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Linfomas cutáneos primarios: del parche que no cede al subtipo que fija el pronóstico, el estudio de extensión y la diana terapéutica

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Lectura clínica · Linfomas cutáneos

Linfomas cutáneos primarios: del parche que no cede al subtipo que fija el pronóstico, el estudio de extensión y la diana terapéutica

Sobre el capítulo 119, «Linfoma cutáneo» (Bagot y Stadler) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

Un eccema del adulto que no responde, una eritrodermia sin causa o un nódulo violáceo en la pierna de una anciana pueden ser linfomas que el dermatólogo diagnostica y a menudo trata. Esta lectura ordena los linfomas cutáneos primarios por la decisión: qué pista clínica obliga a biopsiar, qué marcador separa lo indolente de lo agresivo, qué estudio de extensión pedir y qué molécula explica cada fármaco. Actualizada a octubre de 2026.

Micosis fungoideSíndrome de SézaryEspectro CD30Linfomas B cutáneosEstadificación TNMB

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 20 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • Los linfomas cutáneos primarios se comportan de forma distinta a sus homólogos ganglionares: el mismo nombre histológico no implica el mismo pronóstico, y por eso hay que descartar enfermedad sistémica antes de etiquetar un linfoma como cutáneo primario.
  • La micosis fungoide es el linfoma cutáneo más frecuente; empieza como parches en zonas cubiertas que remedan un eccema durante años, y la mayoría de pacientes en estadio inicial tiene una supervivencia cercana a la de la población general.
  • El síndrome de Sézary no es una micosis fungoide avanzada: procede de linfocitos T de memoria central recirculantes, se define por eritrodermia, adenopatías y clon tumoral en sangre, y mata sobre todo por infección.
  • En el espectro CD30, la clínica manda sobre la histología: la papulosis linfomatoide brota y se cura sola, el linfoma anaplásico cutáneo forma nódulos persistentes, y ambos tienen excelente pronóstico pese a una histología alarmante.
  • Entre los linfomas B, el centro folicular y la zona marginal son indolentes y se tratan con radioterapia local o vigilancia; el difuso de células grandes tipo pierna exige inmunoquimioterapia y estudio sistémico completo.
  • Los fármacos nuevos apuntan a moléculas de la célula tumoral: CD30 (brentuximab vedotina), CCR4 (mogamulizumab), CD52 (alemtuzumab) y CD123 (tagraxofusp en la neoplasia blástica de células dendríticas plasmocitoides).
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

Un «eccema» del adulto que no cede con corticoides potentes merece biopsias seriadas

La micosis fungoide en parche suele llevar años diagnosticada como dermatitis de contacto, atópica tardía o psoriasis. Las pistas son la distribución en zonas no fotoexpuestas (cintura pélvica, nalgas, flancos y pliegues), parches de tamaño y forma desiguales, poiquilodermia y persistencia pese al tratamiento correcto. Una sola biopsia negativa no tranquiliza: el clon T solo se detecta en aproximadamente la mitad de las lesiones iniciales y el corticoide previo borra el epidermotropismo. Conviene suspender el corticoide tópico unas semanas, elegir las placas más infiltradas y repetir la toma si la clínica persiste.

2

El diagnóstico de micosis fungoide inicial se construye sumando datos, no con una prueba única

Ni el fenotipo ni la clonalidad bastan por sí solos. El algoritmo de la ISCL (Pimpinelli, 2005) puntúa conjuntamente la clínica (parches persistentes en zonas cubiertas, variabilidad, poiquilodermia), la histología (infiltrado superficial, epidermotropismo sin espongiosis, atipia), la clonalidad del receptor T y la pérdida de antígenos pan-T como CD7. Un clon T aislado aparece también en dermatosis inflamatorias, y marcadores como TOX no son específicos. Por eso el informe útil integra la correlación clinicopatológica, y la duda razonable se resuelve con seguimiento y nuevas biopsias.

3

La eritrodermia con clon en sangre es otra enfermedad: piensa en Sézary y estudia la sangre

Ante una eritrodermia sin causa clara hay que pedir citometría de flujo en sangre periférica, no solo frotis: las células cerebriformes aparecen también en eritrodermias inflamatorias. Orientan al síndrome de Sézary un cociente CD4/CD8 de 10 o más, la expansión de linfocitos CD4 sin CD7 o sin CD26, la expresión de KIR3DL2 (CD158k) y un clon T idéntico en sangre y piel. Queratodermia palmoplantar fisurada, ectropión, alopecia, onicodistrofia, adenopatías y prurito intratable completan el cuadro. La biopsia cutánea puede ser inespecífica y conviene repetirla.

