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Eritemas figurados: leer la escama, el ritmo y el contexto de un anillo que avanza para saber a quién estudiar

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Lectura clínica · Eritemas figurados

Eritemas figurados: leer la escama, el ritmo y el contexto de un anillo que avanza para saber a quién estudiar

Sobre el capítulo 46, «Eritema anular centrífugo y otros eritemas figurados» (Ahn y Huang) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

Un anillo eritematoso que crece hacia fuera puede ser la reacción a una tiña de los pies, la primera señal de una borreliosis, un criterio mayor de fiebre reumática o el aviso de un cáncer todavía oculto. Esta lectura ordena los cuatro eritemas figurados clásicos por lo que decide la conducta —descamación, velocidad de avance y contexto— y actualiza a octubre de 2026 las variantes del eritema anular centrífugo, el tratamiento del eritema migratorio y los matices de los signos paraneoplásicos.

Descamación en estelaInfiltrado en manguitoEritema migratorioVetas de maderaCriterios de Jones

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 20 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • El eritema anular centrífugo es el prototipo: una pápula rosada que crece hacia fuera y deja un anillo o un contorno policíclico de centro claro. Se discute si es una enfermedad o un patrón de reacción; en la práctica obliga a buscar un desencadenante.
  • La forma superficial lleva un fino collarete de escamas por detrás del borde que avanza; la profunda tiene un borde firme, infiltrado y casi sin escamas. Según la obra, la primera recidiva más y la segunda dura más en cada brote.
  • Entre un tercio y casi tres cuartas partes de los pacientes de las series tienen un proceso asociado. El más repetido es la dermatofitosis, sobre todo la tiña de los pies; después vienen neoplasias hematológicas, fármacos, enfermedades autoinmunes y embarazo.
  • El eritema migratorio aparece en el punto de la picadura entre 3 y 30 días después de que la garrapata se desprenda, crece deprisa y se diagnostica por la clínica y la exposición. Tratado pronto con antibiótico, suele curar por completo.
  • El eritema marginado no descama, no pica, respeta la cara y cambia de sitio en horas. Es criterio mayor de fiebre reumática aguda, pero lo presentan menos del 10 % de los enfermos y su curso no sigue al de la carditis.
  • El eritema gyratum repens dibuja anillos concéntricos en vetas de madera que avanzan hasta 1 cm al día. Entre el 70 % y el 80 % de los casos acompañan a un cáncer, de modo que diagnosticarlo equivale a ordenar una búsqueda tumoral.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

Ante un anillo que avanza, la escama y el ritmo orientan más que la biopsia

Los cuatro eritemas figurados comparten una histología poco expresiva —infiltrado perivascular, linfocitario con algún eosinófilo en tres de ellos y neutrofílico en el marginado— y se separan en la exploración. Escama fina por dentro del borde y placas que persisten meses apuntan al eritema anular centrífugo superficial; bandas concéntricas que se desplazan a diario, al gyratum repens; una placa única y grande en zona de picadura, al eritema migratorio; un trazado fugaz y liso en un niño con fiebre, al marginado. La biopsia sirve sobre todo para excluir lo que no es un eritema figurado: lupus cutáneo subagudo, micosis fungoide, psoriasis anular o tiña.

2

El eritema anular centrífugo obliga a mirar los pies y a repasar fármacos y síntomas generales

La mayoría de los casos queda sin causa, pero la proporción con un proceso asociado va del 33 % al 72 % según la serie. La dermatofitosis encabeza la lista y, cuando coexiste una tiña de los pies, el eritema suele ceder al tratarla. Le siguen linfomas y leucemias, en los que la erupción puede preceder al diagnóstico y después acompaña a la actividad tumoral; fármacos muy dispares, sin un culpable constante; hepatitis autoinmune, lupus sistémico y embarazo. La obra no concede papel diagnóstico al laboratorio: el estudio se guía por la anamnesis y la exploración, no por una batería fija.

3

Superficial y profundo no son solo dos histologías: anuncian recidiva y duración

En el tipo superficial la epidermis participa —paraqueratosis, hiperqueratosis, espongiosis o vacuolización basal— y el infiltrado se concentra en la dermis alta, ceñido a los vasos como un manguito. En el profundo la epidermis queda indemne, puede haber edema papilar y el infiltrado alcanza los plexos superficial y profundo. La consecuencia es doble: cada lesión profunda tiende a durar más, mientras que las superficiales recidivan más y reúnen casi todos los casos que siguen activos tras un año de tratamiento. Conviene decírselo al paciente antes de prometer una curación rápida.

