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Piel y embarazo: separar lo fisiológico de las dermatosis específicas y reconocer a tiempo las que ponen en riesgo al feto

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Lectura clínica · Dermatosis del embarazo

Piel y embarazo: separar lo fisiológico de las dermatosis específicas y reconocer a tiempo las que ponen en riesgo al feto

Sobre el capítulo 105, «Cambios y enfermedades de la piel en el embarazo» (Wiznia y Pomeranz) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

Casi toda gestante consulta por algo en la piel, y casi siempre es fisiológico. La dificultad está en el prurito: puede ser una xerosis banal, una dermatitis atópica que rebrota o la primera señal de una colestasis o un penfigoide con repercusión fetal. Esta lectura ordena la consulta por la pregunta que importa —¿hay riesgo para el feto?— y por la prueba que la responde, actualizada a octubre de 2026.

Prurito gestacionalÁcidos biliaresInmunofluorescencia directaRiesgo fetalFármacos en gestación

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 19 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • La gestación cambia el medio hormonal, metabólico e inmunitario, y la piel lo refleja: hiperpigmentación de areolas, genitales y línea alba, melasma, estrías, arañas vasculares, eritema palmar y cambios del pelo y las uñas que, en su mayoría, no requieren más que explicación.
  • Un nevus que cambia de forma, color o empieza a sangrar durante el embarazo no debe atribuirse a las hormonas: en un estudio con seguimiento fotográfico, la mayoría de los nevus no crece de forma significativa fuera del abdomen distendido.
  • Las dermatosis específicas se agrupan en dos bloques por su pronóstico: con riesgo fetal (penfigoide gestacional, colestasis intrahepática y psoriasis pustulosa del embarazo) y sin riesgo fetal (erupción polimorfa y erupción atópica del embarazo).
  • La colestasis intrahepática es la única que no tiene lesión primaria: prurito intenso, de predominio nocturno y palmoplantar, con excoriaciones secundarias. La prueba decisiva no es la biopsia sino los ácidos biliares séricos.
  • El penfigoide gestacional se confirma con inmunofluorescencia directa: depósito lineal de C3 en la unión dermoepidérmica, con o sin IgG. La afectación periumbilical lo separa de la erupción polimorfa, que respeta el ombligo.
  • La psoriasis pustulosa del embarazo es una urgencia materno-fetal: fiebre, leucocitosis, hipocalcemia e insuficiencia placentaria. Exige ingreso, control de calcio y electrolitos, vigilancia fetal y tratamiento sistémico precoz.
  • La erupción atópica es la dermatosis gestacional más frecuente y la más precoz, suele empezar antes del tercer trimestre y no compromete al feto; se trata con emolientes, corticoide tópico y antihistamínico.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

La primera pregunta ante una gestante con prurito es si tiene lesión primaria

Si la piel solo muestra excoriaciones, el diagnóstico de trabajo es la colestasis intrahepática hasta que los ácidos biliares la descarten, aunque la paciente no tenga ictericia. Si hay pápulas, placas, vesículas o pústulas, la pregunta cambia y se orienta por morfología, localización y trimestre. Este primer corte evita dos errores frecuentes: pautar antihistamínicos a una colestasis sin medir su bioquímica y pedir una analítica hepática a una erupción atópica evidente. En las dos situaciones, conviene descartar sarna y dermatitis de contacto, que no respetan la gestación.

2

El trimestre y el sitio de comienzo orientan antes que cualquier prueba

La erupción atópica suele aparecer antes del tercer trimestre, en flexuras, cara y superficies de extensión. La erupción polimorfa empieza a final de la gestación, típicamente en primíparas, dentro de las estrías abdominales y con un halo de respeto alrededor del ombligo. El penfigoide gestacional aparece en el segundo o tercer trimestre, o tras el parto, y afecta de forma característica a la piel periumbilical. La psoriasis pustulosa se inicia en pliegues y se extiende de forma centrífuga. La colestasis se concentra en el tercer trimestre y puede comenzar en palmas y plantas.

