Lesiones cutáneas por frío: cómo graduar la congelación, cuándo estudiar unos sabañones y qué urticaria por frío puede matar
Sobre el capítulo 98, «Lesiones por frío» (Millard, Green y Stratman) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019
El frío daña la piel por dos vías distintas: congelando el tejido o inflamándolo sin llegar a congelarlo. La primera es una urgencia con un tratamiento de horas; la segunda llena la consulta de sabañones, acrocianosis, xerosis y habones que a veces anuncian una enfermedad sistémica. Esta lectura ordena las lesiones por mecanismo y por decisión clínica —recalentar, esperar, estudiar o prescribir adrenalina— y se actualiza a octubre de 2026 con la evidencia sobre iloprost, sabañones pandémicos y urticaria por frío.
Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 20 min de lectura.
En 20 segundos
- La piel defiende la temperatura central sacrificando su propio riego: las anastomosis arteriovenosas acrales y el intercambio a contracorriente ahorran calor a costa de dedos, orejas, nariz y mejillas, que son las zonas que se congelan primero.
- En la congelación el daño no termina al recalentar: la reperfusión, los eicosanoides vasoconstrictores del líquido de las ampollas y la trombosis microvascular siguen destruyendo tejido, y un ciclo de congelación, descongelación y nueva congelación es lo peor que puede pasarle a un dedo.
- El tratamiento de la congelación descansa en un gesto: recalentamiento rápido en agua templada una vez descartada la hipotermia y asegurado que no habrá recongelación. Frotar, masajear con nieve o recalentar despacio agrava la lesión.
- La perniosis es una dermatosis inflamatoria acral por frío húmedo no congelante; casi siempre es idiopática y estacional, pero la cronicidad, la persistencia con calor o la edad avanzada obligan a buscar lupus, gammapatía, crioproteínas o neoplasia hematológica.
- La urticaria por frío suele confirmarse con un cubito de hielo (si es negativo no la descarta) y se trata con antihistamínicos H1 de segunda generación a dosis crecientes; su riesgo real es la anafilaxia al bañarse en agua fría, por lo que el autoinyector de adrenalina forma parte del plan.
- El frío también hace daño cuando se busca a propósito: gases presurizados inhalados, el reto de sal y hielo en adolescentes y la propia criocirugía producen quemaduras por frío de forma y localización reconocibles.
Claves de la lectura
La congelación se gradúa mejor después de recalentar que en el primer examen
Al llegar, una congelación superficial y una profunda pueden parecer igual de pálidas y frías. La información útil aparece tras el recalentamiento: la sensibilidad y el calor que vuelven pronto, la piel rosada, el relleno capilar rápido y las ampollas grandes de contenido claro que llegan hasta la punta del dedo indican daño superficial. La piel que sigue dura, blanca e insensible, la cianosis sin ampollas, las ampollas hemorrágicas oscuras y la fiebre o la taquicardia anuncian necrosis. Por eso conviene no prometer nada en las primeras horas y reevaluar a diario.
Antes de tratar el dedo, descartar la hipotermia y evitar la recongelación
La víctima de congelación puede estar hipotérmica, y la hipotermia es la amenaza vital: la reanimación debe mantenerse hasta alcanzar una temperatura central suficiente, porque se han recuperado pacientes con temperaturas muy bajas que parecían fallecidos. En cuanto al tejido, la secuencia de congelación, descongelación y nueva congelación figura entre los peores signos pronósticos, de modo que el recalentamiento solo tiene sentido cuando el calor puede mantenerse sin interrupciones. Solo la congelación incipiente, sin edema ni ampollas, puede tratarse con seguridad sobre el terreno con primeros auxilios.
Recalentar deprisa, proteger y esperar a la demarcación antes de amputar
El recalentamiento lento deja crecer los cristales de hielo y amplía la lesión; la obra recomienda baño de agua entre 37 y 39 °C hasta que las zonas distales recuperen color, con analgesia abundante, elevación y sin traumatismos ni presión. El desbridamiento quirúrgico suele diferirse hasta uno a tres meses después de que la línea de demarcación separe lo vivo de lo muerto. La gammagrafía ósea en tres fases y la resonancia o angiorresonancia permiten anticipar la pérdida de tejido y adelantar la cirugía cuando el pronóstico ya está claro.
