Lectura

Lipodistrofias, lipomas y lipomatosis: leer el patrón de pérdida o exceso de grasa y saber qué hay detrás

Inicio del contenido clínico
Lectura clínica · Dermatología general · Lipodistrofias y tumores lipomatosos

Lipodistrofias, lipomas y lipomatosis: leer el patrón de pérdida o exceso de grasa y saber qué hay detrás

Sobre la sección «Lipodystrophy; Localized lipoatrophy; Partial or generalized lipoatrophies (congenital and acquired generalized, partial, familial partial, HIV-associated); Lipomas; Angiolipoma; Fat-storing hamartoma of dermal dendrocytes; Hibernoma; Frontalis-associated lipoma; Lipomatosis (non-symmetrical, multiple symmetrical, congenital diffuse); Dercum’s disease» del capítulo 46, «Subcutaneous Fat» (D.H. McGibbon) · Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed., 2010

La última sección del capítulo 46 trata la grasa que falta y la que sobra. Recorre las lipoatrofias localizadas por inyección, traumatismo o inflamación previa; las lipodistrofias generalizadas y parciales, congénitas y adquiridas, incluida la asociada al VIH; los lipomas y sus variantes (angiolipoma, hibernoma, lipoma frontal), las lipomatosis y la enfermedad de Dercum. Esta lectura la reorganiza alrededor de dos decisiones de consulta: cuándo una pérdida de grasa es la punta de un síndrome metabólico grave que hay que derivar, y cuándo un bulto graso merece imagen, biopsia o estudio genético. La actualiza a octubre de 2026 con la guía multisociedad de lipodistrofias y la metreleptina, los genes nuevos (CAV1, CAVIN1, PLIN1, MFN2, FGFR1, AKT1, PIK3CA), el complemento en el síndrome de Barraquer-Simons y los inhibidores del factor B, la lipodistrofia por inhibidores de puntos de control, el cambio del VIH de la lipoatrofia al aumento de peso, la amplificación de MDM2 frente al tumor lipomatoso atípico y el alpelisib en el espectro PROS.

Lipohipertrofia por insulinaLipoatrofia semicircularBerardinelli-SeipBarraquer-Simons y C3NeFDunnigan (LMNA)Lipodistrofia y VIHMetreleptinaLipoma frente a tumor lipomatoso atípicoMadelung (MFN2)Enfermedad de Dercum

Obra de referencia: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C (eds.), Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed. (Wiley-Blackwell, 2010). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 34 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • Una pérdida de grasa solo importa al dermatólogo como problema estético cuando es localizada y explicable: inyecciones, corticoide intralesional, presión repetida o una paniculitis previa. Si es extensa, simétrica o progresiva y se acompaña de acantosis nigricans, xantomas eruptivos, hepatomegalia o hirsutismo, es una lipodistrofia hasta demostrar lo contrario y obliga a pedir glucemia, triglicéridos, complemento y derivar a endocrinología.
  • El patrón dice la causa: ausencia global desde el nacimiento en la forma congénita generalizada; pérdida de cara y mitad superior con C3 bajo en el síndrome de Barraquer-Simons; extremidades y glúteos vaciados con cara y cuello llenos en las formas familiares por LMNA o PPARG; y lipoatrofia facial con acúmulo dorsocervical en el VIH tratado con antirretrovirales antiguos.
  • La mayoría de los lipomas no necesitan más que exploración, pero el tamaño mayor de 5-10 cm, la localización profunda o en muslo, el crecimiento rápido o la recidiva piden ecografía o resonancia y, si se extirpa, estudio de MDM2. Los lipomas múltiples, la lipomatosis cervical simétrica y la grasa dolorosa abren el diagnóstico a síndromes genéticos, alcohol y neuropatía, y a la enfermedad de Dercum.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

La lipohipertrofia por insulina es frecuente, se palpa más que se ve y descontrola la glucemia

El libro aún daba más peso a la lipoatrofia de las insulinas animales, ligada a anticuerpos e impurezas. Con insulinas humanas y análogos la lesión dominante es la lipohipertrofia: en una serie española de 430 pacientes, casi dos tercios la tenían, y se asociaba a no rotar los puntos y a reutilizar agujas más de cinco veces. La insulina inyectada en ese tejido se absorbe de forma errática, lo que explica hipoglucemias inexplicadas, variabilidad glucémica y dosis diarias mayores. La exploración debe ser palpatoria, con la piel relajada, y la ecografía ayuda en lesiones dudosas. La lipoatrofia, hoy rara, sigue apareciendo con algunos análogos y con infusores subcutáneos continuos.

2

Antes de llamar idiopática a una lipoatrofia localizada hay que buscar la inyección, el golpe o la paniculitis

El corticoide depot intramuscular o intralesional, el glatiramero, la hormona de crecimiento, la heparina, algunos antibióticos e incluso la acupuntura producen depresiones bien delimitadas, a veces con telangiectasias y piel atrófica, que suelen mejorar espontáneamente en meses. La lipoatrofia semicircular de los muslos, en bandas horizontales de 2-4 cm a la altura del borde de la mesa, se relaciona con microtraumatismos repetidos y quizá con campos electrostáticos en oficinas. Muchas lipoatrofias llamadas idiopáticas son la fase residual de una paniculitis lúpica, de una morfea profunda o de una lipodistrofia centrífuga, y una biopsia precoz del borde activo lo demuestra con frecuencia.

3

En las lipodistrofias el riesgo vital es metabólico y el dermatólogo puede ser el primero en verlo

La falta de tejido adiposo funcional deja sin almacén a los triglicéridos, que se depositan en hígado y músculo, y reduce la leptina y la adiponectina. El resultado es resistencia grave a la insulina, diabetes de difícil control, hipertrigliceridemia con riesgo de pancreatitis, esteatohepatitis que puede llegar a cirrosis, síndrome de ovario poliquístico y aterosclerosis precoz. En la piel se traduce en acantosis nigricans extensa, xantomas eruptivos, hirsutismo, hipertricosis, venas y músculos marcados y, en las formas congénitas, cabello rizado y abundante. La guía multisociedad de 2016 pide en todo paciente con lipodistrofia cribado anual de diabetes, lípidos, hígado, riñón, corazón y función reproductiva.

4

La lipodistrofia generalizada congénita se reconoce en la cuna y se confirma con genética

El síndrome de Berardinelli-Seip, autosómico recesivo, cursa con ausencia de grasa desde el nacimiento o los primeros meses, musculatura prominente, apetito voraz, crecimiento acelerado de aspecto acromegaloide, hepatomegalia, hernia umbilical, hipertricosis y acantosis desde la infancia. Los tipos más frecuentes se deben a variantes en AGPAT2 (tipo 1, con grasa mecánica de palmas, plantas y órbitas conservada) y BSCL2, que codifica la seipina (tipo 2, más grave, con miocardiopatía, discapacidad intelectual y pérdida también de la grasa mecánica). Después se describieron CAV1 (tipo 3) y CAVIN1 (tipo 4, con distrofia muscular, CK elevada y arritmias). El diagnóstico se confirma con un panel de genes de lipodistrofia.

5

La lipodistrofia generalizada adquirida suele seguir a una paniculitis o a una enfermedad autoinmune

El síndrome de Lawrence aparece en la infancia o la adolescencia, con predominio femenino de 3 a 1, y se ha clasificado en tres grupos: precedido de paniculitis (alrededor del 25 %), asociado a autoinmunidad, sobre todo dermatomiositis juvenil (25 %), e idiopático (50 %). A diferencia de la congénita conserva la grasa retroorbitaria y medular, pero comparte hepatomegalia, acantosis, xantomas y diabetes. En los últimos años se han publicado casos inducidos por inhibidores de puntos de control, con hipoleptinemia que precede a la pérdida visible de grasa y diabetes grave. Ante una dermatomiositis juvenil o un paciente en inmunoterapia que adelgaza de forma regional, hay que medir lípidos y glucemia y explorar la grasa.

6

El síndrome de Barraquer-Simons es una enfermedad del complemento con riesgo renal

La lipodistrofia parcial adquirida empieza en niñas o mujeres jóvenes, a menudo tras una infección febril, y vacía de forma simétrica y descendente la cara, el cuello, los brazos y el tronco, respetando o incluso hipertrofiando caderas y piernas. El aspecto cadavérico facial es característico. La mayoría tiene C3 bajo con C4 normal y factor nefrítico C3, que activa la vía alternativa sobre el adipocito, rico en factor D. Una serie multicéntrica de 2024 confirmó la asociación con autoinmunidad y glomerulonefritis membranoproliferativa, hoy encuadrada como glomerulopatía C3. Las alteraciones metabólicas son menos graves que en otras lipodistrofias, pero deben buscarse. El embarazo y los estrógenos pueden precipitar la nefropatía.

