Alergia alimentaria en dermatología: separar sensibilización de alergia, confirmar con provocación y planificar la urgencia

Inicio del contenido clínico
Lectura clínica · Alergia alimentaria
Contenidos ocultar

Alergia alimentaria en dermatología: separar sensibilización de alergia, confirmar con provocación y planificar la urgencia

Sobre el capítulo 27, «Alergia alimentaria» (Werfel) · Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed., 2022

La sospecha de que un alimento causa habones, eccema o prurito llega a diario a la consulta, pero solo una minoría se confirma cuando se provoca de forma controlada. Esta lectura ordena el problema como lo resuelve el clínico: qué mecanismo hay detrás, qué historia lo hace verosímil, qué prueba distingue sensibilización de alergia y qué plan protege al paciente. Se actualiza a octubre de 2026 con las guías europeas y los ensayos de omalizumab e inmunoterapia.

Sensibilización frente a alergiaDiagnóstico por componentesProvocación oralEccema y alimentosPlan de urgencia

Obra de referencia: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M (eds.), Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed. (Springer, 2022). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 19 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • Entre las personas convencidas de tener intolerancia alimentaria, aproximadamente una de cada diez presenta síntomas objetivos en una provocación controlada; la alergia confirmada sigue siendo frecuente, con una prevalencia a lo largo de la vida en torno al 5 %.
  • Una IgE específica o un prick positivos demuestran sensibilización, no enfermedad: muchas son silentes. Por eso los paneles indiscriminados generan dietas innecesarias y la batería de pruebas debe seguir a la historia, no precederla.
  • En el adulto, según los datos centroeuropeos que recoge la obra, más de la mitad de las alergias alimentarias derivan de una sensibilización primaria a pólenes u otros aeroalérgenos; por eso un alimento puede provocar síntomas desde el primer contacto.
  • Los componentes moleculares estratifican el riesgo: Ara h 2 predice reacción sistémica al cacahuete; Ara h 8, homólogo de Bet v 1, suele limitarse a la boca; la omega-5-gliadina señala alergia al trigo dependiente de esfuerzo.
  • La provocación oral, doble ciega controlada con placebo en los casos dudosos o con eccema, es la prueba que decide; se omite cuando una reacción grave tiene un desencadenante inequívoco.
  • En la dermatitis atópica, el alimento pesa sobre todo en lactantes con eccema moderado o grave; el empeoramiento suele aparecer al día siguiente y obliga a reexplorar la piel a las 16–24 horas.
  • Tras el diagnóstico, la base es la evitación asesorada por dietista y, si hay riesgo de anafilaxia, el autoinyector de adrenalina con plan escrito; omalizumab e inmunoterapia oral ya forman parte de la escalera europea.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

La sospecha del paciente abre el estudio, pero rara vez lo cierra

Atribuir síntomas a la comida es intuitivo y casi siempre impreciso. Antes de pensar en alergia hay que considerar aversiones y proyecciones, déficits enzimáticos o de absorción (lactosa, fructosa), enfermedad celíaca, intoxicaciones por toxinas bacterianas y, con mucha menos frecuencia de lo que se cree, reacciones seudoalérgicas a aditivos o aminas biógenas. Solo hablamos de alergia cuando un mecanismo inmunitario produce síntomas objetivos reproducibles. Esa definición tiene consecuencias prácticas: sin reproducibilidad no hay diagnóstico, y sin diagnóstico no se justifica una dieta restrictiva que puede desnutrir a un niño o aislar socialmente a un adulto.

2

La cronología orienta al mecanismo: minutos sugieren IgE, horas o un día sugieren linfocitos T

La reacción mediada por IgE aparece en minutos a pocas horas y puede afectar a boca y faringe, piel (habones, angioedema, eritema fugaz, prurito), tubo digestivo y vía respiratoria. En ese escenario el valor predictivo positivo de una buena historia es alto. Los síntomas tardíos, en cambio, se relacionan mal con la ingesta y abren un diagnóstico diferencial amplio: infecciones, enfermedad inflamatoria intestinal, malabsorción de hidratos de carbono o trastornos funcionales. Las formas celulares se expresan en la piel como brote de eccema atópico o como eccema de contacto hematógeno. En la esofagitis eosinofílica, predominantemente no mediada por IgE, los alimentos también condicionan el cuadro.

