Cartílago auricular inflamado: del nódulo doloroso del hélix a la policondritis recidivante y la sospecha de VEXAS
Sobre el capítulo 77, «Enfermedades inflamatorias del cartílago» (Braun-Falco M) · Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed., 2022
La oreja roja, dolorosa o deformada llega a la consulta con más frecuencia de lo que sugiere la rareza de la policondritis. Detrás puede haber una lesión por presión que se resuelve con cirugía menor, un hematoma que hay que drenar en días, una infección por Pseudomonas tras un pendiente o una enfermedad sistémica que amenaza la vía aérea. Esta lectura ordena esas decisiones y se actualiza a octubre de 2026, con el síndrome VEXAS como novedad principal.
Obra de referencia: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M (eds.), Braun-Falco’s Dermatology, 4.ª ed. (Springer, 2022). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 16 min de lectura.
En 20 segundos
- El cartílago auricular carece de vasos propios y se nutre del pericondrio. Por eso la presión mantenida, el hematoma subpericóndrico y la infección comparten un mismo final: necrosis, fibrosis y deformidad permanente si no se actúa pronto.
- Un nódulo de pocos milímetros en el borde del hélix que impide dormir sobre esa oreja es casi siempre una condrodermatitis nodular. La costra central adherida y la úlcera subyacente obligan, sin embargo, a descartar un carcinoma.
- En la condrodermatitis, lo que cura es retirar el cartílago alterado con bordes regulares; las medidas conservadoras alivian, pero recidivan con frecuencia y solo tienen sentido como primer escalón.
- La inflamación de todo el pabellón que respeta el lóbulo, sin cartílago, es la señal clínica de condritis. Si además hay afectación nasal, ocular, auditiva o articular, se piensa en policondritis recidivante.
- La policondritis no tiene marcador específico y su gravedad depende de la vía aérea y de la aorta, no de la oreja. Toda sospecha exige estudio respiratorio y cardiovascular, aunque el paciente solo consulte por el pabellón.
- Desde 2020, un varón mayor con condritis, fiebre, anemia macrocítica y lesiones neutrofílicas debe hacer pensar en el síndrome VEXAS, debido a mutaciones somáticas de UBA1, que cambia el pronóstico y el tratamiento.
- Tras una perforación del cartílago, la oreja caliente y dolorosa es una pericondritis hasta que se demuestre lo contrario, y su tratamiento antibiótico debe cubrir Pseudomonas aeruginosa además de estafilococo.
Claves de la lectura
La presión sobre un cartílago sin vasos explica la condrodermatitis y orienta su tratamiento
La obra atribuye la condrodermatitis nodular crónica del hélix a microtraumatismos repetidos que comprometen la circulación del pericondrio. El paciente típico es un varón de 40 a 70 años que duerme siempre del mismo lado, usa auriculares o audífonos, aprieta el teléfono o, en la descripción clásica, llevaba tocas rígidas. Se citan también el frío, el daño actínico, variantes anatómicas del pabellón y enfermedades autoinmunes. La consecuencia práctica es doble: la anamnesis debe buscar el punto de apoyo, y cualquier tratamiento que no elimine la presión o el cartílago dañado tiende a fracasar.
El dolor desproporcionado a la presión es el dato que más discrimina en el nódulo del hélix
Clínicamente es un nódulo redondeado de unos 4–5 mm, color piel, nacarado o algo eritematoso, firme y adherido al cartílago, casi siempre en el borde superior del hélix y menos en antihélix, escafa o concha. Suele tener una costra central muy adherida cuya retirada, dolorosa, descubre una pequeña úlcera. El rasgo que lo delata es la hipersensibilidad: el paciente no tolera apoyar la oreja en la almohada. La dermatoscopia muestra queratina central, costra o erosión con áreas sin estructura y vasos mal definidos, un patrón que no permite separarlo de un carcinoma epidermoide.
