Lesión pigmentada en la consulta: descartar primero el melanoma, después ponerle nombre al lentigo, al nevo y a la mancha que delata un síndrome
Sobre el capítulo 31, «Lesiones pigmentadas» · Urgencias dermatológicas (Fitzpatrick y High), 2018
Casi todas las lesiones pigmentadas que llegan a urgencias o a atención primaria son benignas, pero el coste de pasar por alto un melanoma es tan alto que la evaluación debe ser sistemática. Esta lectura propone un orden práctico: reconocer la lesión distinta y la que cambia, biopsiarla bien, separar el lentigo solar del lentigo maligno, decidir qué hacer con cada tipo de nevo y detectar las manchas que obligan a pensar en un síndrome. Se actualiza a octubre de 2026 con la guía europea de melanoma de 2024, la neoadyuvancia y los criterios revisados de neurofibromatosis.
Obra de referencia: Fitzpatrick JE, High WA (eds.), Urgencias dermatológicas, 1.ª ed. (Elsevier España, 2018; edición española de Urgent Care Dermatology: Symptom-Based Diagnosis). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 19 min de lectura.
En 20 segundos
- El signo del patito feo y el cambio referido por el paciente detectan más melanomas que cualquier regla aislada; el ABCDE ayuda, pero no reconoce el melanoma nodular ni el amelánico.
- Ante la sospecha de melanoma, la mejor biopsia es la escisión completa con margen estrecho: permite medir el espesor de Breslow, estadificar bien y planificar la ampliación y el ganglio centinela.
- En la cara de una persona mayor, una mancha marrón que crece, se oscurece y se vuelve irregular entre lentigos solares es un lentigo maligno hasta que la histología diga otra cosa.
- Los nevos atípicos son sobre todo marcadores de riesgo: no se extirpan todos, se vigila al paciente y se biopsia el que cambia o el que es distinto de los demás.
- El riesgo de melanoma en un nevo congénito depende sobre todo del tamaño: es bajo en los pequeños y medianos y relevante en los grandes y gigantes, sobre todo en el tronco.
- Seis o más manchas café con leche o lentigos múltiples en mucosas obligan a buscar un síndrome: neurofibromatosis tipo 1, Legius, McCune-Albright, Peutz-Jeghers o complejo de Carney.
Claves de la lectura
La lesión distinta y la que cambia son las que hay que ver primero
La regla ABCDE (asimetría, bordes, color, diámetro y evolución) sigue siendo útil para educar, pero falla precisamente en los melanomas más peligrosos: el nodular, que es simétrico, pequeño y de un solo color, y el amelánico, rosado y sin pigmento, más frecuente en personas pelirrojas. Por eso hay que añadir dos criterios. El primero es comparativo: en una persona con muchos nevos, la lesión que no se parece a las demás merece atención aunque cumpla pocas letras. El segundo es el cambio: el paciente que dice que una lesión ha crecido, sangrado o cambiado de color debe ser escuchado. Un nódulo elevado, firme y que crece durante más de un mes es sospechoso aunque no sea negro. La exploración debe incluir cuero cabelludo, plantas, uñas y mucosas.
Biopsiar para poder estadificar, nunca para destruir
Cuando se sospecha un melanoma y la anatomía lo permite, se extirpa la lesión completa con un margen de 1 a 3 mm y algo de grasa. Así el patólogo puede medir el espesor de Breslow, la ulceración y las mitosis, de los que dependen la ampliación, el ganglio centinela y la estadificación. Una biopsia parcial no empeora el pronóstico, pero puede infraestimar el espesor; si no hay alternativa, como en un lentigo maligno facial extenso, se toma de la zona más oscura o elevada y se indica en la petición. El afeitado superficial de una lesión pigmentada dudosa es una mala elección. La crioterapia, el láser o la electrocoagulación de una lesión pigmentada sin diagnóstico seguro están contraindicados: eliminan la muestra y pueden enmascarar una recidiva.
