Prurigo actínico: reconocerlo por la mucosa y el HLA, separarlo de la erupción polimorfa lumínica y escalar con criterio
Sobre el capítulo 93, «Prurigo actínico» (Vandergriff) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019
El prurigo actínico es una fotodermatosis rara en España, pero se ve en consulta en niños y adultos de origen latinoamericano y se confunde con eccema atópico, prurigo o erupción polimorfa lumínica. Esta lectura ordena el diagnóstico por las pistas que lo separan (labio, conjuntiva, persistencia invernal, HLA-DR4) y la terapéutica por escalones, desde la fotoprotección hasta la talidomida y las dianas nuevas, actualizada a octubre de 2026.
Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 19 min de lectura.
En 20 segundos
- El prurigo actínico es una fotodermatosis crónica pruriginosa de inicio infantil, con pápulas y nódulos excoriados en zonas expuestas que se extienden, atenuadas, a piel cubierta como glúteos y región sacra; no es un brote agudo que dure días.
- Labio y conjuntiva son las pistas más rentables: en población amerindia la queilitis aparece a menudo sin otras lesiones y su biopsia muestra folículos linfoides en la lámina propia, el hallazgo histológico más específico de la enfermedad.
- La predisposición es inmunogenética: la mayoría de los pacientes mestizos o amerindios portan HLA-DR4, sobre todo el alelo DRB1*04:07, raro en controles DR4 positivos; el tipaje apoya el diagnóstico, pero un resultado negativo no lo descarta.
- Con la erupción polimorfa lumínica comparte mecanismo de hipersensibilidad retardada a un antígeno inducido por radiación ultravioleta; se separa por la cronicidad, las excoriaciones y cicatrices, la persistencia invernal y la afectación mucosa.
- El fototest es positivo solo en una parte de los pacientes, habitualmente con dosis eritematógena mínima reducida en UVA; la fotoprovocación reproduce las lesiones con más frecuencia, pero ninguna de las dos pruebas distingue por sí sola entre fotodermatosis.
- La base del tratamiento es la fotoprotección estricta con corticoides tópicos o inhibidores de la calcineurina; en casos graves la obra sitúa la talidomida como opción de elección, con su teratogenia y su neuropatía como límites que obligan a un programa de control.
- Desde 2019 se han descrito respuestas a dupilumab e inhibidores de JAK en casos refractarios, y se ha propuesto dividir el término en cuatro subtipos clínicos; la evidencia sigue siendo de casos y series, sin ensayos controlados.
Claves de la lectura
Un prurigo fotodistribuido que no se apaga en invierno debe hacer pensar en prurigo actínico
La erupción polimorfa lumínica aparece horas o días después de una exposición intensa y se resuelve sin cicatriz en una o dos semanas. El prurigo actínico, en cambio, se instaura de forma insidiosa con el buen tiempo, se mantiene meses, deja excoriaciones, cicatrices finas e hipopigmentación, y en torno a un tercio de los pacientes conserva lesiones en invierno. El paciente a menudo no relaciona sus brotes con el sol, de modo que la pregunta dirigida sobre estacionalidad y la exploración de zonas expuestas y cubiertas aportan más que la anamnesis espontánea.
Labio y conjuntiva son el dato que más separa el prurigo actínico de otras fotodermatosis
La queilitis, con edema, descamación, costras y fisuras del bermellón, y la conjuntivitis, que enrojece el ojo y se acompaña de pinguécula, pterigión y puntos de Trantas limbares, no forman parte de la erupción polimorfa lumínica ni del eccema fotoagravado. En población amerindia es frecuente que el labio sea el único territorio afectado. En pacientes asiáticos, con inicio en la edad adulta, la mucosa suele estar respetada, por lo que su ausencia no excluye el diagnóstico en ese grupo.
La biopsia del labio rinde más que la de la piel
Las lesiones cutáneas tempranas reproducen la histología de la erupción polimorfa lumínica: espongiosis, exocitosis, vacuolización basal leve, edema papilar e infiltrado linfohistiocitario perivascular superficial y medio; las crónicas añaden acantosis, hiperqueratosis y eosinófilos sin rasgos distintivos. La queilitis, en cambio, muestra un infiltrado linfoide denso en la lámina propia con folículos y centros germinales, a menudo con espongiosis eosinofílica. Elegir bien el punto de biopsia en el labio aumenta la probabilidad de encontrar esos folículos.