4

El eritema migratorio se trata por la clínica, sin esperar a la serología

Una placa eritematosa que se expande desde una picadura en tronco, axila, ingle o hueco poplíteo, con un diámetro medio de 10 a 16 cm cuando el paciente consulta, basta para tratar si hubo exposición a garrapatas. La secuencia de dos pasos —inmunoanálisis y, solo si resulta positivo o dudoso, inmunotransferencia— apoya el diagnóstico cuando la clínica no es concluyente; la inmunotransferencia pedida de forma aislada expone a falsos positivos. Sin tratamiento la lesión puede desaparecer sola en semanas o meses, pero la infección progresa: hasta un 45 % de los pacientes con eritema migratorio tienen espiroquetemia.

5

El eritema marginado señala una fiebre reumática; no es una dermatosis que tratar

Aparece tras una faringitis por estreptococo β-hemolítico del grupo A, sobre todo entre los 5 y los 15 años, y a menudo coincide con carditis aguda. Las máculas se extienden en anillos o arcos de borde nítido sobre tronco, axilas y raíz de los miembros, sin cambios epidérmicos ni síntomas, y se aprecian mejor tras un baño caliente. La biopsia muestra neutrófilos intersticiales y perivasculares sin vasculitis y aporta poco. No requiere tratamiento propio, se resuelve solo y puede persistir cuando la fiebre reumática ya está tratada; lo que cambia el pronóstico es la valoración cardiológica.

6

Eritema gyratum repens sin tumor conocido: cribado dirigido y seguimiento si sale negativo

La erupción puede adelantarse o retrasarse hasta un año respecto al diagnóstico del cáncer, así que un primer estudio negativo no cierra el caso. Los tumores más frecuentes son los de pulmón, mama, esófago y estómago, y a veces se suman ictiosis adquirida y queratodermia palmoplantar. Se atribuye a una reacción cruzada entre antígenos tumorales y cutáneos; se han descrito depósitos de IgG y C3 en la membrana basal de la piel y en el propio tumor. Los corticoides tópicos solo alivian: las lesiones desaparecen al tratar la neoplasia y pueden volver con la recaída o la metástasis.

Repaso organizado

Cuatro eritemas figurados: cómo se reconoce cada uno, qué hay que buscar y qué se hace

Se sigue el orden de las preguntas de la consulta: primero identificar la variante de eritema anular centrífugo, después su causa y su manejo, y por último los tres eritemas que señalan una enfermedad sistémica.

Eritema anular centrífugo: reconocerlo

Forma superficial

Escama por detrás del borde
Clínica
Placa anular o policíclica poco elevada, con descamación fina en el margen interno del anillo, por detrás del eritema que avanza. El prurito es el síntoma más habitual, aunque muchas lesiones no molestan.
Histología
Paraqueratosis, hiperqueratosis, espongiosis o degeneración vacuolar de la basal, con infiltrado perivascular más marcado en la dermis alta.
Evolución
Recidiva con más frecuencia y agrupa casi todos los casos que siguen con lesiones tras un año de tratamiento.

Forma profunda

Borde firme, casi sin escamas
Clínica
Anillo de borde indurado y firme al tacto, por lo general sin descamación apreciable.
Histología
Epidermis sin cambios o con cambios mínimos, edema leve de la dermis papilar e infiltrado alrededor de los vasos de los plexos superficial y profundo.
Evolución
Las lesiones tienden a mantenerse más tiempo, pero la tasa de recidiva es menor que en la forma superficial.

Perfil del paciente

Adulto; nalgas, muslos y tronco
Quién
Sin predilección por sexo. Predomina en adultos; la obra sitúa la máxima incidencia en la tercera y la cuarta décadas, aunque hay casos en niños y de inicio neonatal.
Dónde
En una serie de 66 casos, extremidades inferiores (48 %) y tronco (28 %) fueron las localizaciones principales; brazos (16 %) y cabeza y cuello (8 %), mucho menos.
Secuelas
No suele dejar cicatriz. Puede quedar hiperpigmentación postinflamatoria cuando las placas se resuelven.

