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Epidermólisis ampollosa simple: subtipos sin epónimos, genes con riesgo extracutáneo y estudio del recién nacido con ampollas

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Lectura clínica · Ampollosas y porfirias

Epidermólisis ampollosa simple: subtipos sin epónimos, genes con riesgo extracutáneo y estudio del recién nacido con ampollas

Sobre la ficha «Epidermolysis Bullosa Simplex» (capítulo 6, Epidermolysis Bullosa) · Joel L. Spitz, 2004

Es la forma más frecuente de epidermólisis ampollosa y la que más veces llega a una consulta general, casi siempre como ampollas plantares que empeoran cada verano. Esta lectura explica los subtipos con la nomenclatura de 2020, los genes que añaden riesgo fuera de la piel y, como puerta de entrada a las tres lecturas del grupo, el abordaje diagnóstico común: el recién nacido con ampollas, la biopsia para mapeo por inmunofluorescencia y el panel genético.

Clasificación de consenso de 2020Mapeo antigénico y panel genéticoKLHL24 y miocardiopatíaSudor, calzado y queratodermiaDiacereína: ensayos discordantes

Obra de referencia: Joel L. Spitz, Genodermatoses: A Clinical Guide to Genetic Skin Disorders, 2.ª ed. (Lippincott Williams & Wilkins, 2004). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 13 min de lectura.

Decisiones esenciales

En 20 segundos

  • La epidermólisis ampollosa simple (EBS) es la forma más frecuente de epidermólisis ampollosa hereditaria, entre la mitad y el 70 % de los casos según la fuente: el clivaje es intraepidérmico, en el queratinocito basal, y las ampollas curan sin cicatriz.
  • Tres de cada cuatro casos se explican por variantes dominantes en KRT5 o KRT14. Desde 2020 los subtipos se nombran localizada, intermedia y grave, sin epónimos.
  • Ante un recién nacido con ampollas se descarta primero la infección y se contacta con un centro de referencia: biopsia de una ampolla reciente o inducida para mapeo por inmunofluorescencia y sangre para panel genético. El aspecto de los primeros días no permite dar un pronóstico.
  • Hay genes que obligan a mirar fuera de la piel: PLEC (distrofia muscular, atresia pilórica), KLHL24 (miocardiopatía dilatada y arritmias) y CD151 (nefropatía).
  • No existe fármaco autorizado para la EBS. El tratamiento es calzado y control del sudor, drenaje de las ampollas, cuidado de la queratodermia y analgesia; la toxina botulínica plantar se usa fuera de ficha técnica y la diacereína tópica acumula un ensayo positivo y otro negativo.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

La clasificación de 2020 nombra por plano, gravedad y gen

El consenso internacional de 2020 mantiene los cuatro tipos clásicos según el plano de clivaje (simple, juntural, distrófica y de Kindler) y suprime los epónimos: la EBS localizada sustituye a Weber-Cockayne, la intermedia a Koebner y la grave a Dowling-Meara. Además sitúa la epidermólisis ampollosa como prototipo de un grupo mayor, los trastornos genéticos con fragilidad cutánea, que incluye las pieles exfoliativas, los trastornos erosivos, los hiperqueratósicos y los del tejido conectivo, con las mismas necesidades asistenciales.

2

Queratinas basales: la posición de la variante predice la gravedad

Las queratinas 5 y 14 forman el armazón de filamentos intermedios del queratinocito basal. Las variantes que alteran los extremos del dominio helicoidal, muy conservados, impiden el ensamblaje, producen agregados de tonofilamentos y dan la forma grave; las situadas en otras regiones suelen causar la forma localizada. En la mayor serie con confirmación tisular, 57 de 76 probandos (75 %) tenían una variante en KRT5 o KRT14 y en el 37 % era de novo. La primera serie española identificó la variante causal en 18 de 21 familias, con el mismo patrón.

3

Los genes no queratínicos cambian el seguimiento

PLEC, de herencia recesiva, asocia ampollas leves con una distrofia muscular que debuta a una mediana de 9,5 años o, con otras variantes, con atresia pilórica. KLHL24, dominante, causa una EBS con erosiones congénitas que curan con cicatriz y, en la mayoría de los pacientes descritos, miocardiopatía dilatada con arritmias, a veces ya en la infancia. DST y EXPH5 dan formas recesivas leves y CD151 añade nefropatía. El informe genético decide, por tanto, a qué otros especialistas se deriva al paciente.

