La úlcera es un signo, no un diagnóstico: dónde está, cómo es el borde, cuánto duele y si hay pulso
Sobre Lookingbill & Marks’ Principles of Dermatology · Hollins, Miller y Marks, 7.ª ed., 2024
Ocho de cada diez úlceras de la pierna son venosas, arteriales o mixtas, y el riesgo está en tratar como venosa la que no lo es. Esta lectura ordena las causas por lo que cambia la conducta —primero la isquemia, el tumor, el pioderma gangrenoso y la calcifilaxis; después lo frecuente— y actualiza a España y a octubre de 2026 lo que el manual resume en una lista: perfusión antes de comprimir, ablación venosa precoz, descarga en el pie diabético, criterios de pioderma gangrenoso y fármacos realmente disponibles aquí.
Obra de referencia: Hollins LC, Miller JJ, Marks JG Jr., Lookingbill & Marks’ Principles of Dermatology, 7.ª ed. (Elsevier, 2024). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 22 min de lectura.
En 20 segundos
- Cuatro datos antes de tocar la úlcera: dónde está, cómo es el borde, cuánto duele y si hay pulsos. Con ellos la lista de causas se reduce a dos o tres y se sabe qué prueba pedir.
- Perfusión antes que compresión: palpar pulsos y medir el índice tobillo-brazo. El consenso internacional contraindica la compresión mantenida con índice inferior a 0,6, presión en tobillo inferior a 60 mmHg o presión digital inferior a 30 mmHg.
- La úlcera venosa se cura con compresión, no con el apósito. Si hay reflujo venoso superficial, la ablación endovenosa precoz acorta la cicatrización y reduce las recidivas.
- Biopsia sin demora en toda úlcera atípica y en la que no mejora tras tres meses de tratamiento correcto: al menos dos tomas, del borde y del lecho, y un fragmento en fresco para cultivo.
- Úlcera muy dolorosa, de progresión rápida y borde violáceo socavado: pensar en pioderma gangrenoso antes de desbridar, y excluir úlcera de Martorell, calcifilaxis, vasculitis e infección antes de inmunosuprimir.
- Pie diabético: descarga con un dispositivo no retirable hasta la rodilla, valoración de la perfusión y tratamiento de la infección; el calzado terapéutico sirve para prevenir la recidiva, no para cerrar la úlcera.
- Antibiótico sistémico solo con infección clínica (celulitis, linfangitis, fiebre, osteomielitis). El cultivo de superficie de una úlcera crónica muestra flora mixta y no orienta el tratamiento.
Claves de la lectura
Una úlcera se diagnostica con cuatro datos y una lista corta
El manual define la úlcera como la pérdida de la epidermis y de parte o de toda la dermis, y ofrece un cuadro con varias decenas de causas agrupadas por mecanismo: vascular, neoplásico, hematológico, farmacológico, reumático, neurológico, infeccioso, físico e idiopático. Es exhaustivo, pero no dice por dónde empezar. Para la docencia rinde más invertirlo: localización (pierna, pie, zona de apoyo, genital, cara), borde (socavado, en sacabocados, sobreelevado, calloso, geométrico), dolor (ausente, moderado, desproporcionado) y pulsos. Con esos cuatro datos quedan dos o tres entidades y una prueba que las separa.
Ocho de cada diez úlceras de pierna son vasculares: se mide antes de vendar
Aproximadamente el 80 % de las úlceras de pierna se debe a insuficiencia venosa crónica, a enfermedad arterial periférica o a ambas. El manual describe bien cada una y propone el índice tobillo-brazo como cribado arterial, pero recomienda una «bota compresiva» semanal sin condicionarla a la perfusión. El consenso internacional sobre riesgos de la compresión la contraindica de forma mantenida con índice tobillo-brazo inferior a 0,6, presión en tobillo inferior a 60 mmHg o presión digital inferior a 30 mmHg, y en la insuficiencia cardiaca en clase IV. En la arteriopatía menos grave cabe una compresión inelástica de baja presión de reposo, bajo vigilancia.
La compresión cura; el apósito acompaña
La compresión es la intervención con mejor respaldo: en la revisión Cochrane de 2021 acorta el tiempo hasta la cicatrización completa (razón de riesgos instantáneos 2,17), aumenta la proporción de úlceras cerradas a los 12 meses (riesgo relativo 1,77) y reduce el dolor. En cambio, el metanálisis en red de apósitos y tópicos no identifica ninguno claramente superior, de modo que se elige por exudado, dolor y coste. El manual reserva la cirugía para el injerto tras el fracaso conservador; el ensayo EVRA demostró que tratar pronto el reflujo superficial acelera el cierre.
Biopsia: antes de lo que se suele hacer y con más de una toma
El manual acierta en lo esencial: toda úlcera crónica de causa no aclarada se biopsia para descartar un tumor. Falta el cuándo y el cómo. En un estudio prospectivo francés, el 10,4 % de las úlceras atribuidas a causa vascular que empeoraban tras al menos tres meses de tratamiento correcto albergaba un cáncer, sobre todo carcinoma epidermoide y basocelular; se tomaron como mínimo dos punch de 6 mm, uno del borde y otro del lecho. Algunas guías adelantan la biopsia a las 2-6 semanas sin respuesta, y está documentado que no retrasa la cicatrización. Un fragmento adicional, sin fijar, se envía a microbiología.
La úlcera inflamatoria: no desbridar hasta saber qué es
Pioderma gangrenoso, vasculitis, úlcera de Martorell y calcifilaxis comparten dolor intenso, necrosis y progresión rápida, y se tratan de forma opuesta: inmunosupresión, control tensional con cirugía o manejo metabólico. El manual resume el pioderma en un borde socavado y gangrenoso y lo trata junto a la vasculitis. Hoy se pide puntuar criterios (PARACELSUS o Delphi), biopsiar y cultivar antes de inmunosuprimir, y evitar el desbridamiento quirúrgico mientras no se haya excluido, porque la patergia lo agrava. En una serie de 1 403 heridas de centros especializados, 180 eran piodermas: infrecuente, pero no excepcional en una consulta de úlceras.