El HLA-DR4 orienta, el fototest confirma fotosensibilidad y los ANA descartan lupus
El estudio razonable incluye anticuerpos antinucleares y anti-ENA para excluir lupus cutáneo subagudo y otras formas de lupus fotosensible, tipaje HLA de clase II cuando hay dudas y, si se dispone de unidad de fotobiología, fototest con monocromador y fotoprovocación. Según la obra, como mucho uno de cada dos pacientes tiene un fototest alterado, casi siempre con dosis eritematógena mínima baja en UVA o en UVA más UVB, y la fotoprovocación con simulador solar reproduce lesiones en unos dos tercios. La IgE sérica puede elevarse en las formas moderadas o graves.
La edad de inicio predice el curso y matiza el pronóstico que se da a la familia
Cuando comienza en la infancia, habitualmente antes de los 10 años y aún antes en población amerindia, la enfermedad es más intensa, pero la remisión en la adolescencia o en la edad adulta es más probable. Cuando comienza en el adulto el curso es más leve y más persistente, y algunos casos acaban adoptando el patrón de una erupción polimorfa lumínica. Las mujeres predominan en la mayoría de las series, salvo en población asiática, donde el inicio es más tardío y predominan los varones.
La fotoprotección es el tratamiento, no un complemento
La evitación del sol de mediodía, la ropa con protección ultravioleta, el sombrero de ala ancha, las gafas y un fotoprotector de amplio espectro con buena cobertura UVA son suficientes en las formas leves y condicionan la respuesta de cualquier fármaco. Los corticoides tópicos potentes y los inhibidores de la calcineurina controlan la inflamación y el prurito en piel y labio, y los antihistamínicos orales alivian el picor. La fototerapia con UVB de banda estrecha o PUVA solo mejora las zonas irradiadas, lo que indica que no corrige la fotosensibilidad de fondo.
La talidomida es eficaz, exige un programa de seguridad estricto y no es la única salida
Según la obra, la talidomida es el tratamiento de elección en casos graves o refractarios, con respuesta en semanas en la mayoría de los pacientes, y conviene usarla de forma intermitente. Su teratogenia exige evitar el embarazo con rigor, y la neuropatía periférica sensitiva dependiente de dosis y el riesgo tromboembólico obligan a vigilancia clínica. Las recaídas al suspenderla son frecuentes. La azatioprina y la ciclosporina son alternativas cuando no es adecuada, y las series posteriores a 2019 añaden dupilumab e inhibidores de JAK en casos aislados.
Del fenotipo a la decisión: formas, pruebas, mecanismo y escalera terapéutica
Se ordena como se razona en consulta: qué forma clínica se tiene delante, qué prueba la confirma, qué mecanismo explica el fármaco y en qué escalón está el paciente.
Formas clínicas y su pista
Prurigo cutáneo clásico
Cara, orejas, antebrazos, dorso de manos- Lesión
- Pápulas y nódulos muy pruriginosos, aislados o agrupados, casi siempre excoriados y costrosos; las placas pueden liquenificarse o adoptar aspecto eccematoso.
- Distribución
- Frente, mejillas, mentón, orejas y antebrazos, con transición gradual a piel cubierta; glúteos y región sacra pueden afectarse levemente, dato que no encaja con una fotodermatosis pura.
- Pista
- Vesículas solo si hay sobreinfección; su presencia orienta a otra fotodermatosis o a impetiginización.
Queilitis del prurigo actínico
Bermellón labial · folículos linfoides- Clínica
- Edema, descamación, costras, fisuras y erosiones dolorosas del labio; en los pacientes amerindios es, en más de la mitad, el único signo de la enfermedad.
- Histología
- Denso acúmulo nodular de linfocitos en la lámina propia que forma folículos y centros germinales expandidos; es el patrón más específico de la enfermedad.
- No confundir
- No debe tomarse por una queilitis actínica, que sí es premaligna: el contexto, la edad y la biopsia los separan y cambian el seguimiento.
Conjuntivitis actínica
Conjuntiva bulbar expuesta y limbo- Síntomas
- Prurito ocular, fotofobia y lagrimeo, a menudo atribuidos a alergia estacional.
- Signos
- Hiperemia, pinguécula, pterigión y puntos de Trantas en el limbo; las lesiones hiperpigmentadas y el ojo seco evaporativo se han descrito en cohortes indígenas.