Infiltrado en manguito

Linfocitos ceñidos al vaso
Qué es
Infiltrado denso y bien delimitado de linfocitos, histiocitos y algún eosinófilo que abraza los vasos dérmicos; es el rasgo histológico clásico de la entidad.
Utilidad
El diagnóstico es clínico. La biopsia lo confirma y, sobre todo, ayuda a descartar otras dermatosis anulares; ninguna otra prueba de laboratorio diagnostica la entidad.

Eritema anular centrífugo: causa y tratamiento

Dermatofitosis

La asociación más repetida
Frecuencia
Según la obra, en el 40 % de los pacientes de una serie y en el 13 % de otra; el resumen original de la primera da un 48 % de micosis cutáneas. La tiña de los pies es la forma más habitual.
Conducta
Explorar pies, uñas e ingles y confirmar con examen micológico. Al tratar la tiña, las placas de eritema anular centrífugo tienden a resolverse.

Neoplasia asociada

Linfomas y leucemias, sobre todo
Tumores
Neoplasias internas en el 13 % de una serie, entre ellas linfoma no hodgkiniano y leucemia mieloide aguda; en otra revisión, cáncer de tiroides.
Cronología
La erupción precede a menudo al diagnóstico del tumor y después sigue su actividad: cede con el tratamiento y reaparece con la recaída.
Mecanismo
Se atribuye a citocinas u otros factores producidos por la neoplasia, lo que explicaría su curso paralelo.

Fármacos y otros contextos

Sin un culpable constante
Fármacos
Finasterida, azacitidina, interferón pegilado con ribavirina, rituximab, ustekinumab, amitriptilina y sales de oro figuran en casos publicados, sin que ninguno muestre una relación sólida.
Enfermedades
Hepatitis autoinmune y lupus eritematoso sistémico, del que puede ser la primera manifestación. También molusco contagioso, herpes zóster, virus de Epstein-Barr y VIH.
Embarazo
Suele aparecer en el segundo o el tercer trimestre y remite de forma espontánea en torno al parto, sin recidivar.

Escalera terapéutica

Sintomática si no hay causa tratable
Primer escalón
Corticoides tópicos o análogos tópicos de la vitamina D; antihistamínicos cuando hay prurito. Antes, tratar la infección fúngica si existe.
Corticoide oral
Blanquea las lesiones, pero la recidiva al suspenderlo es frecuente; no resuelve el problema de fondo.
Antimicrobianos
Hay comunicaciones de respuesta a fluconazol, eritromicina y metronidazol, incluida una serie pediátrica con fluconazol oral. Son observaciones no controladas.
Expectativa
Curso de meses o años. De 27 pacientes seguidos en una serie, el 48 % respondió de forma excelente y el 18,5 % mantenía lesiones tras un año de tratamiento.

Los tres eritemas que delatan otra enfermedad

Eritema migratorio

Borreliosis de Lyme localizada precoz
Clínica
Placa eritematosa anular que se expande desde la picadura, a menudo con centro claro en diana. Puede ser caliente, pruriginosa o dolorosa, a veces vesiculosa, o no dar síntomas. Lo presentan el 70–80 % de los infectados.
Cronología
La garrapata suele necesitar al menos 24 horas adherida para transmitir la bacteria. La lesión surge 7–14 días después de que se desprenda (límites: 3–30) y puede crecer hasta 3 cm al día.
Tratamiento
Antibiótico oral: doxiciclina, amoxicilina o cefuroxima. La afectación neurológica o cardiaca puede exigir vía intravenosa.

Borreliosis diseminada y tardía

Lo que evita el tratamiento precoz
Diseminación
Lesiones múltiples por espiroquetemia o diseminación linfática, adenopatía regional, parálisis facial, pancarditis, artralgias o artritis, miositis, hepatitis y conjuntivitis.
Linfocitoma
Hiperplasia linfoide reactiva benigna de la fase diseminada precoz. Se asocia a Borrelia afzelii y Borrelia garinii, las genoespecies europeas.
Acrodermatitis
Placas edematosas rojo-azuladas en la parte distal de los miembros que acaban en atrofia. Propia de la infección crónica y también más frecuente en Europa.

Picadura de garrapata sin lesión

No tratar de forma empírica
Riesgo
Solo en torno al 1 % de las personas picadas en zona endémica desarrolla la enfermedad, por lo que la obra desaconseja el antibiótico sistemático.
Profilaxis
Dosis única de doxiciclina solo si coinciden zona endémica, garrapata identificada como Ixodes scapularis, más de 36 horas adherida e inicio en las 72 horas siguientes a retirarla. Son criterios formulados para Estados Unidos.