Cura local sin gasa «de húmedo a seco» y sin antibiótico por sistema
El manual propone retirar el tejido desvitalizado con gasas empapadas en suero que se dejan secar y elogia los apósitos oclusivos. Lo segundo sigue vigente; lo primero se considera hoy inferior a la cura en ambiente húmedo en tiempo de cicatrización, dolor, infección y coste. El desbridamiento se hace cortante, autolítico o enzimático: la colagenasa está autorizada en España para el tejido necrosado de úlceras cutáneas. Sobre antibióticos el manual es exacto y coincide con la revisión Cochrane: nada apoya el antibiótico sistémico sistemático para cicatrizar; se reserva para la infección clínica. Entre los antisépticos tópicos, el cadexómero yodado es el que tiene algún respaldo.
El pie diabético se trata quitando la carga
Para la úlcera neuropática el manual indica «calzado ortopédico». La guía IWGDF de 2023 es más exigente: en la úlcera plantar neuropática del antepié o del mediopié, la primera elección es un dispositivo de descarga no retirable hasta la rodilla; la segunda, uno retirable alto o hasta el tobillo; la tercera, calzado bien ajustado con fieltro adhesivo si no hay otra cosa. El calzado terapéutico queda para prevenir la recidiva. Antes hay que valorar la perfusión —alrededor de la mitad de las personas con diabetes y úlcera en el pie tiene enfermedad arterial periférica— y la infección.
Úlcera por úlcera: la pista que separa cada causa
Primero las que no admiten el tratamiento estándar de una úlcera venosa; después las frecuentes; al final, las que se resuelven con una pregunta bien hecha.
Primero, lo que cambia la conducta de inmediato
Úlcera arterial (isquemia crónica con amenaza de la extremidad)
No comprimir · derivar- Pista clínica
- Dedos, talón, dorso del pie o zonas de roce; fondo pálido o necrótico y borde recortado; dolor que empeora al elevar la pierna y por la noche. Piel fría, atrófica y sin vello, palidez al elevar, rubor violáceo en declive y pulsos ausentes. El dolor brusco con extremidad fría y pálida indica oclusión aguda.
- Confirmación
- Índice tobillo-brazo como cribado; presión digital y eco-Doppler arterial cuando el índice no es fiable (arterias calcificadas en diabetes o enfermedad renal avanzada) o se plantea revascularizar.
- Primer paso
- Derivación preferente a cirugía vascular, urgente si hay dolor en reposo, gangrena, infección u oclusión aguda. Analgesia y control de factores de riesgo. Sin compresión y sin desbridamiento cortante hasta conocer la perfusión.
- No confundir con
- Úlcera venosa (medial, exudativa, con edema y pigmentación) y úlcera de Martorell (igual de dolorosa, pero con pulsos presentes).
Úlcera tumoral y carcinoma sobre úlcera crónica
Biopsia obligada- Pista clínica
- Úlcera que nació sobre un nódulo o una placa, o úlcera crónica que cambia: borde sobreelevado o indurado, tejido de granulación exuberante, sangrado fácil, crecimiento pese al tratamiento. En la cara, carcinoma basocelular o epidermoide; en el labio, epidermoide (tabaco); placas y tumores ulcerados en la micosis fungoide; metástasis y sarcoma de Kaposi. No siempre hay un nódulo previo.
- Confirmación
- Biopsia con al menos dos tomas, del borde y del lecho, en las zonas más sospechosas. Palpar la lesión y las cadenas ganglionares.
- Primer paso
- Cirugía, con control microscópico de márgenes (cirugía de Mohs) cuando interesa conservar tejido; radioterapia o tratamiento sistémico según el tumor y su extensión.
- No confundir con
- Úlcera venosa «que no cierra», pioderma gangrenoso y leishmaniasis cutánea.
Pioderma gangrenoso
Muy doloroso · progresión rápida- Pista clínica
- Pústula, pápula o vesícula que se ulcera en pocos días, a menudo tras un traumatismo mínimo o una cirugía (patergia). Úlcera muy dolorosa, de forma irregular y borde violáceo socavado, sobre todo en la pierna. Asociación con enfermedad inflamatoria intestinal, artritis inflamatoria y hemopatías. Al curar deja una cicatriz cribiforme.
- Confirmación
- No hay prueba única. Biopsia del borde (infiltrado neutrofílico) con cultivo para excluir infección, y criterios: Delphi (un criterio mayor histológico y al menos cuatro de ocho menores) o puntuación PARACELSUS, cuya validación internacional de 2026 propone exigir más de 10 puntos.
- Primer paso
- Prednisona o ciclosporina por vía oral, sin diferencias entre sí en el ensayo STOP GAP (prednisolona 0,75 mg/kg/día frente a ciclosporina 4 mg/kg/día, con máximos de 75 y 400 mg/día); una infusión de infliximab 5 mg/kg superó a placebo en un ensayo de 30 pacientes. La prednisona recoge el pioderma gangrenoso en al menos una ficha técnica española; ciclosporina e infliximab son usos fuera de ficha técnica. Con ciclosporina, tensión arterial y función renal antes y durante el tratamiento; antes de infliximab, descartar tuberculosis activa o latente y hepatitis B, y no usarlo con infección grave ni con insuficiencia cardiaca en clase III-IV. Cura atraumática y analgesia; evitar el desbridamiento quirúrgico.
- No confundir con
- Úlcera de Martorell, calcifilaxis, vasculitis, infección necrosante, úlcera venosa y carcinoma.
Calcifilaxis
Grave · enfermedad renal- Pista clínica
- Placas induradas con livedo o púrpura retiforme que se necrosan en escaras negras, con dolor desproporcionado, en personas con enfermedad renal crónica avanzada. Factores asociados de forma consistente: sexo femenino, diabetes, índice de masa corporal alto, albúmina baja, producto calcio-fósforo elevado y antagonistas de la vitamina K. Existen casos sin enfermedad renal.
- Confirmación
- Clínica en el contexto adecuado. La biopsia profunda muestra calcificación y trombosis de las pequeñas arterias subcutáneas, aunque no existe un sistema estandarizado de lectura.
- Primer paso
- Manejo conjunto con nefrología: diálisis y metabolismo mineral, replantear el antagonista de la vitamina K, analgesia y cura local. El tiosulfato sódico intravenoso es un uso fuera de ficha técnica. El fitato hexasódico (SNF472) no superó a placebo en cicatrización ni en dolor en el ensayo CALCIPHYX.
- No confundir con
- Úlcera de Martorell, pioderma gangrenoso, necrosis por cumarínicos y vasculitis.