3

Erupción polimorfa frente a penfigoide: el ombligo sugiere, la inmunofluorescencia decide

Ambas comparten pápulas y placas urticariformes muy pruriginosas en el abdomen al final de la gestación, y en la fase preampollosa del penfigoide son clínicamente indistinguibles. La biopsia con inmunofluorescencia directa, tomada de piel perilesional, resuelve la duda: el penfigoide muestra C3 lineal en la membrana basal; la erupción polimorfa es negativa o inespecífica. La serología frente a BP180 por ELISA es una alternativa útil, con alta sensibilidad y especificidad según la obra. Distinguirlas no es académico: solo el penfigoide exige seguimiento obstétrico estrecho y anticipa recidivas.

4

En la colestasis, la cifra de ácidos biliares estratifica el riesgo fetal

La obra define la enfermedad con un umbral bajo de ácidos biliares séricos totales y vincula las complicaciones fetales —prematuridad, sufrimiento fetal intraparto y muerte fetal— con concentraciones más altas. Los datos posteriores han afinado esa relación: el riesgo de muerte intrauterina se concentra en las gestaciones con valores muy elevados, por lo que la medición debe repetirse hasta el parto. La transaminasa ALT es útil porque no se eleva en el embarazo normal, pero las pruebas hepáticas convencionales no bastan para diagnosticarla. La biopsia cutánea no aporta nada.

5

La dermatología del embarazo es un trabajo compartido con obstetricia

Tres de las cinco dermatosis específicas modifican el pronóstico fetal, y en todas ellas la decisión sobre la vigilancia del bienestar fetal y el momento del parto corresponde al obstetra. El dermatólogo aporta el diagnóstico preciso —que evita tanto la alarma innecesaria en las formas benignas como el retraso en las graves— y el control del tratamiento cutáneo. En el penfigoide gestacional, el riesgo fetal se correlaciona con la gravedad materna; en la psoriasis pustulosa, la monitorización fetal es imprescindible porque las desaceleraciones de la frecuencia cardíaca fetal pueden ser el primer signo de hipoxemia.

6

Tratar en la gestación es elegir el fármaco con más experiencia, no renunciar a tratar

El corticoide tópico y el antihistamínico bastan en la erupción atópica y en la mayoría de las polimorfas. El penfigoide gestacional suele requerir corticoide sistémico, y la obra contempla inmunoglobulina intravenosa o plasmaféresis en los casos refractarios. En la psoriasis pustulosa, la obra propone ciclosporina e infliximab como primera línea, con la advertencia de retrasar las vacunas vivas en el recién nacido expuesto a anti-TNF. Metotrexato, retinoides orales y psoralenos quedan para después del parto, solo si la madre no amamanta y, en el caso de los retinoides y el metotrexato, con anticoncepción eficaz por su teratogenia.

7

Lo que más pregunta la paciente es si volverá a pasarle

La recurrencia separa también las entidades. La colestasis reaparece en buena parte de los embarazos siguientes y puede reactivarse con anticonceptivos hormonales. El penfigoide gestacional brota tras el parto en la mayoría de los casos y puede reactivarse con la menstruación o con anticonceptivos orales. La psoriasis pustulosa reaparece en gestaciones posteriores, a menudo antes y con más gravedad. La erupción polimorfa rara vez recurre. La erupción atópica sí suele repetirse, en coherencia con la diátesis atópica, y, si la madre es atópica, el hijo tiene más riesgo de dermatitis atópica.

Repaso organizado

De lo que solo hay que explicar a lo que obliga a actuar: entidad, pista y prueba

Los grupos siguen el orden de la consulta: primero descartar lo fisiológico, después identificar las dermatosis con riesgo fetal, reconocer las benignas y, por último, elegir la prueba y el tratamiento.

Cambios fisiológicos: explicar y vigilar lo justo

Hiperpigmentación y línea negra

Areolas, genitales, axilas, línea alba
Pista
Oscurecimiento de zonas ya pigmentadas y de cicatrices recientes; la línea alba se convierte en una banda oscura del pubis al apéndice xifoides, más marcada bajo el ombligo.
Decisión
Tranquilizar a la paciente: el oscurecimiento suele aclararse en los meses posteriores al parto y no requiere estudio.

Melasma

Hasta el 70 % de las gestantes
Pista
Manchas parduscas irregulares en mejillas, frente y labio superior, que empeoran con el sol.
Pronóstico
Puede regresar tras el parto, pero a menudo persiste y se convierte en un problema terapéutico.
Decisión
Fotoprotección estricta durante la gestación; los despigmentantes se reservan para después del parto.