4

Estadificar no es un trámite: el TNMB decide entre tratar la piel o tratar al paciente

La clasificación ISCL/EORTC para micosis fungoide y Sézary combina extensión cutánea (parches o placas, tumores, eritrodermia), ganglios, vísceras y carga tumoral en sangre. En estadios iniciales basta exploración completa con medición de superficie, analítica con LDH, estudio de sangre y radiografía de tórax con ecografía abdominal y ganglionar; en los avanzados, tomografía. La biopsia de médula se reserva para la afectación hemática alta o citopenias inexplicadas. Edad mayor de 60 años, estadio IV, transformación a célula grande y LDH elevada son marcadores independientes de peor supervivencia.

5

Estadios iniciales: manda la terapia dirigida a la piel; la quimioterapia agresiva no adelanta

Corticoides tópicos potentes, fototerapia UVB de banda estrecha o PUVA, clormetina tópica y radioterapia local controlan la mayoría de los parches y placas. Los sistémicos (bexaroteno, interferón, metotrexato a dosis bajas, fotoféresis extracorpórea) se suman cuando la piel no basta o hay eritrodermia. La poliquimioterapia no mejoró la supervivencia frente a terapias secuenciales conservadoras y se reserva para enfermedad avanzada refractaria; el trasplante alogénico, para pacientes seleccionados en remisión. El objetivo realista es la remisión prolongada con calidad de vida, no la curación a cualquier precio.

6

Pápula CD30+ necrótica que se cura sola: la histología alarmante no justifica quimioterapia

La papulosis linfomatoide produce brotes de pápulas y nódulos que se necrosan y regresan espontáneamente, con histología que puede remedar un linfoma agresivo (tipos A a E y variante con reordenamiento DUSP22-IRF4). La conducta es observar o suprimir brotes con metotrexato a dosis bajas o fototerapia, sabiendo que ningún tratamiento cambia la historia natural. Lo que sí obliga es el seguimiento de por vida: entre un 10 % y un 20 % de los pacientes tiene otro linfoma, previo, simultáneo o posterior, sobre todo micosis fungoide, linfoma de Hodgkin o linfoma anaplásico ganglionar.

7

Un nódulo violáceo en la pierna de una anciana puede ser un linfoma B agresivo, no una úlcera

El linfoma B difuso de células grandes tipo pierna afecta a mayores, con predominio femenino, como tumores rojo-azulados que se ulceran y se confunden con úlceras vasculares. Expresa intensamente Bcl2, MUM1/IRF4, FOXP1 e IgM, a diferencia del linfoma del centro folicular, y la pérdida de CDKN2A en 9p21 empeora el pronóstico. Requiere estudio sistémico con tomografía y biopsia de médula, y tratamiento con rituximab asociado a poliquimioterapia según la edad y la reserva funcional; aun así recae con frecuencia y la supervivencia específica a cinco años ronda el 50 %.

Repaso organizado

Entidad por entidad: la pista que la delata, la prueba que la confirma y lo que cambia la conducta

Primero los linfomas T epidermotropos, luego el espectro CD30 y los citotóxicos, después los B y la neoplasia blástica, y al final el método diagnóstico y la escalera terapéutica.

Linfomas T epidermotropos

Micosis fungoide clásica

Parche → placa → tumor · zonas cubiertas
Pista
Parches eritematodescamativos de color anaranjado a violáceo, de tamaño variable, en tronco bajo, nalgas y pliegues; el prurito es variable y algunos regresan solos.
Histología
Linfocitos de núcleo cerebriforme que colonizan la epidermis sin espongiosis, a veces en microabscesos de Pautrier; fenotipo CD4 con pérdida parcial de CD7.
Pronóstico
Excelente si la enfermedad queda en la piel; empeora con tumores, afectación ganglionar y transformación a célula grande.

Micosis fungoide foliculotrópica

Cabeza y cuello · alopecia en placas
Pista
Pápulas foliculares agrupadas, lesiones acneiformes y placas infiltradas con pérdida de pelo, muy llamativa en las cejas, y prurito intenso.
Diagnóstico
Infiltrado T alrededor y dentro del folículo, con o sin mucina; separarla de la mucinosis folicular idiopática no siempre es posible con la histología.
Conducta
Peor pronóstico global que la forma clásica, aunque existe un subgrupo favorable; el estadio convencional no refleja bien su riesgo.