Vasculitis cutánea con úlceras
Múltiples · purpúricas- Pista clínica
- Varias úlceras pequeñas, de 0,5 a 2 cm, en sacabocados, con borde purpúrico, hemorrágico o necrótico, en las piernas, junto a púrpura palpable, pápulas costrosas o nódulos. Buscar artritis reumatoide, lupus, crioglobulinas, infección y fármacos (alopurinol, anticonvulsivantes, antibióticos).
- Confirmación
- Biopsia de una lesión reciente, con inmunofluorescencia directa si es posible. Analítica dirigida por la clínica: hemograma, función renal y sedimento urinario, autoanticuerpos, crioglobulinas y complemento.
- Primer paso
- Retirar el fármaco sospechoso y tratar la causa; reposo y cura local. La indicación de corticoides o inmunosupresores depende del tipo de vasculitis y de la afectación de otros órganos.
- No confundir con
- Vasculopatía livedoide (trombosis sin vasculitis), émbolos sépticos de una endocarditis y pioderma gangrenoso.
Después, lo frecuente: pierna, pie y zonas de apoyo
Úlcera venosa
La más frecuente- Pista clínica
- Tercio distal de la pierna, por encima del maléolo y sobre todo en la cara medial. Contorno irregular, poco profunda, fondo fibrinoso y exudativo. Alrededor: edema, pigmentación ocre, eccema de estasis, induración y atrofia blanca. Pesadez y dolor tras estar de pie, que ceden al elevar la pierna. Las varices pueden no ser visibles.
- Confirmación
- Clínica, pulsos e índice tobillo-brazo para excluir isquemia; eco-Doppler venoso para localizar el reflujo o la obstrucción y planificar su tratamiento.
- Primer paso
- Compresión terapéutica con vendaje multicomponente o de tracción corta, una vez comprobada la perfusión; apósito según el exudado; valorar la ablación endovenosa precoz del reflujo superficial. Tras el cierre, media de compresión de forma indefinida.
- No confundir con
- Úlcera arterial o mixta, úlcera de Martorell, pioderma gangrenoso y carcinoma.
Úlcera neuropática (pie diabético)
Indolora · punto de apoyo- Pista clínica
- Úlcera indolora en un punto de apoyo o de roce (cabezas de los metatarsianos, pulpejos, talón), rodeada de un callo grueso y macerado, en un pie insensible. Además de la diabetes, el manual recuerda la lepra, la siringomielia y la tabes dorsal.
- Confirmación
- Exploración de la sensibilidad protectora. Valorar siempre la perfusión y la infección; radiografía y estudio de osteomielitis si la úlcera es profunda o de larga evolución.
- Primer paso
- Descarga: dispositivo no retirable hasta la rodilla como primera elección en la úlcera plantar del antepié o del mediopié (IWGDF 2023); si coexisten infección e isquemia leves, o una de las dos es moderada, la guía pasa a un dispositivo retirable, y si ambas son moderadas o alguna es grave se tratan primero, con descarga retirable; retirada del callo; antibiótico solo con infección clínica; derivación a una unidad multidisciplinar de pie diabético.
- No confundir con
- Úlcera isquémica o neuroisquémica (dolor, localización acra, ausencia de pulsos) y tumores acrales ulcerados, incluido el melanoma.
Lesión por presión
Encamado · prominencia ósea- Pista clínica
- Sacro, cóccix, isquion y trocánter en personas encamadas o en silla de ruedas, a menudo ancianas e incontinentes. Comienza como una zona eritematosa e indurada mal delimitada y progresa en profundidad hasta la fascia y el músculo.
- Confirmación
- Clínica, por la localización sobre una prominencia ósea. Valorar profundidad, tejido necrótico, trayectos y signos de osteomielitis.
- Primer paso
- Alivio de la presión con cambios posturales y una superficie de apoyo adecuada, control de la humedad y soporte nutricional; desbridamiento y cura en ambiente húmedo según el lecho. La prevención es la intervención más eficaz.
- No confundir con
- Dermatitis asociada a la incontinencia y lesiones por fricción, que el modelo español de «lesiones relacionadas con la dependencia» separa de la presión porque se previenen de otro modo.
Úlcera hipertensiva de Martorell
Infradiagnosticada · muy dolorosa- Pista clínica
- Úlcera necrótica muy dolorosa y de progresión rápida en la cara dorsolateral de la pierna o sobre el tendón de Aquiles, en personas con hipertensión de larga evolución mal controlada, con frecuencia diabéticas. Los pulsos distales están conservados.
- Confirmación
- Exclusión de enfermedad arterial y venosa significativa con índice tobillo-brazo y eco-Doppler; la biopsia, que debe ser profunda, muestra arterioloesclerosis subcutánea.
- Primer paso
- Control tensional, analgesia y cura local; con frecuencia necesita desbridamiento e injerto. Su manejo difiere por completo del pioderma gangrenoso: no se trata con inmunosupresores.
- No confundir con
- Pioderma gangrenoso (el error con más consecuencias), calcifilaxis, úlcera venosa y vasculitis.
Oclusión de pequeño vaso, sangre y fármacos
Vasculopatía livedoide
Trombosis sin vasculitis- Pista clínica
- Úlceras pequeñas, muy dolorosas y recurrentes en la parte distal de las piernas y los pies, sobre livedo, que curan dejando placas atróficas de color blanco porcelana con puntos rojos (atrofia blanca). Puede coexistir con insuficiencia venosa crónica.
- Confirmación
- Biopsia: trombos de fibrina, hialinización de la pared y oclusión de la luz de los vasos dérmicos, sin infiltrado inflamatorio relevante ni necrosis fibrinoide. Estudio de trombofilia y de anticuerpos antifosfolípidos.
- Primer paso
- Anticoagulación, fuera de ficha técnica. En el ensayo RILIVA, sin grupo control, rivaroxabán 10 mg dos veces al día (una vez al día al mejorar) redujo el dolor de una mediana de 65 a 6 sobre 100 en 12 semanas, con enoxaparina de rescate. Antes de elegirlo hay que conocer los anticuerpos antifosfolípidos: la ficha técnica de rivaroxabán desaconseja los anticoagulantes orales directos en el síndrome antifosfolípido con antecedentes de trombosis, sobre todo si es triple positivo, y lo contraindica en el embarazo y la lactancia. Compresión si hay componente venoso.
- No confundir con
- Vasculitis, cuyo tratamiento antiinflamatorio aquí no resuelve el problema; úlcera venosa; síndrome antifosfolípido.