Lentigo solar frente a lentigo maligno: el gran problema de la cara envejecida
Los lentigos solares son máculas pardas, homogéneas y múltiples en zonas fotoexpuestas, sin riesgo de malignizar. El lentigo maligno es un melanoma in situ que nace en la misma piel, crece despacio durante años y se vuelve cada vez más grande, irregular y abigarrado, a veces con zonas grises o blancas de regresión. En las fases iniciales puede ser indistinguible a simple vista. La dermatoscopia ayuda: aperturas foliculares pigmentadas de forma asimétrica, gránulos grises anulares y estructuras romboidales orientan a lentigo maligno; una red fina y uniforme o bordes en mordisco, a lentigo solar. Una pápula o un nódulo dentro de la mácula sugiere invasión. El tratamiento de referencia es la cirugía con control de márgenes, porque la extensión subclínica es frecuente.
Cada nevo tiene su conducta
El nevo adquirido común aparece en la infancia, aumenta hasta la edad adulta y tiende a desaparecer en la vejez; un nevo nuevo o cambiante en mayores de 40 años merece más atención. Los nevos atípicos, grandes y de color o borde irregular, señalan a personas con más riesgo de melanoma; a ellas se les enseña autoexploración y se las revisa de forma periódica, con dermatoscopia digital y fotografía corporal si son de alto riesgo. El nevo con halo es frecuente y benigno en niños y adolescentes; en un adulto obliga a explorar toda la piel. El nevo azul común es una pápula azul homogénea y estable; el celular y el que crece se extirpan. En el nevus spilus se vigilan los puntos oscuros por si alguno cambia.
Nevo congénito: el tamaño marca el riesgo y la conducta
Se clasifica por el tamaño previsto en la edad adulta: pequeño, menor de 1,5 cm; mediano, hasta 20 cm, y grande o gigante, por encima. En los pequeños, el riesgo de melanoma es similar o algo superior al de los nevos adquiridos y no justifica extirparlos de forma preventiva. En los grandes y gigantes, sobre todo en el tronco y con muchos nevos satélite, el riesgo es claramente mayor y aparece a menudo en la infancia, a veces en profundidad. Esos niños también pueden tener melanocitosis del sistema nervioso central, por lo que muchos centros indican resonancia magnética cuando hay nevos múltiples al nacer. La decisión de operar sopesa riesgo de melanoma, resultado estético, anestesia repetida y efecto psicológico. Un nódulo nuevo, una úlcera o un cambio rápido exigen valoración especializada.
Manchas y lentigos que obligan a buscar un síndrome
Una mancha café con leche aislada es frecuente y banal. Seis o más mayores de 5 mm antes de la pubertad o de 15 mm después, junto con efélides axilares o inguinales, apuntan a neurofibromatosis tipo 1; si solo hay manchas y efélides, hay que pensar también en el síndrome de Legius. Las manchas grandes, unilaterales y de borde irregular orientan a McCune-Albright, con displasia fibrosa ósea y pubertad precoz. Los lentigos en labios, mucosa oral y dedos de un niño o adolescente obligan a descartar un Peutz-Jeghers y a estudiar el tubo digestivo. Lentigos múltiples con nevos azules epitelioides sugieren complejo de Carney y exigen ecocardiograma por el riesgo de mixomas. Lentigos innumerables con alteraciones cardíacas orientan a un síndrome de Noonan con lentigos múltiples, antes llamado LEOPARD.
Repaso: lesiones pigmentadas de lo banal a lo maligno
Las entidades se ordenan por la actitud que piden: tranquilizar con certeza, vigilar con criterio o tratar sin demora.
Benignas que solo piden certeza
Lentigo solar
Máculas pardas homogéneas fotoexpuestas- Clínica
- Múltiples máculas de 1 mm a más de 1 cm en dorso de manos, cara y escote.
- Diagnóstico
- Clínico y dermatoscópico; biopsia si una destaca o cambia.
- Tratamiento
- Fotoprotección; crioterapia breve, láser o despigmentantes solo con diagnóstico seguro.
Lentigo simple
Mácula pequeña uniforme, cualquier zona- Clínica
- Mácula de 1 a 4 mm, marrón oscura, también en mucosas, palmas o plantas.
- Diagnóstico
- Clínico; si son múltiples, valorar un síndrome.
- Tratamiento
- Ninguno; reevaluar si crece o se oscurece.
Mancha café con leche
Mancha uniforme desde la infancia- Clínica
- Mácula parda clara u oscura, homogénea, sin cambios de superficie.
- Diagnóstico
- Clínico; contar y medir las manchas y buscar efélides axilares.
- Tratamiento
- No precisa; el láser da resultados variables y recidivas.
Nevo melanocítico adquirido
Simétrico, regular, parecido a los demás- Clínica
- Mácula o pápula marrón de borde regular; los intradérmicos, del color de la piel.