Reticulosis pagetoide

Placa única acral · a menudo CD8
Pista
Placa hiperqueratósica o psoriasiforme solitaria en una extremidad que crece despacio durante años.
Histología
Epidermotropismo y pleomorfismo más marcados que en la micosis fungoide unilesional, con frecuencia de fenotipo CD8.
Conducta
No se disemina fuera de la piel: radioterapia local o escisión, sin quimioterapia.

Piel laxa granulomatosa

Pliegues péndulos · axilas e ingles
Pista
Áreas de piel redundante y colgante en axilas o ingles por destrucción de fibras elásticas.
Histología
Infiltrado granulomatoso dérmico con macrófagos, células gigantes multinucleadas y pérdida de fibras elásticas, junto a linfocitos T atípicos CD4.
Curso
Lento e indolente durante años; la afectación ganglionar es rara y no suele requerir tratamiento sistémico.

Síndrome de Sézary

Eritrodermia · adenopatías · clon en sangre
Origen
Linfocito T de memoria central CCR7+ y L-selectina+, que recircula entre piel, sangre y ganglio, a diferencia del residente cutáneo de la micosis fungoide.
Sangre
Cociente CD4/CD8 de 10 o más, pérdida de CD7 o CD26, expresión de KIR3DL2 y clon T idéntico al cutáneo; la morfología sola no basta.
Pronóstico
Supervivencia a cinco años del 24 % al 43 % según la obra; las infecciones son la causa de muerte más frecuente.

Espectro CD30 y linfomas T citotóxicos

Papulosis linfomatoide

Brotes autoinvolutivos · CD30+
Pista
Pápulas y nódulos en tronco y extremidades, en distintos estadios a la vez, que se necrosan y regresan solos durante años.
Histología
Células grandes CD30+ en número variable; tipos A a E y variante con reordenamiento DUSP22-IRF4 que imitan linfomas agresivos.
Conducta
Vigilancia o supresión de brotes; según la obra, metotrexato a dosis bajas semanales es lo más eficaz. Seguimiento de por vida por el riesgo de segundo linfoma.

Linfoma anaplásico cutáneo primario

Nódulo ulcerado solitario · ALK negativo
Pista
Nódulo o tumor rojo-pardo, solitario o locorregional, a menudo ulcerado, que puede regresar parcialmente.
Marcadores
Más del 75 % de células tumorales CD30+, habitualmente sin ALK ni t(2;5); un ALK positivo obliga a buscar un linfoma anaplásico sistémico con afectación cutánea.
Conducta
Escisión o radioterapia en lesiones localizadas; la afectación ganglionar regional no siempre empeora el pronóstico.

Linfoma T subcutáneo tipo paniculitis

Nódulos en piernas · TCR αβ, CD8
Pista
Nódulos y placas subcutáneas en extremidades y tronco, a veces con fiebre y pérdida de peso; riesgo de síndrome hemofagocítico.
Histología
Paniculitis lobulillar con linfocitos atípicos que rodean adipocitos uno a uno; CD8+, CD4−, CD56−, proteínas citotóxicas y βF1+.
Pronóstico
Bueno en la forma αβ; la obra justifica comenzar con corticoides sistémicos.

Linfomas T citotóxicos agresivos

γδ y CD8+ epidermotropo
Pista
Placas, nódulos y tumores ulceronecróticos diseminados, de evolución rápida, con afectación mucosa o de otros órganos extraganglionares.
Marcadores
El γδ es βF1−, a menudo CD56+ y doble negativo CD4/CD8; el CD8 epidermotropo agresivo pierde CD2 y CD5 y tiene alto índice proliferativo.
Conducta
Derivación urgente a hematología: medianas de supervivencia de 15 y 32 meses en la obra pese a quimioterapia.

Proliferaciones T indolentes

CD4 pequeña/mediana y CD8 acral
Pista
Nódulo solitario en cabeza y cuello (CD4) o en oreja y zonas acrales (CD8), sin parches ni placas de micosis fungoide.
Histología
Infiltrado dérmico denso de linfocitos pequeños o medianos, con clonalidad posible; la ausencia de parches es el criterio que evita sobrediagnosticar.
Conducta
Escisión o radioterapia local; hoy se clasifican como trastornos linfoproliferativos, no como linfomas.