4

Recién nacido con ampollas: tratar lo tratable y no pronosticar a ojo

Las ampollas o erosiones congénitas obligan a excluir herpes neonatal, impétigo ampolloso y síndrome de la piel escaldada, y a tratarlos de forma empírica si hay duda. Descartada la infección, la extensión inicial no distingue una EBS grave, que mejorará con los años, de una forma juntural grave de curso letal. La guía de laboratorio de 2020 recomienda remitir cuanto antes a un centro diagnóstico: el mapeo por inmunofluorescencia ofrece el plano de clivaje en horas y orienta el manejo mientras llega el resultado genético.

5

La biopsia que sirve para el mapeo

Se toma un sacabocados de 4 a 6 mm, o un afeitado, que incluya piel perilesional y una pequeña parte de una ampolla de menos de 12 horas; si no la hay, se induce frotando la piel vecina hasta que enrojece. La muestra se congela de inmediato o se envía en medio de Michel; el formol destruye la mayoría de los antígenos. Frente al resultado genético, el mapeo alcanzó una sensibilidad del 97 % y una especificidad del 100 %, por un 71 % y un 81 % de la microscopia electrónica, que queda para centros con experiencia y casos no resueltos.

6

El estudio genético es parte del diagnóstico, no un complemento

La guía recomienda secuenciación masiva dirigida a los genes conocidos de epidermólisis ampollosa (21 en la versión de 2020) o exoma con filtrado, y estudio de los progenitores para fijar la herencia. Esto último importa en la EBS: una variante dominante de novo y una forma recesiva por KRT14 tienen riesgos de recurrencia muy distintos, y el mosaicismo parental es más frecuente de lo que se pensaba. El resultado abre el consejo genético, el diagnóstico prenatal o preimplantacional y el acceso a ensayos.

7

En el adulto, la enfermedad está en el pie

En una cohorte alemana de 157 pacientes con EBS confirmada, el 75,8 % tenía queratodermia plantar, de inicio a una edad media de 4,3 años, y su presencia se asociaba a infecciones locales, obesidad, dolor y necesidad de silla de ruedas. En una serie francesa de EBS localizada todos los pacientes referían dolor y en el 75 % tenía características neuropáticas, con poca respuesta a los analgésicos habituales. El calor y el sudor desencadenan las ampollas, de ahí el empeoramiento estival.

8

La inflamación como diana terapéutica

La EBS grave no es solo un problema mecánico: en la piel lesional hay infiltrado linfocitario, citocinas de la vía Th17 y activación de la interleucina 1β. De ahí los ensayos con diacereína tópica, que interfiere en esa vía, y con apremilast oral, que mejoró a tres adultos en una serie francesa. Ninguno está autorizado para esta indicación y los resultados de la diacereína son contradictorios, de modo que a octubre de 2026 siguen siendo opciones de ensayo clínico o de uso fuera de ficha técnica en centros expertos.

Repaso organizado

Subtipo por subtipo, estudio diagnóstico y tratamiento

Primero las formas por queratinas y las debidas a otros genes; después el abordaje diagnóstico que comparten todas las epidermólisis ampollosas y, por último, el tratamiento por escalones.

Subtipos por queratinas basales

EBS localizada

KRT5 (12q13) o KRT14 (17q21) · AD
Inicio
Infancia tardía, adolescencia o juventud, cuando aumentan la marcha y el deporte; a veces en el lactante que empieza a gatear o a andar.
Piel
Ampollas en plantas y palmas tras la fricción, peores con calor y sudor, que curan sin cicatriz. Callosidades dolorosas e hiperhidrosis.
Fuera de la piel
Uñas y mucosas casi siempre normales.
Diagnóstico
Historia y antecedente familiar; panel genético para confirmar y aconsejar. En el adulto con cuadro típico la biopsia rara vez es necesaria.
Pronóstico
Esperanza de vida normal, con dolor y limitación de la marcha a menudo subestimados.

EBS intermedia

KRT5 o KRT14 · AD
Inicio
Nacimiento o primeros meses.
Piel
Ampollas generalizadas, sin agrupación, con predominio en manos, pies y zonas de roce; pueden dejar discromía y algún quiste de milio.
Fuera de la piel
Erosiones orales leves en la lactancia; uñas poco afectadas.
Curso
Mejora con la edad y tiende a concentrarse en las zonas acras.