7

En las lipodistrofias parciales familiares la cara normal engaña y la clave son las piernas

La forma de Dunnigan, autosómica dominante por variantes de LMNA, se manifiesta en la pubertad con pérdida de grasa de extremidades y glúteos, venas y músculos marcados, y acúmulo en cara, papada, cuello y región dorsocervical que se confunde con un síndrome de Cushing u obesidad. Las mujeres sufren más diabetes, hipertrigliceridemia, ovario poliquístico y cardiopatía isquémica precoz, y algunas variantes producen miocardiopatía y trastornos de conducción. La forma por PPARG tiene menos pérdida de grasa y más hipertensión y diabetes. El tipo de Köbberling sigue sin gen conocido. Hoy se suman PLIN1, CIDEA, LIPE, AKT2 y MFN2, este último con lipomatosis cervical.

8

La lipodistrofia del VIH es sobre todo un legado de los antirretrovirales antiguos

El libro la presentaba como la lipodistrofia más frecuente, ligada a análogos de timidina, como estavudina y zidovudina, y a inhibidores de la proteasa antiguos, con lipoatrofia facial y de extremidades, giba dorsocervical, acúmulo visceral y dislipemia. Con las pautas actuales basadas en inhibidores de la integrasa la lipoatrofia nueva es excepcional, y el problema dominante es el aumento de peso, mayor en mujeres y personas de raza negra y con bictegravir, dolutegravir y tenofovir alafenamida. Los pacientes con lipoatrofia residual siguen consultando por el estigma facial, y los rellenos con ácido poliláctico o hidroxiapatita cálcica y el injerto graso siguen siendo eficaces.

9

Un lipoma grande, profundo o que recidiva no se trata como un lipoma hasta descartar un tumor lipomatoso atípico

El lipoma subcutáneo es blando, lobulado, móvil y de crecimiento lento, y su diagnóstico suele ser clínico. La ecografía confirma una lesión isoecoica o levemente hiperecoica con estriaciones finas, sin flujo interno. Conviene pedir resonancia y valorar biopsia con aguja gruesa si mide más de 5-10 cm, es subfascial o intramuscular, está en muslo o retroperitoneo, crece rápido, duele sin explicación o recidiva. El tumor lipomatoso atípico, o liposarcoma bien diferenciado, se parece mucho al lipoma y se distingue por la amplificación de MDM2 detectada por hibridación in situ, que conviene solicitar en lesiones profundas, grandes, recidivadas o con atipia.

10

La grasa dolorosa no es solo angiolipoma: hay que pensar en Dercum y descartar lipedema

El angiolipoma, pequeño, múltiple y doloroso a la presión en antebrazos y tronco de adultos jóvenes, es el tumor graso doloroso típico, y su extirpación es curativa. La enfermedad de Dercum o adiposis dolorosa reúne obesidad, depósitos grasos dolorosos generalizados, nodulares o yuxtaarticulares, astenia y alteraciones psíquicas, sobre todo en mujeres posmenopáusicas. El lipedema, en cambio, es un depósito simétrico y doloroso de piernas que respeta los pies, con hematomas fáciles y sin fóvea. La diferencia práctica importa: el lipedema se maneja con compresión y liposucción, mientras el dolor de Dercum exige un enfoque multimodal con lidocaína intravenosa en casos seleccionados.

Repaso

Lipoatrofias, lipodistrofias, lipomas y lipomatosis, entidad a entidad

Cómo se presenta cada cuadro, qué prueba lo confirma y cómo se maneja hoy, de la depresión por inyección al síndrome genético.

Lipoatrofias y lipohipertrofias localizadas por inyección o traumatismo

Lipohipertrofia por insulina

zonas de inyección repetida
Clínica
Almohadillas blandas o gomosas en abdomen, muslos o brazos, a menudo más palpables que visibles, indoloras y con menor sensibilidad, que el paciente prefiere porque duele menos pinchar en ellas. Aparecen entre seis meses y dos años después de iniciar la insulina.
Diagnóstico
Palpación sistemática con la piel relajada y comparación con la zona contralateral; la ecografía muestra un engrosamiento hiperecoico o mixto del tejido subcutáneo. Sospecharla ante hipoglucemias inexplicadas, glucemias erráticas o aumento progresivo de la dosis diaria.
Manejo
Rotar puntos de forma estructurada, separando cada inyección al menos 1 cm y sin repetir la misma zona en un mes, usar agujas de 4 mm sin reutilizarlas y reducir la dosis entre un 10 y un 20 % al pasar a piel sana, con control glucémico estrecho. La liposucción queda para casos muy voluminosos.

Lipoatrofia por insulina

anticuerpos antiinsulina
Clínica
Depresiones bien delimitadas en los puntos de inyección, más frecuentes en mujeres y niños, con piel suprayacente normal. Era común con insulinas animales; hoy se describe con análogos rápidos y lentos y con bombas de infusión continua.
Diagnóstico
Clínico; la biopsia, raramente necesaria, muestra pérdida de adipocitos sin inflamación. Los anticuerpos antiinsulina se asocian tanto a la atrofia como a la hipertrofia, y conviene revisar la técnica y la existencia de autoinmunidad.
Manejo
Cambiar de zona y, si persiste, de análogo; se han usado la mezcla con dexametasona, el cromoglicato tópico o inyectado y la infusión continua en casos resistentes, todo con evidencia de series cortas. Las lesiones antiguas pueden corregirse con rellenos o injerto graso.

Lipoatrofia por corticoide inyectable

triamcinolona depot
Clínica
Depresión con piel fina, telangiectasias y a veces hipopigmentación en el lugar de un corticoide intralesional o de una inyección intramuscular glútea o deltoidea poco profunda, visible a las 4-12 semanas, en ocasiones con una banda lineal por migración linfática.
Diagnóstico
La anamnesis lo resuelve; si hay dudas, la biopsia muestra adipocitos pequeños en un estroma hialino y vascular, a veces con material cristalino birrefringente residual. Hay que preguntar por infiltraciones articulares o tratamientos de queloides y alopecia areata.
Manejo
Suele recuperarse espontáneamente en 6-24 meses. Prevención con concentraciones bajas, inyección en dermis y no en hipodermis en lesiones cutáneas, y aguja larga para la vía intramuscular. En lesiones persistentes se ha descrito mejoría con inyecciones de suero salino y con rellenos.

Lipoatrofia por otros fármacos inyectados

glatiramero, GH, heparina
Clínica
Depresiones múltiples en los lugares de inyección de acetato de glatiramero, que puede precederse de una paniculitis lobulillar, y con menor frecuencia con hormona de crecimiento, heparinas, metotrexato o antibióticos intramusculares; también tras acupuntura.
Diagnóstico
Biopsia del borde si la lesión es reciente para distinguir la fase inflamatoria de la involutiva; descartar una paniculitis lúpica o una morfea si las lesiones superan las zonas de inyección.
Manejo
Rotación amplia de zonas y técnica correcta; si la lipoatrofia es extensa y estigmatizante, valorar con neurología el cambio de tratamiento modificador de la esclerosis múltiple. Las depresiones establecidas se corrigen con injerto graso o rellenos.

Lipoatrofia semicircular

cara anterolateral de muslos
Clínica
Bandas horizontales deprimidas de 2-4 cm de ancho en la cara anterolateral de los muslos, a menudo bilaterales, con piel normal y sin síntomas, sobre todo en mujeres que trabajan sentadas. Se han descrito brotes en una misma oficina.
Diagnóstico
La altura de la lesión coincide con el borde de la mesa o la silla; la ecografía muestra adelgazamiento focal de la hipodermis. La histología, si se hace, es poco específica, con lipoatrofia involutiva.
Manejo
Eliminar la presión repetida con cambios ergonómicos y, en los brotes laborales, revisar humedad y cargas electrostáticas del entorno; la recuperación espontánea es la regla en meses o pocos años tras retirar el factor desencadenante.

Lipoatrofias localizadas inflamatorias e idiopáticas

Lipoatrofia de tobillos

anular, inflamatoria
Clínica
Atrofia anular de la grasa alrededor de los tobillos que puede ascender por las piernas, a veces precedida de nódulos dolorosos y fiebre, y descrita con alteraciones óseas de manos y pies. Es rara y se ha descrito tanto en niños como en adultos.
Diagnóstico
Biopsia profunda en la fase activa, que muestra una paniculitis lobulillar linfocítica con cambios vasculares; estudio de autoinmunidad, incluidos ANA, complemento y anticuerpos de dermatomiositis, porque puede anunciar una lipodistrofia adquirida más extensa.
Manejo
En fase inflamatoria se han usado corticoides sistémicos o hidroxicloroquina con resultados variables; la atrofia residual se estabiliza y se corrige con injerto graso. Vigilar glucemia y triglicéridos si la pérdida de grasa se extiende.

Lipodistrofia centrífuga

abdominal infantil
Clínica
Placa deprimida azulada de crecimiento centrífugo con borde levemente eritematoso, en abdomen e ingles de niños pequeños, sobre todo asiáticos, aunque puede afectar cuello, cara o axilas y aparecer en adultos; a veces con adenopatías regionales o ulceración.
Diagnóstico
Biopsia del borde activo con disminución de la grasa e infiltrado linfohistiocitario en dermis profunda e hipodermis, con apoptosis de adipocitos. Diferenciar de morfea profunda, paniculitis lúpica y lipoatrofia por inyección.
Manejo
La actividad cesa espontáneamente en la mayoría a los pocos años, y en torno al 75 % recupera parte de la grasa. Se han descrito respuestas a corticoides tópicos u orales en la fase activa; seguimiento fotográfico.

