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Neurofibromatosis tipo 1 y sus vecinas: qué mancha cuenta, qué tumor vigilar y cuándo pensar en un inhibidor de MEK

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Lectura clínica · Neurofibromatosis y RASopatías

Neurofibromatosis tipo 1 y sus vecinas: qué mancha cuenta, qué tumor vigilar y cuándo pensar en un inhibidor de MEK

Sobre el capítulo 135, «Las neurofibromatosis» (Listernick y Charrow) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

Muchas neurofibromatosis tipo 1 llegan primero al dermatólogo como un lactante con manchas café con leche. De esa consulta dependen el diagnóstico precoz, el consejo genético y la vigilancia de complicaciones que no se ven en la piel: glioma óptico, neurofibroma plexiforme, tumor maligno de vaina nerviosa, hipertensión renovascular o cáncer de mama. Esta lectura ordena el capítulo por las decisiones que exige cada signo y lo actualiza a octubre de 2026.

Manchas café con lecheNeurofibroma plexiformeSíndrome de LegiusMosaicismo segmentarioInhibidores de MEK

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 18 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • La neurofibromatosis tipo 1 es una RASopatía autosómica dominante de penetrancia completa y expresividad muy variable: la neurofibromina, producto de NF1, frena a Ras; su déficit libera la vía MAPK y explica tanto los tumores como la eficacia de los inhibidores de MEK.
  • El diagnóstico sigue siendo clínico en la mayoría de los casos; los criterios se revisaron en 2021 para incorporar el estudio genético, nuevos hallazgos oftalmológicos y las formas en mosaico, y para separar el síndrome de Legius (SPRED1).
  • Manchas café con leche y efélides de pliegues aparecen pronto pero no permiten distinguir NF1 de Legius en el niño pequeño; los neurofibromas, los nódulos de Lisch y el glioma óptico llegan después y son los que inclinan la balanza.
  • El neurofibroma plexiforme suele estar presente desde el nacimiento o los primeros años, crece sobre todo en la infancia y es el sustrato de casi todos los tumores malignos de la vaina nerviosa periférica: dolor nuevo y persistente, crecimiento rápido o déficit neurológico obligan a PET-TC con FDG y biopsia dirigida.
  • Hasta los 8–10 años la amenaza que más importa es el glioma de la vía óptica: exploración oftalmológica anual, curva de talla para detectar pubertad precoz y tensión arterial en cada visita valen más que la resonancia sistemática.
  • La schwannomatosis relacionada con NF2 (antes NF2) apenas da manchas y no tiene efélides; su lesión cutánea es el schwannoma en placa, y su pronóstico depende de los schwannomas vestibulares bilaterales.
  • Desde 2020 el selumetinib y después el mirdametinib reducen el volumen de los plexiformes inoperables; junto a la digestiva, su toxicidad cutánea es muy frecuente (erupción acneiforme, paroniquia, xerosis), y el dermatólogo forma parte del equipo que los mantiene.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

Seis manchas en un lactante no son todavía un diagnóstico: son una indicación de seguimiento

Las manchas café con leche suelen ser la primera señal y pueden estar ya al nacer, pero su forma y su contorno no orientan: la vieja idea de bordes «en costa de California» frente a «costa de Maine» no discrimina. En el niño pequeño con solo manchas y efélides el diagnóstico diferencial con el síndrome de Legius es real. Lo prudente es explorar a los padres (piel y lámpara de hendidura), pedir estudio genético cuando cambie la conducta y revisar anualmente hasta que aparezcan rasgos que solo da NF1.

2

Las efélides de axila e ingle pesan más que el número de manchas

Las pecas en pliegues, mamas o cuello no dependen del sol y son casi exclusivas de NF1 y de Legius; hacia los seis años las muestra la mayoría de los niños afectados. Su presencia convierte unas manchas inespecíficas en un fenotipo pigmentario de RASopatía. Más manchas no significa una NF1 más grave, según la obra, y conviene decirlo a la familia para no alimentar una angustia sin fundamento.