Estrías gravídicas

Abdomen, caderas, nalgas y mamas
Pista
Aparecen como bandas lineales atróficas en las zonas sometidas a mayor distensión durante la gestación.
Riesgo
Pesan más los antecedentes familiares y personales y el origen étnico que la ganancia de peso, lo que apunta a una predisposición genética.

Cambios vasculares

Efecto estrogénico y volumen circulante
Espectro
Arañas vasculares (las más frecuentes), eritema palmar, edema sin fóvea, varices, cutis marmorata e hiperemia gingival.
Atención
El granuloma piógeno gingival o cutáneo puede crecer rápido y sangrar; suele reducirse tras el parto.

Nevus durante la gestación

La mayoría no cambia de tamaño
Dato
En un seguimiento fotográfico de 129 nevus, solo un 6,2 % cambió de diámetro entre el primer y el tercer trimestre.
Decisión
Un nevus que cambia de tamaño, color o forma, o que pica o sangra, merece dermatoscopia y, si procede, biopsia sin esperar al parto.

Dermatosis con riesgo fetal

Penfigoide gestacional

Autoinmune · BP180 · 2.º–3.er trimestre
Pista
Pápulas y placas urticariformes muy pruriginosas que pasan a vesículas y ampollas tensas, con afectación periumbilical; suele respetar la cara y las mucosas.
Prueba
Inmunofluorescencia directa con C3 lineal en la membrana basal; ELISA BP180 como apoyo.
Feto
Más prematuridad y bajo peso al nacer, en proporción a la gravedad materna; ampollas neonatales transitorias por paso de anticuerpos.

Colestasis intrahepática del embarazo

Sin lesión primaria · 3.er trimestre
Pista
Prurito intenso nocturno, palmoplantar o generalizado, con excoriaciones; ictericia en una de cada cinco pacientes, semanas después del prurito.
Prueba
Ácidos biliares séricos totales y transaminasas; descartar hepatitis víricas, obstrucción biliar y fármacos.
Feto
Prematuridad, líquido teñido de meconio, sufrimiento fetal y muerte intrauterina, ligados a concentraciones altas de ácidos biliares.

Psoriasis pustulosa del embarazo

Antes impétigo herpetiforme
Pista
Placas eritematosas con pústulas estériles en el borde, que empiezan en pliegues y se generalizan; fiebre, escalofríos, malestar y artralgias.
Riesgo
Hipocalcemia (con tetania o convulsiones si es profunda), sepsis e insuficiencia placentaria con muerte fetal o neonatal.
Curso
Remite tras el parto y recurre antes y con más gravedad en gestaciones siguientes.

Dermatosis sin riesgo fetal

Erupción polimorfa del embarazo

Primíparas · final de la gestación
Pista
Pápulas urticariformes de 1–2 mm dentro de las estrías, con respeto periumbilical, que se extienden a muslos, nalgas, mamas y brazos.
Asociaciones
Más frecuente en gestaciones múltiples; otras asociaciones descritas no se han confirmado de forma constante.
Curso
Dura una media de seis semanas, los síntomas intensos rara vez superan una semana, remite tras el parto y casi nunca recurre.

Erupción atópica, tipo E

Dos tercios de los casos
Pista
Placas eccematosas en flexuras, cara, cuello y tórax, a menudo antes del tercer trimestre.
Contexto
Solo una minoría corresponde a una dermatitis atópica previa que rebrota; el resto debuta o reaparece tras años de remisión.
Prueba
Diagnóstico clínico; inmunofluorescencia negativa; IgE total elevada en parte de las pacientes, de valor incierto.

Erupción atópica, tipo P

Antiguo prurigo del embarazo
Pista
Pápulas excoriadas o costrosas en superficies de extensión de las extremidades, con menos afectación del tronco.
Matiz
La reclasificación de 2006 integró en la erupción atópica el prurigo, la foliculitis pruriginosa y el eccema del embarazo; el tipo P recoge lo que antes se llamaba prurigo.
Decisión
Descartar foliculitis infecciosa, sarna y dermatitis alérgica de contacto antes de atribuir las pápulas a la gestación.