La biopsia del nódulo confirma la lesión benigna y explica por qué duele
El patrón histológico combina acantosis irregular con hiper y paraqueratosis, un defecto epidérmico central cubierto por costra y, debajo, inflamación crónica de dermis y pericondrio con focos de necrosis, depósitos de fibrina y eliminación transepidérmica de fibras elásticas. A veces aparecen anastomosis arteriovenosas de tipo glómico, que la obra relaciona con el dolor. Cuando la clínica no es típica, una muestra que incluya la base resuelve la duda con un carcinoma.
En la policondritis, la oreja es la puerta de entrada y la vía aérea, el pronóstico
La policondritis recidivante es muy rara, con 2–3 casos por millón y año, sin predominio de sexo y diagnóstico habitual entre los 40 y los 50 años. La condritis auricular aparece en el 85–90 % y respeta el lóbulo; la nasal ronda el 60 % y puede acabar en nariz en silla de montar. Menos de la mitad tiene afectación laringotraqueal, pero esa es la que mata: ronquera, estridor inspiratorio o tos seca pueden preceder a una estenosis que exija traqueotomía. Las causas de muerte que recoge la obra son insuficiencia respiratoria, rotura de aneurismas y vasculitis sistémica.
El diagnóstico es clínico y por exclusión, porque ningún análisis lo confirma
Los criterios de McAdam, simplificados por Michet, se apoyan en la clínica: condritis en al menos dos territorios o en uno con dos manifestaciones de la lista formada por artritis seronegativa, inflamación ocular, hipoacusia y disfunción vestibular. La VSG y la PCR suben en los brotes; los ANA son positivos solo en torno al 10 % y los ANCA hasta en un 25 %, lo que obliga a considerar vasculitis. La obra menciona COMP y MMP-3 como marcadores de actividad y la PET-TC con 18F-FDG para la extensión. La biopsia de cartílago muestra pérdida de basofilia con infiltrado mixto y depósitos de inmunoglobulinas y C3.
Un tercio de las policondritis convive con otra enfermedad y eso condiciona el estudio
La obra cifra en un 30 % la asociación con enfermedades sistémicas: autoinflamatorias como la fiebre mediterránea familiar, la enfermedad de Behçet (el síndrome MAGIC une úlceras orales y genitales con condritis), la enfermedad inflamatoria intestinal o el síndrome de Sweet; autoinmunes como artritis reumatoide, lupus, dermatomiositis, vasculitis o Sjögren, y también timoma o miastenia. Destaca además el síndrome mielodisplásico, que la obra sitúa entre el 4 % y el 10 % según el apartado. Se describen anticuerpos contra los colágenos II, IX y XI hasta en la mitad de los pacientes, frente a matrilina 1 y asociación con HLA-DR4.
El hematoma auricular es una urgencia diferida: drenar a tiempo evita la oreja en coliflor
Los golpes repetidos, típicos de luchadores y boxeadores, despegan el pericondrio y acumulan sangre bajo él. Sin aporte nutritivo, el cartílago se necrosa y la neoformación de cartílago y fibrosis termina en un engrosamiento nodular, blanquecino y permanente del pabellón superior. La obra resume la conducta en prevenir con protectores, drenar las colecciones recientes y reservar la cirugía para las lesiones antiguas, proliferadas o calcificadas.
Entidades del cartílago y sus simuladores
Primero las lesiones mecánicas del pabellón, luego lo que puede imitarlas, después la policondritis por territorios y, al final, los escalones de tratamiento.
Lesiones mecánicas del pabellón
Condrodermatitis nodular del hélix
Varón 40–70 años · borde del hélix- Lesión
- Nódulo firme de 4–5 mm con costra central adherida y úlcera debajo, muy doloroso al apoyo.
- Causa
- Presión repetida sobre el pericondrio: postura al dormir, auriculares, audífonos, teléfono; también frío y daño solar.
- Evolución
- Crónica si no se trata; una extirpación insuficiente puede dejar un segundo nódulo doloroso.
Oreja en coliflor
Hematoma subpericóndrico repetido- Mecanismo
- La sangre separa el pericondrio, corta la nutrición del cartílago y provoca necrosis, neocartílago y fibrosis.
