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Neurobiología de la piel y prurito: de la fibra C y la IL-31 a la médula, y qué fármaco actúa en cada escalón de la vía del picor

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Lectura clínica · Neurobiología del prurito

Neurobiología de la piel y prurito: de la fibra C y la IL-31 a la médula, y qué fármaco actúa en cada escalón de la vía del picor

Sobre el capítulo 21, «Neurobiología de la piel» (Ständer, Pereira y Luger) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

El prurito es el síntoma más frecuente de la dermatología y, cuando se cronifica, rara vez depende solo de la histamina y a menudo se independiza de la causa que lo inició. Esta lectura ordena el sistema nervioso cutáneo por escalones —terminación epidérmica, fibra, médula y cerebro— y sitúa en cada uno el mediador, la enfermedad y el fármaco que actúa allí. Los datos de la obra, de 2019, se actualizan a octubre de 2026 con fuentes verificadas en PubMed.

Fibras C y AδPicor no histaminérgicoIL-31 y neuroinmunidadOpioides μ y κClasificación IFSI

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 22 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • Toda la piel está inervada salvo el estrato córneo. Las fibras sensitivas alcanzan la epidermis y contactan con células de Merkel, queratinocitos, melanocitos y células de Langerhans; las autónomas, casi todas simpáticas, no pasan de la dermis.
  • El nervio sensitivo es también eferente: al activarse libera por vía antidrómica sustancia P y péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP), que dilatan los vasos y desgranulan los mastocitos. Esa inflamación neurógena interviene en la urticaria, la dermatitis atópica y la psoriasis.
  • El picor periférico viaja por dos poblaciones de fibras C: las mecanoinsensibles, que responden a la histamina a través de H1 y TRPV1, y las polimodales, que responden a proteasas mediante PAR2/4, receptores Mrgpr y TRPA1. Las fibras Aδ también contribuyen.
  • En la médula, el picor comparte el haz espinotalámico con el dolor, pero dispone de transmisores propios, identificados sobre todo en ratón, como el péptido liberador de gastrina. Los agonistas opioides μ pueden provocarlo y los agonistas κ lo frenan.
  • Es crónico el prurito que dura más de seis semanas. La sensibilización periférica y central explica que persista tras retirar la causa y que el rascado se automatice, lo que justifica los fármacos de acción central y la terapia conductual.
  • La clasificación del IFSI parte de lo que se ve: piel inflamada, piel de aspecto normal o lesiones crónicas por rascado. En el primer y el tercer caso ayuda la biopsia; en el segundo y el tercero, la analítica en busca de causa sistémica o neurológica.
  • Desde 2019 cuentan con ensayos de fase 3 favorables tres dianas que el capítulo daba como promesa —el receptor de la IL-31, el receptor opioide κ y el transportador ileal de ácidos biliares— y una que no contemplaba, el receptor α de la IL-4.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

El nervio sensitivo cutáneo recibe, pero también secreta

En la piel se han identificado más de veinte neuropéptidos, almacenados en vesículas de las terminaciones sensitivas y producidos también por queratinocitos, células de Merkel, endotelio, leucocitos y fibroblastos. Cuando una fibra C peptidérgica se activa, el impulso recorre sus ramas en sentido inverso y libera sustancia P y CGRP: vasodilatación, desgranulación mastocitaria y cambios en la proliferación del queratinocito y en su producción de citocinas. Las endopeptidasas cutáneas degradan esos péptidos y cierran la respuesta. Por eso agotar los neuropéptidos con capsaicina podría modificar una dermatosis inflamatoria y no solo su síntoma.

2

Dos vías periféricas del picor, y solo una es histaminérgica

La histamina activa el receptor H1 de fibras C insensibles a los estímulos mecánicos; la señal pasa por la fosfolipasa Cβ3 y abre TRPV1. Las espículas de Mucuna pruriens (cowhage), el otro modelo experimental en humanos, activan fibras C polimodales, sensibles al calor y a la presión, a través de receptores activados por proteasas (PAR2 y PAR4) y de receptores acoplados a proteína G relacionados con Mas (Mrgpr), con TRPA1 como canal efector. La catepsina S humana, homóloga de la proteasa vegetal, se ha implicado por esa vía en el picor atópico. El antihistamínico H1 cubre la primera ruta, la de la urticaria, y deja intacta la segunda.