Pruebas y tratamientos que cambian la conducta

Biopsia con inmunofluorescencia directa

Ante cualquier sospecha de penfigoide
Muestra
Una biopsia para histología de lesión reciente y otra de piel perilesional para inmunofluorescencia.
Lectura
C3 lineal en la unión dermoepidérmica, con o sin IgG, es diagnóstico en la gestante; en la erupción polimorfa es negativa o con depósitos granulares inespecíficos.

Ácidos biliares séricos

Prueba más sensible de la colestasis
Uso
Medirlos ante todo prurito gestacional sin lesiones primarias, aunque las transaminasas sean normales y no haya ictericia.
Seguimiento
Repetir hasta el parto, porque la cifra máxima orienta el riesgo fetal y la planificación obstétrica.

Analítica en la psoriasis pustulosa

Calcio, albúmina y hemograma
Qué pedir
Hemograma, bioquímica completa con calcio, fósforo y albúmina, reactantes de fase aguda; vitamina D y hormona paratiroidea si el calcio es bajo.
Cultivos
Cultivar pústulas y sangre: son estériles salvo sobreinfección bacteriana, que hay que descartar porque puede causar sepsis.

Ácido ursodesoxicólico

Tratamiento clásico de la colestasis
Mecanismo
Ácido biliar hidrófilo que favorece la excreción de ácidos biliares hidrófobos y metabolitos de progesterona.
Matiz 2026
Mejora el prurito y la bioquímica, pero su efecto sobre el pronóstico perinatal es menor de lo que se suponía (véase la actualización).

Corticoide sistémico en el penfigoide

Pilar del tratamiento
Uso
La mayoría lo necesita; se reduce a la dosis mínima eficaz y muchas pacientes pueden suspenderlo.
Neonato
Si la madre ha recibido dosis altas y prolongadas, hay que evaluar al recién nacido por posible insuficiencia suprarrenal.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro pares que se confunden en la consulta de la gestante, con el dato que los separa.

Penfigoide gestacional frente a erupción polimorfa del embarazo

Ombligo
El penfigoide lo afecta; la erupción polimorfa deja un halo libre alrededor.
Inicio
El penfigoide aparece a mitad o final de la gestación, a veces tras el parto; la polimorfa, al final y casi siempre en primíparas, sobre las estrías.
Prueba
Inmunofluorescencia directa con C3 lineal y ELISA BP180 positivos en el penfigoide; negativos en la polimorfa.
Consecuencia
Solo el penfigoide asocia riesgo fetal y recidivas.

Colestasis intrahepática frente a erupción atópica del embarazo

Lesión
La colestasis no tiene lesión primaria, solo excoriaciones; la erupción atópica muestra eccema o pápulas.
Momento
Colestasis en el tercer trimestre; erupción atópica, habitualmente antes.
Prueba
Ácidos biliares elevados en la colestasis; normales en la erupción atópica, que puede tener IgE alta.
Riesgo
Fetal en la colestasis; ninguno en la erupción atópica.

Psoriasis pustulosa del embarazo frente a pustulosis exantemática aguda generalizada

Contexto
La psoriasis pustulosa surge en una gestación sin fármaco nuevo; la pustulosis exantemática sigue a la introducción reciente de un fármaco.
Biopsia
Confirma el patrón pustuloso, pero no siempre separa ambas entidades; la cronología farmacológica es el dato que más discrimina.
Curso
La psoriasis pustulosa progresa hasta el parto y recurre en otras gestaciones; la pustulosis exantemática se resuelve al retirar el fármaco.

Erupción atópica tipo P frente a sarna

Distribución
Tipo P en superficies de extensión de los miembros; sarna en espacios interdigitales, muñecas, areolas y genitales.
Pista
Surcos acarinos y prurito en convivientes orientan a sarna.
Prueba
Dermatoscopia o raspado en busca del ácaro antes de atribuir el cuadro a la gestación.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si una gestante de 34 semanas consulta por prurito intenso en palmas y plantas que no la deja dormir y solo presenta excoriaciones

Pediría ácidos biliares séricos totales, transaminasas y bilirrubina en ese mismo día, sin esperar a que aparezca ictericia, y avisaría a su obstetra para que valore la vigilancia del bienestar fetal. Revisaría además manos, muñecas y genitales para descartar sarna. Mientras llegan los resultados indicaría emolientes y medidas locales, y no la etiquetaría de prurito gravídico benigno hasta conocer la bioquímica.

