Dermatosis perforantes adquiridas: el rascado que perfora la piel del paciente renal y diabético, cómo confirmarlo y cómo cortar el ciclo
Sobre el capítulo 71, «Dermatosis perforantes adquiridas» (Desman y Barnhill) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019
Pápulas umbilicadas con un tapón córneo en las piernas de un paciente en hemodiálisis o con diabetes de larga evolución: la escena es frecuente y se reconoce mal. Esta lectura ordena las dermatosis perforantes adquiridas por la decisión clínica —qué biopsiar, qué comorbilidad buscar, qué separa la perforación primaria de la secundaria y cómo tratar el prurito que las sostiene— y se actualiza a octubre de 2026 con su encaje en el prurigo crónico y los fármacos dirigidos contra el picor.
Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 18 min de lectura.
En 20 segundos
- La dermatosis perforante adquirida agrupa hoy la enfermedad de Kyrle, la colagenosis perforante adquirida, la foliculitis perforante y la elastosis perforante serpiginosa adquirida: el material expulsado varía incluso entre lesiones del mismo paciente.
- El terreno típico es la enfermedad renal crónica, sobre todo la nefropatía diabética en diálisis, y la diabetes mellitus; también aparece sin diálisis, tras el trasplante y, rara vez, sin enfermedad de base.
- El desencadenante es el rascado: las lesiones se koebnerizan en las excoriaciones, conviven con nódulos de prurigo y regresan cuando cesa la manipulación. Tratar el picor es tratar la enfermedad.
- El diagnóstico exige biopsia: invaginación epidérmica en copa con tapón y expulsión de colágeno, fibras elásticas o fibrina; el tricrómico y la tinción de fibras elásticas identifican qué se elimina.
- Ante el diagnóstico hay que medir glucemia, función renal, ácido úrico, perfil hepático y tiroideo y descartar sarna: una perforación en un adulto sin causa conocida obliga a buscarla.
- No hay ensayos controlados: tópicos, fototerapia UVB, alopurinol, doxiciclina o retinoides se apoyan en casos. Desde 2023, los dirigidos del prurigo nodular abren una vía razonable, todavía fuera de indicación en esta entidad.
Claves de la lectura
Es un patrón de reacción al rascado sobre una dermis dañada, no cuatro enfermedades
La antigua división en cuatro entidades se apoyaba en lo que atravesaba la epidermis: colágeno, fibras elásticas, fibrina o restos foliculares. En la práctica, un mismo paciente muestra lesiones con contenidos distintos, y foliculitis perforante y colagenosis perforante parecen fases o fenotipos de un mismo proceso, con la enfermedad de Kyrle como su extremo más crónico. Por eso conviene hablar de dermatosis perforante adquirida y reservar los nombres clásicos para describir la morfología. La excepción es la elastosis perforante serpiginosa, que conserva su identidad por su clínica y sus asociaciones.
El paciente en diálisis con picor es quien la padece, y el tiempo en diálisis pesa
Las series de hemodiálisis norteamericanas y británicas sitúan la prevalencia entre el 4,5 % y el 11 % de los pacientes dializados, y la nefropatía diabética es la causa más común de la insuficiencia renal en quienes la desarrollan. La asociación no se limita a la diálisis: también se ve en enfermedad renal crónica no dializada y en trasplantados. Las lesiones tienden a seguir el curso de la enfermedad de base, de modo que mejorar la diálisis o recibir un injerto puede apagarlas; en cambio, las formas foliculares sin nefropatía ni diabetes fluctúan.
La biopsia confirma la perforación; las tinciones dicen qué se perfora
Clínicamente, el tapón queratósico central es lo más específico, pero el paciente puede habérselo arrancado y dejar solo un cráter. La histología muestra una invaginación epidérmica, folicular o no, con un tapón de queratina, restos celulares y material dérmico en tránsito. El tricrómico de Masson marca los haces de colágeno verticales y una tinción elástica (orceína, Verhoeff) las fibras elásticas. Si conviven pápulas, nódulos y foliculitis, conviene tomar más de una muestra, porque el prurigo nodular y la foliculitis coexisten con frecuencia en el enfermo renal.
