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Exantemas víricos en consulta: qué virus delata cada patrón, a quién aislar y cuándo el problema real es el feto o el inmunodeprimido

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Lectura clínica · Exantemas víricos

Exantemas víricos en consulta: qué virus delata cada patrón, a quién aislar y cuándo el problema real es el feto o el inmunodeprimido

Sobre el capítulo 163, «Enfermedades víricas exantemáticas» (Oza y Mathes) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

La mayoría de los exantemas víricos se curan solos, y por eso el error no suele estar en el tratamiento sino en la decisión: no aislar un sarampión, no avisar a una embarazada expuesta a parvovirus, etiquetar de alérgico a penicilina a un adolescente con mononucleosis o confundir un eccema coxsackium con un eccema herpético. Esta lectura ordena los exantemas por la pista clínica, la prueba útil y el huésped en riesgo, y se actualiza a octubre de 2026.

Pista morfológica y cronologíaPrueba y momento de la muestraEmbarazo y fetoInmunodeprimidoSalud pública y aislamiento

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 22 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • El exantema vírico se lee en tres tiempos: pródromo, orden de aparición y relación con la fiebre. El sarampión avanza en sentido craneocaudal tras días de fiebre, tos y conjuntivitis; el exantema súbito aparece justo cuando la fiebre cede; el eritema infeccioso empieza en las mejillas.
  • Varios exantemas tienen un enantema que vale más que la piel: las manchas de Koplik preceden al sarampión y duran poco; las erosiones linguales y palatinas acompañan a la enfermedad mano-pie-boca clásica; las manchas de Forchheimer y de Nagayama orientan, pero no confirman.
  • La gravedad casi nunca está en la piel del niño sano, sino en el feto y el inmunodeprimido: rubéola en el primer trimestre, parvovirus B19 con hidropesía fetal, citomegalovirus congénito con pérdida auditiva, y aplasia o viremia persistente cuando faltan anticuerpos o linfocitos B.
  • El momento de la muestra decide el resultado: la IgM puede ser negativa en las primeras 72 horas del exantema del sarampión, el monospot falla en la primera semana y en menores de 4 años, y la PCR del ADN de B19 puede persistir más de un año sin indicar virus viable.
  • Muchos «exantemas víricos» son reacciones del huésped y no infección de la piel: el síndrome de Gianotti-Crosti, el exantema laterotorácico unilateral y el exantema por aminopenicilinas en la mononucleosis no exigen identificar el virus, pero sí reconocer el patrón para no tratar ni etiquetar de más.
  • Desde 2019 ha cambiado el contexto: el sarampión ha vuelto a Europa y merma la memoria de anticuerpos previa; el parvovirus B19 tuvo en 2024 un repunte con más casos fetales; el valaciclovir reduce la transmisión del CMV en la primoinfección precoz del embarazo, y el coxsackie A6 domina los cuadros atípicos.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

El sarampión se diagnostica en el pródromo o se diagnostica tarde

La ventana útil está antes del exantema: fiebre alta, tos, coriza y conjuntivitis durante varios días, con manchas de Koplik en la mucosa yugal frente a los molares. Cuando las máculas asoman en la línea de implantación del pelo y la zona retroauricular, el paciente ya lleva días contagiando, porque la transmisión empieza unos cinco días antes del exantema y las gotitas pueden quedar en suspensión hasta dos horas. Por eso la sospecha obliga a aislar en sala aparte, pedir PCR y notificar sin esperar la confirmación. Un adulto vacunado puede presentar una forma atenuada, más difícil de reconocer.

2

La pregunta clave ante un parvovirus B19 es quién convive con el paciente

El eritema infeccioso es banal en el niño, y cuando aparece la cara abofeteada ya no contagia. El riesgo real recae en terceros: embarazadas no inmunes, personas con anemia hemolítica crónica, que pueden sufrir una crisis aplásica, e inmunodeprimidos, en quienes el virus produce anemia crónica por lisis de progenitores eritroides. La consulta dermatológica es a menudo el único punto en que alguien pregunta por una embarazada en la casa o el aula. A ella hay que ofrecerle serología IgG e IgM y, si se infecta, seguimiento ecográfico en una unidad de medicina fetal.

