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Kawasaki, vasculitis linfocíticas, simuladores de vasculitis y enfermedad de Behçet: cómo reconocerlos y qué tratamiento escalonado aplicar

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Lectura clínica · Autoinmunes · Vasculitis linfocíticas, simuladores y Behçet

Kawasaki, vasculitis linfocíticas, simuladores de vasculitis y enfermedad de Behçet: cómo reconocerlos y qué tratamiento escalonado aplicar

Sobre la sección «Other vasculitides and mimics of vasculitis: Kawasaki disease; Cerebral vasculitis and mimics; Lymphocytic vasculitis; Pityriasis lichenoides; Macular arteritis; Lymphocytic thrombophilic arteritis; Palisaded neutrophilic and granulomatous dermatitis; Vasculitis as a component of other systemic diseases; Microvascular occlusion disorders; Infections; Behçet’s disease» del capítulo 50, «Vasculitis, Neutrophilic Dermatoses and Related Disorders» (N.H. Cox, J.L. Jorizzo, J.F. Bourke y C.O.S. Savage) · Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed., 2010

Esta sección del capítulo de vasculitis de Rook reúne lo que queda fuera de las vasculitis leucocitoclásticas clásicas: la enfermedad de Kawasaki, los procesos que imitan una vasculitis cerebral con signos cutáneos, la vasculitis linfocítica con sus causas víricas, farmacológicas y paraneoplásicas, la pitiriasis liquenoide y su forma febril ulceronecrótica, la arteritis macular y la arteritis linfocítica trombofílica, la dermatitis granulomatosa neutrofílica en empalizada, las vasculitis que acompañan a enfermedades sistémicas, los trastornos oclusivos e infecciosos que se confunden con vasculitis y, por último, la enfermedad de Behçet. La lectura repasa cada entidad con su clínica, su histología, las pruebas que la confirman y el tratamiento. Se actualiza a octubre de 2026 con los criterios internacionales de Behçet de 2014, la actualización EULAR de 2025, el ensayo que prefiere infliximab a ciclofosfamida en el Behçet grave, el apremilast para las aftas, las guías de Kawasaki con corticoides para los niños de alto riesgo, el concepto de dermatitis granulomatosa reactiva, el mepolizumab y el imatinib en el síndrome hipereosinofílico y la disponibilidad de estos fármacos en España.

KawasakiVasculitis linfocíticaPitiriasis liquenoideArteritis macularDermatitis granulomatosa reactivaSimuladores de vasculitisBehçetPatergiaApremilastAnti-TNF

Obra de referencia: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C (eds.), Rook’s Textbook of Dermatology, 8.ª ed. (Wiley-Blackwell, 2010). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 34 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • Una biopsia que informa «vasculitis linfocítica» no es un diagnóstico final, sino el punto de partida de una búsqueda: fármacos (anti-TNF, inhibidores de puntos de control, bortezomib), virus con tropismo endotelial (VEB, VVZ, CMV, parvovirus B19), conectivopatías, leucemia linfática crónica, pitiriasis liquenoide y arteritis linfocítica trombofílica. El patrón linfocítico suele indicar un curso más indolente que el leucocitoclástico, pero también una causa más difícil de encontrar y de tratar.
  • Antes de aumentar la inmunosupresión por un supuesto brote de vasculitis hay que descartar sus imitadores: embolias de colesterol o de mixoma, calcifilaxis, síndrome antifosfolipídico, linfoma intravascular, endocarditis y hongos angioinvasivos. Los hemocultivos, el cultivo de la biopsia y una histología profunda que incluya grasa evitan el error más grave de esta sección, que es tratar con más corticoide una infección o una oclusión.
  • La enfermedad de Behçet se diagnostica hoy con los criterios internacionales de 2014 (cuatro puntos o más) y se trata según la actualización EULAR de 2025: colchicina para la afectación mucocutánea, apremilast o anti-TNF si es refractaria, y anticuerpos monoclonales anti-TNF precoces cuando hay ojo, vasos, sistema nervioso o intestino. El varón joven con inicio antes de los 40 años es el paciente de mayor riesgo.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

En Kawasaki, el exantema no es vasculítico pero el riesgo coronario sí, y el reloj empieza con la fiebre

La erupción de la enfermedad de Kawasaki es polimorfa (morbiliforme, urticarial, escarlatiniforme, similar a eritema multiforme, a veces con pústulas en rodillas o nalgas y un eritema perineal precoz que descama) y no muestra vasculitis en la biopsia. Lo que importa es la panvasculitis de arterias de mediano calibre, sobre todo coronarias: sin tratamiento, alrededor de una cuarta parte de los niños desarrolla aneurismas. La inmunoglobulina intravenosa a 2 g/kg en dosis única, administrada idealmente antes del décimo día de fiebre, reduce ese riesgo a menos del 5 %. Los factores de mala respuesta que el libro ya enumeraba (edad menor de un año, hipoalbuminemia, anemia, PCR elevada, alteración hepática, fiebre prolongada antes del tratamiento) siguen siendo los que hoy llevan a añadir corticoides desde el principio. El dermatólogo que ve a un niño con fiebre de cinco días, exantema, conjuntivitis sin secreción, labios fisurados y edema de manos y pies debe derivarlo el mismo día a pediatría con ecocardiograma.

2

La vasculitis linfocítica obliga a buscar la causa con más empeño, no con menos

La karyorrexis y la fibrina son más propias de los neutrófilos, de modo que la vasculitis linfocítica se reconoce peor y se clasifica peor. Rook propone tres patrones histológicos que siguen siendo útiles: angiodestructivo (linfomas angiocéntricos, granulomatosis linfomatoide, algunos lupus y Behçet), liquenoide, que es el más frecuente (virus, fármacos, eritema multiforme, lupus, enfermedad injerto contra huésped, pitiriasis liquenoide, papulosis linfomatoide, micosis fungoide, Degos) y endovasculitis linfocítica con hiperplasia intimal y mucina (esclerodermia, lupus profundo, vasculopatía livedoide). Un linfocito en la pared de un vaso muscular siempre es anómalo. En la práctica, el informe debe llevar a revisar la medicación de los tres meses previos, pedir serologías víricas dirigidas, ANA, anti-Ro, complemento, crioglobulinas, antifosfolípidos y hemograma con linfocitos, y reconsiderar si una lesión crónica de vasculitis leucocitoclástica se biopsió simplemente tarde.

3

Los anti-TNF pueden causar y también tratar vasculitis: el cambio de fármaco no siempre lo resuelve

La vasculitis linfocítica por anti-TNF es el ejemplo que el libro destacaba y sigue vigente: aparece en pacientes con artritis reumatoide o enfermedad inflamatoria intestinal, que ya tienen su propia propensión a la vasculitis, puede empeorar al cambiar a otro anti-TNF y recidivar durante años. Hoy la lista se ha ampliado con los inhibidores de puntos de control (vasculitis cutánea, arteritis de células gigantes, vasculitis del sistema nervioso), el bortezomib, el imiquimod, los AINE tópicos y diversas vacunas. La conducta es documentar la temporalidad, retirar el sospechoso cuando la enfermedad de base lo permita y comunicarlo como reacción adversa. Si el anti-TNF es imprescindible, cambiar de diana (anti-IL-6, abatacept o inhibidores de JAK según la indicación de base y sus restricciones) suele ser más seguro que cambiar de anti-TNF.

4

La pitiriasis liquenoide es una proliferación T citotóxica, y su forma febril ulceronecrótica es una urgencia

La pitiriasis liquenoide crónica y la aguda varioliforme (PLEVA o enfermedad de Mucha-Habermann) se interpretan hoy como proliferaciones de linfocitos T CD8, a veces clonales y a menudo con un desencadenante infeccioso, más que como vasculitis por inmunocomplejos. La PLEVA produce pápulas edematosas que se vesiculan, se necrosan y curan con cicatriz varioliforme, en niños y adultos jóvenes. La variante febril ulceronecrótica, más propia de varones jóvenes, combina fiebre alta, grandes úlceras necróticas, mialgias, adenopatías y a veces afectación neurológica o sobreinfección bacteriana; las revisiones sistemáticas atribuyen una mortalidad cercana al 20 %, mayor en adultos y cuando hay afectación sistémica o reordenamiento monoclonal del receptor T. La biopsia muestra un infiltrado denso en cuña, hematíes extravasados y, en la forma grave, necrosis fibrinoide de vasos profundos. Exige ingreso, cultivos y tratamiento combinado precoz.

5

Máculas hiperpigmentadas con livedo en una mujer joven: piensa en arteritis linfocítica y en antifosfolípidos

La arteritis macular y la arteritis linfocítica trombofílica describen probablemente el mismo proceso: máculas pigmentadas asintomáticas, a veces reticuladas o lineales, en las piernas de mujeres jóvenes, con livedo racemosa y escasa induración. La biopsia, que debe ser profunda (en huso hasta la grasa), muestra un infiltrado linfocitario en la pared de arterias pequeñas de la unión dermohipodérmica y un anillo concéntrico de fibrina hialinizada en la luz, sin leucocitoclasia ni granulomas. Cuatro de las cinco pacientes de la serie original tenían anticuerpos antifosfolípido. Muchos autores la consideran una forma latente, sin nódulos, de poliarteritis nodosa cutánea. El paciente está sistémicamente bien, con ANCA negativos y sin afectación renal. La conducta razonable es estudiar trombofilia y antifosfolípidos, vigilar la evolución a nódulos, úlceras o neuropatía y tratar solo si hay síntomas, porque el curso suele ser lento y benigno.

6

La dermatitis granulomatosa reactiva es un marcador de enfermedad sistémica o de fármaco, y hay que buscar ambos

La dermatitis granulomatosa neutrofílica en empalizada y la dermatitis granulomatosa intersticial se agrupan hoy bajo el término de dermatitis granulomatosa reactiva. Clínicamente son pápulas umbilicadas o costrosas en codos y dorso de manos, placas eritematovioláceas, nódulos y cordones lineales en flancos o axilas (el signo de la cuerda). La histología combina colágeno degenerado basófilo en empalizada, neutrófilos con leucocitoclasia, a veces vasculitis de pequeño vaso y depósitos inmunes. En una revisión sistemática de 458 casos, casi la mitad se asociaba a enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide en una cuarta parte, lupus, vasculitis ANCA), una cuarta parte a fármacos (anti-TNF, IECA, estatinas, antiepilépticos) y una de cada ocho a neoplasias, sobre todo hematológicas. El estudio mínimo incluye factor reumatoide, anti-CCP, ANA, ANCA, hemograma con frotis, proteinograma y revisión de la medicación.