Los sabañones idiopáticos se diagnostican con la historia; las pruebas se piden con motivo
La perniosis aparece en piel no adaptada expuesta a frío húmedo por encima de cero grados, con predominio en niños, mujeres y personas delgadas, en climas templados y con remisión primaveral. La obra advierte que el desconocimiento de la entidad genera ingresos, estudios costosos y tratamientos innecesarios. Basta una anamnesis cuidadosa, revisión por sistemas y exploración, con biopsia si hay duda. El estudio de laboratorio —hemograma con frotis, proteinograma, ANA y ENA, factor reumatoide, crioaglutininas y antifosfolípidos— se reserva para quien tiene datos que sugieren enfermedad sistémica.
Cronicidad, verano y edad avanzada convierten un sabañón en un signo
Tres rasgos separan la perniosis secundaria de la idiopática: un curso de al menos cuatro semanas (en algunos casos ocho o más) o de carácter episódico, la persistencia en los meses cálidos y el debut en personas mayores. Ante ellos hay que pensar en lupus sabañón, otras conectivopatías, gammapatía monoclonal, hiperviscosidad, crioglobulinemia, anticuerpos antifosfolípidos o un síndrome mieloproliferativo, en el que el flujo alterado y las crioaglutininas favorecen las lesiones. El lupus pernio, pese al nombre, es sarcoidosis y no guarda relación con el frío.
En la urticaria por frío la prueba confirma, pero el peligro está en el baño
Es una urticaria física, cerca del 2 % de las urticarias, con habones o angioedema en la zona enfriada que suelen aparecer al recalentarse. El cubito de hielo en el antebrazo, envuelto en plástico, entre 30 segundos y 10 minutos, confirma el diagnóstico; los dispositivos de temperatura controlada por efecto Peltier permiten además medir umbrales. El riesgo grave es el enfriamiento corporal amplio, sobre todo nadar en agua fría, capaz de desencadenar reacciones sistémicas con pérdida de conciencia; se han descrito muertes al nadar. Evitar ese escenario y llevar adrenalina es parte del tratamiento, no un añadido.
Si la urticaria por frío es familiar, febril o no responde al hielo, pensar en autoinflamación
La forma familiar autosómica dominante comienza en la infancia, se desencadena por enfriamiento generalizado o viento frío más que por contacto local y se acompaña de fiebre, cefalea, artralgias y leucocitosis; la obra la vincula a mutaciones en CIAS1, hoy denominado NLRP3. La urticaria por frío también puede ser un signo del síndrome de Muckle-Wells, con sordera y amiloidosis. La erupción polimorfa familiar por frío da placas eritematosas no pruriginosas con síntomas pseudogripales y prueba del cubito negativa: no es una urticaria aunque así se la haya llamado.
Forma por forma: qué mecanismo actúa, qué pista lo delata y qué decisión exige
Las lesiones se agrupan por lo que el frío hace al tejido —congelarlo, enfriarlo sin congelar, activar mastocitos o grasa— y se cierran con las lesiones provocadas y las pruebas que deciden.
Cuando el tejido se congela
Congelación incipiente
Solo piel · reversible- Clínica
- Frío intenso que pasa a entumecimiento y luego a dolor, con eritema en mejillas, orejas, nariz y dedos, sin edema ni ampollas.
- Decisión
- Es la única forma que puede tratarse con seguridad sobre el terreno con primeros auxilios: abrigo, retirar de la exposición y proteger del viento.
Congelación superficial
Piel y tejido subcutáneo inmediato- Clínica
- Piel cérea con tejidos profundos todavía blandos y elásticos; a las 24–36 horas de descongelar aparecen ampollas claras, edema y eritema, que pueden erosionarse.
- Alarma
- Que el dolor se transforme en sensación de calor no es mejoría: indica afectación seria.
- Pronóstico
- Las ampollas grandes y claras hasta la punta del dedo son, paradójicamente, un buen signo.
Congelación profunda
Subcutáneo profundo, músculo, hueso- Clínica
- Piel blanca o blanco azulada, indurada y anestésica, con articulaciones inmóviles; la ausencia de dolor engaña al paciente y al clínico.
- Evolución
- Ampollas grandes a los 1–2 días del recalentamiento; el líquido se reabsorbe en 5–10 días y deja gangrena negra y dura, con demarcación y autoamputación semanas después.