3

El patrón de guantes y calcetines contagia mientras se ve

El síndrome papulopurpúrico en guantes y calcetines invierte la regla del eritema infeccioso: el paciente, normalmente un adolescente o un adulto joven, es virémico mientras presenta el edema, el eritema y las pápulas purpúricas con borde neto en muñecas y tobillos. Las erosiones orales y la fiebre leve completan el cuadro. Se resuelve en unas dos semanas, pero en ese tiempo conviene evitar el contacto con embarazadas y con pacientes hematológicos. Lo mismo vale para la crisis aplásica y la anemia crónica por B19, cuya viremia es alta y que requieren aislamiento respiratorio y de contacto en el hospital.

4

El exantema por amoxicilina en la mononucleosis no es una alergia permanente

Entre siete y diez días después de una aminopenicilina, el paciente con infección aguda por el virus de Epstein-Barr puede desarrollar un exantema morbiliforme pruriginoso, a veces cobrizo, que cede en una semana. La obra atribuye el fenómeno a complejos inmunitarios formados por anticuerpos inducidos por el virus frente al fármaco y recoge que la frecuencia actual ronda el 30 %, lejos del 100 % histórico. Etiquetar de alérgico a la penicilina a ese adolescente lo condena a antibióticos peores durante décadas; lo correcto es confirmar el VEB y, si persiste la duda, derivar a alergología.

5

El coxsackie A6 imita casi todo lo que asusta en pediatría

La enfermedad mano-pie-boca clásica, por coxsackie A16 o enterovirus 71, es fácil de reconocer. La causada por coxsackie A6 desborda palmas y plantas: vesículas periorales que parecen impétigo, ampollas grandes en lactantes, púrpura acral en niños mayores que remeda una vasculitis, y erosiones sobre la piel atópica, el eccema coxsackium, que se confunde con el eccema herpético. Las aftas solo aparecen en la mitad de los casos. Las pistas son las lesiones palmoplantares, la ausencia de agrupación herpetiforme y un brote en la familia o la guardería.

6

Una úlcera genital aguda en una niña no es sinónimo de ITS ni de abuso

La úlcera de Lipschütz aparece sobre todo en niñas prepúberes y adolescentes: úlceras dolorosas, profundas, con fondo necrótico o fibrinoso en la cara interna de los labios menores, a menudo en espejo, con adenopatía inguinal y un cuadro gripal o de mononucleosis. No recurre y cura en dos a seis semanas. El VEB es la causa mejor documentada, aunque se han implicado citomegalovirus, estreptococo y otros agentes. Hay que descartar herpes con PCR y pensar en Behçet si recurre, pero el error más dañino es convertir el cuadro en sospecha de abuso sin más datos.

7

Detectar el virus no siempre significa que el virus cause la enfermedad

Los herpesvirus β y γ quedan latentes, se reactivan con la inmunodepresión y se detectan por PCR en tejidos sin que sean necesariamente la causa del cuadro. El VHH-6 puede además integrarse en los cromosomas de hasta el 1 % de la población, lo que da cargas persistentes. La obra advierte de que la PCR cualitativa no distingue latencia de replicación y que la del VHH-7 solo es valorable en material acelular. En la reacción a fármacos con eosinofilia y en el trasplante, la carga viral cuantitativa y su tendencia valen más que un positivo aislado.

Repaso organizado

Del patrón a la decisión: qué exantema es, qué prueba lo confirma y a quién proteger

Primero los exantemas con firma clínica propia, después los que son reacción del huésped, luego las pruebas y su momento, y por último los huéspedes en los que el mismo virus se vuelve grave.

Exantemas con firma clínica

Sarampión

Paramixovirus · notificación obligatoria
Pista
Pródromo de hasta cuatro días con fiebre alta, tos perruna, coriza y conjuntivitis palpebral; manchas de Koplik y después exantema morbiliforme no pruriginoso de frente y retroauricular hacia tronco y extremidades.
Riesgo
Complicaciones en torno al 40 %: neumonía, otitis, diarrea grave, encefalitis y, años después, panencefalitis esclerosante subaguda. Más graves en lactantes, embarazadas, desnutridos e inmunodeprimidos.
Decisión
Aislamiento aéreo hasta cuatro días después del inicio del exantema (toda la enfermedad si hay inmunodepresión), notificación y búsqueda activa de contactos susceptibles.