Si una primípara de 36 semanas presenta pápulas urticariformes pruriginosas dentro de las estrías abdominales que respetan el ombligo

Le explicaría que el cuadro es muy probablemente una erupción polimorfa, que no afecta al feto y suele desaparecer en los días siguientes al parto. Pautaría corticoide tópico de potencia media o alta y un antihistamínico oral. Si las lesiones alcanzaran la piel periumbilical, aparecieran vesículas o el cuadro no encajara, haría biopsia con inmunofluorescencia directa para descartar un penfigoide gestacional.

Si una gestante de 24 semanas desarrolla placas urticariformes periumbilicales con vesículas tensas en el tronco

Tomaría dos biopsias, una para histología y otra perilesional para inmunofluorescencia directa, y solicitaría ELISA frente a BP180. Empezaría con corticoide tópico potente y antihistamínico, sabiendo que la mayoría necesitará corticoide sistémico, y lo coordinaría con obstetricia para el seguimiento del crecimiento fetal. Advertiría al pediatra de la posibilidad de ampollas neonatales transitorias.

Si una gestante en el tercer trimestre presenta fiebre, malestar y placas eritematosas en ingles y axilas con pústulas en el borde

Lo trataría como una urgencia: ingreso, hemograma, bioquímica con calcio, albúmina y función renal, hemocultivos y cultivo de pústulas, y biopsia para confirmar el diagnóstico. Revisaría la medicación reciente para no confundirla con una pustulosis exantemática. Pediría monitorización fetal continua y decidiría con obstetricia el tratamiento sistémico, sin demorarlo por el embarazo.

Si una gestante con antecedentes de dermatitis atópica en la infancia consulta en el segundo trimestre por eccema en flexuras y cara

Interpretaría el cuadro como una erupción atópica del embarazo, sin riesgo fetal, y la tranquilizaría. Indicaría emolientes de forma generosa, corticoide tópico de potencia media en brotes y un antihistamínico si el prurito altera el sueño; si fuera extenso y refractario, valoraría fototerapia UVB. Le explicaría que puede repetirse en otras gestaciones y que su hijo tendrá más riesgo de dermatitis atópica.

Si una gestante de 20 semanas consulta porque un nevus de la espalda ha cambiado de color y le pica

No atribuiría el cambio al embarazo. Haría dermatoscopia y, si hubiera criterios de sospecha o la duda persistiera, extirparía la lesión para estudio histológico durante la gestación, sin aplazarlo al parto. Le explicaría que, en los estudios con seguimiento, la mayoría de los nevus no se modifica de forma significativa en el embarazo, de modo que un cambio real merece el mismo estudio que fuera de él.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆El ombligo separa dos erupciones que se parecen

La erupción polimorfa nace en las estrías y deja libre la piel periumbilical; el penfigoide gestacional la afecta. Es la pista clínica más útil antes de disponer de la inmunofluorescencia.

◆Prurito sin lesión primaria: pedir ácidos biliares

En la gestante, un prurito palmoplantar o nocturno con solo excoriaciones obliga a medir ácidos biliares, aunque no haya ictericia ni alteración de las transaminasas. Antihistamínico sin analítica es el error típico.

◆La ALT ayuda porque no sube en el embarazo sano

Una ALT elevada no es propia de la gestación normal y es frecuente en la colestasis. La GGT, baja al final del embarazo, suele seguir normal o apenas alta. Ninguna prueba hepática convencional basta por sí sola.

◆El penfigoide gestacional puede aparecer fuera del embarazo

Se ha descrito en la mola hidatiforme y en el coriocarcinoma, lo que señala al tejido placentario como desencadenante de la respuesta autoinmune frente a la membrana basal, y no a la gestación en sí.

◆Pedir el calcio en toda psoriasis pustulosa gestacional

La hipocalcemia es la complicación materna potencialmente letal más traicionera: puede causar tetania, delirio o convulsiones. Calcio, fósforo, albúmina y electrolitos deben controlarse desde el ingreso y corregirse con rapidez.

