Piel y consumo de drogas: leer la vía, sospechar el adulterante y no subestimar la infección que mata
Sobre el capítulo 101, «Abuso de drogas» (Frank, Hennings y Miller) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019
El dermatólogo ve a menudo antes que nadie las huellas del consumo: cicatrices venosas, púrpura en las orejas, una úlcera que no encaja o un prurito con formicación. Esta lectura ordena esos signos por la vía de administración, por la sustancia y por el adulterante que la acompaña, y prioriza lo que obliga a actuar: fascitis, botulismo de herida, vasculopatía por levamisol. Se actualiza a octubre de 2026 con xilacina, óxido nitroso y cribado toxicológico en vasculitis ANCA.
Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 18 min de lectura.
En 20 segundos
- La vía de consumo deja firma propia: la inyección intravenosa produce cordones venosos cicatriciales e hiperpigmentación; la intradérmica o subcutánea, cicatrices atróficas en sacabocados; la inhalada o fumada, lesiones nasales, labiales, palmares y de cejas.
- Muchos daños cutáneos no los produce la droga sino lo que la acompaña: talco y almidón dan granulomas de cuerpo extraño, la quinina se asocia a mano hinchada y tétanos, el arsénico se implica en la arteritis por cannabis y el levamisol en una vasculopatía necrosante.
- La púrpura retiforme o necrosis de pabellones auriculares en un adulto joven, con neutropenia y ANCA con patrón perinuclear y anti-MPO, debe hacer pensar en cocaína adulterada con levamisol antes que en una vasculitis primaria.
- Según la obra, en la persona que se inyecta la complicación aguda habitual es la sepsis, a menudo de origen cutáneo, y no la sobredosis; el dolor desproporcionado a la exploración no es «búsqueda de fármacos» hasta que se ha descartado una fascitis necrosante.
- La ptosis, la diplopía o la visión borrosa con conciencia conservada en quien se inyecta heroína por vía subcutánea obligan a sospechar botulismo de herida aunque la celulitis no sea evidente.
- Formicación, excoriaciones y prurigo en un paciente con relato vago y afecto inestable pueden ser efecto de cocaína o metanfetamina: el delirio de parasitosis inducido debe descartarse antes de diagnosticar un delirio primario.
- La conducta clínica útil combina reconocer el signo, tratar la complicación, ofrecer serologías de VIH, hepatitis y sífilis y derivar al circuito de adicciones con un enfoque de reducción de daños, sin juicio.
Claves de la lectura
Las cicatrices cuentan la vía y la duración del consumo, pero su ausencia no descarta inyección
La trombosis venosa repetida, la aguja roma y los aditivos irritantes dejan cordones fibrosos e hiperpigmentados, sobre todo en la fosa antecubital del brazo no dominante. Cuando esas venas se agotan, el consumidor busca la fosa poplítea, el dorso del pie, la ingle, el pene, la lengua o la yugular, zonas que no se exploran si no se piensa en ellas. La cocaína pura rara vez esclerosa la vena, de modo que un consumidor de cocaína intravenosa puede no tener marcas. La extensión de las cicatrices se relaciona con los años de inyección, no con la intensidad actual.
La inyección en la piel multiplica el riesgo de infección y la hace más profunda
Cuando no quedan venas, o por preferencia, la droga se inyecta en dermis o tejido subcutáneo. Esta práctica deja cicatrices irregulares, deprimidas y acrómicas, a veces queloideas, y, según la obra, multiplica por cinco el riesgo de infección respecto a la vía intravenosa. Los abscesos resultantes son multiloculados, profundos y con más necrosis. Otros factores son la aguja no estéril, la mezcla de heroína y cocaína y el retroceso de sangre en la jeringa. La inmunodepresión y el efecto anestésico local de muchas drogas retrasan la consulta.
La flora que infecta viene del propio paciente: estafilococo, estreptococo y boca
Los cultivos identifican germen en la mitad de los casos y son polimicrobianos en un tercio o más. Predomina Staphylococcus aureus, seguido de estreptococos β-hemolíticos del grupo A y otros, y después gérmenes orales como Eikenella corrodens, porque algunos limpian la aguja o la piel con saliva. Los gramnegativos y los anaerobios participan sin dar siempre gas ni mal olor. Por eso conviene drenar y cultivar el absceso o la úlcera, ya que el hemocultivo suele ser negativo, y elegir el antibiótico empírico pensando en la resistencia local.