3

Alergia de clase 1 y de clase 2: dónde se sensibilizó el paciente cambia la gravedad y la historia

En la clase 1, propia de la infancia, la sensibilización ocurre por vía digestiva frente a proteínas resistentes al calor y al ácido: huevo, leche de vaca, soja, trigo, pescado, frutos secos y cacahuete. En la clase 2 el paciente se sensibilizó a un aeroalérgeno, típicamente polen, y reacciona a alimentos con proteínas homólogas, a menudo lábiles. De ahí dos consecuencias: la primera ingesta de una fruta exótica puede desencadenar síntomas y la cocción con frecuencia los atenúa. La clase 2 domina en el adulto, aunque también aparece en niños polínicos.

4

El prick es la prueba cutánea de referencia; el resto de técnicas ocupan nichos muy estrechos

Existen pocos extractos alimentarios bien estandarizados, de modo que el prick con alimento fresco (prick-prick) suele ser más sensible que el comercial, sobre todo en frutas y verduras. El riesgo sistémico es bajo pero no nulo cuando se sospecha una sensibilización intensa. Escarificación e intradermorreacción apenas tienen cabida: la primera, por los falsos positivos que genera el propio traumatismo; la segunda, salvo casos excepcionales, por más riesgo y más reacciones inespecíficas. La prueba epicutánea con alimentos (atopy patch test) no tiene lugar en la rutina. IgG específicas y pruebas de linfocitos no sirven para diagnosticar alergia alimentaria.

5

Una provocación negativa no siempre exculpa: busque los cofactores

Cuando la historia relata reacciones intermitentes y la provocación es negativa, conviene pensar en factores de aumento: ejercicio, infecciones intercurrentes, alcohol, antiinflamatorios como el ácido acetilsalicílico, estado hormonal o estrés, o la combinación de varios alimentos. Si se sospecha anafilaxia inducida por ejercicio dependiente de alimento, la obra indica añadir esfuerzo físico adaptado a la edad entre 45 y 60 minutos después de la ingesta. El patrón es típico de la alergia al trigo por omega-5-gliadina y, en nuestro medio, de la sensibilización a proteínas de transferencia de lípidos.

6

Diagnosticar es también estimar el riesgo: asma y adolescencia marcan las reacciones fatales

Las series de reacciones fatales o casi fatales describen un perfil repetido: la alergia ya era conocida, las reacciones previas habían sido leves, la causa de muerte más frecuente fue la crisis asmática grave, el grupo más vulnerable tenía entre 12 y 20 años y la ingesta fue accidental o por etiquetado insuficiente. La gravedad de un episodio no predice la del siguiente. Por eso un paciente con alergia a cacahuete, frutos secos, marisco o pescado y asma mal controlada necesita plan escrito, adrenalina autoinyectable y control respiratorio, aunque solo haya tenido urticaria.

Repaso organizado

Los perfiles que conviene reconocer

Agrupo los cuadros según dónde se originó la sensibilización y qué reloj siguen los síntomas, y cierro con lo que imita la alergia sin serlo, porque esa es la secuencia en la que se razona ante un paciente.

Clase 1: sensibilización digestiva, alérgenos estables

Leche de vaca y huevo

Lactante y primera infancia
Contexto
Encabezan la lista de desencadenantes infantiles junto a soja, trigo, pescado, frutos secos y cacahuete; muchas se resuelven con la edad.
Conducta
Las recomendaciones dietéticas en niños caducan: según la obra, deben revisarse a los 12–24 meses con pruebas y, si procede, nueva provocación.
Riesgo
Basta una cantidad mínima para reaccionar y aparecen ocultos en productos procesados, por lo que la lectura del etiquetado es parte del tratamiento.

Cacahuete

Ara h 2 sistémico · Ara h 8 local
Componentes
La IgE frente a Ara h 2 se asocia con reacción sistémica; la dirigida a Ara h 8, homólogo de Bet v 1, con síntomas orofaríngeos en polínicos.
Utilidad
Permite tranquilizar al polínico con prick positivo a cacahuete y solo Ara h 8, sin renunciar a la provocación si la historia es dudosa.
Gravedad
Figura entre los alimentos implicados con más frecuencia en reacciones fatales, junto a frutos secos, marisco, pescado, leche y huevo.