- Decisión
- Exploración oftalmológica en todo paciente con síntomas oculares o enfermedad de larga evolución, aunque la piel esté controlada.
Prurigo actínico de inicio adulto
Población asiática · predominio masculino- Rasgos
- Inicio en la edad adulta, pápulas en cara y extremidades superiores, mucosa habitualmente respetada y curso persistente con escasas remisiones completas.
- Implicación
- En una serie tailandesa de 15 pacientes, el 60 % necesitó inmunosupresión sistémica y solo 3 alcanzaron la remisión completa.
Diagnóstico y estudio
Anamnesis dirigida
Estacionalidad, origen y familia- Preguntar
- Edad de inicio, empeoramiento progresivo en primavera y verano, lesiones residuales en invierno, origen familiar amerindio o mestizo y residencia a gran altitud.
- Familia
- Alrededor de una quinta parte refiere familiares con prurigo actínico o erupción polimorfa lumínica, lo que refuerza la sospecha.
- Entorno
- En series mexicanas se asocian la exposición al humo de leña y la convivencia con animales de granja o domésticos.
Serología y tipaje
ANA, anti-ENA, HLA de clase II- ANA y ENA
- Obligados para excluir lupus cutáneo subagudo u otras formas de lupus fotosensible antes de etiquetar una fotodermatosis idiopática.
- HLA
- DR4, y en concreto DRB1*04:07 y en menor medida DRB1*04:01, apoya el diagnóstico; su ausencia no lo excluye, sobre todo fuera de América.
- IgE
- Puede estar elevada en formas moderadas o graves; es un dato de gravedad, no diagnóstico.
Fototest y fotoprovocación
Monocromador y simulador solar- Fototest
- Alterado, como máximo, en uno de cada dos pacientes; cuando lo está, la dosis eritematógena mínima baja suele medirse en UVA o en UVA más UVB.
- Provocación
- La exposición repetida a simulador solar o fuente de banda ancha reproduce lesiones típicas en unos dos tercios de los pacientes.
- Límite
- Confirma fotosensibilidad, pero no distingue entre fotodermatosis idiopáticas; un resultado normal no descarta la enfermedad.
Biopsia
Labio mejor que piel- Piel
- Lesión temprana con cambios superponibles a la erupción polimorfa lumínica; la crónica, inespecífica por excoriación y liquenificación.
- Labio
- Buscar folículos linfoides en la lámina propia; la tinción vital con azul de toluidina se ha propuesto para elegir el punto de biopsia.
- Alerta
- Un infiltrado B atípico o monoclonal en la cara obliga a descartar linfoma B cutáneo primario, descrito de forma excepcional sobre prurigo actínico.
Patogenia útil
Hipersensibilidad retardada fotoinducida
Antígeno cutáneo inducido por UV- Mecanismo
- La radiación ultravioleta, más a menudo UVA, generaría neoantígenos cutáneos frente a los que se monta una respuesta de tipo IV; los cromóforos implicados no se conocen.
- Relación
- Hay casos que evolucionan de un trastorno al otro y familias con ambos, lo que sitúa al prurigo actínico como variante crónica y excoriada de la erupción polimorfa lumínica en individuos con HLA permisivo.
TNF-α y linfocitos Th1
Queratinocito y dermis lesional- Hallazgo
- Los queratinocitos lesionales sobreexpresan TNF-α, aumentan los dendrocitos dérmicos y se reclutan linfocitos T de fenotipo Th1.
- Fármaco
- Explica de forma plausible la eficacia de la talidomida, que modula la producción de TNF-α, y de la ciclosporina sobre los linfocitos T.
Componente Th2 e IgE
IL-4, IL-13 y linfocitos B- Hallazgo
- La elevación de IgE, los eosinófilos tisulares y los folículos B del labio indican un brazo Th2 y humoral junto al Th1.
- Fármaco
- Da sentido a las respuestas comunicadas con dupilumab y con inhibidores de JAK, que bloquean la señal de varias citocinas a la vez.
Resistencia de las células de Langerhans
Inmunosupresión UV fallida- Hallazgo
- En pacientes con dosis eritematógena mínima baja, las células de Langerhans no abandonan la epidermis tras la irradiación, como ocurre en la erupción polimorfa lumínica.
- Sentido
- Sugiere que falla la inmunosupresión fisiológica que la radiación induce en la piel sana y persiste la presentación del antígeno fotoinducido.