3

El receptor detecta, pero es el canal TRP el que dispara

Los pruriceptores reúnen receptores acoplados a proteína G, receptores de citocinas, receptores de tipo Toll y canales TRP. Los primeros no generan por sí mismos un potencial de acción: su cascada intracelular abre un canal TRP, y es la entrada de iones la que despolariza la fibra. TRPV1 recoge la señal de la histamina, del ácido lisofosfatídico y de los receptores de tipo Toll; TRPA1, la de las proteasas, la TSLP, la endotelina-1, la serotonina y, según la obra, los ácidos biliares. Esa convergencia explica el interés por los canales TRP como diana tópica.

4

La médula filtra el picor: GRPR, interneuronas y opioides

Picor y dolor ascienden por el haz espinotalámico, pero se procesan de forma distinta. En ratón, el receptor del péptido liberador de gastrina define una vía espinal propia del picor, y su colocalización con MOR1D, una isoforma del receptor opioide μ, explica el prurito por morfina: bloquear GRPR lo suprime. También en modelos animales, el péptido natriurético B liberado por el aferente primario excitaría a la interneurona de segundo orden. El rascado calmaría el picor al reclutar interneuronas inhibidoras ligadas al dolor. Los antagonistas μ (naltrexona, naloxona) y los agonistas κ se apoyan en este circuito.

5

El prurito crónico remodela la inervación de la piel

En la dermatitis atópica se propone un desequilibrio entre el factor de crecimiento nervioso, que alarga los axones, y la semaforina 3A, que los repele, ambos de origen queratinocítico. La IL-31, además de activar su receptor, alarga y ramifica los nervios dérmicos en modelos murinos. En el prurigo nodular y en el prurito crónico se ha confirmado hiperinervación dérmica junto con menos fibras intraepidérmicas, pérdida que se atribuye al rascado. Sumado a la sensibilización central y al fallo de las vías inhibidoras descendentes, el resultado es un picor que se mantiene aunque la causa inicial haya desaparecido.

6

En el modelo de psoriasis, el nociceptor va por delante de la IL-23

En la inflamación psoriasiforme murina, las células dendríticas dérmicas que producen IL-23 se sitúan junto a nociceptores que expresan TRPV1 y Nav1.8. Si esas neuronas se eliminan por métodos farmacológicos o genéticos, las células dendríticas dejan de producir IL-23 y la inflamación no se inicia. Es un dato experimental, pero da sentido a una observación clínica antigua, la mejoría de la psoriasis con capsaicina tópica, y sugiere que el eje de la IL-23 tiene un componente neurógeno. No justifica por sí solo ningún tratamiento neuromodulador de la psoriasis.

7

Lo que se ve en la piel decide qué se pide y cómo se escala

Ante un prurito de más de seis semanas, el primer paso es clasificarlo por la piel, como propone el Foro Internacional para el Estudio del Picor (IFSI): enfermedad cutánea visible, piel de aspecto normal o solo lesiones de rascado. Después se le asigna una categoría etiológica: dermatológica, sistémica, neurológica, somatomorfa, mixta o desconocida. El tratamiento es escalonado: emolientes y evitación de irritantes y alérgenos siempre; tratamiento de la causa cuando se identifica; y, si no basta, terapia sintomática tópica y sistémica, con gabapentinoides, antidepresivos o antagonistas opioides según el contexto. El sueño, la ansiedad y la depresión se abordan desde el principio.

Repaso organizado

Escalón por escalón: del estímulo en la epidermis a la médula, y qué enfermedad o fármaco corresponde a cada uno

Las tarjetas siguen el recorrido de la señal: primero las fibras, después los mediadores que las activan, luego el procesamiento central y, por último, lo que el nervio devuelve a la piel.

Fibras y cableado periférico

Fibras Aδ

Mielina fina · 4–30 m/s
Función
Dolor rápido, frío y presión. Tienen de 1 a 5 µm de diámetro y una velocidad intermedia entre la de las fibras Aβ del tacto, más gruesas (6–12 µm), y la de las fibras C.
Picor
Expresan TRPV1 y, según estudios recientes, también transmiten prurito tras la activación por distintos pruritógenos.