Hemoglobinopatías y otras causas hematológicas
Joven · anemia hemolítica- Pista clínica
- Úlcera en el tercio distal de la pierna, por encima del tobillo, en un adulto joven con anemia hemolítica o antecedentes familiares: drepanocitosis homocigota, talasemia, esferocitosis. El manual la liga al color de la piel; la pista operativa es la historia familiar y el hemograma. En el mismo grupo: crioglobulinemia, macroglobulinemia e hipercoagulabilidad.
- Confirmación
- Hemograma con reticulocitos y frotis, estudio de hemoglobinas; crioglobulinas, proteinograma y estudio de trombofilia según el contexto.
- Primer paso
- Tratamiento de la enfermedad de base con hematología; cura local, analgesia y compresión si no hay isquemia.
Úlceras por fármacos
Revisar la medicación- Pista clínica
- Úlcera dolorosa en la pierna o el pie tras tratamiento prolongado con hidroxicarbamida por una neoplasia mieloproliferativa: la ficha técnica española recoge úlceras cutáneas, ulceraciones vasculíticas y gangrena. El manual cita metotrexato, bleomicina, ergotamínicos, cumarínicos, heparina, yoduros y bromuros, y omite la hidroxicarbamida. Lo habitual, con todo, es que un fármaco ulcere a través de una vasculitis o de una necrólisis epidérmica.
- Confirmación
- Cronología compatible, exclusión de causa vascular y biopsia si hay duda.
- Primer paso
- Plantear con el prescriptor la retirada o la sustitución: la ficha técnica de hidroxicarbamida indica interrumpirla si aparecen úlceras cutáneas y pasar a otro citorreductor. Cura local y analgesia.
Infecciosas: el viaje, el jardín y el contacto sexual
Leishmaniasis cutánea
Autóctona en España- Pista clínica
- Pápula o nódulo poco doloroso en una zona descubierta que crece durante semanas, se ulcera en el centro y se cubre de una costra adherida. No exige viaje: Leishmania infantum es endémica en España. En viajeros y migrantes hay que pensar en otras especies.
- Confirmación
- Biopsia o raspado del borde con visualización de amastigotes y PCR, que además identifica la especie.
- Primer paso
- Según especie, número y localización de las lesiones. El antimoniato de meglumina es el fármaco con indicación en ficha técnica: 20 mg/kg/día de antimonio por vía intramuscular durante 20 días, que la propia ficha permite reducir a 10 en L. infantum. Por vía sistémica está contraindicado en la insuficiencia renal, cardiaca o hepática, exige vigilar el ECG (prolonga el intervalo QT) y la función renal y hepática, y no se recomienda en el embarazo. La infiltración intralesional, que fue el tratamiento más utilizado en un brote español por L. infantum, no figura en la ficha técnica.
- No confundir con
- Carcinoma epidermoide o basocelular y queratosis actínica (hay casos publicados tratados como tales), ectima y picadura sobreinfectada.
Esporotricosis, micobacterias atípicas y otras infecciones de inoculación
Herida previa · curso tórpido- Pista clínica
- Úlcera o nódulo ulcerado en la mano o el antebrazo tras una herida con plantas, tierra o espinas, a veces con nódulos en fila a lo largo del trayecto linfático; no responde a los antibióticos habituales.
- Confirmación
- Biopsia con tinciones especiales y, sobre todo, un fragmento sin fijar para cultivo de hongos y micobacterias, avisando al laboratorio. El cultivo de superficie de una úlcera crónica solo muestra flora mixta.
- Primer paso
- Tratamiento dirigido por el aislamiento. Las micosis endémicas americanas de la lista del manual (blastomicosis, coccidioidomicosis, histoplasmosis) se plantean aquí ante un viaje o una procedencia compatibles.
Úlcera genital
ITS mientras no se demuestre otra cosa- Pista clínica
- Úlcera única, indurada e indolora (chancro sifilítico); vesículas y erosiones agrupadas y dolorosas (herpes simple); lesiones anogenitales con fiebre y adenopatías (mpox, desde el brote de 2022, a veces con una única lesión genital). El chancroide y la donovanosis, que el manual cita, obligan a preguntar por viajes.
- Confirmación
- Pruebas directas de la lesión (PCR de herpes simple y, donde esté disponible, de Treponema pallidum y de virus mpox), serología de sífilis y de VIH y cribado de otras infecciones de transmisión sexual, presentes en el 29 % de los estudiados en la serie internacional de mpox de 2022.
- Primer paso
- Sífilis: bencilpenicilina benzatina intramuscular; la guía europea de 2020 excluye la azitromicina como alternativa y advierte de desabastecimientos periódicos. Herpes genital: antiviral oral precoz según la guía europea de 2024. Estudio de contactos.
- No confundir con
- Aftas, enfermedad de Behçet y enfermedad de Crohn, y carcinoma epidermoide en la úlcera que persiste.
Provocadas, tóxicas y físicas
Úlcera facticia
Forma geométrica- Pista clínica
- Úlceras de contorno lineal, anguloso o geométrico, en zonas accesibles a las manos, con piel circundante sana y una historia que no encaja; el paciente relata lesiones llamativas con una indiferencia que sorprende.
- Confirmación
- Diagnóstico de exclusión tras la biopsia y un estudio razonable; la curación bajo un vendaje oclusivo que impide la manipulación lo apoya.
- Primer paso
- Evitar la confrontación, cura oclusiva, seguimiento estrecho y coordinación con salud mental.
Úlceras por drogas
Preguntar siempre- Pista clínica
- Necrosis cutánea y úlceras supurativas de tipo pioderma gangrenoso, con patergia, en consumidores de cocaína adulterada con levamisol; hay casos publicados en España. Las heridas necróticas por xilacina mezclada con fentanilo son, de momento, un problema descrito sobre todo en Estados Unidos.
- Confirmación
- Anamnesis dirigida y tóxicos en orina; biopsia y analítica para excluir vasculitis sistémica e infección.
- Primer paso
- Abstinencia, que en las heridas por xilacina se asoció a la curación; cura local; inmunosupresión solo en casos seleccionados y tras excluir infección.
Úlceras por agentes físicos y químicos
Causa evidente- Pista clínica
- Antecedente claro de traumatismo, quemadura, congelación, radioterapia, cáusticos o cromo. Entre las mordeduras, la araña reclusa parda del manual es norteamericana; la especie mediterránea del género es Loxosceles rufescens.
- Confirmación
- Historia clínica. Biopsia si una úlcera sobre cicatriz, quemadura antigua o piel irradiada cambia de aspecto, para descartar un carcinoma epidermoide.