Ante dolor intenso y desproporcionado, explorar quirúrgicamente antes que etiquetar
En la serie citada por la obra, más de la mitad de las fascitis necrosantes ocurrieron en personas que se inyectaban, y casi todas consultaron por dolor desproporcionado o temperatura anormal. Ampollas hemorrágicas, crepitación y toxicidad sistémica pueden faltar al principio. La equivocación más grave es atribuir la queja a búsqueda de opioides. La celulitis con dolor inexplicable en este contexto justifica valoración quirúrgica urgente. Una masa inflamatoria cerca de una arteria mayor puede ser un seudoaneurisma: no se incide sin imagen previa.
El levamisol convierte la cocaína en un desencadenante de vasculopatía autoinmune
Este antihelmíntico veterinario se añade en origen porque imita la cocaína y potencia su efecto. Produce púrpura retiforme con necrosis o ampollas hemorrágicas, típicamente en los pabellones auriculares, la nariz, las mejillas y las extremidades, acompañada de neutropenia y ANCA de alto título, con anti-MPO y a menudo anti-PR3 a la vez, anticuerpos antinucleares y antifosfolípido. La biopsia muestra vasculopatía trombótica, vasculitis leucocitoclástica o ambas. El levamisol se elimina en horas, así que su detección es difícil; el diagnóstico es clínico y serológico, y retirar la exposición es el tratamiento esencial.
La cocaína inhalada destruye la línea media y puede parecer una granulomatosis con poliangitis
La isquemia y la inflamación local perforan el tabique, el paladar y deforman la pirámide nasal. Estas lesiones destructivas inducidas por cocaína se acompañan con frecuencia de ANCA, incluidos anticuerpos contra la elastasa neutrofílica, y se confunden con una granulomatosis con poliangitis. Tratarlas como vasculitis primaria con inmunosupresión intensa sin conseguir la abstinencia suele fracasar. La anamnesis directa y la toxicología en orina deben formar parte del estudio de cualquier lesión destructiva nasal o de una vasculitis ANCA en un adulto joven.
Algunos signos orientan a la sustancia concreta sin necesidad de preguntar
La madarosis lateral, las quemaduras labiales y la hiperqueratosis de las yemas apuntan al tubo de crack caliente. La caries cervical extensa y el bruxismo sugieren metanfetamina. El edema del dorso de la mano que respeta los dedos se asocia a daño linfático en la inyección de heroína con quinina. El acné de tronco con estrías y alopecia androgenética precoz en un deportista sugiere anabolizantes. La necrosis cutánea verdinegra tras poco tiempo de inyección es la firma de la desomorfina. Reconocerlos permite abrir la conversación con datos y sin acusar.
De la vía a la sustancia: qué signo deja cada práctica y qué decisión desencadena
Se empieza por las huellas de la inyección, se sigue por sus complicaciones infecciosas y vasculares y se termina con las firmas propias de cada droga, ilegal o legal.
Huellas de la inyección
Cordones venosos
Trombosis y fibrosis perivenosa- Aspecto
- Costras y equimosis lineales al principio; después cordones duros, hiperpigmentados, sobre el trayecto de una vena.
- Dónde mirar
- Fosa antecubital no dominante; luego fosa poplítea, dorso del pie, ingle, vena dorsal del pene, cara ventral de la lengua.
- Matiz
- La cocaína sin aditivos esclerosantes puede no dejarlos; su ausencia no excluye consumo intravenoso.
Cicatrices por inyección cutánea
Dermis e hipodermis como vía- Aspecto
- Depresiones irregulares, redondeadas, atróficas y acrómicas, a veces hipertróficas o queloideas.
- Significado
- Indican agotamiento venoso o preferencia por la vía cutánea y un riesgo de absceso varias veces mayor.
Tatuajes de hollín e hiperpigmentación
Carbono dérmico y torniquete- Origen
- Carbono depositado al calentar la droga o flamear la aguja; hiperpigmentación posinflamatoria donde el torniquete se deja demasiado apretado o demasiado tiempo.