Toda perforación obliga a preguntar qué hay debajo
La eliminación transepidérmica también aparece como fenómeno secundario sobre otra dermatosis: granuloma anular, necrobiosis lipoídica, nódulo reumatoide, gota, calcinosis, mucinosis papular, seudoxantoma elástico, cuerpos extraños, infecciones como cromomicosis o lepra e incluso células tumorales. El dermatopatólogo debe mirar más allá del canal de perforación: si lo eliminado son cristales, calcio, mucina, granulomas o hongos, el diagnóstico es otro y el manejo cambia. Por eso la biopsia debe incluir la dermis que rodea el cráter.
La elastosis perforante serpiginosa obliga a revisar fármacos y conectivopatías
Suele empezar en la adolescencia o la juventud, predomina en varones y dibuja pápulas en arco o serpiginosas con centro atrófico, a menudo en el cuello o los miembros superiores, con poco picor. Una causa adquirida bien reconocida es la D-penicilamina prolongada, que altera la fibra elástica dérmica. Conviene revisar la medicación y buscar también trisomía 21 y trastornos hereditarios del tejido conectivo (Ehlers-Danlos, Marfan, osteogénesis imperfecta, seudoxantoma elástico). Algunos casos son familiares, de herencia autosómica dominante; en el renal sin penicilamina es excepcional.
El estudio de comorbilidades va más allá del riñón y el azúcar
La obra propone una analítica básica dirigida: glucemia en ayunas y, si procede, sobrecarga oral de glucosa, creatinina con filtrado glomerular, ácido úrico, perfil hepático y función tiroidea, además de una anamnesis completa y revisión por aparatos. Las asociaciones menos frecuentes orientan el resto: hepatopatías (virus de las hepatitis, colangitis esclerosante, colangitis biliar primaria, antes llamada cirrosis biliar primaria), tiroiditis e hipotiroidismo, hiperparatiroidismo, infección por VIH, linfoma de Hodgkin y otras neoplasias. La sarna y las picaduras figuran entre los desencadenantes: el raspado o la dermatoscopia del surco ahorran tratamientos inútiles.
El tratamiento es del picor y de la enfermedad de base antes que de la pápula
Ningún tratamiento cura de forma constante y la evidencia se limita a casos y series pequeñas. La prioridad es corregir lo corregible —control glucémico, adecuación de la diálisis, retirada del fármaco sospechoso, tratamiento de la sarna— y frenar el rascado. Encima se suman tópicos (corticoides potentes o intralesionales, retinoides, queratolíticos) y, si no basta, fototerapia UVB, que además alivia el prurito urémico. Alopurinol, doxiciclina o retinoides orales quedan como segunda línea; en la insuficiencia renal toda pauta sistémica exige ajustar dosis y revisar interacciones.
De la pápula umbilicada a la decisión: formas, pruebas, mecanismo y escalones
Primero se reconoce el patrón clínico, después se confirma y se busca la causa, se entiende por qué perfora y, por último, se escala el tratamiento.
Formas clínicas y su pista
Colagenosis perforante adquirida y tipo Kyrle
Adulto · superficies de extensión- Pista
- Pápulas y nódulos redondos, del color de la piel, eritematosos o hiperpigmentados, con costra o tapón córneo central; piernas, antebrazos, dorso de manos y tronco, sin afectar mucosas.
- Curso
- Fenómeno de Koebner evidente, con lesiones lineales sobre excoriaciones. La variante Kyrle forma nódulos crateriformes grandes y crónicos; ambas siguen la evolución de la nefropatía o la diabetes.
Foliculitis perforante
Folículo · curso fluctuante- Pista
- Pápulas foliculares firmes y eritematosas con costra central variable, en zonas pilosas de los miembros; suele empezar antes que la forma colágena.
- Matiz
- Apenas se koebneriza y a menudo no tiene comorbilidad. Antes de etiquetarla hay que excluir foliculitis infecciosa, que también rompe el folículo y extruye estroma.
Elastosis perforante serpiginosa adquirida
Fibra elástica · arcos con atrofia- Pista
- Pápulas queratósicas en arco o serpiginosas alrededor de un centro atrófico o cribiforme, localizadas en una sola región: nuca, cuello, miembros superiores o cara.
- Causa
- D-penicilamina prolongada, trisomía 21 o enfermedad hereditaria del tejido conectivo. Suele ser asintomática y casi cuatro veces más frecuente en varones.