- Primer paso
- Retirar el agente, cura en ambiente húmedo y, si no cierra, cobertura quirúrgica.
Parejas que se confunden y lo que se pierde al confundirlas
En cada pareja, el dato que las separa a la cabecera del paciente y la decisión que depende de acertar.
Úlcera venosa frente a úlcera arterial
- Localización
- Venosa: por encima del maléolo, sobre todo medial. Arterial: dedos, talón, dorso del pie y puntos de roce.
- Dolor
- El venoso cede al elevar la pierna; el arterial empeora al elevarla y por la noche, y mejora con el pie colgando.
- Piel y pulsos
- Venosa: edema, pigmentación ocre, eccema e induración, con pulsos presentes. Arterial: piel fría, atrófica y sin vello, palidez al elevar y pulsos ausentes.
- Qué cambia
- Compresión frente a revascularización. En la úlcera mixta deciden las presiones: sin compresión mantenida con índice tobillo-brazo inferior a 0,6 o presión en tobillo inferior a 60 mmHg.
Pioderma gangrenoso frente a úlcera de Martorell
- Paciente
- Pioderma: enfermedad inflamatoria intestinal, artritis inflamatoria o hemopatía; a veces sin enfermedad asociada. Martorell: hipertensión de larga evolución mal controlada, a menudo con diabetes y obesidad.
- Lesión
- Pioderma: borde violáceo socavado, inicio como pústula, patergia. Martorell: necrosis en la cara dorsolateral de la pierna o sobre el tendón de Aquiles. Ambas duelen mucho y progresan rápido.
- Biopsia
- Infiltrado neutrofílico en el borde frente a arterioloesclerosis de los vasos subcutáneos, que solo se ve si la muestra es profunda.
- Qué cambia
- Inmunosupresión y abstención quirúrgica frente a control tensional y, a menudo, desbridamiento e injerto. Tratar una como la otra empeora al paciente.
Vasculitis frente a vasculopatía livedoide
- Lesión elemental
- Púrpura palpable y úlceras en sacabocados de borde hemorrágico frente a livedo, úlceras pequeñas muy dolorosas y cicatrices de atrofia blanca.
- Histología
- Inflamación de la pared vascular con necrosis fibrinoide frente a trombos de fibrina e hialinización sin vasculitis.
- Contexto
- Enfermedad sistémica, infección o fármaco frente a trombofilia, anticuerpos antifosfolípidos o insuficiencia venosa crónica.
- Qué cambia
- Tratamiento de la causa y, según el tipo, corticoides o inmunosupresores frente a anticoagulación.
Úlcera neuropática frente a úlcera isquémica en el pie diabético
- Dolor
- Ausente en la neuropática; presente en la isquémica, salvo que la neuropatía lo enmascare.
- Localización y borde
- Punto de apoyo plantar con callo grueso frente a dedos, talón o borde del pie, con fondo pálido o necrótico y sin callo.
- Pulsos y perfusión
- No fiarse de la palpación ni de un único índice tobillo-brazo si las arterias están calcificadas; completar con presión digital o Doppler. Cerca de la mitad de estas úlceras tiene componente arterial.
- Qué cambia
- Descarga frente a revascularización; en la úlcera neuroisquémica hacen falta las dos.
Colonización frente a infección
- Punto de partida
- Toda úlcera crónica tiene bacterias. El cultivo de superficie muestra flora mixta y no distingue una situación de la otra.
- Datos de infección
- Celulitis perilesional, linfangitis, fiebre, dolor nuevo o creciente, exudado purulento; hueso expuesto u osteomielitis en la radiografía.
- Muestra útil
- Tejido obtenido tras limpiar y desbridar, mejor que un frotis de superficie, y solo cuando hay sospecha clínica de infección o de un microorganismo inusual.
- Qué cambia
- Antibiótico sistémico únicamente en la infección clínica; en el resto, limpieza, desbridamiento y, si acaso, un antiséptico tópico. Tratar el cultivo sin tratar la causa no cicatriza la úlcera.
Úlcera crónica estable frente a carcinoma sobre úlcera
- Evolución
- Reducción lenta con tratamiento correcto frente a aumento de superficie o de profundidad tras tres meses o más de tratamiento adecuado.
- Borde y lecho
- Borde plano que epiteliza frente a borde sobreelevado o indurado y tejido de granulación exuberante que sangra.
- Quién
- En el estudio francés de referencia, la edad avanzada, la granulación anómala del borde y la sospecha clínica se asociaron a cáncer; el tamaño y la antigüedad de la úlcera, no.
- Qué cambia
- Varias biopsias del borde y del lecho y, si se confirma, cirugía oncológica en lugar de más curas.
Signos de alarma
!Dolor brusco con extremidad fría, pálida y sin pulso
Indica oclusión arterial aguda por embolia o trombosis y es una urgencia vascular: derivación inmediata, sin esperar a pruebas ambulatorias. En la isquemia crónica, el dolor en reposo, la gangrena o la infección sobre un pie isquémico exigen valoración vascular preferente antes de cualquier desbridamiento.
!Úlcera que duplica su tamaño en días y empeora tras desbridarla
Es la presentación del pioderma gangrenoso no reconocido, típica tras una cirugía, cuando se interpreta como infección de la herida. Suspender los desbridamientos, biopsiar el borde con cultivo de tejido e iniciar la inmunosupresión en cuanto se excluyan infección, úlcera de Martorell y calcifilaxis.
!Escaras negras muy dolorosas con livedo en un paciente renal o con antivitamina K
Sugiere calcifilaxis. Requiere contacto con nefrología el mismo día, analgesia eficaz y revisión de la anticoagulación. La gravedad es alta: en el ensayo CALCIPHYX falleció el 15 % del grupo placebo en las 12 primeras semanas y un tercio ingresó por complicaciones de la enfermedad.
!Celulitis, linfangitis, fiebre o hueso en el fondo de la úlcera
Son las complicaciones que el manual enumera —celulitis, linfangitis, septicemia y osteomielitis— y las indicaciones de antibiótico sistémico. En el pie diabético, clasificar la gravedad de la infección y buscar osteomielitis con la guía IWGDF/IDSA de 2023; con afectación sistémica o isquemia asociada, derivación hospitalaria.
