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Actinomicosis, nocardiosis y actinomicetoma: de dónde viene la bacteria, qué muestra pedir y por qué el tratamiento se mide en meses

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Lectura clínica · Actinomicetos y granos

Actinomicosis, nocardiosis y actinomicetoma: de dónde viene la bacteria, qué muestra pedir y por qué el tratamiento se mide en meses

Sobre el capítulo 158, «Actinomicosis, nocardiosis y actinomicetoma» (Bravo, Arenas y Asz Sigall) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

Un bulto leñoso en el ángulo mandibular, una cadena de nódulos en el brazo de un jardinero o un pie deformado con fístulas que expulsan granos comparten un origen: bacterias filamentosas que imitan hongos y tumores. Esta lectura ordena las tres enfermedades por la procedencia del microorganismo, explica cómo pedir al laboratorio una muestra útil y qué fármacos y controles exige cada una, y se actualiza a octubre de 2026 con la taxonomía, la identificación molecular y la evidencia terapéutica posteriores a la obra.

Origen endógeno o ambientalGrano y tincionesEsporotricoideMicetoma bacterianoTratamientos prolongados

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 20 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • La primera pregunta no es el aspecto, sino la procedencia del microorganismo: Actinomyces es flora propia de boca, intestino y aparato genital y entra por una brecha mucosa; Nocardia y los agentes del actinomicetoma viven en el suelo y entran por una herida de la piel o, en la nocardiosis pulmonar, por inhalación.
  • El grano es un agregado de microorganismos rodeado de material eosinófilo; orienta mucho, pero no es exclusivo: aparece en la actinomicosis, siempre en el micetoma y en la botriomicosis, y casi nunca en la nocardiosis cutánea primaria.
  • La nocardiosis cutánea primaria del inmunocompetente suele ser una infección linfocutánea de patrón esporotricoide tras un pinchazo o una herida con tierra; la nocardiosis cutánea del inmunodeprimido debe hacer buscar un foco pulmonar o cerebral.
  • El cultivo fracasa a menudo si no se avisa al laboratorio: Actinomyces exige anaerobiosis y hasta dos semanas, Nocardia crece despacio y se pierde entre la flora acompañante. Pus o tejido, nunca torunda, y antes del antibiótico si es posible.
  • La tinción ácido-alcohol resistente modificada separa los géneros: Nocardia es débilmente ácido-alcohol resistente, Actinomyces y Actinomadura no lo son. La biopsia con Gram tisular, PAS o Grocott distingue además bacteria filamentosa, hongo o cocos.
  • Todas comparten tratamientos largos: betalactámicos durante semanas o meses en la actinomicosis, trimetoprima-sulfametoxazol en la nocardiosis y combinaciones prolongadas en el actinomicetoma, con vigilancia hematológica, renal y auditiva según el fármaco.
  • En el actinomicetoma la amputación no está indicada según la obra y el pronóstico depende de la localización: el tronco y la espalda amenazan columna, pulmón y vísceras, por lo que la imagen de extensión precede al tratamiento.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

Endógena o ambiental: la procedencia decide la sospecha y la prueba

Actinomyces coloniza mucosas y causa enfermedad cuando una caries, una extracción, una aspiración, una diverticulitis o un dispositivo intrauterino le abren paso; por eso sus formas siguen la anatomía de las mucosas: cervicofacial, torácica, abdominal y pélvica. Nocardia y los agentes del actinomicetoma (Nocardia, Actinomadura, Streptomyces) proceden del suelo o la vegetación: se inoculan por una herida o, en la nocardiosis pulmonar, se inhalan. La única excepción relevante a la regla endógena de la actinomicosis es la mano tras un puñetazo contra una boca o una mordedura humana. Preguntar por dientes, cirugía, DIU, jardinería, campo descalzo o viajes encamina el estudio microbiológico.

2

La masa leñosa que atraviesa planos y fistuliza es actinomicosis hasta demostrar lo contrario

La actinomicosis cervicofacial supone algo más de la mitad de los casos y se asienta sobre todo en el ángulo mandibular y la región cervical alta. Empieza como un bulto duro, a veces indoloro, que se confunde con un tumor de partes blandas o de parótida; después forma abscesos, ignora las fascias, tiñe la piel de rojo violáceo y abre trayectos que drenan. La adenopatía regional es rara, un dato que la separa del linfoma, de la tuberculosis ganglionar y de muchas infecciones piógenas. Recaer tras un ciclo corto de antibiótico es otra pista de peso.