Linfomas B cutáneos y neoplasia blástica

Linfoma del centro folicular cutáneo

Cabeza o tronco · Bcl6+, Bcl2 habitualmente −
Pista
Placas y tumores firmes, eritematosos e indoloros, agrupados en la cabeza o el tronco, a veces con eritema anular alrededor.
Marcadores
CD20, CD79a y Bcl6, CD10 en el patrón folicular; sin MUM1 ni FOXP1. Bcl2 intenso o t(14;18) obligan a descartar un linfoma folicular sistémico.
Conducta
Radioterapia local o escisión; las recaídas no empeoran el pronóstico. En la pierna se comporta peor.

Linfoma de la zona marginal cutáneo

Tronco y brazos · lesiones múltiples
Pista
Pápulas, placas o nódulos rojos a violáceos, a menudo en varias localizaciones, en adultos de mediana edad.
Marcadores
CD20, CD79a y Bcl2, sin CD5, CD10 ni Bcl6; células plasmáticas con restricción de cadenas ligeras. La mayoría expresa inmunoglobulinas con cambio de clase.
Conducta
Vigilancia, radioterapia o escisión; en zonas endémicas, serología y PCR de Borrelia burgdorferi y antibiótico primero si es positiva.

Linfoma B difuso de células grandes tipo pierna

Anciana · pierna · Bcl2, MUM1, FOXP1
Pista
Tumores rojo-azulados en una o ambas piernas que se ulceran; un 10 % aparece en otras localizaciones.
Biología
Perfil de célula B activada, IgM citoplasmática, reordenamientos de MYC y BCL6 y pérdida de CDKN2A, esta con peor pronóstico.
Conducta
Estudio sistémico completo e inmunoquimioterapia con rituximab adaptada a la edad; recaídas frecuentes.

Neoplasia blástica de células dendríticas plasmocitoides

Varón mayor · lesiones como hematomas
Pista
Nódulos o placas violáceas asintomáticas, a veces equimóticas, que preceden a la afectación de ganglios, sangre y médula.
Marcadores
CD4, CD56, CD123 y TCL1, con respeto de la epidermis; es una neoplasia de linaje mieloide, no un linfoma T.
Conducta
Derivación inmediata a hematología: supervivencia mediana de 12 a 14 meses en la obra; el trasplante es la vía de consolidación.

Método diagnóstico y escalera terapéutica

Biopsia y clonalidad

Varias muestras · sin corticoide previo
Toma
Biopsias de las lesiones más infiltradas y de morfologías distintas; repetirlas si la primera no es diagnóstica.
Clonalidad
El reordenamiento del receptor T apoya, pero no demuestra, malignidad; el mismo clon en dos localizaciones o en piel y sangre pesa mucho más.
Inmunohistoquímica
Pérdida de CD7, CD2 o CD5, discordancia epidermis-dermis y, en el espectro CD30, porcentaje de células CD30+ para orientar la terapia.

Estadificación TNMB

ISCL/EORTC 2007 · repetir si recae
Micosis fungoide
T según superficie y morfología, N por ganglio palpable y su histología, M visceral y B por carga de células de Sézary en sangre.
Otros linfomas
Sistema TNM propio para linfomas distintos de micosis fungoide y Sézary, basado en el número y la extensión de regiones cutáneas afectadas.
Pruebas
Hemograma, LDH, bioquímica hepática y renal, citometría en sangre; imagen según estadio y médula ósea solo con indicación.

Terapia dirigida a la piel

Estadios IA–IIA · mantenimiento
Opciones
Corticoide tópico de alta potencia, UVB de banda estrecha, PUVA, clormetina tópica, retinoide tópico y radioterapia local o de electrones a toda la piel.
Electrones
La irradiación cutánea total es muy eficaz en placas extensas y como reducción de carga; dosis bajas permiten repetir ciclos.
Mantenimiento
Fototerapia espaciada tras la remisión; según la obra, la curación solo es concebible tras alcanzar antes una remisión cutánea completa.

