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Fascitis necrosante, celulitis necrosante y mionecrosis: sospechar antes de la necrosis visible y llevar al paciente al quirófano sin demoras

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Lectura clínica · Infecciones necrosantes de partes blandas

Fascitis necrosante, celulitis necrosante y mionecrosis: sospechar antes de la necrosis visible y llevar al paciente al quirófano sin demoras

Sobre el capítulo 153, «Fascitis necrosante, celulitis necrosante y mionecrosis» (LaChance y Kroshinsky) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

Una celulitis que duele más de lo que se ve es, hasta que se demuestre lo contrario, una infección necrosante. Esta lectura ordena el espectro por profundidad —piel y tejido subcutáneo, fascia, músculo— y por la decisión que impone cada nivel: qué signos obligan a llamar al cirujano, qué pruebas no deben retrasarlo, qué simuladores no infecciosos empeoran con el bisturí y qué ha cambiado en antibióticos y terapias adyuvantes hasta octubre de 2026.

Dolor desproporcionadoExploración quirúrgicaDesbridamiento precozGangrena gaseosaPiomiositis

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 18 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • Las infecciones necrosantes de partes blandas forman un continuo según la profundidad (dermis e hipodermis, fascia, músculo) con microbiología, clínica y tratamiento muy solapados; la etiqueta importa menos que reconocer pronto que hay necrosis.
  • El signo precoz más fiable es el dolor intenso desproporcionado a una piel casi normal; las ampollas hemorrágicas, la crepitación, la induración leñosa y la anestesia cutánea son tardías y su ausencia no tranquiliza.
  • El diagnóstico se confirma en el quirófano: la fascia gris y edematosa que se despega con el dedo y el exudado turbio y escaso definen la fascitis. Ninguna puntuación ni prueba de imagen debe retrasar la exploración si la sospecha es alta.
  • El tratamiento es ante todo quirúrgico: desbridamiento radical en las primeras 24 horas y revisiones repetidas hasta no encontrar tejido inviable, con antibióticos de amplio espectro como complemento y ajuste según cultivo de tejido profundo.
  • La mionecrosis clostridial progresa en horas, con piel que vira de pálida a bronce y violácea, exudado maloliente y taquicardia que supera a la fiebre; la piomiositis, en cambio, es subaguda, casi siempre estafilocócica y se diagnostica por resonancia magnética.
  • El dermatólogo aporta un papel singular: identificar al síndrome de Sweet necrosante y al pioderma gangrenoso, que imitan la fascitis, no tienen germen y empeoran con cada desbridamiento por patergia.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

La piel engaña al principio: el dolor es el primer dato y el más valioso

En las fases iniciales la superficie cutánea solo muestra eritema, calor y edema, indistinguibles de una celulitis. Lo que delata la necrosis subyacente es un dolor intenso, continuo y que desborda los límites del eritema, a veces antes de cualquier cambio visible. Con el avance aparecen tono violáceo, ampollas, induración leñosa, crepitación y, finalmente, zonas anestésicas por destrucción de los nervios cutáneos. La anestesia sobre un área antes dolorosa no es mejoría, sino un signo de progresión. Dos tercios de los casos empiezan en las piernas y ascienden.

2

La exploración quirúrgica es la prueba diagnóstica; lo demás solo ordena la urgencia

La confirmación llega al abrir: fascia superficial edematosa y grisácea, planos que se separan sin resistencia al introducir un dedo o una pinza, ausencia de sangrado y un exudado escaso, fluido y turbio. Si la clínica no resuelve la duda, una incisión pequeña bajo anestesia local en la zona central basta para comprobarlo. Cuando la cirugía se retrasa, una biopsia profunda con estudio intraoperatorio en congelación y cultivo de tejido es una alternativa, pero la obra subraya que, si la sospecha justifica biopsiar, justifica también explorar.

3

El LRINEC no descarta y la imagen no debe hacer esperar al cirujano

El LRINEC combina proteína C reactiva, leucocitos, hemoglobina, sodio, creatinina y glucosa; en su serie original un valor de 6 o más tuvo valores predictivos muy altos, que no se han reproducido en cohortes posteriores. La tomografía y la resonancia pueden mostrar engrosamiento y edema fasciales o gas, pero su papel es apoyar la decisión cuando la sospecha es baja; un LRINEC bajo no excluye la enfermedad. Si la clínica es alarmante, solicitar imagen y esperar el informe solo añade horas de necrosis.