- Quién
- Deportes de contacto, sobre todo lucha y boxeo, en los que el casco protector apenas se usa en competición.
- Conducta
- Drenar la colección reciente; extirpar quirúrgicamente la lesión antigua, proliferada o calcificada.
Seudoquiste auricular
Fosa triangular · escafa · concha- Lesión
- Abombamiento fluctuante e indoloro por una cavidad con líquido en el seno del cartílago.
- Origen
- Desconocido; se discuten microtraumatismos con liberación de enzimas lisosómicas o displasia cartilaginosa.
- Tratamiento
- Incisión y drenaje con vendaje compresivo alrededor de una semana, según la obra.
Lo que puede imitar el nódulo del hélix
Carcinoma basocelular o epidermoide
Más profundo en el hélix- Parecido
- Pueden ser casi idénticos, con costra y úlcera central sobre piel con daño actínico.
- Diferencia
- La obra los sitúa en una zona más profunda del hélix que la condrodermatitis; la dermatoscopia no basta para separarlos.
- Decisión
- Biopsia ante crecimiento, sangrado, ausencia de dolor típico o falta de respuesta a la descarga.
Nódulos elastóticos y calcificantes
Pequeños, múltiples, bilaterales- Rasgos
- Lesiones indoloras y múltiples a ambos lados de la curva abierta del hélix.
- Nódulo meteorológico
- La obra deja abierta la duda de si es entidad propia o resto de una condrodermatitis.
Tubérculo de Darwin
Variante congénita del hélix- Rasgos
- Prominencia cartilaginosa del tercio superior del hélix, más posterior que la condrodermatitis y presente desde siempre.
- Clave
- Indolora y estable: no requiere estudio ni tratamiento.
Tumores dolorosos y otros simuladores
Espiradenoma · leiomioma · glomus- Tumores
- Espiradenoma, leiomioma, neuroma y tumor glómico pueden asentar en la oreja y doler.
- Por edad
- Granuloma anular en el paciente joven; tofo gotoso en el mayor, con depósito blanquecino.
Policondritis recidivante por territorios
Pabellón auricular
85–90 % · respeta el lóbulo- Brote
- Dolor, edema y eritema de uno o ambos pabellones con lóbulo indemne.
- Secuela
- Oreja en coliflor, estenosis del conducto con hipoacusia y disfunción tubárica.
Nariz y vía aérea
Nasal ~60 % · traqueal < 50 %- Nariz
- Obstrucción, rinorrea y epistaxis, con progresión a nariz en silla de montar.
- Laringe y tráquea
- Ronquera, afonía, sibilancias, estridor inspiratorio y tos seca; posible estenosis grave, neumotórax y sobreinfección.
Ojo y oído interno
Ojo 20–60 %- Ojo
- Epiescleritis y escleritis, queratoconjuntivitis seca, uveítis, queratitis ulcerosa o neuritis óptica.
- Oído interno
- Vértigo, acúfenos e hipoacusia neurosensorial, que cuentan como criterio diagnóstico.
Aorta, articulaciones y riñón
Vascular 6–20 % · artritis ~40 %- Vascular
- Aneurisma e insuficiencia aórtica u oclusiones vasculares, entre las principales causas de muerte.
- Artritis
- Asimétrica, no erosiva, mono u oligoarticular o poliarticular; afectación renal en torno al 10 %.
Escalones de tratamiento
Condrodermatitis: de la descarga a la cirugía
La cirugía es la opción contrastada- Conservador
- Almohadas o rodetes de descarga, nitroglicerina tópica o terapia fotodinámica; crioterapia o corticoide intralesional solo al inicio.
- Definitivo
- Extirpar el cartílago afectado lo más completo posible y alisar los bordes; láser de CO2 o de argón como alternativa.
Policondritis: corticoide y ahorrador
Sin guías basadas en ensayos- Brote
- Según la obra, prednisolona 0,5–1 mg/kg/día; colchicina, dapsona o AINE en brotes leves.
