Pitiriasis rosada: reconocer la placa heraldo, descartar sífilis y fármacos, y decidir cuándo tratar o vigilar una gestación
Sobre el capítulo 31, «Pitiriasis rosada» (Clark y Gudjonsson) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019
La pitiriasis rosada clásica se diagnostica de un vistazo y se resuelve sola. El trabajo del dermatólogo está en la quinta parte de casos atípicos, en no dejar pasar una sífilis secundaria o una erupción medicamentosa y en saber a quién ofrecer algo más que una explicación. Esta lectura ordena la enfermedad por decisiones —reconocer, descartar, informar, tratar y vigilar el embarazo— y actualiza la evidencia terapéutica y obstétrica a octubre de 2026.
Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 21 min de lectura.
En 20 segundos
- La forma clásica es un diagnóstico clínico: una placa heraldo ovalada con collarete interior en el tronco, seguida de lesiones menores alineadas con las líneas de tensión cutánea. Con un cuadro típico, ni la analítica ni la biopsia aportan nada.
- Alrededor del 20 % de los casos son atípicos por distribución (inversa, unilateral, localizada, acral) o por morfología (vesiculosa, purpúrica, urticariforme). En ellos recuperan su valor el examen micológico y la biopsia.
- La sífilis secundaria puede ser clínicamente idéntica. Lesiones palmoplantares, placas mucosas, adenopatías persistentes o ausencia de placa heraldo obligan a pedir serología, y el umbral para solicitarla debe ser bajo.
- Una erupción de aspecto similar en un paciente que ha iniciado un fármaco es medicamentosa mientras no se demuestre lo contrario: no cede sin retirarlo, pigmenta más y tiende a hacerse liquenoide.
- La hipótesis etiológica dominante es la infección o reactivación de HHV-6 y HHV-7, pero los estudios son discordantes y ninguna prueba virológica tiene utilidad diagnóstica en la consulta.
- La mayoría de los pacientes solo necesita información y alivio sintomático. El aciclovir oral es la intervención con mejor respaldo cuando la erupción es extensa, muy pruriginosa o se acompaña de síntomas generales.
- En la gestante, el comienzo antes de la semana 15, el enantema, la afectación extensa y los síntomas constitucionales son las señales que justifican un seguimiento obstétrico estrecho.
Claves de la lectura
El diagnóstico descansa en tres rasgos: forma oval, collarete interior y orientación
Las lesiones son ovaladas, rosadas o asalmonadas, con una escama fina dispuesta por dentro del borde y no sobre él, y con el eje mayor paralelo a las líneas de tensión, lo que en la espalda dibuja la imagen de abeto. Los criterios clínicos propuestos en 2003 formalizan esa impresión: piden lesiones discretas redondeadas u ovales, descamación en la mayoría y collarete con centro más claro en al menos dos, junto con algún dato de apoyo topográfico o cronológico. Su mayor utilidad es por exclusión: señalan cuándo el cuadro deja de ser típico, por ejemplo si predominan las lesiones palmoplantares o las vesículas centrales.
La placa heraldo falta en uno de cada cinco pacientes y a veces es lo único que hay
Se acepta que precede a la erupción en torno al 80 % de los casos, aunque las series oscilan entre el 12 % y el 94 %. Asienta en el tronco en la mitad de los pacientes, crece durante días hasta superar los 3 cm y en un 5 % es múltiple. Puede aparecer a la vez que el resto de las lesiones, ser la única manifestación o localizarse en cara, cuero cabelludo, genitales o dorso de los pies. Por tanto, su ausencia no excluye el diagnóstico, y una placa anular solitaria en un pliegue exige descartar antes una dermatofitosis con examen directo.
Lo atípico es frecuente: distribución y morfología cambian más que la biología
La forma inversa, más propia de la infancia, respeta el tronco y ocupa pliegues, cara y zonas distales. Existen además formas limitadas a una región, unilaterales que no cruzan la línea media, blaschkoides y con predominio acral. La lesión elemental puede ser papulosa, folicular, vesiculosa (a veces en roseta, en niños y adultos jóvenes), urticariforme, pustulosa o purpúrica, sola o mezclada con lesiones típicas. La mucosa oral se afecta hasta en el 16 % en alguna serie, sobre todo en forma de erosiones o úlceras. Ante cualquiera de estas variantes, la biopsia deja de ser superflua y la lista de descartes se alarga.