Trigo dependiente de esfuerzo

Tri a 19 · omega-5-gliadina
Clínica
Habones, angioedema o anafilaxia solo cuando la ingesta de trigo se combina con ejercicio u otro cofactor; en reposo el alimento se tolera.
Diagnóstico
La IgE frente a omega-5-gliadina orienta; la provocación debe incluir esfuerzo físico 45–60 minutos después de la ingesta.
Consejo
El plan debe hablar de cofactores, no solo del alimento: ejercicio, alcohol y antiinflamatorios cerca de la comida.

Clase 2: el aeroalérgeno sensibiliza, el alimento desencadena

Síndrome polen de abedul–alimentos

Bet v 1 y homólogos
Alimentos
Sobre todo rosáceas (manzana, cereza, melocotón), avellana, zanahoria y apio; también kiwi y soja, entre otros.
Clínica
Prurito y edema orofaríngeo inmediatos con el alimento crudo, en un paciente con polinosis por abedul, más prevalente en Centroeuropa y el norte de Europa que en la mayor parte de España; muchos de estos alérgenos son lábiles, a diferencia de los de clase 1.
Tratamiento
La inmunoterapia con polen mejora a una parte de los pacientes, no a todos, y de forma excepcional se observan empeoramientos.

Artemisa, apio y especias

Polen de artemisa
Alimentos
Los clásicos son apio, zanahoria y especias; mango y pipas de girasol resultan menos previsibles.
Riesgo
El apio y las especias aparecen ocultos en caldos, salsas y platos preparados; el apio es alérgeno de declaración obligatoria en la Unión Europea.
Pista
Síntomas al comer platos condimentados en un paciente sensibilizado a artemisa; el prick-prick con la especia sospechosa suele ser más rentable que los extractos.

Látex y frutas

Sensibilización por guantes
Alimentos
Frutas tropicales como plátano, aguacate, kiwi o papaya y la castaña son las más conocidas; tomate y patata también pueden implicarse.
Pista
Antecedente de reacción a guantes u otros objetos de látex y síntomas al comer estas frutas, incluso en el primer contacto.
Variante
La sensibilización a Ficus benjamina comparte gran parte de este espectro, con el higo como alimento característico.

Proteínas de transferencia de lípidos

Pru p 3 · perfil mediterráneo
Clínica
Reacciones de moderadas a graves a melocotón y otros vegetales, también cocinados o procesados, con frecuencia dependientes de cofactores.
Cofactores
Ejercicio, alcohol, antiinflamatorios no esteroideos y cannabis pueden ser necesarios para que el alimento desencadene la reacción.
Nota
La obra no las trata de forma específica; en España son una causa principal de alergia vegetal grave del adulto.

Cuadros con reloj propio

Alergia tardía a carne de mamífero

Alfa-gal · latencia de horas
Mecanismo
IgE frente al disacárido galactosa-alfa-1,3-galactosa, presente en los mamíferos salvo el ser humano y los primates del Viejo Mundo; la sensibilización se asocia a picaduras de garrapata.
Clínica
Urticaria, síntomas digestivos o anafilaxia varias horas después de comer carne roja o vísceras, con una latencia que desorienta la historia y hace pasar por idiopáticos muchos episodios.
Alcance
Gelatinas, lácteos y algunos fármacos de origen mamífero pueden contener el epítopo; hay que revisarlos antes de cirugías.

Dermatitis atópica agravada por alimentos

Lactante con eccema moderado-grave
Frecuencia
Aproximadamente un tercio de los menores de 2 años con eccema moderado o grave reacciona a algún alimento; la proporción cae en formas leves y en edades mayores.
Patrón
La mitad de quienes reaccionan presentan empeoramiento del eccema, objetivable por lo general al día siguiente de la provocación.
Método
Dieta diagnóstica breve y provocación con placebo en condiciones idénticas, porque el eccema fluctúa por muchas razones.

Eccema de contacto hematógeno

Níquel · bálsamo del Perú
Clínica
Eccema dishidrótico de manos y pies, con menos frecuencia diseminado, en las 24 horas siguientes a la ingesta del alérgeno.
Alérgenos
Los ejemplos clásicos son el níquel de la dieta y los componentes del bálsamo del Perú; los fármacos sistémicos pueden reproducir el mismo cuadro.
Dieta
Por su rareza, las dietas restrictivas, como la pobre en níquel, solo se plantean en pacientes muy seleccionados.