- Mediadores
- El líquido de las ampollas es rico en prostaglandina F2α y tromboxano A2, que amplifican vasoconstricción, agregación plaquetaria y adhesión leucocitaria.
Secuelas tardías
Años después de la lesión- Piel y nervio
- Hipersensibilidad permanente al frío y, con menos frecuencia, hiperhidrosis; la reacción vasodilatadora cíclica puede retrasarse o desaparecer y favorece nuevas lesiones.
- Hueso
- En niños, daño o cierre precoz de la fisis con dedos cortos, desviación articular y uñas distróficas; artritis postcongelación y osificación del pabellón auricular.
- Tumor
- Carcinoma epidermoide raro sobre la cicatriz, típicamente en el talón, 20–30 años después.
Frío sin congelación
Lesión por frío no congelante
Pie de trinchera o de inmersión- Mecanismo
- Exposición durante horas o días a 0–15 °C, agravada por humedad, inmovilidad, extremidades en declive y calzado ajustado.
- Clínica
- Clásicamente en los pies, pero también en otras zonas; el eritema persistente de cara y manos en inviernos templados es un equivalente frecuente.
Xerosis invernal
Frío prolongado y aire seco- Clínica
- Piel seca, fisurada y pruriginosa, sobre todo en piernas, también en manos, antebrazos, mejillas, labios y tronco.
- Terreno
- Dermatitis atópica, ictiosis y edad avanzada; el lavado excesivo la agrava y la dermatitis irritativa de manos empeora con frío seco.
- Manejo
- Emolientes de forma regular, menos lavados y corrección de la temperatura y la humedad del ambiente doméstico y laboral.
Acrocianosis
Persistente, bilateral, indolora- Clínica
- Coloración rojo azulada moteada o confluente de manos, pies, lechos ungueales y a veces cara, acentuada por el frío, con pulsos presentes y sin cambios tróficos.
- Origen
- Determinada genéticamente y de inicio en la adolescencia; si debuta en edad avanzada hay que descartar un síndrome mieloproliferativo; las crioaglutininas la agravan.
- Manejo
- No existe un tratamiento eficaz; se basa en mantener la piel caliente con abrigo y medidas de soporte.
Perniosis idiopática
Sabañones de piel no adaptada- Clínica
- Máculas, pápulas, placas o nódulos edematosos eritematovioláceos, con ardor, prurito o dolor, en dorso y planta de los dedos de los pies, manos, talones, nariz y orejas; ampollas o úlceras en casos graves.
- Curso
- Se resuelven en 1–3 semanas y recidivan cada invierno; pueden cronificarse en ancianos con estasis venosa.
- Histología
- Edema de dermis papilar e infiltrado linfocitario perivascular superficial y profundo; a veces queratinocitos necróticos y vasculitis linfocítica.
Variantes por actividad
Equitación y remo- Ecuestre
- Placas dolorosas rojo violáceas en cara lateral de muslos y pantorrillas de mujeres jóvenes que montan a caballo en invierno; se previenen con pantalón holgado y aislante.
- Remeros
- Máculas y placas eritematosas con vesículas tardías en el dorso de manos y dedos por frío, humedad, viento y traumatismo repetido.
Cuando el frío activa mastocitos o inflama la grasa
Urticaria por frío adquirida
Urticaria física · ~2 % de urticarias- Mecanismo
- Desgranulación mastocitaria con histamina como mediador principal, además de leucotrienos y factor activador de plaquetas; se han implicado IgE y, más rara vez, IgM.
- Asociaciones
- Crioglobulinemia (el 3–4 % de los pacientes crioglobulinémicos desarrolla urticaria por frío), crioaglutininas, criofibrinógeno, hemolisinas frías; casos aislados con mononucleosis infecciosa.
- Curso
- En la forma adquirida, la mitad de los casos mejora o se resuelve en 5–6 años, según la obra.
Síndromes familiares por frío
Inicio infantil · herencia dominante- Fenotipo
- Lesiones tras enfriamiento corporal generalizado con fiebre, cefalea, artralgias y leucocitosis; una variante tardía da angioedema localizado 24–72 horas después.
- Gen
- La obra atribuye el síndrome autoinflamatorio familiar por frío a mutaciones en CIAS1 (NLRP3) y recuerda el síndrome de Muckle-Wells: urticaria, sordera y amiloidosis.