EBS grave

KRT5 o KRT14 · AD, a menudo de novo
Inicio
Nacimiento, a veces con erosiones extensas.
Piel
Ampollas agrupadas en arcos o racimos (patrón herpetiforme) en tronco y raíz de miembros; queratodermia palmoplantar progresiva; milia y discromía posibles.
Fuera de la piel
Uñas distróficas que se desprenden, erosiones orales y laríngeas con ronquera, reflujo y dificultad para ganar peso en el lactante.
Ultraestructura
Clivaje en el queratinocito basal con agregados de tonofilamentos.
Pronóstico
Morbilidad alta en el primer año, con riesgo de sepsis e insuficiencia respiratoria; mejoría franca en la infancia y la vida adulta.

EBS con pigmentación moteada y con eritema circinado migratorio

KRT5 (p.Pro25Leu; c.1649del) · AD
Piel
Ampollas acras leves desde la lactancia y, más tarde, máculas hiperpigmentadas e hipopigmentadas pequeñas en tronco y raíz de miembros.
Asociados
Distrofia ungueal progresiva y queratodermia punteada en algunos adultos.
Variante con eritema
Placas eritematosas anulares que migran, con ampollas en el borde, y dejan pigmentación; suelen resolverse hacia los 4 años.
Clave
Las dos formas pueden coincidir en una misma familia con la misma variante: se entienden como un espectro.

Subtipos por otros genes

EBS por plectina

PLEC (8q24) · AR; forma de Ogna, AD
Con distrofia muscular
Ampollas generalizadas leves desde el nacimiento, uñas distróficas y debilidad muscular progresiva que aparece a una mediana de 9,5 años, a menudo con ptosis; la ronquera y las complicaciones respiratorias son frecuentes.
Con atresia pilórica
Erosiones extensas y obstrucción gástrica neonatal; pronóstico grave.
Diagnóstico
Plectina reducida o ausente en el mapeo; confirmación genética.
Seguimiento
Valoración neuromuscular y respiratoria periódicas.

EBS por KLHL24

KLHL24 (3q27) · AD, codón de inicio
Piel
Erosiones y defectos cutáneos al nacer que curan con cicatriz atrófica y atrofodermia folicular; pocas ampollas después.
Corazón
Miocardiopatía dilatada en la mayoría de los casos publicados, con arritmias ventriculares y muerte súbita descritas desde la edad pediátrica.
Mecanismo
Ganancia de función: la ligasa mutada degrada en exceso la queratina 14 en la piel y la desmina en el miocardio.
Conducta
Estudio cardiológico desde el diagnóstico y de forma periódica; estudio de familiares.

EBS por DST, EXPH5 y CD151

DST, EXPH5, CD151 · AR
DST (distonina)
Forma leve de predominio acral; 11 pacientes publicados hasta 2021.
EXPH5 (exofilina 5)
Fragilidad leve desde la lactancia, con ampollas inducidas por traumatismos; se ha descrito pigmentación moteada.
CD151
Fragilidad cutánea con nefropatía: análisis de orina y función renal en el seguimiento.

Abordaje diagnóstico común a toda epidermólisis ampollosa

Recién nacido con ampollas o erosiones

Primeras 24 a 48 horas
Descartar
Herpes simple (PCR de lesión), impétigo ampolloso y piel escaldada estafilocócica (cultivo), sífilis congénita, incontinentia pigmenti, mastocitosis ampollosa, ictiosis epidermolítica y enfermedad ampollosa autoinmune materna.
Medidas inmediatas
Manipulación mínima, sin adhesivos ni pinzas; incubadora solo si hace falta por otro motivo, porque el calor y la humedad favorecen las ampollas; analgesia antes de las curas.
Derivación
Contacto precoz con la unidad de referencia. La guía neonatal de 2024 ordena la atención en cuatro áreas: diagnóstico y apoyo a los padres, manejo hospitalario, alimentación y planificación del alta.
Qué evitar
Dar un pronóstico por la extensión de las lesiones antes de conocer el tipo.