Escalera terapéutica
Escalón 1: fotoprotección
Siempre y todo el año- Qué
- Evitar el sol central del día, ropa protectora, sombrero, gafas y fotoprotector de amplio espectro con alta protección UVA, reaplicado.
- Por qué
- En las formas leves basta para controlar la enfermedad y en las graves condiciona la respuesta a cualquier fármaco.
Escalón 2: tópicos y antihistamínicos
Piel y labio- Opciones
- Corticoides tópicos de potencia alta en brotes, inhibidores de la calcineurina para cara y labio, antihistamínicos orales para el prurito.
- Matiz
- La fototerapia con UVB de banda estrecha o PUVA mejora solo las zonas tratadas y no corrige la fotosensibilidad; es un recurso ocasional.
Escalón 3: talidomida
Casos graves o refractarios- Pauta
- Según la obra, dosis iniciales de 50–100 mg diarios en niños y 100–200 mg diarios en adultos, preferiblemente de forma intermitente, con respuesta en pocas semanas.
- Riesgos
- Teratogenia, que exige anticoncepción eficaz y programa de prevención de embarazo; neuropatía sensitiva dependiente de dosis, tromboembolia, somnolencia, estreñimiento y aumento de peso.
Escalón 4: otras vías sistémicas
Inmunosupresores y dianas nuevas- Clásicos
- Azatioprina o ciclosporina cuando la talidomida no es adecuada; la pentoxifilina se ha usado en series latinoamericanas.
- Nuevos
- Dupilumab e inhibidores de JAK, con respuestas rápidas en casos y series pequeñas; uso fuera de indicación, con la vigilancia propia de cada fármaco.
Contrastes que resuelven la duda
Los diagnósticos que de verdad se confunden con el prurigo actínico y el dato que los separa en consulta.
Prurigo actínico frente a erupción polimorfa lumínica
- Inicio
- Infancia en el prurigo actínico; adulto joven, sobre todo mujeres, en la erupción polimorfa lumínica.
- Curso
- Lesiones que persisten más de cuatro semanas y pueden mantenerse en invierno frente a brotes de días tras exposiciones concretas.
- Lesión
- Excoriaciones, liquenificación y cicatrices frente a pápulas, vesículas o placas que curan sin secuela.
- Mucosa y HLA
- Labio y conjuntiva afectados y asociación con DRB1*04:07 en el prurigo actínico; ninguna de las dos en la erupción polimorfa lumínica.
Prurigo actínico frente a dermatitis atópica fotoagravada
- Distribución
- Predominio en zonas expuestas con gradiente hacia piel cubierta frente a flexuras y pliegues con agravamiento solar añadido.
- Antecedentes
- Familia con fotodermatosis frente a atopia personal y familiar; ambos pueden tener IgE elevada, que no sirve para separarlos.
- Mucosa
- La queilitis con folículos linfoides y la conjuntivitis limbal orientan a prurigo actínico; la queilitis atópica es descamativa y perioral.
Prurigo actínico frente a lupus cutáneo subagudo
- Lesión
- Pápulas y nódulos excoriados frente a placas anulares o psoriasiformes sin excoriación predominante.
- Laboratorio
- ANA y anti-Ro/SSA negativos en el prurigo actínico; su positividad y la histología de interfase reorientan hacia lupus.
- Tratamiento
- Los antipalúdicos son la base del lupus y, según la obra, poco eficaces en el prurigo actínico, aunque hay series posteriores con respuesta.
Prurigo actínico frente a prurigo nodular, picaduras y escabiosis
- Fotodistribución
- Cara, orejas y antebrazos con estacionalidad frente a superficies extensoras de tronco y extremidades sin relación con el sol en el prurigo nodular.
- Picaduras
- Lesiones agrupadas en zonas descubiertas tras actividades concretas, a menudo con punctum central y convivientes afectados.
- Escabiosis
- Prurito nocturno, surcos en espacios interdigitales, muñecas y genitales y contagio familiar; debe descartarse siempre ante pápulas excoriadas pruriginosas.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si una niña de 8 años nacida en Ecuador tiene desde los 5 pápulas excoriadas en mejillas, nariz y antebrazos, con labio inferior costroso y fisurado, que empeoran de mayo a septiembre sin desaparecer en invierno
Sospecharía prurigo actínico antes que dermatitis atópica por la fotodistribución, la queilitis y la persistencia invernal. Pediría ANA y anti-ENA, valoraría tipaje HLA de clase II y biopsiaría el labio buscando folículos linfoides. Remitiría a oftalmología si hubiera síntomas oculares y explicaría a la familia que la fotoprotección diaria es el tratamiento principal y que la remisión en la adolescencia es frecuente.