◆Anti-TNF en la madre, vacunas vivas diferidas

El recién nacido expuesto en el útero a infliximab debe retrasar las vacunas vivas. La obra apoya la advertencia en un caso mortal de infección diseminada por BCG en un lactante de madre tratada.

◆Vitamina K en la colestasis grave

Las formas graves de colestasis pueden agotar la vitamina K y predisponer a hemorragia posparto. A largo plazo, la paciente tiene además más riesgo de litiasis biliar o enfermedad de la vesícula.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXEl ácido ursodesoxicólico ya no se considera protector fetal por sí mismo

La obra lo presenta como tratamiento de elección capaz de reducir el riesgo fetal. En el ensayo PITCHES (605 gestantes, 500 mg dos veces al día frente a placebo), la variable principal compuesta de muerte perinatal, parto prematuro o ingreso neonatal no se redujo de forma significativa (23 % frente a 27 %), y los autores pidieron reconsiderar su uso sistemático. Un metaanálisis posterior de datos individuales no mostró efecto sobre la muerte intrauterina, aunque, limitado a ensayos aleatorizados, sí se asoció a menos muerte fetal o parto prematuro combinados. Hoy se entiende como tratamiento sintomático con posible beneficio en formas moderadas o graves.

Fuente: Chappell LC, et al. Lancet. 2019;394(10201):849-860. PMID: 31378395. Ovadia C, et al. Lancet Gastroenterol Hepatol. 2021;6(7):547-558. PMID: 33915090. Capatina N, et al. Obstet Med. 2024;17(3):147-151. PMID: 39262915.

Actualización DermRXLa cifra máxima de ácidos biliares define el riesgo, y la muestra sin ayuno detecta mejor las formas graves

La obra considera compatible con colestasis una concentración total de ácidos biliares por encima de 11 µmol/L. Un metaanálisis con datos individuales de más de 5 000 casos mostró que, en gestaciones únicas, la muerte intrauterina se concentra cuando la cifra máxima alcanza 100 µmol/L o más (3,44 %); por debajo, el riesgo parece similar al de la población general si la medición se repite hasta el parto. Además, los ácidos biliares suben tras las comidas: en un estudio, la determinación en ayunas detectó solo una de once formas graves (40 µmol/L o más), y los autores propusieron un umbral sin ayuno de 19 µmol/L.

Fuente: Ovadia C, et al. Lancet. 2019;393(10174):899-909. PMID: 30773280. Mitchell AL, et al. BJOG. 2021;128(10):1635-1644. PMID: 33586324.

Actualización DermRXEl penfigoide gestacional también complica la gestación de la madre

La obra centra el pronóstico en la prematuridad y el bajo peso, y describe un pronóstico materno muy bueno. En una cohorte poblacional estadounidense de más de 4,3 millones de partos (371 casos), el penfigoide se asoció a más diabetes gestacional, hipertensión gestacional, rotura prematura de membranas, cesárea, hemorragia posparto, transfusión, coagulación intravascular diseminada y sepsis, sin diferencias significativas en los resultados neonatales. Conviene informar a obstetricia de que la vigilancia no se limita al crecimiento fetal.

Fuente: Michaud E, et al. J Obstet Gynaecol Can. 2026;48(4):103231. PMID: 41638482.

Actualización DermRXDupilumab, opción ahorradora de corticoide en el penfigoide gestacional

La obra solo ofrece corticoide sistémico, inmunoglobulina intravenosa y plasmaféresis. En una serie neerlandesa de cinco gestantes con penfigoide grave confirmadas por inmunofluorescencia y serología, dupilumab permitió suspender el corticoide sistémico en tres y reducirlo a 10 mg/día o menos en dos antes del parto; todas tuvieron recién nacidos sanos. Los autores subrayan que es un uso fuera de indicación en el embarazo y que la evidencia se limita a series y casos aislados, por lo que su empleo debe individualizarse en un centro con experiencia.

Fuente: Meijer JM, et al. Acta Derm Venereol. 2026;106. PMID: 42516098.

