Urticaria solar: confirmar con fototest, medir la dosis urticariógena mínima y escalar de la fotoprotección al omalizumab y la fotoadaptación
Sobre el capítulo 96, «Urticaria solar» (Maurer, Fluhr y Weller) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019
La urticaria solar es rara, pero quien la padece puede quedar recluido en casa y, si se expone una superficie amplia, sufrir síncope o anafilaxia. Esta lectura ordena el problema por decisiones: cómo distinguir el habón fotoinducido de las demás fotodermatosis, qué aporta el fototest más allá del diagnóstico, qué descartar antes de etiquetarla de idiopática y cómo escalar el tratamiento. Se actualiza a octubre de 2026 con la evidencia sobre mecanismos, omalizumab y nuevas dianas mastocitarias.
Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 19 min de lectura.
En 20 segundos
- La urticaria solar es una urticaria crónica inducible de tipo físico: eritema y habones pruriginosos aparecen a los pocos minutos de exponerse a la luz y desaparecen en horas, sin dejar lesión residual.
- El dato que la separa de casi todas las fotodermatosis es el tiempo: minutos para aparecer y menos de 24 horas para borrarse, frente a horas, días o semanas en la erupción polimorfa lumínica, el lupus o las fotodermatitis.
- La radiación desencadenante más frecuente es la UVA y la luz visible; la UVB es menos habitual. Por eso el cristal de la ventana y muchos fotoprotectores convencionales no bastan en una parte de los pacientes.
- El fototest confirma el diagnóstico, define el espectro de acción y cuantifica la dosis urticariógena mínima, que sirve después como marcador objetivo de actividad y de respuesta al tratamiento.
- Antes de considerarla primaria hay que descartar las formas secundarias raras, ligadas a porfiria o lupus eritematoso sistémico, con anticuerpos antinucleares y estudio de porfirinas.
- La escalera terapéutica empieza por fotoprotección y antihistamínicos H1 de segunda generación, sigue con dosis aumentadas y llega al omalizumab en los no controlados; la fotoadaptación funciona, pero solo mientras se mantiene.
- La evidencia posterior a 2019 consolida el omalizumab como la opción con mayor tasa de respuesta, cuestiona el modelo puramente fotoalérgico y abre la puerta a fármacos que reducen el número de mastocitos, todavía sin ensayos en urticaria solar.
Claves de la lectura
El reloj es el primer criterio diagnóstico: minutos para aparecer, horas para desaparecer
Ante un paciente con lesiones tras el sol, la pregunta decisiva es cuánto tardan en salir y cuánto en irse. En la urticaria solar el eritema aparece en minutos, sigue el habón y todo se resuelve en general en una hora, siempre antes de 24 horas desde que cesa la exposición. Si las lesiones tardan horas o días en aparecer y persisten días, el diagnóstico apunta a erupción polimorfa lumínica, lupus o eccema fotoagravado. La fotografía con el móvil en el momento del brote, que hoy casi todos los pacientes pueden aportar, ahorra mucha incertidumbre.
La distribución engaña: la cara y las manos suelen respetarse
Las zonas expuestas a diario desarrollan tolerancia y apenas reaccionan; las que la ropa cubre casi todo el año son las que hacen habones. El primer brote suele coincidir con los primeros días de sol intenso de la primavera, al descubrir brazos, escote o piernas. Este patrón, compartido con la erupción polimorfa lumínica, no sirve para distinguirlas entre sí, pero sí para no descartar la urticaria solar porque la cara esté limpia. Si el espectro de acción incluye UVA de onda larga o luz visible, el cristal de una ventana no protege.
El fototest no es un trámite: mide la enfermedad y guía la fotoprotección
La provocación con simulador solar filtrado o monocromador, en piel de nalga protegida varios días, confirma el diagnóstico y responde a dos preguntas prácticas: qué longitudes de onda desencadenan los habones y con qué dosis. Según la obra, el cribado usa UVA, UVB y luz visible por separado y se lee a los 10 minutos; si es positivo, una serie de dosis crecientes establece la dosis urticariógena mínima. Ese umbral, repetido en el seguimiento, documenta la respuesta mejor que la impresión del paciente y decide qué fotoprotector tiene sentido.
