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Rellenos dérmicos: elegir material y plano, conocer las zonas de peligro y actuar en minutos ante la oclusión vascular

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Lectura clínica · Rellenos inyectables

Rellenos dérmicos: elegir material y plano, conocer las zonas de peligro y actuar en minutos ante la oclusión vascular

Sobre el capítulo 215, «Aumento de tejidos blandos (rellenos inyectables)» (Donofrio y Ellis) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

El relleno es hoy uno de los procedimientos estéticos inyectables más extendidos, y su complicación grave —la embolia arterial con necrosis, ceguera o ictus— no avisa ni respeta la experiencia. Esta lectura ordena la decisión: qué material es reversible y cuál no, qué plano y qué herramienta pide cada zona, cómo se reconoce la isquemia en la camilla, qué hacer con la hialuronidasa y cuándo derivar, y cómo se estudia un nódulo tardío. Se actualiza a octubre de 2026.

Reversible o noPlano y herramientaZonas de peligroIsquemia y cegueraNódulo tardío

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 20 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • La primera pregunta no es qué volumen falta, sino si el material puede retirarse: el ácido hialurónico se disuelve con hialuronidasa; la hidroxiapatita cálcica, el ácido poli-L-láctico, el PMMA y la silicona no, y su complicación se maneja con peor arsenal.
  • El ácido hialurónico dura más cuanto mayor es su reticulación, su viscosidad y su tamaño de partícula; los geles finos van a la dermis media y los densos, en bolo profundo o supraperióstico, sostienen la mejilla y el mentón.
  • Los bioestimuladores (ácido poli-L-láctico, hidroxiapatita cálcica) actúan provocando una respuesta de cuerpo extraño con neocolagénesis: dan un resultado gradual en varias sesiones y su efecto adverso típico es el nódulo, que no se disuelve.
  • La oclusión arterial puede ocurrir con cualquier relleno y en cualquier zona, pero la nariz, la frente y la glabela concentran los casos de ceguera; dolor desproporcionado, palidez, livedo y relleno capilar lento obligan a parar e iniciar tratamiento sin esperar.
  • La pérdida visual tras un relleno es una urgencia neurooftalmológica: casi siete de cada diez casos publicados no recuperan visión y ningún tratamiento ha demostrado de forma consistente revertirla, por lo que la prevención y el traslado inmediato pesan más que cualquier protocolo.
  • El nódulo tardío no es un diagnóstico: puede ser producto mal colocado, reacción de hipersensibilidad retardada, granuloma de cuerpo extraño o infección sobre biopelícula; la ecografía, el cultivo y la biopsia evitan la polifarmacia a ciegas.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

La reversibilidad del material es el primer criterio de seguridad, no un detalle técnico

El ácido hialurónico reticulado es el único relleno con antídoto: la hialuronidasa hidroliza el polímero y permite corregir exceso, asimetría, efecto Tyndall y, sobre todo, una embolia. Los bioestimuladores y los permanentes dependen de la respuesta del huésped o persisten indefinidamente, de modo que un error de plano o una reacción granulomatosa pueden acompañar al paciente durante años. Por eso conviene reservarlos para zonas y pacientes bien seleccionados, empezar por el ácido hialurónico en el paciente que se inicia y documentar siempre producto, lote, volumen y plano: ese registro será imprescindible si aparece una complicación meses después.

2

Cada producto tiene su plano, y el plano equivocado produce una complicación predecible

Según la obra, el ácido hialurónico se coloca en dermis media o profunda o en el tejido subcutáneo superficial; la hidroxiapatita cálcica, en la unión dermohipodérmica o en plano supraperióstico; el ácido poli-L-láctico, en subcutis de forma difusa; la grasa, desde el hueso hacia la superficie. El error superficial da señales reconocibles: tono azulado por efecto Tyndall con el ácido hialurónico, opacidad blanquecina con la hidroxiapatita y pápulas visibles con el ácido poli-L-láctico. La inyección intramuscular periorbitaria favorece acúmulos por el movimiento del orbicular.