- Pista
- Pueden estar ocultos bajo un tatuaje decorativo sobre el trayecto venoso.
Paniculitis y granulomas de cuerpo extraño
Talco, almidón, pentazocina- Clínica
- Nódulos subcutáneos firmes o úlceras en zonas de inyección o extravasación.
- Biopsia
- Paniculitis de predominio lobulillar y material birrefringente con luz polarizada, o espacios vacíos tras el procesado.
- Decisión
- Pedir polarización al patólogo cuando la historia sugiere inyección.
Complicaciones infecciosas y vasculares de la inyección
Absceso y celulitis
La causa más común de ingreso- Gérmenes
- S. aureus primero; después estreptococos y flora oral; mezclas frecuentes.
- Estudio
- Drenaje y cultivo del pus; hemocultivos a menudo negativos; serologías de VIH, hepatitis B y C y sífilis.
Fascitis necrosante
Urgencia quirúrgica- Pista
- Dolor muy superior a lo que se ve y fiebre o hipotermia; ampollas hemorrágicas y crepitación pueden ser tardías.
- Decisión
- Valoración quirúrgica inmediata y desbridamiento; no esperar a la imagen si la clínica es sugestiva.
- Error
- Interpretar el dolor como demanda de opioides.
Botulismo y tétanos de herida
Clostridios en inyección subcutánea- Contexto
- Heroína de tipo «alquitrán negro» inyectada en la piel; la quinina añadida favorece el tétanos.
- Clínica
- Ptosis, diplopía, visión borrosa y parálisis descendente con conciencia preservada; la herida puede parecer poco infectada.
- Manejo
- Según la obra: antitoxina, penicilina y desbridamiento; detección de toxina en suero.
Candidiasis diseminada
Limón contaminado como acidificante- Clínica
- Fiebre con hemocultivos negativos, nódulos dolorosos del cuero cabelludo que dejan alopecia, endoftalmitis y costocondritis.
- Decisión
- Preguntar cómo se disuelve la heroína y pedir fondo de ojo.
Firmas de cada sustancia
Cocaína y crack
Vasoconstrictor e inmunógeno- Signos
- Madarosis lateral, quemaduras labiales, hiperqueratosis digital por el tubo, perforación septal, verrugas nasales por compartir el billete.
- Sistémico
- Vasculitis de varios tipos, Raynaud, esclerodermia desenmascarada, PEAG y Stevens-Johnson descritos.
- Adulterante
- Levamisol: púrpura retiforme auricular, neutropenia y ANCA.
Heroína y otros opioides
Prurito, urticaria y mano hinchada- Signos
- Prurito facial y genital intenso, urticaria en una minoría, edema crónico del dorso de la mano por daño linfático.
- Por vía oral
- Los opioides prescritos no dejan huellas de inyección; urticaria y prurito son lo habitual.
Metanfetamina
Prurito, formicación y boca destruida- Signos
- Excoriaciones faciales, prurigo, hiperhidrosis, mal olor, adelgazamiento y envejecimiento acelerado.
- Boca
- Caries cervicales extensas por xerostomía, bruxismo y mala higiene.
- Otros
- Acné excoriado y erupción liquenoide descritos.
Cannabis
Arteritis rara pero grave- Clínica
- Claudicación, Raynaud, necrosis digital en adultos jóvenes; se considera un subtipo de tromboangitis obliterante.
- Estudio
- Ecografía Doppler: oclusión distal por debajo de la rodilla, sin placas calcificadas iliofemorales.
- Manejo
- Abstinencia y antiagregación; en casos graves la obra recurre a iloprost.
Desomorfina («krokodil»)
Necrosis tras poco tiempo de uso- Clínica
- Piel engrosada, escamosa y verdinegra; úlceras necróticas que alcanzan músculo y cartílago.
- Riesgo
- El efecto analgésico retrasa la consulta; infección destructiva y amputaciones.
Anabolizantes androgénicos
Exceso androgénico visible- Signos
- Acné de cara, tórax y espalda, a veces fulminante; estrías por hipertrofia; seborrea; alopecia androgenética precoz; hirsutismo y virilización en mujeres.