Colagenosis perforante reactiva familiar
Infancia · herencia AD o AR- Pista
- Pápulas queratósicas tras microtraumatismos en miembros y a veces en la cara, desde la primera infancia, sin predominio de sexo.
- Diferencia
- Es la forma con Koebner más intenso y no depende de enfermedad sistémica; no debe confundirse con la del adulto renal o diabético.
Diagnóstico y estudio
Biopsia
Punch que incluya el cráter- Qué muestra
- Invaginación epidérmica en copa, folicular o perifolicular, con tapón de queratina, paraqueratosis variable y material dérmico atravesando el epitelio.
- Infiltrado
- Neutrófilos en lesiones recientes; linfocitos, macrófagos y células gigantes en las antiguas. Varias muestras si hay morfologías distintas.
Tinciones especiales
Tricrómico · fibras elásticas- Para qué
- El tricrómico tiñe los haces de colágeno que ascienden desde la dermis reticular; la tinción elástica identifica las fibras de la elastosis serpiginosa.
- Límite
- A menudo se ven colágeno y elastina juntos o un material amorfo con fibrina: la mezcla apoya el concepto unificado, no un error de muestreo.
Dermatoscopia y microscopia confocal
Apoyo no invasivo- Hallazgos
- Centro amarillo-marrón sin estructuras o ulcerado, vasos puntiformes, lineales o en horquilla dispuestos en corona y anillo blanquecino periférico.
- Uso
- Orienta y ayuda a elegir la lesión que se biopsia, pero no sustituye a la histología.
Analítica de comorbilidades
Riñón, glucosa, hígado y tiroides- Básica
- Glucemia en ayunas o sobrecarga oral, creatinina y filtrado glomerular, ácido úrico, perfil hepático y hormonas tiroideas.
- Dirigida
- Serologías de VIH y hepatitis, calcio y paratohormona, estudio de linfoma o neoplasia según la anamnesis; descartar sarna en todos.
Patogenia útil
Rascado y fenómeno de Koebner
Desencadenante principal- Mecanismo
- El traumatismo superficial repetido sobre una piel predispuesta abre la vía por la que la dermis alterada se elimina.
- Consecuencia
- Explica la coexistencia con nódulos de prurigo y la regresión cuando cesa la manipulación: el objetivo terapéutico central es el picor.
Colágeno glicado y CD36
Productos de glicación avanzada- Mecanismo
- Los colágenos I y III modificados por glicación se unen a queratinocitos lesionados a través de CD36, inducen su diferenciación terminal y ascienden con ellos.
- Otros actores
- Fibronectina elevada en suero y piel, y desequilibrio entre TGF-β3, metaloproteinasa 1 y su inhibidor tisular; no se sabe si causan o reparan.
Microangiopatía y depósitos
Terreno diabético y urémico- Mecanismo
- La vasculopatía diabética y los microdepósitos dérmicos de sales de calcio y silicio en dializados debilitan la dermis papilar.
- Consecuencia
- Ayuda a entender por qué cambiar el material de diálisis o recibir un trasplante renal ha mejorado algunos casos.
Penicilamina y fibra elástica
Elastosis serpiginosa iatrogénica- Mecanismo
- La D-penicilamina altera la maduración de la fibra elástica, que se vuelve gruesa, irregular y abundante en la dermis papilar y reticular.
- Consecuencia
- En la epidermis que rodea el material elástico se expresa más receptor de elastina de 67 kDa; ante una elastosis serpiginosa, la primera pregunta es qué fármaco toma el paciente.
Escalera terapéutica
Corregir la causa y el rascado
Primer escalón, siempre- Qué
- Optimizar glucemia y diálisis, tratar sarna o picaduras, retirar fármacos sospechosos y cortar el ciclo picor-rascado con emolientes, uñas cortas y oclusión.
- Por qué
- Las lesiones acompañan a la enfermedad de base y regresan al cesar el traumatismo.
Tratamiento tópico e intralesional
Primera línea según la obra- Opciones
- Corticoides potentes en oclusión o intralesionales, retinoides tópicos (tretinoína, tazaroteno), queratolíticos y antipruriginosos como capsaicina o fenol.
- Cautela
- Vigilar irritación y sensibilización: el paciente que se aplica de todo para calmar el picor puede añadir una dermatitis de contacto.