3

La embolia nace de la presión y del volumen, no solo del lugar donde entra la aguja

El mecanismo de la ceguera es el flujo retrógrado: un bolo inyectado a presión dentro de una arteria facial —rama de la carótida externa o, en glabela y frente, de la propia oftálmica— puede avanzar contra corriente hasta el territorio de la arteria oftálmica y, al cesar la presión, embolizar hacia la arteria central de la retina o hacia el cerebro. La prevención consiste en mover la punta mientras se deposita, inyectar despacio microbolos de poco volumen, ejercer la mínima presión sobre el émbolo y conocer la profundidad de los vasos en cada zona. La obra exige cánula roma para la transferencia grasa por este mismo motivo.

4

La aspiración negativa no garantiza que la punta esté fuera del vaso

La obra recomendaba retirar el émbolo antes de cada depósito para comprobar si refluía sangre. Las revisiones posteriores concluyen que la aspiración no es fiable: un resultado negativo no excluye la posición intravascular. Su valor es, como mucho, complementario: no autoriza un bolo de gran volumen en una zona de riesgo. Lo que reduce el riesgo es la técnica: plano correcto, cánula en territorios con vasos densos, bajo volumen por punto, baja presión y vigilancia continua del color de la piel durante la inyección.

5

La isquemia cutánea se reconoce en la camilla y se trata en el mismo acto

El dolor intenso o desproporcionado, el blanqueamiento inmediato, el moteado livedoide que sigue un territorio arterial y el relleno capilar enlentecido son los signos tempranos; horas después aparecen ampollas, pústulas y costra necrótica. Ante la sospecha con ácido hialurónico se detiene la inyección y se infiltra hialuronidasa generosamente en todo el territorio comprometido, no solo en el punto de entrada, repitiendo hasta recuperar la perfusión. Calor local, masaje y antiagregación son medidas complementarias en las revisiones recientes. Cada clínica que inyecta debe tener hialuronidasa disponible y un protocolo escrito.

6

Ante un síntoma visual, el tiempo se emplea en trasladar, no en ensayar

Visión borrosa, pérdida visual, dolor ocular, ptosis u oftalmoplejía durante o tras la inyección indican oclusión del territorio oftálmico; la afectación neurológica asociada no es excepcional. El inyector debe parar, infiltrar hialuronidasa en la zona tratada si el producto es ácido hialurónico y activar de inmediato el traslado a un centro con oftalmología y unidad de ictus. La hialuronidasa retrobulbar carece de evidencia suficiente y no debería retrasar la derivación. La conversación previa sobre este riesgo, aunque infrecuente, forma parte del consentimiento en nariz, glabela y frente.

7

El nódulo tardío exige diagnóstico antes que tratamiento

La obra ya advertía de que nódulos con aspecto de granuloma podían ser focos de infección y proponía empezar por un antibiótico antiestafilocócico. Hoy se insiste en clasificar: un nódulo no inflamatorio, indoloro y estable suele ser producto acumulado; un nódulo inflamatorio que aparece tras una infección vírica, una vacuna o un procedimiento dental sugiere hipersensibilidad retardada; la fluctuación, el dolor y la recurrencia orientan a biopelícula o absceso. La ecografía localiza el material, el cultivo y la biopsia orientan el tratamiento, y los corticoides intralesionales no deben inyectarse sobre una infección no tratada.

Repaso organizado

Material por material y zona por zona: qué aporta, dónde va y qué complicación prepara

Primero los rellenos reabsorbibles y su antídoto, después los bioestimuladores, luego los permanentes y la grasa, y al final las zonas y complicaciones que deciden la conducta urgente.

Ácido hialurónico y su antídoto

Ácido hialurónico reticulado

Reversible con hialuronidasa · 6–12 meses
Indicación
Surcos medios y profundos, labios, ojera y valle lagrimal, contorno de mejilla y mentón; es el relleno de elección para quien se inicia por su reversibilidad.
Dato
Polisacárido hidrófilo: retiene agua y se degrada de forma isovolémica, por lo que conserva el volumen mientras se reabsorbe; la reticulación con BDDE alarga su permanencia.
Riesgo
Edema, equimosis, efecto Tyndall si queda superficial, desplazamiento y nódulos; oclusión vascular, sobre todo en nariz, glabela y frente.

Geles bifásicos y monofásicos

Partícula y cohesividad deciden el plano
Bifásico
Partículas tamizadas de distinto tamaño en un vehículo no reticulado; la partícula pequeña admite agujas finas para arrugas superficiales y la grande sirve para volumen.
Monofásico
Gel homogéneo, sin partículas tamizadas, que mezcla cadenas largas y cortas del polímero; es más cohesivo y se integra de forma más uniforme en el tejido.
Hialuronidasa
En estudios recientes los bifásicos se disuelven con menos enzima que los monofásicos, que pueden requerir dosis mayores y varias sesiones.