Sífilis secundaria y erupción por fármacos: los dos descartes que cambian la conducta
El resto del diferencial (psoriasis en gotas, eccema numular, pitiriasis liquenoide crónica, liquen plano, dermatitis seborreica) se resuelve con tiempo o con biopsia y rara vez causa daño si se demora. La sífilis sí: comparte lesiones orales, afectación palmoplantar y adenopatías con la pitiriasis rosada, de modo que solo la serología las separa. La erupción medicamentosa obliga a una anamnesis farmacológica dirigida, porque persiste mientras continúe el fármaco. La obra recoge, entre otros, captopril y clonidina, antiinflamatorios no esteroideos, omeprazol, terbinafina, metronidazol, isotretinoína, barbitúricos, sales de oro y D-penicilamina, además de imatinib y adalimumab.
HHV-6 y HHV-7: hipótesis razonable, sin traducción diagnóstica
La agrupación temporal de casos, los pródromos y el curso autolimitado apuntan a un exantema vírico. Desde 1997 se ha detectado ADN de HHV-7, y en menor medida de HHV-6, en piel, células mononucleares, plasma y saliva de los pacientes, pero otros grupos no lo han reproducido o lo encuentran también en controles. La seroprevalencia de ambos virus en adultos sanos supera el 80 %, lo que explica la dificultad. Tampoco se sabe si se trata de primoinfección o de reactivación. En la piel domina un infiltrado de linfocitos T con predominio CD4, y en suero se han hallado elevados IL-17, interferón γ y CXCL10, perfil compatible con una respuesta antivírica pero no específico.
Informar es el tratamiento; el aciclovir, la excepción con mejor respaldo
La erupción dura de media unos 45 días, con extremos entre 2 semanas y 5 meses, y no deja más secuela que una discromía transitoria. Aun así, casi un tercio de los pacientes presenta ansiedad o ánimo depresivo ligados a la incertidumbre, de modo que explicar la historia natural tiene efecto terapéutico. Corticoides tópicos y antihistamínicos alivian el prurito sin datos sólidos que los avalen. Los macrólidos han dado resultados contradictorios. El aciclovir oral acorta la erupción en varios ensayos pequeños, y se reserva para cuadros extensos, muy pruriginosos o con síntomas generales, mejor en la primera semana del brote.
El embarazo convierte una dermatosis banal en motivo de seguimiento
La pitiriasis rosada parece más frecuente en gestantes que en la población general y su aspecto no cambia. La alarma procede de una serie de casos pequeña (38 mujeres): la tasa global de aborto (13 %) fue similar a la esperada, pero 5 de las 8 que enfermaron antes de la semana 15 perdieron el embarazo, hubo un 27 % de partos prematuros y algunos recién nacidos mostraron hipotonía e hiporreactividad, sin malformaciones. La obra recomienda vigilancia estrecha, sobre todo en el primer trimestre. Series posteriores matizan la magnitud del riesgo, pero señalan marcadores de mal pronóstico parecidos.
De la forma clínica al escalón terapéutico: qué reconocer, qué pedir y qué ofrecer
El orden sigue el de la consulta: primero identificar la variante, después excluir lo que la imita, entender por qué el antivírico tiene sentido y, por último, elegir cuánto intervenir.
Formas clínicas y su pista
Forma clásica
Adolescentes y adultos jóvenes- Quién
- Máxima incidencia entre los 10 y los 35 años, con ligero predominio femenino (1,39:1) y distribución mundial.
- Secuencia
- Placa heraldo de 2 a 10 cm y, unas 2 semanas después, lesiones de 0,5 a 1,5 cm que brotan por tandas durante otras 2 semanas en tronco y raíz de miembros.
- Síntomas
- El prurito es intenso en una cuarta parte, leve o moderado en la mitad y nulo en el resto; los pródromos seudogripales son muy variables entre series.
Forma pediátrica
Menores de 10 años- Tiempo
- El intervalo entre la placa heraldo y la erupción secundaria se acorta a unos 4 días, frente a las 2 semanas del adulto.
- Pista
- La distribución inversa y las lesiones vesiculosas son más habituales a esta edad, lo que amplía el diferencial hacia otros exantemas infantiles.