Lipoatrofia tras paniculitis

lúpica, morfea, por inyección
Clínica
Depresiones residuales en brazos, cara, mamas o muslos tras nódulos inflamatorios previos, típicas del lupus profundo y la morfea profunda; en la lipoatrofia de la paniculitis lipofágica infantil pueden confluir en áreas extensas.
Diagnóstico
La biopsia del borde activo, no de la zona ya atrófica, distingue necrosis hialina y folículos linfoides del lupus, esclerosis septal de la morfea o lipofagia; descartar linfoma T subcutáneo de tipo paniculitis si hay nódulos nuevos.
Manejo
Tratar la enfermedad de base, como hidroxicloroquina a no más de 5 mg/kg/día de peso real en el lupus profundo, y evitar traumatismos y biopsias repetidas. La corrección con rellenos o injerto graso se aplaza hasta que la enfermedad lleva tiempo inactiva.

Hemiatrofia facial progresiva

Parry-Romberg
Clínica
Atrofia unilateral lenta de grasa, músculo y a veces hueso de una hemicara en la infancia o adolescencia, con o sin morfea en golpe de sable; puede acompañarse de epilepsia, migraña, uveítis o alteraciones dentales. El libro la recoge asociada a borreliosis.
Diagnóstico
Clínico, con resonancia craneal y facial para medir la extensión y buscar lesiones cerebrales; valoración oftalmológica y odontológica. Serología de Borrelia solo si hay contexto epidemiológico.
Manejo
En fase activa, metotrexato 15 mg/m² semanal con corticoide inicial, como en la morfea lineal; la reconstrucción con injerto graso o colgajos se plantea tras al menos uno o dos años de estabilidad.

Lipodistrofias generalizadas

Lipodistrofia generalizada congénita tipo 1

AGPAT2, Berardinelli-Seip
Clínica
Ausencia de grasa subcutánea y visceral desde el nacimiento con musculatura muy marcada, apetito voraz, crecimiento acelerado, abdomen prominente con hernia umbilical, hipertricosis, cabello rizado, acantosis desde la infancia, clitoromegalia y lesiones óseas líticas por falta de grasa medular.
Diagnóstico
Leptina muy baja, hipertrigliceridemia, transaminasas elevadas y diabetes resistente a la insulina hacia la segunda década; resonancia de cuerpo entero que muestra conservada la grasa mecánica de palmas, plantas, órbitas y articulaciones; confirmación con variantes bialélicas de AGPAT2.
Manejo
Unidad de referencia con endocrinología pediátrica, dieta controlada en grasas, metformina, insulina a dosis altas, fibratos y estatinas; metreleptina subcutánea diaria desde los primeros años de vida, que reduce triglicéridos, HbA1c y grasa hepática. Consejo genético a la familia.

Lipodistrofia generalizada congénita tipo 2

BSCL2, seipina
Clínica
Fenotipo más grave que el tipo 1, con pérdida también de la grasa mecánica, miocardiopatía hipertrófica, discapacidad intelectual frecuente, diabetes más precoz y mayor mortalidad prematura. Las variantes de seipina en heterocigosis causan además neuropatías motoras sin lipodistrofia.
Diagnóstico
Panel de genes de lipodistrofia con variantes bialélicas de BSCL2; ecocardiograma basal y seriado, valoración neuropsicológica y estudio metabólico completo con perfil hepático y renal.
Manejo
Igual que el tipo 1, con seguimiento cardiológico estrecho y apoyo educativo; metreleptina en circunstancias excepcionales autorizada en la UE para la forma generalizada desde los 2 años. La acantosis y los xantomas mejoran al controlar la insulinemia y los triglicéridos.

Lipodistrofia generalizada congénita tipos 3 y 4

CAV1, CAVIN1
Clínica
Formas raras descritas después de 2008: la de CAV1 con talla baja y resistencia a vitamina D; la de CAVIN1 con distrofia muscular, hipertrofia y abultamiento muscular a la percusión, estenosis pilórica, arritmias graves y riesgo de muerte súbita.
Diagnóstico
Sospecharlas ante una lipodistrofia generalizada con CK elevada o clínica muscular; panel genético ampliado, electrocardiograma, Holter y biopsia muscular solo si la genética no es concluyente.
Manejo
Control metabólico como en los otros tipos, que suele ser menos exigente, y vigilancia cardiológica con valoración de desfibrilador en la forma por CAVIN1; evitar fármacos que prolonguen el QT.

Lipodistrofia generalizada adquirida

síndrome de Lawrence
Clínica
Pérdida progresiva y extensa de grasa en la infancia o adolescencia, más en niñas, precedida de nódulos de paniculitis, asociada a dermatomiositis juvenil u otra autoinmunidad o sin causa evidente; hepatomegalia, acantosis nigricans, xantomas e hirsutismo con grasa retroorbitaria y medular conservada.
Diagnóstico
Excluir antes causas genéticas, tirotoxicosis, malabsorción y caquexia; leptina baja, triglicéridos, HbA1c, perfil hepático, ANA, anticuerpos de miositis, complemento y autoanticuerpos frente a perilipina-1 cuando se disponga de ellos; biopsia de un nódulo activo si lo hay.
Manejo
Tratar la paniculitis o la dermatomiositis subyacente; control metabólico y metreleptina, indicada en la UE desde los 2 años; cribado anual de complicaciones según la guía multisociedad.

Lipodistrofia por inhibidores de puntos de control

anti-PD-1, anti-CTLA-4
Clínica
Pérdida de grasa generalizada o parcial que aparece meses después de iniciar nivolumab, pembrolizumab o su combinación con ipilimumab, a veces precedida de paniculitis, con diabetes de nueva aparición resistente a la insulina e hipertrigliceridemia.
Diagnóstico
Distinguirla de la caquexia tumoral, que consume también masa muscular, y de la diabetes autoinmune por inhibidores, que es insulinopénica; leptina muy baja, péptido C conservado o alto y resonancia de distribución grasa.
Manejo
Notificar como reacción adversa inmunomediada, coordinar con oncología si se mantiene la inmunoterapia y tratar la resistencia insulínica y los lípidos; se han descrito respuestas metabólicas a metreleptina, fuera de las indicaciones convencionales del fármaco.

Síndromes que simulan lipodistrofia generalizada

Donohue, SHORT, progeroides
Clínica
El síndrome de Donohue o leprechaunismo, por defecto del receptor de insulina, une poca grasa, hipertricosis y acantosis con facies élfica; el síndrome SHORT, por PIK3R1, tiene talla baja, ojos hundidos, anomalía de Rieger y lipoatrofia que respeta piernas; la displasia mandibuloacra y los síndromes progeroides neonatales añaden rasgos esqueléticos.
Diagnóstico
Valoración dismorfológica, radiografías de manos y clavículas en la displasia mandibuloacra, insulinemia muy elevada en los defectos del receptor y panel genético amplio que incluya LMNA, ZMPSTE24, PIK3R1, FBN1 e INSR.
Manejo
Derivación a genética clínica y endocrinología pediátrica; el manejo es el de cada síndrome, con atención a hipoglucemias e hiperglucemias extremas en los defectos del receptor de insulina.

Lipodistrofias parciales

Lipodistrofia parcial adquirida

Barraquer-Simons, C3NeF
Clínica
Pérdida simétrica de grasa de la cara, cuello, brazos y tronco que avanza en sentido craneocaudal desde la infancia o adolescencia, con aspecto cadavérico, en mujeres cuatro o cinco veces más que en varones; caderas y piernas normales o con exceso de grasa. Hemilipodistrofia en una minoría.
Diagnóstico
C3 bajo con C4 normal, factor nefrítico C3 positivo en la mayoría, ANA y anticuerpos tiroideos; sistemático de orina, cociente proteína-creatinina y función renal por la glomerulopatía C3, que puede aparecer años después; glucemia y lípidos.
Manejo
Seguimiento nefrológico de por vida y desaconsejar anticonceptivos con estrógenos; en la glomerulopatía C3 el iptacopán, inhibidor oral del factor B, está autorizado en la UE para adultos desde 2025. La cara se corrige con injerto graso, ácido poliláctico o colgajos cuando la pérdida está estable.

Lipodistrofia parcial familiar tipo 2

LMNA, Dunnigan
Clínica
Desde la pubertad, pérdida de grasa de extremidades y glúteos con músculos y venas muy marcados, y acúmulo en cara, papada, nuca, labios mayores y región dorsocervical; acantosis, xantomas tuberoeruptivos, hirsutismo y ovario poliquístico, más graves en mujeres.
Diagnóstico
Pliegues cutáneos de muslo muy finos frente a los del tronco, resonancia de distribución grasa, triglicéridos, HbA1c, ecografía hepática, ecocardiograma y electrocardiograma por miocardiopatía o bloqueo; variante heterocigota de LMNA, sobre todo en el codón 482.
Manejo
Control intensivo de diabetes, lípidos e hipertensión, prevención cardiovascular precoz y consejo genético; metreleptina desde los 12 años solo si el tratamiento convencional fracasa. Los análogos de GLP-1 y los inhibidores de SGLT2 se usan con frecuencia, aunque la evidencia específica es limitada.