Hialuronidasa

Antídoto · hidroliza el ácido hialurónico
Indicación
Oclusión vascular por ácido hialurónico, sobrecorrección, nódulos, efecto Tyndall y, en algunos casos, reacciones inflamatorias tardías.
Técnica
Más eficaz inyectada dentro del depósito que aplicada alrededor; su actividad tisular dura poco, por lo que en la isquemia se repite a intervalos hasta reperfundir.
Riesgo
Hipersensibilidad a la propia enzima, que conviene preguntar antes, aunque ante una oclusión no debe retrasar el tratamiento; no actúa sobre hidroxiapatita, ácido poli-L-láctico, policaprolactona ni rellenos permanentes.

Bioestimuladores

Ácido poli-L-láctico

Bioestimulador · efecto en meses
Indicación
Lipoatrofia, especialmente la asociada al VIH, y pérdida de volumen difusa en mejillas, sienes, mandíbula y mentón en quien acepta un cambio gradual.
Evitar
Labios; uso prudente periorbitario; poco adecuado en tratamiento inmunosupresor o antiinflamatorio, porque su eficacia depende de la respuesta de cuerpo extraño.
Técnica
Según la obra, reconstitución con al menos 5 ml horas antes, depósito difuso en retícula sin bolos, masaje enérgico y sesiones separadas unas seis semanas.
Riesgo
Pápulas y nódulos, más con dilución escasa o inyección superficial; nódulos inflamatorios tardíos poco frecuentes que pueden requerir corticoide intralesional o extirpación.

Hidroxiapatita cálcica

Microesferas en gel · 6–18 meses
Indicación
Surco nasolabial, pómulo, línea mandibular y dorso de las manos; efecto inmediato por el gel y prolongado por la neocolagénesis alrededor de las microesferas.
Evitar
Labios, por el riesgo de nódulos; zona periorbitaria con gran cautela, donde se marca el producto y el eritema se prolonga.
Riesgo
Sin efecto Tyndall, pero visible como opacidad si queda superficial o en piel fina; nódulos hasta uno o dos años después; no se disuelve con hialuronidasa.

Hidroxiapatita hiperdiluida

Calidad cutánea, no volumen
Indicación
Laxitud y calidad de la piel en cara, cuello, escote, brazos y otras zonas corporales, distribuyendo el producto diluido en un plano más superficial y amplio.
Dato
Busca estimular colágeno y elastina con el tiempo, no rellenar; la guía práctica publicada procede de paneles de expertos y no de ensayos comparativos.

Permanentes y autólogos

Microesferas de PMMA

Semipermanente · vehículo de colágeno bovino
Indicación
Surcos medios y profundos, sobre todo nasolabiales, y cicatrices deprimidas; el colágeno vehículo se reabsorbe y el colágeno propio rodea las esferas.
Riesgo
Nódulos y granulomas que no se disuelven y pueden aparecer años después; el vehículo contiene colágeno bovino, dato que hay que conocer antes de indicarlo.

Silicona líquida

Permanente · técnica de microgotas
Indicación
Uso controvertido; según la obra, lipoatrofia del VIH, cicatrices y defectos plantares, solo con silicona de grado médico y por inyectores con formación específica.
Evitar
Enfermedad autoinmune conocida e infección crónica o activa; grandes volúmenes y silicona no médica, responsables de migración y deformidad.
Riesgo
Granulomas que pueden aparecer muchos años después, a menudo tras una infección sistémica; se tratan con corticoides, minociclina, imiquimod o cirugía.

Transferencia de grasa autóloga

Autóloga · procedimiento quirúrgico
Indicación
Restauración panfacial de compartimentos grasos y alergia demostrada a otros rellenos; requiere varias sesiones porque parte del aumento inicial es edema.
Evitar
Escasa grasa corporal, lipodistrofia del VIH, anticoagulación concomitante y comorbilidad relevante.
Riesgo
La obra la asocia con más frecuencia a ceguera e infarto cerebral; quistes y acúmulos de grasa y, hasta un año después, micobacterias atípicas.