3

Una cadena de nódulos ascendentes tiene más de una causa y exige cultivos dirigidos

Una pápula o un nódulo en la mano o el antebrazo, seguido semanas después de nódulos escalonados a lo largo del trayecto linfático, sugiere esporotricosis, Mycobacterium marinum, leishmaniasis o nocardiosis. Según la obra, la forma esporotricoide representa en torno a una cuarta parte de la nocardiosis cutánea; la lesión inicial es caliente, dolorosa y se hace fluctuante antes de ulcerarse, y la linfadenitis regional es frecuente. Lo correcto es enviar material para cultivo bacteriano, micológico y micobacteriano, con biopsia para granulomas, y añadir estudio de Leishmania si el paciente procede de zona endémica.

4

La nocardiosis cutánea del inmunodeprimido es un aviso de enfermedad diseminada

Los corticoides prolongados, el trasplante de órgano sólido, la quimioterapia, la infección por VIH no controlada y el síndrome nefrótico predisponen a la nocardiosis pulmonar, desde donde la bacteria siembra piel y sistema nervioso central. En ese contexto, pústulas hemorrágicas, nódulos o abscesos subcutáneos no son una infección local: obligan a pedir imagen torácica y valorar la cerebral, hemocultivos y colaboración con enfermedades infecciosas. El capítulo recoge casos en pacientes con anti-TNF por enfermedad de Crohn y en pénfigo inmunodeprimido, un recordatorio directo para la consulta de biológicos e inmunosupresores.

5

La muestra adecuada vale más que la técnica: pus, tejido o granos, y aviso al laboratorio

El rendimiento del cultivo en la actinomicosis puede bajar a un tercio de los casos: antibióticos previos, flora acompañante que crece más deprisa y procesamiento aerobio explican los falsos negativos. Hay que enviar pus, tejido o granos, no una torunda, indicando la sospecha para que se siembre en anaerobiosis y se prolongue la incubación. En la nocardiosis, el laboratorio debe saber que buscará una bacteria lenta, ácido-alcohol resistente débil, que no tolera la descontaminación usada para micobacterias. La identificación de especie por secuenciación del ARNr 16S, citada ya en la obra como patrón de referencia, condiciona la elección antibiótica.

6

El micetoma se reconoce por su tríada y se clasifica por el grano

Tumefacción indolora, trayectos fistulosos y secreción con granos definen el micetoma, sobre todo en el pie de trabajadores rurales de zonas tropicales. El color y el tamaño del grano orientan: microscópico y amarillento en Nocardia, grande y blanco o crema en Actinomadura madurae, rojo en Actinomadura pelletieri. Lo decisivo es separar actinomicetoma (bacteria, tratamiento antibiótico) de eumicetoma (hongo, antifúngico y a menudo cirugía): el examen directo, la biopsia con tinciones para hongos y el cultivo lo resuelven. La ecografía ayuda a reconocer el micetoma; la resonancia y la tomografía miden la invasión ósea y visceral.

7

En el actinomicetoma se trata con combinaciones prolongadas y se vigila la toxicidad

La obra prefiere combinar antibióticos para evitar resistencias y erradicar focos residuales: dapsona o amikacina junto a trimetoprima-sulfametoxazol en Nocardia brasiliensis, con amikacina e imipenem reservados para formas graves, óseas o viscerales. La curación se define por ausencia de actividad clínica, de granos y de cultivo positivo, y, según la obra, el tratamiento puede prolongarse hasta dos años. Cada fármaco impone su vigilancia: glucosa-6-fosfato deshidrogenasa antes de la dapsona, audiometría y función renal seriadas con amikacina, hemograma con linezolid y vigilancia de toxicodermias graves con trimetoprima-sulfametoxazol.

Repaso organizado

Forma por forma: qué la delata, qué muestra confirmarla y qué tratamiento la cura

Se agrupa primero por presentación clínica, después por la prueba que confirma, luego por el agente del micetoma y por último por el escalón terapéutico, porque en ese orden se toman las decisiones.