Eritema marginado

Criterio mayor de fiebre reumática
Clínica
Máculas eritematosas que se extienden en anillos o contornos policíclicos de borde nítido en tronco, axilas y raíz de miembros. Sin escamas ni síntomas; migra en horas y respeta la cara.
Estudio
Cultivo o prueba rápida faríngea, antiestreptolisina O y anti-DNasa B, reactantes de fase aguda, electrocardiograma y valoración cardiológica. Los otros criterios mayores son carditis, poliartritis migratoria, corea y nódulos subcutáneos.
Riesgo
Hasta la mitad de los pacientes con carditis inicial desarrolla valvulopatía, típicamente estenosis mitral. La fiebre reumática complica alrededor del 3 % de las faringitis estreptocócicas no tratadas.

Eritema gyratum repens

Paraneoplásico en el 70–80 %
Clínica
Múltiples bandas anulares eritematosas y concéntricas, con descamación en los bordes y prurito, que avanzan hasta 1 cm al día y componen un dibujo en vetas de madera.
Tumores
Pulmón, mama, esófago y estómago. La erupción puede aparecer desde un año antes hasta un año después del diagnóstico oncológico.
Manejo
Diagnóstico clínico; la histología es inespecífica. Corticoide tópico como alivio. Se resuelve al tratar la neoplasia y su reaparición obliga a buscar recaída o metástasis.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro parejas que se confunden en la consulta, con el dato de exploración o de contexto que las separa.

Eritema anular centrífugo frente a tiña corporal

Escama
Por detrás del borde, en su cara interna, en el eritema anular centrífugo superficial; sobre el propio borde activo en la tiña.
Lo que decide
El examen directo y el cultivo de las escamas, tomados antes de aplicar ningún corticoide tópico.
Relación
No se excluyen: una tiña de los pies puede desencadenar placas anulares a distancia, interpretadas como reacción de hipersensibilidad, que ceden al tratar la micosis.

Eritema anular centrífugo frente a eritema migratorio

Número y sitio
Varias placas en nalgas, muslos o tronco frente a una lesión, por lo general única, en el punto de la picadura; las lesiones múltiples del migratorio indican diseminación.
Ritmo
Curso de meses o años con brotes frente a expansión de hasta 3 cm al día, con 10–16 cm de diámetro medio al consultar.
Histología
No los separa: ambos muestran infiltrado perivascular linfocitario. En el migratorio puede haber células plasmáticas y la tinción de Warthin-Starry a veces revela espiroquetas.
Lo que decide
El antecedente de exposición a garrapatas en las semanas previas y los signos extracutáneos de borreliosis.

Eritema anular centrífugo frente a eritema gyratum repens

Dibujo
Anillos o arcos sueltos frente a bandas concéntricas apretadas, que componen un dibujo en vetas de madera.
Velocidad
Las bandas del gyratum repens se desplazan hasta 1 cm al día; el cambio se aprecia de una visita a la siguiente.
Neoplasia
Minoritaria y sobre todo hematológica en el eritema anular centrífugo; presente en el 70–80 % del gyratum repens, sobre todo tumores de pulmón, mama, esófago y estómago.
Acompañantes
Ictiosis adquirida y queratodermia palmoplantar orientan al gyratum repens.

Eritema marginado de la fiebre reumática frente al del angioedema hereditario

Contexto
Niño o adolescente con faringitis estreptocócica reciente, fiebre, artritis migratoria o carditis, frente a episodios recurrentes de edema subcutáneo o submucoso mediados por bradicinina.
Momento
En la fiebre reumática acompaña a la fase aguda, a menudo con carditis; en el angioedema hereditario por déficit de inhibidor de C1 puede preceder a la crisis como pródromo.
Estudio
Prueba de infección estreptocócica y valoración cardiológica en el primero; estudio del inhibidor de C1 (déficit o disfunción) en el segundo.
Error que evitar
Tomar el pródromo del angioedema por urticaria o por alergia: el angioedema hereditario se confunde a menudo con formas mastocitarias y requiere un tratamiento distinto.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si un adulto consulta por placas anulares pruriginosas en muslos y nalgas, con escama fina por dentro del borde, que aparecen y desaparecen desde hace meses

Exploraría pies, uñas e ingles y haría examen directo de las escamas de la placa y de cualquier lesión sospechosa de tiña; si encontrara dermatofitosis la trataría antes de dar el cuadro por idiopático. Repasaría los fármacos iniciados en los meses previos y preguntaría por síntomas generales. Con todo negativo, pautaría un corticoide tópico y explicaría que el curso habitual es de brotes durante meses o años.