Zonas de peligro y complicaciones que no esperan

Nariz, glabela y frente

Territorio oftálmico · mayor riesgo de ceguera
Riesgo
Las arterias supratroclear, supraorbitaria y dorsal nasal son ramas de la oftálmica y enlazan con ramas faciales; en la revisión de 365 casos de ceguera publicados entre 2018 y 2023, la nariz (40,6 %) y la frente (27,7 %) encabezan la lista.
Técnica
Volúmenes mínimos, baja presión, plano profundo conocido y, en la nariz, especial cautela si hay cirugía previa, que altera la anatomía vascular.

Surco nasolabial y mejilla

Arteria facial y angular
Riesgo
La arteria facial y su continuación angular recorren el surco y ascienden hacia el canto interno, donde enlazan con el territorio oftálmico.
Técnica
La obra propone cruzar el surco en retícula para no desplazarlo medialmente y sostenerlo desde la mejilla con un bolo profundo de gel denso.

Valle lagrimal y ojera

Técnica avanzada · piel muy fina
Técnica
Según la obra, depósitos mínimos bajo el orbicular cerca del hueso o subdérmicos, evitando el músculo, y masaje posterior para dispersar el gel.
Riesgo
Efecto Tyndall, edema persistente y acúmulos; la obra lo reserva a los inyectores con mayor experiencia.

Oclusión arterial

Urgencia · minutos a horas
Signos
Dolor desproporcionado, palidez inmediata, moteado livedoide en un territorio arterial y relleno capilar lento; después ampollas, pústulas y necrosis.
Conducta
Detener la inyección, hialuronidasa abundante en todo el territorio si el producto es ácido hialurónico, repetir según la perfusión, calor, masaje y antiagregación.
Derivar
Inmediatamente ante cualquier síntoma visual o neurológico, o si la perfusión no se recupera pese al tratamiento.

Efecto Tyndall

Ácido hialurónico demasiado superficial
Dato
Tono azulado por la dispersión de la luz en un gel translúcido situado en la dermis superficial, típico en la región infraorbitaria.
Conducta
Hialuronidasa o extrusión del material a través de una punción con aguja gruesa, como describe la obra.

Nódulo tardío y biopelícula

Semanas a años después
Dato
Las bacterias adheridas al material forman una biopelícula tolerante a los antibióticos que puede activarse tras infecciones, procedimientos dentales o traumatismos.
Conducta
Ecografía para localizar el producto, cultivo de lo que se drene y biopsia si la evolución es atípica; antibiótico si hay datos de infección antes de cualquier corticoide intralesional.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro elecciones o diagnósticos que se confunden en consulta y el dato que permite decidir.

Ácido hialurónico frente a hidroxiapatita cálcica

Reversibilidad
El ácido hialurónico se disuelve con hialuronidasa; la hidroxiapatita no tiene antídoto enzimático.
Error superficial
Tono azulado por efecto Tyndall con el primero; opacidad blanquecina y palpabilidad con la segunda.
Labios
El ácido hialurónico es la opción habitual; la hidroxiapatita se desaconseja por nódulos.
Decide
En zona de riesgo vascular o paciente sin experiencia previa, prima la reversibilidad.

Oclusión arterial frente a hematoma o edema

Dolor
Desproporcionado y creciente en la isquemia; moderado y localizado en el hematoma.
Color
Palidez inmediata y después livedo violáceo que dibuja un territorio arterial, frente a una equimosis sin patrón vascular.
Relleno capilar
Enlentecido en la oclusión; conservado alrededor del hematoma.
Decide
Ante la duda se trata como oclusión; si el producto es ácido hialurónico, la hialuronidasa en exceso cuesta menos que una necrosis.

Nódulo no inflamatorio frente a nódulo inflamatorio tardío

Inicio
Precoz y estable en el producto acumulado; semanas o meses después, a menudo tras un desencadenante, en el inflamatorio.
Clínica
Indoloro, sin eritema, frente a doloroso, caliente, a veces fluctuante y recurrente.
Mecanismo
Exceso de volumen o plano superficial frente a hipersensibilidad retardada, granuloma o infección sobre biopelícula.
Decide
Ecografía, cultivo y, si no evoluciona como se espera, biopsia antes de escalar tratamientos.