Lipodistrofia parcial familiar tipo 3 y otras

PPARG, PLIN1, CIDEA, LIPE, AKT2
Clínica
La forma por PPARG combina pérdida periférica de grasa más discreta con hipertensión grave, diabetes precoz e hipertrigliceridemia; las de PLIN1, CIDEA, LIPE o AKT2 son excepcionales y varían en distribución y gravedad. El tipo 1 de Köbberling, con grasa troncal abundante, sigue sin gen identificado.
Diagnóstico
Cociente de pliegues abdomen-muslo elevado, panel de genes de lipodistrofia y estudio de familiares de primer grado, que pueden tener fenotipos leves no diagnosticados.
Manejo
Las glitazonas, como la pioglitazona, son razonables en la forma por PPARG; control intensivo de factores de riesgo y metreleptina en casos seleccionados desde los 12 años con mal control metabólico.

Lipodistrofia asociada al VIH

lipoatrofia e hipertrofia
Clínica
Pérdida de las bolsas grasas bucales, parotídeas y preauriculares con pómulos marcados y surcos nasogenianos profundos, ojos hundidos y venas visibles en extremidades, junto a giba dorsocervical, acúmulo submandibular, supraclavicular y mamario, abdomen voluminoso y lipomas múltiples.
Diagnóstico
Antecedente de estavudina, zidovudina o inhibidores de la proteasa antiguos; distinguirla del síndrome de consunción, en el que se pierde masa magra, y del síndrome de Cushing por interacción entre corticoides inhalados o inyectados y ritonavir o cobicistat.
Manejo
Pautas actuales sin análogos de timidina, abandono del tabaco, dieta y ejercicio, estatinas o fibratos según el perfil lipídico; rellenos de ácido poliláctico o injerto graso para la cara y liposucción o lipectomía para la giba, con alto riesgo de recidiva.

Lipodistrofia en progerias y laminopatías

LMNA, ZMPSTE24
Clínica
La progeria de Hutchinson-Gilford y el síndrome de Werner atípico asocian pérdida de grasa con piel esclerodermiforme, alopecia, uñas distróficas, talla baja y envejecimiento acelerado; la displasia mandibuloacra añade hipoplasia mandibular y acroosteólisis.
Diagnóstico
Estudio genético de LMNA, ZMPSTE24 y WRN; valoración cardiovascular precoz y periódica, porque la aterosclerosis acelerada y el ictus condicionan la supervivencia.
Manejo
En la progeria, lonafarnib, autorizado en la UE en 2022 en circunstancias excepcionales desde los 12 meses, prolonga la supervivencia; en las demás, control metabólico y de factores de riesgo en unidades de enfermedades raras.

Lipomas y sus variantes

Lipoma subcutáneo solitario

adipocitos maduros, HMGA2
Clínica
Nódulo blando, lobulado, móvil y algo más frío que la piel vecina, de 2 a 10 cm, en cuello, hombros, espalda, brazos y muslos de adultos; indoloro salvo compresión nerviosa o necrosis grasa. En piernas expuestas al frío puede sufrir perniosis.
Diagnóstico
Clínico; la ecografía muestra una lesión ovalada paralela a la piel, isoecoica o ligeramente hiperecoica, con ecos lineales finos y sin flujo. Diferenciar del quiste epidermoide, que tiene poro central, y del hibernoma en muslo, cuello y región escapular.
Manejo
Observación si no molesta; extirpación por enucleación con incisión pequeña o liposucción si el paciente lo desea, con mayor riesgo de recidiva en esta última. Estudio histológico de toda pieza extirpada.

Lipoma profundo o de gran tamaño

diferencial con tumor lipomatoso atípico
Clínica
Masa grasa mayor de 5-10 cm, subfascial o intramuscular, en muslo, hombro, retroperitoneo o pared torácica, de crecimiento progresivo o que ha recidivado tras una extirpación; puede infiltrar el músculo y ser difícil de resecar.
Diagnóstico
Resonancia con septos gruesos, nódulos o realce que sugieren tumor lipomatoso atípico o liposarcoma bien diferenciado; biopsia con aguja gruesa e hibridación in situ de MDM2, que conviene pedir en lesiones profundas, grandes, recidivadas o con atipia.
Manejo
Derivar a una unidad de sarcomas antes de cualquier extirpación; el tumor lipomatoso atípico de miembros se trata con resección marginal y seguimiento, porque recidiva localmente pero rara vez metastatiza, salvo desdiferenciación.

Lipomas múltiples y lipomatosis múltiple familiar

7 % de los pacientes
Clínica
Decenas de lipomas que aparecen a lo largo de años, distribuidos al azar o en una región, en adultos jóvenes con antecedentes familiares de herencia dominante; en general sin significado sistémico.
Diagnóstico
Buscar rasgos sindrómicos: macrocefalia, triquilemomas y pápulas acrales en el síndrome de hamartomas PTEN; osteomas, quistes epidermoides y poliposis en el síndrome de Gardner; neurofibromas y manchas café con leche; neoplasia endocrina múltiple tipo 1 con angiofibromas y colagenomas.
Manejo
Extirpar solo los sintomáticos o de crecimiento rápido; liposucción para grupos de lesiones. Si hay sospecha sindrómica, estudio genético y cribado oncológico específico, como mama, tiroides, endometrio y colon en el síndrome PTEN.

Lipoma lumbosacro

disrafia espinal oculta
Clínica
Masa grasa en la línea media lumbosacra de un lactante o niño, a veces con hoyuelo, hipertricosis, hemangioma o desviación del pliegue interglúteo; puede asociarse a médula anclada con alteraciones vesicales o de la marcha, más en niñas.
Diagnóstico
Ecografía medular en los primeros meses de vida y resonancia de columna en todos los casos antes de cualquier intervención; valoración urológica y neurológica.
Manejo
Nunca extirpar como un lipoma cutáneo: la cirugía la planifica neurocirugía, con exploración del canal y la cola de caballo, porque la resección aislada puede lesionar estructuras nerviosas.

Lipoma frontal subgaleal

asociado al músculo frontal
Clínica
Masa en cúpula, lisa y pastosa en la frente, relativamente inmóvil y con la piel deslizándose por encima, que se confunde con un quiste epidermoide o un osteoma.
Diagnóstico
Ecografía que lo sitúa dentro o por debajo del músculo frontal; si hay dudas de afectación ósea, TC.
Manejo
Extirpación por un cirujano con experiencia, que debe atravesar el músculo frontal respetando las ramas del nervio facial y supraorbitario, con cierre por planos y vendaje compresivo para evitar hematoma en el espacio muerto.

Lipoma de células fusiformes y pleomórfico

pérdida de RB1
Clínica
Nódulo bien delimitado en la nuca, la espalda alta o los hombros de varones de mediana edad, de consistencia más firme que el lipoma convencional; el libro lo remite al capítulo de tumores de partes blandas.
Diagnóstico
Histología con células fusiformes CD34 positivas, colágeno en haces gruesos y, en la variante pleomórfica, células en corona de flores; pérdida de expresión de RB1 y ausencia de amplificación de MDM2, que lo separan del liposarcoma.
Manejo
Extirpación simple, curativa; no requiere márgenes amplios. Informar al paciente de que es benigno pese a la atipia celular descrita en el informe.

Otros tumores y hamartomas de la grasa

Angiolipoma

doloroso, a menudo múltiple
Clínica
Nódulos de 0,5 a 5 cm, encapsulados, dolorosos a la presión y a veces azulados, en antebrazos, tronco y muslos de adultos jóvenes, a menudo múltiples y a veces familiares; la forma infiltrante, solitaria y rara, invade músculo o hueso.
Diagnóstico
Ecografía con lesión hiperecoica y algo vascularizada; histología con capilares abundantes y trombos de fibrina, cariotipo normal y, con frecuencia, variantes activadoras de PRKD2. Se han descrito angiolipomas múltiples tras iniciar inhibidores de la proteasa.
Manejo
Extirpación de las lesiones sintomáticas; resección amplia en la forma infiltrante. En lesiones múltiples dolorosas hay experiencia aislada con atenolol 50 mg/día y lidocaína intravenosa, ambos fuera de ficha técnica.

Hibernoma

grasa parda, 11q13
Clínica
Masa firme e indolora de crecimiento lento, de unos 9 cm de media, en muslo, hombro, espalda o cuello de adultos de mediana edad, con piel suprayacente a veces más caliente o con dilataciones vasculares.
Diagnóstico
Resonancia con señal algo menor que la grasa subcutánea y vasos internos; en la PET-TC capta glucosa y puede confundirse con una metástasis. Histología con células multivacuoladas de grasa parda y deleciones en 11q13, que incluyen MEN1.
Manejo
Extirpación completa con margen limpio, que es curativa y tiene recidiva excepcional; no requiere tratamiento adicional ni seguimiento por imagen prolongado.