Biopsia y mapeo por inmunofluorescencia

Ampolla reciente o inducida
Muestra
Sacabocados de 4 a 6 mm o afeitado, en zona no fotoexpuesta, en el borde de una ampolla de menos de 12 horas o inducida por frotamiento.
Conservación
Congelación inmediata o medio de Michel a temperatura ambiente; suero salino solo si llega al laboratorio en 1 a 3 días. Nunca formol.
Lectura
El plano de clivaje se deduce de a qué lado de la ampolla quedan la queratina 14, la laminina 332, el colágeno IV y el colágeno VII; además se valora qué proteína falta o está reducida.
Tiempo
Resultado en horas, antes que cualquier estudio genético.

Estudio genético

Panel de genes de EB o exoma
Qué pedir
Secuenciación masiva dirigida o exoma con filtrado, en un laboratorio con experiencia; sangre del paciente y de ambos progenitores.
Progenitores
Distinguen una variante de novo de una heredada y detectan mosaicismos que modifican el riesgo de recurrencia.
Para qué
Subtipo y herencia, diagnóstico prenatal o preimplantacional, vigilancia de órganos y acceso a ensayos y terapias dirigidas.
En España
Hay recomendaciones de un grupo de expertos español y centros de referencia designados por el Ministerio de Sanidad para la epidermólisis ampollosa.

Tratamiento por escalones

Fricción, calor y sudor

Base del tratamiento
Calzado
Zapato ancho, flexible y transpirable, plantillas blandas que repartan la presión y calcetines sin costuras que absorban la humedad.
Sudor
Antitranspirantes con sales de aluminio, polvos absorbentes y, fuera de ficha técnica, anticolinérgicos orales (glicopirronio u oxibutinina).
Toxina botulínica plantar
Fuera de ficha técnica. En una serie sueca de 14 pacientes (6 con EBS y 8 con paquioniquia congénita) y 76 sesiones, el 93 % refirió menos ampollas y dolor, con una duración media de 3 meses y sin pérdida de eficacia al repetir; requiere anestesia regional o general.

Ampollas, heridas y queratodermia

Cuidados locales
Ampolla
Pinchar con aguja o lanceta estéril y vaciar, dejando el techo como cobertura.
Herida
Apósito no adherente de silicona; baños con ácido acético o lejía muy diluidos si hay colonización o mal olor; antibiótico tópico solo ante infección y en pauta corta.
Queratodermia
Desbridamiento mecánico por podología y queratolíticos (urea, ácido salicílico) con prudencia, porque la piel vecina se ampolla con facilidad.
Tetraciclinas orales
Se usan fuera de ficha técnica en algunos centros para reducir las ampollas, con evidencia escasa.

Dolor y prurito

Infratratados
Dolor
Paracetamol como primer escalón; ante rasgos neuropáticos (quemazón, alodinia), gabapentinoides o amitriptilina y lidocaína tópica en parche.
Curas
Analgesia antes de cada cambio de apósito.
Prurito
Emolientes, baños antisépticos diluidos y, si altera el sueño, antihistamínico sedante.
Peso y movilidad
El dolor reduce la actividad: vigilar el sobrepeso y pautar ejercicio de bajo impacto.

En investigación

Sin autorización
Diacereína al 1 %
Ensayo cruzado de fase 2/3 con 17 pacientes a favor; ensayo de 54 pacientes sin diferencias a las 8 semanas; un nuevo ensayo de fase 2/3 con 80 participantes no ha publicado resultados.
Apremilast
Mejoría de las ampollas en tres adultos con EBS grave; hay un ensayo abierto francés de fase 2 registrado (NCT06509984).
Sirolimus tópico
Reducción de la queratodermia plantar dolorosa en dos pacientes de un estudio piloto.
Gentamicina
Lectura a través de codones de parada en una paciente con EBS y distrofia muscular por PLEC: reexpresión de plectina en la piel durante al menos 5 meses.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cinco comparaciones para no llamar epidermólisis ampollosa a lo que no lo es y para no adelantar el subtipo antes de tiempo.

EBS localizada frente a paquioniquia congénita

Qué comparten
Dolor plantar intenso, hiperhidrosis y ampollas bajo las callosidades; ambas son queratinopatías dominantes.
Qué las separa
En la paquioniquia, uñas engrosadas desde la infancia, leucoqueratosis oral y quistes; en la EBS, uñas normales y ampollas también en las palmas.
Confirmación
Panel genético: KRT5 o KRT14 frente a KRT6A, KRT6B, KRT6C, KRT16 o KRT17.
Consecuencia
El manejo del pie es parecido; el consejo genético y el pronóstico ungueal, no.