4

La microbiología depende de la puerta de entrada y del huésped

En el adulto predominan las infecciones mixtas, con varios aerobios y anaerobios, sobre todo cuando el origen es intestinal o perianal, una úlcera por presión, la inyección de drogas o la extensión desde genitales. En la comunidad, el microorganismo aislado con más frecuencia es Streptococcus pyogenes; en el hospital, Staphylococcus aureus seguido de enterobacterias y Pseudomonas. En diabéticos se describe Klebsiella pneumoniae, y tras contacto con agua marina, Vibrio y Aeromonas. El niño tiende a infecciones monomicrobianas.

5

Llevar al paciente al quirófano en su hospital de origen salva vidas

La mortalidad del adulto ronda el 20–30 % y la mayor parte se debe a bacteriemia, shock y fallo multiorgánico; en niños es menor. El retraso quirúrgico y el traslado interhospitalario se asocian a peor supervivencia, por lo que la recomendación de la obra es practicar al menos el primer desbridamiento donde se presenta el paciente. El desbridamiento suele repetirse a diario hasta que no queda tejido inviable y la cobertura posterior recurre a terapia de presión negativa e injertos. Nunca es una enfermedad de manejo ambulatorio.

6

Los antibióticos son imprescindibles, pero complementan la cirugía, no la sustituyen

La pauta empírica que recoge la obra, basada en la guía de la IDSA de 2014, une un fármaco activo frente a SARM (vancomicina, linezolid o daptomicina) con otro de amplio espectro frente a gramnegativos y anaerobios. Se ajusta según el cultivo de tejido profundo, no del frotis superficial. Se mantienen hasta el último desbridamiento, con el paciente estable y sin fiebre durante 48–72 horas. La elección concreta debe adaptarse a la epidemiología local de resistencias y al protocolo del hospital.

7

Un cuadro necrosante sin germen y que crece tras cada limpieza no es infeccioso

El síndrome de Sweet necrosante y el pioderma gangrenoso pueden presentarse con fiebre, leucocitosis, edema doloroso y necrosis profunda en pacientes inmunodeprimidos o con neoplasia hematológica. Las pistas son los cultivos negativos repetidos, la falta de respuesta a antibióticos y la extensión de la lesión en los bordes quirúrgicos por patergia. La biopsia con infiltrado neutrofílico estéril y la respuesta rápida a corticoides sistémicos confirman la sospecha y detienen un círculo de desbridamientos mutilantes.

Repaso organizado

Del plano anatómico a la conducta: formas, pruebas y escalones de tratamiento

Las tarjetas siguen la profundidad de la necrosis y, después, el orden real de las decisiones: reconocer, confirmar, operar y completar.

Formas clínicas según la profundidad

Celulitis necrosante

Piel y tejido subcutáneo · fascia respetada
Pista
Necrosis cutánea y subcutánea rápidamente progresiva, con o sin gas, sin afectación de la fascia ni del músculo en la exploración.
Conducta
Desbridamiento más limitado que en la fascitis y la misma lógica antibiótica; se considera un extremo leve del mismo espectro.

Celulitis crepitante clostridial

Gas abundante · piel poco alterada
Pista
Enfisema subcutáneo extenso con escasos cambios en la superficie y síntomas generales moderados; la necrosis no alcanza el músculo.
Trampa
La crepitación no es exclusiva de clostridios: anaerobios, enterobacterias y Klebsiella también producen gas.

Fascitis necrosante tipo I

Polimicrobiana · aerobios y anaerobios
Huésped
Diabetes, cirugía o patología intestinal y perianal, úlceras por presión, inyección de drogas.
Peso
En regiones sin exposición marina representa en torno al 60 % de los casos en la serie citada por la obra.

Fascitis necrosante tipo II

Monomicrobiana · estreptococo del grupo A
Pista
Puede afectar a personas jóvenes y sanas tras traumatismo menor o incluso contusión sin herida.
Asociado
S. aureus puede acompañar o actuar solo; los estreptococos de los grupos C y G lo hacen de forma excepcional.