- Sistémico
- Ginecomastia, atrofia testicular, alteraciones hepáticas y lipídicas, hipertensión.
Inhalantes y óxido nitroso
Mucosa irritada y frío- Signos
- Dermatitis perioral o perinasal, a veces impetiginizada; congelación facial u oral con propelentes; costra amarillenta si son nitritos.
- Población
- Sobre todo adolescentes, con productos domésticos baratos: disolventes, pegamentos, aerosoles o gas de mecheros.
Sustancias legales con expresión cutánea
Alcohol
Signos vasculares de hepatopatía- Signos
- Arañas vasculares, eritema palmar, telangiectasias, telangiectasia nevoide unilateral, uñas de Terry, ictericia y prurito con prurigo.
- Asociaciones
- Porfiria cutánea tarda; se relaciona además con psoriasis, rosácea, eccema numular, dermatitis seborreica, Dupuytren y Madelung.
Tabaco
Envejecimiento, curación lenta y mucosa- Piel
- Arrugas proporcionales a la carga tabáquica, peor cicatrización, tinción amarillenta de dedos y uñas.
- Enfermedad
- Empeora la psoriasis pustulosa palmoplantar, la hidradenitis y el lupus cutáneo, y reduce la respuesta a antipalúdicos.
- Mucosa
- Estomatitis nicotínica, melanosis del fumador y carcinoma verrugoso oral.
Betel
Mucosa del masticador- Signos
- Fisuras comisurales, mucosa parduzca descamativa, lesiones liquenoides.
- Riesgo
- Fibrosis submucosa oral con trismo y carcinoma oral; exploración periódica de la mucosa.
Contrastes que resuelven la duda
Cuatro pares que se confunden en la práctica y el dato que los separa.
Vasculopatía por levamisol frente a vasculitis ANCA primaria
- Piel
- Púrpura retiforme y necrosis en orejas, nariz y mejillas, frente a púrpura palpable declive.
- Serología
- Doble positividad MPO y PR3, ANA y antifosfolípido con neutropenia sugieren levamisol.
- Biopsia
- Trombosis vascular con o sin vasculitis, frente a vasculitis necrosante pura.
- Evolución
- Mejora al cesar la exposición y recae con la reexposición.
Lesión destructiva nasal por cocaína frente a granulomatosis con poliangitis
- Localización
- Ambas perforan tabique y paladar; la afectación renal y pulmonar orienta a la vasculitis primaria.
- Anticuerpos
- La cocaína puede dar ANCA, incluidos anti-PR3 y anti-elastasa neutrofílica; estos últimos apoyan el origen tóxico.
- Histología
- La biopsia nasal en la lesión por cocaína muestra inflamación inespecífica sin granulomas vasculíticos.
- Clave
- La toxicología en orina y la respuesta a la abstinencia.
Absceso por inyección frente a fascitis necrosante
- Dolor
- Proporcionado y localizado en el absceso; desproporcionado y que se extiende más allá del eritema en la fascitis.
- Sistémico
- Fiebre moderada frente a taquicardia, hipotensión o temperatura anormal.
- Conducta
- Drenaje y cultivo frente a exploración quirúrgica urgente.
Delirio de parasitosis primario frente a inducido por estimulantes
- Contexto
- El primario es un delirio encapsulado; el inducido aparece con cocaína, metanfetamina o psicoestimulantes.
- Pista
- Relato vago, afecto inestable, pérdida de peso, caries y midriasis apuntan al consumo.
- Conducta
- Toxicología y abordaje de la adicción antes de etiquetar el cuadro como psiquiátrico primario.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si un varón de 38 años acude con placas purpúricas retiformes y necróticas en ambos pabellones auriculares y en las mejillas, con leucopenia en una analítica reciente
Preguntaría de forma directa y confidencial por consumo de cocaína y pediría hemograma, ANCA con anti-MPO y anti-PR3, ANA, anticuerpos antifosfolípido, función renal con sedimento y toxicología en orina. Biopsiaría el borde de una lesión reciente para buscar trombosis y vasculitis. Explicaría que el adulterante es la causa probable y que la abstinencia es la medida que más protege, y coordinaría con medicina interna si hay afectación renal.