7

Ante una necrosis cutánea que parece vasculitis, la infección y la oclusión van primero

Los infartos cutáneos por embolias de colesterol tras un cateterismo, por mixoma auricular, por calcifilaxis en el paciente en diálisis, por hiperoxaluria o por síndrome antifosfolipídico reproducen la púrpura retiforme y la livedo de una vasculitis. Las infecciones lo hacen todavía mejor: la endocarditis bacteriana y la gonococemia causan vasculitis por inmunocomplejos y émbolos sépticos; el CMV infecta el endotelio; los mucorales, Aspergillus, Fusarium y Pseudomonas invaden la pared vascular y producen escaras en diana; Nocardia imita una granulomatosis con poliangitis y la candidiasis diseminada, una vasculitis leucocitoclástica. Incluso los ANCA pueden ser positivos en la endocarditis. En un paciente inmunodeprimido con lesiones nuevas, el orden correcto es hemocultivos, biopsia con una mitad para cultivo de bacterias, hongos y micobacterias, y ecocardiograma antes de aumentar el corticoide.

8

En Behçet, la clínica decide la intensidad del tratamiento, y el varón joven es el paciente de mayor riesgo

Behçet es una vasculitis de vaso variable que afecta sobre todo a venas, con lesiones mucocutáneas de patrón neutrofílico, trombosis venosas, aneurismas arteriales y pulmonares, uveítis posterior, afectación neurológica parenquimatosa y úlceras intestinales. La mortalidad y la ceguera se concentran en varones con inicio antes de los 40 años. La actualización EULAR de 2025 recomienda colchicina como primera línea para aftas, lesiones cutáneas y artritis; apremilast o inmunosupresores, incluidos los anti-TNF, en la enfermedad mucocutánea refractaria; y glucocorticoides con azatioprina o, cada vez más, anticuerpos monoclonales anti-TNF precoces cuando hay afectación ocular, vascular, neurológica o digestiva. Un ensayo aleatorizado francés mostró más remisiones completas y menos efectos adversos con infliximab que con ciclofosfamida en el Behçet vascular y neurológico grave. La ciclosporina debe evitarse en el neuro-Behçet.

Repaso

Vasculitis linfocíticas, simuladores y Behçet, entidad a entidad

Todas las entidades de la sección, con su presentación, las pruebas que la confirman y el tratamiento vigente en octubre de 2026.

Kawasaki y procesos que imitan una vasculitis cerebral con signos cutáneos

Enfermedad de Kawasaki

IGIV 2 g/kg + AAS
Clínica
Niño, sobre todo menor de cinco años, con fiebre de cinco días o más y al menos cuatro de cinco signos: conjuntivitis bilateral sin secreción, labios fisurados y lengua aframbuesada, exantema polimorfo, edema y eritema de manos y pies con descamación periungueal posterior, y adenopatía cervical mayor de 1,5 cm. Existen formas incompletas, sobre todo en lactantes, y formas del adulto.
Diagnóstico
Es clínico. Apoyan PCR y VSG altas, leucocitosis, anemia, hipoalbuminemia, transaminasas elevadas, piuria estéril y trombocitosis en la segunda semana. El ecocardiograma con puntuación Z coronaria se hace al diagnóstico, a las dos semanas y a las cuatro a seis semanas. Hay que distinguirla del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico asociado a SARS-CoV-2, de la escarlatina y del síndrome de shock tóxico.
Manejo
Inmunoglobulina intravenosa 2 g/kg en 10-12 horas con ácido acetilsalicílico a dosis moderadas o altas hasta 48 horas sin fiebre y después 3-5 mg/kg/día de seis a ocho semanas. En alto riesgo se añade prednisolona 2 mg/kg/día con descenso progresivo. Si persiste la fiebre a las 36 horas: segunda dosis de IGIV, infliximab, ciclosporina o anakinra. Las vacunas vivas se retrasan 11 meses tras la IGIV.

Linfoma intravascular de células B grandes

Biopsia cutánea profunda aleatoria
Clínica
Proliferación de linfocitos B clonales dentro de la luz de vasos pequeños, con predilección por el sistema nervioso y la piel. Las lesiones cutáneas, presentes en torno al 40 % y únicas en una cuarta parte, son telangiectasias, placas induradas violáceas y nódulos dolorosos en piernas que imitan eritema nodoso, tromboflebitis o celulitis; puede haber fiebre, demencia o síndrome hemofagocítico.
Diagnóstico
La LDH y la beta-2-microglobulina suelen estar altas. La biopsia debe incluir hipodermis, porque las células tumorales se ven en capilares de la grasa; cuando no hay lesiones, la biopsia aleatoria de piel aparentemente sana del abdomen o los muslos puede dar el diagnóstico. CD20, CD79a y Ki-67 confirman la naturaleza B. Los ANA positivos pueden inducir a pensar erróneamente en una conectivopatía.
Manejo
Derivación a hematología. El tratamiento es inmunoquimioterapia tipo R-CHOP, con profilaxis o tratamiento del sistema nervioso con metotrexato a dosis altas cuando hay riesgo de afectación central. El retraso diagnóstico es la principal causa de mortalidad, de modo que la sospecha ante fiebre inexplicada con lesiones subcutáneas mal definidas justifica biopsiar pronto.

CADASIL

NOTCH3
Clínica
Arteriopatía autosómica dominante por mutaciones de NOTCH3, que se manifiesta con migraña con aura, ictus lacunares repetidos, alteraciones del ánimo y demencia subcortical en adultos jóvenes y de mediana edad. La piel no suele mostrar lesiones, aunque se han descrito máculas hemorrágicas con inmunofluorescencia directa positiva que, sumadas a accidentes isquémicos transitorios, sugieren erróneamente una vasculitis.
Diagnóstico
La resonancia muestra leucoencefalopatía con afectación de polos temporales y cápsula externa. La biopsia cutánea con microscopía electrónica demuestra material granular osmiófilo en la media de arteriolas, y la inmunotinción de NOTCH3 apoya el diagnóstico; el estudio genético de NOTCH3 es la prueba de elección y permite el consejo familiar.
Manejo
No hay tratamiento modificador. Se controlan los factores de riesgo vascular, se evita el tabaco y se desaconsejan los anticoagulantes sin indicación clara por el riesgo de microsangrados. No responde a inmunosupresión, que no debe iniciarse por una sospecha de vasculitis no confirmada.

Leucoencefalopatía multifocal progresiva y síndrome de encefalopatía posterior reversible

Virus JC; hipertensión
Clínica
La leucoencefalopatía multifocal progresiva es la reactivación del poliomavirus JC en pacientes con lupus, otras conectivopatías o vasculitis, incluso con inmunosupresión leve, y hoy también tras rituximab, natalizumab o micofenolato. Produce déficits focales progresivos sin fiebre. La encefalopatía posterior reversible cursa con cefalea, convulsiones y alteraciones visuales en relación con hipertensión, insuficiencia renal o inmunosupresores como ciclosporina y tacrolimus.
Diagnóstico
En la leucoencefalopatía, resonancia con lesiones de sustancia blanca sin efecto masa ni captación y PCR del virus JC en el líquido cefalorraquídeo. En la encefalopatía posterior, edema vasogénico parietooccipital en la resonancia. Ambas se confunden con una vasculitis cerebral de la enfermedad de base.
Manejo
La regla práctica que subraya el libro sigue vigente: si los síntomas neurológicos atribuidos a la conectivopatía no responden a más inmunosupresión, hay que sospechar leucoencefalopatía y retirar, no aumentar, el tratamiento. En la encefalopatía posterior se controla la presión arterial y se suspende o cambia el fármaco desencadenante.

Angitis primaria del sistema nervioso central y vasculitis cerebral secundaria

Neurología y reumatología
Clínica
En series de referencia, la vasculitis cerebral es primaria en una décima parte de los casos y en el resto forma parte de poliarteritis nodosa, poliangitis microscópica, vasculitis IgA del adulto, granulomatosis con poliangitis, lupus o vasculitis cutánea. Debe considerarse en un paciente con lesiones cutáneas vasculíticas y cefalea, encefalopatía o ictus múltiples.
Diagnóstico
Resonancia con angiografía, punción lumbar con pleocitosis y proteínas altas, y biopsia leptomeníngea en casos seleccionados. Hay que excluir síndrome antifosfolipídico, endocarditis, mixoma, anemia falciforme, Fabry, Sneddon, síndrome de vasoconstricción cerebral reversible y déficit de adenosina desaminasa 2.
Manejo
Corticoides con ciclofosfamida o rituximab en la inducción y mantenimiento prolongado; la enfermedad de vaso pequeño tiende a recidivar y requiere tratamiento durante años, mientras que la de vaso mediano suele ser monofásica. El dermatólogo aporta la biopsia cutánea, que puede ahorrar una biopsia cerebral.

Déficit de adenosina desaminasa 2 (DADA2)

Anti-TNF
Clínica
Enfermedad autoinflamatoria autosómica recesiva por mutaciones de ADA2, descrita después de la edición del libro, que imita una poliarteritis nodosa de inicio infantil: livedo racemosa, nódulos, úlceras, fenómeno de Raynaud, fiebre, ictus lacunares precoces, hepatoesplenomegalia, hipogammaglobulinemia y citopenias.
Diagnóstico
Actividad enzimática de ADA2 en plasma muy baja y estudio genético. Debe pedirse en todo niño o adulto joven con fenotipo de poliarteritis nodosa, ictus de origen no aclarado o livedo racemosa con inflamación sistémica, sobre todo con consanguinidad.
Manejo
Los anti-TNF (etanercept, adalimumab o infliximab) previenen los ictus y controlan la inflamación, uso fuera de ficha técnica. Los corticoides y la ciclofosfamida son poco eficaces. En las formas con fallo medular o inmunodeficiencia se valora trasplante de progenitores hematopoyéticos.

Vasculitis linfocítica: causas y contextos

Vasculitis linfocítica: concepto y patrones histológicos

Biopsia profunda
Clínica
No tiene una clínica propia: puede presentarse como púrpura, máculas pigmentadas, livedo, nódulos, úlceras o lesiones liquenoides. Las lesiones antiguas de muchas vasculitis leucocitoclásticas (granuloma facial, eritema elevatum diutinum, poliarteritis cutánea, vasculitis urticarial) muestran predominio linfocitario, de modo que la cronología de la biopsia condiciona el informe.
Diagnóstico
Infiltrado linfocitario en la pared del vaso con daño mural (fibrina, necrosis o hialinización), no solo perivascular. Se describen patrones angiodestructivo, liquenoide y de endovasculitis. La inmunohistoquímica y el estudio de clonalidad T ayudan a separar linfomas angiocéntricos y papulosis linfomatoide.
Manejo
Tratar la causa y, si no se identifica, emplear pautas de vasculitis cutánea crónica: corticoide tópico potente, colchicina 0,5 mg cada 8-12 horas, dapsona o hidroxicloroquina; corticoides sistémicos solo en brotes extensos o ulcerados.