Paniculitis por frío
Mejillas en niños · muslos y piernas- Clínica
- Nódulos subcutáneos eritematosos y dolorosos 1–3 días tras la exposición; en mejillas infantiles, tras chupar polos o helados; puede dejar una depresión atrófica leve.
- Mecanismo
- La grasa del lactante, más rica en ácidos grasos saturados, solidifica con menos frío; la apoptosis de adipocitos explica la atrofia y es la base de la criolipólisis estética.
- Histología
- Infiltrado mixto perivascular en la unión dermohipodérmica a las 24 horas y paniculitis de predominio lobulillar a las 48–72 horas, con adipocitos rotos en espacios quísticos.
Lesiones provocadas y pruebas que deciden
Inhalantes y gases presurizados
Propelentes, refrigerantes, propano, butano- Clínica
- Congelación bien delimitada con edema, eritema, cianosis y vesículas alrededor de nariz, boca o región periorbitaria, y también en dedos, antebrazos y vía aérea.
- Pistas
- Dermatitis perioral o perinasal con piodermitis, dermatitis facial amarillenta por nitritos y descamación ictiosiforme por paradiclorobenceno de las bolas antipolilla.
- Contexto
- Pico de consumo a los 14–15 años; inyección conjuntival, ataxia, arritmias o síncope orientan a toxicidad sistémica.
Reto de sal y hielo
Autolesión en adolescentes- Clínica
- Placas oscuras eritematosas, dolorosas, de bordes geométricos o en goteo, que pueden ampollarse, en palmas, antebrazos y espalda.
- Mecanismo
- La sal baja el punto de congelación del agua por debajo de 0 °C y convierte el hielo en un agente de congelación de contacto.
- Histología
- Dermatitis de interfase con necrosis epidérmica extensa; el paciente suele negar la autoinflicción delante de sus padres.
Criocirugía iatrogénica
Nitrógeno líquido en consulta- Reacción
- Vesículas y ampollas, también hemorrágicas, en los días siguientes, seguidas de costras, hipopigmentación y en ocasiones cicatriz.
- Prevención
- Ajustar ciclos y tiempos a la lesión y avisar al paciente de la reacción esperable reduce consultas urgentes y alarma.
Provocación con frío
Cubito, agua fría, dispositivo Peltier- Urticaria
- Cubito envuelto en plástico sobre el antebrazo de 30 segundos a 10 minutos; el habón aparece al recalentar; el agua a 7 °C a veces rinde más porque vasoconstriñe menos.
- Paniculitis
- Cubito durante 10 minutos: una placa subcutánea eritematosa a las 12–18 horas apoya el diagnóstico.
- Congelación
- Gammagrafía ósea en tres fases, resonancia y angiorresonancia estiman la pérdida tisular final y pueden adelantar la cirugía.
Contrastes que resuelven la duda
Cuatro pares que se confunden en la práctica y el dato que los separa.
Acrocianosis frente a fenómeno de Raynaud
- Tiempo
- La acrocianosis es persistente y solo se acentúa con el frío; el Raynaud es claramente episódico.
- Distribución
- Bilateral, difusa y simétrica en la acrocianosis; a menudo segmentaria, por dedos, en el Raynaud.
- Síntomas
- La acrocianosis no duele ni deja cambios tróficos; el Raynaud es doloroso y los tejidos tienden más a la esclerosis.
- Otro diferencial
- Con pulsos ausentes o asimétricos hay que pensar en enfermedad arterial obstructiva, no en ninguna de las dos.
Perniosis idiopática frente a perniosis secundaria (lupus sabañón y otras)
- Paciente
- Idiopática: niño, mujer joven o persona delgada en clima templado. Secundaria: debut tardío o enfermedad de base conocida.
- Curso
- Idiopática: brotes de 1–3 semanas que remiten en primavera. Secundaria: curso crónico de cuatro semanas o más y persistencia en meses cálidos.
- Estudio
- Idiopática: historia y exploración, biopsia si hay duda. Secundaria: hemograma con frotis, proteinograma, ANA y ENA, factor reumatoide, crioaglutininas y antifosfolípidos.
- Nombre trampa
- El lupus pernio es una forma de sarcoidosis cutánea, sin relación con el frío.
Urticaria por frío adquirida frente a síndrome familiar por frío
- Edad
- La adquirida puede aparecer a cualquier edad y sin antecedentes; la familiar empieza en la primera infancia, con herencia dominante.