Fototerapia UVB
Útil también para el prurito urémico- Por qué
- Reduce el picor de la enfermedad renal y, con él, la koebnerización; la obra la sitúa entre los tratamientos más empleados.
- Cautela
- Logística de sesiones frente a las de diálisis; en trasplantados inmunodeprimidos, sopesar el riesgo de cáncer cutáneo.
Tratamiento sistémico
Segunda línea · fuera de indicación- Opciones
- Alopurinol, doxiciclina y retinoides orales (acitretina, isotretinoína), con respuestas descritas en series cortas; corticoides orales de forma puntual.
- Cautela
- Ajustar a la función renal, revisar interacciones y teratogenia de los retinoides; ninguno ha demostrado eficacia en ensayos controlados.
Dirigidos del prurigo
Opción emergente- Qué
- Dupilumab, con casos y series favorables en dermatosis perforante refractaria; los antagonistas del receptor de la IL-31, eficaces en el prurigo nodular, carecen de datos propios en esta entidad.
- Cautela
- Uso fuera de indicación en esta entidad; decidir con el nefrólogo y documentar la respuesta del picor y del número de lesiones.
Contrastes que resuelven la duda
Cuatro confusiones habituales y el dato que las separa.
Dermatosis perforante adquirida frente a prurigo nodular
- Lesión
- Pápula o nódulo umbilicado con tapón córneo adherido frente a nódulo excoriado en cúpula, sin tapón central.
- Histología
- Canal de eliminación con colágeno o elastina en tránsito frente a hiperplasia epidérmica con fibrosis dérmica y sin canal de perforación.
- Decisión
- Coexisten a menudo y comparten mecanismo; la distinción importa para el diagnóstico y el estudio, menos para el tratamiento del picor.
Elastosis perforante serpiginosa frente a seudoxantoma elástico perforante
- Lesión
- Pápulas en arco con atrofia central en nuca o brazos frente a placa amarillenta periumbilical con pápulas queratósicas en el borde, típica de mujeres multíparas y obesas.
- Histología
- Fibras elásticas gruesas pero no calcificadas frente a fibras elásticas fragmentadas y calcificadas, que tiñen con von Kossa.
- Decisión
- El seudoxantoma perforante obliga a descartar la forma hereditaria sistémica (fondo de ojo y valoración cardiovascular); la elastosis, a revisar penicilamina y conectivopatías.
Foliculitis perforante frente a foliculitis infecciosa
- Lesión
- Pápulas foliculares crónicas con costra central y poco eritema frente a pústulas foliculares más agudas e inflamatorias.
- Histología
- Rotura de la vaina radicular externa con colágeno degenerado en el ostium frente a rotura con microorganismos: bacterias o levaduras de Malassezia con PAS.
- Decisión
- Cultivo o tinciones antes de etiquetar la forma primaria; una foliculitis infecciosa se trata como tal.
Perforación primaria frente a perforación secundaria
- Lesión
- Pápulas múltiples y simétricas en un paciente con nefropatía o diabetes frente a perforación sobre una lesión con morfología propia: anular, amarillenta, tofácea o nodular.
- Histología
- Colágeno, elastina o fibrina sin otro proceso frente a granulomas en empalizada, necrobiosis, cristales de urato, calcio, mucina, cuerpo extraño, hongos o células tumorales.
- Decisión
- En la secundaria, el diagnóstico y el tratamiento son los de la enfermedad que perfora.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si un varón de 62 años en hemodiálisis por nefropatía diabética consulta por pápulas pruriginosas con tapón negro en piernas y antebrazos, algunas alineadas sobre arañazos
Biopsiaría una pápula con su cráter y pediría tricrómico y tinción elástica para confirmar la eliminación transepidérmica. Revisaría con nefrología la adecuación de la diálisis, el calcio, el fósforo y la paratohormona, y descartaría sarna. Empezaría por emolientes, corticoide potente en oclusión y explicaría que el rascado mantiene las lesiones; si el picor persistiera, propondría fototerapia UVB coordinada con sus sesiones.