Lo que imita la alergia sin serlo

Intolerancia a la histamina

Mecanismo no demostrado
Hipótesis
Se atribuye a un defecto de degradación intestinal de histamina por diamina oxidasa, relación causal que no se ha probado.
Pruebas
Ni la diamina oxidasa sérica, ni la histamina plasmática ni la metilhistamina urinaria tienen validez diagnóstica, según la obra.
Abordaje
Dieta pobre en aminas biógenas unas dos semanas, reintroducción escalonada en semanas y pauta individual con dietista.

Intoxicación por histamina

Pescado mal conservado
Mecanismo
La carga de histamina formada en el alimento, no la respuesta inmunitaria del paciente, produce el cuadro; puede ocurrir en cualquier persona con dosis suficiente.
Pista
Varios comensales afectados por el mismo plato orientan a intoxicación y no a alergia.
Conducta
Si el episodio es típico y el mismo alimento bien conservado se tolera después, la batería alergológica aporta poco; en España, ante síntomas tras comer pescado, conviene considerar también la alergia a Anisakis simplex.

Sulfitos y otros aditivos

Seudoalergia, rara vez objetivable
Clínica
Los sulfitos pueden desencadenar broncoespasmo seudoalérgico; por eso se declaran en la Unión Europea a partir de 10 mg por kilogramo o litro.
Realidad
Las reacciones a aditivos se sospechan con frecuencia y se reproducen pocas veces en provocación controlada.
Diferencial
Intolerancias por malabsorción de lactosa o fructosa y enfermedad celíaca dan síntomas digestivos sin habones ni anafilaxia.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro pares que se confunden en la práctica y cuya distinción cambia la decisión.

Sensibilización frente a alergia

Definición
La sensibilización es IgE detectable o prick positivo; la alergia exige además síntomas objetivos reproducibles con el alimento.
Cómo se demuestra
La primera con pruebas cutáneas o séricas; la segunda con una historia inequívoca o con provocación oral.
Error típico
Retirar alimentos tolerados por un panel positivo, con riesgo nutricional y deterioro de la calidad de vida sin beneficio clínico.

Provocación abierta frente a doble ciega

Fortaleza
La abierta es sencilla y muy fiable cuando resulta negativa; la doble ciega controlada con placebo es la referencia.
Límites
La abierta sufre sesgo psicológico, síntomas subjetivos y reacciones tardías difíciles de interpretar.
Cuándo elegir
Doble ciega si los síntomas son subjetivos, si hay eccema o si un resultado positivo abierto no convence.

Alergia de clase 1 frente a clase 2

Sensibilización
Digestiva en la clase 1; respiratoria, sobre todo a pólenes, en la clase 2.
Alérgenos
Estables al calor y al ácido en la clase 1; con frecuencia lábiles en la clase 2, que tolera a menudo el alimento cocinado.
Historia
En la clase 2 puede haber reacción al primer contacto con un alimento nunca ingerido.

Reacción inmediata frente a reacción eccematosa

Latencia
Minutos a pocas horas en la mediada por IgE; por lo general al día siguiente en el empeoramiento del eccema o el eccema hematógeno.
Lectura
La inmediata se valora durante la provocación; la eccematosa exige reexploración médica a las 16–24 horas.
Pruebas
Prick e IgE predicen razonablemente la inmediata; para la eccematosa solo la provocación con placebo es concluyente.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si una madre trae a su hijo de 8 meses con dermatitis atópica moderada a grave y pide «pruebas de alergia a todo»

Explicaría que en esta edad y gravedad uno de cada tres niños reacciona a algún alimento, pero que un panel amplio detectará sobre todo sensibilizaciones silentes. Pediría IgE o prick solo frente a alimentos que la historia señale, optimizaría antes el tratamiento tópico y, si un resultado fuera positivo, propondría provocación con lectura a las 16–24 horas antes de retirar nada.

Si un adulto con polinosis por abedul nota picor en la boca con la manzana cruda y tiene un prick positivo a avellana que nunca le ha sentado mal

Lo interpretaría como reactividad cruzada con polen de abedul y no retiraría la avellana tolerada. Si hubiera dudas sobre el riesgo, pediría componentes: sensibilización solo a homólogos de Bet v 1 apoyaría un cuadro local, mientras que la positividad frente a proteínas estables, como LTP, obligaría a un plan de seguridad más estricto.