- Diagnóstico
- Clínico y dermatoscópico; biopsia del que es distinto o cambia.
- Tratamiento
- Ninguno salvo duda diagnóstica o molestias.
Nevo azul
Pápula azul homogénea y estable- Clínica
- Pápula azul o azul negruzca en dorso de manos, pies, cara o tronco.
- Diagnóstico
- Dermatoscopia con pigmento azul homogéneo; diferencial con tatuaje y melanoma.
- Tratamiento
- Ninguno si es típico; extirpar los celulares, grandes o cambiantes.
Benignas que piden criterio
Nevo con halo
Nevo rodeado de anillo blanco- Clínica
- Uno o varios nevos con halo despigmentado, sobre todo en la espalda de adolescentes.
- Diagnóstico
- Clínico; en adultos, exploración cutánea completa.
- Tratamiento
- Ninguno si es típico; extirpar solo la parte central si es atípico.
Nevus spilus
Mancha clara con puntos oscuros- Clínica
- Mácula café con leche con lesiones melanocíticas más oscuras en su interior.
- Diagnóstico
- Clínico; si se biopsia, informar al patólogo del contexto.
- Tratamiento
- Vigilancia de los puntos que cambian.
Nevo congénito
El tamaño define el riesgo- Clínica
- Presente al nacer o en los primeros meses; los grandes, con pelo y nevos satélite.
- Diagnóstico
- Clínico; resonancia en nevos múltiples o grandes según el centro.
- Tratamiento
- Vigilancia en pequeños y medianos; decisión individual en los grandes.
Nevo atípico
Marcador de riesgo, no precursor obligado- Clínica
- Nevos mayores de 5 mm, de borde y color irregulares, sobre todo en la espalda.
- Diagnóstico
- Dermatoscopia y seguimiento; biopsia del que cambia o desentona.
- Tratamiento
- Autoexploración y revisiones; no extirpar todos de forma sistemática.
Malignas
Lentigo maligno
Mancha facial que crece durante años- Clínica
- Mácula parda o negra, irregular y abigarrada en la cara de una persona mayor.
- Diagnóstico
- Dermatoscopia y biopsia de la zona más sospechosa.
- Tratamiento
- Cirugía con control de márgenes; imiquimod si no es operable.
Melanoma de extensión superficial
Mancha asimétrica que cambia- Clínica
- Placa asimétrica de colores variados, con muescas, en tronco o piernas.
- Diagnóstico
- Escisión completa con margen estrecho.
- Tratamiento
- Ampliación según Breslow y ganglio centinela según estadio.
Melanoma nodular y amelánico
Nódulo firme que crece- Clínica
- Nódulo simétrico, negro, azul o rosado, a menudo sin fase plana previa.
- Diagnóstico
- Escisión sin demora; no confiar en el ABCDE.
- Tratamiento
- Como cualquier melanoma; suele ser grueso al diagnóstico.
Melanoma acral y subungueal
Palmas, plantas y uña- Clínica
- Mácula plantar irregular o banda ungueal que se ensancha, con pigmento en el pliegue.
- Diagnóstico
- Dermatoscopia y biopsia de la matriz o de la zona más gruesa.
- Tratamiento
- Cirugía especializada; en la uña, a veces amputación funcional del dedo.
Contrastes que resuelven la duda
Cuatro parejas que se confunden con frecuencia y el dato que las separa antes de la histología.
Lentigo solar frente a lentigo maligno
- Pista
- El lentigo solar es homogéneo y similar a los demás; el lentigo maligno destaca, crece y se vuelve abigarrado.
- Prueba
- Dermatoscopia con aperturas foliculares asimétricas o estructuras romboidales; biopsia.
- Implicación
- No tratar con crioterapia ni láser una mancha facial que destaca entre las demás.
Nevo azul frente a melanoma nodular o metástasis
- Pista
- El nevo azul es estable desde hace años; el melanoma y la metástasis son nuevos o crecen.
- Prueba
- Fotografías antiguas, dermatoscopia y extirpación si hay dudas.
- Implicación
- Un «nevo azul» de aparición reciente en un adulto se extirpa.
Nevo atípico frente a melanoma inicial
- Pista
- Los nevos atípicos se parecen entre sí; el melanoma suele ser el distinto o el que cambia.