- Mantenimiento
- Azatioprina, metotrexato, ciclosporina, micofenolato o ciclofosfamida; inhibidores de TNF-α, IL-1 e IL-6 en refractarios.
Pericondritis tras piercing
P. aeruginosa · S. aureus- Clínica
- Eritema, edema, calor y dolor tras perforación transcartilaginosa, con posible absceso o erisipela.
- Conducta
- Antibiótico sistémico precoz que cubra ambos gérmenes para evitar la deformidad definitiva del cartílago.
Contrastes que resuelven la duda
Cuatro pares que se confunden en la exploración de la oreja y cuya separación cambia la conducta.
Condrodermatitis nodular frente a carcinoma del hélix
- Síntoma
- La condrodermatitis duele de forma desproporcionada al apoyo; el carcinoma suele ser poco doloroso.
- Evolución
- La primera se estabiliza o mejora al retirar la presión; el carcinoma crece pese a la descarga.
- Decisión
- Ante la mínima duda, biopsia que alcance la base; la dermatoscopia no discrimina.
Policondritis frente a infección del pabellón
- Lóbulo
- La condritis inmunitaria respeta el lóbulo, sin cartílago; la erisipela suele incluirlo.
- Contexto
- Bilateralidad, brotes previos, ojo rojo, hipoacusia o nariz deformada apuntan a policondritis; el piercing reciente, a infección.
- Respuesta
- Un brote que no cede con antibióticos y sí con corticoide sugiere causa inflamatoria.
Policondritis recidivante frente a síndrome VEXAS
- Perfil
- La policondritis clásica no tiene sexo predominante y suele empezar a los 40–50 años; VEXAS afecta sobre todo a varones mayores.
- Sangre
- En VEXAS destacan anemia macrocítica, trombocitopenia y vacuolas en precursores mieloides de la médula.
- Confirmación
- Solo la secuenciación de UBA1 lo confirma; el tratamiento y el pronóstico son distintos.
Oreja en coliflor frente a seudoquiste auricular
- Origen
- La coliflor sigue a un hematoma traumático bajo el pericondrio; el seudoquiste es una colección dentro del cartílago sin traumatismo claro.
- Dolor
- El hematoma agudo duele; el seudoquiste es indoloro y fluctuante.
- Tratamiento
- Ambos se drenan y se comprimen pronto; la coliflor establecida solo se corrige con cirugía.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si un varón de 62 años tiene desde hace meses un nódulo costroso de 5 mm en el borde superior del hélix derecho que le impide dormir sobre ese lado
Pensaría en condrodermatitis nodular, pero haría una biopsia que incluyera la base si el aspecto no fuera típico o hubiera mucho daño actínico. Mientras tanto, indicaría una almohada con hueco para descargar la oreja y revisaría auriculares y teléfono. Si persistiera, plantearía extirpar el cartílago alterado con bordes lisos, porque las medidas conservadoras recidivan con frecuencia.
Si una mujer de 45 años consulta por el tercer episodio de oreja roja y dolorosa en ambos lados, con el lóbulo respetado, y refiere ronquera reciente
Sospecharía policondritis recidivante y no la manejaría como una celulitis. Pediría VSG, PCR, hemograma, ANA y ANCA, y la derivaría con preferencia a reumatología y otorrinolaringología para valorar laringe y tráquea con pruebas de imagen y función respiratoria. La ronquera me haría adelantar la valoración, porque la estenosis de la vía aérea es lo que compromete la vida.
Si un varón de 71 años con condritis nasal y auricular presenta fiebre, nódulos eritematosos dolorosos en el tronco y anemia macrocítica
Biopsiaría una lesión cutánea buscando infiltrado neutrofílico y pediría a hematología el estudio de médula ósea y la secuenciación de UBA1 para descartar un síndrome VEXAS. Explicaría al paciente que no es una policondritis común: el riesgo de infecciones y de síndrome mielodisplásico es mayor y el tratamiento se decide en un equipo con hematología y reumatología.