Infección necrosante de origen marino

Vibrio, Aeromonas y otros bacilos
Pista
Herida expuesta a agua salada o salobre, pinchazo con pescado o manipulación de marisco; ampollas precoces y sepsis fulminante.
Riesgo
Hepatopatía, nefropatía o inmunodepresión previas agravan mucho el pronóstico de Vibrio vulnificus y favorecen la sepsis fulminante.

Gangrena de Fournier

Periné, genitales y región perianal
Origen
Absceso perirrectal, foco retroperitoneal, infección urinaria grave o traumatismo genital; casi siempre polimicrobiana.
Particular
Puede ser solo un edema escrotal o vulvar doloroso; la tomografía ayuda a delimitar la extensión y a veces se precisa colostomía de derivación.

Mionecrosis: cuando el foco está en el músculo

Gangrena gaseosa clostridial

Horas · gas · toxemia
Pista
Dolor extremo, piel que pasa de pálida a bronceada y violácea, ampollas de contenido rojo azulado, crepitación y exudado pardo maloliente.
Germen
C. perfringens tras traumatismo o cirugía; C. septicum en casos espontáneos; C. sordellii tras parto, aborto o inyección de drogas.
Riesgo
Síndrome compartimental, mioglobinuria con fracaso renal, coagulación intravascular diseminada, reacción leucemoide y shock con fallo multiorgánico.

Gangrena clostridial espontánea

Sin herida · buscar el intestino
Pista
Dolor abdominal seguido de dolor en un miembro sano por siembra hematógena.
Conducta
Obliga a buscar neoplasia digestiva, sobre todo de colon, o enterocolitis neutropénica.

Piomiositis

Absceso intramuscular · S. aureus
Pista
Dolor muscular focal y fiebre con piel casi normal; después induración leñosa, fluctuación y eritema. Predomina en muslo y cintura pélvica.
Fases
Invasiva inicial, supurativa (de una a tres semanas, cuando aparece el absceso) y séptica con abscesos múltiples.
Huésped
Clima tropical e infancia, o adultos con diabetes, VIH u otra inmunodepresión; en clima templado se vincula a SARM comunitario.

Confirmar sin perder tiempo

Exploración e incisión exploradora

Patrón de referencia
Hallazgo
Fascia gris y edematosa, despegamiento sin resistencia, tejido que no sangra y exudado escaso y turbio.
Muestra
Cultivo de tejido profundo en el primer desbridamiento; el frotis superficial confunde.

Biopsia profunda en congelación

Solo si la cirugía se demora
Uso
Valora la necrosis fascial y permite cultivo de tejido; debe procesarse en congelación de forma urgente.
Límite
Si la sospecha basta para biopsiar, suele bastar también para explorar quirúrgicamente sin más demora.

LRINEC

Seis parámetros analíticos
Corte
Un valor de 6 o más se propuso como sugestivo de fascitis en la serie original.
Límite
Sensibilidad insuficiente en estudios posteriores: un valor bajo no descarta la enfermedad.

Tomografía y resonancia

Gas, edema y engrosamiento fascial
Uso
Útiles cuando la sospecha es baja, para evitar cirugías innecesarias, y en la gangrena de Fournier para planificar.
Piomiositis
La resonancia es la prueba de elección; la ecografía sirve para colecciones superficiales y guía el drenaje.

Hemocultivos y Gram

Baja rentabilidad, alto valor
Dato
Positivos en una minoría de fascitis y en el 5–30 % de las piomiositis según la obra.
Clostridios
Bacilos grampositivos grandes de extremos romos en el exudado o el tejido.

Escalera de tratamiento

Desbridamiento radical seriado

Primeras 24 horas · repetir
Objetivo
Resecar todo el tejido necrótico; la revisión diaria continúa hasta no hallar tejido inviable.
Extremidad
La amputación puede ser necesaria, más a menudo en diabéticos y en la gangrena gaseosa.

Antibióticos empíricos y dirigidos

Amplio espectro → cultivo
Empírico
Cobertura de SARM más un betalactámico de amplio espectro o combinación con actividad anaerobia, según la guía de la IDSA recogida en la obra.
Clostridios
Clindamicina con penicilina a dosis altas una vez confirmado el germen; la combinación evita depender de la clindamicina sola.