Un fototest negativo no descarta la enfermedad si la historia es convincente
Los falsos negativos tienen causas previsibles: actividad leve en el momento de la prueba, reacciones que se quedan en eritema, antihistamínicos o inmunosupresores no retirados con antelación suficiente y piel de la zona explorada endurecida por exposiciones previas. Por eso conviene suspender antihistamínicos, fotoprotectores y fármacos fotoactivos antes de la prueba y elegir una zona realmente fotoprotegida. Si aun así el resultado es negativo y la historia encaja, la obra recomienda provocar con luz solar natural en condiciones controladas antes de abandonar el diagnóstico.
Primaria casi siempre, pero porfiria y lupus deben descartarse antes de etiquetarla
La analítica general es normal y no ayuda al diagnóstico. Su único papel es excluir las formas secundarias: anticuerpos antinucleares y anti-ENA para el lupus eritematoso sistémico, y porfirinas en sangre, orina y heces para las porfirias. La protoporfiria eritropoyética es el error más peligroso porque también empieza a los pocos minutos de la exposición y puede producir lesiones de aspecto habonoso, pero duele o quema en vez de picar, comienza en la primera infancia y cursa con protoporfirina eritrocitaria elevada.
La gravedad depende de la superficie expuesta: la anafilaxia es rara pero real
La afectación sistémica es infrecuente y aparece solo cuando reacciona un área cutánea extensa: síntomas generales como mareo o náuseas, broncoespasmo, síncope y, excepcionalmente, choque anafiláctico. Esta posibilidad condiciona tres decisiones: explicar al paciente que no debe exponer grandes superficies de golpe, acordar con él un plan de actuación ante una reacción generalizada y hacer cualquier fototerapia de adaptación solo en una unidad con experiencia, nunca en cabinas de bronceado. La gravedad cutánea previa ayuda a estimar ese riesgo.
La enfermedad tiende a remitir, aunque a menudo tarda años
La duración media se sitúa entre 5 y 7 años según la obra, con casos que se prolongan décadas. Las series difieren: en una cohorte tailandesa la mitad de los pacientes remitió en cinco años, mientras que estudios previos daban tasas de resolución del 12 %, 26 % y 46 % a los 5, 10 y 15 años. El mensaje útil para el paciente es doble: existe una probabilidad razonable de remisión espontánea y, mientras tanto, el objetivo es el control completo, medido con el UCT y con el umbral del fototest.
De la forma clínica al escalón terapéutico: qué buscar, qué medir y qué ofrecer
Se sigue el orden de la consulta: reconocer la variante, confirmarla y cuantificarla, entender la diana y elegir el escalón.
Formas clínicas y su pista
Urticaria solar idiopática
Forma habitual · mujeres de 20 a 40 años- Pista
- Eritema difuso seguido de habones pruriginosos o con escozor en piel habitualmente cubierta, minutos después de exponerse al sol o a luz artificial intensa.
- Curso
- Síntomas perennes en la mayoría; algunos pacientes solo en primavera y otoño. Sin influencia demostrada del fototipo.
- Decisión
- Confirmar con fototest y descartar porfiria y lupus antes de etiquetarla como primaria.
Urticaria solar fija
Variante rara · siempre en el mismo lugar- Pista
- Los habones fotoinducidos reaparecen una y otra vez en las mismas zonas, mientras el resto de la piel expuesta no reacciona.
- Trampa
- El fototest puede ser negativo si la zona elegida no coincide con las áreas reactivas; conviene provocar donde el paciente refiere las lesiones.
Urticaria solar retardada
Variante rara · inicio a las horas- Pista
- Los habones aparecen varias horas después de la exposición, lo que rompe la regla de los minutos y la acerca clínicamente a otras fotodermatosis.
- Decisión
- Leer la provocación de forma diferida además de a los 10 minutos; el carácter evanescente de cada habón sigue siendo la clave.
Urticaria solar secundaria
Muy rara · porfiria o lupus- Pista
- Fotosensibilidad inmediata en un paciente con datos de porfiria cutánea o de lupus eritematoso sistémico, o con analítica dirigida alterada.
- Estudio
- Anticuerpos antinucleares y anti-ENA para el lupus; porfirinas en sangre, orina y heces para las porfirias.
- Decisión
- Tratar la enfermedad de base y no asumir el pronóstico de la forma idiopática.