Aguja frente a cánula

Aguja
Precisa y rápida para depósitos pequeños y superficiales, pero con mayor capacidad de perforar un vaso.
Cánula
Punta roma que reduce la perforación vascular en territorios con vasos densos; exige punto de entrada y más tiempo.
Límite
La cánula reduce el riesgo, no lo elimina: una cánula fina puede entrar en una arteria y la presión sigue importando.
Decide
Zona, plano y volumen; en la grasa, la obra solo admite cánula roma.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si una paciente refiere dolor intenso y aparece palidez seguida de un moteado violáceo en el ala nasal y el labio superior mientras le infiltro ácido hialurónico en el surco nasolabial

Detendría la inyección de inmediato y, asumiendo una oclusión de la arteria facial o angular, infiltraría hialuronidasa abundante en todo el territorio afectado, repitiendo a intervalos según el relleno capilar. Añadiría calor, masaje y antiagregación si no hubiera contraindicación, fotografiaría la evolución y preguntaría por síntomas visuales. Si la perfusión no mejorara o aparecieran síntomas oculares, la derivaría sin demora a urgencias hospitalarias.

Si un paciente nota visión borrosa y dolor ocular segundos después de una inyección de relleno en la glabela

Lo trataría como una oclusión del territorio oftálmico: pararía, avisaría directamente a oftalmología de guardia, activaría el traslado urgente a un hospital con oftalmología y unidad de ictus y, mientras llega, infiltraría hialuronidasa en dosis alta en la zona tratada si el producto fuera ácido hialurónico, sin retrasar la salida. No intentaría una inyección retrobulbar sin formación ni evidencia que la respalde. Exploraría y anotaría la focalidad neurológica y explicaría lo ocurrido con claridad al paciente y a sus acompañantes.

Si una mujer con ácido hialurónico en los labios desde hace un año consulta por tumefacción dolorosa y eritematosa días después de una gripe

Sospecharía una reacción inflamatoria tardía, sin descartar una infección sobre biopelícula. Exploraría la fluctuación, pediría ecografía para localizar el producto y cultivaría cualquier material drenado. Si no hubiera datos de infección, valoraría corticoide oral breve y, si persistiera, hialuronidasa sobre el depósito. Si los hubiera, empezaría antibioterapia antes de cualquier corticoide intralesional y la revisaría en pocos días.

Si una paciente que recibió en el extranjero un relleno que no sabe identificar solicita ahora aumento de pómulos

No inyectaría a ciegas sobre un material desconocido: pediría la documentación del tratamiento previo y una ecografía de partes blandas para identificar si es ácido hialurónico, un bioestimulador o un permanente como silicona o poliacrilamida. Si fuera permanente, explicaría que añadir producto puede activar granulomas o infecciones y que el resultado previo no es reversible, y lo dejaría escrito en el consentimiento.

Si un hombre en tratamiento con metotrexato por psoriasis pide un bioestimulador para la pérdida de volumen de las mejillas

Le explicaría que el ácido poli-L-láctico funciona provocando una respuesta de cuerpo extraño y que, según la obra, el tratamiento inmunosupresor o antiinflamatorio reduce su eficacia. Valoraría un ácido hialurónico de alta densidad en plano profundo, reversible y de resultado inmediato, comentaría el control de la psoriasis antes del procedimiento y revisaría con él que su expectativa sea realista.

Si una paciente presenta pápulas firmes palpables en el dorso de las manos meses después de una sesión de ácido poli-L-láctico

Distinguiría entre pápulas no inflamatorias, asintomáticas y sin eritema, que pueden observarse sin tratamiento o disgregarse con suero o una aguja fina, y nódulos inflamatorios o granulomatosos, que trataría con corticoide intralesional y, si deforman o no responden, con extirpación. Si hubiera calor, dolor o supuración, pensaría en infección y cultivaría. Revisaría la dilución y el plano empleados.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆El color azulado no es un hematoma

Un tono azul persistente semanas después de un ácido hialurónico infraorbitario es efecto Tyndall por gel demasiado superficial. Suele persistir y no mejora con masaje: se corrige con hialuronidasa o extrayendo el material.

◆El edema precoz del ácido hialurónico es esperable

El gel absorbe agua y puede hinchar el tejido en las primeras horas o días, sobre todo en labios y región periorbitaria. Avisar de ello evita consultas urgentes y retoques prematuros sobre un volumen que todavía va a cambiar.