Soporte en cuidados intensivos

Líquidos, electrolitos, órganos
Motivo
Las heridas pierden gran volumen de exudado y la sepsis es frecuente.
Vigilancia
Función renal, coagulación, balance hídrico, mioglobinuria y presión compartimental, sobre todo en las mionecrosis.

Drenaje en la piomiositis

Percutáneo o quirúrgico
Conducta
En fases iniciales pueden bastar antibióticos o drenaje guiado por imagen; los abscesos extensos requieren lavado quirúrgico.
Duración
Paso a vía oral según respuesta, con un curso total de dos a tres semanas según la obra.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro pares en los que una decisión equivocada cuesta un miembro o una vida, con el dato que inclina la balanza.

Fascitis necrosante frente a celulitis o erisipela

Dolor
Desproporcionado y más allá del borde eritematoso frente a proporcional a la inflamación visible.
Evolución
Progresión en horas pese al antibiótico, ampollas oscuras, anestesia o crepitación frente a mejoría en 24–48 horas.
Estado general
Taquicardia, hipotensión, confusión o fracaso renal precoces frente a fiebre con buen estado.
Consecuencia
Ante la duda, cirujano y exploración; la celulitis no necesita quirófano.

Fascitis necrosante frente a síndrome de Sweet necrosante o pioderma gangrenoso

Microbiología
Gram y cultivos de tejido positivos frente a negativos de forma repetida.
Respuesta
Mejora tras desbridamiento y antibióticos frente a extensión en los bordes quirúrgicos por patergia.
Biopsia
Necrosis con bacterias y trombosis frente a infiltrado neutrofílico denso y estéril.
Tratamiento
Cirugía frente a corticoides sistémicos a dosis altas con control dermatológico.

Gangrena gaseosa clostridial frente a celulitis crepitante

Plano
Necrosis muscular frente a necrosis limitada a piel y tejido subcutáneo.
Clínica
Dolor extremo, toxemia y shock en horas frente a enfisema extenso con síntomas generales moderados.
Piel
Bronce y violácea con ampollas hemorrágicas frente a superficie poco alterada.
Pronóstico
Mortalidad muy alta y amputación frecuente frente a evolución más favorable con desbridamiento limitado.

Piomiositis frente a artritis séptica, osteomielitis o trombosis venosa profunda

Localización
Dolor y tumefacción en el vientre muscular frente a dolor articular con limitación de la movilidad pasiva o dolor óseo focal.
Prueba
Resonancia con absceso intramuscular frente a derrame articular en ecografía, lesión ósea o trombo en el eco-Doppler.
Contexto
Infancia en clima tropical, sobreesfuerzo o traumatismo previo, diabetes o VIH.
Otros
El hematoma y los tumores musculares también figuran en el diferencial.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si un hombre diabético de 58 años con una «celulitis» en la pierna desde hace 24 horas tiene un dolor que no cede con opioides, el eritema es discreto y la frecuencia cardiaca es de 125 latidos por minuto

Lo trataría como una infección necrosante hasta demostrar lo contrario. Marcaría los bordes con hora, pediría analítica completa con lactato, creatinina y hemocultivos, y avisaría a cirugía de inmediato para exploración, sin esperar a la tomografía ni al resultado del LRINEC. Iniciaría antibióticos de amplio espectro según el protocolo local tras extraer cultivos, sin que eso retrase el quirófano.

Si una paciente con leucemia mieloide aguda tiene una placa necrótica en el antebrazo que ha crecido tras dos desbridamientos, con cultivos de tejido estériles

Sospecharía un síndrome de Sweet necrosante o un pioderma gangrenoso. Sin retirar los antibióticos hasta descartar la infección, propondría al equipo quirúrgico aplazar nuevos desbridamientos mientras se obtiene una biopsia urgente del borde activo con cultivos para bacterias, hongos y micobacterias. Si la histología mostrara un infiltrado neutrofílico estéril, propondría corticoides sistémicos con el equipo de hematología, vigilando de cerca la infección por la inmunodepresión.

Si un pescador con cirrosis hepática acude a urgencias con ampollas hemorrágicas en la mano tras cortarse limpiando marisco, fiebre e hipotensión

Pensaría en una infección necrosante por Vibrio vulnificus o Aeromonas. Solicitaría valoración quirúrgica urgente y avisaría a cuidados intensivos y a enfermedades infecciosas para elegir un régimen activo frente a estos bacilos, que difiere del de la celulitis habitual. Explicaría a la familia que el riesgo vital es alto incluso con tratamiento óptimo.