Si una adolescente acude con la oreja caliente, tumefacta y muy dolorosa cuatro días después de perforarse la parte alta del pabellón
La trataría como pericondritis y no como una infección banal de la piel: retiraría el pendiente, buscaría fluctuación y tomaría cultivo si hubiera pus. Iniciaría pronto un antibiótico sistémico con cobertura frente a Pseudomonas aeruginosa y estafilococo, y la remitiría a otorrinolaringología si hubiera absceso, porque es el factor que más se asocia a complicaciones y deformidad.
Si un joven luchador consulta al día siguiente de un combate con una tumefacción blanda y violácea en la cara anterior del pabellón
Diagnosticaría un hematoma auricular y lo drenaría en ese momento, por aspiración o incisión, con un vendaje compresivo o un almohadillado que impida que se rellene. Lo revisaría a las 24–48 horas y le explicaría que la repetición de estos episodios es lo que produce la oreja en coliflor, por lo que debería usar protector auricular también en los entrenamientos.
Perlas de examen y de consulta
◆El lóbulo indemne delata al cartílago
Como el lóbulo carece de cartílago, una inflamación de todo el pabellón que lo respeta apunta a condritis. La celulitis o la erisipela de la oreja no conocen esa frontera y suelen afectarlo.
◆Quitar poco cartílago fabrica dos nódulos
La obra advierte que una resección insuficiente favorece la recidiva y puede dejar dos nódulos dolorosos. El objetivo quirúrgico no es la piel, sino el cartílago alterado, con bordes alisados que no creen nuevos puntos de presión.
◆Ronquera en un paciente con condritis: urgencia
Ronquera, afonía, estridor o tos seca en un paciente con policondritis sugieren afectación laringotraqueal, la manifestación que más condiciona la mortalidad. Requieren valoración otorrinolaringológica y neumológica preferente, no tratamiento sintomático.
◆ANCA positivos no cierran el diagnóstico
Hasta una cuarta parte de las policondritis tiene ANCA según la obra, y la granulomatosis con poliangitis también deforma la nariz y estrecha la tráquea. La combinación de clínica, serología e imagen, y a veces la biopsia, decide.
◆Varón mayor, condritis y macrocitosis: pida UBA1
Este trío, sobre todo con fiebre y lesiones cutáneas neutrofílicas o de tipo Sweet, es la presentación característica del síndrome VEXAS, que se confirma solo con el estudio genético de UBA1.
◆Piercing alto: no basta con cubrir estafilococo
En la pericondritis tras perforación del cartílago predomina Pseudomonas aeruginosa. Un antibiótico solo antiestafilocócico deja sin tratar al germen más probable y retrasa la curación.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2022) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRXUna parte de las policondritis es en realidad un síndrome VEXAS
La obra describe la policondritis como enfermedad de causa desconocida con un subgrupo asociado a síndrome mielodisplásico. Desde 2020 se sabe que mutaciones somáticas de UBA1 en células hematopoyéticas causan el síndrome VEXAS. En una serie japonesa, 8 de 11 varones con policondritis portaban variantes en el codón 41, todos con síntomas sistémicos y más lesiones cutáneas. Una revisión estima que VEXAS explica en torno al 8 % de los diagnósticos clínicos de policondritis y probablemente el antiguo subgrupo hematológico; en una revisión sistemática de 394 casos, el 99,2 % eran varones y la policondritis fue el diagnóstico previo más frecuente.