Si una mujer de 30 años con prurigo actínico desde la infancia no se controla con fotoprotección, corticoides tópicos potentes y tacrolimus, y plantea un embarazo en los próximos años
No iniciaría talidomida mientras exista un deseo gestacional próximo, por su teratogenia, y si llegara a indicarse lo haría solo dentro de un programa de prevención de embarazo con anticoncepción eficaz. Valoraría ciclosporina o azatioprina con sus controles habituales, revisando con ella su manejo si llegara a quedarse embarazada, revisaría la cobertura UVA del fotoprotector y su adherencia, y discutiría en un comité o unidad de fotobiología el uso fuera de indicación de dupilumab.
Si un varón de 45 años de origen asiático presenta desde hace dos años pápulas pruriginosas en cara y dorso de las manos, sin lesiones en labios ni ojos, con fototest de UVA alterado
Consideraría un prurigo actínico de inicio adulto, que en población asiática suele respetar la mucosa, persistir y requerir inmunosupresión sistémica con más frecuencia. Descartaría antes dermatitis actínica crónica, fotoalergia por fármacos o tópicos mediante revisión de medicación y fotoparche, y lupus mediante serología. Le advertiría de que la remisión completa es menos probable que en las formas infantiles.
Si un adolescente con prurigo actínico tratado con talidomida intermitente refiere hormigueo y adormecimiento en los pies tras varios meses
Interpretaría el cuadro como posible neuropatía sensitiva por talidomida, relacionada con la dosis. Suspendería la talidomida en lugar de limitarme a reducirla, pediría valoración neurológica con estudio de conducción si persiste y documentaría la exploración sensitiva basal y evolutiva. Mantendría la fotoprotección estricta y buscaría un ahorrador alternativo, sabiendo que las recaídas tras la retirada son frecuentes.
Si un paciente con prurigo actínico de larga evolución desarrolla un nódulo facial infiltrado, no excoriado y de crecimiento progresivo, distinto de sus lesiones habituales
Biopsiaría el nódulo con estudio inmunohistoquímico y de clonalidad, porque sobre prurigo actínico se han comunicado linfomas B cutáneos primarios en la cara y el infiltrado reactivo B del propio prurigo puede simularlo. Pediría al patólogo que valore la arquitectura folicular y la restricción de cadenas ligeras, y no atribuiría la lesión a la enfermedad de base sin histología.
Si un niño pequeño con una erupción fotodistribuida de aspecto de prurigo actínico tiene además infecciones de repetición, dermatitis eccematosa extensa y diarrea crónica
No me conformaría con el diagnóstico de prurigo actínico: la fotosensibilidad con infecciones y diátesis alérgica obliga a descartar una inmunodeficiencia primaria. Lo derivaría a inmunología pediátrica para estudio de poblaciones linfocitarias, inmunoglobulinas y secuenciación genética, pues se han descrito déficits como el de CARMIL2 que imitan esta fotodermatosis.
Perlas de examen y de consulta
◆Glúteos y sacro también cuentan
Una fotodermatosis que afecta levemente nalgas y región sacra parece contradictoria, pero es un rasgo descrito del prurigo actínico: el gradiente desde la piel expuesta hacia la cubierta no excluye el diagnóstico.
◆La queilitis del prurigo actínico no se considera premaligna
Los folículos linfoides del bermellón se interpretan como reactivos. No debe confundirse con la queilitis actínica del adulto fotoexpuesto, que sí precede al carcinoma epidermoide del labio; la biopsia evita tratamientos ablativos innecesarios.
◆Puntos de Trantas fuera del ojo alérgico
Los puntos de Trantas en el limbo suelen evocar conjuntivitis vernal. En un niño con lesiones cutáneas fotodistribuidas y labio costroso, apuntan al prurigo actínico y justifican valoración oftalmológica.
◆Un fototest normal no descarta la enfermedad
La dosis eritematógena mínima está reducida solo en una parte de los pacientes y la queilitis aislada puede cursar con fototest y fotoprovocación normales. El diagnóstico se apoya en la clínica, la histología labial y el HLA.
◆La altitud y el humo de leña importan
En México el prurigo actínico se concentra, según la obra, en poblaciones indígenas y mestizas que viven por encima de 1000 metros. En las series mexicanas se suman la exposición al humo de leña y la convivencia con animales.