Vasculitis linfocítica inducida por fármacos y vacunas

Retirada del fármaco
Clínica
Anti-TNF (lesiones purpúricas, nódulos o úlceras, a veces con desmielinización), interferón, bortezomib, imiquimod, AINE tópicos y vacunas (gripe, hepatitis B, carbunco, toxoide tetánico). Desde 2011 se añaden los inhibidores de puntos de control inmunitario, que causan vasculitis de pequeño y gran vaso.
Diagnóstico
Relación temporal, exclusión de la enfermedad de base como causa y mejoría tras la retirada. La biopsia puede mostrar patrón linfocítico, leucocitoclástico o granulomatoso. Con anti-TNF el problema añadido es que la enfermedad tratada también produce vasculitis.
Manejo
Retirar el fármaco cuando sea posible y notificarlo al Sistema Español de Farmacovigilancia. Con anti-TNF, cambiar de diana en vez de cambiar de anti-TNF. Con inhibidores de puntos de control, graduar la toxicidad y coordinar con oncología: las formas cutáneas leves permiten continuar con corticoide tópico.

Vasculitis linfocítica por virus y rickettsias

Serología y PCR
Clínica
El virus de Epstein-Barr, el de la varicela-zóster, el citomegalovirus y el parvovirus B19 tienen tropismo endotelial y pueden inducir expansión clonal T. El parvovirus produce el síndrome papulopurpúrico en guantes y calcetines, a veces con mononeuritis. Las rickettsias y el dengue también dan vasculitis linfocítica con exantema purpúrico y fiebre.
Diagnóstico
Serologías y PCR en sangre y en la biopsia; inclusiones víricas endoteliales en algunos casos de CMV y VVZ. En la fiebre botonosa mediterránea, frecuente en España, la mancha negra y la PCR de Rickettsia conorii en la escara son diagnósticas.
Manejo
Tratamiento etiológico: doxiciclina 100 mg cada 12 horas en rickettsiosis, aciclovir o valaciclovir en la vasculitis por VVZ y ganciclovir intravenoso en la infección grave por CMV del inmunodeprimido. La infección crónica activa por VEB requiere valoración hematológica.

Vasculitis linfocítica en conectivopatías

Lupus, esclerodermia, Sjögren
Clínica
El lupus produce sobre todo vasculopatía trombótica, pero puede dar vasculitis linfocítica pandérmica; la paniculitis lúpica, en mujeres jóvenes, en brazos y tronco, muestra vasculitis linfocítica en un tercio. La esclerodermia profunda, la dermatomiositis, la artritis reumatoide y la enfermedad mixta del tejido conectivo pueden mostrar este patrón, y en raras ocasiones vasculitis eosinofílica.
Diagnóstico
Biopsia profunda con hialinización de la grasa y mucina en la paniculitis lúpica; inmunofluorescencia directa; ANA, anti-ADN, anti-Ro, anti-RNP, complemento y antifosfolípidos. La vasculitis linfocítica puede ser el signo inicial de una conectivopatía indiferenciada.
Manejo
Control de la enfermedad de base con hidroxicloroquina sin superar 5 mg/kg/día de peso real, fotoprotección y, en la paniculitis lúpica, corticoides intralesionales o sistémicos, metotrexato o micofenolato. Evitar biopsias repetidas en zonas de lipoatrofia.

Vasculitis linfocítica paraneoplásica

LLC, tricoleucemia
Clínica
La asociación más frecuente es con la leucemia linfática crónica, a veces con brotes cíclicos; también con otros linfomas, la tricoleucemia, que da patrones leucocitoclástico, linfocítico o de poliarteritis nodosa, y los síndromes mieloproliferativos. Rara vez la leucemia linfática crónica se asocia a vasculitis ANCA sistémica.
Diagnóstico
Hemograma con frotis, citometría de flujo en sangre periférica, proteinograma con inmunofijación, crioglobulinas y LDH. En la biopsia, la inmunohistoquímica distingue infiltrado reactivo de infiltración leucémica específica.
Manejo
Tratar la neoplasia es lo que controla la vasculitis; entre tanto, corticoide tópico o sistémico breve. En pacientes con leucemia linfática crónica en tratamiento con inhibidores de BTK conviene recordar que estos fármacos también producen púrpura y equimosis por disfunción plaquetaria, no por vasculitis.

Liquen escleroso, mastopatía diabética y vasculitis linfocíticas hereditarias

Formas infrecuentes
Clínica
En el liquen escleroso vulvar y peneano son frecuentes el infiltrado perivascular y la vasculitis linfocítica franca, concéntrica en el pene y subendotelial en la vulva. La mastopatía diabética, sobre todo en diabetes tipo 1, se presenta como una masa subareolar dura con ductitis, lobulitis y a veces vasculitis linfocíticas. El síndrome linfoproliferativo ligado al X y una forma autosómica dominante ligada a 6q26-q27 son las formas hereditarias.
Diagnóstico
La mastopatía diabética exige ecografía, mamografía y biopsia con aguja gruesa para excluir carcinoma y linfoma. El síndrome linfoproliferativo ligado al X se confirma con estudio de SH2D1A y respuesta anómala al virus de Epstein-Barr.
Manejo
Liquen escleroso: propionato de clobetasol 0,05 % diario durante tres meses y mantenimiento. Mastopatía diabética: observación tras descartar malignidad, recidiva en un tercio. El síndrome linfoproliferativo ligado al X se trata con trasplante de progenitores hematopoyéticos.

Pitiriasis liquenoide, arteritis linfocíticas y dermatitis granulomatosa reactiva

Pitiriasis liquenoide aguda varioliforme (PLEVA)

Eritromicina o doxiciclina, UVB
Clínica
Brotes de pápulas eritematosas edematosas que se vesiculan, se costran con centro hemorrágico o necrótico y curan con cicatrices varioliformes, en tronco y raíz de miembros, en niños y adultos jóvenes. Puede haber fiebre, malestar y artralgias al inicio. Coexiste con lesiones de pitiriasis liquenoide crónica.
Diagnóstico
Biopsia con dermatitis de interfase vacuolar, queratinocitos necróticos, paraqueratosis, hematíes extravasados e infiltrado CD8 denso en cuña. La inmunofluorescencia puede mostrar IgM, C3 o fibrina en vasos. Se buscan desencadenantes (VEB, CMV, VVZ, VIH, toxoplasma, estreptococo) y, en adultos, se valora clonalidad T por el diagnóstico diferencial con papulosis linfomatoide y micosis fungoide.
Manejo
En niños, eritromicina 30-50 mg/kg/día en tres o cuatro tomas durante uno o dos meses; en mayores de ocho años y adultos, doxiciclina 100 mg/12 h o minociclina. UVB de banda estrecha en las formas persistentes. Metotrexato 7,5-20 mg semanales con ácido fólico en casos refractarios, fuera de ficha técnica.

Pitiriasis liquenoide crónica

UVB de banda estrecha
Clínica
Pápulas pequeñas rojo-parduscas con una escama adherente central en oblea que se desprende entera, en brotes durante meses o años, con máculas hipopigmentadas residuales muy visibles en fototipos oscuros. No se confunde con vasculitis, pero sí con psoriasis en gotas, liquen plano o pitiriasis rosada.
Diagnóstico
Dermatitis de interfase leve con paraqueratosis focal y escasos hematíes extravasados. En adultos con lesiones persistentes y extensas, la biopsia repetida y el estudio de clonalidad ayudan a descartar micosis fungoide, con la que se han descrito casos de transición.
Manejo
UVB de banda estrecha, con tasas de aclaramiento en torno al 70-90 % en series pediátricas, exposición solar controlada, corticoides o inhibidores de calcineurina tópicos para el prurito y antibióticos macrólidos o tetraciclinas como en la PLEVA. Seguimiento clínico en adultos.

Enfermedad de Mucha-Habermann febril ulceronecrótica

Ingreso, corticoide + metotrexato
Clínica
Variante grave, más frecuente en varones jóvenes, a menudo sin pitiriasis liquenoide previa: úlceras necróticas grandes y confluentes con fiebre alta, mialgias, astenia, adenopatías, afectación mucosa, diarrea, neumonitis o síntomas neuropsiquiátricos. La sobreinfección bacteriana y la sepsis son la causa principal de muerte.
Diagnóstico
Biopsia con necrosis fibrinoide de vasos profundos, trombos, necrosis de folículos y glándulas ecrinas; hemograma, PCR, VSG, LDH, CK, función hepática y renal, hemocultivos y cultivo de úlceras, serologías de VVZ, CMV y VEB, y estudio de clonalidad T, porque el reordenamiento monoclonal empeora el pronóstico.
Manejo
Ingreso, cuidados de quemado, antibióticos según cultivo, corticoide sistémico a dosis moderadas combinado precozmente con metotrexato o ciclosporina; IGIV en formas fulminantes o con contraindicación de inmunosupresión. Antivíricos si hay infección por herpesvirus documentada. Coordinación con hematología si la clonalidad es dominante.

Arteritis macular

Biopsia profunda, observación
Clínica
Máculas hiperpigmentadas asintomáticas o algo pruriginosas en miembros inferiores y a veces tronco, con ligera induración y disposición lineal o reticulada, sin nódulos, sin úlceras y sin dolor. El paciente está sistémicamente bien.
Diagnóstico
Biopsia en huso hasta la grasa: infiltrado linfocitario, a veces con células plasmáticas, alrededor y dentro de la pared de arterias pequeñas de dermis profunda o hipodermis, anillo de fibrina y estrechamiento luminal con lámina elástica conservada. ANCA negativos, sin afectación renal. Se pide estudio de antifosfolípidos.
Manejo
Como forma latente de poliarteritis nodosa cutánea, se vigila la aparición de nódulos, úlceras o neuropatía. Los casos sintomáticos se tratan con corticoide tópico potente, pentoxifilina 400 mg cada 8-12 horas o ácido acetilsalicílico a dosis bajas; los corticoides sistémicos rara vez son necesarios.

Arteritis linfocítica trombofílica

Antifosfolípidos, AAS
Clínica
Descrita en 2008 en mujeres jóvenes con pigmentación parcheada y reticulada progresiva en las piernas, livedo racemosa e induraciones subcutáneas sutiles; ocasionalmente dolor o fenómeno de Raynaud. Se discute si es la misma entidad que la arteritis macular.
Diagnóstico
Infiltrado linfocítico en la pared muscular de arterias pequeñas de la unión dermohipodérmica con anillo concéntrico de fibrina hialinizada y escasos neutrófilos. Anticuerpos antifosfolípido en la mayoría, a veces factor V Leiden; ANA y VSG pueden estar discretamente elevados.
Manejo
Estudio completo de trombofilia; antiagregación con ácido acetilsalicílico 100 mg diarios si hay antifosfolípidos, y anticoagulación solo si hay trombosis. Diagnóstico diferencial con poliarteritis nodosa cutánea, síndrome de Sneddon y vasculopatía livedoide. Seguimiento anual por la posible evolución a síndrome antifosfolipídico.