Fibras C mecanoinsensibles

Amielínicas · vía histaminérgica
Estímulo
Responden a la histamina y son insensibles a los estímulos mecánicos, lo que las distingue de los nociceptores polimodales.
Señal
Receptor H1 → fosfolipasa Cβ3 → apertura de TRPV1 → potencial de acción.
Eferencia
Son peptidérgicas: su activación antidrómica libera sustancia P y CGRP en la piel.
Clínica
Vía del picor de la urticaria; es la que cubren los antihistamínicos H1.

Fibras C polimodales

Amielínicas · calor, presión y proteasas
Estímulo
Cowhage y otros pruritógenos no histaminérgicos, además de calor y estímulos mecánicos: funcionan también como nociceptores.
Receptores
Expresan PAR2 y PAR4, receptores Mrgpr y los canales TRPV1 y TRPA1; este último es el efector principal del picor por proteasas.
Conducción
Como todas las fibras C, son delgadas (0,2–1,5 µm) y lentas (0,5–2 m/s).
Clínica
Sustrato del prurito no histaminérgico, como el de la dermatitis atópica; no lo cubren los antihistamínicos H1.

Nervios autónomos

Casi todos simpáticos · solo en la dermis
Dianas
Glándulas ecrinas y apocrinas, vasos sanguíneos y linfáticos, anastomosis arteriovenosas, músculo erector del pelo y folículo piloso.
Transmisores
Acetilcolina y noradrenalina; en menor medida VIP, neuropéptido Y y péptido natriurético auricular.
Vasos
La noradrenalina y el neuropéptido Y producen vasoconstricción; la vasodilatación depende sobre todo de los nervios sensitivos.
Enfermedad
Hiperhidrosis e hipohidrosis; se alteran en la neuropatía diabética, el síndrome de dolor regional complejo, la siringomielia y tras una simpatectomía.

Mediadores y receptores del pruriceptor

Histamina

H1 neuronal · H4 en linfocitos Th2
H1
Se expresa en fibras C mecanoinsensibles y señaliza a través de TRPV1. Es el mediador principal del picor de la urticaria.
H4
En los linfocitos Th2 aumenta la producción de IL-31; es el vínculo propuesto con la dermatitis atópica.
Límite
La vía no histaminérgica queda fuera del alcance de los antihistamínicos H1, que la obra admite como medida sintomática inicial.

Catepsina S y otras proteasas

PAR2/4 y Mrgpr → TRPA1
Origen
El interferón γ induce catepsina S en el queratinocito. Es una cisteína-proteasa muy homóloga a la del cowhage.
Receptor
Se une a receptores activados por proteasas y a receptores Mrgpr; el peso relativo de cada familia sigue sin aclararse.
Enfermedad
Se ha implicado en el prurito de la dermatitis atópica y en el de la dermatitis seborreica.

TSLP (linfopoyetina estromal tímica)

Queratinocito → neurona · TRPA1
Origen
La libera el queratinocito en la dermatitis atópica, tras la activación de sus propios receptores PAR.
Receptor
Heterodímero formado por la cadena TSLPR y la cadena α del receptor de la IL-7; la señal neuronal pasa por TRPA1.
Enfermedad
Dermatitis atópica y asma alérgica, las dos enfermedades en las que la obra le atribuye un papel clínico.

IL-31

Citocina Th2 · receptor IL-31RA/OSMR
Origen
Linfocitos T, en especial Th2, y eosinófilos. Está elevada en la piel lesional y en el suero de la dermatitis atópica.
Receptor
Heterodímero: IL-31RA asociada a una cadena del receptor de la oncostatina M.
Enfermedad
Dermatitis atópica, prurigo nodular, linfoma cutáneo de células T y amiloidosis cutánea primaria localizada familiar.
Fármaco
Nemolizumab, anticuerpo frente a IL-31RA, con ensayos de fase 3 en prurigo nodular y dermatitis atópica.

Sustancia P

Receptor NK1 · mastocito, queratinocito, endotelio
Acción
Neuropéptido de las fibras C. Al unirse al receptor de neurocinina 1 (NK1R) en queratinocitos, mastocitos y células endoteliales induce la liberación de mediadores pruritógenos.
Experimento
Su inyección intradérmica libera histamina del mastocito; que esa conexión opere en la piel humana sana es discutido.
Enfermedad
Se le atribuye un papel en el prurito de la dermatitis atópica, el eccema, el prurigo nodular y la psoriasis.
Fármaco
Antagonistas de NK1R (aprepitant fuera de indicación, serlopitant): efecto modesto en el metanálisis disponible.