Actualización DermRXLa psoriasis pustulosa del embarazo entra en la era de la vía de la IL-36

La obra propone ciclosporina e infliximab como primera línea. Desde entonces, el ensayo de fase 2 Effisayil 1, realizado fuera del embarazo, mostró que una dosis intravenosa única de 900 mg de espesolimab, anticuerpo frente al receptor de la IL-36, eliminaba las pústulas a la semana en el 54 % de los brotes de psoriasis pustulosa generalizada frente al 6 % con placebo, con infecciones y reacciones farmacológicas como contrapartida. En gestantes solo hay casos aislados publicados, con respuesta rápida y recién nacido sano. Entre los anti-TNF, se ha comunicado un caso grave controlado con certolizumab pegol, y la revisión que lo acompaña contaba solo once gestantes tratadas con esta clase.

Fuente: Bachelez H, et al. N Engl J Med. 2021;385(26):2431-2440. PMID: 34936739. Bunn J, et al. Pregnancy (Hoboken). 2025;2(1):e70196. PMID: 42597170. Pogorelov D, et al. Cureus. 2024;16(5):e59832. PMID: 38846233.

Actualización DermRXEl melanoma asociado al embarazo no empeora el pronóstico cuando se ajusta por estadio

El capítulo solo aborda el cambio de los nevus. Un metaanálisis de 2026 con estudios de bajo riesgo de sesgo (16 467 mujeres) no encontró peor supervivencia global ni específica en el melanoma diagnosticado durante la gestación o el año posterior; con estadio emparejado, la estimación favorecía a las gestantes en el límite de la significación. Otro metaanálisis, con participación española, tampoco halló peor evolución en mujeres con una gestación posterior al melanoma, aunque con pocos estudios. La consecuencia práctica es estudiar la lesión sospechosa igual que fuera de la gestación.

Fuente: Stylianakis D, et al. Crit Rev Oncol Hematol. 2026;224:105376. PMID: 42128245. Martínez-Campayo N, et al. J Clin Med. 2021;11(1):83. PMID: 35011822.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Wiznia y Pomeranz. Capítulo 105, «Cambios y enfermedades de la piel en el embarazo». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Chappell LC, Bell JL, Smith A, et al. Ursodeoxycholic acid versus placebo in women with intrahepatic cholestasis of pregnancy (PITCHES): a randomised controlled trial. Lancet. 2019;394(10201):849-860. PMID: 31378395.
  2. Ovadia C, Seed PT, Sklavounos A, et al. Association of adverse perinatal outcomes of intrahepatic cholestasis of pregnancy with biochemical markers: results of aggregate and individual patient data meta-analyses. Lancet. 2019;393(10174):899-909. PMID: 30773280.
  3. Ovadia C, Sajous J, Seed PT, et al. Ursodeoxycholic acid in intrahepatic cholestasis of pregnancy: a systematic review and individual participant data meta-analysis. Lancet Gastroenterol Hepatol. 2021;6(7):547-558. PMID: 33915090.
  4. Mitchell AL, Ovadia C, Syngelaki A, et al. Re-evaluating diagnostic thresholds for intrahepatic cholestasis of pregnancy: case-control and cohort study. BJOG. 2021;128(10):1635-1644. PMID: 33586324.
  5. Michaud E, Bendayan E, Spence AR, Abenhaim HA. Maternal and fetal outcomes among pregnant women developing pemphigoid gestationis. J Obstet Gynaecol Can. 2026;48(4):103231. PMID: 41638482.
  6. Meijer JM, Leeman EJ, Grabik D, et al. Clinical characterization and outcomes of dupilumab for pemphigoid gestationis: a case series of five patients and literature review. Acta Derm Venereol. 2026;106. PMID: 42516098.
  7. Bachelez H, Choon SE, Marrakchi S, et al. Trial of spesolimab for generalized pustular psoriasis. N Engl J Med. 2021;385(26):2431-2440. PMID: 34936739.
  8. Bunn J, Henricks C, Azhar A, et al. Spesolimab for treatment of generalized pustular psoriasis of pregnancy. Pregnancy (Hoboken). 2025;2(1):e70196. PMID: 42597170.
  9. Pogorelov D, Tschesche A, Balakirski G, Hofmann SC. Generalized pustular psoriasis of pregnancy successfully treated with certolizumab pegol: a case report and literature review. Cureus. 2024;16(5):e59832. PMID: 38846233.
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