Rubéola

Togavirus · riesgo fetal máximo antes de la semana 12
Pista
Pródromo leve, adenopatías retroauriculares, suboccipitales y cervicales posteriores que preceden al exantema, y máculas rosadas que bajan desde la cara y se borran en dos o tres días.
Adulto
Artritis de pequeñas y grandes articulaciones, sobre todo en mujeres, al desaparecer el exantema.
Decisión
Serología IgM o seroconversión; ante una embarazada, derivación obstétrica inmediata. Según la obra, la vacuna está contraindicada en el embarazo y conviene evitar la gestación en los 28 días siguientes.

Eritema infeccioso

Parvovirus B19 · contagia antes del exantema
Pista
Mejillas abofeteadas y, al apagarse, exantema reticulado en encaje en tronco y extremidades que puede reaparecer semanas con sol, ejercicio, calor o estrés.
Adulto
Rara vez cara abofeteada; predomina la poliartritis simétrica aguda de manos y rodillas, que puede imitar una artritis reumatoide, a veces con prurito sin exantema.
Decisión
Ningún tratamiento en el niño sano; preguntar por embarazadas, anemias hemolíticas e inmunodeprimidos en el entorno.

Guantes y calcetines

Parvovirus B19 · virémico con lesiones
Pista
Edema, eritema y pápulas purpúricas pruriginosas o dolorosas en manos y pies con borde neto en muñecas y tobillos, erosiones orales y fiebre leve.
Curso
Pródromo leve de cansancio, febrícula, mialgias y artralgias; el cuadro se resuelve espontáneamente en unas dos semanas sin secuelas.
Decisión
Explicar que contagia mientras dura el exantema, al contrario que el eritema infeccioso, y alejarlo de embarazadas y pacientes hematológicos.

Exantema súbito

VHH-6B (y una minoría por VHH-7) · 6 a 24 meses
Pista
Tres a siete días de fiebre alta en un lactante con buen estado y, al ceder la fiebre, máculas rosadas con halo pálido en cuello y tronco; edema palpebral y manchas de Nagayama en el paladar.
Riesgo
La complicación más común es la convulsión febril; solo una minoría de las primoinfecciones por VHH-6 desarrolla el exantema.
Decisión
Diagnóstico clínico; en el niño inmunocompetente no necesita pruebas, antibióticos ni antivíricos, y basta con explicar el curso a la familia.

Mano-pie-boca y coxsackie A6

Enterovirus · verano y otoño, menores de 10 años
Clásica
Vesículas ovales «en balón de rugby» con halo eritematoso en palmas, plantas y nalgas y erosiones en lengua, mucosa yugal y paladar; coxsackie A16 y enterovirus 71.
Atípica
El coxsackie A6 afecta extremidades, región perioral, tronco y piel atópica, con ampollas en lactantes y púrpura acral; afecta también a adultos.
Seguimiento
Avisar de la descamación palmoplantar y de la onicomadesis uno o dos meses después, con recrecimiento normal de la uña; vigilar signos neurológicos con enterovirus 71.

Reacciones del huésped que parecen infecciones

Síndrome de Gianotti-Crosti

Acrodermatitis papular · 1 a 6 años
Pista
Pápulas o papulovesículas monomorfas de cúpula o techo plano, simétricas, en cara, superficies extensoras y nalgas; si afecta tronco, palmas o mucosas, el diagnóstico es poco probable.
Causa
Respuesta inmunitaria a virus (hoy sobre todo VEB, antes hepatitis B), bacterias o vacunas; complica alrededor del 5 % de los moluscos contagiosos.
Decisión
Clínico; pedir serologías de hepatitis, VEB y CMV solo si hay hepatomegalia, esplenomegalia o alteración hepática. Avisar de que puede durar hasta dos meses.

Exantema laterotorácico unilateral

Exantema periflexural asimétrico · 1 a 5 años
Pista
Pápulas rosadas pruriginosas con halo pálido que empiezan en una axila o una ingle y se extienden de forma centrífuga, conservando la asimetría aunque se hagan bilaterales.
Curso
Dura de dos a seis semanas, a veces dos meses, y se resuelve sin cicatriz.
Decisión
Diagnóstico clínico sin pruebas; tratar el prurito, que puede ser intenso, con corticoide tópico y antihistamínico oral, sin antibióticos.

Exantema por aminopenicilina en la mononucleosis

VEB y también CMV · 7 a 10 días tras el fármaco
Pista
Exantema morbiliforme generalizado, pruriginoso, eritematoso o cobrizo, en un adolescente con faringitis, adenopatías cervicales posteriores y fiebre.
Mecanismo
Según la obra, complejos inmunitarios entre el fármaco y anticuerpos inducidos por el virus; descrito también con cefalexina, eritromicina y levofloxacino.
Decisión
Confirmar la infección y no etiquetar como alergia permanente sin estudio alergológico.