Canales TRP

Termosensores de nervios y queratinocitos
Temperatura
TRPA1 y TRPM8 detectan el frío; de TRPV1 a TRPV4 cubren distintos intervalos de calor. Se expresan en nervios sensitivos y en queratinocitos.
Picor
TRPV1 media calor, dolor y prurito histaminérgico; TRPA1 es el canal efector de buena parte del no histaminérgico.
Mastocito
Según la obra también los expresa, y el calor, el frío o ciertos alimentos podrían activarlos: un posible nexo con las urticarias.

Autotaxina, ácido lisofosfatídico y ácidos biliares

Mediadores del prurito colestásico
Vía del LPA
La autotaxina genera ácido lisofosfatídico, que actúa sobre su receptor y, según la obra, abre TRPV1 en fibras A.
Ácidos biliares
La obra los sitúa sobre el receptor TGR5, con TRPA1 como canal. Datos posteriores cuestionan que activen directamente estos receptores en condiciones fisiológicas.
Fármaco
Inhibidores del transportador ileal de ácidos biliares; la obra cita además la naltrexona.

Médula y sistema nervioso central

GRP y su receptor GRPR

Asta dorsal superficial · datos murinos
Función
El receptor del péptido liberador de gastrina identifica neuronas espinales dedicadas al picor.
Opioides
Se colocaliza con MOR1D, isoforma del receptor μ; un antagonista de GRPR suprime el rascado inducido por morfina.
Otros candidatos
Péptido natriurético B y su receptor Npra, somatostatina, neuronas que expresan Ret y glutamato: pendientes de validar en humanos.

Receptores opioides μ y κ

Interneuronas espinales · efectos opuestos
Receptor μ
Sus agonistas, como la morfina, son analgésicos pero pueden inducir prurito. Naltrexona y naloxona lo antagonizan.
Receptor κ
Sus agonistas son analgésicos y antipruriginosos: nalfurafina en la obra, difelikefalina en los ensayos posteriores.
Uso clínico
Según la obra, los antagonistas μ y los agonistas κ pueden controlar el prurito urémico y el colestásico, entre otras formas de prurito crónico.

Sensibilización periférica y central

Base de la cronificación
Qué ocurre
Sensibilización de las fibras cutáneas y amplificación espinal, con disfunción de las interneuronas y de las vías inhibidoras descendentes.
Consecuencia
El picor persiste sin la causa original y puede aparecer un rascado automático, incluso sin picor.
Tratamiento
Fármacos de acción central, como gabapentinoides y antidepresivos, y terapia conductual para el ciclo picor-rascado.

Función eferente: del nervio a la lesión

Inflamación neurógena

Sustancia P y CGRP · liberación antidrómica
Mecanismo
Los neuropéptidos liberados por la terminación sensitiva actúan de forma autocrina y paracrina: vasodilatación y desgranulación del mastocito, con el que la fibra amielínica mantiene contacto directo en la dermis papilar.
Urticaria
En la urticaria crónica espontánea, y en menor grado en la urticaria por presión, se describen más sustancia P y mayor respuesta de habón y eritema al CGRP.
Freno
La endopeptidasa neutra, la enzima convertidora de endotelina y la enzima convertidora de angiotensina degradan los neuropéptidos.

Nociceptor TRPV1+/Nav1.8+ e IL-23

Psoriasis · modelo murino
Hallazgo
Estos nociceptores se disponen junto a las células dendríticas de la dermis que producen IL-23; sin ellos no se inicia la inflamación psoriasiforme.
Clínica
Encaja con la mejoría de la psoriasis descrita con capsaicina tópica, para la que se han desarrollado formulaciones liposómicas experimentales.

Neuromediadores de la cicatrización

Un neuromediador para cada tarea
Nervio y fibroblasto
El NGF y la neurotrofina 3 promueven la regeneración nerviosa; el NGF favorece además la diferenciación del fibroblasto en miofibroblasto.
Vasos y epitelio
El CGRP estimula la angiogénesis y el BDNF interviene en la epitelización y en el cierre por contracción de la herida.
Matriz
La sustancia P participa en la maduración y la remodelación del colágeno de la cicatriz.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro parejas que conviene tener separadas porque de la distinción depende qué se explora, qué se pide o qué fármaco tiene sentido.