3

No hace falta biopsiar un neurofibroma cutáneo para diagnosticar NF1

El neurofibroma cutáneo es blando, protruye o se ve violáceo bajo la piel y se hunde al presionarlo con el dedo («signo del ojal»). Su biopsia no añade nada al diagnóstico clínico. Los nódulos subcutáneos son más firmes y siguen trayectos nerviosos; en el cuello pueden simular adenopatías en rosario. La biopsia se reserva para el plexiforme que cambia de comportamiento, donde lo que se busca es transformación maligna, no confirmar la enfermedad de base.

4

El dolor en un plexiforme es una alarma, no un síntoma más

El tumor maligno de la vaina nerviosa periférica surge casi siempre sobre un plexiforme previo y puede crecer en profundidad sin dar señales hasta metastatizar; el riesgo acumulado descrito llega a una cifra de dos dígitos. Dolor persistente o nocturno, crecimiento rápido, consistencia dura o déficit neurológico focal justifican PET-TC con FDG, que señala la zona más activa, y biopsia dirigida a ella. Si el patólogo describe una neoplasia neurofibromatosa atípica, hay que ampliar el muestreo y pedir revisión experta.

5

En el niño menor de 8–10 años, el oftalmólogo vigila mejor que la resonancia

El glioma de la vía óptica aparece en alrededor de un 15 % de los niños con NF1, pero menos de la mitad da síntomas, casi siempre antes de los seis años. Los niños pequeños no refieren pérdida visual: proptosis, estrabismo, defecto pupilar aferente, palidez de papila o una aceleración del crecimiento por pubertad precoz son las pistas. Se recomienda exploración oftalmológica completa anual; la resonancia sistemática de niños asintomáticos no ha demostrado cambiar el pronóstico y se reserva para quien tiene signos.

6

La tensión arterial es parte de la exploración dermatológica en NF1

La vasculopatía de NF1 afecta a cualquier arteria, progresa tras el nacimiento y su forma más frecuente es la estenosis de arteria renal. Una hipertensión en un niño, o en un adulto que no se controla con un solo fármaco, obliga a estudiarla. En el adulto, además, el feocromocitoma explica crisis de cefalea, sudoración y palpitaciones. Medir la presión en cada revisión es barato y detecta dos complicaciones tratables que no dejan rastro en la piel.

7

Una NF1 limitada a un segmento cambia el consejo genético, no lo anula

Las manchas, efélides o neurofibromas confinados a una región corporal traducen una mutación poscigótica de NF1. Las complicaciones, sobre todo neurofibromas, tienden a concentrarse en el área afectada. Pero si el mosaicismo alcanza la línea germinal, el paciente puede tener un hijo con NF1 generalizada. Etiquetarlo de NF1 completa genera un consejo erróneo; descartar sin más la transmisión, también. El estudio genético en tejido afectado ayuda a precisarla, aunque un resultado negativo en sangre no excluye un mosaicismo gonadal.

Repaso organizado

Signo por signo: qué significa, qué pedir y a quién avisar

Se agrupan los hallazgos por lo que obligan a hacer: primero los que sostienen el diagnóstico, después los tumores que hay que vigilar, luego las complicaciones sin expresión cutánea y, por último, las entidades vecinas y el tratamiento.

Signos que sostienen el diagnóstico

Manchas café con leche

Primer signo · desde el nacimiento
Umbral
Seis o más, de más de 5 mm antes de la pubertad o de más de 15 mm después; aumentan en número durante la primera década y crecen con el niño.
Qué no dicen
Ni el contorno ni el número predicen gravedad; la biopsia y los macromelanosomas no aportan nada al diagnóstico.
Diferencial
Síndrome de Legius, RASopatías con lentigos, McCune-Albright, esclerosis tuberosa y síndromes de inestabilidad cromosómica como la anemia de Fanconi o el síndrome de Bloom.

Efélides de pliegues

Signo de Crowe · axila, ingle, submamaria
Valor
Casi patognomónicas del fenotipo pigmentario de NF1 o Legius; no se relacionan con el sol.
Cronología
Aparecen tras las manchas y las presentan la mayoría de los niños hacia los seis años.

Nódulos de Lisch

Hamartomas melanocíticos del iris
Cómo verlos
Con lámpara de hendidura, que los separa de los nevus planos del iris.
Edad
Según la obra, solo en un 30 % de los menores de seis años y en más del 90 % de los adultos; útiles para explorar a los padres de un niño con manchas.
Función
No alteran la visión ni requieren tratamiento; su valor es exclusivamente diagnóstico, también para reconocer a un progenitor afectado.