EBS localizada frente a dishidrosis, tiña ampollosa y ampollas por fricción

Historia
Inicio en la infancia, recurrencia cada verano y familiares afectos apuntan a EBS.
Lesión
Ampolla tensa en zona de presión, dolorosa y poco pruriginosa, frente a vesículas profundas y pruriginosas en los laterales de los dedos (dishidrosis) o borde descamativo (tiña).
Prueba
Examen directo con hidróxido de potasio si hay descamación; panel genético si la historia es compatible.

Epidermólisis ampollosa frente a infección en el neonato

Herpes neonatal
Vesículas agrupadas sobre base eritematosa, con PCR positiva. En la EBS grave la agrupación es parecida, pero las lesiones siguen al roce y reaparecen.
Estafilococo
Ampollas fláccidas con costra melicérica o eritema doloroso con despegamiento superficial.
Conducta
Tomar muestras y tratar ante la duda; si el cuadro persiste, la biopsia para mapeo no debe esperar.

EBS grave frente a formas juntural y distrófica en el neonato

Clínica
Indistinguibles por la extensión. Orientan a EBS las ampollas agrupadas y la queratodermia posterior; a juntural, el tejido de granulación periungual y perioral y la voz ronca; a distrófica, los quistes de milio, la cicatriz y la pérdida ungueal precoz.
Ausencia congénita de piel
Posible en las piernas en cualquiera de los tres tipos.
Decide
El mapeo por inmunofluorescencia en horas y el panel genético después.

Epidermólisis ampollosa frente a otros trastornos con fragilidad cutánea

Ictiosis epidermolítica
Eritrodermia y despegamientos al nacer que dan paso a hiperqueratosis; variantes en KRT1 o KRT10.
Piel exfoliativa
Descamación superficial continua sin ampollas verdaderas.
Formas adquiridas
En el adulto sin antecedentes, la epidermólisis ampollosa adquirida y la porfiria cutánea tarda se descartan con inmunofluorescencia directa y porfirinas.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y fichas técnicas vigentes. No sustituyen al juicio clínico ni a la valoración en una unidad de referencia.

Si un recién nacido a término presenta erosiones en los pies y ampollas en las zonas de roce a las pocas horas de vida

Descartaría primero la infección con PCR de herpes simple y cultivo bacteriano, e iniciaría tratamiento empírico si hubiera duda. Indicaría manipulación mínima y sin adhesivos, y contactaría con el centro de referencia para biopsiar una ampolla inducida y extraer sangre para el panel genético. No daría un pronóstico hasta tener el mapeo.

Si una camarera de 24 años tiene cada verano ampollas dolorosas en las plantas desde la adolescencia y su padre «siempre tuvo los pies delicados»

Diagnosticaría una probable EBS localizada y pediría el panel genético para confirmarla. Revisaría calzado y calcetines, pautaría un antitranspirante, enseñaría a drenar las ampollas sin retirar el techo y ofrecería consejo genético: cada hijo tiene un 50 % de probabilidad de heredarla.

Si un adolescente con EBS localizada confirmada no puede hacer educación física por el dolor plantar pese al calzado adecuado y a los antitranspirantes

Propondría toxina botulínica plantar fuera de ficha técnica, con anestesia regional o general, explicando que el efecto dura unos tres meses. Valoraría además el componente neuropático del dolor y remitiría a podología para descargar las zonas de presión.

Si un lactante con EBS grave por KRT14 tiene ampollas agrupadas extensas, llanto ronco y no gana peso

Lo derivaría a la unidad de referencia para valoración conjunta con pediatría, nutrición y otorrinolaringología. Ajustaría la analgesia antes de las curas, vigilaría el estridor y los signos de infección, y explicaría a la familia que esta forma mejora de manera clara pasada la primera infancia.

Si el informe genético de un niño con erosiones congénitas que curaron con cicatriz muestra una variante en el codón de inicio de KLHL24

Pediría valoración por cardiología pediátrica con ecocardiograma, electrocardiograma y Holter, y mantendría el seguimiento periódico aunque el primer estudio fuera normal. Ofrecería el estudio genético y cardiológico a los padres.

Si un niño de 9 años con EBS por PLEC empieza con ptosis y se cansa al subir escaleras

Lo remitiría a una unidad de enfermedades neuromusculares y pediría valoración respiratoria. Informaría a la familia de que la debilidad forma parte de la enfermedad y no del desuso, y coordinaría la fisioterapia con el cuidado de la piel.