Diagnóstico y estudio
Fototest de cribado
Nalga fotoprotegida · lectura a los 10 minutos- Técnica
- Simulador solar con filtros o monocromador; según la obra, UVA a 6 J/cm², UVB a 60 mJ/cm² y luz visible, cada una por separado.
- Positivo
- Habón que se palpa, con eritema y picor, en la lectura a los 10 minutos de la irradiación.
- Preparación
- Sin fotoprotector ni fármacos fotoactivos en los días previos y con un lavado suficiente de antihistamínicos e inmunosupresores.
Dosis urticariógena mínima
Umbral · marcador de actividad- Qué es
- La menor dosis de la longitud de onda desencadenante que produce habón, obtenida con una serie de dosis escalonadas tras un cribado positivo.
- Para qué
- Cuantifica la gravedad, compara antes y después de cada escalón terapéutico y orienta el punto de partida de la fotoadaptación.
Espectros de inhibición y de aumento
Modulan la respuesta · cambian con el tiempo- Inhibición
- En algunos pacientes otra banda de longitud de onda frena la formación del habón inducido por el espectro de acción.
- Aumento
- Otra banda potencia la reacción; en una serie japonesa se asoció a cuadros más graves, incluida anafilaxia.
- Variabilidad
- El espectro de acción puede estrecharse o ampliarse a lo largo de la enfermedad: conviene repetir el fototest si cambia la clínica.
Laboratorio y biopsia
Útiles para excluir, no para confirmar- Analítica
- Normal en la forma idiopática; solo se pide para descartar lupus y porfirias.
- Histología
- Precoz: vasodilatación, edema y neutrófilos y eosinófilos perivasculares en dermis superficial; a las 24 horas predominan las células mononucleares.
- Límite
- No distingue la urticaria solar de otras urticarias; la biopsia no sustituye al fototest.
Patogenia útil
Mastocito cutáneo
Célula efectora · histamina y otros mediadores- Mecanismo
- Su desgranulación libera histamina y mediadores proinflamatorios: vasodilatación para el eritema, extravasación para habón y angioedema, estímulo nervioso para el prurito.
- Sistémico
- Exposiciones extensas pueden elevar de forma transitoria la histamina en sangre, base de los síntomas generales.
- Diana
- Antihistamínicos sobre el mediador; omalizumab sobre la vía IgE; fármacos anti-KIT sobre la supervivencia del mastocito.
IgE frente a neoantígenos fotoinducidos
Modelo fotoalérgico clásico- Hipótesis
- La radiación modificaría un cromóforo cutáneo hasta convertirlo en autoalérgeno, reconocido por IgE unida a FcεRI del mastocito.
- Explica
- La diversidad de espectros de acción, por la existencia de varios fotoalérgenos con espectros distintos, y la respuesta parcial al omalizumab.
- Matiz
- Trabajos posteriores a 2019 consideran el modelo incompleto y proponen mecanismos adicionales en el microambiente cutáneo.
Inflamación innata precoz
STAT3 mastocitario · neutrófilos- Hallazgo
- Tras radiación solar simulada, la piel de los pacientes mostró activación de STAT3 en mastocitos a los 30 minutos y reclutamiento temprano de neutrófilos, ausentes en controles.
- Mediadores
- Aumento de IL6, IL20 y CXCL8, con TNF, IL-1β, IFN-γ, IgE y FcεRI como reguladores situados por encima.
Escalera terapéutica
Fotoprotección y conducta
Primer escalón · todos los pacientes- Medidas
- Evitar la exposición, ropa protectora y fotoprotector de amplio espectro y alta protección, sobre todo si el umbral está en el ultravioleta.
- Límite
- Un fotoprotector diseñado frente al ultravioleta apenas cubre la luz visible; si esta forma parte del espectro de acción, la ropa y la evitación pesan más.
Antihistamínicos H1 de segunda generación
Primera línea · dosis estándar y aumentada- Pauta
- Según la obra, dosis estándar al inicio y aumento hasta cuatro veces si el control es insuficiente, recomendación extrapolada de otras urticarias inducibles.
- Rendimiento
- Respuesta frecuente pero casi nunca completa; muchos pacientes necesitan dosis altas y aun así siguen limitados.