Lesiones óseas distintivas

Displasia esfenoidal · tibia arqueada
Esfenoides
Defecto de la pared orbitaria que puede dar proptosis pulsátil o enoftalmos; a veces solo radiológico.
Huesos largos
Adelgazamiento cortical y arqueamiento congénito, sobre todo tibial, con riesgo de fractura y seudoartrosis; ortopedia antes de que el niño cargue peso.

Tumores que hay que vigilar

Neurofibroma cutáneo

Pospuberal · blando · signo del ojal
Evolución
Menos del 20 % de los menores de diez años los tienen; aumenta con la edad y a menudo en el embarazo.
Síntomas
Prurito, roce con ropa, peine o calzado y repercusión estética y social; no malignizan, a diferencia del plexiforme.
Manejo
Exéresis, electrocirugía o láser ablativo para las lesiones molestas; antihistamínicos para el prurito.

Neurofibroma plexiforme

Congénito · «bolsa de gusanos»
Pista
Hiperpigmentación o hipertricosis suprayacentes, asimetría de partes blandas, hipertrofia de un dedo o de un miembro.
Riesgo
Desfiguración, compresión de vía aérea, médula o uréteres, ambliopía si afecta a la órbita y transformación maligna.
Estudio
Resonancia volumétrica para medir crecimiento; cirugía solo si es resecable sin secuelas.

Tumor maligno de vaina nerviosa

Sobre plexiforme previo · mal pronóstico
Alarma
Dolor persistente o nocturno, crecimiento rápido, endurecimiento de una zona del tumor o déficit neurológico nuevo en su territorio.
Prueba
PET-TC con FDG para localizar la zona más activa y biopsia dirigida; derivación a sarcomas.
Patología
Las neoplasias neurofibromatosas atípicas de potencial biológico incierto son el escalón intermedio y obligan a muestrear más y a pedir revisión experta.

Glioma de la vía óptica

Niño pequeño · a menudo asintomático
Vigilancia
Exploración oftalmológica completa anual en la primera década: agudeza, colores, campos, fondo de ojo.
Pistas indirectas
Proptosis, estrabismo, aceleración de la talla por pubertad precoz si afecta al quiasma.
Tratamiento
Se indica por pérdida visual, no solo por crecimiento radiológico; la radioterapia se evita.
MEK
En un ensayo de fase 2, el selumetinib logró respuesta parcial mantenida en el 40 % de los gliomas de bajo grado asociados a NF1 recidivantes o progresivos.

Complicaciones sin rastro en la piel

Vasculopatía

Arteria renal · arterias cerebrales
Clínica
Hipertensión renovascular por estenosis de arteria renal, ictus, moyamoya con sangrados recurrentes, aneurismas y claudicación de un miembro.
Conducta
Tensión arterial en cada visita; estudio de imagen arterial si hay hipertensión en un niño o resistente en un adulto.

Feocromocitoma

Adulto · a veces silente
Pista
Hipertensión, a veces paroxística, con cefalea, sudoración y palpitaciones; una parte de los pacientes no tiene ningún síntoma.
Conducta
Estudio bioquímico (catecolaminas y sus metabolitos) e imagen suprarrenal ante hipertensión o crisis adrenérgicas; puede ser maligno y extraadrenal.

Escoliosis y esqueleto

Distrófica frente a no distrófica
Distrófica
Precoz, angulada y de progresión rápida; cirugía compleja por hueso displásico y neurofibromas paraespinales.
Conducta
Exploración anual de la columna desde la primera infancia y derivación precoz a ortopedia si la curva es angulada o progresa.

Neurodesarrollo y cáncer

Aprendizaje · TDAH · mama · leucemia
Cognición
Cociente intelectual algo inferior a la media y dificultades de aprendizaje y de atención frecuentes; valoración psicopedagógica precoz.
Neoplasias
Más riesgo de cáncer de mama en la mujer joven, leucemia mielomonocítica juvenil, rabdomiosarcoma, GIST y somatostatinoma.