Formas clínicas y su pista

Actinomicosis cervicofacial

Ángulo mandibular · origen dental
Pista
Masa dura que fistuliza a piel violácea tras caries, absceso periapical, extracción o cirugía oral; puede causar trismo y afectar la mandíbula en una décima parte de los casos.
Trampa
Se confunde con tumor parotídeo, absceso odontogénico o tuberculosis; las adenopatías regionales son infrecuentes.
Conducta
Biopsia o aspirado guiado por imagen con cultivo anaerobio y revisión dental del foco.

Actinomicosis torácica y abdominopélvica

Aspiración, apendicitis, diverticulitis, DIU
Tórax
Masa o neumonía con afectación pleural que puede abrirse a la pared torácica como absceso y fístula; imita tuberculosis y cáncer de pulmón.
Abdomen y pelvis
Masa en fosa ilíaca derecha tras apendicitis o diverticulitis, o masa pélvica en mujeres con DIU mantenido más de dos años; puede fistulizar al periné o la pared.
Dermatólogo
La fístula cutánea puede ser la primera manifestación visible de un proceso profundo.

Actinomicosis de la mano

Puñetazo o mordedura humana
Mecanismo
Inoculación de flora oral que afecta sobre todo a metacarpianos y falanges proximales; es la excepción exógena a la regla endógena.
Evolución
Infección de partes blandas que progresa a hueso; aquí los granos se ven con frecuencia.

Nocardiosis cutánea primaria

Inmunocompetente · inoculación ambiental
Formas
Absceso, celulitis (más en miembros inferiores) o patrón linfocutáneo esporotricoide (más en miembros superiores); también formas ampollosas, lineales o pustulonodulares.
Antecedente
Espina, jardinería, caída en el campo, arañazo o picadura; en niños, celulitis y linfadenitis de piernas y tronco.
Agente
Nocardia brasiliensis en la mayoría de los casos, aunque se han implicado otras especies del género.

Nocardiosis cutánea secundaria

Inmunodeprimido · foco pulmonar
Lesiones
Pústulas hemorrágicas, lesiones tipo ectima, nódulos y abscesos subcutáneos por siembra hematógena.
Contexto
Trasplante, corticoides, quimioterapia, VIH, lupus o síndrome nefrótico; bacteriemia asociada a catéter descrita.
Conducta
Buscar afectación pulmonar y cerebral antes de dar por cerrada una lesión cutánea.

Diagnóstico: qué prueba, qué muestra

Grano

Agregado bacteriano o fúngico
Qué es
Agregado compacto del agente (filamentos bacterianos, hifas o cocos), a menudo rodeado de un ribete eosinófilo (fenómeno de Splendore-Hoeppli).
Dónde aparece
Frecuente en actinomicosis, constante en micetoma y botriomicosis, excepcional en la nocardiosis cutánea primaria.
Límite
Puede ser escaso: en una serie de actinomicosis, una cuarta parte de las muestras tenía un único grano.

Gram y ácido-alcohol modificada

Separar los géneros
Gram
Filamentos finos, ramificados y grampositivos en Actinomyces, Nocardia y los agentes del actinomicetoma.
Fite o Kinyoun
Nocardia es débilmente ácido-alcohol resistente; Actinomyces, Actinomadura y Streptomyces no lo son.
Hongos
Los granos de eumicetoma muestran hifas anchas con PAS y Grocott; estas tinciones también pueden teñir los actinomicetos, así que decide el grosor del filamento. Los de botriomicosis contienen cocos o bacilos no filamentosos.

Cultivo de Actinomyces

Anaerobio · hasta 14 días
Muestra
Pus, tejido o granos obtenidos antes del antibiótico; la torunda no sirve.
Laboratorio
Avisar de la sospecha para siembra anaerobia y lectura prolongada; muchas veces crece flora acompañante.
Alternativas
Secuenciación del ARNr 16S, PCR, hibridación in situ fluorescente y espectrometría de masas.

Cultivo e identificación de Nocardia

Aerobio lento · especie
Cultivo
Crece en medios habituales, pero tarda de días a semanas y puede quedar enmascarada en zonas no estériles; no resiste la descontaminación de micobacterias.
Especie
La secuenciación del ARNr 16S es la referencia para identificarla y orienta el antibiótico.
Serología
En el micetoma por N. brasiliensis se ha descrito un ELISA útil para seguir la respuesta, sin disponibilidad general.