- Prueba
- Dermatoscopia comparada y seguimiento digital; escisión del sospechoso.
- Implicación
- Biopsiar el patito feo, no todos los nevos atípicos.
Queratosis seborreica pigmentada frente a melanoma
- Pista
- La queratosis tiene aspecto pegado, quistes de milio y aberturas pseudofoliculares.
- Prueba
- Dermatoscopia; biopsia si faltan los rasgos típicos o hay red atípica.
- Implicación
- Ante la duda, escisión o afeitado profundo con histología, no crioterapia.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si una mujer de 76 años consulta por una mancha marrón de 2,5 cm en la mejilla que su hija nota más grande y oscura en el último año
La trataría como un lentigo maligno hasta demostrar lo contrario. Haría dermatoscopia buscando aperturas foliculares asimétricas y zonas grises, palparía si hay algún componente elevado y fotografiaría la lesión. Biopsiaría la zona más oscura o más elevada, o haría varios afeitados profundos si es muy extensa, indicando en la petición la sospecha y el tamaño. Si se confirma, la derivaría para cirugía con control de márgenes. Si por edad o comorbilidad no fuera candidata, comentaría el imiquimod tópico con seguimiento estrecho y biopsias de control.
Si un hombre de 45 años con unos 80 nevos tiene en la espalda uno que es más oscuro y grande que todos los demás
Haría una exploración completa con dermatoscopia y, si esa lesión es el patito feo, la extirparía completa con un margen de 2 mm y algo de grasa, sin esperar a ver si cambia. Preguntaría por antecedentes familiares de melanoma y por quemaduras y cabinas de bronceado. Le explicaría que tener muchos nevos aumenta su riesgo y que conviene autoexplorarse cada mes y revisarse de forma periódica. Si en su centro hay dermatoscopia digital secuencial o fotografía corporal total, lo incluiría en ese programa de seguimiento.
Si los padres de un niño de 3 años consultan porque tiene siete manchas café con leche de más de 5 mm y algunas pecas en las axilas
Le explicaría a la familia que el niño cumple dos criterios clínicos de neurofibromatosis tipo 1. Exploraría toda la piel buscando neurofibromas y valoraría el desarrollo, la columna y la tensión arterial. Pediría una valoración oftalmológica para buscar nódulos de Lisch y signos de glioma óptico y lo remitiría a una consulta multidisciplinar de neurofibromatosis, donde se ofrece el estudio genético. Ese estudio también ayuda a distinguirla del síndrome de Legius, que comparte manchas y efélides pero no tiene tumores. Le daría a la familia información escrita y una cita de seguimiento.
Si un adolescente de 15 años presenta tres nevos con un halo blanco en la espalda, sin otros hallazgos
Tranquilizaría al paciente y a su familia: los nevos con halo son frecuentes a esta edad y suelen evolucionar hacia la desaparición del nevo central en meses o años. Haría dermatoscopia de cada uno para confirmar que el componente central es simétrico y regular y exploraría el resto de la piel en busca de vitíligo o de otra lesión pigmentada atípica. No los extirparía si son típicos. Recomendaría fotoprotección del halo, que se quema con facilidad, y una revisión si alguno se vuelve irregular o crece.
Si una mujer embarazada de 28 semanas consulta por un nevo del abdomen que se ha oscurecido y agrandado
No atribuiría el cambio al embarazo sin evaluarlo. Aunque los nevos pueden oscurecerse y aumentar algo con la gestación, un nevo que cambia más que los demás se valora con los mismos criterios que fuera del embarazo. Haría dermatoscopia y fotografía y, si hay dudas, lo extirparía con anestesia local con lidocaína, que es segura en la gestación, sin necesidad de esperar al parto. Le explicaría que retrasar el diagnóstico de un melanoma es más arriesgado que una pequeña cirugía cutánea.
Perlas de examen y de consulta
◆Mirar las fotos antiguas
El móvil del paciente es una herramienta diagnóstica. Comparar la lesión actual con fotografías de vacaciones o de años anteriores ayuda a confirmar si un nevo es nuevo o ha cambiado, y a veces evita una biopsia o, al contrario, la justifica con claridad.
◆Banda ungueal en un adulto
Una melanoniquia longitudinal única en un adulto, sobre todo en el pulgar o el dedo gordo, que se ensancha, tiene colores irregulares o pigmenta el pliegue periungueal, obliga a valorar una biopsia de matriz. En niños y en fototipos oscuros con varias bandas, la causa suele ser benigna.
