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Dermatomiositis: leer la piel y el autoanticuerpo para anticipar cáncer, enfermedad pulmonar intersticial y respuesta al tratamiento

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Lectura clínica · Dermatomiositis

Dermatomiositis: leer la piel y el autoanticuerpo para anticipar cáncer, enfermedad pulmonar intersticial y respuesta al tratamiento

Sobre el capítulo 62, «Dermatomiositis» (Lewis y Fiorentino) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

La dermatomiositis llega a menudo primero al dermatólogo, y una de cada cinco veces sin debilidad. Lo que se decide en esa primera consulta —qué signo cutáneo pesa, qué autoanticuerpo pedir, cuánto buscar un cáncer oculto, cuándo explorar el pulmón— condiciona el pronóstico más que el propio exantema. Esta lectura ordena el capítulo por esas decisiones y lo actualiza a octubre de 2026: cribado oncológico estratificado, inmunoglobulina intravenosa con ensayo y nuevos inhibidores dirigidos.

Autoanticuerpos específicosCribado de cáncerEnfermedad pulmonar intersticialActividad frente a dañoEscalera terapéutica

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 19 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • Alrededor de un 20 % de los pacientes no tiene debilidad clínica (dermatomiositis clínicamente amiopática), pero comparte el riesgo de neoplasia y de afectación pulmonar de la forma clásica: la piel puede ser el único dato sobre el que se sostiene el diagnóstico.
  • En el adulto, entre un 10 % y un 20 % de los casos se asocia a una neoplasia interna, concentrada en los dos o tres años que rodean al inicio; el cribado limitado a lo propio de la edad deja tumores sin detectar.
  • El autoanticuerpo específico de miositis predice el fenotipo: anti-TIF1-γ y, en menor medida, anti-NXP2 señalan cáncer; anti-MDA5 y antisintetasa, enfermedad pulmonar intersticial; anti-Mi-2, piel clásica, miositis florida y buen pronóstico.
  • Úlceras sobre las pápulas de Gottron, pápulas palmares rojas, alopecia intensa y artritis dibujan el fenotipo anti-MDA5, el de peor pronóstico por la neumopatía rápidamente progresiva; la ferritina elevada refuerza la sospecha.
  • El eritema telangiectásico, la poiquilodermia y la pigmentación residual son daño, no actividad: escalar inmunosupresión por ellos expone a toxicidad sin beneficio. La actividad se reconoce por eritema con prurito, induración, descamación o úlcera.
  • La piel es la manifestación más tozuda: suele persistir cuando el músculo ya está en remisión. Antipalúdicos, metotrexato, micofenolato e inmunoglobulina intravenosa forman la escalera cutánea; los corticoides sistémicos, que en la piel solo logran respuestas parciales, no son adecuados como monoterapia cutánea.
  • Desde 2019 han cambiado tres cosas: hay una guía internacional de cribado oncológico por niveles de riesgo (IMACS 2023), un ensayo controlado que respalda la inmunoglobulina intravenosa y un ensayo de fase 3 positivo con un inhibidor de TYK2/JAK1.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

El diagnóstico es clínico y la piel basta: no hay que esperar a la debilidad

Los criterios clásicos exigían miositis y dejaban fuera a los pacientes amiopáticos, que tienen el exantema característico, una biopsia compatible y al menos seis meses sin debilidad. Dentro de ese grupo, la forma hipomiopática muestra alguna prueba muscular alterada (enzimas, electromiograma, resonancia o biopsia) y la amiopática estricta ninguna. La distinción importa poco para el riesgo: ambos grupos se comportan como la forma clásica en neoplasia y neumopatía. El 80 % de quienes acabarán débiles lo estará en el primer año, de modo que la vigilancia muscular debe ser estrecha al principio.

2

Explorar con luz natural y paciente tumbado cambia la sensibilidad del examen

El violáceo de la dermatomiositis se pierde con la iluminación cenital y en fototipos altos. Conviene examinar con luz natural y con el paciente reclinado, buscar en cuero cabelludo (banda sobre la línea de implantación, raya, vértice), cantos internos y externos, chal, V del escote, caderas y muslos laterales y codos. El prurito del cuero cabelludo, a menudo urente y desproporcionado al eritema, se relaciona con daño de fibras nerviosas finas epidérmicas y es una pista anamnésica muy rentable. Un exantema evanescente o intermitente hace poco probable el diagnóstico, cuyo curso es crónico.