Si un adolescente asmático refiere que hace un año tuvo solo habones al comer anacardo y ahora pide permiso para «probar un poco»

Le explicaría que la gravedad previa no predice la próxima reacción y que su edad y su asma lo sitúan en el perfil de riesgo de las reacciones fatales. Prescribiría adrenalina autoinyectable con plan escrito y entrenamiento, revisaría el control del asma y lo derivaría a alergología para valorar provocación supervisada o tratamiento inmunomodulador.

Si una mujer presenta habones y disnea cuando sale a correr tras comer pasta, pero tolera el pan en reposo y una provocación sin esfuerzo fue negativa

Sospecharía anafilaxia por trigo dependiente de ejercicio y pediría IgE frente a omega-5-gliadina. Si la historia lo justifica, el centro de referencia puede repetir la provocación añadiendo esfuerzo físico entre 45 y 60 minutos después, según la obra. Mientras tanto le prescribiría adrenalina autoinyectable e instrucciones claras sobre cofactores.

Si un paciente con urticaria crónica llega con un informe comercial de IgG frente a 90 alimentos y una dieta que excluye veinte

Le explicaría que las IgG específicas no diagnostican alergia alimentaria y que una dieta tan amplia puede desequilibrar su nutrición. Propondría reintroducir los alimentos con apoyo de dietista, orientaría el estudio y el tratamiento a la urticaria crónica espontánea y solo pediría pruebas dirigidas si un alimento concreto se asociara de forma reproducible a brotes.

Si un cazador acude por episodios de urticaria generalizada e hipotensión de madrugada, varias horas después de cenar carne roja

Ante el antecedente de hipotensión le prescribiría adrenalina autoinyectable con instrucciones de usarla y llamar al 112 si se repite. Sospecharía alergia a alfa-gal, preguntaría por picaduras de garrapata y pediría IgE frente a galactosa-alfa-1,3-galactosa. Revisaría también gelatinas, lácteos y fármacos de origen mamífero y lo derivaría a alergología.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆Un prick negativo no cierra una historia clara

Hasta un 10 % de las reacciones inmediatas cursan con prick o IgE específica negativos. Ante una anafilaxia con alimento identificable y pruebas negativas, conviene repetir con alimento fresco o componentes antes de liberar la dieta.

◆El eccema se lee al día siguiente

La mayor parte de los empeoramientos del eccema tras provocación se objetivan pasadas horas. Si el médico no vuelve a explorar a las 16–24 horas, el resultado depende de la impresión de la familia, que suele ser poco fiable.

◆No se provoca lo que ya se sabe peligroso

Una reacción grave con desencadenante inequívoco contraindica la provocación con ese alimento. La prueba sirve para resolver dudas, no para confirmar una historia que ya habla con claridad.

◆La dieta del niño tiene fecha de caducidad

Según la obra, las recomendaciones basadas en una provocación en la infancia valen 12–24 meses; después hay que reevaluar, porque leche y huevo con frecuencia se toleran con la edad.

◆Catorce alérgenos en la etiqueta europea

El Reglamento (UE) 1169/2011 obliga a destacar en el etiquetado catorce grupos de alérgenos, entre ellos los de mayor riesgo de anafilaxia, como cacahuete, frutos de cáscara, leche, huevo, pescado, crustáceos, sésamo y apio, además de los sulfitos. Enseñar a leer la etiqueta forma parte del tratamiento.

◆Biorresonancia y dietas rotatorias, no

La obra desaconseja las dietas rotatorias y los procedimientos llamados bioenergéticos, como la electroacupuntura o el diagnóstico por biorresonancia. Retrasan el diagnóstico real y suelen imponer restricciones injustificadas.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2022) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXEl diagnóstico europeo integra componentes, activación de basófilos y provocación estandarizada

La obra, apoyada en la guía S2k alemana de 2021, presenta la provocación doble ciega como patrón oro. La guía EAACI de 2023 mantiene la provocación como referencia, pero considera adecuada la abierta en la mayoría de los casos y añade el test de activación de basófilos para cacahuete y sésamo cuando está disponible. Su metaanálisis muestra especificidad alta de la IgE frente a Ara h 2 (92 %), Cor a 14 (95 %) y Ana o 3 (94 %), útil sobre todo en polínicos. El consenso AAAAI-EAACI PRACTALL de 2024 estandariza las dosis semilogarítmicas, los intervalos de 20–30 minutos y los criterios de parada.