Imagen del micetoma

Extensión antes de tratar
Radiografía
Delimita la lesión y muestra reacción perióstica, erosiones, esclerosis y cavidades óseas.
Ecografía
Los granos producen ecos hiperreflectantes, más nítidos en el eumicetoma que en el actinomicetoma.
Resonancia y TC
Miden invasión muscular, ósea y visceral, sobre todo en el tronco; el signo del punto en el círculo es muy sugestivo, aunque no separa bacteria de hongo.

Agentes del actinomicetoma

Nocardia brasiliensis

Agente principal en América
Clínica
Micetoma muy inflamatorio con fístulas abundantes; en México afecta a la espalda alta en una proporción relevante, por la carga de leña.
Grano
Microscópico y amarillento, de 30 a 200 µm, con ribete eosinófilo periférico en la biopsia.
Fármacos
Base de trimetoprima-sulfametoxazol; imipenem con baja actividad in vitro según la obra.

Actinomadura madurae

Grano grande y blanco
Clínica
Menos inflamatorio, fístulas pequeñas, predominio plantar y descrito sobre todo en mujeres.
Grano
Blando, de 1 a 3 mm, blanco, amarillo o crema; morado y de borde cartográfico en la biopsia.

Actinomadura pelletieri y Streptomyces somaliensis

África, Arabia, India
Grano
Rojo y firme en A. pelletieri; duro, pálido o pardo en S. somaliensis.
Tinción
Ambos son ácido-alcohol negativos, a diferencia de Nocardia, y su identificación exige cultivo o biología molecular.

Escalera terapéutica

Betalactámicos en la actinomicosis

Penicilina o amoxicilina
Base
La obra parte de penicilina intravenosa seguida de amoxicilina oral durante meses, con baja tendencia a la resistencia.
Matiz
Las formas limitadas y diagnosticadas pronto admiten pautas más cortas guiadas por la respuesta; alternativas en alergia: tetraciclinas o clindamicina.

Trimetoprima-sulfametoxazol en la nocardiosis

Primera línea
Base
Pilar del tratamiento; uno a cuatro meses suelen curar la forma esporotricoide según la obra.
Excepciones
N. otitidiscaviarum no responde a sulfamidas y N. farcinica acumula resistencias: identificar la especie.
Alternativas
Minociclina en intolerancia; combinaciones con amikacina, imipenem o linezolid en formas graves o inmunodeprimidos.

Combinaciones en el actinomicetoma

Meses o años
Base
Trimetoprima-sulfametoxazol con dapsona o con amikacina; la obra recoge amoxicilina-clavulánico en casos resistentes y, sobre todo, en el embarazo.
Graves
Amikacina con imipenem en ciclos hospitalarios ante afectación ósea, pulmonar o peritoneal.
Controles
G6PD antes de dapsona; audiometría y función renal con amikacina; hemograma con linezolid.

Cirugía

Coadyuvante, nunca sola
Actinomicosis
Desbridamiento, exéresis de trayectos y drenaje en formas voluminosas torácicas, abdominales, pélvicas o del sistema nervioso central.
Nocardiosis
Drenaje de abscesos y desbridamiento de la necrosis extensa, siempre junto al antibiótico.
Actinomicetoma
La obra desaconseja la amputación por el riesgo de diseminación linfática o hematógena.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro pares que se confunden en la consulta y en el informe de anatomía patológica, con el dato que los separa.

Actinomicosis frente a actinomicetoma

Origen
Endógeno, desde una mucosa, en la actinomicosis; exógeno, por inoculación desde el suelo, en el actinomicetoma.
Localización
Cara, cuello, tórax, abdomen y pelvis frente a pie, pierna, mano y espalda.
Tinción
Actinomyces es anaerobio y ácido-alcohol negativo; Nocardia, agente principal del actinomicetoma americano, es aerobia y débilmente ácido-alcohol resistente.
Tratamiento
Betalactámicos en la primera; sulfamidas y combinaciones en el segundo.

Actinomicetoma frente a eumicetoma

Agente
Bacteria filamentosa frente a hongo verdadero.
Grano
Filamentos finos grampositivos frente a hifas anchas y tabicadas; PAS y Grocott pueden teñir ambos, por lo que el grosor del filamento y el Gram tisular deciden.
Imagen
En la ecografía los granos fúngicos dan ecos brillantes más nítidos; la resonancia mide extensión pero no distingue el agente.
Tratamiento
Antibióticos combinados y prolongados frente a antifúngicos con cirugía frecuente.