Inversa, localizada y acral
Fuera del tronco- Inversa
- Pliegues, cara y segmentos distales de los miembros, con tronco poco afectado.
- Otras
- Formas limitadas a una región del tronco, unilaterales, blaschkoides o con predominio en palmas y plantas.
- Conducta
- La afectación palmoplantar dominante cuenta como dato de exclusión en los criterios clínicos: pedir serología luética antes de aceptar el diagnóstico.
Vesiculosa, purpúrica y otras morfologías
Lesión elemental distinta- Espectro
- Pápulas, lesiones foliculares, vesículas, habones, pústulas o púrpura, aisladas o junto a placas típicas.
- Conducta
- Buscar al menos dos lesiones con collarete y orientación característica; si no las hay, biopsiar. Las vesículas centrales múltiples restan valor al diagnóstico clínico.
Recidivante y persistente
Curso fuera de lo esperado- Recidiva
- Entre el 1,8 % y el 3,7 % de los pacientes; suele ser un episodio único en el primer año, sin placa heraldo, más breve y con menos lesiones.
- Persistente
- Erupción continua durante más de 12 semanas; conserva a menudo la placa heraldo y asocia lesiones orales con más frecuencia.
- Conducta
- Pasado ese plazo conviene revisar fármacos, pedir o repetir la serología de sífilis y biopsiar para excluir pitiriasis liquenoide o una toxicodermia.
Qué descartar y con qué prueba
Serología de sífilis
Descarte obligado ante la duda- Cuándo
- Ausencia de placa heraldo, lesiones palmoplantares, placas mucosas, condilomas planos, alopecia en claros, adenopatías o clínica general llamativa, y cualquier contexto de riesgo.
- Límite
- Lesiones orales, acrales y adenopatías también aparecen en la pitiriasis rosada, por lo que la clínica sola no excluye la lúes.
Examen directo con KOH
Placa heraldo frente a tiña- Cuándo
- Placa anular única, sobre todo en un pliegue, o lesiones que no siguen las líneas de tensión.
- Pista
- En la dermatofitosis la escama ocupa el borde activo; en la pitiriasis rosada queda por dentro de él.
Anamnesis farmacológica
Erupción tipo pitiriasis rosada- Qué buscar
- Fármacos iniciados en las semanas previas, incluidos biológicos, inhibidores de tirosina cinasa y medicación de uso común como omeprazol o antiinflamatorios.
- Pista
- Persistencia mientras se mantiene el fármaco, hiperpigmentación residual marcada y viraje hacia un aspecto liquenoide.
Biopsia cutánea
Inespecífica, pero útil para excluir- Hallazgos
- Paraqueratosis focal, acantosis leve, capa granulosa adelgazada, espongiosis con exocitosis linfocitaria, infiltrado perivascular superficial y hematíes extravasados.
- Cuándo
- Formas atípicas, curso prolongado o sospecha de fármaco. Dermatitis de interfase, queratinocitos disqueratósicos y eosinófilos inclinan hacia la toxicodermia.
- Heraldo
- La placa inicial y las lesiones secundarias no difieren de forma constante; la primera puede mostrar algo más de acantosis y un infiltrado más profundo.
Analítica general
No indicada de rutina- Dato
- Puede haber leucocitosis o elevación de la velocidad de sedimentación, sin especificidad alguna.
- Conducta
- No solicitarla para confirmar el diagnóstico; tampoco serología ni PCR de herpesvirus en la práctica habitual, dado su escaso valor discriminante con una seroprevalencia tan alta.
Patogenia que explica la conducta
HHV-7 y HHV-6
Roseolovirus latentes en casi todos- A favor
- ADN y ARN mensajero víricos en piel lesional y sana, células mononucleares y plasma de pacientes, y respuesta serológica concordante en varios estudios.
- En contra
- Trabajos que no reproducen el hallazgo o lo encuentran igual en controles; HHV-7 puede además reactivar a HHV-6, lo que complica la lectura.
- Consecuencia
- La obra admite que varios agentes podrían desencadenar el mismo patrón, como ocurre en el síndrome de Gianotti-Crosti; ninguna determinación virológica modifica hoy el manejo.
Respuesta inmunitaria celular
Linfocitos T CD4 y citocinas- Infiltrado
- Predominio de linfocitos T con cociente CD4/CD8 elevado y más células de Langerhans, sin diferencias entre la placa heraldo y las lesiones tardías.