3

Los signos más específicos no son los más frecuentes: hay que saber cuáles pesan

Para no pasar por alto la enfermedad rinden más las telangiectasias periungueales vistas con aumento, la hiperqueratosis lateral de los dedos y el eritema pruriginoso del cuero cabelludo. Para confirmarla pesan más las pápulas de Gottron, las asas capilares dilatadas visibles a simple vista con zonas avasculares, la placa palatina ovoide y el patrón «rojo sobre blanco»: máculas blancas reticuladas, a veces atróficas, rodeadas de telangiectasias, que no aparecen en el lupus cutáneo. La poiquilodermia, en cambio, es tardía y compartida con muchas otras dermatosis.

4

El autoanticuerpo es una prueba de estratificación, no solo de confirmación

El panel de anticuerpos específicos de miositis tuvo, en la cohorte de los autores, una sensibilidad del 80–85 % para el diagnóstico y resulta decisivo en los casos sutiles. Pero su valor principal es pronóstico: orienta hacia el cáncer (TIF1-γ, NXP2), hacia el pulmón (MDA5, antisintetasas) o hacia una enfermedad muscular florida con buena respuesta (Mi-2). Los anticuerpos antinucleares por inmunofluorescencia son negativos en cerca de la mitad de los casos; un resultado negativo aleja del lupus sistémico si está en el diagnóstico diferencial, pero no descarta dermatomiositis.

5

El cáncer se busca al diagnóstico y se vuelve a buscar ante un brote inexplicado

El riesgo de neoplasia multiplica por cuatro a seis el de la población y se concentra en los primeros años. Edad avanzada, sexo masculino, necrosis cutánea, disfagia y miositis de instauración rápida lo aumentan; la neumopatía intersticial, la artritis y el fenómeno de Raynaud se asocian a menor riesgo. El capítulo ya advertía de que el cribado propio de la edad dejaba tumores sin detectar que sí encontraba la tomografía. Un brote sin explicación tras una remisión sostenida, o una enfermedad refractaria, obliga a repetir la búsqueda, sobre todo con antecedente oncológico.

6

La enfermedad pulmonar intersticial manda en la elección del fármaco

La neumopatía afecta al 15–50 % según la serie y el perfil de anticuerpos, y duplica el riesgo de muerte. Puede ser silente, insidiosa o fulminante. Las pruebas funcionales con difusión de monóxido de carbono sirven de cribado, pero la tomografía de alta resolución es la que establece el diagnóstico; el patrón dominante es la neumonía intersticial no específica. La sospecha de neumopatía desaconseja el metotrexato, que puede producir neumonitis y confundir la evaluación, y sitúa al micofenolato y a los inhibidores de la calcineurina como opciones preferentes, siempre con neumología.

7

Ante debilidad o dolor, confirmar actividad antes de escalar

Las enzimas musculares pierden sensibilidad con el tiempo y se elevan de forma dispar: conviene pedir creatina cinasa, aldolasa y lactato deshidrogenasa juntas, repetirlas 10–14 días después de un esfuerzo intenso y añadir γ-glutamil transferasa si se sospecha origen hepático. La debilidad tardía puede deberse a daño residual, desacondicionamiento, miopatía esteroidea, miopatía por hidroxicloroquina o miopatía tiroidea; las mialgias sin debilidad pueden ser fibromialgia. La resonancia muscular con secuencias STIR separa inflamación activa de sustitución grasa y orienta la biopsia si llega a necesitarse.

Repaso organizado

Del autoanticuerpo y el signo cutáneo a la prueba y al fármaco

Primero el perfil serológico, que fija el riesgo; después los signos que lo delatan en la piel, las pruebas que lo confirman y, por último, la escalera de tratamiento.

Fenotipos por autoanticuerpo

Anti-TIF1-γ

Diana nuclear · el más ligado a cáncer
Fenotipo
Afectación cutánea extensa e intensa, con placa palatina ovoide y lesiones «rojo sobre blanco»; creatina cinasa modesta y escaso riesgo pulmonar.
Decisión
En el adulto obliga a un cribado oncológico ampliado y mantenido durante los primeros años; en el niño no conlleva ese riesgo oncológico y se asocia a lipodistrofia.