- Desencadenante
- La adquirida responde al contacto local con frío y la prueba del cubito es positiva; la familiar responde al enfriamiento corporal o al viento frío.
- Síntomas
- La familiar añade fiebre, artralgias, cefalea y leucocitosis: es una enfermedad autoinflamatoria por NLRP3, no una urticaria mastocitaria clásica.
Congelación superficial frente a profunda
- Tacto
- Superficial: piel cérea con tejidos profundos blandos. Profunda: tejido duro, indurado, con articulaciones inmóviles.
- Ampollas
- Superficial: claras, a las 24–36 horas. Profunda: grandes a los 1–2 días; las hemorrágicas y oscuras empeoran el pronóstico.
- Sensibilidad
- Retorno rápido en la superficial; anestesia persistente y engañosamente indolora en la profunda.
- Decisión
- Superficial: cuidado local y vigilancia. Profunda: hospital, analgesia, terapias de rescate vascular cuando proceda y espera hasta la demarcación.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si una mujer de 24 años, delgada, consulta en enero por pápulas eritematovioláceas dolorosas en el dorso de varios dedos de los pies que aparecieron tras semanas de trabajar en un almacén frío y húmedo
Haría una historia dirigida —síntomas sistémicos, fotosensibilidad, Raynaud, aftas, artralgias, fármacos— y exploraría el resto de la piel. Si todo es normal, diagnosticaría perniosis idiopática sin pedir analítica ni biopsia, explicaría que suele remitir en primavera y recomendaría calzado holgado, calcetines secos, manoplas, no fumar y un corticoide tópico de potencia media hasta la resolución.
Si un hombre de 68 años presenta lesiones tipo sabañón en los dedos de las manos que persisten desde hace tres meses y no han mejorado al llegar el calor
No lo trataría como una perniosis banal. La edad de inicio, la cronicidad y la persistencia con calor apuntan a una causa secundaria. Biopsiaría una lesión y pediría hemograma con frotis, proteinograma, ANA y ENA, factor reumatoide, crioglobulinas, crioaglutininas y anticuerpos antifosfolípidos, y valoraría con hematología un síndrome mieloproliferativo o una gammapatía si hay alteraciones.
Si un joven de 19 años sufre un síncope al tirarse a una piscina fría y refiere desde hace un año habones en las manos al coger bebidas frías
Lo trataría como una anafilaxia por frío hasta demostrar lo contrario. Confirmaría la urticaria por frío con una prueba de provocación controlada, en un entorno preparado para tratar una reacción sistémica. Pautaría un antihistamínico H1 de segunda generación, con aumento hasta cuatro veces la dosis estándar si no basta, como recoge la obra, prescribiría un autoinyector de adrenalina con instrucción práctica y le pediría que evite la inmersión en agua fría. Buscaría crioglobulinemia y otras asociaciones si la historia lo sugiere.
Si un montañero llega a urgencias con varios dedos de la mano blancos, duros e insensibles horas después de una tormenta, ya recalentado de forma irregular durante el traslado
Primero comprobaría la temperatura central y trataría la hipotermia si existe. Después completaría el recalentamiento rápido en agua templada con analgesia generosa, elevación y protección de las ampollas, y pediría pronto valoración por cirugía plástica o la unidad de referencia para considerar terapias vasculares según la gravedad y el tiempo transcurrido. Pondría profilaxis antitetánica si hay heridas y no programaría amputaciones antes de la demarcación.
Si un adolescente acude acompañado de sus padres con placas oscuras, dolorosas, de borde geométrico en ambos antebrazos que niega haberse provocado
Sospecharía una congelación por contacto autoinfligida, como el reto de sal y hielo, o una lesión por aerosoles presurizados si hay afectación peribucal o perinasal. Hablaría con él a solas, sin acusar, preguntaría por retos en redes, inhalantes, ánimo e ideas autolesivas, y trataría las lesiones como quemaduras locales. Si aparecen datos de consumo o de riesgo emocional, coordinaría con pediatría y salud mental.
Si una niña de cuatro años presenta un nódulo eritematoso, caliente y doloroso en una mejilla dos días después de una tarde comiendo polos de hielo
Pensaría en una paniculitis por frío y lo comprobaría con la historia; no haría biopsia si el contexto es claro. Explicaría a la familia que la grasa infantil solidifica con menos frío, que el nódulo desaparece solo en dos o tres semanas y que puede quedar un hoyuelo transitorio. Ofrecería analgesia si molesta y revisaría si no mejora o aparecen nuevas lesiones sin desencadenante.