Si una mujer que se inyecta heroína consulta por un absceso en el muslo y refiere un dolor que le impide apoyar la pierna, muy superior a lo que muestra la piel
No interpretaría el dolor como búsqueda de opioides. Valoraría constantes, marcaría los bordes del eritema y solicitaría valoración quirúrgica urgente por posible fascitis necrosante, sin retrasarla por una prueba de imagen. Tomaría hemocultivos y cultivo del material, y ofrecería serologías de VIH, hepatitis B y C y sífilis una vez estabilizada.
Si un paciente con cicatrices de inyección en la piel acude por una úlcera del antebrazo y, en la exploración, presenta ptosis bilateral y diplopía con el nivel de conciencia normal
Sospecharía botulismo de herida y lo derivaría de inmediato a urgencias para valoración neurológica y de la función respiratoria, notificación a salud pública y solicitud de antitoxina, además de desbridamiento y antibiótico. Revisaría también la vacunación antitetánica, porque la misma práctica expone a Clostridium tetani, y le explicaría por qué la inyección en la piel es la vía de mayor riesgo.
Si un hombre de 45 años consulta por perforación del tabique y costras nasales, con ANCA positivos y una propuesta de inmunosupresión por granulomatosis con poliangitis
Revisaría la historia buscando consumo intranasal de cocaína y pediría toxicología en orina antes de iniciar o intensificar inmunosupresores. Comentaría con reumatología y otorrinolaringología el patrón de anticuerpos y la biopsia nasal, y buscaría afectación renal o pulmonar que apoye una vasculitis primaria. Explicaría que sin abstinencia la lesión progresa aunque se trate.
Si un joven culturista presenta acné nodular de tronco de inicio brusco, estrías en hombros y entradas frontales que avanzan rápido
Preguntaría sin juicio por anabolizantes, testosterona u otras hormonas, incluidas las de origen no sanitario. Trataría el acné según su gravedad y advertiría de que mejora poco si continúa la exposición. Si confirma el consumo, pediría perfil hepático y lipídico y tensión arterial, y lo orientaría a endocrinología por el riesgo de hipogonadismo e infertilidad.
Si una adolescente consulta por dermatitis perioral y perinasal recurrente con costras amarillentas y su madre refiere cambios de conducta
Plantearía con tacto, a solas con la paciente, la posibilidad de inhalación de disolventes o nitritos, además del diferencial habitual con dermatitis perioral, impétigo y contacto. Si lo confirmara, trataría la dermatitis y la sobreinfección, explicaría los riesgos cardiacos y neurológicos y la derivaría a pediatría y a la unidad de conductas adictivas de referencia.
Perlas de examen y de consulta
◆La cocaína rara vez deja huella venosa
Sin los aditivos esclerosantes de la heroína, el consumo intravenoso de cocaína puede no dejar cordones. Un brazo limpio no descarta inyección: hay que preguntar y explorar también fosa poplítea, pies, ingles y genitales.
◆La madarosis lateral puede ser un signo de crack
El vapor caliente que asciende desde la pipa quema el tercio externo de las cejas. Junto con quemaduras labiales e hiperqueratosis en las yemas de los dedos que sostienen el tubo, forma una tríada muy sugestiva.
◆El dorso de la mano hinchado respeta los dedos
El edema crónico y duro del dorso de la mano en quien se inyecta es un linfedema por daño linfático de las inyecciones repetidas; la obra lo atribuye sobre todo a la quinina añadida a la heroína. Que respete los dedos y no tenga signos inflamatorios ayuda a separarlo de una celulitis.
◆Birrefringencia en la biopsia: pensar en inyección
Un nódulo o una úlcera con granulomas y material birrefringente a la luz polarizada, en una zona accesible a la aguja, sugiere inyección de drogas cortadas con talco o almidón.
◆El levamisol desaparece en horas
Con una semivida corta, su detección exige pruebas específicas y poco disponibles. Un resultado negativo no lo excluye; la combinación de púrpura auricular, neutropenia y ANCA atípicos tiene más valor.