Si una mujer de 45 años sin diabetes conocida desarrolla en meses pápulas umbilicadas muy pruriginosas en el dorso de manos y piernas
Tras confirmar la perforación en la biopsia, pediría glucemia en ayunas y hemoglobina glicada, creatinina con filtrado, ácido úrico, perfil hepático y función tiroidea, y serologías de hepatitis y VIH. Sin causa aparente, buscaría con la anamnesis síntomas B y adenopatías, porque se han descrito casos asociados a linfoma de Hodgkin y otras neoplasias. Revisaría también fármacos recientes.
Si un paciente con enfermedad de Wilson tratado con D-penicilamina presenta en el cuello un arco de pápulas queratósicas alrededor de una zona atrófica
Sospecharía una elastosis perforante serpiginosa inducida y confirmaría con biopsia y tinción de fibras elásticas. Comentaría con su hepatólogo la posibilidad de cambiar de quelante, sin retirarlo por mi cuenta. Mientras tanto ofrecería tratamiento local —crioterapia o retinoide tópico— y explicaría que la respuesta es lenta y que pueden quedar cicatrices cribiformes.
Si un diabético con dermatosis perforante biopsiada no mejora tras meses de corticoide tópico, retinoide tópico y antihistamínicos, y el picor le impide dormir
Valoraría fototerapia UVB de banda estrecha y, si no fuera posible, un sistémico de segunda línea como doxiciclina o un retinoide oral, revisando función renal, interacciones y anticoncepción. Si persistiera un picor intenso con nódulos de prurigo asociados, plantearía dupilumab fuera de indicación, informando de que la evidencia en esta entidad procede de casos y series.
Si un trasplantado renal estable consulta porque sus antiguas pápulas perforantes de la época de diálisis han desaparecido casi por completo
Le explicaría que es la evolución esperable: las lesiones suelen acompañar a la uremia y regresan al corregirse. Revisaría las cicatrices e hiperpigmentaciones residuales y aprovecharía la consulta para iniciar el seguimiento dermatológico del trasplantado, centrado en la fotoprotección y el cribado de cáncer cutáneo asociado a la inmunosupresión.
Si un adulto con pápulas foliculares costrosas en los muslos, sin nefropatía ni diabetes, recibe el diagnóstico de foliculitis perforante en otro centro
Revisaría la biopsia buscando microorganismos con PAS y Gram y pediría cultivo de una pústula si la hubiera, porque la foliculitis infecciosa también rompe el folículo. Preguntaría por fármacos como inhibidores del TNF-α o sorafenib. Si se confirmara la forma primaria, explicaría que suele fluctuar y que el tratamiento es local.
Perlas de examen y de consulta
◆El cráter sin tapón también cuenta
El paciente suele arrancarse el tapón queratósico. Un cráter superficial en una pápula pruriginosa de un dializado merece la misma sospecha y una biopsia que incluya el borde y la dermis vecina, donde se ve el material en tránsito.
◆Pápulas en fila sobre un arañazo
La disposición lineal de pápulas umbilicadas sobre excoriaciones es koebnerización y apoya la colagenosis perforante adquirida o la variante Kyrle; la foliculitis perforante casi nunca la muestra y la elastosis serpiginosa solo de forma ocasional.
◆Sarna antes que dermatosis perforante
La escabiosis figura entre las asociaciones frecuentes de la dermatosis perforante. En un anciano diabético o renal con picor nocturno y pápulas nuevas, buscar el surco con dermatoscopia o raspado evita meses de tratamiento equivocado y contagios en la unidad de diálisis.
◆Mucosas siempre respetadas
La dermatosis perforante adquirida no afecta a las mucosas y rara vez a la cara o el cuero cabelludo. Erosiones orales o genitales en el mismo paciente orientan a otro diagnóstico concurrente que hay que estudiar por separado.
◆En piel oscura, la secuela pesa
Cuando el rascado es intenso en una piel de fototipo alto, las manchas posinflamatorias y las cicatrices suelen persistir tras la última pápula: conviene controlar el picor cuanto antes, evitar productos irritantes y anticipar al paciente esta secuela.