Anti-NXP2

Proteína de la matriz nuclear
Fenotipo
En el adulto, mialgias intensas, edema periférico, disfagia grave y debilidad distal; la calcinosis, en adultos y en niños.
Decisión
Asociación con cáncer en el adulto, menos sólida que la de TIF1-γ; sospecharlo ante edema y dolor muscular con exantema discreto.

Anti-MDA5

Sensor citosólico de ARN bicatenario
Fenotipo
Úlceras sobre pápulas de Gottron, pápulas o eritema reticulado palmar, alopecia precoz, dolor gingival, artritis y miositis leve o ausente.
Riesgo
Neumopatía intersticial frecuente y, en el 40–60 %, rápidamente progresiva; más afectación cardiaca y mayor mortalidad. La ferritina alta orienta y sirve para seguir la neumopatía.
Decisión
Tomografía torácica de alta resolución sin demora y manejo conjunto con neumología aunque el paciente esté asintomático.

Antisintetasas

Jo-1, PL-7, PL-12, EJ, OJ y otras
Fenotipo
Síndrome antisintetasa: neumopatía intersticial, fiebre, artritis no erosiva, miositis, manos de mecánico y Raynaud; la artritis puede rebrotar con las recaídas.
Riesgo
Entre tres cuartas partes y casi nueve de cada diez desarrollan neumopatía; Jo-1 es el más frecuente del grupo.

Anti-Mi-2

Complejo NuRD de remodelación de cromatina
Fenotipo
Piel clásica florida y miositis con creatina cinasa muy alta; rara vez neumopatía o cáncer y nunca forma amiopática.
Pronóstico
Buena respuesta al tratamiento pese a recaídas frecuentes; su frecuencia varía mucho entre poblaciones.

Anti-SAE

Enzima activadora de SUMO
Fenotipo
La enfermedad cutánea, a veces grave, precede a la miositis; la disfagia es característica.
Actualización
Dos cohortes de validación posteriores a 2019 lo identifican como predictor independiente de cáncer junto a TIF1-γ, con estimaciones aún imprecisas.

Signos cutáneos que orientan

Pápulas y signo de Gottron

Nudillos, codos, rodillas, maléolos
Lectura
Pápulas violáceas sobre articulaciones interfalángicas y metacarpofalángicas o eritema macular extensor, siempre sobre la articulación; el lupus agudo, en cambio, suele respetar los nudillos.
Alerta
La úlcera sobre ellas sugiere vasculopatía anti-MDA5; la necrosis cutánea, neoplasia. En un paciente anti-MDA5, la úlcera que empeora puede anunciar progresión pulmonar.

Pliegue ungueal

Capilaroscopia a pie de consulta
Lectura
Pliegue rojo, edematoso y doloroso con asas ramificadas y dilatadas, zonas avasculares, hemorragias y cutícula irregular y alargada.
Uso
Marca actividad y se atenúa con el control; en la forma juvenil, la pérdida de densidad capilar se asocia a curso crónico.

Manos de mecánico

Borde radial del índice y cubital del pulgar
Lectura
Hiperqueratosis fisurada que a menudo se nota mejor palpando que mirando; en el perfil antisintetasa alcanza también los pulpejos.
Decisión
Se asocia a neumopatía intersticial: justifica pruebas funcionales con difusión y tomografía.

Placa palatina y «rojo sobre blanco»

Signos de alta especificidad
Paladar
Placa violácea simétrica en la línea media del paladar duro, más habitual con anti-TIF1-γ; histológicamente, mucositis de interfase que mejora con el control.
Piel
Máculas blancas reticuladas rodeadas de telangiectasias, a menudo en sienes y muslos; ayudan a separar la dermatomiositis del lupus cutáneo y pueden regresar lentamente.

Pruebas y su lectura

Biopsia cutánea

Interfase pobre en células y mucina
Hallazgos
Dermatitis de interfase vacuolar escasa, mucina dérmica aumentada, infiltrado perivascular y ectasia; si falta la interfase, la mucina suele estar presente.
Frente a lupus
Una banda lúpica estricta en la inmunofluorescencia aleja la dermatomiositis; el depósito de complejo de ataque de membrana en unión y vasos con banda negativa la apoya.

Estudio muscular

Enzimas, electromiograma, resonancia, biopsia
Enzimas
Creatina cinasa, aldolasa y lactato deshidrogenasa en bloque, porque a menudo solo una se eleva; pierden sensibilidad cuando la miositis se cronifica.
Imagen
La resonancia con STIR muestra edema muscular y fascitis; la T1, sustitución grasa. Si se biopsia el músculo, mejor antes de dos semanas de inmunomodulación.