Hamartoma de dendrocitos dérmicos con depósito graso

caso aislado
Clínica
Placa congénita marrón rojiza en la región lumbosacra, descrita en un único paciente, sin alteraciones metabólicas ni adipocitos maduros en la lesión.
Diagnóstico
Histología con dendrocitos dérmicos que han fagocitado gotas lipídicas; obliga, por su localización, a descartar disrafia con ecografía o resonancia medular.
Manejo
Sin tratamiento necesario más allá del estudio de la línea media; extirpación solo por motivos estéticos o si la histología inicial no fue concluyente.

Nevo lipomatoso cutáneo superficial

Hoffmann-Zurhelle
Clínica
Pápulas y nódulos blandos amarillentos o color piel agrupados en placas en la región lumbar, glútea o muslos, presentes desde el nacimiento o la segunda década; una variante solitaria aparece en adultos.
Diagnóstico
Histología con adipocitos maduros ectópicos en la dermis reticular y papilar; dermatoscopia con áreas amarillentas sin estructura y vasos finos.
Manejo
Benigno; extirpación quirúrgica si molesta. No precisa estudios complementarios salvo rasgos sindrómicos, como en la piel cerebriforme del síndrome de Proteus.

Lipomatosis y adiposis dolorosa

Lipomatosis simétrica múltiple

Madelung-Launois-Bensaude
Clínica
Masas grasas no encapsuladas, simétricas y en collar de caballo en nuca, cuello, hombros y parte alta de los brazos de varones, con una proporción de 6 a 1; en mujeres predominan en brazos y muslos. La mitad tiene consumo alto de alcohol, y es frecuente la neuropatía periférica y autonómica.
Diagnóstico
Clínico y con TC o resonancia para valorar extensión mediastínica o compresión de vía aérea; hiperuricemia, HDL alta, tolerancia a la glucosa y transaminasas. Si hay neuropatía, estudio de MFN2 en homocigosis y del ADN mitocondrial.
Manejo
Abstinencia de alcohol, que frena la progresión pero no hace regresar las masas; lipectomía o liposucción, a menudo combinadas, con recidiva frecuente. El ácido desoxicólico inyectable se ha usado en lesiones pequeñas, fuera de ficha técnica.

Lipomatosis no simétrica y encefalocraneocutánea

FGFR1 en mosaico
Clínica
Lipomatosis subcutánea localizada y asimétrica, a veces de la cintura escapular con síntomas distales; en la lipomatosis encefalocraneocutánea se añade un nevo psiloliparo alopécico en cuero cabelludo, coristomas oculares, lipomas intracraneales y medulares, epilepsia y retraso.
Diagnóstico
Resonancia craneal y medular y exploración oftalmológica en todo niño con placa alopécica grasa del cuero cabelludo; variantes activadoras de FGFR1 en mosaico, detectables en tejido afectado y no siempre en sangre.
Manejo
Seguimiento por neuropediatría y oftalmología; extirpación de lesiones sintomáticas. Vigilar el riesgo de gliomas de bajo grado descrito en estos pacientes.

Lipomatosis congénita difusa y sobrecrecimientos

PIK3CA, AKT1, PTEN
Clínica
Masas grasas infiltrantes desde el nacimiento con hemihipertrofia, macrodactilia y malformaciones vasculares: CLOVES y otras formas del espectro PROS por PIK3CA; síndrome de Proteus por AKT1, con nevo de tejido conectivo cerebriforme plantar y crecimiento progresivo y asimétrico; síndrome de Bannayan-Riley-Ruvalcaba por PTEN, con macrocefalia y máculas pigmentadas genitales.
Diagnóstico
Resonancia de las zonas afectadas, estudio de trombosis venosa en Proteus y PROS, y secuenciación profunda de tejido afectado para detectar mosaicismos de baja frecuencia.
Manejo
Unidades multidisciplinares de anomalías vasculares; cirugía y escleroterapia; alpelisib en PROS grave, con autorización condicional europea desde julio de 2026 a partir de los 2 años; sirolimus fuera de ficha técnica.

Lipomatosis viscerales

mediastínica, pélvica, renal
Clínica
La mediastínica se asocia a corticoides orales prolongados y a síndrome de Cushing; la pélvica comprime vejiga, uréteres y recto en varones jóvenes; la del seno renal acompaña a la atrofia renal. No suelen tener expresión cutánea, pero conviven con depósitos faciales y dorsocervicales cushingoides.
Diagnóstico
Hallazgo en TC o resonancia; en el paciente dermatológico tratado con corticoide sistémico prolongado, revisar dosis acumulada y signos de hipercortisolismo.
Manejo
Reducción progresiva del corticoide con ahorradores esteroideos cuando sea posible; las formas compresivas pélvicas pueden requerir derivación urinaria o cirugía.

Enfermedad de Dercum

adiposis dolorosa
Clínica
Depósitos grasos dolorosos en mujeres obesas posmenopáusicas, con proporción de hasta 30 a 1, en formas difusa, nodular con lipomas múltiples o yuxtaarticular en cara interna de rodillas y caderas; astenia, trastornos del sueño, depresión, hematomas y dolor sin respuesta a analgésicos convencionales.
Diagnóstico
Clínico y de exclusión: diferenciar de lipedema, fibromialgia, lipomatosis familiar, síndrome de Cushing, hipotiroidismo y polineuropatía; la histología de los nódulos es la de un lipoma o angiolipoma.
Manejo
Pérdida de peso, ejercicio adaptado, liposucción o extirpación de nódulos dolorosos, apósitos de lidocaína al 5 % y perfusiones de lidocaína intravenosa de 5 mg/kg en 45 minutos con monitorización, fuera de ficha técnica; abordaje en unidad del dolor.

Lipedema

diagnóstico diferencial
Clínica
Aumento simétrico y doloroso de la grasa de piernas y a veces brazos en mujeres desde la pubertad o el embarazo, que respeta pies y manos con un manguito en el tobillo, con hematomas fáciles y sin fóvea; no responde a la dieta.
Diagnóstico
Clínico; signo de Stemmer negativo frente al linfedema, ecografía del tejido subcutáneo y linfogammagrafía si se sospecha linfedema secundario asociado.
Manejo
Compresión, drenaje y ejercicio, control del peso y del dolor; liposucción tumescente con técnica respetuosa con los linfáticos en casos seleccionados. Evaluar y tratar la obesidad concomitante.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Las comparaciones que más a menudo cambian el diagnóstico o la elección de tratamiento.

Lipohipertrofia por insulina frente a lipoatrofia por insulina

Frecuencia actual
Muy frecuente, en torno a dos tercios en series españolas, frente a rara con insulinas humanas y análogos
Aspecto
Almohadilla blanda o gomosa, mejor palpable que visible, frente a depresión bien delimitada
Mecanismo
Efecto lipogénico local de la insulina repetida en el mismo punto frente a mecanismo inmunitario con anticuerpos antiinsulina
Repercusión
Absorción errática, hipoglucemias y más dosis diaria frente a problema sobre todo estético
Manejo
Rotación, agujas nuevas de 4 mm y reducir dosis en piel sana frente a cambio de zona o de análogo y rellenos

Lipodistrofia generalizada congénita frente a adquirida

Inicio
Nacimiento o primer año frente a infancia o adolescencia, tras años de grasa normal
Grasa conservada
Mecánica en el tipo 1 y ninguna en el tipo 2 frente a retroorbitaria y medular siempre conservadas
Antecedentes
Consanguinidad y hermanos afectados frente a paniculitis previa, dermatomiositis juvenil o inmunoterapia
Prueba clave
Panel genético con AGPAT2, BSCL2, CAV1 y CAVIN1 frente a autoinmunidad y anticuerpos frente a perilipina-1
Rasgos óseos
Lesiones líticas por ausencia de grasa medular y talla alta frente a esqueleto normal
Tratamiento
Metabólico y metreleptina desde los 2 años en ambas, con tratamiento añadido de la causa en la adquirida

Barraquer-Simons frente a lipodistrofia parcial familiar de Dunnigan

Cara
Vaciada, de aspecto cadavérico, frente a llena o con acúmulo en papada y mejillas
Distribución
Mitad superior del cuerpo con piernas respetadas frente a extremidades y glúteos vaciados con tronco y cuello conservados
Inicio y herencia
Infancia o adolescencia, esporádica y a menudo tras fiebre, frente a pubertad con herencia autosómica dominante
Laboratorio
C3 bajo y factor nefrítico C3 frente a variante de LMNA con complemento normal
Riesgo dominante
Glomerulopatía C3 frente a diabetes, hipertrigliceridemia, cardiopatía isquémica y arritmias
Especialista clave
Nefrología frente a endocrinología y cardiología

Lipodistrofia familiar parcial frente a síndrome de Cushing

Extremidades
Muy delgadas con músculo hipertrófico y venas marcadas frente a delgadas por atrofia muscular
Piel
Acantosis y xantomas eruptivos frente a estrías rojo vinosas anchas, equimosis y piel fina
Inicio
Pubertad y estable durante años frente a semanas o meses en cualquier edad
Prueba
Cortisol libre urinario y supresión con dexametasona normales frente a alterados
Contexto farmacológico
Ninguno frente a corticoides exógenos, incluidas interacciones de corticoides inhalados con ritonavir o cobicistat