Si un hombre de 70 años sin traumatismo previo presenta dolor brusco en un muslo con crepitación, piel bronceada y taquicardia muy superior a su fiebre

Sospecharía una gangrena gaseosa clostridial espontánea y pediría cirugía urgente y soporte en cuidados intensivos. Recordaría al equipo que, una vez controlado el cuadro, debe buscarse una neoplasia de colon u otro foco digestivo, porque la siembra hematógena de Clostridium septicum suele partir de ahí.

Si un niño de 8 años de origen tropical tiene fiebre y dolor en la nalga con cojera desde hace diez días, con piel prácticamente normal

Plantearía una piomiositis frente a artritis séptica de cadera, osteomielitis o sinovitis transitoria, y pediría hemocultivos, reactantes de fase aguda y una resonancia magnética. Si se confirmara un absceso, lo derivaría para drenaje guiado y tratamiento antiestafilocócico, considerando la cobertura de SARM según la epidemiología local.

Si un hombre obeso y diabético consulta por dolor escrotal intenso con edema y una pequeña área oscura en el periné, y refiere un absceso perianal reciente sin drenar

Sospecharía una gangrena de Fournier y lo derivaría de forma inmediata a urgencias para valoración por cirugía y urología. Una tomografía rápida puede delimitar la extensión, pero no debe demorar el desbridamiento. Advertiría de que pueden ser necesarias varias intervenciones y, si hay afectación rectal extensa, una colostomía temporal.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆La anestesia es un signo de gravedad, no de alivio

Cuando el dolor de una zona inflamada desaparece y la piel se vuelve insensible, la necrosis ha destruido los nervios cutáneos. Es un hallazgo tardío que obliga a explorar quirúrgicamente sin más demora.

◆Menos fiebre y menos dolor pueden indicar peor pronóstico

En las series que recoge la obra, presentarse con menos dolor o sin fiebre se asoció a mayor mortalidad, posiblemente porque retrasa el diagnóstico. La ausencia de un signo aislado no descarta la infección necrosante.

◆Agua de fregar: el exudado que orienta a necrosis

El líquido fluido, turbio y poco purulento de la fascitis, y el exudado pardo y maloliente de la gangrena gaseosa, contrastan con el pus espeso del absceso. La ausencia de pus franco no tranquiliza.

◆Clostridios: clindamicina con penicilina, según la obra

La obra desaconseja combinarlos en la mionecrosis clostridial por un posible antagonismo, de base teórica, y propone clindamicina con penicilina a dosis altas; en alergia a la penicilina, clindamicina o metronidazol por separado.

◆El oxígeno hiperbárico nunca debe retrasar la cirugía

La obra, que recoge el rechazo de la IDSA de 2014 en la mionecrosis clostridial, advierte de que los traslados que exige pueden interrumpir el desbridamiento o los antibióticos. La evidencia posterior es observacional y no altera esa prioridad.

◆El agua marina cálida avanza hacia el norte

En el este de Estados Unidos, las infecciones de herida por Vibrio vulnificus se multiplicaron por ocho entre 1988 y 2018, con una mortalidad cercana al 18 % y un límite geográfico que se desplaza hacia el norte con el calentamiento.

◆Gangrena gaseosa espontánea: mirar el colon

Una mionecrosis por Clostridium septicum sin herida ni cirugía previas debe hacer buscar una neoplasia digestiva, sobre todo de colon, o una enterocolitis neutropénica como puerta de entrada de la siembra hematógena.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXEl LRINEC no sirve para descartar; la tomografía supera a la radiografía

La obra presentaba el LRINEC con los valores predictivos de su serie original de 2004 y advertía de su escasa validación. Un metanálisis de 23 estudios y casi 6 000 pacientes confirmó la reserva: con un corte de 6, la sensibilidad fue del 68 % y la especificidad del 85 %. Ningún signo aislado (fiebre, hipotensión, ampollas hemorrágicas) basta para excluir la infección necrosante, y la tomografía mostró una sensibilidad cercana al 89 %, muy superior a la radiografía simple. La conclusión práctica no cambia: sospecha alta, consulta quirúrgica precoz.