Pulmón

Difusión, tomografía y prueba de marcha
Cribado
Pruebas funcionales con difusión de monóxido de carbono al diagnóstico y anuales mientras haya actividad; cada 3–6 meses si aparecen síntomas, según la obra.
Confirmación
La tomografía de alta resolución detecta afectación subclínica; una difusión desproporcionadamente baja con capacidad vital conservada obliga a descartar hipertensión pulmonar.

Corazón

Troponina I como cribado
Lectura
La afectación miocárdica suele ser subclínica; la troponina I cardiaca es más específica que la fracción MB de la creatina cinasa, que también sube con la regeneración muscular.
Decisión
Si es positiva, electrocardiograma y ecocardiograma; más vigilancia en el perfil anti-MDA5.

Escalera terapéutica

Primer escalón cutáneo

Fotoprotección, tópicos, antipalúdicos
Tópicos
Corticoides potentes en codos, rodillas y manos, con oclusión nocturna si hace falta; inhibidores de la calcineurina en la cara, con eficacia similar a corticoides de potencia baja o media.
Antipalúdicos
Mejoría en un 30–50 % según series retrospectivas; hasta un 30 % presenta exantema farmacológico con hidroxicloroquina. Añadir quinacrina puede rendir más que un solo antipalúdico.

Ahorradores sistémicos

Metotrexato y micofenolato
Metotrexato
Mejora la piel en buena parte de los pacientes y, con prednisona, la miositis; evitarlo si hay neumopatía sospechada o confirmada.
Micofenolato
Útil en piel y músculo y preferido cuando hay neumopatía; la intolerancia digestiva puede sortearse con la sal sódica gastrorresistente.

Inmunoglobulina intravenosa

El agente más eficaz para la piel
Eficacia
Respuesta casi completa en la mayoría de las series y beneficio muscular confirmado en ensayo controlado; su rapidez la hace útil con disfagia o afectación respiratoria.
Riesgos
Cefalea frecuente, meningitis aséptica, trombosis venosa y daño renal; determinar IgA antes de la primera infusión y vigilar a pacientes con trombofilia o nefropatía.

Rescate

Rituximab, calcineurínicos, ciclofosfamida
Rituximab
Resultados irregulares en la piel; posible beneficio muscular, sobre todo con anti-Jo-1 y anti-Mi-2, aunque un gran ensayo aleatorizado fue negativo. Infecciones graves como principal riesgo.
Calcineurínicos
Ciclosporina y tacrolimus se reservan sobre todo para la neumopatía grave anti-MDA5 o antisintetasa; vigilar función renal y presión arterial.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Las confusiones que retrasan el diagnóstico de dermatomiositis, con el dato que en cada caso inclina la balanza.

Dermatomiositis frente a lupus cutáneo

Dorso de la mano
En la dermatomiositis, pápulas y eritema sobre los nudillos; el lupus agudo tiende a afectar la piel entre ellos.
Síntomas
El prurito intenso, sobre todo del cuero cabelludo, favorece la dermatomiositis; el lupus suele picar poco.
Pistas específicas
«Rojo sobre blanco», capilares periungueales muy visibles y placa palatina en la línea media apuntan a dermatomiositis; lesiones discoides o placas anulares de lupus subagudo, a lupus; el anti-Ro no discrimina, porque el anti-Ro52 es frecuente en las miopatías inflamatorias.
Laboratorio y biopsia
Anticuerpos antinucleares negativos en la mitad de las dermatomiositis; banda lúpica estricta en contra y depósito de complejo de ataque de membrana a favor.

Heliotropo frente a dermatitis de contacto o angioedema

Color y curso
Tono violáceo persistente durante semanas o meses, frente al eritema eccematoso con vesiculación o al edema que se resuelve en horas o días.
Lo que hay que buscar
Eritema en cantos y paredes nasales, cuero cabelludo pruriginoso, pliegue ungueal alterado y debilidad proximal; la dermatitis de contacto suele tener una exposición identificable y no altera los capilares del pliegue ungueal.