!Úlcera que no reduce su tamaño tras tres meses de tratamiento correcto
Obliga a replantear el diagnóstico y a biopsiar el borde y el lecho: una de cada diez úlceras vasculares refractarias remitidas a centros de referencia albergaba un cáncer cutáneo. El caso docente del manual es un carcinoma basocelular retroauricular tratado durante un año con tópicos y antibióticos.
!Úlceras purpúricas múltiples con síntomas generales
Fiebre, artritis, neuropatía, hematuria o deterioro renal junto a úlceras necróticas pequeñas indican vasculitis sistémica o embolias (endocarditis). Solicitar análisis de orina y función renal, hemocultivos si hay fiebre y biopsia cutánea, y coordinar el estudio con medicina interna o reumatología.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y fichas técnicas vigentes. No sustituyen al juicio clínico.
Si una mujer de 72 años con edema, pigmentación ocre e induración de la pierna presenta una úlcera supramaleolar medial de seis semanas, con pulsos pedios palpables.
Entonces medir el índice tobillo-brazo y, sin isquemia relevante, iniciar compresión terapéutica con vendaje multicomponente o de tracción corta; solicitar eco-Doppler venoso y remitir a cirugía vascular para valorar la ablación del reflujo superficial sin esperar al cierre; elegir un apósito sencillo según el exudado.
Si la úlcera asienta en un dedo o en el talón, duele por la noche al elevar la pierna y no se palpan pulsos.
Entonces evitar la compresión y el desbridamiento cortante; solicitar índice tobillo-brazo y presión digital y derivar de forma preferente a cirugía vascular para valorar revascularización, con carácter urgente si hay dolor en reposo, gangrena o infección.
Si un paciente con diabetes y neuropatía presenta una úlcera plantar indolora bajo la cabeza de un metatarsiano, rodeada de hiperqueratosis.
Entonces retirar el callo, valorar perfusión e infección y, si no hay isquemia ni infección que lo desaconsejen, prescribir descarga con un dispositivo no retirable hasta la rodilla como primera opción (IWGDF 2023); derivar a la unidad de pie diabético y reservar el calzado terapéutico para prevenir la recidiva una vez cerrada.
Si una úlcera pretibial muy dolorosa ha duplicado su tamaño en dos semanas, tiene el borde violáceo y socavado y empeoró tras un desbridamiento.
Entonces suspender los desbridamientos cortantes, biopsiar el borde con cultivo de tejido, calcular la puntuación PARACELSUS, descartar úlcera de Martorell, calcifilaxis, vasculitis e infección, y buscar enfermedad inflamatoria intestinal, artritis y hemopatía; con el diagnóstico establecido, iniciar prednisona o ciclosporina (esta, fuera de ficha técnica) según la comorbilidad.
Si una úlcera etiquetada de venosa no ha reducido su tamaño tras tres meses de compresión bien aplicada.
Entonces revisar el diagnóstico (perfusión, adherencia real a la compresión, fármacos) y tomar al menos dos biopsias con punch de 6 mm, una del borde y otra del lecho, en las zonas más sospechosas; en el estudio francés de referencia, el 10,4 % de las úlceras que aumentaban de tamaño pese a ese tratamiento albergaba un cáncer cutáneo.
Si una paciente en hemodiálisis, obesa y anticoagulada con un antagonista de la vitamina K presenta placas induradas con livedo y escaras negras muy dolorosas.
Entonces sospechar calcifilaxis, contactar con nefrología el mismo día, replantear la anticoagulación con el equipo responsable y asegurar analgesia y cura local; recordar que el tiosulfato sódico intravenoso es un uso fuera de ficha técnica.
Si un aficionado a la jardinería presenta una úlcera crónica en un dedo, con nódulos que ascienden por el antebrazo, sin respuesta a dos tandas de antibiótico.
Entonces biopsiar y enviar un fragmento sin fijar a microbiología para cultivo de hongos y micobacterias, con PCR de Leishmania si la lesión lo sugiere; pensar en esporotricosis, micobacterias atípicas y leishmaniasis, y no prescribir más antibióticos empíricos.
Si aparece una úlcera maleolar dolorosa en un paciente con policitemia vera tratado desde hace años con hidroxicarbamida.
Entonces considerar el fármaco como causa probable (la ficha técnica recoge úlceras cutáneas y gangrena), descartar isquemia e insuficiencia venosa y plantear a hematología la retirada o la sustitución del citorreductor.
Si un varón joven consulta por una úlcera genital única de pocos días de evolución, con adenopatía inguinal.
Entonces solicitar pruebas directas de la lesión (PCR de herpes simple y, donde esté disponible, de Treponema pallidum y de virus mpox), serología de sífilis y de VIH y cribado de otras infecciones de transmisión sexual; tratar la sífilis con bencilpenicilina benzatina según la guía europea, sin recurrir a azitromicina, y estudiar los contactos.
Perlas de consulta y de docencia
◆Una regla para no olvidar nada: ABCDE
El grupo de Essen propone ordenar el estudio de la úlcera de pierna con cinco letras: anamnesis dirigida, bacterias (estudio microbiológico), exploración clínica, defecto vascular (pruebas de perfusión) y extras, donde entra la biopsia. Funciona como lista de comprobación para el residente ante cualquier úlcera que no evoluciona como se esperaba.
◆El borde habla más que el fondo
Socavado y violáceo, pioderma gangrenoso; recortado en sacabocados, arterial o vasculítico; sobreelevado, indurado o con granulación exuberante, tumor; calloso y macerado, neuropático; lineal o anguloso, facticio. Por eso la biopsia de una úlcera siempre incluye el borde, y por eso conviene fotografiarlo en cada visita.
◆La úlcera que no duele también es una pista
La ausencia de dolor en una úlcera profunda orienta a neuropatía. En el pie, la diabetes es la causa habitual, pero el manual recuerda la lepra, la siringomielia y la tabes dorsal; en la cara, el síndrome trófico trigeminal. Explorar la sensibilidad forma parte del estudio de toda úlcera plantar.
◆Colagenasa: lo que dice la ficha técnica
Capa de unos 2 mm una vez al día; si a los 14 días no se ha reducido el tejido necrosado, se suspende y se cambia de método. No debe combinarse con antisépticos —en especial los que contienen metales pesados—, jabones ni detergentes, porque inhiben la enzima; conviene recordarlo al alternarla con apósitos antimicrobianos. La presentación asociada a neomicina añade un antibiótico tópico que no aporta nada a una úlcera sin infección clínica.