Sistémicos y dianas

De modificadores biológicos a anticuerpos
Clásicos
Bexaroteno, interferón, metotrexato a dosis bajas y fotoféresis extracorpórea, solos o combinados con terapias cutáneas.
Dianas
Brentuximab vedotina (CD30), mogamulizumab (CCR4), alemtuzumab a dosis bajas en enfermedad leucémica (CD52); gemcitabina o doxorrubicina liposomal como monoquimioterapia.
Consolidación
Trasplante alogénico de progenitores en pacientes jóvenes seleccionados con enfermedad avanzada, idealmente tras alcanzar remisión.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro confusiones frecuentes en consulta y en el informe de anatomía patológica, con el dato que las separa.

Micosis fungoide en parche frente a dermatitis crónica

Distribución
Zonas cubiertas, nalgas y pliegues, con parches de forma y tamaño desiguales y poiquilodermia en la micosis; la dermatitis sigue el contacto, la flexura o el patrón atópico.
Respuesta
El eccema mejora de forma sostenida con el tratamiento correcto; la micosis responde a medias y recae en el mismo sitio.
Histología
Epidermotropismo sin espongiosis y atipia frente a espongiosis con exocitosis; el clon T aislado no decide.

Síndrome de Sézary frente a eritrodermia inflamatoria

Contexto
La eritrodermia reactiva suele tener antecedente de psoriasis, atopia o fármaco; el Sézary aparece de novo con adenopatías y queratodermia fisurada.
Sangre
Clon T idéntico en piel y sangre, CD4/CD8 de 10 o más y pérdida de CD7 o CD26 en el Sézary; células atípicas aisladas aparecen en ambos.
Biopsia
A menudo inespecífica en los dos: repetir y apoyarse en la citometría.

Papulosis linfomatoide frente a linfoma anaplásico cutáneo primario

Clínica
Muchas pápulas que brotan y regresan solas frente a uno o pocos nódulos grandes que persisten.
Histología
Pueden ser indistinguibles; ambos son CD30+ y pueden compartir el reordenamiento en 6p25.
Conducta
Vigilancia o metotrexato a dosis bajas en la papulosis; escisión o radioterapia en el linfoma localizado.

Linfoma B indolente frente a linfoma B tipo pierna

Paciente
Centro folicular y zona marginal en adultos de mediana edad, en cabeza, tronco o brazos; tipo pierna en ancianos, sobre todo mujeres.
Marcadores
Bcl2, MUM1 y FOXP1 intensos con IgM en el tipo pierna; Bcl6 sin MUM1 en el centro folicular; Bcl2 sin Bcl6 en la zona marginal.
Conducta
Radioterapia local o vigilancia en los indolentes; rituximab con poliquimioterapia y estudio de médula en el tipo pierna.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si un hombre de 62 años lleva cinco años con «eccema» en nalgas, flancos y raíz de muslos que solo mejora parcialmente con corticoides potentes y dos biopsias previas informadas como dermatitis espongiótica

Retiraría el corticoide tópico unas semanas y biopsiaría dos o tres placas distintas, las más infiltradas, pidiendo inmunohistoquímica con CD7 y estudio de clonalidad del receptor T en cada muestra. Mediría la superficie afectada y pediría hemograma, LDH y citometría en sangre. Si el clon coincide en dos localizaciones y la clínica es compatible, lo trataría como micosis fungoide inicial con fototerapia o corticoide potente.

Si una mujer de 55 años con dermatitis atópica de inicio en la edad adulta empeora tras varios meses con dupilumab y desarrolla placas extensas y casi eritrodermia

Antes de cambiar de biológico biopsiaría las placas más infiltradas, con estudio de clonalidad, y pediría citometría de flujo en sangre. Revisaría las biopsias anteriores al biológico. Si se confirmara un linfoma, explicaría que la hipótesis más aceptada es un linfoma previo mal etiquetado como eccema, sin afirmar que el fármaco lo haya causado, y lo derivaría a un comité de linfomas cutáneos.

Si un paciente de 40 años refiere desde hace años brotes de pápulas que se ulceran en el centro y desaparecen solas en pocas semanas, y la biopsia muestra células grandes CD30+

Correlacionaría la histología con la evolución autoinvolutiva, que orienta a papulosis linfomatoide aunque el informe hable de células atípicas. Si las lesiones son escasas, propondría vigilancia sin tratamiento; si los brotes son molestos, metotrexato a dosis bajas o fototerapia. Le citaría de por vida y biopsiaría cualquier nódulo que no regrese o cualquier adenopatía.