Omalizumab
Anti-IgE · segundo escalón- Indicación
- Pacientes sin control suficiente pese a fotoprotección y antihistamínicos a dosis altas; uso fuera de indicación en urticaria solar.
- Evidencia
- En la obra, series de casos y un ensayo abierto de fase II francés con 10 pacientes y 300 mg cada 4 semanas, con beneficio en la mitad.
- Control
- Medir la respuesta con UCT y dosis urticariógena mínima; la retirada se intenta con prudencia porque la recaída es frecuente.
Fotoadaptación (endurecimiento)
Desensibilización · requiere mantenimiento- Principio
- Exposiciones controladas y crecientes inducen tolerancia; los protocolos rápidos concentran varias exposiciones a UVA en el mismo día.
- Riesgos
- Anafilaxia en pacientes muy sensibles y los propios de la fototerapia prolongada; solo en unidades con experiencia.
- Límite
- Engorrosa y dependiente del cumplimiento: al interrumpirla se pierde la protección en prácticamente todos los pacientes.
Opciones para casos refractarios
Evidencia escasa · casos seleccionados- Fármacos
- Ciclosporina e inmunoglobulinas intravenosas a dosis altas, con eficacia parcial en algunos pacientes; afamelanotida, solo en un pequeño estudio abierto.
- Otras
- Un metaanálisis de 2025 atribuye a la plasmaféresis, como a la ciclosporina y las inmunoglobulinas, eficacia parcial en refractarios seleccionados; la calidad de toda esta evidencia es baja.
Contrastes que resuelven la duda
Los diferenciales que de verdad se confunden con la urticaria solar y el dato que los separa en consulta.
Urticaria solar frente a erupción polimorfa lumínica
- Comparten
- Debut primaveral, predominio femenino y tendencia a respetar cara y manos por tolerancia.
- Lesión
- Habón evanescente en la urticaria; pápulas, papulovesículas o placas de aspecto eccematoso en la erupción polimorfa.
- Tiempo
- Minutos para aparecer y horas para resolverse frente a horas o días para aparecer y varios días para desaparecer.
- Prueba
- El fototest con lectura a los 10 minutos confirma la urticaria; en la erupción polimorfa la provocación se lee de forma diferida.
Urticaria solar frente a protoporfiria eritropoyética
- Comparten
- Inicio a los pocos minutos de la exposición y posibles lesiones edematosas de aspecto habonoso.
- Síntoma
- Picor en la urticaria; dolor o quemazón intensos, sin prurito, que persisten horas o días en la protoporfiria.
- Edad
- Adultos jóvenes en la urticaria; primera infancia y persistencia de por vida en la protoporfiria.
- Prueba
- Protoporfirina eritrocitaria elevada en la protoporfiria; normal en la urticaria solar.
Urticaria solar frente a lupus eritematoso fotoinducido
- Tiempo
- Las lesiones de lupus aparecen días o semanas después de la exposición y tardan semanas en resolverse.
- Serología
- Anticuerpos antinucleares positivos en el lupus; obligan además a valorar una urticaria solar secundaria.
- Morfología
- Puede haber placas eritematosas parecidas, pero nunca el habón que se borra en horas.
Urticaria solar frente a urticaria por calor
- Comparten
- Signos y síntomas idénticos en la piel calentada por el sol.
- Prueba
- Fototest negativo y provocación con calor positiva en la urticaria por calor; la inversa en la solar.
- Trampa
- Pueden coexistir varias urticarias inducibles en un mismo paciente: si la historia no encaja, provocar con ambos estímulos.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si una mujer de 28 años refiere habones pruriginosos en escote y antebrazos a los diez minutos de salir a la terraza en abril, que desaparecen en una hora a la sombra; la cara nunca se afecta
Pediría que fotografiara el siguiente brote y solicitaría fototest en una unidad de fotobiología, retirando antes antihistamínicos y fotoprotector. Añadiría anticuerpos antinucleares, anti-ENA y porfirinas para descartar formas secundarias. Mientras tanto, iniciaría un antihistamínico H1 de segunda generación a dosis estándar y le explicaría que la cara se respeta por tolerancia, no porque el diagnóstico sea otro.