Picor histaminérgico frente a no histaminérgico

Fibra
Fibras C insensibles a estímulos mecánicos frente a fibras C polimodales, sensibles a calor y presión.
Receptor y canal
H1 con TRPV1 frente a PAR2/4, Mrgpr y el receptor de la TSLP, con TRPA1 como canal principal, además de receptores de citocinas como el de la IL-31.
Modelo humano
Histamina frente a espículas de cowhage.
Clínica
Urticaria frente a dermatitis atópica, prurigo nodular y pruritos sistémicos.
Fármaco
Antihistamínicos H1 frente a tratamientos dirigidos a citocinas, opioides o neuromoduladores.

Picor frente a dolor

Vía
Comparten el haz espinotalámico y buena parte de la neuroanatomía; difieren en transmisores espinales, como GRP en el picor.
Fibras
Las fibras C polimodales conducen ambas sensaciones; existen además subpoblaciones que actúan como pruriceptores.
Opioides μ
Alivian el dolor y pueden desencadenar picor.
Opioides κ
Sus agonistas reducen tanto el dolor como el picor.
Cronificación
En ambos intervienen la sensibilización periférica y la central, y en ambos el síntoma puede persistir sin el estímulo que lo inició.

Nervio sensitivo frente a nervio autónomo

Alcance
Llega a todas las capas vivas de la epidermis frente a quedar confinado en la dermis.
Proporción
Constituye la mayor parte de las fibras cutáneas frente a una fracción menor, casi toda simpática.
Mediadores
Neuropéptidos como la sustancia P y el CGRP frente a acetilcolina y noradrenalina, con VIP y neuropéptido Y como cotransmisores.
Vasos
Vasodilatación e inflamación neurógena frente a vasoconstricción y control de la termorregulación.
Clínica
Prurito, dolor y dermatosis inflamatorias frente a trastornos de la sudoración.

Prurito sobre piel inflamada frente a prurito sobre piel de aspecto normal

Grupo IFSI
Grupo I frente a grupo II.
Causa probable
Dermatosis frente a enfermedad sistémica, neurológica, somatomorfa o fármacos.
Prueba útil
Biopsia para caracterizar la dermatosis frente a analítica y estudio dirigido a enfermedad interna o neurológica.
Y si solo hay rascado
Las lesiones crónicas por rascado forman el grupo III: obligan a considerar ambas rutas, biopsia y analítica.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si un varón de 72 años consulta por prurito generalizado de cuatro meses y en la exploración solo hay xerosis, sin lesiones primarias

Lo clasificaría como prurito sobre piel de aspecto normal y buscaría una causa sistémica, neurológica o farmacológica antes de plantear una biopsia: revisaría la medicación y pediría una analítica orientada a la función renal, hepática y hematológica, ampliable según la anamnesis. Pautaría emolientes desde el primer día y le explicaría que puede haber más de una causa o no encontrarse ninguna.

Si una paciente en hemodiálisis mantiene un prurito intenso pese a emolientes y antihistamínicos

Le explicaría que el prurito urémico no se comporta como una urticaria y que una diana con respaldo en un ensayo de fase 3 es el receptor opioide κ. Comentaría con nefrología la opción de un agonista κ periférico: en el ensayo KALM-1 la difelikefalina se administró por vía intravenosa, 0,5 µg/kg tres veces por semana, con diarrea, mareo y vómitos más frecuentes que con placebo. Mantendría el cuidado de la xerosis.

Si una mujer de 60 años presenta decenas de nódulos excoriados en las extremidades tras años de picor y no ha respondido a corticoides tópicos

Lo abordaría como un prurigo crónico nodular, una enfermedad neuroinmunitaria y no un simple hábito de rascado. Buscaría la causa de fondo —atopia, enfermedad renal, hepática o neurológica— con un algoritmo diagnóstico que incluyera analítica y, ante la duda, biopsia; mediría el picor con una escala numérica y plantearía un tratamiento sistémico dirigido al receptor α de la IL-4 o al receptor de la IL-31, ambos con ensayos de fase 3 favorables. Atendería también el sueño y el ánimo.

Si un paciente con analgesia opioide por vía espinal desarrolla un prurito intenso sin lesiones cutáneas

Lo atribuiría sobre todo al efecto de los agonistas μ sobre los circuitos espinales del picor, más que a la histamina, por lo que no esperaría gran respuesta a los antihistamínicos. Hablaría con el equipo que pauta la analgesia para valorar un ajuste del opioide o un antagonista μ, sopesando la pérdida de analgesia. No modificaría esa pauta por mi cuenta.