Fuente: Fernando SM, et al. Ann Surg. 2019;269(1):58-65. PMID: 29672405. Wong CH, et al. Crit Care Med. 2004;32(7):1535-1541. PMID: 15241098.

Actualización DermRXClindamicina adyuvante: beneficio observacional en el estreptococo del grupo A

La obra recogía la combinación de penicilina y clindamicina de la guía de la IDSA de 2014 sin datos clínicos de su efecto. En una cohorte multicéntrica estadounidense de casi 2 000 pacientes con infección invasiva por estreptococos betahemolíticos tratados con betalactámicos, añadir clindamicina se asoció a menor mortalidad hospitalaria en la infección por el grupo A, incluso sin shock ni fascitis, pero no en la causada por otros grupos. Es evidencia retrospectiva; la sensibilidad local a clindamicina condiciona su uso.

Fuente: Babiker A, et al. Lancet Infect Dis. 2021;21(5):697-710. PMID: 33333013. Stevens DL, et al. Clin Infect Dis. 2014;59(2):e10-e52. PMID: 24973422.

Actualización DermRXResurgimiento europeo del estreptococo del grupo A invasivo desde 2022

Tras la pandemia de COVID-19, varios países europeos registraron desde el otoño de 2022 un aumento notable de las infecciones invasivas por S. pyogenes, en niños pequeños y en mayores, con predominio del tipo emm1 (y, en Alemania, indicios de predominio del linaje M1UK), sin aumento de resistencias según una revisión alemana. En España, la red pediátrica PedGAS-net multiplicó los casos mensuales y el ingreso en cuidados intensivos, con la fascitis necrosante entre los factores asociados. Para el clínico, el mensaje es no atribuir a una celulitis banal un dolor desproporcionado durante los picos epidémicos.

Fuente: Goldberg-Bockhorn E, et al. Dtsch Arztebl Int. 2024;121(20):673-680. PMID: 38961826. Cobo-Vázquez E, et al. Int J Infect Dis. 2025;159:107982. PMID: 40681093.

Actualización DermRXLa inmunoglobulina intravenosa no demostró beneficio en un ensayo aleatorizado

La obra mencionaba estudios iniciales favorables sin respaldo suficiente para un uso sistemático. El ensayo INSTINCT aleatorizó a 100 pacientes de cuidados intensivos con infección necrosante a inmunoglobulina polivalente o placebo durante tres días y no halló diferencias en la función física autorreferida a los seis meses. El ensayo no tuvo la mortalidad como objetivo principal ni se limitó a la etiología estreptocócica, lo que deja abierta la cuestión en subgrupos como el shock tóxico estreptocócico.

Fuente: Madsen MB, et al. Intensive Care Med. 2017;43(11):1585-1593. PMID: 28421246.

Actualización DermRXOxígeno hiperbárico: datos observacionales favorables, sin ensayo que lo respalde

En 2019 la obra lo consideraba sin pruebas suficientes y recogía que la IDSA desaconsejaba su uso en la mionecrosis clostridial. Un metanálisis de estudios retrospectivos asoció su uso a menor mortalidad, pero con evidencia de baja calidad. La cohorte escandinava INFECT, prospectiva y con 409 pacientes, encontró menor mortalidad a 30 días con oxígeno hiperbárico, aunque los tratados estaban menos graves y existe sesgo de selección; los propios autores reclaman un ensayo aleatorizado. Sigue siendo, en el mejor caso, un complemento que no debe retrasar el desbridamiento.

Fuente: Huang C, et al. World J Emerg Surg. 2023;18(1):23. PMID: 36966323. Hyldegaard O, et al. Infect Dis Ther. 2025;14(8):1715-1738. PMID: 40613866.

Actualización DermRXCentros con experiencia y vías clínicas multisociedad

Un registro nacional danés de 1 527 pacientes entre 2005 y 2018 mostró una incidencia creciente, una mortalidad a 30 días del 19,4 % sin mejora en el periodo y una supervivencia mejor en los hospitales de alto volumen, donde el oxígeno hiperbárico se asoció a menor mortalidad. La diabetes estuvo presente en el 43 % de los casos. En 2022, cinco sociedades quirúrgicas internacionales, entre ellas la WSES y la SIS-E, publicaron vías clínicas conjuntas para las infecciones de piel y partes blandas que incluyen las formas necrosantes.