- Citocinas
- Aumento en suero de IL-17, interferón γ, VEGF y CXCL10, compatible con una respuesta frente a virus pero no exclusivo de ella.
- Autoinmunidad
- Se ha explorado esa hipótesis sin que se haya identificado ningún autoantígeno convincente ni otra prueba que la respalde.
Aciclovir y timidina cinasa
Eficacia sin mecanismo aclarado- Paradoja
- El aciclovir necesita ser fosforilado por una timidina cinasa vírica, y HHV-7 no expresa el gen correspondiente.
- Lectura
- El beneficio clínico observado no demuestra por sí mismo la etiología herpética ni permite extrapolar a otros antivíricos.
Escalera terapéutica
Información y medidas sintomáticas
Primer escalón para casi todos- Qué decir
- Proceso benigno y autolimitado, con una duración habitual de 5 a 8 semanas y posible discromía residual, más visible en fototipos altos.
- Prurito
- Corticoides tópicos y antihistamínicos son seguros y razonables, aunque la obra reconoce que carecen de buenos datos de eficacia.
Aciclovir oral
Erupción extensa o muy sintomática- Indicación
- Prurito intenso, gran extensión o síntomas sistémicos relevantes; la obra lo considera razonable por su bajo coste y buena tolerancia.
- Pauta
- El estudio inicial citado en la obra, controlado con placebo pero no aleatorizado ni doble ciego, empleó 800 mg cinco veces al día durante una semana; ensayos posteriores usaron dosis variables, también inferiores.
- Cautela
- Ensayos pequeños y heterogéneos; en embarazo e infancia la decisión debe individualizarse.
Macrólidos
Resultados contradictorios entre ensayos- Eritromicina
- Un ensayo pequeño de buena calidad mostró aclaramiento más rápido, que no se confirmó después.
- Azitromicina
- Sin ventaja frente a placebo en los ensayos disponibles; no hay base para prescribirla con este fin.
Fototerapia UVB
Opción para casos extensos- Efecto
- Puede acortar el tiempo hasta el aclaramiento; el efecto sobre el prurito es inconstante entre estudios.
- Límite
- Evidencia escasa, procedente de estudios pequeños, por lo que se reserva para cuadros floridos y prolongados.
Contrastes que resuelven la duda
Cuatro parejas que se confunden en la práctica, con el dato clínico o la prueba que inclina la balanza.
Pitiriasis rosada frente a sífilis secundaria
- Lesión inicial
- Placa heraldo cutánea en la primera; antecedente de chancro, a menudo inadvertido, en la segunda.
- Distribución
- Tronco y raíz de miembros frente a erupción más diseminada, con afectación clásica de palmas y plantas.
- Acompañantes
- La lúes suma placas mucosas, condilomas planos, pápulas fisuradas en comisuras, alopecia apolillada y adenopatías persistentes, con más clínica general.
- Lo que decide
- La serología. Ningún rasgo clínico aislado basta, porque boca, zonas acras y ganglios pueden afectarse en ambas.
Pitiriasis rosada frente a erupción medicamentosa de aspecto similar
- Contexto
- Paciente joven sin fármacos nuevos frente a tratamiento iniciado poco antes del brote.
- Evolución
- Resolución espontánea en semanas frente a persistencia hasta retirar el fármaco, con más pigmentación residual y viraje liquenoide.
- Histología
- Espongiosis con paraqueratosis focal frente a dermatitis de interfase, queratinocitos disqueratósicos y eosinófilos.
- Lo que decide
- La cronología farmacológica y la respuesta a la retirada.
Pitiriasis rosada frente a psoriasis en gotas
- Lesión
- Placas ovales con collarete fino frente a pápulas más pequeñas con escama gruesa, plateada y confluente.
- Disposición
- Eje mayor según las líneas de tensión frente a distribución sin orientación.
- Lesión mayor
- La psoriasis en gotas carece de una placa inicial de mayor tamaño que haga de heraldo.
- Lo que decide
- La biopsia cuando la clínica no basta; la dermatoscopia puede adelantar la sospecha.
Placa heraldo frente a tiña del cuerpo
- Escama
- Collarete por dentro del margen frente a descamación sobre el propio borde activo.
- Forma
- Oval y alineada con las líneas de tensión frente a anular, sin orientación preferente.