Úlcera de Lipschütz

Úlcera genital aguda no venérea
Pista
Úlceras dolorosas, profundas y simétricas en labios menores de una niña o adolescente con fiebre y adenopatía inguinal; descrita también en escroto.
Estudio
PCR de herpes simple de la úlcera y serología de VEB; ITS según la historia, sin presuponerlas.
Curso
No recurre y cura en dos a seis semanas; la recurrencia obliga a replantear Behçet.

Pruebas: qué muestra y en qué momento

Sarampión: PCR e IgM

Muestra en los tres primeros días del exantema
PCR
RT-PCR de exudado nasofaríngeo o faríngeo, sangre u orina; rinde más si se recoge en los tres días siguientes al inicio del exantema.
IgM
Suele positivizarse con el exantema y dura al menos un mes, pero en las primeras 72 horas puede ser falsamente negativa: repetirla si la sospecha es alta.

Serología del VEB

VCA, EBNA y anticuerpos heterófilos
Monospot
Rápido y específico en adolescentes con cuadro típico, con sensibilidad en torno al 85 %; falla en la primera semana y en menores de 4 años.
Específicos
IgM anti-VCA positiva con IgG anti-EBNA negativa indica infección aguda; la IgG anti-EBNA positiva va en contra, porque aparece semanas después.
Carga viral
La PCR cuantitativa en sangre sirve en el inmunodeprimido y para vigilar el trastorno linfoproliferativo postrasplante.

Parvovirus B19: IgM, IgG y PCR

La PCR manda en embarazo e inmunodepresión
Serología
La IgM indica infección reciente pero su sensibilidad ronda el 62–70 %; la IgG documenta infección pasada.
PCR
Prueba de elección en el inmunodeprimido, que puede no fabricar anticuerpos, y para la infección fetal en líquido amniótico o sangre fetal; en la embarazada se combina con IgM e IgG.

Citomegalovirus: dónde buscarlo

PCR en orina o saliva en el recién nacido
Congénito
PCR de orina o saliva en las primeras semanas de vida para separar infección congénita de adquirida.
Inmunodeprimido
Amplificación cuantitativa de ácido nucleico para diagnóstico y seguimiento; en piel, la úlcera perianal es la forma más frecuente y la biopsia muestra células endoteliales grandes con inclusiones «en ojo de búho», específicas pero poco sensibles.
Trampa
La IgM puede dar falsos positivos por factor reumatoide o IgM del VEB.

Huéspedes en riesgo: feto, recién nacido e inmunodeprimido

Rubéola congénita

Hasta el 85 % de secuelas si la infección ocurre antes de la semana 12
Clínica
Sordera neurosensorial, cataratas, glaucoma, cardiopatía congénita, microcefalia, trombocitopenia y lesiones en «magdalena de arándanos» por eritropoyesis dérmica.
Contagio
El lactante elimina virus durante meses: aislamiento de contacto hasta el año o hasta cultivos negativos tras los tres meses, lejos de embarazadas susceptibles.

Parvovirus B19 fetal

Hidropesía no inmune · segunda mitad del embarazo
Mecanismo
El virus entra por el antígeno P y lisa los progenitores eritroides: anemia fetal, insuficiencia cardíaca de alto gasto e hidropesía.
Conducta
Ecografías seriadas en medicina fetal; transfusión intrauterina si hay anemia grave. No hay vacuna ni profilaxis eficaz demostrada.

Citomegalovirus congénito

Primera causa infecciosa de sordera congénita
Clínica
Petequias por trombocitopenia, ictericia, magdalena de arándanos, hepatoesplenomegalia, microcefalia, calcificaciones periventriculares y coriorretinitis.
Tratamiento
Según la obra, seis meses de valganciclovir oral mejoran la audición y el neurodesarrollo en la forma sintomática.

Linfoproliferaciones asociadas al VEB

Del hidroa vacciniforme al linfoma NK/T
Piel
Lesiones variceliformes con cicatriz que alcanzan también zonas no fotoexpuestas, edema facial, fiebre y hepatoesplenomegalia orientan a la proliferación tipo hidroa vacciniforme; las úlceras centrofaciales destructivas, al linfoma NK/T extranodal de tipo nasal.
Decisión
Biopsia con detección del VEB en el tejido y estudio de clonalidad, carga viral en sangre y derivación a hematología; buscar inmunodeficiencia subyacente, como el déficit de GATA2.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro pares que se confunden en urgencias y en consulta, con el dato que los separa.