◆La talidomida controla, pero no cura
Su respuesta suele ser rápida, pero una parte importante de los pacientes recae al retirarla. Planificar desde el inicio ciclos intermitentes y la estrategia de salida reduce la exposición acumulada y el riesgo de neuropatía.
◆El origen familiar orienta el HLA
El alelo DRB1*04:07 es la marca de los pacientes amerindios y mestizos, pero el perfil HLA varía con la población y el subtipo clínico. Un tipaje negativo en un paciente europeo o asiático no debe hacer abandonar la sospecha.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRX«Prurigo actínico» agrupa probablemente cuatro fenotipos distintos
La obra lo trata como una entidad con variaciones étnicas. Una revisión sistemática de todos los casos publicados desde 1946 propone dividirlo en cuatro subtipos (eccematoso en placas, papuloso, labial y nodular) que difieren de forma significativa en clínica, geografía, etnia y tipaje HLA, con el mayor solapamiento entre los dos primeros. Una serie tailandesa de inicio adulto, con predominio masculino, afectación mucosa rara y escasas remisiones completas, ilustra esa heterogeneidad. La propuesta aún no se traduce en criterios diagnósticos consensuados.
Fuente: Boontaveeyuwat E, et al. Photodermatol Photoimmunol Photomed. 2025;41(3):e70018. PMID: 40210474. Sangmala S, et al. Dermatol Reports. 2023;16(3):9810. PMID: 39290559.Actualización DermRXLa patogenia incorpora un brazo Th2 junto al Th1 y un fallo de la inmunosupresión ultravioleta
El capítulo destaca la sobreexpresión de TNF-α por el queratinocito y el reclutamiento de linfocitos Th1. Trabajos posteriores describen la enfermedad como hipersensibilidad de tipo IV con participación de las vías Th1 y Th2, con IL-4, IL-5, IL-13, linfocitos B, IgE e IgG4. Además, en pacientes con dosis eritematógena mínima baja las células de Langerhans no migran tras la radiación solar simulada, igual que en la erupción polimorfa lumínica, lo que sugiere un mecanismo común entre ambas fotodermatosis.
Fuente: Eickstaedt JB, et al. Pediatr Dermatol. 2020;37(6):1176-1178. PMID: 32869345. Valbuena MC, et al. Photodermatol Photoimmunol Photomed. 2020;36(2):105-110. PMID: 31541482.Actualización DermRXDupilumab e inhibidores de JAK: respuestas rápidas en casos refractarios, sin ensayos
En 2019 la escalera terminaba en talidomida, azatioprina o ciclosporina. Una revisión sistemática reunió tres pacientes tratados con dupilumab y tres con tofacitinib o baricitinib, todos con mejoría en semanas, y otra revisión sobre fotodermatosis idiopáticas subraya que estos fármacos carecen de indicación formal y que la evidencia procede de casos aislados con seguimiento corto. Su uso es fuera de indicación y exige la vigilancia propia de cada fármaco.
Fuente: Larney C, et al. Australas J Dermatol. 2026;67(2):69-74. PMID: 41243377. Alawadhi JF, et al. Clin Exp Dermatol. 2026;51(4):548-554. PMID: 41192435.Actualización DermRXLa revisión de resultados cuestiona la jerarquía clásica de tratamientos
La obra presenta la talidomida como tratamiento de elección y considera ineficaces los antipalúdicos. Una revisión sistemática de 334 pacientes en 38 estudios encontró tasas altas de resolución completa con inhibidores de JAK, hidroxicloroquina y tacrolimus tópico, y recurrencias en torno a un tercio de los tratados con talidomida. Son datos de series pequeñas, heterogéneas y sin control, que no permiten comparar fármacos, pero justifican no descartar de entrada la hidroxicloroquina ni considerar la talidomida como solución definitiva.
Fuente: Perlmutter JW, et al. SAGE Open Med Case Rep. 2026;14:2050313X251411129. PMID: 41567867.Actualización DermRXEn Latinoamérica la afectación ocular y labial es casi la norma
La obra presenta la queilitis y la conjuntivitis como manifestaciones frecuentes en población amerindia. En una serie colombiana de 108 pacientes la afectación ocular y la labial superaron el 85 %, con inicio en la primera década en dos tercios y tratamiento de los casos graves con talidomida o pentoxifilina. En una cohorte indígena de Chiapas la conjuntivitis actínica fue la única manifestación en el 70 % de los casos y el 87 % de los casos se detectó ya en estadios avanzados, lo que apoya la exploración ocular sistemática.