Nocardiosis linfocutánea frente a esporotricosis y Mycobacterium marinum

Ritmo
La lesión nocárdica inicial suele ser caliente, dolorosa y fluctúa en semanas; la esporotricosis y M. marinum son más tórpidas.
Exposición
Tierra y espinas en las tres; acuario o agua en M. marinum; zona endémica de leishmaniasis cuando procede.
Prueba
Cultivo bacteriano, micológico y micobacteriano del mismo material, con biopsia para granulomas; la serología no resuelve la duda.

Micetoma frente a botriomicosis

Grano
Ambos tienen granos con ribete eosinófilo, pero en la botriomicosis el centro contiene cocos o bacilos no filamentosos, con Staphylococcus aureus como causa más habitual.
Contexto
La botriomicosis se asocia a traumatismo, cuerpo extraño, diabetes o VIH y afecta a manos, cabeza y pies.
Consecuencia
Tratar como micetoma una botriomicosis, o al revés, prolonga meses una pauta inadecuada.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si una mujer de 35 años tiene desde hace dos meses una tumoración indurada submandibular, violácea, con un orificio que supura, tras la extracción de un cordal, y empeoró al suspender una semana de amoxicilina

Sospecharía actinomicosis cervicofacial. Pediría ecografía o TC para delimitar la colección y valorar la mandíbula, y tomaría pus o tejido por punción guiada o biopsia antes de otro antibiótico, avisando al laboratorio para cultivo anaerobio prolongado y solicitando Gram y tinciones especiales en la biopsia. Coordinaría con cirugía maxilofacial el foco dental y plantearía un betalactámico durante semanas, con la duración ajustada a la respuesta clínica.

Si un jardinero de 60 años presenta un nódulo ulcerado en el dorso de la mano tras pincharse con un rosal y, tres semanas después, nódulos escalonados en el antebrazo

Lo trataría como un síndrome linfocutáneo sin etiqueta todavía. Biopsiaría el nódulo más reciente y enviaría tejido para cultivo bacteriano con aviso de Nocardia, micológico y micobacteriano, además de histología. Preguntaría por acuarios y viajes a zonas con leishmaniasis. Si se aísla Nocardia, pediría identificación de especie y antibiograma; trimetoprima-sulfametoxazol es la primera opción mientras llegan los resultados.

Si un trasplantado renal con prednisona y tacrolimus consulta por varias pústulas hemorrágicas y un nódulo subcutáneo doloroso en el muslo, con febrícula y tos

No lo consideraría una infección cutánea aislada. Biopsiaría y cultivaría el nódulo, pediría hemocultivos, TC torácica y valoraría imagen cerebral aunque no hubiera focalidad, porque la nocardiosis diseminada afecta con frecuencia al sistema nervioso central. Contactaría el mismo día con enfermedades infecciosas y con el equipo de trasplante: estos pacientes suelen necesitar ingreso, combinaciones intravenosas y ajuste de la inmunosupresión.

Si un hombre que trabajó años descalzo en el campo de una región tropical tiene el pie tumefacto y deformado, con múltiples fístulas que expulsan pequeños granos amarillentos

Sospecharía micetoma y lo primero sería saber si es bacteriano o fúngico. Recogería granos para examen directo, pediría biopsia profunda con Gram tisular, tinción ácido-alcohol modificada, PAS y Grocott, y cultivo. Solicitaría radiografía y resonancia para medir la afectación ósea. Lo derivaría a una unidad con experiencia en enfermedades tropicales o importadas y no plantearía la amputación como primera opción.

Si una paciente con actinomicetoma tratada con dapsona y trimetoprima-sulfametoxazol acude con astenia intensa, coloración grisácea de labios y uñas y, días después, fiebre con exantema

Pensaría en metahemoglobinemia o hemólisis por dapsona y en un síndrome de hipersensibilidad por cualquiera de los dos fármacos. Pediría hemograma, reticulocitos, bilirrubina, LDH, gasometría con cooximetría, función hepática y renal, y revisaría la determinación previa de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa. Ante exantema febril retiraría ambos fármacos, valoraría ingreso y buscaría una alternativa con el equipo de infecciosas.