Si un paciente con historia típica de habones tras el sol tiene un fototest negativo con UVA, UVB y luz visible
No descartaría la urticaria solar. Revisaría si tomaba antihistamínicos o inmunosupresores en las semanas previas, si la zona explorada estaba de verdad fotoprotegida y si el brote reciente pudo dejar la piel refractaria. Pediría repetir la prueba en mejores condiciones y, si persistiera la duda, una provocación controlada con luz solar natural, además de una prueba con calor para descartar urticaria por calor.
Si un niño de cinco años llora y se frota las manos y la cara a los pocos minutos de salir al sol, con edema discreto pero sin habones claros ni picor
Sospecharía una protoporfiria eritropoyética antes que una urticaria solar: el dolor sin prurito y el inicio en la primera infancia la sugieren. Pediría protoporfirina eritrocitaria y derivaría a una unidad de referencia en porfirias. No iniciaría fototerapia de adaptación sin diagnóstico, y explicaría a la familia la importancia de la fotoprotección física mientras se completa el estudio.
Si una paciente con urticaria solar confirmada sigue sin poder salir a la calle en verano pese a fotoprotección y antihistamínico a cuatro veces la dosis estándar
Propondría omalizumab, explicando que en urticaria solar se usa fuera de indicación y que la respuesta, aunque frecuente, no está garantizada. Registraría antes la dosis urticariógena mínima y el UCT para comparar a los tres o cuatro meses. Si el acceso fuera difícil o la respuesta insuficiente, valoraría con una unidad de fotobiología un protocolo de fotoadaptación controlada.
Si un paciente con urticaria solar muy sensible cuenta que piensa acudir a una cabina de bronceado para acostumbrar la piel
Se lo desaconsejaría con claridad: una exposición amplia y no dosificada puede desencadenar mareo, síncope o anafilaxia, y se ha descrito una crisis convulsiva anóxica tras usar una cabina con este fin. Le explicaría que la fotoadaptación existe, pero se hace con dosis calculadas a partir de su umbral, en una unidad con experiencia y con supervisión, y que exige mantenimiento continuado.
Si una mujer de 45 años desarrolla habones fotoinducidos y además refiere artralgias, aftas orales y alopecia difusa reciente
Antes de aceptar una urticaria solar idiopática, pediría anticuerpos antinucleares, anti-ENA, hemograma, complemento y análisis de orina, y derivaría a reumatología si se confirmaran datos de lupus eritematoso sistémico. Mantendría la fotoprotección estricta, porque beneficia a ambas enfermedades, y repetiría el fototest para documentar el espectro de acción una vez orientado el diagnóstico de base.
Perlas de examen y de consulta
◆Si dura más de 24 horas, no es urticaria solar
Cada habón fotoinducido se borra en general en una hora y siempre antes de un día tras cesar la exposición. Una lesión que persiste días obliga a pensar en erupción polimorfa lumínica, lupus, eccema fotoagravado o fotosensibilidad por fármacos.
◆La luz visible cuenta, y el cristal no protege
La UVA y la luz visible son las bandas desencadenantes más habituales. Un paciente puede reaccionar dentro del coche o junto a una ventana; preguntarlo de forma expresa orienta el espectro antes del fototest.
◆El umbral es el mejor termómetro de la enfermedad
La dosis urticariógena mínima permite comparar de forma objetiva y reproducible antes y después de cada tratamiento. Junto con el UCT, evita decidir escalones solo con la impresión subjetiva del paciente en una enfermedad estacional.
◆Quema y no pica: piensa en protoporfiria
La protoporfiria eritropoyética también aparece a los minutos y puede simular habones, pero produce dolor intenso sin prurito desde la primera infancia. La protoporfirina eritrocitaria resuelve la duda. No conviene iniciar fotoadaptación sin haberla descartado.
◆La piel magullada puede ser más fotosensible
En algunos pacientes las zonas con hematomas reaccionan con menor dosis de luz. Es un detalle útil para interpretar brotes limitados a zonas contusionadas y para no elegir esas áreas al hacer el fototest.
◆La fotoadaptación se pierde al dejarla
La tolerancia inducida por fototerapia desaparece al interrumpirla en prácticamente todos los pacientes. Plantearla exige un compromiso de mantenimiento y una unidad preparada para tratar una anafilaxia. Antes de iniciarla, conviene pactar con el paciente su duración.