Entidades vecinas y tratamiento

Síndrome de Legius

SPRED1 · autosómico dominante
Fenotipo
Manchas, efélides de pliegues y macrocefalia, sin neurofibromas, Lisch, glioma óptico ni lesiones óseas.
Conducta
Estudio de SPRED1 si no se encuentra variante en NF1; el seguimiento es mucho más ligero porque no hay riesgo tumoral añadido conocido.

Schwannomatosis relacionada con NF2

Merlina · cromosoma 22
Pista cutánea
Schwannoma cutáneo en placa algo violácea y a veces con pelo; pocas manchas y sin efélides.
Resto
Schwannomas vestibulares bilaterales, meningiomas, ependimomas y catarata subcapsular posterior juvenil; sordera y paraplejía marcan su gravedad.

Inhibidores de MEK

Selumetinib · mirdametinib
Indicación
Plexiformes sintomáticos e inoperables; reducen el volumen tumoral, el dolor y la limitación funcional en niños y, en menor medida, en adultos.
Piel
Erupción acneiforme, paroniquia y xerosis, las más frecuentes en una serie pediátrica: prevención y tratamiento dermatológico para no suspender.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro pares que se confunden en consulta y el dato que los separa.

NF1 frente a síndrome de Legius

Coincidencia
Manchas café con leche y efélides de pliegues, a veces macrocefalia; en el niño pequeño pueden ser indistinguibles.
Separa
Neurofibromas, nódulos de Lisch, glioma óptico o lesión ósea distintiva solo aparecen en NF1; el estudio genético (NF1 frente a SPRED1) resuelve antes.
Consecuencia
En Legius no hace falta la vigilancia tumoral de NF1; el consejo genético sigue siendo autosómico dominante.

NF1 en mosaico frente a NF1 generalizada

Coincidencia
Las mismas lesiones y el mismo gen.
Separa
Distribución limitada a un segmento o a un hemicuerpo, padres sanos y a menudo ausencia de variante en sangre; puede detectarse en tejido afectado.
Consecuencia
Riesgo concentrado en la zona afectada y posibilidad, menor pero real, de descendencia con NF1 completa.

Neurofibroma plexiforme frente a mancha café con leche gigante o malformación

Coincidencia
Gran mácula pigmentada, a veces con hipertricosis, en un lactante.
Separa
El plexiforme se palpa engrosado, como cordones nerviosos, y deforma el contorno o hace crecer el segmento; la mancha aislada es plana.
Consecuencia
Ante la duda, resonancia: la extensión profunda decide cirugía, seguimiento o tratamiento sistémico.

Schwannomatosis relacionada con NF2 frente a NF1

Coincidencia
Tumores de nervio periférico y alguna mancha café con leche.
Separa
En la forma NF2 rara vez hay más de seis manchas, ninguna efélide, schwannomas en placa, sordera o acúfenos y catarata subcapsular posterior juvenil.
Consecuencia
Resonancia craneal y de columna con estudio del conducto auditivo interno, y derivación a una unidad de referencia; el pronóstico funcional es peor.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si un lactante de cuatro meses tiene siete manchas café con leche de más de 5 mm y ningún otro hallazgo, y los padres no recuerdan manchas propias

Exploraría a ambos padres, incluida la búsqueda de efélides y una valoración con lámpara de hendidura. Explicaría que el cuadro es muy sugestivo de NF1 pero que el síndrome de Legius es posible, y ofrecería estudio genético. Organizaría revisión anual con exploración oftalmológica, talla, tensión arterial y columna, y daría por escrito los signos de alarma visuales.

Si una mujer de 26 años con NF1 conocida consulta por dolor que la despierta en un plexiforme del muslo que lleva meses creciendo

No lo atribuiría a una molestia benigna. Pediría resonancia y PET-TC con FDG con carácter preferente y la derivaría a una unidad de sarcomas para biopsia dirigida a la zona con mayor captación. Le explicaría que es la situación en que se busca una transformación maligna y que el tiempo cuenta.

Si un adolescente tiene manchas café con leche y efélides solo en el hemitórax y el brazo derechos, y quiere saber si sus hijos heredarán la enfermedad

Le explicaría que probablemente se trata de una NF1 en mosaico por una mutación ocurrida después de la concepción. Le diría que el riesgo de transmisión es menor que en la forma generalizada pero no nulo, y que un hijo podría tener NF1 completa. Pediría consejo genético y, si quiere precisar el riesgo, estudio de la variante en piel afectada.