Dermatitis granulomatosa neutrofílica en empalizada y dermatitis granulomatosa intersticial

Buscar enfermedad sistémica
Clínica
Pápulas umbilicadas o costrosas simétricas en codos, dedos y dorso de manos; placas urticadas tempranas que se vuelven firmes, violáceas o anulares; nódulos subcutáneos y cordones lineales en flancos o axilas. La artritis reumatoide es la enfermedad asociada más frecuente, seguida de lupus, vasculitis ANCA, granulomatosis eosinofílica, enfermedad inflamatoria intestinal y neoplasias hematológicas.
Diagnóstico
Histiocitos en empalizada alrededor de colágeno degenerado basófilo con restos neutrofílicos y a veces vasculitis leucocitoclástica en la mitad; fibrosis en lesiones antiguas. Analítica: factor reumatoide, anti-CCP, ANA, anti-ADN, ANCA, hemograma con frotis, proteinograma y serologías de hepatitis.
Manejo
Tratar la enfermedad de base. Corticoide tópico o intralesional en formas localizadas; dapsona 50-100 mg/día tras determinar G6PD, hidroxicloroquina o colchicina; prednisona en formas extensas. La dapsona no se comercializa en España y se obtiene como medicamento extranjero.

Reacción granulomatosa intersticial por fármacos

Retirada del fármaco
Clínica
Placas eritematovioláceas anulares en pliegues, cara interna de muslos y tronco, a veces con fotodistribución, que aparecen semanas o meses tras iniciar anti-TNF, IECA, antagonistas del calcio, estatinas, antiepilépticos, antihistamínicos o inhibidores de puntos de control. Puede coexistir con la enfermedad que motivó el anti-TNF.
Diagnóstico
Infiltrado histiocitario intersticial con dermatitis de interfase, atipia linfocitaria leve y eosinófilos, con menos degeneración de colágeno que la forma asociada a enfermedad sistémica. La distinción con la dermatitis granulomatosa reactiva de la artritis reumatoide a veces solo se logra retirando el fármaco.
Manejo
Retirada o sustitución del fármaco sospechoso, con resolución en semanas o meses. Corticoide tópico potente mientras tanto. Si el anti-TNF es imprescindible, cambiar a otra diana terapéutica.

Vasculitis como componente de otras enfermedades sistémicas

Vasculitis en el síndrome de Sjögren primario

Crioglobulinas, C4
Clínica
Púrpura palpable en piernas, lesiones urticariales o maculopápulas eritematosas, casi siempre en mujeres. En una serie de Barcelona de 558 pacientes, el 9 % tenía vasculitis cutánea: crioglobulinémica en 14, urticarial en 11 y púrpura sin crioglobulinas en el resto. También púrpura hipergammaglobulinémica de Waldenström, livedo, lupus cutáneo subagudo y piel seca.
Diagnóstico
Biopsia con vasculitis leucocitoclástica en el 95 %. La vasculitis se asocia a artritis, neuropatía periférica, Raynaud, afectación renal, ANA, anti-Ro y factor reumatoide. Crioglobulinas, C3 y C4: la hipocomplementemia y la crioglobulinemia predicen linfoma y muerte.
Manejo
Púrpura aislada: medidas generales y colchicina o hidroxicloroquina. Vasculitis crioglobulinémica o con afectación sistémica: corticoides y rituximab 375 mg/m² semanal cuatro dosis o 1 g dos dosis, uso fuera de ficha técnica. Vigilancia de linfoma con proteinograma y exploración ganglionar periódica.

Fibrosis quística, sarcoidosis necrotizante y policondritis recidivante

Formas raras
Clínica
La fibrosis quística da vasculitis episódica de piernas en brotes de unas dos semanas ligados a exacerbaciones respiratorias, con artralgias y a veces afectación renal o neurológica. La granulomatosis sarcoidea necrotizante simula una granulomatosis con poliangitis pulmonar y puede dar lesiones cutáneas. La policondritis recidivante se asocia a vasculitis leucocitoclástica y a veces linfocítica.
Diagnóstico
Biopsia cutánea con vasculitis leucocitoclástica y C3 en la inmunofluorescencia en la fibrosis quística; inmunocomplejos, crioglobulinas o factor reumatoide en algunos casos. En la policondritis, valorar síndrome mielodisplásico y VEXAS en varones mayores con condritis y lesiones neutrofílicas.
Manejo
Tratar la exacerbación infecciosa y revisar los antibióticos en la fibrosis quística; corticoides breves si es extensa. Sarcoidosis y policondritis siguen las pautas de su enfermedad de base, con derivación a neumología o reumatología.

Síndrome hipereosinofílico

Imatinib; mepolizumab 300 mg/4 semanas
Clínica
Eosinofilia persistente de 1.500/µl o más con daño orgánico. En la piel: prurito, urticaria, angioedema, pápulas, eccema, úlceras mucosas, vasculitis eosinofílica con Raynaud y gangrena digital o microtrombos sin vasculitis. Las formas mieloproliferativas cursan con esplenomegalia, trombopenia y miocardiopatía.
Diagnóstico
Hemograma, triptasa, vitamina B12, troponina y ecocardiograma; búsqueda del reordenamiento FIP1L1-PDGFRA en sangre por FISH o RT-PCR y de otros reordenamientos de PDGFRB, FGFR1 o JAK2; citometría para clones T aberrantes en la variante linfocítica. Excluir parásitos, fármacos y granulomatosis eosinofílica con poliangitis.
Manejo
FIP1L1-PDGFRA positivo: imatinib 100-400 mg/día, con remisiones casi constantes. Resto: prednisona como primera línea y mepolizumab 300 mg subcutáneo cada cuatro semanas como ahorrador de corticoides, autorizado en la UE para el síndrome hipereosinofílico; hidroxiurea o interferón alfa en formas refractarias. Urgencia si hay afectación cardiaca.

Déficit de alfa-1-antitripsina

Fenotipo Pi
Clínica
Además de la paniculitis necrótica supurativa de tronco y raíz de miembros, el déficit grave se asocia a vasculitis necrotizante sistémica: en una serie de ocho pacientes, seis tenían un patrón de poliangitis microscópica, con vasculitis cutánea y afectación renal o articular y mortalidad elevada por insuficiencia renal.
Diagnóstico
Concentración sérica de alfa-1-antitripsina y fenotipo o genotipo (PiZZ, PiSZ); ANCA, con frecuencia anti-PR3, ya que el déficit favorece las vasculitis ANCA por PR3. Biopsia profunda en la paniculitis.
Manejo
Tratamiento de la vasculitis según las recomendaciones de vasculitis ANCA; en la paniculitis, dapsona o doxiciclina y, en casos graves, tratamiento sustitutivo intravenoso con alfa-1-antitripsina, uso fuera de ficha técnica. Consejo genético, abandono del tabaco y control hepático y pulmonar.

Enfermedades autoinflamatorias: fiebre mediterránea familiar, hiper-IgD y PFAPA

Colchicina 1-2 mg/día
Clínica
La fiebre mediterránea familiar cursa con fiebre, serositis y eritema erisipeloide; la vasculitis IgA es mucho más frecuente en estas familias y la poliarteritis nodosa aparece en torno al 1 %, a veces con hematoma perirrenal. En el síndrome de hiper-IgD hay depósitos de IgD y vasculitis IgA; en el PFAPA se ha descrito vasculitis linfocítica.
Diagnóstico
Estudio genético de MEFV y MVK, mevalonato en orina durante la crisis, reactantes en crisis y entre crisis, y biopsia de las lesiones vasculíticas. Un niño con vasculitis IgA recurrente de origen mediterráneo debe estudiarse para fiebre mediterránea familiar.
Manejo
Colchicina 1-2 mg/día en la fiebre mediterránea familiar, con anakinra o canakinumab en resistentes; en el hiper-IgD y los síndromes periódicos asociados a criopirina, bloqueo de IL-1. La amigdalectomía o la prednisona en dosis única en crisis controlan el PFAPA.

Hemopatías, Wiskott-Aldrich y síndrome de Gardner-Diamond

Formas asociadas
Clínica
La vasculitis paraneoplásica se asocia sobre todo a neoplasias hematológicas, por paraproteínas, crioglobulinas o autoanticuerpos. El síndrome de Wiskott-Aldrich asocia vasculitis leucocitoclástica, aortitis o arteritis mesentérica y renal a eccema, trombopenia con plaquetas pequeñas e infecciones. El síndrome de sensibilización autoeritrocitaria produce equimosis dolorosas tras estrés y se ha descrito con vasculitis cutánea.
Diagnóstico
Proteinograma con inmunofijación, cadenas ligeras libres, crioglobulinas y estudio de médula ósea según el caso. Wiskott-Aldrich: volumen plaquetario bajo y estudio genético de WAS. Gardner-Diamond: diagnóstico de exclusión con valoración psiquiátrica.
Manejo
Tratamiento de la hemopatía de base. En Wiskott-Aldrich, trasplante de progenitores y, como alternativa, terapia génica autóloga (etuvetidigén autotemcel, aprobada por la Comisión Europea en enero de 2026; disponibilidad en España sin confirmar). Gardner-Diamond: abordaje psicológico.

Oclusión microvascular e infecciones que simulan vasculitis

Embolias de colesterol y de mixoma

Biopsia profunda
Clínica
Livedo, dedos azules con pulsos conservados, púrpura retiforme y úlceras en piernas días o semanas después de un cateterismo, cirugía vascular, anticoagulación o fibrinólisis, en pacientes con aterosclerosis; con frecuencia insuficiencia renal y eosinofilia. El mixoma auricular produce lesiones acrales embólicas, fiebre y soplo, y puede simular una vasculitis cerebral.
Diagnóstico
Biopsia en huso profunda de una zona de livedo con hendiduras biconvexas de colesterol en arteriolas. Eosinofilia, complemento bajo y fallo renal apoyan el diagnóstico. Ecocardiograma transtorácico o transesofágico para mixoma.
Manejo
Estatina, antiagregación, control de la presión arterial y evitar nuevas manipulaciones endovasculares; los corticoides no han demostrado beneficio claro. El mixoma se reseca quirúrgicamente.

Calcifilaxis (arteriolopatía urémica calcificante)

Tiosulfato sódico (fuera de ficha)
Clínica
Placas violáceas muy dolorosas con livedo y púrpura retiforme que evolucionan a escaras negras, en zonas de grasa abundante (muslos, abdomen) o distales, en pacientes en diálisis, aunque también sin insuficiencia renal (obesidad, warfarina, hiperparatiroidismo, corticoides). La mortalidad al año supera el 50 %.
Diagnóstico
Calcificación de la media de arteriolas hipodérmicas con trombosis y paniculitis; la tinción de von Kossa o el rojo de alizarina ayudan. Calcio, fósforo, PTH, albúmina, proteínas C y S. La biopsia es controvertida en lesiones distales por el riesgo de nuevas úlceras; la radiografía de partes blandas puede mostrar calcificación vascular reticulada.
Manejo
Equipo con nefrología: tiosulfato sódico 25 g intravenoso tras cada diálisis, uso fuera de ficha técnica; retirada de warfarina y suplementos de calcio y vitamina D, cinacalcet o paratiroidectomía si procede, analgesia intensa, curas y desbridamiento selectivo, y prevención de la sepsis.