◆Ácido úrico en la analítica
Se han descrito mejorías con alopurinol tanto con uricemia alta como normal, por lo que medirla tiene sentido. Si se emplea, la dosis debe ajustarse al filtrado glomerular y hay que advertir del riesgo de toxicodermia grave asociado al fármaco.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRXLa dermatosis perforante adquirida entra en el paraguas del prurigo crónico
La obra recoge como hipótesis minoritaria que la entidad sea una forma de prurigo nodular. Un estudio clinicopatológico de 23 pacientes con prurigo umbilicado mostró que encaja como subtipo de prurigo nodular y que su perforación es idéntica a la de la dermatosis perforante reactiva. El consenso del grupo de prurito de la EADV definió el prurigo crónico como enfermedad propia, con variantes papular, nodular, en placa y umbilicada. Una revisión de 2025 en enfermedad renal crónica sostiene que ambas comparten buena parte de su clínica y su histología y propone mecanismos comunes, como el prurito urémico y la sobreexpresión de IL-31.
Fuente: Kestner RI, et al. Acta Derm Venereol. 2017;97(2):249-254. PMID: 27349279. Pereira MP, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2018;32(7):1059-1065. PMID: 28857299. Mahmoud RH, et al. Clin Dermatol. 2025;43(5):644-648. PMID: 40097077.Actualización DermRXLa evidencia terapéutica sigue siendo de casos, ahora sistematizada
Una revisión sistemática alemana publicada justo antes de la obra no encontró ninguna opción con respaldo para primera línea y recomendó tratar primero la enfermedad de base y combinar fármacos que alivien el picor y curen las lesiones. Las revisiones sistemáticas de 2025 sobre la enfermedad de Kyrle y de 2026 sobre la colagenosis perforante adquirida, basadas en casos y series, llegan a la misma conclusión y reclaman ensayos clínicos; la segunda insiste en buscar neoplasia oculta tras el diagnóstico.
Fuente: Lukács J, et al. J Dtsch Dermatol Ges. 2018;16(7):825-842. PMID: 29927512. Junghetu MA, et al. J Clin Med. 2026;15(1):391. PMID: 41517640. Rasul T, et al. Arch Dermatol Res. 2025;317(1):622. PMID: 40121580.Actualización DermRXDermatoscopia y confocal se suman al estudio, sin desplazar a la biopsia
La obra basa el diagnóstico en la clínica y la histología. Una serie de 39 pacientes y otra de 37 (con dermatoscopia en 11 de ellos) describen hallazgos dermatoscópicos coincidentes: centro amarillo-marrón sin estructuras o ulcerado, vasos puntiformes, lineales o en horquilla dispuestos de forma radial o en guirnalda y un anillo blanquecino periférico; la microscopia confocal muestra estructuras hiperreflectantes en cordón que se extienden entre la epidermis y la dermis. La revisión de 2026 las considera herramientas de apoyo y mantiene la histología como requisito.
Fuente: Wang W, et al. Front Med (Lausanne). 2021;8:631642. PMID: 33898479. Gao Z, et al. Skin Res Technol. 2023;29(7):e13416. PMID: 37522501. Junghetu MA, et al. J Clin Med. 2026;15(1):391. PMID: 41517640.Actualización DermRXEn hemodiálisis, la prevalencia se confirma y aumenta con los años de diálisis
Las cifras de la obra proceden de series antiguas. Un estudio prospectivo publicado en Nefrología en 2024 halló dermatosis perforante en el 11 % de 46 pacientes en hemodiálisis; quienes la tenían llevaban más tiempo en diálisis (mediana de 90 frente a 32 meses), eran más jóvenes y delgados, tenían más prurito y peor calidad de vida medida con el DLQI. Explorar la piel y preguntar por el picor debería formar parte del seguimiento nefrológico.
Fuente: Roldan-Contreras SE, et al. Nefrologia (Engl Ed). 2024;44(2):251-255. PMID: 38555206.Actualización DermRXDupilumab y los dirigidos del prurigo nodular cambian la segunda línea
En 2019 no existía tratamiento dirigido. Los ensayos de fase 3 PRIME y PRIME2 demostraron que dupilumab mejora el picor y reduce los nódulos frente a placebo en el prurigo nodular, y el ensayo de fase 3 con nemolizumab, antagonista del receptor de la IL-31, obtuvo respuestas de picor y de aclaramiento a las 16 semanas. En dermatosis perforante la experiencia con dupilumab procede de series y casos refractarios con buena respuesta: es un uso fuera de indicación que debe documentarse.