Perlas de examen y de consulta
◆El dolor que se vuelve calor es mala noticia
En la congelación, el paso del dolor a una sensación de calor o la desaparición de la molestia no indica mejoría: suele significar que el daño se extiende más allá de la epidermis. El paciente indoloro y con la piel cérea necesita valoración hospitalaria.
◆Las ampollas claras se dejan; las hemorrágicas preocupan
Las ampollas grandes de contenido transparente que llegan a la punta del dedo acompañan a las lesiones con mejor pronóstico. Las oscuras y hemorrágicas sugieren lesión vascular profunda. La obra recomienda dejarlas intactas y no desbridar precozmente.
◆Los emolientes no protegen de la congelación
Las pomadas anhidras que se aplican en la cara antes de exponerse al frío extremo aíslan muy poco y pueden dar una falsa sensación de seguridad que lleva a descuidar ropa, gorro y protección del viento, con más congelaciones, no menos.
◆Quien se congeló una vez se congela con más facilidad
Tras una congelación grave, la vasodilatación cíclica protectora de la extremidad puede retrasarse o desaparecer. Esos pacientes tienen frío crónico, dolor o parestesias y riesgo de recidiva, y deben extremar la protección en cada exposición.
◆Un carcinoma en un talón congelado décadas antes
El carcinoma epidermoide es una secuela rara de la congelación, sobre todo en el talón y con 20–30 años de latencia. Una úlcera o nódulo que no cura sobre una cicatriz antigua de congelación merece biopsia.
◆La erupción polimorfa familiar por frío no es urticaria
Da placas eritematosas no pruriginosas con síntomas pseudogripales y leucocitosis tras el enfriamiento generalizado, y la prueba del cubito es negativa. Llamarla urticaria familiar por frío induce a error diagnóstico y terapéutico.
◆Acrocianosis tardía, hemograma obligado
La acrocianosis comienza en la adolescencia. Si aparece por primera vez en un adulto mayor, o se asocia a sabañones en esa edad, conviene descartar un síndrome mieloproliferativo y crioaglutininas antes de atribuirla a la constitución.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRXEl iloprost se ha consolidado como terapia de rescate en la congelación grave
La obra mencionaba vasodilatadores, trombólisis y oxigenoterapia hiperbárica como medidas a veces útiles, sin protocolo aceptado. La guía de la Wilderness Medical Society actualizada en 2024 gradúa cada modalidad de tratamiento según la calidad de la evidencia y el balance entre beneficio y riesgo. Una revisión de alcance de 2023 halló sobre todo series retrospectivas, con menos amputaciones que en los no tratados y sin ensayos aleatorizados. Una cohorte canadiense de 2026 con congelaciones de grado 2 a 4 asoció el iloprost a menos amputaciones, con la mayor diferencia en el grado 3, aunque el 61 % de los tratados tuvo efectos adversos, sobre todo cefalea. Según una revisión de 2025, la FDA estadounidense ha autorizado el iloprost para la congelación grave.
Fuente: McIntosh SE, et al. Wilderness Environ Med. 2024;35(2):183-197. PMID: 38577729. Gauthier J, et al. Int J Circumpolar Health. 2023;82(1):2189552. PMID: 36966492. O’Dochartaigh D, et al. BMJ Open. 2026;16(5):e110475. PMID: 42150831. Banerji B, et al. Cardiol Rev. 2025. doi:10.1097/CRD.0000000000000839. PMID: 39750042.Actualización DermRXLa lesión por frío no congelante tiene guía propia y secuelas neuropáticas reconocidas
El capítulo describía el pie de inmersión como un daño por frío húmedo y apenas trataba su evolución. En 2023 la Wilderness Medical Society publicó un suplemento específico para las lesiones por frío no congelante y las lesiones por inmersión en agua templada, con recomendaciones graduadas de evaluación, tratamiento y prevención. Subraya que, a diferencia de la inmersión en agua templada, que suele curar sin secuelas, la lesión por frío no congelante puede dejar dolor neuropático y sensibilidad al frío prolongados e incapacitantes, por lo que conviene seguir a estos pacientes.