Tromboangitis obliterante, hiperoxaluria e hiperhomocisteinemia

Abandono absoluto del tabaco
Clínica
La enfermedad de Buerger afecta a arterias y venas pequeñas y medianas de fumadores jóvenes con claudicación distal, úlceras digitales, Raynaud y tromboflebitis migratoria. La hiperoxaluria primaria produce acrocianosis, livedo y gangrena; la hiperhomocisteinemia por homocigosis MTHFR C677T predispone al daño endotelial y a la trombosis.
Diagnóstico
Buerger: criterios clínicos, arteriografía con oclusiones segmentarias y colaterales en sacacorchos, y exclusión de ateroma, embolia, conectivopatía y trombofilia. Oxalato en orina y plasma, estudio genético de AGXT. Homocisteína plasmática.
Manejo
La abstinencia total del tabaco, incluido el cigarrillo electrónico y el cannabis, es el único tratamiento eficaz en Buerger; iloprost intravenoso en isquemia crítica. Hiperoxaluria: hiperhidratación, citrato, piridoxina y lumasirán. Hiperhomocisteinemia: ácido fólico, B6 y B12.

Endocarditis, gonococemia e infecciones con vasculitis por inmunocomplejos

Hemocultivos antes del corticoide
Clínica
Púrpura palpable, nódulos de Osler, lesiones de Janeway, hemorragias en astilla y pústulas hemorrágicas acrales con fiebre y artritis. Estreptococos, estafilococos, Neisseria, espiroquetas, Yersinia, salmonela, micobacterias, hepatitis B y C, VIH, parvovirus B19 y gripe figuran entre las causas documentadas de vasculitis.
Diagnóstico
Tres hemocultivos, ecocardiograma transesofágico, cultivo de las pústulas y PCR de N. gonorrhoeae en muestras genitales, rectales y faríngeas. Los ANCA, sobre todo anti-PR3, y el factor reumatoide pueden ser positivos en la endocarditis y no deben llevar a diagnosticar una vasculitis primaria.
Manejo
Antibioterapia dirigida, que resuelve la vasculitis sin inmunosupresores. En la gonococemia, ceftriaxona 1 g diaria intravenosa durante siete días según las pautas europeas vigentes, con estudio de contactos y de otras infecciones de transmisión sexual.

CMV, VIH y herpesvirus

Ganciclovir intravenoso
Clínica
El CMV tiene especial afinidad por el endotelio, sobre todo de los injertos, y produce úlceras, púrpura y trombosis en trasplantados e inmunodeprimidos. El VIH se ha asociado con vasculitis leucocitoclástica, poliarteritis nodosa cutánea, vasculitis IgA, eritema elevatum diutinum y vasculitis eosinofílica, aunque parte se debe a fármacos o a infecciones oportunistas.
Diagnóstico
Biopsia con inmunohistoquímica para CMV en células endoteliales, PCR de CMV en sangre y tejido, carga viral y CD4 en el VIH. En la vasculitis por VVZ, PCR en la biopsia aunque no haya lesiones epidérmicas.
Manejo
Ganciclovir 5 mg/kg intravenoso cada 12 horas en la vasculitis por CMV del inmunodeprimido, con ajuste renal; tratamiento antirretroviral eficaz en el VIH; aciclovir intravenoso en la vasculopatía por VVZ.

Hongos angioinvasivos, Nocardia y candidiasis diseminada

Biopsia con cultivo
Clínica
Mucorales, Aspergillus y Fusarium producen infartos cutáneos en diana con centro necrótico negro y halo violáceo en neutropénicos, trasplantados, diabéticos con cetoacidosis y pacientes con dosis altas de corticoides. Nocardia simula una granulomatosis con poliangitis y la candidiasis diseminada imita una vasculitis leucocitoclástica con pápulas purpúricas.
Diagnóstico
Biopsia profunda con una mitad para histología con PAS y Grocott y otra para cultivo micológico y bacteriano; el examen en fresco o la impronta de la biopsia permiten un diagnóstico de cabecera. Hemocultivos, beta-D-glucano, galactomanano y TC de senos y tórax.
Manejo
Urgencia: anfotericina B liposomal 5-10 mg/kg/día en mucormicosis con desbridamiento quirúrgico amplio, voriconazol en aspergilosis y fusariosis, equinocandina en candidiasis, trimetoprim-sulfametoxazol en nocardiosis. Reducir la inmunosupresión y no confundir la infección con un brote de vasculitis.

Enfermedad de Behçet

Aftas orales y genitales

Colchicina; apremilast 30 mg/12 h
Clínica
Aftas orales recurrentes, menores, mayores o herpetiformes, presentes por definición en casi todos los pacientes. Las úlceras genitales, en alrededor del 90 % en series de Turquía, asientan en escroto y pene en el varón y en labios mayores y menores en la mujer; son dolorosas, profundas y dejan cicatriz, un dato muy útil para el diagnóstico retrospectivo.
Diagnóstico
Exclusión de herpes simple (PCR), enfermedad inflamatoria intestinal, celiaquía, déficit de hierro, B12 o folato, neutropenia cíclica, VIH, fármacos, síndrome de Sweet, PFAPA y, en el adulto con aftas y condritis, VEXAS o haploinsuficiencia de A20 en formas familiares precoces.
Manejo
Corticoides tópicos o intralesionales, sucralfato y enjuagues de betametasona o dexametasona en brotes. Colchicina 1-2 mg/día como prevención, sobre todo eficaz en lesiones genitales y eritema nodoso en mujeres. Apremilast 30 mg cada 12 horas, con escalada de cinco días, si las aftas orales persisten; es la indicación autorizada en la UE para adultos candidatos a tratamiento sistémico.

Lesiones papulopustulosas y eritema nodoso del Behçet

Colchicina, dapsona
Clínica
Pústulas no foliculares estériles sobre base eritematosa en tronco, brazos y piernas, fuera de la distribución del acné, en el 55-83 % de los pacientes y más en varones; y nódulos tipo eritema nodoso en el 44-62 %, más en mujeres, que a diferencia del eritema nodoso común se ulceran, dejan cicatriz o pigmentación. También lesiones tipo Sweet, pioderma gangrenoso, púrpura palpable, pápulas acrales purpúricas y abscesos.
Diagnóstico
Biopsia de pústula no folicular reciente: reacción vascular neutrofílica o vasculitis leucocitoclástica, a veces IgM vascular. En los nódulos: vasculitis linfocítica o neutrofílica, flebitis o arteriolitis en la hipodermis, a diferencia de la paniculitis septal sin vasculitis del eritema nodoso común.
Manejo
Colchicina; dapsona 100 mg/día tras determinar G6PD, eficaz en ensayo controlado y que también inhibe la patergia; apremilast o anti-TNF en enfermedad refractaria. Los nódulos con trombosis venosa asociada exigen buscar trombosis profunda.

Fenómeno de patergia

Lectura a las 48 horas
Clínica
Respuesta inflamatoria desproporcionada a traumatismos mínimos como venopunciones, inyecciones o incisiones quirúrgicas, con pápula o pústula en 24-48 horas que puede evolucionar a una úlcera indistinguible del pioderma gangrenoso. Es más frecuente en varones y en poblaciones mediterráneas y de Oriente Medio que en el norte de Europa.
Diagnóstico
Prueba de patergia con aguja estéril de calibre 20-21 introducida oblicuamente en el antebrazo, leída por el médico a las 24-48 horas: una pápula o pústula se considera positiva. Positividad en torno al 40 % en series turcas, menor con agujas desechables finas y en europeos; otras dermatosis neutrofílicas también la presentan.
Manejo
Minimizar procedimientos invasivos, preferir suturas atraumáticas y considerar profilaxis con colchicina o corticoides en cirugías programadas. La dapsona reduce la respuesta de patergia.

Afectación ocular: uveítis y vasculitis retiniana

Anti-TNF monoclonal precoz
Clínica
Panuveítis o uveítis posterior por vasculitis retiniana oclusiva, en el 30-45 % de los pacientes y más grave en varones jóvenes; la uveítis anterior con hipopión es muy sugestiva aunque rara. Sin tratamiento conduce a la ceguera en una proporción importante de varones a los diez años del inicio.
Diagnóstico
Exploración oftalmológica con lámpara de hendidura, fondo de ojo y angiografía fluoresceínica, incluso en pacientes asintomáticos al diagnóstico y de forma periódica. La uveítis con vasculitis retiniana grave no es propia de otras vasculitis.
Manejo
Azatioprina 2,5 mg/kg/día con corticoides sistémicos, y anti-TNF monoclonal (infliximab 5 mg/kg o adalimumab 80 mg seguido de 40 mg cada dos semanas, este último autorizado en uveítis no infecciosa) o interferón alfa en la afectación grave o refractaria. Evitar corticoides sistémicos en monoterapia.

Behçet vascular

Inmunosupresión antes que anticoagulación
Clínica
La afectación vascular aumenta del 30 % al inicio a casi la mitad a lo largo de la enfermedad, sobre todo en varones. Predominan las trombosis venosas, siete veces más que las arteriales: trombosis venosa profunda de piernas, tromboflebitis superficial, cava, suprahepáticas (Budd-Chiari) y senos durales. Los aneurismas de arteria pulmonar, aorta abdominal y arterias periféricas son la complicación más letal.
Diagnóstico
Ecografía Doppler, angio-TC o angiorresonancia de tórax ante hemoptisis, que en un Behçet sugiere aneurisma pulmonar antes que tromboembolia. Factor V Leiden y mutación de protrombina amplifican el riesgo trombótico. La combinación de hemoptisis y trombosis venosa sin otra explicación es muy sugestiva.
Manejo
La trombosis es inflamatoria: glucocorticoides con azatioprina o ciclofosfamida, o anti-TNF monoclonal en casos graves; infliximab superó a ciclofosfamida en remisión completa a las 22 semanas. La anticoagulación solo tras descartar aneurismas pulmonares. Los aneurismas sangrantes se tratan con embolización endovascular.

Neuro-Behçet

Evitar ciclosporina
Clínica
La forma parenquimatosa, sobre todo troncoencefálica, cursa con cefalea, síndrome piramidal, disartria y alteraciones conductuales; la no parenquimatosa es la trombosis de senos venosos durales con hipertensión intracraneal. Frecuencia en torno al 3-9 % según las series, y mayor gravedad en varones.
Diagnóstico
Resonancia magnética con lesiones troncoencefálicas y diencefálicas, líquido cefalorraquídeo con pleocitosis neutrofílica o linfocítica y proteínas elevadas, y angiorresonancia venosa. Hay que diferenciarlo de esclerosis múltiple, neuro-Sweet, infecciones y neurotoxicidad por ciclosporina.
Manejo
Pulsos de metilprednisolona seguidos de prednisona con azatioprina o, en formas graves o recidivantes, infliximab. La ciclosporina está contraindicada porque puede inducir o simular un neuro-Behçet. Trombosis de senos: corticoides y anticoagulación durante un tiempo limitado.