Fuente: Tsuchida N, et al. Ann Rheum Dis. 2021;80(8):1057-1061. PMID: 33789873. Mertz P, et al. Best Pract Res Clin Rheumatol. 2023;37(1):101867. PMID: 37839908. Kouranloo K, et al. Rheumatol Int. 2024;44(7):1219-1232. PMID: 38129348.Una revisión de la sociedad alemana de dermatología describe lesiones neutrofílicas de tipo Sweet, cuadros semejantes al eritema nodoso o a una paniculitis y condritis de nariz y orejas, y asociación con síndrome mielodisplásico en hasta la mitad de los casos. En una serie china, las lesiones cutáneas fueron el síntoma inicial en más de la mitad de los pacientes con VEXAS, y un modelo de cribado con edad de inicio, lesiones cutáneas, condritis, anemia macrocítica y vacuolas medulares se validó externamente. Una revisión francesa recomienda buscar mutaciones de UBA1 en varones de más de 50 años con anemia macrocítica, especialmente si hay afectación cutánea, pulmonar o tromboembólica.
Fuente: Mertz P, Arnaud L. Rev Prat. 2023;73(5):549-556. PMID: 37309797. Baur V, et al. J Dtsch Dermatol Ges. 2023;21(12):1456-1463. PMID: 37953404. Yao M, et al. Orphanet J Rare Dis. 2026;21(1). PMID: 42316235.Actualización DermRXEl tratamiento de VEXAS no es el de la policondritis clásica
La obra no podía contemplarlo. Según una revisión narrativa de 2026 basada sobre todo en los registros francés y AIDA, los corticoides se usan al inicio, pero los beneficios más duraderos se han observado con inhibidores de JAK, agentes hipometilantes o trasplante de progenitores hematopoyéticos, y las decisiones siguen siendo empíricas por falta de ensayos controlados. En la práctica, confirmar VEXAS supone incorporar a hematología y abandonar la idea de que basta con escalar inmunosupresores convencionales.
Fuente: Vitale A, et al. Autoimmun Rev. 2026;25(5):104030. PMID: 41871819.Actualización DermRXBiológicos en la policondritis: datos de cohorte que apoyan TNF-α e IL-6
La obra menciona éxitos crecientes con inhibidores de TNF-α, IL-1 e IL-6 sin cuantificarlos. Una cohorte retrospectiva japonesa de un solo centro, con 55 pacientes y 503,5 personas-año, comparó periodos con y sin biológicos: los inhibidores de TNF-α (razón de tasas 0,4) y el bloqueo del receptor de IL-6 (0,2) se asociaron a menos recaídas que los periodos sin biológico, mientras que la estimación del riesgo de infección grave fue imprecisa. Son datos observacionales; siguen faltando ensayos aleatorizados y guías basadas en ellos.
Fuente: Nakayama Y, et al. Rheumatology (Oxford). 2026;65(6). PMID: 42281284.Actualización DermRXFenotipos, cribado de la vía aérea y papel de la PET-TC
Una revisión francesa insiste en que la condritis típica solo está presente al inicio en un tercio de los casos, en que se han descrito tres fenotipos con manejo distinto y en que el cribado de la afectación traqueobronquial debe ser sistemático porque concentra la morbimortalidad. Un metaanálisis de 2026, con solo tres estudios y 97 pacientes, obtuvo una tasa agrupada de positividad de la PET-TC con 18F-FDG del 94 %; detectó afectación cartilaginosa asintomática en más del 25 % y fue útil para vigilar la respuesta, aunque su precisión diagnóstica está por definir.
Fuente: Mertz P, Arnaud L. Rev Prat. 2023;73(5):549-556. PMID: 37309797. Malik P, et al. Nucl Med Commun. 2026;47(10):1117-1125. PMID: 42712171.Actualización DermRXOreja: cirugía precoz del cartílago y cobertura antipseudomónica
Una revisión neerlandesa propone en la condrodermatitis descarga y corticoide intralesional como primer paso, pero cirugía precoz con extirpación del cartílago sin resecar piel por la alta recidiva de lo conservador; una serie de 24 pacientes describe alivio rápido con ácido hialurónico inyectado, sin grupo control. En la pericondritis por piercing, una cohorte de 217 pacientes halló más Pseudomonas aeruginosa y abscesos, y el absceso fue el principal factor de complicación; otra serie advierte de menor sensibilidad a fluoroquinolonas. Para el hematoma, una revisión aconseja drenar en los primeros 7 días y vendaje compresivo.