◆Adyuvantes con indicación en España
La pentoxifilina (400 mg dos o tres veces al día) incluye en su ficha técnica las úlceras distales de las extremidades inferiores y, añadida a la compresión, aumenta la cicatrización de la úlcera venosa en la revisión Cochrane (riesgo relativo 1,56), con más efectos adversos digestivos. La sulodexida tiene indicación expresa en la úlcera venosa crónica, con evidencia de baja calidad. Ambas pueden potenciar el efecto de los anticoagulantes: la pentoxifilina está contraindicada con hemorragia grave, hemorragia retiniana extensa o infarto de miocardio reciente, y su dosis se reduce un 30-50 % con aclaramiento de creatinina inferior a 30 ml/min; la sulodexida, en las diátesis hemorrágicas. Ninguna sustituye a la compresión. Comprobar condiciones de financiación.
Actualización DermRX
La 7.ª edición resume el tratamiento en una lista de causas y remedios pensada para médicos no dermatólogos de Estados Unidos; frente a esa lista, las guías europeas e internacionales vigentes en octubre de 2026 y el registro español de medicamentos obligan a matizar la úlcera venosa, el pie diabético, el pioderma gangrenoso, la calcifilaxis y varias entidades y fármacos que aquí no son los mismos.
Actualización DermRXÚlcera venosa: comprimir y, además, tratar pronto el reflujo
El manual limita el tratamiento a la compresión y deja el injerto para el fracaso. En el ensayo EVRA (450 pacientes con úlcera de menos de seis meses y reflujo superficial), la ablación endovenosa en las dos primeras semanas acortó la mediana de cicatrización de 82 a 56 días, elevó el cierre a las 24 semanas del 76,3 % al 85,6 % y, a tres años, redujo la tasa de recidiva de 0,16 a 0,11 por persona y año. La guía europea de enfermedad venosa crónica de 2022 incorpora un capítulo nuevo dedicado a la úlcera venosa. La derivación a cirugía vascular forma parte del tratamiento inicial, no del rescate.
Fuente: Gohel MS, et al. N Engl J Med. 2018;378(22):2105-2114. PMID 29688123. Gohel MS, et al. JAMA Surg. 2020;155(12):1113-1121. PMID 32965493. De Maeseneer MG, et al. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2022;63(2):184-267. PMID 35027279.Actualización DermRXLa «bota compresiva» semanal no se prescribe sin cifras de perfusión
La «bota» de cambio semanal que propone el manual remite a la bota de Unna, un vendaje inelástico con óxido de zinc; los ensayos europeos emplean vendaje de tracción corta o multicapa. El consenso internacional de 2020 fija como contraindicaciones de la compresión mantenida la arteriopatía grave (índice tobillo-brazo inferior a 0,6, presión en tobillo inferior a 60 mmHg, presión digital inferior a 30 mmHg u oxígeno transcutáneo inferior a 20 mmHg), la sospecha de compresión de un bypass arterial superficial, la insuficiencia cardiaca en clase IV y la neuropatía diabética grave con pérdida sensitiva.
Fuente: Rabe E, et al. Phlebology. 2020;35(7):447-460. PMID 32122269. Shi C, et al. Cochrane Database Syst Rev. 2021;7(7):CD013397. PMID 34308565.Actualización DermRXPie diabético: descarga no retirable, no zapato ortopédico
La actualización de 2023 del IWGDF sitúa el dispositivo de descarga no retirable hasta la rodilla como primera elección en la úlcera plantar neuropática, con alternativas escalonadas y cirugía de descarga si fracasa. La guía de cicatrización admite, solo cuando el mejor tratamiento estándar no basta y con recomendación condicional, apósitos de octasulfato de sacarosa, presión negativa en heridas posquirúrgicas, oxígeno tópico o hiperbárico y derivados autólogos o placentarios. La becaplermina, factor de crecimiento tópico, tiene la autorización europea retirada desde 2012 por decisión comercial del titular.
Fuente: Bus SA, et al. Diabetes Metab Res Rev. 2024;40(3):e3647. PMID 37226568. Chen P, et al. Diabetes Metab Res Rev. 2024;40(3):e3644. PMID 37232034. EMA, EPAR de Regranex (consultado el 7 de octubre de 2026).Actualización DermRXPioderma gangrenoso: criterios puntuables y ningún biológico autorizado en la UE
Ya no es solo un diagnóstico de exclusión. Los criterios Delphi y la puntuación PARACELSUS, ambos de 2018, lo hacen operativo; la validación internacional de 2026, con 1 403 casos, muestra que exigir más de 10 puntos en lugar de 10 o más sube la especificidad del 93,2 % al 96,8 % con una sensibilidad del 98,3 %. En tratamiento, STOP GAP no halló diferencias entre prednisolona y ciclosporina (47 % de cicatrización a seis meses en ambos grupos; más infecciones graves con el corticoide). El manual cita «biológicos» sin más: adalimumab está aprobado para el pioderma en Japón, pero no figura entre las indicaciones europeas de Humira, y el consenso internacional de 2026 sigue describiendo una enfermedad sin tratamientos aprobados. En España, la excepción es el corticoide: la ficha técnica de Prednisona Cinfa cita el pioderma gangrenoso entre sus indicaciones dermatológicas; ciclosporina e infliximab no lo incluyen.
Fuente: Moelleken M, et al. J Am Acad Dermatol. 2026;94(6):1738-1746. PMID 41785996. Ormerod AD, et al. BMJ. 2015;350:h2958. PMID 26071094. Haddadin OM, et al. Br J Dermatol. 2026;195(2):270-279. PMID 41784109. EMA, EPAR de Humira, página actualizada el 5 de agosto de 2026, y CIMA-AEMPS, fichas técnicas de Prednisona Cinfa 30 mg (revisión de enero de 2026), Sandimmun Neoral y Remicade (consultados el 7 de octubre de 2026).Actualización DermRXCalcifilaxis y vasculopatía livedoide: qué hay y qué no
El manual las nombra en el cuadro de causas sin desarrollarlas. En calcifilaxis, el ensayo de fase 3 con fitato hexasódico (2024) no mejoró la cicatrización ni el dolor frente a placebo, aunque registró menos muertes e ingresos. En España, el único tiosulfato sódico inyectable autorizado y comercializado es Pedmarqsi, indicado para prevenir la ototoxicidad por cisplatino en niños; la presentación para la intoxicación por cianuro (Tiosulfato de sodio Hope) tiene la autorización revocada desde julio de 2024. Su empleo en calcifilaxis es, por tanto, fuera de ficha técnica, y el suministro debe acordarse con farmacia hospitalaria. En la vasculopatía livedoide, la mejor evidencia sigue siendo un ensayo de fase 2 sin grupo control con rivaroxabán, también fuera de indicación.