Si un hombre con fístulas perianales y glúteas tratadas como hidradenitis no mejora con antibióticos cortos, tiene placas leñosas y en una incisión previa se describieron gránulos amarillos

Revisaría el diagnóstico antes de escalar a biológicos. Pediría biopsia profunda del borde de un trayecto con tinciones para filamentos y cultivo anaerobio avisando de la sospecha de actinomicosis, e imagen pélvica para buscar extensión desde intestino u órganos pélvicos. Descartaría también enfermedad de Crohn y tuberculosis. Si se confirma, el tratamiento sería un betalactámico prolongado con drenaje quirúrgico.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆Actinomicetos: bacterias que parecen hongos

Su nombre y sus filamentos ramificados llevaron a clasificarlos como hongos durante décadas. Son bacterias grampositivas y no responden a antifúngicos; confundir el reino del agente es el primer error terapéutico posible en un micetoma.

◆La ácido-alcohol débil señala a Nocardia

Con tinción de Fite o Kinyoun modificada, Nocardia se tiñe de forma parcial por el ácido micólico de su pared. Actinomyces, Actinomadura y Streptomyces son negativos. Es la forma más barata de orientar el género en un frotis.

◆No toda Nocardia responde a sulfamidas

Según la obra, N. otitidiscaviarum no responde a sulfamidas y N. farcinica acumula resistencias, sobre todo a cefalosporinas de tercera generación. Sin especie ni antibiograma, la pauta empírica es una apuesta.

◆Como tratamiento, drenar mejor que puncionar

Entre los factores que el capítulo asocia a recaída o muerte en la actinomicosis figuran una evolución de más de dos meses, no haber recibido antibiótico ni cirugía y haberse limitado a puncionar con aguja cuando cabía drenar a cielo abierto o extirpar la lesión.

◆El grano rojo tiene nombre propio

Un grano rojo en un micetoma apunta a Actinomadura pelletieri. Los granos grandes blancos o crema sugieren A. madurae, y los microscópicos amarillentos, Nocardia. El color orienta, pero la confirmación sigue siendo microbiológica.

◆El micetoma cambia con el embarazo

La obra describe aumento de tamaño de las lesiones durante la gestación y mejoría espontánea tras el parto. Cualquier pauta en la embarazada debe decidirse con obstetricia y enfermedades infecciosas, evitando fármacos de riesgo fetal.

◆Pensar en Nocardia con anti-TNF y corticoides

El capítulo recoge nocardiosis cutánea en pacientes con infliximab y prednisona y en pénfigo inmunodeprimido. Un absceso o nódulo tórpido en un paciente con biológicos o corticoides prolongados merece cultivo dirigido, no solo un antibiótico empírico.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXMuchos «Actinomyces» del capítulo ya no se llaman así

La obra enumera como Actinomyces varias especies orales implicadas en la enfermedad humana. Las reclasificaciones taxonómicas posteriores han trasladado parte de ellas a géneros nuevos, como Schaalia, Gleimia o Winkia, y la revisión de Könönen insiste en que estos organismos participan cada vez más en infecciones polimicrobianas distintas de la actinomicosis clásica, sin clínica ni imagen típicas. El riesgo práctico es que un informe con un nombre desconocido, o un aislamiento lento, se descarte como contaminante. Conviene leer el antibiograma y el contexto clínico, no solo el nombre del género.

Fuente: Könönen E. J Oral Microbiol. 2024;16(1):2354148. PMID: 38766462.

Actualización DermRXLa duración del tratamiento de la actinomicosis se ajusta a la respuesta y a la especie

El capítulo parte de pautas de seis a doce meses y ya admite cursos más cortos en enfermedad limitada. Las revisiones posteriores refuerzan esa individualización: Karanfilian y colaboradores proponen estadificar la forma cervicofacial en localizada sin trayectos, localizada con trayectos y diseminada para facilitar el reconocimiento y el tratamiento precoz, y la revisión de Avery, a partir de un caso de fascitis necrosante, sitúa la duración entre dos semanas y un año según respuesta y especie. Esta última recuerda que no hay puntos de corte establecidos y que en A. europaeus se ha descrito resistencia a piperacilina-tazobactam, por lo que la identificación de especie también importa aquí.

Fuente: Karanfilian KM, et al. Int J Dermatol. 2020;59(10):1185-90. PMID: 32162331. Avery L, et al. Am J Health Syst Pharm. 2025;82(23):e946-e955. PMID: 40701608.