- Trampa
- En los pliegues la distinción clínica es especialmente difícil.
- Lo que decide
- El examen directo con hidróxido de potasio, antes de aplicar un corticoide tópico que enmascare una dermatofitosis.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si un estudiante de 22 años consulta por una placa oval en el flanco aparecida hace dos semanas y, desde hace cuatro días, múltiples lesiones menores en tronco con collarete y disposición en abeto, apenas pruriginosas
Daría el diagnóstico sin pedir analítica ni biopsia. Le explicaría que seguirán saliendo lesiones durante un par de semanas, que el conjunto suele durar entre cinco y ocho, y que puede quedar una mancha residual transitoria. Preguntaría por fármacos recientes y por relaciones de riesgo, y le citaría solo si la erupción continúa activa pasados tres meses o cambia de aspecto.
Si un varón de 34 años presenta una erupción papuloescamosa en tronco sin placa inicial reconocible, con lesiones en palmas, adenopatías inguinales y malestar desde hace un mes
No aceptaría el diagnóstico de pitiriasis rosada. Exploraría mucosa oral, región anogenital y cuero cabelludo en busca de placas mucosas, condilomas planos o alopecia en claros, y pediría serología de sífilis con prueba treponémica y no treponémica. Aprovecharía para ofrecer el cribado del resto de infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH, y no daría el cuadro por autolimitado hasta tener el resultado.
Si una mujer de 61 años muestra desde hace diez semanas placas ovales pruriginosas en tronco que no remiten, cada vez más violáceas y pigmentadas, y refiere haber empezado terbinafina oral tres semanas antes del brote
Sospecharía una erupción medicamentosa de tipo pitiriasis rosada antes que una forma persistente. Haría una biopsia buscando daño de interfase, queratinocitos disqueratósicos y eosinófilos, y acordaría con el prescriptor la suspensión del fármaco. Le advertiría de que la mejoría depende de esa retirada y de que la pigmentación tardará en desaparecer más que en la forma idiopática.
Si una gestante de 11 semanas acude con una erupción extensa de lesiones ovales con collarete en tronco y muslos, erosiones orales, cefalea y astenia
Antes de dar el diagnóstico por bueno pediría serología luética, salvo que hubiera una negativa posterior al inicio del brote. La paciente reúne varias señales de alarma descritas en gestantes (inicio precoz, enantema, extensión, síntomas generales), así que informaría a obstetricia para un seguimiento más estrecho. Le explicaría que la mayoría de los embarazos evoluciona bien y que la conveniencia de un antivírico es una decisión compartida, sin datos sólidos en la gestación.
Si un niño de 7 años tiene desde hace una semana pápulas y vesículas eritematosas con descamación fina en axilas, ingles y cara, con el tronco casi respetado y una placa mayor previa en el cuello
Pensaría en una pitiriasis rosada inversa, variante más común en la infancia y con intervalo corto entre la placa inicial y el brote. Haría un examen directo de alguna lesión de pliegue para excluir tiña y descartaría escabiosis con la exploración. Tranquilizaría a la familia sobre el curso autolimitado y evitaría pruebas complementarias salvo evolución anómala.
Si una mujer de 28 años, no embarazada, lleva seis días con una erupción típica muy extensa, prurito que le impide dormir y febrícula
Además de emolientes, un corticoide tópico de potencia media y un antihistamínico, le plantearía aciclovir oral, que en los ensayos acelera el aclaramiento cuando se inicia pronto. Le explicaría que la evidencia es de calidad moderada, procede de estudios pequeños y que el efecto sobre el picor es menos claro que sobre las lesiones. Descartaría antes gestación y revisaría la función renal si hubiera motivo.
Perlas de examen y de consulta
◆El collarete va por dentro del borde
La escama de la pitiriasis rosada se sitúa en el interior de la lesión, a cierta distancia del margen. En la tiña descama el propio borde. Es el detalle que más ayuda ante una placa anular única y el que justifica mirar de cerca antes de raspar.
◆En el niño todo va más deprisa
La placa heraldo permanece sola unos 4 días en la infancia, frente a unas 2 semanas en el adulto. El intervalo descrito va de horas a 3 meses, así que una placa «demasiado antigua» o una erupción casi simultánea no invalidan el diagnóstico.