Si una niña de cinco años con NF1 crece de repente mucho más rápido que en las revisiones anteriores y presenta botón mamario

Pensaría en una pubertad precoz por glioma de la vía óptica con afectación quiasmática, aunque no tenga quejas visuales. La remitiría con preferencia a endocrinología pediátrica y oftalmología, con resonancia craneal y de órbitas. Recordaría a la familia que el tratamiento hormonal puede frenar el desarrollo puberal.

Si un niño con plexiforme cervical inoperable en tratamiento con un inhibidor de MEK presenta pústulas faciales y paroniquias dolorosas

Lo trataría como una toxicidad esperable y manejable: cuidados de uñas y piel, tratamiento de la erupción acneiforme y de la paroniquia, y control del sobrecrecimiento periungueal. Me coordinaría con oncología pediátrica, a quien corresponde decidir cualquier reducción o pausa de dosis, para que solo se recurra a ellas si la toxicidad no se controla con estas medidas.

Si un adulto con NF1 y cientos de neurofibromas cutáneos pide que se los quiten porque le pican y le impiden relacionarse

Valoraría la exéresis de los más molestos y, para cargas extensas, la ablación con láser o electrocirugía en sesiones, a veces bajo anestesia general, avisando de cicatrices planas e hipopigmentadas. Pautaría antihistamínicos para el prurito. Le comentaría que los tratamientos tópicos dirigidos están en ensayo, sin presentarlos como una opción disponible.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆Explorar a los padres antes de pedir el gen

En un niño con manchas, unos nódulos de Lisch o unos neurofibromas en un progenitor resuelven el diagnóstico y el patrón hereditario en minutos. Alrededor de la mitad de los casos son mutaciones nuevas, así que unos padres sanos no descartan NF1.

◆Penetrancia completa, expresividad imprevisible

Dos hermanos con la misma variante pueden tener cursos opuestos. El «salto de generación» suele deberse a un diagnóstico pasado por alto, a una mutación nueva o a un mosaicismo, no a falta de penetrancia.

◆Deleción completa del gen, fenotipo más cargado

Las microdeleciones que incluyen todo NF1 se asocian a dismorfia facial, discapacidad intelectual, neurofibromas precoces y más plexiformes. En cambio, una deleción de tres pares de bases en fase (c.2970_2972del, en el antiguo exón 17) da manchas y Lisch sin neurofibromas.

◆Xantogranulomas juveniles en un niño con manchas

Son pápulas amarillentas pequeñas, a menudo múltiples, en cabeza o tronco. Refuerzan la sospecha de NF1. Los autores no ven justificados los hemogramas seriados por la rara asociación con leucemia mielomonocítica juvenil.

◆El schwannoma cutáneo delata la forma NF2

Una placa ligeramente elevada, violácea, a veces con pelo, en un joven con pocas manchas y sin efélides debe hacer preguntar por audición, acúfenos, equilibrio y visión, y pedir resonancia craneal y espinal.

◆Los objetos brillantes no son tumores

Las hiperintensidades en T2 de la resonancia infantil no captan contraste ni comprimen, regresan con la edad y corresponden a cambios de la mielina. No deben motivar biopsia ni alarma.

◆Láser en manchas café con leche: resultados irregulares

Las manchas faciales son poco frecuentes en NF1. Los láseres pigmentarios de nanosegundos y otros aclaran algunas, pero las series muestran respuestas muy dispares. Conviene pactar expectativas y probar antes en una zona pequeña.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXCriterios diagnósticos de NF1 revisados y criterios propios para Legius (2021)

La obra aplica sin cambios los siete criterios de consenso de 1987 y trata el síndrome de Legius como un matiz. En 2021, un consenso internacional por método Delphi revisó los criterios de NF1 para incorporar el estudio genético y nuevos hallazgos clínicos, entre ellos oftalmológicos, fijó por primera vez criterios para Legius y añadió criterios para las formas en mosaico. Entre los hallazgos oculares, las anomalías coroideas visibles con imagen infrarroja y tomografía de coherencia óptica aparecen con frecuencia incluso sin nódulos de Lisch.