Behçet intestinal y articular

Anti-TNF; colchicina
Clínica
Úlceras profundas en ileon terminal y ciego que se perforan o sangran, con menos lesiones perianales y reactantes más modestos que en la enfermedad de Crohn. La artritis es una oligoartritis asimétrica, migratoria y no erosiva de rodillas, tobillos y muñecas en el 30-40 %.
Diagnóstico
Ileocolonoscopia con biopsias y entero-RM; la distinción con Crohn puede ser difícil y los anticuerpos anti-Saccharomyces se encuentran en ambas. La afectación renal es rara, una diferencia útil frente a otras vasculitis.
Manejo
5-ASA y azatioprina en formas leves y moderadas; anti-TNF monoclonal y, si hay perforación o hemorragia masiva, cirugía. Artritis: colchicina como primera línea, con azatioprina, interferón o anti-TNF en formas recurrentes.

Aftosis compleja y formas incompletas

Seguimiento
Clínica
Pacientes con aftas orales graves, casi continuas, o con aftas orales y genitales sin otros criterios, y pacientes con úlceras genitales graves no infecciosas que niegan aftas orales. Pueden representar formas frustradas de Behçet o evolucionar hacia la forma completa con el tiempo.
Diagnóstico
Criterios internacionales de 2014 para comprobar si se alcanzan cuatro puntos; exclusión de causas carenciales, intestinales, infecciosas e inmunodeficiencias. Considerar haploinsuficiencia de A20 (TNFAIP3) en niños con aftas orogenitales familiares y fiebre, y VEXAS en varones mayores.
Manejo
Colchicina, apremilast o talidomida 50-100 mg/día en casos muy refractarios, esta última con programa de prevención de embarazo, vigilancia de neuropatía y uso fuera de ficha técnica. Revisión periódica de ojos y síntomas vasculares, porque la clasificación puede cambiar.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Las comparaciones que más a menudo cambian el diagnóstico o la elección de tratamiento.

Enfermedad de Behçet frente a aftosis recurrente simple

Aftas
Frecuentes, múltiples, mayores o herpetiformes, a veces continuas frente a pocas aftas menores con intervalos libres
Úlceras genitales
Profundas, dolorosas y con cicatriz en escroto o labios frente a ausentes
Piel
Pústulas no foliculares, nódulos tipo eritema nodoso que se ulceran, patergia frente a piel normal
Ojo y vasos
Uveítis, vasculitis retiniana, trombosis venosas o aneurismas frente a ninguna afectación
Criterios de 2014
Cuatro puntos o más frente a dos puntos solo por las aftas orales
Conducta
Colchicina, apremilast o inmunosupresión según órgano y revisión oftalmológica frente a tratamiento tópico y estudio carencial

Nódulos del Behçet frente a eritema nodoso común

Evolución
Pueden ulcerarse y dejar cicatriz o pigmentación frente a resolución sin secuelas en tres a seis semanas
Histología
Vasculitis linfocítica o neutrofílica, flebitis o arteriolitis con microabscesos frente a paniculitis septal sin vasculitis
Contexto
Aftas orogenitales, pústulas, patergia y trombosis frente a estreptococia, sarcoidosis, embarazo, anticonceptivos o enfermedad inflamatoria intestinal
Relación con trombosis
Puede coexistir con tromboflebitis y trombosis profunda frente a ausencia de trombosis
Tratamiento
Colchicina, dapsona y control de la enfermedad sistémica frente a reposo, AINE y yoduro potásico

PLEVA frente a papulosis linfomatoide

Lesiones
Pápulas pequeñas que se necrosan y dejan cicatriz varioliforme frente a pápulas y nódulos mayores, a menudo agrupados, que se ulceran y regresan en semanas
Edad
Niños y adultos jóvenes frente a adultos de mediana edad, aunque también niños
Infiltrado
Linfocitos T CD8 pequeños sin atipia frente a células grandes CD30 positivas atípicas
Clonalidad
A veces clonal, sin valor pronóstico aislado frente a clonal con frecuencia y riesgo de linfoma asociado del 10-20 %
Seguimiento
Clínico hasta la remisión frente a vigilancia indefinida de micosis fungoide, linfoma anaplásico y Hodgkin
Tratamiento
Macrólidos o tetraciclinas y UVB frente a observación, metotrexato a dosis bajas o fototerapia

Arteritis macular o linfocítica trombofílica frente a poliarteritis nodosa cutánea

Lesión primaria
Mácula pigmentada reticulada frente a nódulo doloroso con livedo racemosa y úlceras
Síntomas
Asintomática o con prurito leve frente a dolor, mialgias, neuropatía y fiebre en brotes
Histología
Infiltrado linfocitario y anillo de fibrina hialinizada sin leucocitoclasia frente a necrosis fibrinoide neutrofílica de arterias en fases agudas
Laboratorio
Antifosfolípidos con frecuencia frente a ASLO elevada, VHB o déficit de ADA2 a descartar
Curso
Lento, estable durante años frente a recidivante con riesgo de neuropatía y úlceras
Tratamiento
Observación, AAS o pentoxifilina frente a AINE, colchicina, dapsona, corticoides o metotrexato

Enfermedad de Kawasaki frente a síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico

Edad
Sobre todo menores de cinco años frente a escolares y adolescentes
Desencadenante
Desconocido, en brotes estacionales frente a infección por SARS-CoV-2 dos a seis semanas antes
Clínica
Signos mucocutáneos clásicos y adenopatía cervical frente a dolor abdominal, vómitos, shock y disfunción miocárdica
Laboratorio
Trombocitosis en la segunda semana frente a linfopenia, trombopenia y troponina y péptido natriurético muy elevados
Corazón
Aneurismas coronarios frente a disfunción ventricular, aunque también puede haber dilatación coronaria
Tratamiento
IGIV y AAS, con corticoide en alto riesgo frente a IGIV con metilprednisolona y anakinra si es refractario

Vasculitis verdadera frente a simulador oclusivo o infeccioso

Morfología
Púrpura palpable, nódulos o urticaria frente a púrpura retiforme no inflamatoria, escaras en diana o dedos azules
Desencadenante
Fármaco, infección o enfermedad autoinmune frente a cateterismo, diálisis, anticoagulación, neutropenia o inmunosupresión
Histología
Inflamación de la pared con fibrina frente a trombos sin inflamación, cristales de colesterol, calcificación o hifas
Laboratorio
Complemento, crioglobulinas y ANCA frente a hemocultivos, cultivo tisular, antifosfolípidos y función renal
Error que se evita
Infratratar una vasculitis sistémica frente a inmunosuprimir una infección o una embolia
Tratamiento
Inmunosupresión escalonada frente a antimicrobianos, desbridamiento, estatinas o tiosulfato
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Situaciones frecuentes en consulta de dermatología y cómo las resolvería con el capítulo y la evidencia actual.

SiUn niño de tres años con seis días de fiebre, exantema morbiliforme, conjuntivitis bilateral sin secreción, labios fisurados y edema indurado de manos y pies

Lo trataría como una enfermedad de Kawasaki hasta demostrar lo contrario y lo derivaría ese mismo día a urgencias de pediatría, no a una cita programada. Pediría hemograma, PCR, VSG, albúmina, transaminasas, sodio, sedimento urinario y PCR de SARS-CoV-2 con serología para considerar el síndrome inflamatorio multisistémico. El ecocardiograma con puntuación Z coronaria debe hacerse al ingreso. El tratamiento estándar es inmunoglobulina intravenosa 2 g/kg en 10-12 horas con ácido acetilsalicílico, y si es menor de un año, tiene PCR muy alta, hipoalbuminemia, transaminasas elevadas o ya hay dilatación coronaria, añadiría prednisolona 2 mg/kg/día con descenso progresivo tras normalizarse la PCR. Recordaría a la familia evitar el ibuprofeno, vacunarse de gripe por el riesgo de síndrome de Reye y retrasar las vacunas vivas once meses. Ecocardiograma de control a las dos y seis semanas.

SiUn varón de 24 años, de familia de origen turco, con aftas orales casi continuas, dos episodios de úlcera escrotal con cicatriz y pústulas en espalda y piernas

Aplicaría los criterios internacionales de 2014: aftas orales y genitales suman cuatro puntos y las lesiones cutáneas añaden uno, de modo que el diagnóstico de Behçet es muy probable. Biopsiaría una pústula no folicular reciente, haría prueba de patergia, PCR de herpes en una úlcera, hemograma, ferritina, B12, folato, serología de VIH y sífilis, función hepática y renal y análisis de orina. Pediría valoración oftalmológica con fondo de ojo en las primeras semanas aunque no tenga síntomas, porque es el perfil de mayor riesgo. Iniciaría colchicina 1 mg/día, aumentando a 1,5-2 mg según tolerancia digestiva, con corticoide tópico y enjuagues para los brotes. Si a los tres meses persisten las aftas, añadiría apremilast 30 mg cada 12 horas. Le preguntaría en cada visita por visión borrosa, cefalea, dolor de piernas y hemoptisis.

SiUna paciente con Behçet conocido que consulta por hemoptisis leve y una trombosis venosa profunda poplítea diagnosticada la semana anterior y anticoagulada en urgencias

Lo consideraría una urgencia hasta descartar un aneurisma de arteria pulmonar: pediría angio-TC de tórax inmediata y contactaría con medicina interna o reumatología. Si hay aneurismas, la anticoagulación debe suspenderse por el riesgo de hemorragia masiva y el tratamiento es inmunosupresor intensivo: pulsos de metilprednisolona seguidos de prednisona e infliximab 5 mg/kg o ciclofosfamida, preferentemente infliximab según el ensayo francés que lo encontró más eficaz y mejor tolerado, con valoración de embolización si sangra. Si no hay aneurismas, la trombosis venosa se trata con corticoides y azatioprina 2,5 mg/kg/día, con determinación previa de TPMT, y la anticoagulación queda como complemento discutido. Antes de cualquier biológico, cribado de tuberculosis latente y hepatitis B.