Fuente: Worm M, et al. Allergol Select. 2021;5:195-243. PMID: 34263109. Santos AF, et al. Allergy. 2023;78(12):3057-3076. PMID: 37815205. Riggioni C, et al. Allergy. 2024;79(2):324-352. PMID: 38009299. Sampson HA, et al. Pediatr Allergy Immunol. 2024;35(11):e14276. PMID: 39560049.

Actualización DermRXLa adrenalina intramuscular precoz es la primera línea del plan de urgencia

El capítulo agrupa en el botiquín de urgencia un antihistamínico oral de absorción rápida, un glucocorticoide y la adrenalina intramuscular. La guía EAACI de anafilaxia (actualización de 2021) recomienda la adrenalina intramuscular precoz como tratamiento de primera línea, la disponibilidad de autoinyectores en la comunidad, el entrenamiento estructurado del paciente y la extracción de triptasa para su medición posterior. La guía EAACI de tratamiento de 2025 añade plan escrito, educación para reconocer los síntomas, apoyo de dietista especializado y, si hay ansiedad relevante, de psicología clínica.

Fuente: Muraro A, et al. Allergy. 2022;77(2):357-377. PMID: 34343358. Santos AF, et al. Allergy. 2025;80(1):14-36. PMID: 39473345.

Actualización DermRXOmalizumab pasa de uso excepcional fuera de ficha a opción sugerida por la EAACI

La obra describía el anti-IgE como indicación rara fuera de ficha técnica. En el ensayo OUtMATCH, 16–20 semanas de omalizumab permitieron tolerar al menos 600 mg de proteína de cacahuete al 67 % de los niños y adolescentes con alergias múltiples, frente al 7 % con placebo, con resultados concordantes para anacardo, leche y huevo. El consenso GA²LEN ANACARE de 2024 recoge su aprobación por la FDA para la alergia alimentaria mediada por IgE, y la guía EAACI de 2025 sugiere su uso desde el año de edad y en adultos.

Fuente: Santos AF, et al. Allergy. 2025;80(1):14-36. PMID: 39473345. Wood RA, et al. N Engl J Med. 2024;390(10):889-899. PMID: 38407394. Zuberbier T, et al. Clin Transl Allergy. 2024;14(11):e70002. PMID: 39506193.

Actualización DermRXLa inmunoterapia oral se recomienda en la alergia infantil al cacahuete; la epicutánea gana evidencia en niños pequeños

El capítulo esperaba para 2021 un primer producto de inducción oral de tolerancia al cacahuete. La guía EAACI de 2025 recomienda la inmunoterapia oral en niños y adolescentes con alergia al cacahuete y la sugiere para leche y huevo (en estos, en general desde los 4 años); su metaanálisis confirma la desensibilización durante el tratamiento, con poca evidencia a largo plazo. Sublingual y epicutánea se sugieren para cacahuete, aún no disponibles en la práctica clínica. En el ensayo EPITOPE, el parche de cacahuete en niños de 1 a 3 años logró respuesta en el 67,0 % frente al 33,5 % con placebo, con anafilaxia relacionada en el 1,6 %.

Fuente: Santos AF, et al. Allergy. 2025;80(1):14-36. PMID: 39473345. Riggioni C, et al. Allergy. 2024;79(8):2097-2127. PMID: 38747333. Greenhawt M, et al. N Engl J Med. 2023;388(19):1755-1766. PMID: 37163622.

Actualización DermRXLa prevención se basa en introducir pronto huevo cocinado y cacahuete, no en evitar

La obra apenas apuntaba que inducir tolerancia en el primer año podría reducir la alergia. La guía EAACI de prevención (actualización de 2020) sugiere introducir huevo bien cocinado y, en poblaciones con alta prevalencia de alergia al cacahuete, cacahuete en forma adecuada a la edad durante la alimentación complementaria, con mayor eficacia aparente entre los 4 y los 6 meses. Desaconseja evitar alérgenos en el embarazo o la lactancia y sugiere no suplementar con fórmula de leche de vaca en la primera semana a los lactantes amamantados; no se pronuncia a favor ni en contra de los emolientes.

Fuente: Halken S, et al. Pediatr Allergy Immunol. 2021;32(5):843-858. PMID: 33710678.