Fuente: Pardo-Zamudio AC, et al. Biomedica. 2020;40(3):487-497. PMID: 33030827. Alamillo-Velazquez J, et al. Int Ophthalmol. 2024;44(1):4. PMID: 38315255.Actualización DermRXLa queilitis aislada amplía el diagnóstico y la biopsia dirigida mejora su rendimiento
El capítulo señala la especificidad de los folículos linfoides de la lámina propia. Se ha comunicado queilitis aislada en una mujer tailandesa de 67 años con fototest y fotoprovocación normales, resuelta con corticoide tópico suave y fotoprotección, lo que obliga a pensar en esta entidad ante lesiones labiales crónicas fuera de la población típica. La tinción vital con azul de toluidina fue positiva en el 85 % de las queilitis estudiadas y se ha propuesto para elegir el punto de biopsia con más probabilidad de mostrar folículos.
Fuente: Densrisereekul S, et al. Clin Cosmet Investig Dermatol. 2026;19:588033. PMID: 41716254. Cedeño-Suárez LM, et al. Autops Case Rep. 2021;11:e2021247. PMID: 34307214.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Vandergriff. Capítulo 93, «Prurigo actínico». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Boontaveeyuwat E, Fassihi H, Sarkany RPE. ‘Actinic prurigo’: a phrase describing four different diseases in four different continents: systematic review and analysis. Photodermatol Photoimmunol Photomed. 2025;41(3):e70018. PMID: 40210474.
- Sangmala S, Wongpraparut C, Silpa-Archa N, Chaiyabutr C. Exploring adult-onset actinic prurigo in Thailand. Dermatol Reports. 2023;16(3):9810. PMID: 39290559.
- Eickstaedt JB, Starke S, Krakora D, Hinshaw M, Arkin LM. Clearance of pediatric actinic prurigo with dupilumab. Pediatr Dermatol. 2020;37(6):1176-1178. PMID: 32869345.
- Valbuena MC, Rolon Cadena M. Epidermal Langerhans cells resistance to solar-simulated radiation in actinic prurigo patients with low minimal erythema dose. Photodermatol Photoimmunol Photomed. 2020;36(2):105-110. PMID: 31541482.
- Larney C, Lee P, Holmes Z, et al. Shedding light on actinic prurigo: a systematic review of emerging therapies. Australas J Dermatol. 2026;67(2):69-74. PMID: 41243377.
- Alawadhi JF, Ayer J. Efficacy of monoclonal antibodies and Janus kinase inhibitors in the treatment of idiopathic photosensitive skin disorders: a systematic review. Clin Exp Dermatol. 2026;51(4):548-554. PMID: 41192435.
- Perlmutter JW, Levy R, Sibbald C. Treatments for actinic prurigo: a case report with upadacitinib and systematic review. SAGE Open Med Case Rep. 2026;14:2050313X251411129. PMID: 41567867.
- Pardo-Zamudio AC, Valbuena MC, Jiménez-Torres HD, Colmenares-Mejía CC. Actinic prurigo in a dermatological reference center in Colombia: 108 cases. Biomedica. 2020;40(3):487-497. PMID: 33030827.
- Alamillo-Velazquez J, Ortiz-Morales G, Gonzalez-Gonzalez SE, et al. Actinic conjunctivitis and its relationship with prurigo in an indigenous population from the Highlands of Chiapas, Mexico. Int Ophthalmol. 2024;44(1):4. PMID: 38315255.
- Densrisereekul S, Rutnin S, Suchonwanit P. Isolated actinic prurigo cheilitis in an elderly Thai female: an atypical presentation. Clin Cosmet Investig Dermatol. 2026;19:588033. PMID: 41716254.
- Cedeño-Suárez LM, Vega-Memije ME, Cuevas-González JC, Mosqueda-Taylor A. Value of the toluidine blue test as an aid to determine the biopsy site in actinic prurigo cheilitis. Autops Case Rep. 2021;11:e2021247. PMID: 34307214.
- Shayegan LH, Garzon MC, Morel KD, et al. CARMIL2-related immunodeficiency manifesting with photosensitivity. Pediatr Dermatol. 2020;37(4):695-697. PMID: 32342551.