Lipoma frente a tumor lipomatoso atípico

Tamaño
Habitualmente menor de 5 cm frente a a menudo mayor de 10 cm
Profundidad
Subcutáneo frente a subfascial, intramuscular o retroperitoneal
Imagen
Grasa homogénea con septos finos frente a septos gruesos, nódulos y realce con contraste
Molecular
Reordenamientos de HMGA2 sin amplificación de MDM2 frente a amplificación de MDM2 y CDK4
Evolución
Sin recidiva tras extirpación completa frente a recidiva local y riesgo de desdiferenciación
Quién trata
Dermatología o cirugía general frente a unidad de sarcomas

Lipomatosis simétrica múltiple frente a enfermedad de Dercum

Sexo
Varones en proporción de 6 a 1 frente a mujeres en proporción de hasta 30 a 1
Localización
Nuca, cuello y hombros en collar frente a rodillas, caderas, tronco y brazos
Dolor
Escaso, salvo compresión, frente a dolor intenso espontáneo y a la palpación
Asociaciones
Alcohol, neuropatía periférica y autonómica, variantes de MFN2 frente a obesidad, astenia, depresión y trastornos del sueño
Tratamiento
Abstinencia y cirugía de exéresis frente a analgesia multimodal, lidocaína y liposucción

Angiolipoma frente a lipoma

Edad
Adultos jóvenes, en torno a los 17-25 años, frente a adultos de mediana edad
Síntomas
Doloroso a la presión frente a indoloro
Número
A menudo múltiple, en antebrazos y tronco, frente a habitualmente solitario
Histología
Capilares abundantes con trombos de fibrina frente a adipocitos maduros con vasos escasos
Genética
Cariotipo normal y variantes de PRKD2 frente a reordenamientos de 12q y HMGA2
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Situaciones frecuentes en consulta de dermatología y cómo las resolvería con el capítulo y la evidencia actual.

Siun varón de 54 años con diabetes tipo 2 en tratamiento con insulina basal y rápida, hipoglucemias nocturnas inexplicadas y una zona abdominal abultada que consulta por «un bulto de grasa»

Exploraría todas las zonas de inyección palpando con la piel relajada y compararía con zonas sin inyecciones; si hay dudas, haría una ecografía del tejido subcutáneo. Confirmada la lipohipertrofia, le explicaría que inyectar en ella altera la absorción y le enseñaría una rotación por cuadrantes, separando cada punción al menos 1 cm, con agujas de 4 mm nuevas en cada inyección. Avisaría a su médico de familia o endocrinólogo para reducir la dosis entre un 10 y un 20 % al pasar a piel sana, con autocontroles más frecuentes o monitorización continua las dos primeras semanas. Revisaría la zona a los tres y seis meses; si a los seis meses persiste un bulto voluminoso y molesto, valoraría liposucción.

Siuna niña de 9 años con pérdida progresiva de grasa en la cara, los brazos y el tronco desde hace dos años, tras una varicela complicada, y piernas normales

Pensaría en un síndrome de Barraquer-Simons. Pediría C3 y C4, factor nefrítico C3, ANA y anticuerpos antitiroideos, sistemático de orina con cociente proteína-creatinina, creatinina, glucemia, HbA1c, perfil lipídico con triglicéridos y transaminasas, y documentaría la distribución con fotografías estandarizadas. Si el C3 está bajo, la derivaría a nefrología pediátrica aunque la orina sea normal, porque la glomerulopatía C3 puede aparecer años después, y a endocrinología. Explicaría a la familia que la grasa perdida no se recupera, pero que la cara puede corregirse cuando la pérdida se estabilice, y que en la edad adulta deberá evitar anticonceptivos con estrógenos y planificar los embarazos con seguimiento renal.

Siuna mujer de 26 años, delgada de piernas y glúteos desde la adolescencia, con papada marcada, acantosis axilar, xantomas eruptivos en codos, triglicéridos de 1.600 mg/dl y su madre fallecida de infarto a los 50 años

Sospecharía una lipodistrofia parcial familiar tipo Dunnigan. La remitiría de forma preferente a endocrinología por el riesgo de pancreatitis, con dieta muy baja en grasas, abstinencia de alcohol y fenofibrato iniciado ya si el endocrinólogo no puede verla en días. Pediría HbA1c, glucemia, perfil hepático con ecografía, electrocardiograma y ecocardiograma, y solicitaría el panel genético de lipodistrofias, empezando por LMNA. Trataría los xantomas eruptivos con el control de los triglicéridos, que suelen involucionar en semanas. Si se confirma la variante, ofrecería estudio en cascada a los hermanos y consejo reproductivo. La metreleptina sería una opción desde los 12 años si fracasa el tratamiento convencional, decidida en una unidad de referencia.

Siun varón de 62 años con VIH controlado desde 1996, que tomó estavudina durante años y pide algo para las mejillas hundidas que «delatan» su infección

Confirmaría con su unidad de VIH que la pauta actual no incluye análogos de timidina y revisaría si recibe ritonavir o cobicistat, por la interacción con corticoides inhalados o infiltrados. Le explicaría que la lipoatrofia residual rara vez mejora sola. Le ofrecería ácido poliláctico en varias sesiones separadas por 4-6 semanas, en plano subdérmico profundo, o hidroxiapatita cálcica, y comentaría el injerto graso autólogo como alternativa más duradera si tiene grasa donante suficiente, nunca de una giba dorsocervical. Pediría perfil lipídico y glucemia si no los tiene recientes. Abordaría el impacto psicológico, que en estos pacientes es real y puede afectar a la adherencia, y revisaría el resultado a los seis meses.

Siuna mujer de 48 años con una masa grasa de 12 cm en la cara anterior del muslo que ha crecido en el último año y que su médico quiere quitar en el centro de salud

No la extirparía en consulta ni la etiquetaría de lipoma. Pediría resonancia con contraste de muslo para valorar profundidad, septos gruesos, nódulos y realce. Si es subfascial, mayor de 10 cm o tiene cualquier rasgo atípico, la derivaría a una unidad de sarcomas antes de cualquier biopsia, para que la biopsia con aguja gruesa se haga en el trayecto que luego se resecará y se estudie la amplificación de MDM2 por hibridación in situ. Si fuese un tumor lipomatoso atípico, le explicaría que se trata con resección y vigilancia, que puede recidivar localmente y que el riesgo de metástasis es muy bajo salvo desdiferenciación. Si fuese un lipoma intramuscular, la cirugía también correspondería a la unidad por su tendencia a recidivar.

Siun varón de 57 años con consumo de alcohol de 80 g diarios, masas grasas simétricas en nuca y hombros, hormigueos en los pies y dificultad para tragar desde hace unos meses

Diagnosticaría una lipomatosis simétrica múltiple. Pediría TC cervicotorácica para descartar extensión mediastínica o compresión de esófago y tráquea, y lo derivaría a otorrinolaringología o cirugía torácica si la hay. Solicitaría perfil hepático, ácido úrico, glucemia, lípidos, vitamina B12 y electromiograma, y estudio de MFN2 si la neuropatía es desproporcionada al consumo o hay familiares afectados. Le ofrecería ayuda formal para la abstinencia, explicándole que frena la progresión aunque no reduce las masas. La cirugía, con lipectomía y liposucción combinadas, la plantearía con cirugía plástica una vez lograda la abstinencia, advirtiendo de que la recidiva es frecuente.

Siuna mujer de 52 años, con obesidad, múltiples nódulos subcutáneos muy dolorosos en brazos y cara interna de rodillas, hematomas fáciles y dolor que no cede con paracetamol ni antiinflamatorios

Sospecharía una enfermedad de Dercum, pero antes descartaría un lipedema, que respeta los pies y afecta de forma simétrica a piernas, angiolipomas múltiples, síndrome de Cushing, hipotiroidismo y fibromialgia, con TSH, cortisol libre urinario y ecografía de los nódulos. Extirparía uno representativo para confirmar lipoma o angiolipoma. Iniciaría apósitos de lidocaína al 5 % sobre las zonas más dolorosas, recomendaría pérdida de peso y ejercicio acuático, y la derivaría a la unidad del dolor para valorar perfusiones de lidocaína intravenosa, fuera de ficha técnica y con monitorización cardiaca, y a cirugía plástica para liposucción de las áreas más sintomáticas. Valoraría también ansiedad y depresión.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆Preguntar por qué zona prefiere el paciente para pincharse

La lipohipertrofia es menos sensible, así que el paciente vuelve a ella porque duele menos. Esa preferencia, unida a hipoglucemias sin explicación, es casi diagnóstica. La exploración palpatoria de las zonas de inyección debería formar parte de cualquier consulta dermatológica de un paciente insulinizado. Mejorar la técnica reduce dosis y glucemias erráticas.