◆Ninguna cabina de bronceado es fototerapia
La fotoadaptación terapéutica se dosifica según el umbral de cada paciente. La exposición no controlada en una cabina puede desencadenar una reacción sistémica grave en un paciente muy sensible. Hay que advertirlo de forma expresa en la primera visita.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRXLa guía internacional mantiene el marco y un metaanálisis ordena por fin la escalera
La obra basaba la escalera en series de casos y en la extrapolación desde otras urticarias inducibles. La guía EAACI/GA²LEN/EuroGuiDerm/APAAACI, elaborada con metodología GRADE y consenso de diciembre de 2020, conserva la división en urticaria crónica espontánea e inducible y propone enfoques por subtipo. En 2025, un metaanálisis de 38 estudios calculó respuestas globales del 83,0 % con antihistamínicos (respuesta completa del 7,7 %), del 89,8 % con fototerapia (completa del 39,8 %) y del 93,2 % con omalizumab (completa del 68,4 %), y propone antihistamínicos a dosis altas, fototerapia donde haya acceso y omalizumab ante respuesta insuficiente.
Fuente: Zuberbier T, et al. Allergy. 2022;77(3):734-766. PMID: 34536239. Engler Markowitz M, et al. J Clin Med. 2025;14(16):5736. PMID: 40869562.Actualización DermRXEl modelo fotoalérgico ya no basta para explicar la enfermedad
El capítulo atribuía la desgranulación a IgE frente a neoantígenos fotoinducidos. Las revisiones posteriores señalan que ese modelo no explica varias observaciones clásicas y que la radiación ultravioleta y la luz visible pueden incluso suprimir la activación mastocitaria dependiente de IgE, por lo que proponen un cebado del mastocito por el microambiente cutáneo y mecanismos mediados por especies reactivas de oxígeno, como en las porfirias. Un estudio transcriptómico de 2024 mostró activación de STAT3 en mastocitos a los 30 minutos, reclutamiento precoz de neutrófilos y FcεRI como regulador inicial, con transcritos como CXCL8 ausentes en la urticaria crónica espontánea.
Fuente: McSweeney SM, et al. Exp Dermatol. 2022;31(4):586-593. PMID: 34726314. Rutter KJ, et al. J Allergy Clin Immunol. 2024;153(5):1369-1380.e15. PMID: 38184075. Kothari Y, et al. Curr Opin Allergy Clin Immunol. 2026;26(5):395-401. PMID: 42618996.Actualización DermRXLos espectros de aumento señalan a los pacientes más graves
La obra describía el espectro de inhibición como curiosidad fotobiológica. Una serie japonesa de 11 pacientes con espectros de aumento, en UVB, UVA o luz visible, encontró reacciones urticariales graves en cuatro, con anafilaxia en tres, y comprobó que el suero irradiado con ambas bandas inducía respuestas inmediatas más intensas que el irradiado solo con el espectro de acción. Los autores concluyen que estos espectros no son tan raros y recomiendan explorar en el fototest tanto el espectro de acción como el de aumento para aconsejar mejor al paciente.
Fuente: Uetsu N, et al. J Dermatol. 2020;47(4):369-377. PMID: 31960491.Actualización DermRXOmalizumab a largo plazo: eficaz y mantenido, pero sin inducir remisión
La obra lo apoyaba en casos y un pequeño ensayo de fase II. En una cohorte española seguida de 2007 a 2023, 13 de 41 pacientes recibieron omalizumab, con mejoría del UCT en todos, supervivencia del fármaco del 88,9 % a 48 meses y descenso de FcεRI; la reducción escalonada solo permitió retirarlo de forma sostenida en un paciente. En una encuesta a 112 pacientes, el omalizumab logró control completo en el 32,1 % de los 28 que lo recibieron, y en un pequeño estudio británico (cinco pacientes) los tratados aumentaron su tiempo al sol hasta niveles de controles sanos, con un DLQI medio que bajó de 22 a 5.