◆Herpes labial previo, profilaxis el día del labio

La obra recomienda antiviral profiláctico el día del procedimiento cuando se infiltran los labios de quien ha tenido herpes labial. La punción y el traumatismo del bermellón pueden reactivar el virus y simular una infección del relleno.

◆Tratar, esperar, evaluar

Con el ácido poli-L-láctico el aumento aparece a lo largo de meses; inyectar más en cada sesión para acelerar el resultado conduce a sobrecorrección y nódulos. Las sesiones se espacian y se valora el efecto acumulado antes de añadir producto.

◆La disminución precoz tras la grasa es edema

La pérdida aparente de volumen en las semanas siguientes a una transferencia grasa refleja sobre todo la resolución del edema y no la reabsorción del injerto. Por eso se plantea como serie de sesiones y no como procedimiento único.

◆Una micobacteria puede esconderse en el nódulo

La obra incluye las micobacterias atípicas en el diferencial de cualquier nódulo hasta un año después de una transferencia grasa. Un nódulo que no responde merece cultivo específico y biopsia, no una tercera infiltración de corticoide.

◆Silicona antigua, granuloma nuevo

Los granulomas por silicona pueden aparecer muchos años después de la última inyección, a menudo tras una infección sistémica. Preguntar por rellenos antiguos es obligado ante cualquier nódulo o placa inflamatoria facial de causa no aclarada.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXLa casuística de ceguera por relleno se ha multiplicado y el pronóstico sigue siendo malo

La obra describía la ceguera como complicación posible, más citada tras la grasa. La revisión de casos publicados entre 2018 y 2023 reúne 365 nuevos casos, que se suman a los 48 de la revisión de 2015–2018: la nariz (40,6 %), la frente (27,7 %) y la glabela (19,0 %) fueron las zonas de mayor riesgo y el ácido hialurónico estuvo implicado en el 79,6 %. Hubo rasgos de ictus en el 19,2 %; el 68,2 % no recuperó visión y ninguna terapia se asoció significativamente a mejoría. Conservar parte de la agudeza visual al inicio fue el único predictor de recuperación.

Fuente: Doyon VC, et al. Aesthet Surg J. 2024;44(10):1091-1104. PMID: 38630871. Beleznay K, et al. Aesthet Surg J. 2019;39(6):662-674. PMID: 30805636.

Actualización DermRXOclusión oftálmica: hialuronidasa sí, vía retrobulbar sin respaldo y derivación inmediata

En los últimos años se ha propuesto la hialuronidasa retrobulbar para la ceguera por ácido hialurónico. Una revisión sistemática solo halló nueve pacientes tratados así, con mejoría en dos, y estudios de laboratorio indican que la enzima no atraviesa la vaina del nervio óptico. Una revisión sistemática de 2026 liderada por autores españoles sitúa la afectación neurológica hasta en el 24 % de los casos, considera la hialuronidasa la intervención más consistentemente asociada a mejores resultados, pero deja abierta la vía óptima e insiste en la derivación rápida a neurooftalmología.

Fuente: Paap MK, et al. Ophthalmic Plast Reconstr Surg. 2020;36(3):231-238. PMID: 31880685. Madero-Pérez J, et al. Aesthetic Plast Surg. 2026;50(11):4387-4404. PMID: 41840246.

Actualización DermRXLa aspiración ha dejado de considerarse una prueba de seguridad

La obra pedía retirar el émbolo antes de cada inyección para descartar sangre. Una revisión de 2022 concluye que la aspiración no es fiable y no debería usarse como medida de seguridad, porque un resultado negativo no excluye la posición intravascular. Una revisión de 2026 la califica de controvertida y prioriza la formación anatómica, la cánula, los microbolos, la baja presión y el movimiento continuo de la punta. En un grupo internacional de expertos, en cambio, el 73 % seguía apoyándola: la discrepancia persiste.

Fuente: Goodman GJ, et al. Aesthet Surg J. 2022;42(1):89-101. PMID: 33512439. Lowe S. J Cosmet Dermatol. 2026;25(5):e70884. PMID: 42087426. Nikolis A, et al. J Cosmet Dermatol. 2024;23(11):3551-3564. PMID: 39161297.