Actualización DermRXNocardiosis: un algoritmo de manejo basado en una revisión sistemática

La obra reconoce la falta de ensayos y apoya trimetoprima-sulfametoxazol en la forma cutánea. La revisión sistemática de Margalit y colaboradores en Clinical Microbiology and Infection propone un algoritmo: identificación de especie por biología molecular, antibiograma por microdilución, monoterapia en la nocardiosis cutánea primaria y en la pulmonar no grave, combinación con cefalosporina de tercera generación, amikacina o imipenem en formas graves, linezolid como alternativa y duración de unos seis meses en la mayoría de situaciones, más corta en casos de bajo riesgo y más larga si hay diseminación. Plantea profilaxis secundaria en inmunodepresión permanente seleccionada.

Fuente: Margalit I, et al. Clin Microbiol Infect. 2021;27(4):550-8. PMID: 33418019.

Actualización DermRXLa especie y el antibiograma de Nocardia ya no son opcionales

El capítulo atribuye la mayor parte de la enfermedad sistémica a N. asteroides, un grupo hoy fragmentado en varias especies. En una serie australiana de 414 aislamientos identificados por secuenciación, la sensibilidad a trimetoprima-sulfametoxazol varió entre especies, linezolid y amikacina fueron casi siempre activos, y ceftriaxona e imipenem lo fueron en el 59 % y el 41 %; sus autores insisten en que la pauta empírica se apoye en la sensibilidad local. En una serie china, casi toda pulmonar, N. farcinica y N. cyriacigeorgica fueron las especies más frecuentes, identificadas por MALDI-TOF y ARNr 16S. Las revisiones recientes añaden secuenciación genómica y metagenómica, todavía con limitaciones de coste y estandarización.

Fuente: Yeoh K, et al. J Med Microbiol. 2022;71(8). PMID: 35976092. Han Y, et al. Ann Clin Microbiol Antimicrob. 2024;23(1):23. PMID: 38449006. Pan S, et al. J Vis Exp. 2026;(231). PMID: 42258415.

Actualización DermRXActinomicetoma: series recientes respaldan combinaciones orales y con amikacina

La obra recomienda dapsona con trimetoprima-sulfametoxazol y reserva amikacina e imipenem para formas graves. En una serie retrospectiva de 31 pacientes del noreste de México, con Nocardia brasiliensis en el 84 % y afectación ósea en la mitad, la pauta de Welsh (trimetoprima-sulfametoxazol con amikacina) curó el 90 % de quienes la recibieron y la combinación de trimetoprima-sulfametoxazol con amoxicilina-clavulánico curó a todos los tratados con ella; el 90 % del total se curó. Son datos de un centro experto y sin grupo control, pero sugieren que la combinación oral puede ser una alternativa cuando la amikacina no es viable.

Fuente: Cárdenas-de la Garza JA, et al. PLoS Negl Trop Dis. 2020;14(2):e0008123. PMID: 32097417.

Actualización DermRXEl micetoma tiene ya estatus de prioridad global y una escala de actividad

El capítulo menciona la presentación del micetoma ante la Organización Mundial de la Salud. Hoy figura entre las enfermedades tropicales desatendidas y, según van de Sande y Fahal, en 2023 la OMS incluyó a los agentes del eumicetoma, no a los del actinomicetoma, entre sus patógenos fúngicos prioritarios; la identificación molecular ha ampliado el catálogo de agentes. Un consenso Delphi internacional publicado en 2025 creó la escala MASS, de 20 ítems de gravedad y actividad, para medir objetivamente la respuesta al tratamiento en la clínica y en los ensayos. Las revisiones recientes subrayan que el grano protege al microorganismo y explica la cronicidad.

Fuente: Chandler DJ, et al. Lancet Infect Dis. 2025;25(6):e345-e352. PMID: 40023182. van de Sande WWJ, Fahal AH. Clin Microbiol Rev. 2024;37(2):e0003423. PMID: 38690871. Hoekstra M, et al. PLoS Negl Trop Dis. 2026;20(5):e0014291. PMID: 42139367.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Bravo, Arenas y Asz Sigall. Capítulo 158, «Actinomicosis, nocardiosis y actinomicetoma». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Könönen E. Polymicrobial infections with specific Actinomyces and related organisms, using the current taxonomy. J Oral Microbiol. 2024;16(1):2354148. PMID: 38766462.
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