Fuente: Legius E, et al. Genet Med. 2021;23(8):1506-1513. PMID: 34012067. Godinho G, et al. J Neuroophthalmol. 2022;42(1):101-107. PMID: 33770007.

Actualización DermRXLa «neurofibromatosis tipo 2» deja de llamarse así

El capítulo describe la NF2 y la schwannomatosis como entidades vecinas con criterios clínicos. El consenso internacional de 2022 actualizó sus criterios diagnósticos, dio un papel central a los datos moleculares para diferenciarlas, incluyó sus formas en mosaico y retiró el término «neurofibromatosis 2», precisamente para no confundirla con NF1. La nueva nomenclatura, que habla de schwannomatosis relacionada con NF2, subraya su solapamiento fenotípico con las demás schwannomatosis.

Fuente: Plotkin SR, et al. Genet Med. 2022;24(9):1967-1977. PMID: 35674741.

Actualización DermRXLos inhibidores de MEK convierten el plexiforme inoperable en tratable

En 2019 la obra solo podía ofrecer cirugía parcial y ensayos con pirfenidona, tipifarnib, sirolimus o imatinib de escaso beneficio. En el ensayo de fase 2 de selumetinib en 50 niños con plexiformes sintomáticos inoperables, el 70 % logró respuesta parcial confirmada, la mayoría duradera, con mejoría del dolor, la calidad de vida y la función. Según un ensayo de fase 1 publicado en 2023, el selumetinib está aprobado en la Unión Europea para niños con NF1 y plexiforme sintomático inoperable a partir de los tres años. El mirdametinib, con pauta intermitente, obtuvo respuestas en algo más de la mitad de los niños del ensayo ReNeu.

Fuente: Gross AM, et al. N Engl J Med. 2020;382(15):1430-1442. PMID: 32187457. Suenobu S, et al. Neurooncol Adv. 2023;5(1):vdad054. PMID: 37287695. Moertel CL, et al. J Clin Oncol. 2025;43(6):716-729. PMID: 39514826.

Actualización DermRXTambién en adultos: KOMET y ReNeu

La obra asumía que el plexiforme crece sobre todo en la infancia, lo que hacía dudar del beneficio en adultos. En KOMET, primer ensayo de fase 3 aleatorizado y controlado con placebo en adultos, el selumetinib logró un 20 % de respuestas objetivas frente al 5 %, sin nuevas señales de seguridad; los autores describen menos dolor y menos uso de analgésicos, aunque la diferencia en el dolor crónico frente a placebo no alcanzó significación estadística. En ReNeu, el mirdametinib consiguió respuesta confirmada en el 41 % de 58 adultos, con mejoría del dolor y de la calidad de vida. La respuesta es menor que en niños.

Fuente: Chen AP, et al. Lancet. 2025;405(10496):2217-2230. PMID: 40473450. Moertel CL, et al. J Clin Oncol. 2025;43(6):716-729. PMID: 39514826.

Actualización DermRXLa toxicidad cutánea de los MEK es trabajo del dermatólogo

El capítulo no podía contemplarlo. En una serie pediátrica tratada con binimetinib o selumetinib, casi todos los niños presentaron efectos cutáneos: erupción acneiforme, paroniquia y xerosis fueron los más frecuentes; los mayores de 12 años tuvieron más acné y dermatitis seborreica, y los menores, más xerosis. La gravedad cutánea no se relacionó con la respuesta tumoral. Para los neurofibromas cutáneos, un gel de un inhibidor de MEK de metabolismo rápido redujo la señal de ERK sin toxicidad sistémica en un ensayo de fase 2a; sigue siendo experimental.

Fuente: Needle CD, et al. Pediatr Dermatol. 2025;42(1):67-72. PMID: 39511793. Sarin KY, et al. Sci Adv. 2024;10(18):eadk4946. PMID: 38691597.

Actualización DermRXVigilancia tumoral con guía europea y cribado de mama

La obra pide revisiones anuales en una consulta multidisciplinar y desaconseja la neuroimagen sistemática, pero apenas concreta la vigilancia del adulto. La guía de la red europea ERN GENTURIS integra en la práctica asistencial la vigilancia de los tumores asociados a NF1, de forma personalizada y evitando intervenciones innecesarias. Según recoge un estudio australiano, las guías internacionales recomiendan iniciar el cribado de mama entre los 30 y los 35 años; en sus 27 mujeres con NF1 la resonancia fue preferible a la mamografía por la elevada densidad mamaria, y los neurofibromas cutáneos no restaron confianza a la lectura de la mamografía 3D.