Si una pareja con un hijo afecto de EBS grave por una variante de novo en KRT5 pregunta por el riesgo en otro embarazo

Explicaría que el riesgo es bajo, pero no nulo, por la posibilidad de mosaicismo en uno de los progenitores. Solicitaría el estudio de ambos con una técnica de alta cobertura y los remitiría a consejo genético para valorar el diagnóstico prenatal o preimplantacional.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆Racimos que no son herpes

Las ampollas dispuestas en arco o en racimo sobre una base eritematosa, en un lactante con PCR de herpes negativa, son la firma de la EBS grave. Algunos de estos niños mejoran de forma transitoria durante los procesos febriles, al contrario que las demás formas, que empeoran con el calor.

◆Carcinoma basocelular en la forma grave

En el registro nacional estadounidense, el riesgo acumulado de carcinoma basocelular en la EBS grave alcanzó el 43,6 % a los 55 años. La exploración de toda la piel forma parte de la revisión del adulto, aunque las ampollas ya no sean el problema.

◆Mortalidad neonatal baja, pero real

El mismo registro estimó un riesgo acumulado de muerte del 2,8 % en el primer año de vida en la EBS grave, por sepsis e insuficiencia respiratoria. Un lactante con ampollas extensas, estridor o rechazo del alimento se maneja en un hospital con experiencia.

◆Pigmentación que no sigue a las ampollas

Las máculas pardas e hipopigmentadas del tronco en un niño con ampollas acras leves no son secuelas: indican la forma con pigmentación moteada, casi siempre por la variante p.Pro25Leu de KRT5, y cambian de aspecto con la edad.

◆Milia y cicatriz en una forma simple

La curación sin cicatriz es la regla, pero la EBS grave puede dejar quistes de milio y atrofia leve, y la forma por KLHL24 cura con cicatrices atróficas. Estos hallazgos no obligan a reclasificar el cuadro como distrófico si el mapeo sitúa el clivaje en la capa basal.

◆Gastrostomía y opioides también en la EBS

En la mayor encuesta internacional, con 214 personas con EBS, el 15 % de los menores de 10 años llevaba sonda de gastrostomía y el 12 % del total usaba opioides de forma regular. La etiqueta de forma leve no describe a los lactantes con EBS grave ni a los adultos con dolor plantar crónico.

◆Misma variante, distinta gravedad

La variabilidad dentro de una familia tiene base genética: en 2025 se comunicaron variantes en HMCN1, el gen de la hemicentina 1, que modifican la gravedad en portadores de una misma variante de KRT14. Conviene no extrapolar el pronóstico de un familiar a otro.

◆Un panel negativo no cierra el caso

Con la secuenciación convencional de KRT5 y KRT14 queda sin resolver hasta una cuarta parte de las EBS. Quedan los demás genes, las deleciones y variantes intrónicas que esa técnica no detecta y los diagnósticos alternativos con fragilidad cutánea; el mapeo recupera entonces su valor para orientar qué buscar.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2004) y octubre de 2026.

Actualización DermRXDe los epónimos a una clasificación por gen

La obra describía tres cuadros con nombre propio (Weber-Cockayne, Koebner y Dowling-Meara) y contaba diez genes para todas las epidermólisis ampollosas. El consenso de 2014 introdujo la descripción por capas, del plano de clivaje a la variante, y el de 2020 suprimió los epónimos, reconoció 16 genes para la forma clásica y creó el marco de los trastornos genéticos con fragilidad cutánea.

Fuente: Has C, et al. Br J Dermatol. 2020;183(4):614-627. PMID: 32017015. Fine JD, et al. J Am Acad Dermatol. 2014;70(6):1103-26. PMID: 24690439. Bardhan A, et al. Nat Rev Dis Primers. 2020;6(1):78. PMID: 32973163.

Actualización DermRXEl mapeo antigénico y la secuenciación masiva sustituyen a la ultraestructura

En 2004 el estudio molecular dependía de conocer antes el gen candidato por microscopia electrónica e inmunohistoquímica. La guía internacional de laboratorio recomienda hoy mapeo por inmunofluorescencia y estudio genético en paralelo, con secuenciación masiva de todos los genes implicados; el grupo español de referencia publicó recomendaciones equivalentes tras más de diez años de experiencia diagnóstica.