Cuero cabelludo: dermatomiositis frente a dermatitis seborreica o psoriasis

Morfología
Eritema rosado o violáceo con descamación fina y banda en la línea de implantación, frente a la escama grasa anaranjada de la seborreica o la placa gruesa y bien delimitada de la psoriasis.
Síntoma guía
Prurito o ardor desproporcionados al eritema y resistentes a los tratamientos habituales del cuero cabelludo.
Trampa
Hay pacientes con placas psoriasiformes sobre nudillos, codos y rodillas y capilares periungueales anómalos: el pliegue ungueal y la biopsia con interfase resuelven.

Signo de la funda frente a queratosis pilar

Localización
Caderas y cara lateral de muslos con máculas violáceas foliculocéntricas, sin afectación del dorso de los brazos.
Contexto
Coexiste con otras zonas típicas de dermatomiositis y con poiquilodermia; la queratosis pilar es asintomática, rugosa y presente desde la infancia.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si una mujer de 58 años consulta por edema y eritema violáceo de ambos párpados con prurito intenso del cuero cabelludo, tratada sin éxito como dermatitis de contacto

Exploraría con luz natural nudillos, codos, pliegue ungueal y paladar, y biopsiaría una lesión activa. Pediría creatina cinasa, aldolasa y lactato deshidrogenasa, panel de anticuerpos específicos de miositis y pruebas funcionales respiratorias con difusión. Aunque no refiriera debilidad, plantearía el cribado oncológico desde el primer momento, porque la forma amiopática conlleva el mismo riesgo de neoplasia.

Si un paciente con dermatomiositis anti-TIF1-γ de diagnóstico reciente tiene una colonoscopia y una mamografía o una exploración prostática normales

No daría el cribado por concluido. Estratificaría el riesgo con la guía IMACS, que pondera el autoanticuerpo, y ante un anti-TIF1-γ —el predictor de cáncer más constante en las cohortes de validación— solicitaría el panel ampliado con tomografía de tórax, abdomen y pelvis, valorando PET-TC si la sospecha persiste. Programaría reevaluaciones durante los tres primeros años y volvería a buscar ante cualquier brote sin explicación.

Si un hombre con pápulas de Gottron ulceradas, pápulas palmares dolorosas, alopecia y artritis refiere tos seca desde hace dos semanas

Sospecharía un perfil anti-MDA5 y lo trataría como urgencia pulmonar: tomografía de alta resolución, pruebas funcionales con difusión, saturación al esfuerzo y ferritina sin esperar a la serología. Lo derivaría el mismo día a neumología y reumatología, evitaría metotrexato y explicaría que la neumopatía puede progresar en semanas.

Si una paciente en remisión muscular mantiene eritema telangiectásico del escote y poiquilodermia, sin prurito ni descamación, y pide aumentar el tratamiento

Le explicaría que esas lesiones son daño residual y no actividad, y que intensificar la inmunosupresión no las borraría. Revisaría la fotoprotección y valoraría opciones dirigidas al componente vascular o pigmentario. Solo escalaría si reaparecieran prurito, induración, descamación o úlceras, y comprobaría la fuerza proximal en cada visita.

Si una paciente con dermatomiositis en tratamiento con hidroxicloroquina presenta a las tres semanas un exantema generalizado pruriginoso

Consideraría primero una toxicodermia por el antipalúdico, que es frecuente en esta enfermedad, antes que un brote de la dermatomiositis. Buscaría signos de gravedad y, si se confirma la reacción, retiraría la hidroxicloroquina y pasaría a un ahorrador de corticoides como metotrexato o micofenolato según el estado pulmonar.

Si un niño de 8 años con dermatomiositis juvenil empieza a quejarse de dolor abdominal persistente

No lo atribuiría a efectos adversos sin más. La vasculopatía intestinal es rara pero puede ulcerar y perforar la pared sin sangrado visible al principio, de modo que lo derivaría a pediatría para valoración urgente con imagen. Recordaría además que la actividad persistente y el retraso terapéutico favorecen la calcinosis y la cronicidad en la forma juvenil.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆El prurito del cuero cabelludo es una pista mayor

Un picor urente del cuero cabelludo desproporcionado al eritema, con descamación fina, en un adulto sin respuesta a tratamientos antiseborreicos debe hacer pensar en dermatomiositis y llevar a mirar los nudillos y el pliegue ungueal.

◆Palpar los dedos, no solo mirarlos

La hiperqueratosis lateral del índice puede ser casi invisible y se detecta al tacto. Su hallazgo se asoció a neumopatía intersticial en las series que recoge la obra, y basta para pedir pruebas funcionales con difusión.