Actualización DermRXHialuronidasa: dosis según producto, dentro del depósito y repetida

La obra citaba pocas unidades para un depósito pequeño. Las revisiones actuales separan la corrección electiva de la oclusión, que se trata con hialuronidasa en dosis altas y, cada vez más, guiada por ecografía. Estudios experimentales muestran que los geles monofásicos requieren más enzima y más tiempo que los bifásicos, que la inyección dentro del depósito es más eficaz que la aplicación superficial y que, en modelo animal, la actividad tisular decae en unos 30 minutos, lo que justifica repetir.

Fuente: Kamrani P, et al. Dermatol Surg. 2026 (en línea). PMID: 42853707. Hong GW, et al. J Cosmet Dermatol. 2025;24(1):e16783. PMID: 39811886.

Actualización DermRXNódulos tardíos: clasificar antes de tratar, con atención a virus y vacunas

La obra proponía antibiótico antiestafilocócico y, si fallaba, corticoide o hialuronidasa. Hoy el nódulo de inicio tardío se considera un signo y no un diagnóstico: se recomienda recurrir a histología, marcadores inflamatorios y ecografía para distinguir hipersensibilidad, granuloma, absceso y biopelícula. Durante la pandemia se describieron reacciones inflamatorias tardías al ácido hialurónico tras infección por SARS-CoV-2 y tras la vacunación, interpretadas como hipersensibilidad retardada, en general autolimitadas y tratables con corticoides, hialuronidasa o antibióticos según el caso.

Fuente: Convery C, et al. J Clin Aesthet Dermatol. 2021;14(7):E59-E67. PMID: 34840652. López Pérez V. Actas Dermosifiliogr. 2022;113(9):T888-T894. PMID: 35952917.

Actualización DermRXBioestimuladores: nódulos por fenotipos y oclusiones que no se disuelven

La obra trataba los nódulos de ácido poli-L-láctico de forma genérica. Una revisión de alcance de 2026 propone cuatro fenotipos (no inflamatorio, inflamatorio inmunitario, infeccioso con biopelícula y atípico) y un algoritmo escalonado apoyado en ecografía. Para la policaprolactona, un consenso Delphi de 2026 recuerda que ni las microesferas ni su vehículo son sustrato de la hialuronidasa y propone lavado con suero de alto volumen y dispersión mecánica, pendiente de validación clínica. La hidroxiapatita hiperdiluida se ha extendido como tratamiento de calidad cutánea según guías de expertos.

Fuente: Flores Rodríguez JC, et al. Cureus. 2026;18(6):e110742. PMID: 42438624. de Melo F, et al. Aesthet Surg J Open Forum. 2026;8:ojag167. PMID: 42819331. Lorenc ZP, et al. Aesthet Surg J. 2022;42(1):NP29-NP37. PMID: 34192299.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Donofrio y Ellis. Capítulo 215, «Aumento de tejidos blandos (rellenos inyectables)». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Doyon VC, Liu C, Fitzgerald R, Humphrey S, Jones D, Carruthers JDA, et al. Update on blindness from filler: review of prognostic factors, management approaches, and a century of published cases. Aesthet Surg J. 2024;44(10):1091-1104. PMID: 38630871.
  2. Beleznay K, Carruthers JDA, Humphrey S, Carruthers A, Jones D. Update on avoiding and treating blindness from fillers: a recent review of the world literature. Aesthet Surg J. 2019;39(6):662-674. PMID: 30805636.
  3. Paap MK, Milman T, Ugradar S, Goldberg R, Silkiss RZ. Examining the role of retrobulbar hyaluronidase in reversing filler-induced blindness: a systematic review. Ophthalmic Plast Reconstr Surg. 2020;36(3):231-238. PMID: 31880685.
  4. Madero-Pérez J, Gil-Martinez M, Arrien L, Nazari S, Pourani MR, Martin-Marfil P, et al. Guide for managing vascular occlusion due to fillers with extended neuro-ophthalmic involvement: a review of diagnosis, classification and treatment. Aesthetic Plast Surg. 2026;50(11):4387-4404. PMID: 41840246.
  5. Goodman GJ, Magnusson MR, Callan P, Roberts S, Hart S, Lin F, et al. Aspiration before tissue filler: an exercise in futility and unsafe practice. Aesthet Surg J. 2022;42(1):89-101. PMID: 33512439.
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