◆La recidiva no trae heraldo
Cuando la enfermedad reaparece, casi siempre lo hace una sola vez y dentro del primer año, sin placa inicial, con menos lesiones, más localizadas y de menor duración. Una segunda erupción florida y prolongada debe hacer pensar primero en fármacos o en sífilis.
◆Mirar siempre la boca
Las lesiones orales, sobre todo erosiones o úlceras, pero también máculas, petequias, placas o lesiones anulares, coinciden con el brote cutáneo y se han descrito hasta en el 16 % de los casos. Son más frecuentes en la forma persistente y, en la gestante, cuentan como señal de alarma.
◆La analítica no confirma nada
Leucocitosis y velocidad de sedimentación elevada pueden aparecer, pero no orientan. La obra desaconseja expresamente los análisis de rutina. La única determinación con consecuencias es la serología de sífilis, y se pide por el diferencial, no por la pitiriasis rosada.
◆La secuela es el color
Tras la resolución solo queda hiperpigmentación o hipopigmentación postinflamatoria, más evidente en pieles oscuras. Conviene anticiparlo en la primera visita: el paciente que no lo sabe interpreta las manchas residuales como persistencia de la enfermedad y prolonga su inquietud.
◆Hematíes extravasados sí; daño de interfase, no
La biopsia típica combina espongiosis, paraqueratosis focal, capa granulosa adelgazada y extravasación de hematíes en la dermis. Si el patólogo describe vacuolización basal, queratinocitos necróticos y eosinófilos abundantes, la pregunta siguiente es qué fármaco toma el paciente.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRXLa revisión Cochrane de 2019 sitúa al aciclovir por delante de los macrólidos
La obra citaba la revisión Cochrane de 2007, que recogía un ensayo pequeño favorable a la eritromicina. La actualización de 2019 (14 ensayos, 761 participantes) concluye que el aciclovir oral probablemente aumenta la mejoría de la erupción valorada por el médico a las dos semanas (RR 2,45), con efecto no concluyente sobre el prurito y sin acontecimientos adversos graves. Claritromicina y azitromicina probablemente no difieren del placebo, y la eritromicina solo conserva un posible efecto sobre el picor con evidencia de calidad baja o moderada. Los autores subrayan el pequeño tamaño de los estudios y piden ensayos que comparen pautas de dosis. Un metanálisis previo de cinco ensayos halló menos eritema y menos lesiones nuevas al día 14 con aciclovir oral.
Fuente: Contreras-Ruiz J, et al. Cochrane Database Syst Rev. 2019;2019(10):CD005068. PMID: 31684696. Chang HC, et al. J Dermatolog Treat. 2019;30(3):288-293. PMID: 30109959.Actualización DermRXUn metanálisis en red separa el objetivo «lesiones» del objetivo «picor»
La obra no comparaba las opciones entre sí. Un metanálisis en red de 2024 con 12 ensayos aleatorizados encontró que solo el aciclovir y la eritromicina superaban al placebo en la mejoría de la erupción (RR 2,55 y 1,69), con el aciclovir como primera opción en la clasificación. Para la resolución del prurito, en cambio, solo los corticoides orales, solos o con antihistamínico, fueron superiores al placebo. A juicio editorial, una base tan estrecha no justifica corticoides sistémicos de rutina. Las revisiones recientes mantienen la intervención activa para cuadros intensos, recurrentes o en gestantes, e insisten en que falta investigación sobre eficacia y seguridad.
Fuente: Ciccarese G, et al. J Clin Med. 2024;13(22):6666. PMID: 39597810. Mashoudy KD, et al. Am J Clin Dermatol. 2025;26(2):237-250. PMID: 39798062. Leung AKC, et al. Curr Pediatr Rev. 2021;17(3):201-211. PMID: 32964824.Actualización DermRXEmbarazo: el riesgo se concentra en un subgrupo reconocible
La obra transmitía una alarma basada en 38 gestantes. Un estudio posterior del mismo centro italiano (76 gestantes; análisis en 60, la mitad con complicaciones) propuso como factores de riesgo mayores el inicio antes de la semana 15 y el enantema, y como menores los síntomas constitucionales y la afectación de más de la mitad de la superficie; también se asoció la carga de HHV-6. Una serie austriaca de 46 gestantes registró desenlaces desfavorables en el 10,9 %, frente al 39,6 % de las publicaciones previas agrupadas, y concluye que la mayoría de los embarazos no se ve afectada. Una revisión de 2025 (177 pacientes) reúne un 81 % de desenlaces favorables; con inicio antes de la semana 15 los desfavorables fueron el 41 % (27 % de abortos) y no hubo abortos con inicio posterior. Sus autores recomiendan seguimiento estrecho y valorar un antivírico en las pacientes de alto riesgo.