Si una mujer de 82 años tiene un nódulo violáceo de crecimiento rápido en la pantorrilla, ulcerado, que en atención primaria se trata como úlcera venosa

Biopsiaría el borde del nódulo sin esperar al cierre de la úlcera, pidiendo CD20, Bcl2, Bcl6, MUM1 y FOXP1. Si se confirma un linfoma B difuso tipo pierna, pediría tomografía, LDH y biopsia de médula y la derivaría a hematología, valorando con la familia su capacidad para tolerar inmunoquimioterapia.

Si un paciente con micosis fungoide en tratamiento desarrolla en pocos meses varios tumores, uno de ellos ulcerado, y la LDH ha subido

Biopsiaría el tumor buscando transformación a célula grande y porcentaje de CD30, y repetiría la estadificación con tomografía y citometría en sangre. Transformación, LDH elevada y edad mayor de 60 años empeoran el pronóstico. Llevaría el caso a un comité multidisciplinar para decidir terapia sistémica o radioterapia de las lesiones.

Si un hombre de 74 años presenta varios nódulos violáceos asintomáticos que parecen hematomas en el tronco y en la analítica tiene trombocitopenia leve

Biopsiaría un nódulo pidiendo CD4, CD56, CD123 y TCL1, porque esta combinación orienta a una neoplasia blástica de células dendríticas plasmocitoides. Pediría hemograma completo con frotis y lo remitiría sin demora a hematología para estudio de médula ósea, ya que suele haber enfermedad extracutánea al diagnóstico.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆Micosis fungoide no es lo mismo que Sézary

La primera nace de linfocitos T residentes en la piel; el segundo, de linfocitos de memoria central que recirculan. Por eso el alemtuzumab a dosis bajas limpia la sangre y la eritrodermia, pero apenas actúa sobre las placas fijas.

◆La micosis hipopigmentada no es vitíligo

En fototipos oscuros puede ser la forma más frecuente de micosis fungoide. Las máculas hipopigmentadas persistentes en zonas cubiertas merecen biopsia, y su reaparición tras repigmentarse con el tratamiento anuncia la recaída.

◆El estafilococo empeora el linfoma T

La colonización por Staphylococcus aureus es mayor en enfermedad avanzada y sus enterotoxinas activan STAT3 e IL-17 en las células tumorales. Tratar la infección mejora la clínica y el prurito.

◆Bexaroteno: lípidos y tiroides desde el inicio

Produce hipertrigliceridemia en pocas semanas, con riesgo de pancreatitis, e hipotiroidismo central con TSH y tiroxina libre bajas, cuyos síntomas se confunden con la propia enfermedad. Exige controles mensuales de lípidos, tiroxina libre y función hepática y, como retinoide, está contraindicado en el embarazo.

◆HTLV-1 solo si sospechas leucemia/linfoma T adulto

Fuera de las regiones endémicas, el virus no interviene en la micosis fungoide ni en el Sézary. La única razón para pedir anticuerpos es sospechar una leucemia/linfoma T del adulto, que tiene otro pronóstico y otro tratamiento.

◆ALK positivo en piel obliga a buscar fuera

El linfoma anaplásico cutáneo primario suele ser ALK negativo. Un ALK positivo o un reordenamiento de TP63 cambian el planteamiento: el primero sugiere enfermedad sistémica y el segundo un subgrupo muy agresivo.

◆Borrelia en el linfoma de la zona marginal

En Europa una minoría de casos se asocia a Borrelia burgdorferi. En zonas endémicas conviene serología y PCR de la biopsia, y tratar con antibiótico antes de irradiar si el resultado es positivo.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXLa clasificación se ha movido: varios «linfomas» indolentes son ya trastornos linfoproliferativos

La obra sigue la clasificación OMS de 2016. La actualización OMS-EORTC de 2018 incorporó el linfoma T CD8+ acral y la úlcera mucocutánea VEB+, y renombró la entidad CD4 pequeña/mediana como trastorno linfoproliferativo. La 5.ª edición de la OMS y la Clasificación de Consenso Internacional (ICC) de 2022 rebajaron también el CD8 acral a trastorno linfoproliferativo y elevaron a definitivas las entidades provisionales; la OMS situó además el Sézary entre las leucemias T maduras y separó la zona marginal cutánea de los linfomas MALT, que la ICC denomina trastorno linfoproliferativo. La consecuencia práctica es evitar tratamientos agresivos en entidades con supervivencia cercana al 100 %.