◆La complicación aguda habitual es la sepsis
Según la obra, en personas que se inyectan la complicación aguda habitual no es la sobredosis sino la infección de piel y partes blandas con riesgo de bacteriemia. Cada absceso merece drenaje, cultivo y un plan de seguimiento antes del alta.
◆El tabaco reduce la respuesta a los antipalúdicos
En el lupus cutáneo, el tabaquismo se asocia a enfermedad más activa y a peor respuesta a los antipalúdicos. Dejar de fumar forma parte del tratamiento, no es un consejo accesorio.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRXLa xilacina ha creado un tipo nuevo de herida necrótica
La obra no la menciona. Este sedante veterinario adultera cada vez más el fentanilo y la heroína en Estados Unidos. Una revisión sistemática de 277 casos describió heridas sobre todo en extremidades superiores, con necesidad de injerto o colgajo en una parte y amputación en casi el 10 %, y altas voluntarias frecuentes. En Baltimore, el 39 % de quienes se inyectaban tenía heridas y la mayoría las atribuía a xilacina, descritas como ampollas o pápulas iniciales, escaras y esfacelos necróticos. Ya se detecta también medetomidina, y la naloxona no revierte la sedación de estos agonistas α2.
Fuente: Call CM, et al. R I Med J (2013). 2026;109(8):24-31. PMID: 42520231. Ponce AN, et al. J Addict Med. 2026;20(5):e22-e30. PMID: 42531482. Hannum A, et al. ACS Chem Neurosci. 2026;17(5):899-919. PMID: 41704197.Actualización DermRXEl perfil de la vasculopatía por levamisol está mejor definido
El capítulo se basaba en series. Una revisión sistemática de 302 pacientes confirma que la piel se afecta en el 91 %, con púrpura y necrosis en orejas y extremidades; el riñón en una quinta parte. En la biopsia predominan la vasculopatía trombótica, la vasculitis leucocitoclástica o ambas. Los ANCA son positivos en torno al 89 % de los estudiados, sobre todo perinucleares o atípicos, con anti-MPO en el 73 %. La retirada del levamisol es la medida central y la reexposición provoca recaídas. Se propone agrupar estos cuadros con las lesiones destructivas nasales y la vasculitis por cocaína.
Fuente: Scoglio M, et al. J Autoimmun. 2025;158:103505. PMID: 41330036. Iorio L, et al. J Clin Med. 2024;13(17):5116. PMID: 39274328.Actualización DermRXCribar cocaína en orina evita tratar como vasculitis primaria lo que es tóxico
La obra advertía de la confusión con la granulomatosis con poliangitis. Una cohorte de un centro de referencia español identificó un síndrome autoinmune por cocaína y levamisol en el 5 % de las vasculitis ANCA, con predominio de anti-PR3, doble positividad y anticuerpos anti-elastasa en el 30 %, biopsias nasales no vasculíticas y remisión ligada a la abstinencia. En un servicio británico, el cribado sistemático en orina de pacientes de 18 a 55 años diagnosticó siete casos en los que todos habían negado consumo.
Fuente: Grande NG, et al. Eur J Intern Med. 2026;150:106899. PMID: 42020293. Bateman J, et al. Rheumatol Adv Pract. 2025;9(2):rkaf018. PMID: 40225232.Actualización DermRXEl estreptococo del grupo A invasivo aumenta en quienes se inyectan
La obra citaba un brote clonal aislado. La vigilancia poblacional en diez estados de Estados Unidos muestra que la incidencia de enfermedad invasiva por Streptococcus pyogenes pasó de 3,6 a 8,2 por 100 000 entre 2013 y 2022, con tasas muy elevadas en personas sin hogar y en quienes se inyectan drogas, y con aislamientos no sensibles a macrólidos y clindamicina que subieron del 12,7 % al 33,1 %. El análisis genómico relaciona la expansión del tipo emm49 con estos grupos marginados.