Fuente: Hedetoft M, et al. BMJ Open. 2020;10(10):e041302. PMID: 33067303. Sartelli M, et al. World J Emerg Surg. 2022;17(1):3. PMID: 35033131.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

LaChance y Kroshinsky. Capítulo 153, «Fascitis necrosante, celulitis necrosante y mionecrosis». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Fernando SM, Tran A, Cheng W, et al. Necrotizing soft tissue infection: diagnostic accuracy of physical examination, imaging, and LRINEC score: a systematic review and meta-analysis. Ann Surg. 2019;269(1):58-65. PMID: 29672405.
  2. Wong CH, Khin LW, Heng KS, et al. The LRINEC (Laboratory Risk Indicator for Necrotizing Fasciitis) score: a tool for distinguishing necrotizing fasciitis from other soft tissue infections. Crit Care Med. 2004;32(7):1535-1541. PMID: 15241098.
  3. Sartelli M, Coccolini F, Kluger Y, et al. WSES/GAIS/WSIS/SIS-E/AAST global clinical pathways for patients with skin and soft tissue infections. World J Emerg Surg. 2022;17(1):3. PMID: 35033131.
  4. Stevens DL, Bisno AL, Chambers HF, et al. Practice guidelines for the diagnosis and management of skin and soft tissue infections: 2014 update by the Infectious Diseases Society of America. Clin Infect Dis. 2014;59(2):e10-e52. PMID: 24973422.
  5. Babiker A, Li X, Lai YL, et al. Effectiveness of adjunctive clindamycin in β-lactam antibiotic-treated patients with invasive β-haemolytic streptococcal infections in US hospitals: a retrospective multicentre cohort study. Lancet Infect Dis. 2021;21(5):697-710. PMID: 33333013.
  6. Goldberg-Bockhorn E, Hagemann B, Furitsch M, Hoffmann TK. Invasive group A streptococcal infections in Europe after the COVID-19 pandemic. Dtsch Arztebl Int. 2024;121(20):673-680. PMID: 38961826.
  7. Cobo-Vázquez E, Aguilera-Alonso D, Grandioso-Vas D, et al. Sharp increase in the incidence and severity of invasive Streptococcus pyogenes infections in children after the COVID-19 pandemic (2019-2023): a nationwide multicenter study. Int J Infect Dis. 2025;159:107982. PMID: 40681093.
  8. Madsen MB, Hjortrup PB, Hansen MB, et al. Immunoglobulin G for patients with necrotising soft tissue infection (INSTINCT): a randomised, blinded, placebo-controlled trial. Intensive Care Med. 2017;43(11):1585-1593. PMID: 28421246.
  9. Huang C, Zhong Y, Yue C, et al. The effect of hyperbaric oxygen therapy on the clinical outcomes of necrotizing soft tissue infections: a systematic review and meta-analysis. World J Emerg Surg. 2023;18(1):23. PMID: 36966323.
  10. Hyldegaard O, Nekludov M, Arnell P, et al. Use of hyperbaric oxygen in patients with necrotizing soft tissue infections: a Scandinavian multicenter, prospective, observational cohort. Infect Dis Ther. 2025;14(8):1715-1738. PMID: 40613866.
  11. Hedetoft M, Madsen MB, Madsen LB, et al. Incidence, comorbidity and mortality in patients with necrotising soft-tissue infections, 2005-2018: a Danish nationwide register-based cohort study. BMJ Open. 2020;10(10):e041302. PMID: 33067303.
  12. Archer EJ, Baker-Austin C, Osborn TJ, et al. Climate warming and increasing Vibrio vulnificus infections in North America. Sci Rep. 2023;13(1):3893. PMID: 36959189.
  13. Kroshinsky D, Alloo A, Rothschild B, et al. Necrotizing Sweet syndrome: a new variant of neutrophilic dermatosis mimicking necrotizing fasciitis. J Am Acad Dermatol. 2012;67(5):945-954. PMID: 22445215.

DermRX · Revisión técnica por muestreo: · Alcance y estados editoriales. No equivale a una revisión clínica global.