◆No despigmentar sin diagnóstico
Las cremas despigmentantes, la crioterapia y los láseres para manchas solo se aplican cuando el diagnóstico de lesión benigna es seguro. Un lentigo maligno tratado como lentigo solar puede perder su pigmento visible y seguir creciendo, lo que retrasa el diagnóstico años.
◆Pelirrojos y melanoma rosado
En personas con pelo rojo y piel muy clara, el melanoma puede ser amelánico. Una pápula rosada que aparece y crece en un adulto pelirrojo merece biopsia, aunque no tenga pigmento ni cumpla las letras de la regla ABCDE. La dermatoscopia puede mostrar solo vasos atípicos y restos de pigmento.
◆Las cabinas de bronceado suman riesgo
El bronceado artificial aumenta el riesgo de melanoma, sobre todo cuando se inicia en la juventud. Preguntar por su uso forma parte de la anamnesis y es una oportunidad de consejo preventivo, al igual que las quemaduras solares con ampollas en la infancia.
◆Familia con melanoma, pensar en genética
Varios melanomas en la familia, melanomas múltiples en la misma persona o la asociación con cáncer de páncreas sugieren una predisposición hereditaria, a menudo por CDKN2A. Estas familias deben remitirse a una consulta de consejo genético y entrar en programas de vigilancia.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2018) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRXDiagnóstico de melanoma: dermatoscopia obligatoria y estudio de extensión por estadios
La guía europea de melanoma de 2024 de la EADO, el EDF y la EORTC establece que el diagnóstico clínico debe confirmarse siempre con dermatoscopia y que cualquier sospecha requiere estudio histológico. En pacientes de alto riesgo recomienda la dermatoscopia digital secuencial y la fotografía corporal total, y la microscopía confocal de reflectancia en casos seleccionados. Para los melanomas finos de hasta 0,8 mm no se necesitan pruebas de imagen; desde el estadio IB se aconseja ecografía ganglionar, y desde el IIB, tomografía o PET-TC con resonancia cerebral y estudio de mutaciones, sobre todo de BRAF V600. El libro se apoyaba casi solo en el ABCDE y el patito feo, sin dermatoscopia sistemática.
Fuente: Garbe C, et al. Eur J Cancer. 2024;215:115152. PMID: 39700658.Actualización DermRXTratamiento: ganglio centinela desde 0,8 mm con factores de riesgo y adyuvancia desde el estadio IIB
La segunda parte de la guía de 2024 fija márgenes de ampliación de 1 a 2 cm y ofrece la biopsia del ganglio centinela con un espesor de 1 mm o más, o de 0,8 mm o más si hay factores histológicos de riesgo, aunque reconoce que no mejora la supervivencia. Tras la resección completa, puede proponerse tratamiento adyuvante desde el estadio IIB; en el estadio II solo están aprobados los inhibidores de PD-1, y en el III se discuten anti-PD-1 o dabrafenib con trametinib si hay mutación de BRAF V600. Las decisiones deben tomarse en comité. El libro aún usaba el umbral de 0,76 mm con mitosis y desconocía la adyuvancia moderna.
Fuente: Garbe C, et al. Eur J Cancer. 2024;215:115153. PMID: 39709737.Actualización DermRXNeoadyuvancia en el estadio III con enfermedad ganglionar palpable
El ensayo de fase 3 NADINA aleatorizó a 423 pacientes con melanoma en estadio III con enfermedad macroscópica resecable a dos ciclos de ipilimumab con nivolumab antes de la cirugía o a cirugía seguida de 12 ciclos de nivolumab adyuvante. La supervivencia libre de eventos a 12 meses fue del 83,7 % frente al 57,2 % (cociente de riesgos 0,32). El 59 % de los pacientes del grupo neoadyuvante tuvo una respuesta patológica mayor, y en ellos la supervivencia libre de recidiva a 12 meses fue del 95,1 %; solo los que no respondieron bien recibieron tratamiento adicional. La guía europea ya contempla esta estrategia. Para el dermatólogo, el mensaje es derivar antes de operar cualquier adenopatía clínicamente afectada.
