M, Tavul L, Karl S, et al. Mass drug administration of ivermectin, diethylcarbamazine, plus albendazole compared with diethylcarbamazine plus albendazole for reduction of lymphatic filariasis endemicity in Papua New Guinea: a cluster-randomised trial. Lancet Infect Dis. 2022;22(8):1200-1209. PMID: 35533701.
- Kanza EM, Nyathirombo A, Larbelee JP, et al. Onchocerca volvulus microfilariae in the anterior chambers of the eye and ocular adverse events after a single dose of 8 mg moxidectin or 150 µg/kg ivermectin: results of a randomized double-blind phase 3 trial in the Democratic Republic of the Congo, Ghana and Liberia. Parasit Vectors. 2024;17(1):137. PMID: 38491528.
- Tan B, Opoku N, Attah SK, et al. Pharmacokinetics of oral moxidectin in individuals with Onchocerca volvulus infection. PLoS Negl Trop Dis. 2022;16(3):e0010005. PMID: 35333880.
- Veletzky L, Antinori S, Bélard S, et al. Expert consensus on case definitions in human loiasis: a Delphi study. Lancet Infect Dis. 2026;26(10):e397-e408. PMID: 42392128.
- Veletzky L, Hübner MP, Mazzi C, et al. Laboratory diagnosis of loiasis to support individual patient management: a systematic review. PLoS Negl Trop Dis. 2026;20(7):e0014460. PMID: 42441636.
- Frey S, Kuenzli E, Henning L, et al. Human gnathostomiasis: a systematic review and analysis of the literature. PLoS Negl Trop Dis. 2026;20(7):e0014546. PMID: 42536675.
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