Fuente: Zafren K, et al. Wilderness Environ Med. 2023;34(2):172-181. PMID: 37130771.Actualización DermRXLos sabañones pandémicos se parecen a los clásicos más de lo que se pensó
La obra enumeraba las infecciones víricas entre las causas de perniosis secundaria. En 2020 se describieron brotes de lesiones tipo sabañón atribuidas al SARS-CoV-2. Un estudio parisino de 2021 encontró patrones histológicos y transcriptómicos superpuestos con los sabañones estacionales, ambos con polarización hacia interferón de tipo I. Una cohorte belga de 2022 no detectó ARN vírico en las biopsias, con PCR negativa en todos y serología positiva solo en 11 de 43 pacientes, y no halló interferón α sérico. Los autores proponen considerar el frío y el confinamiento como factores del brote.
Fuente: Frumholtz L, et al. Br J Dermatol. 2021;185(6):1176-1185. PMID: 34611893. De Greef A, et al. Eur J Dermatol. 2022;32(3):377-383. PMID: 36065533. De Greef A, et al. Clin Immunol. 2022;237:108984. PMID: 35338000.Actualización DermRXLa urticaria por frío se encuadra hoy en la urticaria crónica inducible con un plan de riesgo
La obra ya recomendaba antihistamínicos de segunda generación hasta cuatro veces la dosis y valorar adrenalina. La guía internacional EAACI/GA²LEN/EuroGuiDerm/APAAACI, consensuada en 2020, clasifica la urticaria crónica en espontánea e inducible, con enfoques diagnósticos y terapéuticos por subtipo. Una revisión de 2023 separa formas adquiridas, atípicas y hereditarias, con variantes monogénicas recientes, y otra de 2025 distingue formas típicas y atípicas según la provocación, sitúa el omalizumab en los casos refractarios y pide autoinyector y formación para los pacientes de alto riesgo. Si hay fiebre e inflamación sistémica, reconocer un síndrome por NLRP3 importa: los anti-IL-1 han mejorado mucho su pronóstico.
Fuente: Zuberbier T, et al. Allergy. 2022;77(3):734-766. PMID: 34536239. Diaz VL, et al. J Allergy Clin Immunol Pract. 2023;11(8):2275-2285. PMID: 37290539. Bizjak M. Allergy Asthma Immunol Res. 2025;17(5):547-562. PMID: 41044831. Matsuda T, et al. Allergol Int. 2023;72(3):385-393. PMID: 36906447.Actualización DermRXEn niños la urticaria por frío se resuelve despacio y la anafilaxia no es excepcional
El capítulo daba una resolución de la mitad de los casos adquiridos en cinco o seis años. En una cohorte pediátrica prospectiva de Montreal, el 17,3 % de los niños había sufrido anafilaxia por frío, asociada a eosinofilia, y la tasa de resolución fue de 4,8 por 100 pacientes-año, inferior a la de la urticaria crónica espontánea. La urticaria espontánea concomitante empeoraba el control con antihistamínicos. Estos datos apoyan valorar el autoinyector de adrenalina también en la infancia y no prometer una curación rápida.
Fuente: Prosty C, et al. Pediatr Allergy Immunol. 2022;33(3):e13751. PMID: 35338743.Actualización DermRXEl frío como herramienta estética tiene su propia complicación: la hiperplasia adiposa paradójica
La obra mencionaba que la industria había aprovechado la apoptosis de adipocitos por frío para la criolipólisis. Un metaanálisis de 2025 con 28 estudios y 13 078 pacientes estimó una incidencia de hiperplasia adiposa paradójica del 0,22 %, alrededor de 1 de cada 455, mayor que la comunicada por los fabricantes, con evidencia de certeza baja y escaso seguimiento. El dermatólogo que ve un aumento de volumen meses después del tratamiento debe reconocerla y advertir de ella antes del procedimiento.
Fuente: Mah AE, et al. Aesthet Surg J Open Forum. 2025;7:ojaf142. PMID: 41322038.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Millard, Green y Stratman. Capítulo 98, «Lesiones por frío». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- McIntosh SE, Freer L, Grissom CK, et al. Wilderness Medical Society Clinical Practice Guidelines for the Prevention and Treatment of Frostbite: 2024 Update. Wilderness Environ Med. 2024;35(2):183-197. PMID: 38577729.
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