◆Mirar el paladar duro

Una placa violácea ovalada y simétrica en la línea media del paladar duro apoya la dermatomiositis, sobre todo el perfil anti-TIF1-γ, cuando la piel es poco expresiva; su constancia topográfica la separa del lupus y del liquen plano oral.

◆Úlcera más necrosis no es lo mismo que úlcera

La úlcera sobre las pápulas de Gottron sugiere vasculopatía del perfil anti-MDA5; la necrosis cutánea, en cambio, figura entre los factores clínicos de riesgo de neoplasia. Ambas exigen estudio dirigido.

◆Ferritina como sustituto provisional

Una ferritina muy elevada en un paciente con signos de perfil anti-MDA5 apoya el diagnóstico mientras llega la serología o cuando esta no está disponible, y sirve después para seguir la gravedad de la neumopatía.

◆Biopsiar el músculo pronto o no biopsiarlo

La biopsia muscular rara vez es necesaria en un paciente con exantema típico y enzimas o resonancia alteradas. Si se hace, conviene en las dos primeras semanas de inmunomodulación y guiada por resonancia, porque la inflamación es parcheada.

◆Fotoprotección sí, pero sin culpar al sol

Hasta un 60 % de los pacientes apenas es fotosensible y solo una minoría nota brotes tras la exposición: la fotoprotección es razonable, pero un brote no debe atribuirse por defecto al sol sin buscar otra causa.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXLas miopatías inflamatorias ya tienen criterios de clasificación validados

La obra lamentaba la falta de criterios validados y la dependencia de los de Bohan y Peter, que exigían miositis. Los criterios EULAR/ACR de 2017 para miopatías inflamatorias del adulto y juveniles, derivados de 976 casos y 624 controles con enfermedades que las imitan, asignan pesos a cada elemento y traducen la suma en una probabilidad; un árbol posterior asigna el subgrupo, incluidas las formas juveniles. Sin biopsia muscular alcanzaron una sensibilidad del 87 % y una especificidad del 82 %. Son criterios de clasificación, útiles para estudios y para ordenar el caso, no un sustituto del juicio diagnóstico.

Fuente: Lundberg IE, et al. Ann Rheum Dis. 2017;76(12):1955-1964. PMID: 29079590.

Actualización DermRXEl cribado de cáncer se estratifica por riesgo: guía IMACS 2023

En 2019 no había pautas y la tomografía se planteaba caso a caso. La guía internacional IMACS de 2023 clasifica a cada paciente en riesgo estándar, moderado o alto según subtipo, autoanticuerpo y rasgos clínicos, y define un panel básico (radiografía de tórax y analítica) y otro ampliado (tomografía y marcadores tumorales), con endoscopia, nasoendoscopia o PET-TC en poblaciones concretas. En una cohorte de validación de Hong Kong, el 20,6 % de los pacientes de riesgo alto desarrolló cáncer en tres años, frente al 6,7 % del riesgo intermedio y ninguno del estándar; a cambio, casi todos quedaron en las categorías que exigen cribado intensivo.

Fuente: Oldroyd AGS, et al. Nat Rev Rheumatol. 2023;19(12):805-817. PMID: 37945774. Tang IYK, et al. Rheumatology (Oxford). 2025;64(4):2106-2114. PMID: 39287015.

Actualización DermRXAnti-TIF1-γ se consolida y anti-SAE emerge como predictor; el cribado real se queda corto

La obra situaba a TIF1-γ como principal marcador y a NXP2 como asociación más débil. Las cohortes de validación posteriores confirman TIF1-γ como predictor independiente y añaden anti-SAE: en una serie italiana multicéntrica ambos se asociaron a cáncer con odds ratio superiores a 10, y en Hong Kong la ausencia de neumopatía y el exantema de Gottron también se asociaron a neoplasia. Una auditoría internacional de 795 pacientes encontró que solo el 6,2 % de los de riesgo alto había recibido el panel completo recomendado y que anti-Mi-2 se comportaba como factor protector.

Fuente: Tang IYK, et al. Rheumatology (Oxford). 2025;64(4):2106-2114. PMID: 39287015. Pellico MR, et al. Rheumatology (Oxford). 2026;65(4). PMID: 41936078. Day J, et al. RMD Open. 2026;12(3). PMID: 42457211.