SiUn adolescente de 16 años con PLEVA conocida que en una semana desarrolla fiebre de 40 °C, grandes úlceras necróticas confluentes, mialgias y adenopatías

Sospecharía una enfermedad de Mucha-Habermann febril ulceronecrótica y lo ingresaría. Haría biopsia de una lesión reciente con estudio de clonalidad T, hemograma, PCR, LDH, CK, función hepática y renal, coagulación, hemocultivos, cultivo de las úlceras y PCR de VVZ, CMV y VEB. Iniciaría cuidados de herida tipo quemado y antibioterapia empírica antiestafilocócica ajustada después a los cultivos. Con infección controlada, combinaría prednisona 1 mg/kg/día con metotrexato 15-20 mg semanales o ciclosporina 3-5 mg/kg/día; si el curso es fulminante, inmunoglobulina intravenosa 2 g/kg en dos a cinco días. Si se confirma un herpesvirus, añadiría aciclovir o ganciclovir. Un reordenamiento monoclonal dominante me llevaría a coordinar con hematología, porque se asocia a peor pronóstico.

SiUna mujer de 55 años con artritis reumatoide en tratamiento con adalimumab que presenta pápulas umbilicadas en codos y dedos y un cordón lineal en el flanco

Biopsiaría una pápula y el cordón buscando dermatitis granulomatosa neutrofílica en empalizada o intersticial, y repasaría la cronología con el adalimumab y con otros fármacos como IECA, estatinas o antiepilépticos. Pediría factor reumatoide, anti-CCP, ANA, anti-ADN, ANCA, hemograma con frotis y proteinograma. Si la histología muestra colágeno degenerado en empalizada con neutrófilos y la artritis está activa, la atribuiría a la enfermedad de base y trataría con corticoide tópico potente o intralesional e hidroxicloroquina sin superar 5 mg/kg/día de peso real. Si el patrón es intersticial con dermatitis de interfase y la artritis está controlada, plantearía con reumatología cambiar a otra diana, como abatacept o un anti-IL-6, más que a otro anti-TNF, y reevaluaría a las ocho a doce semanas.

SiUn paciente trasplantado renal, tratado por una vasculitis cutánea, que presenta una placa necrótica negra con halo violáceo en el muslo y fiebre, interpretada como brote

No aumentaría el corticoide. Una escara en diana en un inmunodeprimido es una infección angioinvasiva hasta que se demuestre lo contrario. Haría el mismo día una biopsia profunda en huso con una mitad para histología con PAS y Grocott y otra para cultivo de hongos, bacterias y micobacterias, y una impronta o examen en fresco si el laboratorio lo permite. Pediría hemocultivos, beta-D-glucano, galactomanano, PCR de CMV en sangre y TC de senos y tórax. Si aparecen hifas anchas no septadas, iniciaría anfotericina B liposomal 5-10 mg/kg/día y solicitaría desbridamiento quirúrgico urgente; si son septadas, voriconazol. Con infectología y nefrología, reduciría la inmunosupresión. Solo con cultivos negativos y vasculitis en la histología retomaría el tratamiento de la vasculitis.

SiUna mujer de 29 años con máculas pigmentadas reticuladas en ambas piernas desde hace dos años, livedo racemosa y algún aborto espontáneo

Pensaría en arteritis linfocítica trombofílica o arteritis macular y en un síndrome antifosfolipídico. Haría una biopsia en huso profunda, hasta la grasa, de una mácula activa, buscando infiltrado linfocítico en arterias de la unión dermohipodérmica con anillo de fibrina. Pediría anticoagulante lúpico, anticardiolipina y anti-beta-2-glicoproteína I repetidos a las doce semanas, factor V Leiden, mutación de protrombina, ANA, anti-ADN, complemento, ANCA, serología de hepatitis B y C y crioglobulinas. Si los antifosfolípidos son persistentes, iniciaría ácido acetilsalicílico 100 mg diarios y la derivaría a una unidad de enfermedades autoinmunes y a obstetricia de alto riesgo antes de un nuevo embarazo. Sin síntomas no usaría corticoides sistémicos; revisaría cada año la aparición de nódulos, úlceras o neuropatía.

SiUn paciente de 68 años en hemodiálisis con placas induradas muy dolorosas en la cara interna de los muslos que evolucionan a escaras

Sospecharía una calcifilaxis y la trataría como una urgencia en colaboración con nefrología. Pediría calcio, fósforo, PTH, fosfatasa alcalina, albúmina, proteínas C y S, y revisaría si toma warfarina, calcio, vitamina D o corticoides. La biopsia, discutida por el riesgo de nuevas úlceras, la haría en el borde de una lesión proximal y en huso profundo, con tinción de von Kossa, sobre todo si hay dudas con vasculitis o embolia de colesterol. Iniciaría tiosulfato sódico 25 g intravenoso al final de cada sesión, fuera de ficha técnica, retirada de la warfarina, control del producto calcio-fósforo, cinacalcet o paratiroidectomía si hay hiperparatiroidismo, analgesia con opioides, curas húmedas, desbridamiento selectivo de tejido necrótico infectado y vigilancia estrecha de sepsis. Hablaría con el paciente y la familia del pronóstico.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆La cicatriz genital cuenta como criterio

Las úlceras genitales de Behçet suelen dejar cicatriz, y los criterios aceptan la cicatriz observada por el médico como prueba de úlcera previa. Explorar con cuidado escroto, ingles y labios en un paciente con aftas recurrentes puede aportar los dos puntos que faltaban para el diagnóstico, sin esperar a ver un brote activo.

◆Hemoptisis en un Behçet no es tromboembolia hasta demostrarlo

La tromboembolia pulmonar es poco frecuente en el Behçet porque los trombos venosos están muy adheridos a la pared inflamada. La hemoptisis, sobre todo con trombosis venosa, debe hacer pensar en aneurisma de arteria pulmonar; anticoagular sin una angio-TC previa puede ser mortal. El síndrome de Hughes-Stovin, con aneurismas pulmonares y trombosis venosas, se considera parte del mismo espectro.

◆La ciclosporina y el neuro-Behçet no se llevan

La ciclosporina es útil en la uveítis del Behçet, pero puede producir una neurotoxicidad indistinguible del neuro-Behçet y se asocia a mayor riesgo de afectación neurológica. Ante síntomas neurológicos nuevos en un paciente que la toma, hay que retirarla y elegir azatioprina o anti-TNF monoclonal.

◆En la piel, una vasculitis linfocítica antigua puede ser una leucocitoclástica biopsiada tarde

Las lesiones de más de 48-72 horas de una vasculitis leucocitoclástica se vuelven linfocitarias. Para clasificar bien una vasculitis conviene biopsiar una lesión de menos de 48 horas para la histología y otra igual de reciente para la inmunofluorescencia directa; si la única lesión disponible es antigua, el informe debe interpretarse con esa limitación.

◆El linfoma intravascular se esconde en la grasa

Las células del linfoma intravascular se ven sobre todo en los capilares de la hipodermis. Un punch superficial de una placa indurada puede ser normal. Ante fiebre de origen desconocido, LDH alta y alteraciones neurológicas o cutáneas mal definidas, las biopsias en huso hasta la grasa, incluso de piel aparentemente sana, son una prueba sencilla y de alto rendimiento.

◆Los ANCA pueden mentir en la endocarditis

La endocarditis subaguda puede presentar púrpura palpable, glomerulonefritis, artralgias y ANCA positivos, sobre todo anti-PR3. Antes de iniciar ciclofosfamida o rituximab por una supuesta vasculitis ANCA en un paciente con soplo, fiebre, válvula protésica o consumo de drogas por vía parenteral, hacen falta hemocultivos y ecocardiograma transesofágico.

◆Un niño mediterráneo con vasculitis IgA recurrente merece estudio de MEFV

La vasculitis IgA y la poliarteritis nodosa son más frecuentes en pacientes con fiebre mediterránea familiar. Si un niño con púrpura de Schönlein-Henoch recurre, tiene fiebre periódica, dolor abdominal desproporcionado o antecedentes familiares en el área mediterránea, el estudio genético de MEFV puede cambiar el tratamiento a colchicina continua.

◆Patergia positiva no es sinónimo de Behçet

La patergia aparece también en el pioderma gangrenoso, el síndrome de Sweet y otras dermatosis neutrofílicas. Su sensibilidad es menor en europeos y con agujas desechables finas. Es un dato que suma un punto en los criterios de 2014, pero una prueba negativa no excluye la enfermedad.

◆La vasculitis por anti-TNF puede reaparecer con otro anti-TNF

La vasculitis cutánea inducida por un anti-TNF tiende a recidivar cuando se cambia a otro fármaco de la misma clase y puede reaparecer durante años. Si el tratamiento biológico sigue siendo necesario, la decisión más segura es cambiar de mecanismo, comentarlo con el especialista que lo prescribe y notificar la reacción.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2010) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

ClasificaciónDe los criterios de 1990 a los criterios internacionales de 2014 para Behçet

El libro empleaba los criterios del International Study Group de 1990, que exigían aftas orales recurrentes como condición obligatoria más dos de cuatro criterios menores. Su sensibilidad era insuficiente fuera de Turquía y dejaba sin clasificar a pacientes con enfermedad ocular o vascular sin aftas. Los criterios internacionales de 2014, desarrollados con 2.556 pacientes de 27 países, asignan dos puntos a las lesiones oculares, las aftas orales y las úlceras genitales, y un punto a las lesiones cutáneas, la afectación neurológica, las manifestaciones vasculares y la patergia positiva; cuatro puntos clasifican la enfermedad. En la validación, su sensibilidad fue del 94,8 % frente al 85 % de los anteriores, con una especificidad del 90,5 %. Para el dermatólogo esto significa que una combinación de aftas orales y genitales ya basta para clasificar, y que el ojo pesa tanto como la boca.

Fuentes: International Team for the Revision of the ICBD. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2014 PMID: 23441863.

GuíasEULAR 2025: colchicina, apremilast y anti-TNF monoclonal precoz en Behçet

En 2010 el tratamiento se presentaba como una lista de fármacos sin jerarquía, con talidomida, interferón y los anti-TNF como opciones emergentes. La actualización EULAR de 2025, con cinco principios y doce recomendaciones por órgano, establece colchicina como primera línea en la afectación mucocutánea y articular, apremilast o inmunosupresores, incluidos los anti-TNF, en la enfermedad mucocutánea refractaria, y tratamiento intensivo con glucocorticoides e inmunosupresores para inducir remisión rápida cuando hay órgano afectado, animando al uso precoz de anticuerpos monoclonales anti-TNF en las manifestaciones graves. El ensayo RELIEF demostró que apremilast 30 mg cada 12 horas reduce las aftas orales frente a placebo, y la indicación en adultos con aftas candidatos a tratamiento sistémico está autorizada en la UE. Un ensayo francés aleatorizado en Behçet vascular o neurológico grave obtuvo remisión completa a las 22 semanas en el 81 % con infliximab frente al 56 % con ciclofosfamida, con menos efectos adversos.

Fuentes: Hatemi G, et al. Ann Rheum Dis. 2026 PMID: 41876291. Hatemi G, et al. N Engl J Med. 2019 PMID: 31722152. Saadoun D, et al. NEJM Evid. 2024 PMID: 39437137.