◆La lipoatrofia semicircular se diagnostica con una cinta métrica

Medir la altura de las bandas desde el suelo y compararla con la del borde de la mesa o la silla de trabajo suele bastar. Cuando aparecen varios casos en una misma oficina, la explicación es ambiental y la solución, ergonómica, sin biopsias ni tratamientos. La recuperación tarda meses tras corregir la causa.

◆Los xantomas eruptivos en una persona delgada obligan a mirar la grasa de las piernas

La hipertrigliceridemia grave se asocia mentalmente a obesidad, pero una mujer joven delgada de extremidades, con glúteos planos y papada, acantosis y xantomas eruptivos tiene una lipodistrofia parcial familiar hasta demostrar lo contrario. El riesgo inmediato es la pancreatitis, y el diagnóstico permite estudiar a toda la familia.

◆El C3 bajo puede preceder en años a la nefropatía

En el síndrome de Barraquer-Simons el factor nefrítico C3 y la hipocomplementemia aparecen mucho antes que la proteinuria. Un sistemático de orina normal no autoriza a dar de alta: el seguimiento renal es de por vida y se intensifica en el embarazo y si se usan estrógenos.

◆Cuidado con los corticoides en el paciente con VIH tratado con potenciadores

La triamcinolona intralesional o intraarticular y la fluticasona inhalada, combinadas con ritonavir o cobicistat, producen un síndrome de Cushing iatrogénico con giba y cara de luna que se confunde con lipodistrofia. Antes de infiltrar un queloide o una alopecia areata en estos pacientes, hay que revisar la pauta antirretroviral.

◆La giba dorsocervical no sirve como donante de grasa

La grasa acumulada en la giba de la lipodistrofia del VIH tiene rasgos de grasa parda y comportamiento distinto. El injerto graso para la lipoatrofia facial debe obtenerse de abdomen o muslos, y la giba se trata con liposucción sabiendo que recidiva con frecuencia. Conviene revisar antes la pauta antirretroviral y los corticoides concomitantes.

◆Un lipoma lumbosacro en un niño no es un problema dermatológico

Una masa grasa en la línea media lumbosacra, sobre todo con hoyuelo, pelo, hemangioma o desviación del pliegue interglúteo, puede ser la punta de un lipomielomeningocele con médula anclada. La ecografía medular en lactantes o la resonancia son obligadas antes de plantear cualquier extirpación. La cirugía corresponde a neurocirugía pediátrica.

◆El lipoma frontal no es un quiste

La masa pastosa y fija de la frente suele estar dentro o debajo del músculo frontal. Quien la aborda como un quiste epidermoide encuentra un plano inesperado, sangrado y riesgo de lesionar ramas nerviosas. Una ecografía previa evita sorpresas y permite planificar el abordaje y el cierre por planos.

◆Los angiolipomas tras iniciar antirretrovirales tienen explicación

Se han descrito angiolipomas múltiples dolorosos poco después de comenzar inhibidores de la proteasa. No obligan a cambiar el tratamiento antirretroviral, y las lesiones molestas se extirpan; si son muchas, la liposucción es una alternativa razonable. El dolor a la presión ayuda a distinguirlos de los lipomas de la redistribución grasa, que son indoloros.

◆Pedir MDM2 tiene criterios

No todo lipoma extirpado necesita hibridación in situ. Las series de patología la reservan para lesiones profundas o retroperitoneales, mayores de 10-15 cm, recidivadas o con atipia citológica en la histología. En el lipoma subcutáneo pequeño y típico, la prueba añade coste sin cambiar la conducta.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2010) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

MolecularDe dos genes a un panel: la genética de las lipodistrofias

En 2010 el capítulo conocía AGPAT2 y BSCL2 para la forma congénita generalizada y LMNA y PPARG para las parciales familiares, y daba la forma de Köbberling como sin base molecular. Después se añadieron CAV1 y CAVIN1 (antes PTRF), este último con distrofia muscular y arritmias, y en las parciales PLIN1, CIDEA, LIPE, AKT2 y MFN2, además de los síndromes progeroides por LMNA y ZMPSTE24 y el síndrome SHORT por PIK3R1. La práctica actual, recogida en la revisión de Araújo-Vilar y Santini, del grupo de Santiago de Compostela, es clasificar primero por inicio y distribución de la pérdida de grasa, documentarla con pliegues, fotografías y resonancia o densitometría, y solicitar un panel de genes de lipodistrofia en lugar de estudios gen a gen. El diagnóstico genético permite estudiar a los familiares, anticipar riesgos cardiacos en las laminopatías y en la forma por CAVIN1, y orientar el consejo reproductivo.

Fuentes: Hayashi YK, et al. J Clin Invest. 2009 PMID: 19726876. Araújo-Vilar D, et al. J Endocrinol Invest. 2019 PMID: 29704234.

TerapéuticaMetreleptina autorizada en la UE y cribado metabólico estructurado

El libro describía la leptina recombinante como tratamiento experimental capaz de revertir la resistencia a la insulina y la dislipemia. La guía multisociedad de 2016 fijó criterios clínicos de diagnóstico y un cribado periódico de diabetes, lípidos, esteatohepatitis, proteinuria, cardiopatía y función reproductiva. La EMA autorizó la metreleptina (Myalepta) en 2018 en circunstancias excepcionales, como complemento de la dieta en la lipodistrofia generalizada congénita o adquirida desde los 2 años y en la parcial familiar o adquirida desde los 12 años cuando el tratamiento convencional no logra el control metabólico. Se administra por vía subcutánea diaria, con ajuste según peso y respuesta, y exige vigilar hipoglucemias al reducir insulina, anticuerpos neutralizantes y, en adquiridas, la aparición de linfoma T. En España figura registrada en CIMA y su uso se concentra en unidades de referencia hospitalarias.

Fuentes: Brown RJ, et al. J Clin Endocrinol Metab. 2016 PMID: 27710244. EMA. Myalepta (metreleptina): EPAR. 2018.

ClasificaciónBarraquer-Simons: la vía alternativa del complemento y la glomerulopatía C3

El capítulo describía el factor nefrítico C3 y la glomerulonefritis mesangiocapilar como asociaciones mal explicadas, y apuntaba a LMNB2 como posible factor genético. Los estudios del grupo de complemento del Hospital La Paz han mostrado activación de la vía alternativa sobre el tejido adiposo, depósitos de complemento en la grasa afectada y, en una serie multicéntrica de 2024, alta frecuencia de autoanticuerpos, enfermedades autoinmunes y afectación renal, con alteraciones metabólicas más leves que en otras lipodistrofias. La nefropatía se clasifica hoy como glomerulopatía C3, y el tratamiento dispone de inhibidores dirigidos: iptacopán, inhibidor oral del factor B, autorizado por la Comisión Europea en 2025 para adultos con glomerulopatía C3. Ninguno ha demostrado devolver la grasa perdida, por lo que el papel del dermatólogo sigue siendo reconocer el cuadro y derivarlo.

Fuentes: Corvillo F, et al. Orphanet J Rare Dis. 2020 PMID: 31924231. Magno S, et al. J Clin Endocrinol Metab. 2024 PMID: 38061004. EMA. Fabhalta (iptacopán): EPAR, extensión de indicación. 2025.

SeguridadLipodistrofia adquirida por inhibidores de puntos de control

En 2010 la lipodistrofia generalizada adquirida se dividía en formas con paniculitis, autoinmunes e idiopáticas. La inmunoterapia oncológica ha añadido una causa nueva: tras nivolumab, pembrolizumab o la combinación con ipilimumab se han descrito pérdidas de grasa generalizadas o parciales, a veces precedidas de paniculitis, con hipoleptinemia que se adelanta a la atrofia visible, diabetes resistente a la insulina e hipertrigliceridemia grave. Las publicaciones son casos y series cortas, pero el patrón es consistente y la pérdida de grasa no suele revertir al suspender el fármaco. Conviene sospecharla cuando un paciente con buena respuesta tumoral adelgaza de forma regional o desarrolla hiperglucemia con péptido C alto, distinta de la diabetes insulinopénica autoinmune. Se han comunicado mejoras metabólicas con metreleptina, fuera de sus indicaciones habituales.

Fuentes: Kennedy R, et al. JCEM Case Rep. 2025 PMID: 39935494.

EvidenciaVIH: de la lipoatrofia por análogos de timidina al aumento de peso con inhibidores de la integrasa

El libro situaba la lipodistrofia asociada al VIH como la más frecuente de todas, con prevalencias del 17 al 53 % según el tiempo de tratamiento con inhibidores de la proteasa, y la relacionaba con estavudina y zidovudina. La retirada de esos fármacos ha hecho excepcional la lipoatrofia nueva. El análisis conjunto de ocho ensayos aleatorizados publicado en 2020 mostró que el problema actual es el aumento de peso tras iniciar tratamiento, mayor con inhibidores de la integrasa, sobre todo bictegravir y dolutegravir, y con tenofovir alafenamida, y en mujeres y personas de raza negra. Para el dermatólogo esto significa dos poblaciones distintas: pacientes veteranos con lipoatrofia facial residual que se benefician de rellenos o injerto graso, y pacientes recientes con obesidad central y sus consecuencias cutáneas, como acantosis y acrocordones.