Sarampión frente a rubéola

Pródromo
Intenso y de varios días con tos, coriza y conjuntivitis en el sarampión; breve y leve en la rubéola, a menudo solo adenopatías.
Enantema
Koplik en la mucosa yugal es propio del sarampión; Forchheimer en el paladar blando aparece en la rubéola pero no la confirma.
Ganglios
Adenopatía retroauricular y suboccipital que precede al exantema: rubéola.
Duración
Tres a cinco días y confluencia en cara y cuello en el sarampión; dos o tres días y lesiones más discretas en las extremidades en la rubéola.

Eccema coxsackium frente a eccema herpético

Agrupación
Las vesículas herpéticas se agrupan en racimos y dejan erosiones en sacabocados monomorfas; las del coxsackie A6 no se agrupan de forma herpetiforme.
Otras zonas
Lesiones palmoplantares, nalgas y región perioral, con o sin aftas, orientan al coxsackie.
Contexto
Brote familiar o en la guardería apunta al enterovirus.
Conducta
Si hay duda razonable, PCR de herpes simple y aciclovir hasta el resultado: el error caro es omitir el antivírico en un eccema herpético.

Exantema por aminopenicilina en la mononucleosis frente a alergia a betalactámicos

Contexto
Faringitis exudativa, adenopatía cervical posterior, esplenomegalia y linfocitosis atípica sugieren VEB.
Cronología
Exantema morbiliforme que surge entre siete y diez días después de empezar el fármaco, a veces de tono cobrizo, y desaparece en unos siete días.
Señales de alarma
Urticaria inmediata, angioedema, afectación mucosa, eosinofilia con disfunción orgánica o despegamiento cutáneo indican otra reacción y exigen retirar el fármaco y derivar.
Etiqueta
Confirmada la mononucleosis, el exantema no basta para rotular una alergia a penicilina de por vida.

Exantema vírico benigno frente a Kawasaki o síndrome inflamatorio multisistémico

Fiebre
El exantema súbito aparece cuando la fiebre cede; en el Kawasaki y en el síndrome inflamatorio la fiebre persiste junto al exantema.
Mucosas y extremidades
Conjuntivitis no purulenta, cambios orales, eritema y edema acral y reactivación en el lugar de vacunaciones previas apoyan el Kawasaki, incluso en formas incompletas.
Inflamación
Inflamación sistémica intensa con afectación cardíaca o digestiva tras una infección por SARS-CoV-2 sugiere síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico, cuyas lesiones cutáneas se solapan con las del Kawasaki.
Conducta
Ante la duda, derivación pediátrica urgente con analítica y ecocardiografía: el retraso aumenta el riesgo coronario.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si un adulto joven con dos días de fiebre, tos, conjuntivitis y coriza desarrolla máculas confluentes que empiezan en la frente y la zona retroauricular tras un viaje, y no recuerda si recibió dos dosis de vacuna

Lo pasaría de inmediato a una sala aislada con mascarilla, buscaría manchas de Koplik y pediría RT-PCR de exudado faríngeo u orina e IgM, repitiéndola si sale negativa en las primeras 72 horas. Notificaría la sospecha a salud pública sin esperar el resultado e identificaría a contactos vulnerables, sobre todo lactantes, embarazadas e inmunodeprimidos, para que reciban profilaxis posexposición.

Si una maestra embarazada de 16 semanas consulta porque un alumno ha tenido la cara abofeteada y ella tiene artralgias en las manos

Pediría IgG e IgM frente a parvovirus B19 y, si la IgM es positiva o hay seroconversión, PCR en sangre. Con infección confirmada la derivaría a una unidad de medicina fetal para ecografías seriadas con Doppler de la arteria cerebral media, porque la anemia fetal se detecta así y puede requerir transfusión intrauterina. Le explicaría que la mayoría de los fetos no se afectan.

Si un chico de 17 años con faringitis y adenopatías laterocervicales posteriores presenta un exantema morbiliforme pruriginoso al octavo día de amoxicilina

Retiraría la amoxicilina, comprobaría que no hay afectación mucosa, despegamiento ni eosinofilia con disfunción orgánica y pediría hemograma, transaminasas y serología del VEB, con anticuerpos anti-VCA y anti-EBNA si el monospot es negativo. Si se confirma la mononucleosis, explicaría que no queda etiquetado de alérgico y le pediría que no practicara deportes de contacto mientras persista la esplenomegalia, por el riesgo de rotura esplénica.