Fuente: Willemze R, et al. Blood. 2019;133(16):1703-1714. PMID: 30635287. Kempf W, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2024;38(8):1491-1503. PMID: 38581201. Melchers S, et al. J Dtsch Dermatol Ges. 2024;22(9):1254-1265. PMID: 39087385. Willemze R. J Cutan Pathol. 2024;51(6):468-476. PMID: 38499969.

Actualización DermRXLa guía EORTC de 2023 sustituye a la de 2017 en que se apoyaba el capítulo

El capítulo reproduce la escalera EORTC de 2017. La actualización de 2023 incorpora la clormetina tópica, brentuximab vedotina y mogamulizumab, recomienda interferón α pegilado tras la retirada de los interferones recombinantes no pegilados, y añade apartados sobre tratamiento de soporte y pacientes mayores. Mantiene la terapia dirigida a la piel como opción más adecuada en estadios iniciales, con esperanza de vida normal para la mayoría, y reserva el trasplante alogénico para un subgrupo muy seleccionado de enfermedad avanzada.

Fuente: Latzka J, et al. Eur J Cancer. 2023;195:113343. PMID: 37890355.

Actualización DermRXMogamulizumab: el ensayo de fase 3 que la obra esperaba ya está publicado

La obra citaba MAVORIC como pendiente. En este ensayo abierto con 372 pacientes con micosis fungoide o Sézary tratados previamente con al menos un sistémico, mogamulizumab, anticuerpo anti-CCR4, prolongó la supervivencia libre de progresión evaluada por el investigador frente a vorinostat (mediana 7,7 frente a 3,1 meses; HR 0,53). Los acontecimientos de grado 3–4 fueron similares en ambos brazos (41 %). Los autores destacan su interés en el Sézary, el subtipo con más difícil control.

Fuente: Kim YH, et al. Lancet Oncol. 2018;19(9):1192-1204. PMID: 30100375.

Actualización DermRXBrentuximab vedotina en CD30+: respuestas más duraderas con seguimiento largo

El capítulo describía los ensayos de fase II y presentaba ALCANZA como ensayo en curso. El análisis final, con mediana de seguimiento de casi 46 meses en micosis fungoide CD30+ o linfoma anaplásico cutáneo tratados previamente, confirmó más respuestas de al menos cuatro meses con brentuximab vedotina que con metotrexato o bexaroteno (54,7 % frente a 12,5 %) y mayor supervivencia libre de progresión (16,7 frente a 3,5 meses). La neuropatía periférica, el efecto adverso principal, se resolvió o mejoró en el 86 % de quienes la presentaron.

Fuente: Horwitz SM, et al. Blood Adv. 2021;5(23):5098-5106. PMID: 34507350.

Actualización DermRXDupilumab y linfoma T cutáneo: un problema de diagnóstico más que de causalidad

Tras 2019 se han acumulado casos de micosis fungoide y Sézary diagnosticados durante el tratamiento con dupilumab de una supuesta dermatitis atópica, sobre todo de inicio en el adulto o con recaída tardía. Las series describen aumento progresivo del infiltrado atípico entre biopsias previas y posteriores. Una revisión sistemática no permite establecer causalidad y la hipótesis predominante es el desenmascaramiento de un linfoma mal etiquetado. La recomendación práctica es biopsiar antes y durante el tratamiento cuando el eccema del adulto es atípico o refractario.

Fuente: Wan L, et al. Dermatitis. 2025;36(6):568-574. PMID: 39992210. Hamp A, et al. Arch Dermatol Res. 2023;315(9):2561-2569. PMID: 37270763. Sokumbi O, et al. Am J Dermatopathol. 2021;43(10):714-720. PMID: 34132660.

Actualización DermRXNeoplasia blástica de células dendríticas plasmocitoides: CD123 ya es diana

La obra apuntaba a CD123 como posible diana. Tagraxofusp, una citotoxina de interleucina 3 fusionada con toxina diftérica truncada, logró respuesta completa o completa clínica en el 72 % de 29 pacientes no tratados con la dosis más alta del estudio, y el 45 % de ellos pudo recibir trasplante. El síndrome de fuga capilar (19 %) se asoció a una muerte en cada grupo de dosis, y fueron frecuentes la elevación de transaminasas, la hipoalbuminemia y la trombocitopenia, lo que exige manejo en hematología.

Fuente: Pemmaraju N, et al. N Engl J Med. 2019;380(17):1628-1637. PMID: 31018069.
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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Bagot y Stadler. Capítulo 119, «Linfoma cutáneo». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

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