Fuentes: Sax PE, et al. Clin Infect Dis. 2020 PMID: 31606734.

GuíasTécnica de inyección de insulina: la lipohipertrofia como problema de calidad asistencial

El capítulo atribuía las lipodistrofias insulínicas a impurezas y anticuerpos y confiaba en las insulinas purificadas para reducirlas. Hoy se sabe que la lesión dominante es la lipohipertrofia y que depende sobre todo de la técnica. En un estudio español de 430 pacientes insulinizados, el 64,4 % la presentaba; casi todos los afectados no rotaban o rotaban mal, y la reutilización de agujas más de cinco veces aumentaba el riesgo. Los pacientes con lipohipertrofia tenían más hipoglucemias inexplicadas, más variabilidad glucémica y 15 UI diarias más de insulina. Las recomendaciones internacionales FITTER de 2016 proponen agujas de 4 mm, rotación estructurada, cambio de aguja en cada inyección y exploración de las zonas en cada visita, además de reducir la dosis al dejar de inyectar en tejido hipertrófico.

Fuentes: Blanco M, et al. Diabetes Metab. 2013 PMID: 23886784. Frid AH, et al. Mayo Clin Proc. 2016 PMID: 27594187.

DiagnósticoLipoma o tumor lipomatoso atípico: la amplificación de MDM2 y sus criterios

El libro remitía el tumor lipomatoso atípico al capítulo de partes blandas y mencionaba el cariotipo como ayuda en casos dudosos. Hoy la hibridación in situ de MDM2 es la prueba que separa el lipoma, con reordenamientos de HMGA2, del tumor lipomatoso atípico o liposarcoma bien diferenciado, con amplificación de MDM2 y CDK4. Las series de patología han definido cuándo pedirla: lesiones profundas, intramusculares o retroperitoneales, mayores de 10-15 cm, recidivadas o con atipia o septos engrosados, y no en el lipoma subcutáneo pequeño y típico. La 5.ª edición de la clasificación OMS de tumores de partes blandas, de 2020, y la de tumores cutáneos, de 2025, mantienen el término tumor lipomatoso atípico para las lesiones de miembros, por su comportamiento localmente agresivo sin metástasis, y reservan liposarcoma bien diferenciado para localizaciones profundas axiales.

Fuentes: Clay MR, et al. Am J Surg Pathol. 2015 PMID: 26146760. Kilpatrick SE. Hum Pathol. 2024 PMID: 38135062.

MolecularLipomatosis con nombre genético: MFN2, FGFR1, AKT1 y PIK3CA, y alpelisib en PROS

En 2010 la lipomatosis simétrica múltiple se ligaba al alcohol y a deleciones mitocondriales, y la lipomatosis encefalocraneocutánea y el síndrome de Proteus se describían solo por su clínica. Hoy se conocen variantes homocigotas de MFN2 en la lipomatosis simétrica con neuropatía, variantes activadoras en mosaico de FGFR1 en la lipomatosis encefalocraneocutánea, la variante en mosaico p.Glu17Lys de AKT1 en el síndrome de Proteus y variantes activadoras de PIK3CA en el espectro PROS, que incluye CLOVES y la macrodactilia lipomatosa. Tras la experiencia francesa con alpelisib en 19 pacientes y el estudio retrospectivo EPIK-P1, con reducción volumétrica de al menos un 20 % en el 37,5 % de los evaluables a las 24 semanas, la FDA lo aprobó en 2022, y la Comisión Europea concedió autorización condicional en julio de 2026 desde los 2 años; el acceso en España está por concretar.

Fuentes: Sawyer SL, et al. Hum Mol Genet. 2015 PMID: 26085578. Bennett JT, et al. Am J Hum Genet. 2016 PMID: 26942290. Lindhurst MJ, et al. N Engl J Med. 2011 PMID: 21793738. Venot Q, et al. Nature. 2018 PMID: 29899452. Canaud G, et al. Genet Med. 2023 PMID: 37634128.
Recursos relacionados

Conectar con DermRX

Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

D.H. McGibbon. Capítulo 46, «Subcutaneous Fat». En: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C, eds. Rook’s Textbook of Dermatology. 8.ª ed. Oxford: Wiley-Blackwell; 2010. Consultado en su edición original en inglés.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Brown RJ, Araujo-Vilar D, Cheung PT, Dunger D, Garg A, Jack M, et al. The diagnosis and management of lipodystrophy syndromes: a multi-society practice guideline. J Clin Endocrinol Metab. 2016;101(12):4500-11. PMID: 27710244.
  2. Araújo-Vilar D, Santini F. Diagnosis and treatment of lipodystrophy: a step-by-step approach. J Endocrinol Invest. 2019;42(1):61-73. PMID: 29704234.
  3. Hayashi YK, Matsuda C, Ogawa M, Goto K, Tominaga K, Mitsuhashi S, et al. Human PTRF mutations cause secondary deficiency of caveolins resulting in muscular dystrophy with generalized lipodystrophy. J Clin Invest. 2009;119(9):2623-33. PMID: 19726876.
  4. Corvillo F, Ceccarini G, Nozal P, et al. Immunological features of patients affected by Barraquer-Simons syndrome. Orphanet J Rare Dis. 2020;15(1):9. PMID: 31924231.
  5. Magno S, Ceccarini G, Corvillo F, et al. Clinical characteristics of patients with acquired partial lipodystrophy: a multicenter retrospective study. J Clin Endocrinol Metab. 2024;109(3):e932-44. PMID: 38061004.
  6. Kennedy R, Macrohon CRL, David MLGV. Acquired generalized lipodystrophy as an adverse event of combined immune checkpoint inhibitor therapy. JCEM Case Rep. 2025;3(3):luaf023. PMID: 39935494.
  7. Sax PE, Erlandson KM, Lake JE, et al. Weight gain following initiation of antiretroviral therapy: risk factors in randomized comparative clinical trials. Clin Infect Dis. 2020;71(6):1379-89. PMID: 31606734.
  8. Blanco M, Hernández MT, Strauss KW, Amaya M. Prevalence and risk factors of lipohypertrophy in insulin-injecting patients with diabetes. Diabetes Metab. 2013;39(5):445-53. PMID: 23886784.
  9. Frid AH, Kreugel G, Grassi G, et al. New insulin delivery recommendations. Mayo Clin Proc. 2016;91(9):1231-55. PMID: 27594187.
  10. Clay MR, Martinez AP, Weiss SW, et al. MDM2 amplification in problematic lipomatous tumors: analysis of FISH testing criteria. Am J Surg Pathol. 2015;39(10):1433-9. PMID: 26146760.
  11. Kilpatrick SE. Atypical lipomatous tumor/well differentiated liposarcoma and related mimics with updates: when is molecular testing most cost-effective, necessary, and indicated? Hum Pathol. 2024;147:82-91. PMID: 38135062.
  12. Sawyer SL, Cheuk-Him Ng A, Innes AM, Wagner JD, Dyment DA, Tetreault M, et al. Homozygous mutations in MFN2 cause multiple symmetric lipomatosis associated with neuropathy. Hum Mol Genet. 2015;24(18):5109-14. PMID: 26085578.
  13. Bennett JT, Tan TY, Alcantara D, Tétrault M, Timms AE, Jensen D, et al. Mosaic activating mutations in FGFR1 cause encephalocraniocutaneous lipomatosis. Am J Hum Genet. 2016;98(3):579-87. PMID: 26942290.
  14. Lindhurst MJ, Sapp JC, Teer JK, Johnston JJ, Finn EM, Peters K, et al. A mosaic activating mutation in AKT1 associated with the Proteus syndrome. N Engl J Med. 2011;365(7):611-9. PMID: 21793738.
  15. Venot Q, Blanc T, Rabia SH, Berteloot L, Ladraa S, Duong JP, et al. Targeted therapy in patients with PIK3CA-related overgrowth syndrome. Nature. 2018;558(7711):540-6. PMID: 29899452.
  16. Canaud G, Lopez Gutierrez JC, Irvine AD, Vabres P, Hansford JR, Ankrah N, et al. Alpelisib for treatment of patients with PIK3CA-related overgrowth spectrum (PROS). Genet Med. 2023;25(12):100969. PMID: 37634128.
  17. Kucharz EJ, Kopeć-Mędrek M, Kramza J, Chrzanowska M, Kotyla P. Dercum’s disease (adiposis dolorosa): a review of clinical presentation and management. Reumatologia. 2019;57(5):281-7. PMID: 31844341.
  18. Gorini F, Coi A, Verdelli A, Magnaterra E, Magliulo M, Sanna L, et al. Dercum’s disease: bridging present understanding and emerging directions. Life (Basel). 2026;16(2):290. PMID: 41752925.
  19. European Medicines Agency. Myalepta (metreleptin): European public assessment report. Ámsterdam: EMA; 2018.
  20. European Medicines Agency. Fabhalta (iptacopan): European public assessment report, extensión a glomerulopatía C3. Ámsterdam: EMA; 2025.

DermRX · Revisión técnica por muestreo: · Alcance y estados editoriales. No equivale a una revisión clínica global.