Fuente: Carton C, et al. EClinicalMedicine. 2023;56:101818. PMID: 36684394. Wilding M, et al. Fam Cancer. 2023;22(4):499-511. PMID: 37335380.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Listernick y Charrow. Capítulo 135, «Las neurofibromatosis». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Legius E, Messiaen L, Wolkenstein P, et al. Revised diagnostic criteria for neurofibromatosis type 1 and Legius syndrome: an international consensus recommendation. Genet Med. 2021;23(8):1506-1513. PMID: 34012067.
  2. Plotkin SR, Messiaen L, Legius E, et al. Updated diagnostic criteria and nomenclature for neurofibromatosis type 2 and schwannomatosis: an international consensus recommendation. Genet Med. 2022;24(9):1967-1977. PMID: 35674741.
  3. Gross AM, Wolters PL, Dombi E, et al. Selumetinib in children with inoperable plexiform neurofibromas. N Engl J Med. 2020;382(15):1430-1442. PMID: 32187457.
  4. Chen AP, Coyne GO, Wolters PL, et al. Efficacy and safety of selumetinib in adults with neurofibromatosis type 1 and symptomatic, inoperable plexiform neurofibromas (KOMET): a multicentre, international, randomised, placebo-controlled, parallel, double-blind, phase 3 study. Lancet. 2025;405(10496):2217-2230. PMID: 40473450.
  5. Moertel CL, Hirbe AC, Shuhaiber HH, et al. ReNeu: a pivotal, phase IIb trial of mirdametinib in adults and children with symptomatic neurofibromatosis type 1-associated plexiform neurofibroma. J Clin Oncol. 2025;43(6):716-729. PMID: 39514826.
  6. Suenobu S, Terashima K, Akiyama M, et al. Selumetinib in Japanese pediatric patients with neurofibromatosis type 1 and symptomatic, inoperable plexiform neurofibromas: an open-label, phase I study. Neurooncol Adv. 2023;5(1):vdad054. PMID: 37287695.
  7. Carton C, Evans DG, Blanco I, et al. ERN GENTURIS tumour surveillance guidelines for individuals with neurofibromatosis type 1. EClinicalMedicine. 2023;56:101818. PMID: 36684394.
  8. Miettinen MM, Antonescu CR, Fletcher CDM, et al. Histopathologic evaluation of atypical neurofibromatous tumors and their transformation into malignant peripheral nerve sheath tumor in patients with neurofibromatosis 1: a consensus overview. Hum Pathol. 2017;67:1-10. PMID: 28551330.
  9. Fangusaro J, Onar-Thomas A, Young Poussaint T, et al. Selumetinib in paediatric patients with BRAF-aberrant or neurofibromatosis type 1-associated recurrent, refractory, or progressive low-grade glioma: a multicentre, phase 2 trial. Lancet Oncol. 2019;20(7):1011-1022. PMID: 31151904.
  10. Sarin KY, Bradshaw M, O’Mara C, et al. Effect of NFX-179 MEK inhibitor on cutaneous neurofibromas in persons with neurofibromatosis type 1. Sci Adv. 2024;10(18):eadk4946. PMID: 38691597.
  11. Needle CD, Yin L, Young TK, et al. Cutaneous toxicities of MEK inhibitor use in children: a comparison of binimetinib and selumetinib. Pediatr Dermatol. 2025;42(1):67-72. PMID: 39511793.
  12. Wilding M, Fleming J, Moore K, et al. Clinical and imaging modality factors impacting radiological interpretation of breast screening in young women with neurofibromatosis type 1. Fam Cancer. 2023;22(4):499-511. PMID: 37335380.
  13. Godinho G, Esteves-Leandro J, Alves G, et al. Correlation between ophthalmologic and neuroradiologic findings in type 1 neurofibromatosis. J Neuroophthalmol. 2022;42(1):101-107. PMID: 33770007.

DermRX · Revisión técnica por muestreo: · Alcance y estados editoriales. No equivale a una revisión clínica global.