Fuente: Yin Q, Houwing RH. Ned Tijdschr Geneeskd. 2021;165:D5644. PMID: 34523849. Carey W. Dermatol Surg. 2021;47(3):373-376. PMID: 34328289. Ungar OJ, et al. Laryngoscope. 2025;135(12):4693-4702. PMID: 40631793. Zhang X, et al. Infect Drug Resist. 2024;17:377-386. PMID: 38312521. Long B, et al. J Emerg Med. 2024;69:62-75. PMID: 39904638.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Braun-Falco M. Capítulo 77, «Enfermedades inflamatorias del cartílago». En: Plewig G, French LE, Ruzicka T, Kaufmann R, Hertl M, editores. Braun-Falco’s Dermatology. 4.ª ed. Berlín: Springer; 2022 (Springer Reference Medicine). Consultado en su edición original en inglés.
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Tsuchida N, Kunishita Y, Uchiyama Y, et al. Pathogenic UBA1 variants associated with VEXAS syndrome in Japanese patients with relapsing polychondritis. Ann Rheum Dis. 2021;80(8):1057-1061. PMID: 33789873.
- Mertz P, Sparks J, Kobrin D, et al. Relapsing polychondritis: best practice & clinical rheumatology. Best Pract Res Clin Rheumatol. 2023;37(1):101867. PMID: 37839908.
- Kouranloo K, Dey M, Almutawa J, et al. Clinical characteristics, disease trajectories and management of vacuoles, E1 enzyme, X-linked, autoinflammatory, somatic (VEXAS) syndrome: a systematic review. Rheumatol Int. 2024;44(7):1219-1232. PMID: 38129348.
- Mertz P, Arnaud L. [Restatement. Relapsing polychondritis]. Rev Prat. 2023;73(5):549-556. PMID: 37309797.
- Baur V, Stoevesandt J, Hueber A, et al. VEXAS-Syndrome, a newly described autoinflammatory systemic disease with dermatologic manifestations. J Dtsch Dermatol Ges. 2023;21(12):1456-1463. PMID: 37953404.
- Yao M, Shen M, Huang C, et al. Clinical characteristics and a screening tool for VEXAS syndrome: a case-control study from China. Orphanet J Rare Dis. 2026;21(1). PMID: 42316235.
- Vitale A, Cifuentes-González C, Gentile M, et al. VEXAS syndrome in adults: a narrative review of genomic pathogenesis, multisystem phenotypes, diagnostic algorithms, and emerging therapeutic strategies. Autoimmun Rev. 2026;25(5):104030. PMID: 41871819.
- Nakayama Y, Aitani Y, Shirakashi M, et al. Association between biologic exposure and relapse incidence in relapsing polychondritis: a retrospective cohort study. Rheumatology (Oxford). 2026;65(6). PMID: 42281284.
- Malik P, Saraswat D, Aggarwal P, et al. The utility of 18F-fluorodeoxyglucose PET/computed tomography in relapsing polychondritis: a systematic review and meta-analysis. Nucl Med Commun. 2026;47(10):1117-1125. PMID: 42712171.
- Yin Q, Houwing RH. [Chondrodermatitis nodularis helicis: a practical overview with treatment recommendations for the primary and secondary care]. Ned Tijdschr Geneeskd. 2021;165:D5644. PMID: 34523849.
- Carey W. Intralesional hyaluronic acid injection for chondrodermatitis nodularis helicis: a novel treatment for rapid relief of pain and healing of ulcerations. Dermatol Surg. 2021;47(3):373-376. PMID: 34328289.
- Ungar OJ, Bursztyn N, Shilo S, et al. Auricular perichondritis in the cartilage piercing era. Laryngoscope. 2025;135(12):4693-4702. PMID: 40631793.
- Zhang X, Zhang Y, Pu C, et al. Etiology, microbiological isolates, and antibiotic susceptibilities in inpatients with refractory auricular perichondritis: a 10-year retrospective study. Infect Drug Resist. 2024;17:377-386. PMID: 38312521.
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