Fuente: Blank CU, et al. N Engl J Med. 2024;391(18):1696-1708. PMID: 38828984.Actualización DermRXImiquimod en el lentigo maligno: datos a largo plazo
Una revisión sistemática de autores españoles reunió seis estudios con 422 pacientes con lentigo maligno tratados con imiquimod al 5 % y seguidos al menos 48 meses, con medianas de 49 a 205 meses. La eliminación clínica osciló entre el 63,6 % y el 97,1 %, las recidivas entre el 0 % y el 20,7 % y la progresión a melanoma invasivo fue rara (9 de 422). Una reacción inflamatoria local intensa se asoció a mejores resultados. La certeza de la evidencia es moderada o baja y la confirmación histológica de la eliminación fue irregular. La cirugía sigue siendo el tratamiento de referencia, y el imiquimod, que en España se usa fuera de ficha técnica en esta indicación, queda para quien no puede o no quiere operarse.
Fuente: Balado-Simó P, et al. Dermatol Ther (Heidelb). 2025;15(12):3449-3461. PMID: 41004090.Actualización DermRXNevos congénitos: un riesgo menor del que se pensaba, concentrado en los grandes
Un metaanálisis de 7915 pacientes con nevos congénitos de todos los tamaños encontró 91 melanomas (1,15 %), con una densidad de incidencia global del 0,057 % por persona y año. El riesgo fue unas 22 veces mayor en los nevos grandes o gigantes que en los pequeños o medianos a los 15 años, y más alto en los del tronco y en los no extirpados o extirpados de forma parcial. Los autores concluyen que los nevos medianos, grandes y gigantes conllevan riesgo, mientras que el de los pequeños sigue sin conocerse. Estos datos matizan el 5 % al 10 % de riesgo vital que recogía el libro para los gigantes y apoyan decisiones individualizadas.
Fuente: Scard C, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2022;37(1):32-39. PMID: 36149403.Actualización DermRXCriterios revisados de neurofibromatosis tipo 1 y síndrome de Legius
En 2021, un consenso internacional actualizó los criterios diagnósticos de la neurofibromatosis tipo 1 e incorporó el estudio genético y nuevos hallazgos oftalmológicos, como las anomalías coroideas. Por primera vez definió criterios para el síndrome de Legius, por variantes de SPRED1, que comparte con la neurofibromatosis manchas café con leche y efélides en pliegues, pero no neurofibromas ni gliomas. También estableció criterios para las formas en mosaico. En la práctica, un niño con solo manchas y efélides no debe etiquetarse de neurofibromatosis sin seguimiento clínico o confirmación genética. El libro, de 2018, usaba los criterios clásicos y no mencionaba esta distinción.
Fuente: Legius E, et al. Genet Med. 2021;23(8):1506-1513. PMID: 34012067.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Capítulo 31, «Lesiones pigmentadas». En: Fitzpatrick JE, High WA, editores. Urgencias dermatológicas. 1.ª ed. Barcelona: Elsevier España; 2018. ISBN 978-84-9113-363-6. Edición española de Urgent Care Dermatology: Symptom-Based Diagnosis (Elsevier, 2018).
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Garbe C, Amaral T, Peris K, et al. European consensus-based interdisciplinary guideline for melanoma. Part 1: Diagnostics – Update 2024. Eur J Cancer. 2024;215:115152. PMID: 39700658.
- Garbe C, Amaral T, Peris K, et al. European consensus-based interdisciplinary guideline for melanoma. Part 2: Treatment – Update 2024. Eur J Cancer. 2024;215:115153. PMID: 39709737.
- Blank CU, Lucas MW, Scolyer RA, et al. Neoadjuvant nivolumab and ipilimumab in resectable stage III melanoma. N Engl J Med. 2024;391(18):1696-1708. PMID: 38828984.
- Balado-Simó P, Hernández-Santacana M, Morgado-Carrasco D. Long-term outcomes of topical 5% imiquimod treatment for lentigo maligna: a systematic review. Dermatol Ther (Heidelb). 2025;15(12):3449-3461. PMID: 41004090.
- Scard C, Aubert H, Wargny M, et al. Risk of melanoma in congenital melanocytic nevi of all sizes: a systematic review. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2022;37(1):32-39. PMID: 36149403.
- Legius E, Messiaen L, Wolkenstein P, et al. Revised diagnostic criteria for neurofibromatosis type 1 and Legius syndrome: an international consensus recommendation. Genet Med. 2021;23(8):1506-1513. PMID: 34012067.