Fuente: Gregory CJ, et al. JAMA. 2025;333(17):1498-1507. PMID: 40193120. Metcalf B, et al. Microb Genom. 2026;12(1):001615. PMID: 41609673.Actualización DermRXEl óxido nitroso recreativo puede pigmentar la piel por déficit de vitamina B12
El capítulo solo recogía la congelación por propelentes. El consumo recreativo de óxido nitroso entre jóvenes se asocia a neuropatía y degeneración combinada subaguda por inactivación de la vitamina B12. En series hospitalarias se describe hiperpigmentación difusa, punteada o acentuada en falanges distales, que remite despacio con la suplementación. Ante una hiperpigmentación adquirida en un joven con parestesias, conviene preguntar por este consumo y pedir vitamina B12 y homocisteína.
Fuente: Fang X, et al. Clin Toxicol (Phila). 2020;58(6):476-481. PMID: 31522576. Yu M, et al. Brain Behav. 2022;12(4):e2533. PMID: 35307992.Actualización DermRXLa atención integrada con tratamiento de la adicción mejora el pronóstico
La obra cerraba con una recomendación general de intervención precoz. Una revisión de 2026 subraya que las infecciones relacionadas con la inyección, desde las de piel y partes blandas hasta la endocarditis, han aumentado desde los primeros años 2000; que el tratamiento con metadona o buprenorfina es eficaz pero llega a pocos; que la hepatitis C es curable con antivirales de acción directa y que la profilaxis preexposición frente al VIH se usa poco. Integrar el tratamiento de la adicción en la atención hospitalaria e infecciosa mejora los resultados.
Fuente: Fanucchi LC, et al. Drugs. 2026. PMID: 42830379.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Frank, Hennings y Miller. Capítulo 101, «Abuso de drogas». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Call CM, Lama CJ, Agrodnia SL, et al. Characteristics and management of xylazine-associated wounds: a systematic review of published cases. R I Med J (2013). 2026;109(8):24-31. PMID: 42520231.
- Ponce AN, German D, McMahon MMA, et al. Prevalence of wounds and association with xylazine using respondent-driven sampling among people who inject drugs in Baltimore, Maryland. J Addict Med. 2026;20(5):e22-e30. PMID: 42531482.
- Hannum A, Spano I, Ofori E. A review of alpha-2 adrenergic agents implicated in opioid use disorder. ACS Chem Neurosci. 2026;17(5):899-919. PMID: 41704197.
- Scoglio M, Orlando C, Milani GP, et al. Vasculopathy and vasculitis associated with levamisole-adulterated cocaine: a systematic review. J Autoimmun. 2025;158:103505. PMID: 41330036.
- Iorio L, Davanzo F, Cazzador D, et al. Cocaine- and levamisole-induced vasculitis: defining the spectrum of autoimmune manifestations. J Clin Med. 2024;13(17):5116. PMID: 39274328.
- Grande NG, Ortiz-Lavín MP, Calvo-Río V, et al. Cocaine-induced ANCA-associated vasculitis: cohort analysis from a referral center and literature review. Eur J Intern Med. 2026;150:106899. PMID: 42020293.
- Bateman J, Nadeem M, Barraclough J, et al. Urine toxicology screening reduces misdiagnosis of cocaine-induced ANCA-positive disease as idiopathic granulomatosis with polyangiitis. Rheumatol Adv Pract. 2025;9(2):rkaf018. PMID: 40225232.
- Gregory CJ, Okaro JO, Reingold A, et al. Invasive group A streptococcal infections in 10 US states. JAMA. 2025;333(17):1498-1507. PMID: 40193120.
- Metcalf B, Nanduri S, Li Y, et al. The rise and spread of invasive emm49 in the USA. Microb Genom. 2026;12(1):001615. PMID: 41609673.
- Fang X, Li W, Gao H, et al. Skin hyperpigmentation: a rare presenting symptom of nitrous oxide abuse. Clin Toxicol (Phila). 2020;58(6):476-481. PMID: 31522576.
- Yu M, Qiao Y, Li W, et al. Analysis of clinical characteristics and prognostic factors in 110 patients with nitrous oxide abuse. Brain Behav. 2022;12(4):e2533. PMID: 35307992.
- Fanucchi LC, Eaton E, Van Sickels N, et al. Infections and the opioid epidemic: changing epidemiology and treatment options. Drugs. 2026. doi:10.1007/s40265-026-02364-4. PMID: 42830379.