Fuente: Drago F, et al. Dermatology. 2018;234(1-2):31-36. PMID: 29936509. Wenger-Oehn L, et al. J Dtsch Dermatol Ges. 2022;20(7):953-959. PMID: 35616213. Manduca S, et al. Int J Womens Dermatol. 2025;11(1):e191. PMID: 39822983.Actualización DermRXCOVID-19, vacunas y la distinción con las erupciones «tipo pitiriasis rosada»
La obra dudaba de si los cuadros inducidos por fármacos eran una entidad aparte. Desde 2020 se han comunicado casos tras la infección por SARS-CoV-2 y tras la vacunación: una revisión sistemática reunió 111 personas, con edad media cercana a 45 años, inicio medio a los 8,6 días y la mayoría tras la primera dosis. El grupo de Génova separa la pitiriasis rosada, autolimitada y que no obliga a interrumpir la pauta vacunal, de la erupción similar, que interpreta como reacción de hipersensibilidad de curso menos predecible, sin que por ello deba desaconsejarse completar la vacunación. Una revisión clinicopatológica de 2024 señala como claves histológicas de la forma medicamentosa los queratinocitos necróticos, la dermatitis de interfase y los eosinófilos.
Fuente: Drago F, et al. Clin Dermatol. 2022;40(5):586-590. PMID: 35093476. Khan I, et al. Immun Inflamm Dis. 2023;11(4):e804. PMID: 37102660. Durgin JS, et al. J Cutan Pathol. 2024;51(11):860-865. PMID: 39021288.Actualización DermRXLa dermatoscopia entra en el diferencial con la psoriasis en gotas
La obra no menciona la dermatoscopia. Estudios comparativos posteriores, con confirmación histológica, describen en la pitiriasis rosada vasos puntiformes de distribución irregular o parcheada sobre fondo rojo o amarillento, con escama blanca, blanco-amarillenta o parda de disposición parcheada. La psoriasis en gotas muestra, en cambio, vasos puntiformes regulares y difusos sobre fondo rojo con escama blanca difusa. En la pitiriasis liquenoide crónica aparecen áreas anaranjadas sin estructura y puntos o glóbulos marrones. Son series de 20 pacientes por grupo, en parte en fototipos oscuros: sirven para orientar y seleccionar a quién biopsiar, no para sustituir la serología.
Fuente: Makhecha M, et al. Dermatol Pract Concept. 2021;11(1):e2021138. PMID: 33614216. Jindal R, et al. Dermatol Ther. 2021;34(1):e14631. PMID: 33277950.Actualización DermRXEpidemia de sífilis precoz en Europa: el descarte serológico sigue siendo obligado
La obra recoge que algunos clínicos piden serología reagínica a todo paciente con sospecha de pitiriasis rosada. La guía europea de sífilis de 2020 parte de una epidemia en curso de sífilis precoz en Europa, sobre todo entre hombres que tienen sexo con hombres, y recoge entre sus novedades las pruebas duales treponémicas y no treponémicas en el punto de atención y la automatización de las no treponémicas. También excluye la azitromicina como alternativa terapéutica en cualquier estadio. A juicio editorial, en ese contexto solicitar serología ante toda erupción papuloescamosa atípica o sin placa heraldo es una conducta proporcionada, siguiendo el algoritmo de cada laboratorio.
Fuente: Janier M, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2021;35(3):574-588. PMID: 33094521.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Clark y Gudjonsson. Capítulo 31, «Pitiriasis rosada». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Contreras-Ruiz J, Peternel S, Jiménez Gutiérrez C, et al. Interventions for pityriasis rosea. Cochrane Database Syst Rev. 2019;2019(10):CD005068. PMID: 31684696.
- Ciccarese G, Facciorusso A, Herzum A, et al. Comparative Efficacy of Different Pharmacological Treatments for Pityriasis Rosea: A Network Meta-Analysis. J Clin Med. 2024;13(22):6666. PMID: 39597810.
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