Si un niño de dos años con dermatitis atópica presenta vesículas y erosiones sobre las placas de eccema, la región perioral, las palmas y las plantas, y su hermana tuvo aftas la semana anterior

Sospecharía un eccema coxsackium, pero si las lesiones se agrupan o el niño está afectado pediría PCR de herpes simple y de enterovirus del fondo de una vesícula e iniciaría aciclovir hasta el resultado. Confirmado el coxsackie, haría tratamiento de soporte y cuidado local, y advertiría a la familia de la descamación y de la posible caída de uñas en uno o dos meses.

Si una niña de 12 años sin relaciones sexuales consulta por úlceras vulvares muy dolorosas y simétricas, con fiebre y odinofagia

Pensaría en úlcera de Lipschütz y lo explicaría a la familia sin insinuar abuso ni ITS. Tomaría PCR de herpes simple de la úlcera y pediría serología del VEB, analgesia, baños y, si la micción es muy dolorosa, valoraría sondaje o anestésico tópico. Si las úlceras recurrieran, buscaría aftas orales y otros datos de Behçet.

Si una paciente de 30 años en tratamiento con rituximab por pénfigo presenta cansancio, palidez y un exantema reticulado tenue durante un brote escolar de quinta enfermedad

Pediría hemograma con reticulocitos y PCR de parvovirus B19 en sangre, porque la ausencia de linfocitos B puede impedir la seroconversión y dejar la IgM negativa. Con aplasia eritroide confirmada la derivaría a hematología para valorar inmunoglobulina intravenosa y le advertiría de que la viremia puede persistir, algo importante si planea un embarazo.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆Koplik dura horas, no días

Las manchas de Koplik aparecen unas 48 horas antes del exantema y persisten entre 12 y 72 horas. Si el paciente consulta con varios días de exantema, su ausencia no descarta el sarampión.

◆La rubéola avisa por la nuca

La adenopatía suboccipital y retroauricular puede preceder al exantema hasta una semana y persistir varias. En un adulto con exantema leve y ganglios en la nuca, preguntar siempre por el estado de vacunación y por embarazo.

◆Exantema súbito: el orden lo es todo

La regla general de los exantemas víricos es que la erupción acompaña a la fiebre. El exantema súbito la rompe: aparece al desaparecer la fiebre, y en un lactante con buen estado general ese dato basta para no pedir pruebas ni cambiar de antibiótico.

◆Gianotti-Crosti respeta el tronco

Si las pápulas monomorfas ocupan cara, extensoras y nalgas pero no el tronco, el patrón es muy característico. Conviene buscar moluscos, porque el síndrome complica alrededor del 5 % de ellos, y advertir que los corticoides tópicos pueden empeorarlo.

◆Un solo lado, una axila

El exantema laterotorácico unilateral empieza junto a un gran pliegue y conserva la asimetría aunque se generalice. Se confunde con dermatitis de contacto; reconocerlo evita parches, antibióticos y cambios de detergente innecesarios.

◆Púrpura acral en un niño con fiebre

Petequias y púrpura en manos y pies pueden deberse a coxsackie A6 o a parvovirus B19, pero también a meningococemia o rickettsiosis. El buen estado general y el contexto epidémico tranquilizan; la fiebre con mal estado general o una púrpura que progresa obliga a actuar como sepsis sin demora.

◆Magdalena de arándanos no es solo infección

Las pápulas violáceas del neonato por eritropoyesis dérmica orientan a CMV, rubéola o toxoplasma congénitos, pero también a hemólisis por incompatibilidad Rh o ABO y a infiltrados neoplásicos como leucemia congénita o neuroblastoma: la biopsia o el estudio hematológico no pueden faltar.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXEl sarampión ha vuelto y no solo inmunodeprime de forma transitoria: merma la memoria inmunitaria humoral

La obra describía una inmunosupresión pasajera y presentaba la eliminación como un logro estable. En 77 niños no vacunados estudiados antes y dos meses después del sarampión, la infección eliminó entre el 11 % y el 73 % del repertorio de anticuerpos frente a otros patógenos, efecto ausente tras la vacuna triple vírica. Tras la pandemia de COVID-19 el sarampión ha resurgido en Europa y, entre 2024 y 2026, en Japón, que lo había eliminado; allí, más de la mitad de los casos con dos dosis documentadas presentaron un sarampión modificado, atenuado y fácil de pasar por alto, y en adultos jóvenes italianos vacunados se han hallado bolsas de seronegatividad.