Fuente: Sinha S, et al. EClinicalMedicine. 2024;75:102784. PMID 39252867. Weishaupt C, et al. Lancet Haematol. 2016;3(2):e72-9. PMID 26853646. CIMA-AEMPS, registros de Pedmarqsi 80 mg/ml y de Tiosulfato de sodio Hope 250 mg/ml (autorización revocada el 30 de julio de 2024) y ficha técnica de Xarelto 10 mg, y EMA, EPAR de Pedmarqsi (consultados el 7 de octubre de 2026).Actualización DermRXLo que está en clave estadounidense: infecciones, fármacos y términos
La leishmaniasis no es aquí una enfermedad «tropical» del viajero: L. infantum es endémica y el sur de Madrid sufrió entre 2009 y 2015 el mayor brote europeo. Las micosis endémicas americanas y la araña reclusa parda responden a la epidemiología norteamericana. La lista de fármacos omite la hidroxicarbamida, cuya ficha técnica española (revisión de diciembre de 2025) advierte de úlceras y gangrena. «Úlcera de decúbito» ha cedido el paso a «lesión por presión», y la guía internacional NPIAP/EPUAP/PPPIA, en su cuarta edición, se publica como guía viva en línea, por capítulos; el modelo español de lesiones relacionadas con la dependencia separa además humedad y fricción.
Fuente: Antón-Berenguer V, et al. Pathogens. 2026;15(2):127. PMID 41754380. CIMA-AEMPS, fichas técnicas de Hydrea 500 mg y de Glucantime (consultadas el 7 de octubre de 2026). International Pressure Injury Guideline, internationalguideline.com (consultado el 7 de octubre de 2026). Haesler E, et al. Adv Skin Wound Care. 2024;37(3):136-146. PMID 37929973.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Capítulo «Ulcers». En: Hollins LC, Miller JJ, Marks JG Jr. Lookingbill & Marks’ Principles of Dermatology. 7.ª ed. Filadelfia: Elsevier; 2024.
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- De Maeseneer MG, Kakkos SK, Aherne T, Baekgaard N, Black S, Blomgren L, et al. Editor’s Choice – European Society for Vascular Surgery (ESVS) 2022 Clinical Practice Guidelines on the Management of Chronic Venous Disease of the Lower Limbs. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2022;63(2):184-267. PMID: 35027279.
- Gohel MS, Heatley F, Liu X, Bradbury A, Bulbulia R, Cullum N, et al. A Randomized Trial of Early Endovenous Ablation in Venous Ulceration. N Engl J Med. 2018;378(22):2105-2114. PMID: 29688123.
- Shi C, Dumville JC, Cullum N, Connaughton E, Norman G. Compression bandages or stockings versus no compression for treating venous leg ulcers. Cochrane Database Syst Rev. 2021;7(7):CD013397. PMID: 34308565.
- Rabe E, Partsch H, Morrison N, Meissner MH, Mosti G, Lattimer CR, et al. Risks and contraindications of medical compression treatment – A critical reappraisal. An international consensus statement. Phlebology. 2020;35(7):447-460. PMID: 32122269.
- Bus SA, Armstrong DG, Crews RT, Gooday C, Jarl G, Kirketerp-Moller K, et al. Guidelines on offloading foot ulcers in persons with diabetes (IWGDF 2023 update). Diabetes Metab Res Rev. 2024;40(3):e3647. PMID: 37226568.
- Senneville É, Albalawi Z, van Asten SA, Abbas ZG, Allison G, Aragón-Sánchez J, et al. IWGDF/IDSA guidelines on the diagnosis and treatment of diabetes-related foot infections (IWGDF/IDSA 2023). Diabetes Metab Res Rev. 2024;40(3):e3687. PMID: 37779323.
- Senet P, Combemale P, Debure C, Baudot N, Machet L, Aout M, et al. Malignancy and chronic leg ulcers: the value of systematic wound biopsies: a prospective, multicenter, cross-sectional study. Arch Dermatol. 2012;148(6):704-8. PMID: 22772403.
- Dissemond J, Placke JM, Moelleken M, Kröger K. The Differential Diagnosis of Leg Ulcers. Dtsch Arztebl Int. 2024;121(22):733-739. PMID: 39115274.
- Isoherranen K, O’Brien JJ, Barker J, Dissemond J, Hafner J, Jemec GBE, et al. Atypical wounds. Best clinical practice and challenges. J Wound Care. 2019;28(Sup6):S1-S92. PMID: 31169055.
- Moelleken M, Ortega-Loayza AG, Busch D, Erfurt-Berge C, Shinohara MM, Do A, et al. Validation of PARACELSUS score performance for the diagnosis of pyoderma gangrenosum: An international multicenter study with 1403 cases. J Am Acad Dermatol. 2026;94(6):1738-1746. PMID: 41785996.
- Ormerod AD, Thomas KS, Craig FE, Mitchell E, Greenlaw N, Norrie J, et al. Comparison of the two most commonly used treatments for pyoderma gangrenosum: results of the STOP GAP randomised controlled trial. BMJ. 2015;350:h2958. PMID: 26071094.
- Sinha S, Nigwekar SU, Brandenburg V, Gould LJ, Serena TE, Moe SM, et al. Hexasodium fytate for the treatment of calciphylaxis: a randomised, double-blind, phase 3, placebo-controlled trial with an open-label extension. EClinicalMedicine. 2024;75:102784. PMID: 39252867.
- Weishaupt C, Strölin A, Kahle B, Kreuter A, Schneider SW, Gerss J, et al. Anticoagulation with rivaroxaban for livedoid vasculopathy (RILIVA): a multicentre, single-arm, open-label, phase 2a, proof-of-concept trial. Lancet Haematol. 2016;3(2):e72-9. PMID: 26853646.
- Antón-Berenguer V, Muñoz Clemente ÓM, López Quintana B, Martínez Mondéjar B, Moreno-García S, Chao Crecente M, et al. Trends in Leishmaniasis: A 32-Year Review in an Endemic Area in the South of Madrid Region. Pathogens. 2026;15(2):127. doi:10.3390/pathogens15020127. PMID: 41754380.