Fuente: Zhang Q, et al. Clin Cosmet Investig Dermatol. 2025;18:859-865. PMID: 40225310. Yosipovitch G, et al. Nat Med. 2023;29(5):1180-1190. PMID: 37142763. Kwatra SG, et al. N Engl J Med. 2023;389(17):1579-1589. PMID: 37888917. Junghetu MA, et al. J Clin Med. 2026;15(1):391. PMID: 41517640.Actualización DermRXEl prurito urémico tiene ya un fármaco con ensayo pivotal
Para el picor de la enfermedad renal, la obra recurría sobre todo a la fototerapia. En el ensayo de fase 3 KALM-1, difelikefalina intravenosa, agonista periférico de los receptores opioides κ, administrada tres veces por semana durante 12 semanas a pacientes en hemodiálisis con picor moderado o intenso, redujo de forma significativa la intensidad del picor y mejoró la calidad de vida frente a placebo, con más diarrea, mareo y vómitos. No se ha estudiado específicamente en la dermatosis perforante, pero controlar el prurito urémico ataca el desencadenante de las lesiones.
Fuente: Fishbane S, et al. N Engl J Med. 2020;382(3):222-232. PMID: 31702883.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Desman y Barnhill. Capítulo 71, «Dermatosis perforantes adquiridas». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Kestner RI, Ständer S, Osada N, et al. Acquired reactive perforating dermatosis is a variant of prurigo nodularis. Acta Derm Venereol. 2017;97(2):249-254. PMID: 27349279.
- Pereira MP, Steinke S, Zeidler C, et al. European academy of dermatology and venereology European prurigo project: expert consensus on the definition, classification and terminology of chronic prurigo. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2018;32(7):1059-1065. PMID: 28857299.
- Mahmoud RH, Coscarella G, Kwak R, et al. Prurigo nodularis and acquired perforating dermatosis in chronic kidney disease: Are they the same entity? Clin Dermatol. 2025;43(5):644-648. PMID: 40097077.
- Lukács J, Schliemann S, Elsner P. Treatment of acquired reactive perforating dermatosis – a systematic review. J Dtsch Dermatol Ges. 2018;16(7):825-842. PMID: 29927512.
- Junghetu MA, Tutunaru CV, Ianoși SL, et al. Acquired reactive perforating collagenosis—a rare entity occurring within common disorders: a systematic review and our personal experience. J Clin Med. 2026;15(1):391. PMID: 41517640.
- Rasul T, Wan L, Lawlor A, et al. Kyrle disease: a systematic review of clinical features, diagnostic approaches, dermatoscopic insights, systemic associations, and therapeutic strategies. Arch Dermatol Res. 2025;317(1):622. PMID: 40121580.
- Wang W, Liao Y, Fu L, et al. Dermoscopy features of acquired perforating dermatosis among 39 patients. Front Med (Lausanne). 2021;8:631642. PMID: 33898479.
- Gao Z, Lu SJ, Shan SJ. Acquired perforating dermatosis: a clinicopathologic study, and the features of dermoscopy and reflective confocal microscopy of 37 cases. Skin Res Technol. 2023;29(7):e13416. PMID: 37522501.
- Roldan-Contreras SE, Mendoza Martínez JR, Marin-Hernandez E, et al. Acquired perforating dermatosis and Dermatology Life Quality Index in patients receiving hemodialysis. Nefrologia (Engl Ed). 2024;44(2):251-255. PMID: 38555206.
- Zhang Q, Chang J. Acquired reactive perforating collagenosis: clinicopathologic analysis of 12 cases. Clin Cosmet Investig Dermatol. 2025;18:859-865. PMID: 40225310.
- Yosipovitch G, Mollanazar N, Ständer S, et al. Dupilumab in patients with prurigo nodularis: two randomized, double-blind, placebo-controlled phase 3 trials. Nat Med. 2023;29(5):1180-1190. PMID: 37142763.
- Kwatra SG, Yosipovitch G, Legat FJ, et al. Phase 3 trial of nemolizumab in patients with prurigo nodularis. N Engl J Med. 2023;389(17):1579-1589. PMID: 37888917.
- Fishbane S, Jamal A, Munera C, et al. A phase 3 trial of difelikefalin in hemodialysis patients with pruritus. N Engl J Med. 2020;382(3):222-232. PMID: 31702883.