Fuente: Mina MJ, et al. Science. 2019;366(6465):599-606. PMID: 31672891. Yuji K, et al. Emerg Infect Dis. 2026;32(11). PMID: 42810357. Centrone F, et al. Hum Vaccin Immunother. 2026;22(1):2634496. PMID: 41734895.

Actualización DermRXParvovirus B19: repunte europeo en 2024 y pacientes con depleción de linfocitos B

La obra estimaba un riesgo de muerte fetal en torno al 6,5 % tras la infección materna. Tras la pandemia, el noroeste de Europa sufrió un aumento marcado de infecciones congénitas, y una revisión británica recomienda vigilancia ecográfica seriada de la velocidad sistólica máxima de la arteria cerebral media cuando se confirma la infección materna. Un metaanálisis de 3221 mujeres situó la muerte intrauterina en el 7,3 % de las infecciones maternas y en el 38,7 % de las fetales confirmadas, sin diferencias entre la oleada 2023–2024 y las anteriores. En una serie de tres pacientes tratadas con ocrelizumab o rituximab se describió viremia persistente pese a la inmunoglobulina intravenosa.

Fuente: Sorrenti S, et al. Am J Obstet Gynecol. 2026;235(3):506-521. PMID: 41819197. Creswell L, et al. Acta Obstet Gynecol Scand. 2025;104(11):2028-2037. PMID: 41028928. Karnbrock L, et al. J Neurol Sci. 2026;482:125796. PMID: 41679128.

Actualización DermRXCitomegalovirus congénito: ya hay prevención secundaria con valaciclovir

La obra solo recogía el valganciclovir posnatal para la forma sintomática y no contemplaba intervenir en el embarazo. El consenso europeo de 2024 recomienda un diagnóstico serológico materno precoz y el uso de valaciclovir para prevenir la transmisión vertical. Un metaanálisis de datos individuales de cuatro estudios con 860 mujeres asoció el valaciclovir oral a 8 g al día, iniciado en la primoinfección periconcepcional o del primer trimestre, a menor transmisión al feto y menos infecciones neonatales. En Francia, tras el ensayo de 2020, aumentaron el cribado y el tratamiento sin aumento de interrupciones del embarazo.

Fuente: Leruez-Ville M, et al. Lancet Reg Health Eur. 2024;40:100892. PMID: 38590940. Chatzakis C, et al. Gynecol Obstet Fertil Senol. 2025;53(7-8):341-348. PMID: 40185476. Coste-Mazeau P, et al. Ultrasound Obstet Gynecol. 2026;67(6):756-763. PMID: 42076947.

Actualización DermRXEl trastorno linfoproliferativo tipo hidroa vacciniforme se ha reclasificado

La obra hablaba de enfermedad linfoproliferativa similar a hidroa vacciniforme como un único espectro. La revisión de la clasificación de las neoplasias linfoides de 2022 reorganiza las proliferaciones T y NK asociadas al VEB de la infancia en cuatro grupos: trastorno linfoproliferativo de hidroa vacciniforme, alergia grave a la picadura de mosquito, enfermedad crónica activa por VEB y linfoma T sistémico VEB positivo de la infancia. Dentro del primero distingue una forma clásica y otra sistémica, con epidemiología, clínica y pronóstico diferentes, lo que obliga a estadificar al niño con lesiones variceliformes y cicatrices.

Fuente: Quintanilla-Martinez L, et al. Virchows Arch. 2023;482(1):227-244. PMID: 36216980.

Actualización DermRXLa enfermedad mano-pie-boca atípica se debe sobre todo al coxsackie A6 y se confunde con frecuencia

La obra presentaba el coxsackie A6 como causa emergente, aislada por primera vez en Estados Unidos en 2011 en formas atípicas. Una revisión sistemática de 1359 casos pediátricos con lesiones atípicas identificó coxsackie A6 en el 63 %, con vesículas, pápulas y ampollas fuera de palmas y plantas, aspecto de eccema herpético en el 19 % y alteraciones ungueales como complicación más frecuente, unas tres semanas después. El 16 % recibió tratamiento, sobre todo aciclovir, antibióticos intravenosos o corticoides tópicos, y los autores advierten de que la confusión diagnóstica lleva a pruebas, ingresos y tratamientos innecesarios. La morfología atípica también puede remedar un Gianotti-Crosti o una erupción purpúrica.