Si una mujer refiere picor crónico en una zona interescapular bien delimitada, con una mácula parda y sin eccema

Pensaría en una notalgia parestésica, un prurito neuropático, y evitaría encadenar corticoides tópicos. Empezaría por tratamiento local, capsaicina o un anestésico tópico, las opciones que recoge la obra, advirtiendo del ardor inicial de la capsaicina. Si no bastara, valoraría un gabapentinoide, ajustado a la edad y a la función renal, y preguntaría por síntomas cervicodorsales que merecieran estudio.

Si un adolescente con dermatitis atópica moderada duerme mal por el picor y su familia insiste en que los antihistamínicos no le hacen nada

Les explicaría que el picor atópico circula sobre todo por vías no histaminérgicas —IL-31, citocinas de tipo 2, TSLP, proteasas— y que por eso el antihistamínico rinde poco. Centraría el plan en controlar la inflamación y cuidar la barrera con emolientes, y si persistiera valoraría con ellos un tratamiento sistémico dirigido. Preguntaría por el sueño y el estado de ánimo, que también forman parte del tratamiento.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆El estrato córneo ni duele ni pica

Es la única capa cutánea sin inervación. Las terminaciones libres llegan a las capas vivas de la epidermis y se invaginan ligeramente en el citoplasma de los queratinocitos, lo que convierte a la epidermis en un tejido sensitivo y no en una mera cubierta.

◆Rascarse alivia y, a la vez, inflama

El alivio inmediato se atribuye a interneuronas inhibidoras activadas por el estímulo doloroso. En ratón, el rascado activa nociceptores que liberan sustancia P, estimulan al mastocito y agravan la inflamación alérgica, aunque también refuerzan la defensa frente a Staphylococcus aureus (Liu, Science 2025).

◆Capsaicina: primero vacía la fibra, luego la silencia

Agota los neuropéptidos de las terminaciones sensitivas y destruye las fibras más superficiales. La obra la considera útil en el prurito neuropático y en el acuagénico, y recoge mejorías de la psoriasis, coherentes con el papel del nociceptor en el modelo murino de esa enfermedad.

◆Más nervio en la dermis, menos en la epidermis

En el prurigo nodular y en otros pruritos crónicos coexisten la hiperinervación dérmica, impulsada por mediadores de queratinocitos y células inflamatorias, y la pérdida de fibras intraepidérmicas, atribuida al rascado. Por eso, en estos pacientes una densidad intraepidérmica baja no basta por sí sola para diagnosticar una neuropatía primaria.

◆El nociceptor lesionado escucha a la noradrenalina

Tras un traumatismo o una inflamación, las fibras C nociceptivas pueden aumentar la expresión de receptores adrenérgicos y volverse sensibles a los transmisores simpáticos. Es uno de los puntos de contacto molecular entre el sistema sensitivo y el autónomo de la piel.

◆El picor mecánico tiene canal propio en el ratón

El roce leve que desencadena picor, como una fibra de lana o un insecto, depende en ratón de PIEZO1, canal mecanosensible expresado en neuronas sensitivas del picor; su pérdida reduce el rascado evocado mecánicamente y la sensibilización (Hill, Nature 2022). La obra no contemplaba esta modalidad.

◆Los receptores de tipo Toll amplifican, no inician

TLR3, TLR4 y TLR7 se expresan en ganglios raquídeos, nervios periféricos y glía espinal. En ratones deficientes disminuye el picor por cloroquina, endotelina-1 o imiquimod, pero estos receptores no lo desencadenan por sí mismos: TLR3, por ejemplo, potencia la actividad de TRPV1.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXLa guía europea S2k de prurito crónico se actualizó en 2025

La obra remitía a la guía europea de 2012. La versión de 2025 mantiene el esquema —diagnóstico preciso de causas y comorbilidades, tratamiento de la enfermedad de base y terapia tópica y sistémica dirigida, multimodal, escalonada e interdisciplinar— y recoge que una de cada cinco personas ha sufrido prurito crónico alguna vez, con una incidencia a 12 meses del 7 %. Señala además que en los últimos años se han aprobado tratamientos con indicación específica, entre ellos para el prurigo crónico y el prurito colestásico. En España, un consenso de expertos ha publicado un algoritmo para el diagnóstico del prurigo crónico nodular.