Fuente: Pesqué D, et al. Acta Derm Venereol. 2024;104:adv25576. PMID: 38189220. Kiefer L, et al. Front Immunol. 2025;16:1683524. PMID: 41262239. Parkin D, et al. Photodermatol Photoimmunol Photomed. 2026;42(3):e70088. PMID: 41962134.Actualización DermRXFotoadaptación: mejor con UVA y nunca fuera de una unidad especializada
La obra describía la fotoadaptación como eficaz pero engorrosa. Una serie alemana de 27 pacientes aplicó endurecimiento rápido con UVA-1 seguido de mantenimiento en 20, de los que 17 quedaron adecuadamente protegidos, y situó el omalizumab como último escalón, en Alemania solo posible fuera de indicación según los autores. En una serie japonesa la fotoadaptación con UVA fue eficaz en ocho de nueve pacientes y la realizada con luz visible fracasó en los tres en que se intentó. Un caso de 2024 ilustra el riesgo de improvisarla: tras usar una cabina de bronceado, un paciente sufrió una crisis convulsiva anóxica secundaria al brote de urticaria solar.
Fuente: Gaebelein-Wissing N, et al. J Dtsch Dermatol Ges. 2020;18(11):1261-1268. PMID: 33197128. Imamura S, et al. Front Med (Lausanne). 2024;11:1328765. PMID: 38435390. Ross HE, et al. BMJ Case Rep. 2024;17(5):e258868. PMID: 38724216.Actualización DermRXAgotar el mastocito: una diana prometedora todavía no ensayada en urticaria solar
En 2019 no había alternativas dirigidas más allá de la IgE. El anticuerpo anti-KIT barzolvolimab, en dosis intravenosa única en urticaria por frío y dermografismo refractarios a antihistamínicos, redujo los mastocitos cutáneos y la triptasa y negativizó la provocación en 19 de 20 pacientes, pero ese estudio no incluyó pacientes con urticaria solar. Una revisión sistemática de 2026 sobre anticuerpos monoclonales e inhibidores de JAK en fotodermatosis idiopáticas reunió 32 estudios y 96 pacientes, casi todos casos aislados: los resultados son alentadores, pero insuficientes para recomendarlos fuera de un estudio o de un caso refractario bien documentado.
Fuente: Terhorst-Molawi D, et al. Allergy. 2023;78(5):1269-1279. PMID: 36385701. Alawadhi JF, et al. Clin Exp Dermatol. 2026;51(4):548-554. PMID: 41192435.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Maurer, Fluhr y Weller. Capítulo 96, «Urticaria solar». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Zuberbier T, Abdul Latiff AH, Abuzakouk M, et al. The international EAACI/GA²LEN/EuroGuiDerm/APAAACI guideline for the definition, classification, diagnosis, and management of urticaria. Allergy. 2022;77(3):734-766. PMID: 34536239.
- McSweeney SM, Sarkany R, Fassihi H, et al. Pathogenesis of solar urticaria: classic perspectives and emerging concepts. Exp Dermatol. 2022;31(4):586-593. PMID: 34726314.
- Rutter KJ, Peake M, Hawkshaw NJ, et al. Solar urticaria involves rapid mast cell STAT3 activation and neutrophil recruitment, with FcεRI as an upstream regulator. J Allergy Clin Immunol. 2024;153(5):1369-1380.e15. PMID: 38184075.
- Kothari Y, Jacków-Malinowska J, Tziotzios C, et al. Sunlight, mast cells, and photosensitivity: rethinking disease mechanisms in solar urticaria. Curr Opin Allergy Clin Immunol. 2026;26(5):395-401. PMID: 42618996.
- Uetsu N, Nomura Y, Matsuyama Y, et al. Characteristics and clinical significance of augmentation spectra in solar urticaria. J Dermatol. 2020;47(4):369-377. PMID: 31960491.
- Engler Markowitz M, Noyman Y, Khanimov I, et al. Efficacy of therapies for solar urticaria: a systematic review and meta-analysis. J Clin Med. 2025;14(16):5736. PMID: 40869562.
- Pesqué D, Ciudad A, Andrades E, et al. Solar urticaria: an ambispective study in a long-term follow-up cohort with emphasis on therapeutic predictors and outcomes. Acta Derm Venereol. 2024;104:adv25576. PMID: 38189220.
- Kiefer L, Aulenbacher F, Terhorst-Molawi D, et al. Current treatment practices and efficacy in solar urticaria: insights from a patient survey. Front Immunol. 2025;16:1683524. PMID: 41262239.
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