Fuente: Has C, et al. Br J Dermatol. 2020;182(3):574-592. PMID: 31090061. Yiasemides E, et al. Am J Dermatopathol. 2006;28(5):387-94. PMID: 17012912. Sánchez-Jimeno C, et al. Actas Dermosifiliogr (Engl Ed). 2018;109(2):104-122. PMID: 29180129.

Actualización DermRXKLHL24 y otros genes posteriores a la obra

La obra citaba la plectina como único gen no queratínico. Después se han añadido KLHL24, cuya variante en el codón de inicio degrada la queratina 14 y la desmina y explica la asociación con miocardiopatía dilatada y arritmias, además de DST, EXPH5 y CD151. El cribado cardiológico precoz en los portadores de variantes de KLHL24 es la consecuencia práctica. En 2025 se identificó además un gen modificador, HMCN1, que explica parte de la variabilidad de la gravedad entre portadores de una misma variante de KRT14.

Fuente: Vermeer MC, et al. J Clin Invest. 2021;131(17). PMID: 34292882. Cantarutti N, et al. JACC Case Rep. 2026;31(2):106127. PMID: 41258845. Ganani D, et al. Pediatr Dermatol. 2021;38(2):436-441. PMID: 33471381. Coulombe PA. J Exp Med. 2025;222(5). PMID: 39976599.

Actualización DermRXMás frecuente de lo que estimaban los registros antiguos

Frente a los 10 a 30 casos por millón de nacidos vivos de la obra, la base de datos nacional de Inglaterra y Gales registra una incidencia de EBS de 32,5 por millón de nacidos vivos y una prevalencia de 17 por millón de habitantes; el registro neerlandés, con confirmación genética en el 90 % de los pacientes, da 17,5 y 11,9. Las formas leves siguen infradiagnosticadas.

Fuente: Petrof G, et al. Br J Dermatol. 2022;186(5):843-848. PMID: 34927719. Baardman R, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2021;35(4):995-1006. PMID: 33095945.

Actualización DermRXLa carga de la enfermedad, medida

Tres estudios han puesto cifras a lo que la obra resumía como una enfermedad molesta con esperanza de vida normal: queratodermia plantar en tres de cada cuatro pacientes, dolor con rasgos neuropáticos en el 75 % de las formas localizadas y, en una encuesta internacional de 214 personas, dolor en el 74 %, prurito en el 55 % y dificultad para caminar en el 44 %.

Fuente: Reimer-Taschenbrecker A, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2021;35(10):2097-2104. PMID: 33960018. Brun J, et al. Orphanet J Rare Dis. 2017;12(1):119. PMID: 28659151. So JY, et al. Orphanet J Rare Dis. 2022;17(1):270. PMID: 35841105.

Actualización DermRXDiacereína tópica: un ensayo positivo, otro negativo y un tercero pendiente

Tras un piloto en 2013, un ensayo cruzado de fase 2/3 con 17 pacientes mostró una reducción de más del 40 % de las ampollas en el 86 % de los tratados frente al 14 % con placebo en el primer periodo. Un ensayo posterior con 54 pacientes no encontró diferencias a las 8 semanas en ninguno de los dos criterios principales. El ensayo EBShield de fase 2/3 (NCT06073132) no ha comunicado resultados a octubre de 2026.

Fuente: Wally V, et al. J Am Acad Dermatol. 2018;78(5):892-901.e7. PMID: 29410318. Teng J, et al. J Drugs Dermatol. 2023;22(6):599-604. PMID: 37276163. ClinicalTrials.gov, NCT06073132. Registro del ensayo.

Actualización DermRXApremilast, sirolimus tópico y lectura a través del codón de parada

La demostración de una respuesta Th17 en la EBS grave llevó a probar apremilast, con mejoría en tres adultos. El análisis del transcriptoma de las ampollas señaló la vía mTOR y un piloto con sirolimus tópico redujo la queratodermia plantar en dos pacientes. En Madrid, la gentamicina intravenosa reindujo plectina en la piel de una paciente con EBS y distrofia muscular durante al menos cinco meses.

Fuente: Castela E, et al. Br J Dermatol. 2019;180(2):357-364. PMID: 29932457. Lee GH, et al. J Invest Dermatol. 2022;142(2):382-389. PMID: 34536484. Martínez-Santamaría L, et al. JAMA Dermatol. 2022;158(4):439-443. PMID: 35234827.
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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

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Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

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