Fuente: Weisshaar E, et al. Acta Derm Venereol. 2025;105:adv44220. PMID: 40843597. Ortiz de Frutos J, et al. Actas Dermosifiliogr. 2024;115(10):T967-T973. PMID: 39260612.

Actualización DermRXEl bloqueo del receptor de la IL-31 dispone ya de ensayos de fase 3

En 2019 los anticuerpos frente a IL-31RA estaban en fases iniciales. En un ensayo de fase 3 en prurigo nodular, nemolizumab en monoterapia logró a las 16 semanas una reducción de al menos 4 puntos del picor en el 56,3 % de los pacientes frente al 20,9 % con placebo, con diferencias ya en la semana 4; la cefalea y la dermatitis atópica fueron los acontecimientos adversos más comunes. En dermatitis atópica (ARCADIA 1 y 2), asociado a tratamiento tópico, superó a placebo en la semana 16: en ARCADIA 1, EASI-75 en el 44 % frente al 29 %, con mejoría del picor desde la primera semana.

Fuente: Kwatra SG, et al. N Engl J Med. 2023;389(17):1579-1589. PMID: 37888917. Silverberg JI, et al. Lancet. 2024;404(10451):445-460. PMID: 39067461.

Actualización DermRXLas citocinas de tipo 2 actúan directamente sobre la neurona sensitiva

El capítulo situaba el vínculo entre la respuesta Th2 y el picor en la IL-31 y el receptor H4. Un trabajo de 2017 que la obra no recoge mostró que las citocinas de tipo 2 activan directamente neuronas sensitivas de ratón y humanas y que el picor crónico depende de la señal neuronal de IL-4Rα y JAK1. En clínica, el bloqueo de IL-4Rα con dupilumab redujo el picor al menos 4 puntos en el 60,0 % frente al 18,4 % a las 24 semanas en el ensayo PRIME. Según una revisión de 2024, fue el primer tratamiento sistémico autorizado por la EMA y la FDA para el prurigo nodular.

Fuente: Oetjen LK, et al. Cell. 2017;171(1):217-228.e13. PMID: 28890086. Yosipovitch G, et al. Nat Med. 2023;29(5):1180-1190. PMID: 37142763. Müller S, et al. Am J Clin Dermatol. 2024;25(1):15-33. PMID: 37717255.

Actualización DermRXAntagonistas de NK1R: eficacia modesta; en el ratón, la sustancia P tiene otra puerta

La obra presentaba el aprepitant y otros antagonistas de NK1R como una promesa. Un metanálisis de 2025 (13 ensayos aleatorizados, 2 no aleatorizados y 5 fuentes de literatura gris; 2876 pacientes) atribuye a los antagonistas sistémicos un efecto antipruriginoso significativo pero modesto: el 33,9 % alcanzó una mejoría de 4 puntos frente al 24,7 % con placebo. En paralelo, un estudio en ratón mostró que la inflamación provocada por el rascado requiere nociceptores, sustancia P y el receptor mastocitario MrgprB2, lo que, al menos en ese modelo, sitúa parte de la acción de este neuropéptido fuera de NK1R; es una hipótesis, no una explicación demostrada del rendimiento clínico.

Fuente: Ho PY, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2025;39(10):1738-1749. PMID: 40551532. Liu AW, et al. Science. 2025;387(6733):eadn9390. PMID: 39883751.

Actualización DermRXUn agonista κ periférico respalda la hipótesis opioide en el prurito urémico

El capítulo citaba la nalfurafina. En el ensayo de fase 3 KALM-1, la difelikefalina, agonista κ selectivo y de acción periférica, administrada por vía intravenosa a 0,5 µg/kg tres veces por semana durante 12 semanas a pacientes en hemodiálisis con prurito moderado o grave, logró una reducción de al menos 3 puntos en la escala de peor picor en el 49,1 % frente al 27,9 % con placebo, y mejoró la calidad de vida relacionada con el picor. Diarrea, mareo y vómitos fueron más frecuentes con el fármaco.

Fuente: Fishbane S, et al. N Engl J Med. 2020;382(3):222-232. PMID: 31702883.