Actualización DermRXLa inmunoglobulina intravenosa ya tiene un ensayo de fase 3 controlado

El capítulo apoyaba la inmunoglobulina en series y en un pequeño ensayo cruzado de 1993. El ensayo ProDERM aleatorizó a 95 adultos con dermatomiositis activa a 2 g/kg cada cuatro semanas o placebo: a las 16 semanas respondió el 79 % frente al 44 % según el índice compuesto de mejoría total, con resultados secundarios, incluido el índice cutáneo CDASI, en la misma dirección. El precio fue alto en tolerancia: cefalea en el 42 %, fiebre y náuseas, y seis acontecimientos tromboembólicos graves relacionados. El riesgo trombótico debe valorarse antes de cada ciclo.

Fuente: Aggarwal R, et al. N Engl J Med. 2022;387(14):1264-1278. PMID: 36198179.

Actualización DermRXNeumopatía anti-MDA5: la triple terapia inicial mejora la supervivencia en Japón, con dudas fuera

La obra reservaba los inhibidores de la calcineurina para la neumopatía grave sin pauta definida. Un estudio prospectivo japonés con 29 pacientes tratados de entrada con corticoides a dosis altas, tacrolimus y ciclofosfamida intravenosa, con plasmaféresis de rescate, obtuvo una supervivencia a seis meses del 89 % frente al 33 % de controles históricos con escalada progresiva, a costa de reactivaciones frecuentes de citomegalovirus. Una cohorte multicéntrica china de 115 pacientes, en cambio, no observó mejor pronóstico con la triple terapia e incluso la asoció a mayor mortalidad, sobre todo con alto riesgo de neumopatía rápidamente progresiva. La evidencia sigue siendo observacional y la decisión corresponde a equipos con experiencia.

Fuente: Tsuji H, et al. Arthritis Rheumatol. 2020;72(3):488-498. PMID: 31524333. You H, et al. Clin Exp Rheumatol. 2025;43(2):251-259. PMID: 39360352.

Actualización DermRXLa vía del interferón tipo I es diana terapéutica y el brepocitinib supera a placebo en fase 3

El capítulo describía la firma de interferón como correlato de actividad y citaba el tofacitinib solo como tercera línea. Un estudio abierto con 10 pacientes refractarios mostró un descenso marcado del CDASI y, en tres de nueve biopsias cutáneas, de la señalización STAT1. El ensayo VALOR, de fase 3 y 52 semanas en 241 adultos refractarios, demostró que brepocitinib, inhibidor de TYK2 y JAK1, a 30 mg diarios superaba a placebo en el índice de mejoría total, la actividad cutánea, el ahorro de corticoides y la función, pero con más infecciones graves (10 % frente a 1 %). Una revisión de 2026 recoge también beneficio cutáneo con anticuerpos anti-IFN-β.

Fuente: Paik JJ, et al. Arthritis Rheumatol. 2021;73(5):858-865. PMID: 33258553. Paik JJ, et al. Clin Exp Rheumatol. 2025;43(2):354-363. PMID: 39008325. Vleugels RA, et al. N Engl J Med. 2026;394(19):1883-1893. PMID: 41910335. Mangold AR, et al. JAMA Dermatol. 2026. PMID: 42646746. Tartaglia J, et al. Expert Opin Biol Ther. 2026;26(9):933-944. PMID: 42593236.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Lewis y Fiorentino. Capítulo 62, «Dermatomiositis». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Lundberg IE, Tjärnlund A, Bottai M, et al. 2017 European League Against Rheumatism/American College of Rheumatology classification criteria for adult and juvenile idiopathic inflammatory myopathies and their major subgroups. Ann Rheum Dis. 2017;76(12):1955-1964. PMID: 29079590.
  2. Oldroyd AGS, Callen JP, Chinoy H, et al. International Guideline for Idiopathic Inflammatory Myopathy-Associated Cancer Screening: an International Myositis Assessment and Clinical Studies Group (IMACS) initiative. Nat Rev Rheumatol. 2023;19(12):805-817. PMID: 37945774.
  3. Tang IYK, Chan SCW, Li PH, et al. Validation of the International Myositis Assessment and Clinical Studies Group guideline on cancer risk stratification. Rheumatology (Oxford). 2025;64(4):2106-2114. PMID: 39287015.
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