GuíasKawasaki: corticoides de entrada en el niño de alto riesgo

El libro remitía al consenso de la American Heart Association de 2004 y señalaba que el beneficio de añadir corticoides era incierto. La declaración de la AHA de 2017 y las recomendaciones europeas SHARE de 2019 mantienen la inmunoglobulina intravenosa a 2 g/kg con ácido acetilsalicílico como base, pero recomiendan añadir corticoides desde el inicio a los niños con alto riesgo de aneurismas o de resistencia a la inmunoglobulina. El ensayo japonés RAISE, con prednisolona 2 mg/kg/día añadida al tratamiento estándar en casos graves, redujo las anomalías coronarias del 23 % al 3 %. Para la fiebre persistente tras la primera dosis se proponen una segunda dosis de inmunoglobulina, infliximab, ciclosporina o anakinra. La estratificación del seguimiento se basa en la puntuación Z coronaria máxima, y los niños con aneurismas necesitan seguimiento cardiológico de por vida. Desde 2020 hay que distinguirlo del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico.

Fuentes: McCrindle BW, et al. Circulation. 2017 PMID: 28356445. de Graeff N, et al. Rheumatology (Oxford). 2019 PMID: 30535127. Kobayashi T, et al. Lancet. 2012 PMID: 22405251.

MolecularLa genética de Behçet más allá de HLA-B51 y los simuladores monogénicos

En 2010 el libro mencionaba HLA-B51 y una serie de polimorfismos de citocinas con resultados dispares. Los estudios de asociación de genoma completo confirmaron HLA-B*51 como el factor de mayor peso, identificaron una segunda señal independiente en la región MHC de clase I y describieron variantes de IL10, con menor producción de IL-10, y de IL23R-IL12RB2, que sitúan a Behçet entre las enfermedades del eje IL-23/IL-17 y en la frontera con las autoinflamatorias. Al mismo tiempo se han descrito enfermedades monogénicas que lo imitan: la haploinsuficiencia de A20 por mutaciones de TNFAIP3, con aftas orogenitales familiares de inicio precoz, y el déficit de ADA2, con fenotipo de poliarteritis nodosa e ictus lacunares que responde a anti-TNF. En niños con aftas orogenitales y fiebre, o con vasculitis de vaso mediano e ictus, el estudio genético dirigido cambia el tratamiento.

Fuentes: Remmers EF, et al. Nat Genet. 2010 PMID: 20622878. Zhou Q, et al. N Engl J Med. 2014 PMID: 24552284.

ClasificaciónDermatitis granulomatosa reactiva: un término para un patrón con causas sistémicas

Rook describía la dermatitis granulomatosa neutrofílica en empalizada y la dermatitis granulomatosa intersticial como un espectro asociado a enfermedades por inmunocomplejos, separando las formas por fármacos. En 2015 se propuso agruparlas bajo el término de dermatitis granulomatosa reactiva, porque la superposición histológica es amplia y el estudio que exigen es el mismo. Una revisión sistemática de 2022 con 458 casos cuantificó las asociaciones: enfermedades autoinmunes en el 47,6 % (artritis reumatoide 23,6 %, lupus 9,3 %), reacciones a fármacos en el 24,1 % (anti-TNF 8,3 %), neoplasias en el 12,5 %, sobre todo hematológicas, e infecciones en el 5,6 %. La consecuencia práctica es que la biopsia que describe este patrón obliga a un cribado reumatológico, hematológico y farmacológico, y a seguimiento si la causa no aparece al principio.

Fuentes: Rosenbach M, English JC. Dermatol Clin. 2015 PMID: 26143420. Yang C, et al. Dermatology. 2023 PMID: 36476409.

EvidenciaMucha-Habermann febril ulceronecrótica: qué predice la muerte y qué tratamiento funciona

El libro describía la forma febril ulceronecrótica como rara, agresiva y a veces mortal, con tratamiento basado en series de casos. Las revisiones sistemáticas posteriores, con 68 a 84 pacientes, cifran la mortalidad en torno al 19 % y la asocian a mayor edad, afectación sistémica y reordenamiento monoclonal del receptor T, no a la afectación mucosa. Las combinaciones de corticoides con metotrexato o ciclosporina se asociaron a más respuestas que los corticoides solos, y la inmunoglobulina intravenosa se reserva para los casos fulminantes. La interpretación actual de la pitiriasis liquenoide como proliferación de linfocitos T citotóxicos, a veces clonal, refuerza la necesidad del estudio de clonalidad y del seguimiento en adultos. La sobreinfección bacteriana es frecuente, por lo que los cultivos y los antibióticos forman parte del tratamiento inicial.

Fuentes: Tasouli-Drakou V, et al. Dermatol Reports. 2022 PMID: 36483219. Bowers S, Warshaw EM. J Am Acad Dermatol. 2006 PMID: 17010734.

TerapéuticaSíndrome hipereosinofílico: del corticoide al tratamiento dirigido

El libro mencionaba el imatinib para la fusión FIP1L1-PDGFRA y el uso reciente de mepolizumab. Hoy el estudio molecular de la fusión y de otros reordenamientos de PDGFRB, FGFR1 o JAK2 es obligatorio antes de decidir el tratamiento: la forma FIP1L1-PDGFRA positiva responde casi siempre a imatinib a dosis bajas, de 100 mg diarios. En las formas sin reordenamiento, un ensayo fase III con mepolizumab 300 mg subcutáneo cada cuatro semanas redujo a la mitad la proporción de pacientes con brotes frente a placebo, sin nuevas señales de seguridad, y la indicación en el síndrome hipereosinofílico fue autorizada en la UE en 2021. Las lesiones cutáneas, incluida la vasculitis eosinofílica con isquemia digital, deben llevar a medir troponina y a pedir ecocardiograma por el riesgo de miocardiopatía eosinofílica.

Fuentes: Roufosse F, et al. J Allergy Clin Immunol. 2020 PMID: 32956756. EMA. Nucala: extensión de indicación al síndrome hipereosinofílico. 2021.

DiagnósticoArteritis linfocítica trombofílica y calcifilaxis: dos simuladores que piden biopsia profunda

La arteritis linfocítica trombofílica, descrita en 2008 justo cuando se cerraba la edición del libro, une en mujeres jóvenes máculas pigmentadas reticuladas, livedo racemosa y anticuerpos antifosfolípido con un hallazgo histológico característico: infiltrado linfocítico en arterias de la unión dermohipodérmica y un anillo concéntrico de fibrina hialinizada. Hoy se considera, junto a la arteritis macular, una forma latente de poliarteritis nodosa cutánea que obliga a estudiar trombofilia. La calcifilaxis, que el libro remitía a la sección de oclusión microvascular, se entiende ahora como una enfermedad de calcificación arteriolar con trombosis secundaria que afecta también a pacientes sin insuficiencia renal, en relación con warfarina, obesidad o hiperparatiroidismo; el tiosulfato sódico, el control del metabolismo mineral y la retirada de antagonistas de la vitamina K son la base del tratamiento, sin ensayos controlados definitivos. En ambas, una biopsia superficial resulta engañosa.

Fuentes: Lee JS, et al. Arch Dermatol. 2008 PMID: 18794463. Nigwekar SU, et al. N Engl J Med. 2018 PMID: 29719190.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

N.H. Cox, J.L. Jorizzo, J.F. Bourke, C.O.S. Savage. Capítulo 50, «Vasculitis, Neutrophilic Dermatoses and Related Disorders». En: Burns T, Breathnach S, Cox N, Griffiths C, eds. Rook’s Textbook of Dermatology. 8.ª ed. Oxford: Wiley-Blackwell; 2010. Consultado en su edición original en inglés.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

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  2. Hatemi G, Ramiro S, Ozguler Y, et al. EULAR recommendations for the management of Behçet’s syndrome: 2025 update. Ann Rheum Dis. 2026;85(6):1010-25. PMID: 41876291.
  3. Hatemi G, Christensen R, Bang D, et al. 2018 update of the EULAR recommendations for the management of Behçet’s syndrome. Ann Rheum Dis. 2018;77(6):808-18. PMID: 29625968.
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  5. Saadoun D, Maalouf G, Vieira M, et al. Infliximab versus cyclophosphamide for severe Behçet’s syndrome. NEJM Evid. 2024;3(11):EVIDoa2300354. PMID: 39437137.
  6. Remmers EF, Cosan F, Kirino Y, et al. Genome-wide association study identifies variants in the MHC class I, IL10, and IL23R-IL12RB2 regions associated with Behçet’s disease. Nat Genet. 2010;42(8):698-702. PMID: 20622878.
  7. Zhou Q, Yang D, Ombrello AK, et al. Early-onset stroke and vasculopathy associated with mutations in ADA2. N Engl J Med. 2014;370(10):911-20. PMID: 24552284.
  8. McCrindle BW, Rowley AH, Newburger JW, et al. Diagnosis, treatment, and long-term management of Kawasaki disease: a scientific statement for health professionals from the American Heart Association. Circulation. 2017;135(17):e927-99. PMID: 28356445.
  9. de Graeff N, Groot N, Ozen S, et al. European consensus-based recommendations for the diagnosis and treatment of Kawasaki disease: the SHARE initiative. Rheumatology (Oxford). 2019;58(4):672-82. PMID: 30535127.
  10. Kobayashi T, Saji T, Otani T, et al. Efficacy of immunoglobulin plus prednisolone for prevention of coronary artery abnormalities in severe Kawasaki disease (RAISE study): a randomised, open-label, blinded-endpoints trial. Lancet. 2012;379(9826):1613-20. PMID: 22405251.
  11. Bowers S, Warshaw EM. Pityriasis lichenoides and its subtypes. J Am Acad Dermatol. 2006;55(4):557-72. PMID: 17010734.
  12. Tasouli-Drakou V, Nguyen M, Guinn H, et al. Mortality risk factors in febrile ulceronecrotic Mucha-Habermann disease: a systematic review of therapeutic outcomes and complications. Dermatol Reports. 2022;14(4):9492. PMID: 36483219.
  13. Lee JS, Kossard S, McGrath MA. Lymphocytic thrombophilic arteritis: a newly described medium-sized vessel arteritis of the skin. Arch Dermatol. 2008;144(9):1175-82. PMID: 18794463.
  14. Rosenbach M, English JC. Reactive granulomatous dermatitis: a review of palisaded neutrophilic and granulomatous dermatitis, interstitial granulomatous dermatitis, interstitial granulomatous drug reaction, and a proposed reclassification. Dermatol Clin. 2015;33(3):373-87. PMID: 26143420.
  15. Yang C, Tang S, Li S, et al. Underlying systemic diseases in interstitial granulomatous dermatitis and palisaded neutrophilic granulomatous dermatitis: a systematic review. Dermatology. 2023;239(2):287-98. PMID: 36476409.
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  19. European Medicines Agency. Nucala (mepolizumab): EPAR, extensión de indicación al síndrome hipereosinofílico. 2021.

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