Actualización DermRXPrurito colestásico: inhibir IBAT alivia el picor, pero el receptor responsable sigue sin aclararse

La obra atribuía el picor biliar a TGR5 y TRPA1 y anunciaba los inhibidores del transportador ileal de ácidos biliares (IBAT). En el ensayo de fase 3 GLISTEN, linerixibat 40 mg dos veces al día mejoró el picor de la colangitis biliar primaria frente a placebo (diferencia ajustada de −0,72 puntos en 24 semanas), con diarrea en el 61 % frente al 18 %. En cambio, el suero de pacientes colestásicos no activó TRPA1, TRPV1 ni MRGPRX4 en un estudio in vitro, la activación de TGR5 no resultó determinante y un agonista inverso de MRGPRX4 no superó a placebo en fase 2.

Fuente: Hirschfield GM, et al. Lancet Gastroenterol Hepatol. 2026;11(1):22-33. PMID: 41173016. Wolters F, et al. Biochim Biophys Acta Mol Basis Dis. 2025;1871(8):167972. PMID: 40628364. Levy C, et al. Ann Hepatol. 2026:102449. PMID: 42800553.
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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Ständer, Pereira y Luger. Capítulo 21, «Neurobiología de la piel». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

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  2. Kwatra SG, Yosipovitch G, Legat FJ, et al. Phase 3 Trial of Nemolizumab in Patients with Prurigo Nodularis. N Engl J Med. 2023;389(17):1579-1589. PMID: 37888917.
  3. Silverberg JI, Wollenberg A, Reich A, et al. Nemolizumab with concomitant topical therapy in adolescents and adults with moderate-to-severe atopic dermatitis (ARCADIA 1 and ARCADIA 2): results from two replicate, double-blind, randomised controlled phase 3 trials. Lancet. 2024;404(10451):445-460. PMID: 39067461.
  4. Yosipovitch G, Mollanazar N, Ständer S, et al. Dupilumab in patients with prurigo nodularis: two randomized, double-blind, placebo-controlled phase 3 trials. Nat Med. 2023;29(5):1180-1190. PMID: 37142763.
  5. Müller S, Zeidler C, Ständer S. Chronic Prurigo Including Prurigo Nodularis: New Insights and Treatments. Am J Clin Dermatol. 2024;25(1):15-33. PMID: 37717255.
  6. Oetjen LK, Mack MR, Feng J, et al. Sensory Neurons Co-opt Classical Immune Signaling Pathways to Mediate Chronic Itch. Cell. 2017;171(1):217-228.e13. PMID: 28890086.
  7. Fishbane S, Jamal A, Munera C, et al. A Phase 3 Trial of Difelikefalin in Hemodialysis Patients with Pruritus. N Engl J Med. 2020;382(3):222-232. PMID: 31702883.
  8. Hirschfield GM, Bowlus CL, Jones DEJ, et al. Linerixibat in patients with primary biliary cholangitis and cholestatic pruritus (GLISTEN): a randomised, multicentre, double-blind, placebo-controlled, phase 3 trial. Lancet Gastroenterol Hepatol. 2026;11(1):22-33. PMID: 41173016.
  9. Wolters F, Tolenaars D, van Weeghel M, et al. The role of bile salts in itch receptor activation. Biochim Biophys Acta Mol Basis Dis. 2025;1871(8):167972. PMID: 40628364.
  10. Levy C, Jones D, Hirschfield GM, et al. EP547 (MRGPRX4 inverse agonist) for cholestatic pruritus due to primary biliary cholangitis or primary sclerosing cholangitis: Results from the phase 2 randomized, placebo-controlled PACIFIC study. Ann Hepatol. 2026:102449. PMID: 42800553.
  11. Ho PY, Huang YC, Lin YT. Systemic neurokinin-1 receptor antagonists mitigate chronic pruritus: A systematic review and meta-analysis. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2025;39(10):1738-1749. PMID: 40551532.
  12. Liu AW, Zhang YR, Chen CS, et al. Scratching promotes allergic inflammation and host defense via neurogenic mast cell activation. Science. 2025;387(6733):eadn9390. PMID: 39883751.
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  14. Ortiz de Frutos J, Serra Baldrich E, Tribó Boixareu MJ, et al. [Translated article] Consensus on the Diagnostic Algorithm for Chronic Nodular Prurigo. Actas Dermosifiliogr. 2024;115(10):T967-T973. PMID: 39260612.

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