Fuente: Starkey SY, et al. Pediatr Dermatol. 2024;41(1):23-27. PMID: 37877202. Chen Y, et al. Vaccines (Basel). 2023;11(2):405. PMID: 36851282.

Actualización DermRXEl niño febril con exantema y conjuntivitis tiene un nuevo «siempre descartar»

La obra incluía la enfermedad de Kawasaki entre los diagnósticos que no deben pasarse por alto ante un exantema febril infantil. Desde 2020 se suma el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico asociado al SARS-CoV-2, cuyas manifestaciones mucocutáneas se solapan con las del Kawasaki: exantema polimorfo, eritema acral, conjuntivitis, cambios orales y formas anulares, urticariales o vesiculoampollosas. Una revisión de 2026 subraya que la fiebre persistente con inflamación sistémica en un niño con este patrón exige una evaluación integrada y precoz, porque el retraso aumenta el riesgo de complicaciones cardiovasculares.

Fuente: Carlini F, et al. J Clin Med. 2026;15(3):1126. PMID: 41682807.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Oza y Mathes. Capítulo 163, «Enfermedades víricas exantemáticas». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

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  2. Yuji K, Yuji W, Adachi E. Importation-driven measles resurgence and the fragility of elimination, Japan, 2024-2026. Emerg Infect Dis. 2026;32(11). PMID: 42810357.
  3. Centrone F, Melilli R, Colella V, et al. Immunity gap for measles in young adults: seroprevalence study in blood donors in southern Italy. Hum Vaccin Immunother. 2026;22(1):2634496. PMID: 41734895.
  4. Sorrenti S, Deuster E, D’Antonio F, et al. Parvovirus B19 infection in pregnancy: perinatal outcomes derived from a systematic review and meta-analysis. Am J Obstet Gynecol. 2026;235(3):506-521. PMID: 41819197.
  5. Creswell L, Pandya P, Stott D, et al. Parvovirus: conservative management of fetal anemia and hydrops. Acta Obstet Gynecol Scand. 2025;104(11):2028-2037. PMID: 41028928.
  6. Leruez-Ville M, Chatzakis C, Lilleri D, et al. Consensus recommendation for prenatal, neonatal and postnatal management of congenital cytomegalovirus infection from the European congenital infection initiative (ECCI). Lancet Reg Health Eur. 2024;40:100892. PMID: 38590940.
  7. Chatzakis C, Bourgon N, Leruez-Ville M, Ville Y. Secondary prevention of fetal cytomegalovirus infection through valacyclovir administration in maternal primary infections during the periconceptional period and first trimester of pregnancy. Gynecol Obstet Fertil Senol. 2025;53(7-8):341-348. PMID: 40185476.
  8. Quintanilla-Martinez L, Swerdlow SH, Tousseyn T, et al. New concepts in EBV-associated B, T, and NK cell lymphoproliferative disorders. Virchows Arch. 2023;482(1):227-244. PMID: 36216980.
  9. Starkey SY, Mar K, Khaslavsky S, et al. Atypical cutaneous findings of hand-foot-mouth disease in children: a systematic review. Pediatr Dermatol. 2024;41(1):23-27. PMID: 37877202.
  10. Chen Y, Dai B, Han S, et al. Arising concerns of atypical manifestations in patients with hand, foot, and mouth disease. Vaccines (Basel). 2023;11(2):405. PMID: 36851282.
  11. Karnbrock L, Herwerth M, Bloemberg GV, et al. Persistent parvovirus B19 DNAemia in B-cell depletion: implications for family planning in multiple sclerosis and related disorders. J Neurol Sci. 2026;482:125796. PMID: 41679128.
  12. Coste-Mazeau P, Ribot E, Hantz S, et al. Changing trends in prenatal screening and treatment of cytomegalovirus infection in France: 7-year national cohort study (2017-2023). Ultrasound Obstet Gynecol. 2026;67(6):756-763. PMID: 42076947.
  13. Carlini F, Chiesa AM, Verzina M, et al. Cutaneous clues in Kawasaki disease: clinical implications and differential diagnosis with multisystem inflammatory syndrome in children. J Clin Med. 2026;15(3):1126. PMID: 41682807.

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