Actualización DermRXFenotipos que la obra apenas cubre: LTP, alfa-gal y la llamada intolerancia a la histamina

El capítulo se centra en el polen de abedul. La sensibilización a proteínas de transferencia de lípidos, con Pru p 3 como marcador, es causa reconocida de reacciones a vegetales en toda Europa y depende con frecuencia de cofactores como ejercicio, alcohol, antiinflamatorios o cannabis. La alergia a alfa-gal se asocia a picaduras de garrapatas y otros artrópodos y su lista de alimentos y productos sanitarios implicados sigue creciendo. Sobre la histamina, una revisión de 2025 subraya que, en provocaciones doble ciegas controladas con placebo, la histamina oral no induce reacciones reproducibles y los síntomas aparecen a menudo con placebo, señal de un marcado efecto nocebo.

Fuente: Skypala IJ, et al. Allergy. 2021;76(8):2433-2446. PMID: 33655502. Browning RL, et al. Curr Opin Allergy Clin Immunol. 2026;26(1):37-44. PMID: 41330545. Reese I. Dermatologie (Heidelb). 2025;76(7):422-427. PMID: 40063271.
Recursos relacionados

Conectar con DermRX

Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Werfel. Capítulo 27, «Alergia alimentaria». En: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M, editores. Braun-Falco’s Dermatology. 4.ª ed. Berlín: Springer; 2022 (Springer Reference Medicine). Consultado en su edición original en inglés.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Worm M, Reese I, Ballmer-Weber B, et al. Update of the S2k guideline on the management of IgE-mediated food allergies. Allergol Select. 2021;5:195-243. PMID: 34263109.
  2. Santos AF, Riggioni C, Agache I, et al. EAACI guidelines on the diagnosis of IgE-mediated food allergy. Allergy. 2023;78(12):3057-3076. PMID: 37815205.
  3. Riggioni C, Ricci C, Moya B, et al. Systematic review and meta-analyses on the accuracy of diagnostic tests for IgE-mediated food allergy. Allergy. 2024;79(2):324-352. PMID: 38009299.
  4. Sampson HA, Arasi S, Bahnson HT, et al. AAAAI-EAACI PRACTALL: Standardizing oral food challenges-2024 Update. Pediatr Allergy Immunol. 2024;35(11):e14276. PMID: 39560049.
  5. Muraro A, Worm M, Alviani C, et al. EAACI guidelines: Anaphylaxis (2021 update). Allergy. 2022;77(2):357-377. PMID: 34343358.
  6. Santos AF, Riggioni C, Agache I, et al. EAACI guidelines on the management of IgE-mediated food allergy. Allergy. 2025;80(1):14-36. PMID: 39473345.
  7. Riggioni C, Oton T, Carmona L, et al. Immunotherapy and biologics in the management of IgE-mediated food allergy: Systematic review and meta-analyses of efficacy and safety. Allergy. 2024;79(8):2097-2127. PMID: 38747333.
  8. Wood RA, Togias A, Sicherer SH, et al. Omalizumab for the Treatment of Multiple Food Allergies. N Engl J Med. 2024;390(10):889-899. PMID: 38407394.
  9. Zuberbier T, Muraro A, Nurmatov U, et al. GALEN ANACARE consensus statement: Potential of omalizumab in food allergy management. Clin Transl Allergy. 2024;14(11):e70002. PMID: 39506193.
  10. Greenhawt M, Sindher SB, Wang J, et al. Phase 3 Trial of Epicutaneous Immunotherapy in Toddlers with Peanut Allergy. N Engl J Med. 2023;388(19):1755-1766. PMID: 37163622.
  11. Halken S, Muraro A, de Silva D, et al. EAACI guideline: Preventing the development of food allergy in infants and young children (2020 update). Pediatr Allergy Immunol. 2021;32(5):843-858. PMID: 33710678.
  12. Skypala IJ, Bartra J, Ebo DG, et al. The diagnosis and management of allergic reactions in patients sensitized to non-specific lipid transfer proteins. Allergy. 2021;76(8):2433-2446. PMID: 33655502.
  13. Browning RL, Iweala OI, Jerath MR. Mammalian meat allergy and beyond: overview of alpha-gal syndrome. Curr Opin Allergy Clin Immunol. 2026;26(1):37-44. PMID: 41330545.
  14. Reese I. [Suspected histamine intolerance-how to proceed?]. Dermatologie (Heidelb). 2025;76(7):422-427. PMID: 40063271.

DermRX · Revisión técnica por muestreo: · Alcance y estados editoriales. No equivale a una revisión clínica global.