Si una paciente con eritema anular centrífugo de un año de evolución refiere pérdida de peso, sudoración nocturna y adenopatías

Dejaría de tratarlo como un problema solo cutáneo. Pediría hemograma con frotis y bioquímica, palparía todas las cadenas ganglionares, hígado y bazo, y la derivaría de forma preferente para estudio de un proceso linfoproliferativo, porque la erupción paraneoplásica suele preceder al diagnóstico del tumor. Biopsiaría la piel para confirmar el patrón y descartar una infiltración específica.

Si un senderista presenta, diez días después de quitarse una garrapata de la ingle, una placa eritematosa de 12 cm que se agranda cada día

Lo trataría como eritema migratorio sin pedir serología previa, porque en esta fase el diagnóstico es clínico y epidemiológico. Elegiría doxiciclina oral salvo contraindicación, con la duración que marque la guía vigente; preguntaría por parálisis facial, palpitaciones, síncope o artritis y revisaría toda la piel en busca de lesiones múltiples, que indican diseminación y cambian el estudio.

Si un niño de 9 años con fiebre y dolor articular que salta de una articulación a otra presenta anillos rosados fugaces en el tronco, sin picor, tras una faringitis reciente

Lo remitiría el mismo día a pediatría o cardiología con sospecha de fiebre reumática aguda para electrocardiograma, ecocardiograma, reactantes de fase aguda y prueba de infección estreptocócica reciente. No biopsiaría de entrada ni trataría la piel. Fotografiaría las lesiones, porque pueden haber desaparecido cuando lo exploren, y avisaría a la familia de que pueden persistir aunque lo demás mejore.

Si un varón de 64 años, fumador, desarrolla en pocas semanas bandas eritematosas concéntricas y descamativas, muy pruriginosas, que cambian de un día para otro

Asumiría un eritema gyratum repens y buscaría el tumor de forma dirigida —pulmón en primer lugar, y esófago, estómago o mama según síntomas— en coordinación con medicina interna. Tomaría escamas para excluir tiña y biopsia para descartar micosis fungoide o psoriasis. Si el estudio fuera negativo, lo reevaluaría durante el año siguiente y, mientras tanto, aliviaría el prurito con corticoide tópico.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆La escama va por detrás, no por delante

En el eritema anular centrífugo superficial la descamación queda en el margen interno del anillo, siguiendo al eritema que avanza. Ese detalle, sumado a un examen micológico negativo, lo separa de la tiña corporal mejor que cualquier otro dato de la exploración.

◆El embarazo lo trae y el parto se lo lleva

Cuando el eritema anular centrífugo aparece en la gestación suele hacerlo en el segundo o el tercer trimestre y remite de forma espontánea en torno al parto, sin recidivar. Explicarlo ahorra tratamientos sistémicos innecesarios.

◆Linfocitoma y acrodermatitis son borreliosis europea

El linfocitoma borrelial y la acrodermatitis crónica atrófica se ven sobre todo en Europa, donde circulan Borrelia afzelii y Borrelia garinii. Una placa edematosa rojo-azulada que acaba atrofiándose en la parte distal de un miembro obliga a preguntar por garrapatas.

◆El baño caliente descubre el eritema marginado

Las lesiones son fugaces y pueden faltar en el momento de la exploración; se hacen más evidentes tras una ducha o un baño caliente. Los nódulos subcutáneos indoloros sobre prominencias óseas son el otro criterio mayor cutáneo de fiebre reumática.

◆Anillos más ictiosis adquirida: buscar un tumor

El eritema gyratum repens puede acompañarse de ictiosis adquirida y de queratodermia palmoplantar. Varios signos cutáneos de aparición reciente en un mismo adulto refuerzan la sospecha de neoplasia y justifican acelerar el estudio.

◆OspA: de la garrapata a la vacuna candidata

La lipoproteína OspA permite a la espiroqueta sobrevivir en el intestino de la garrapata. Es el antígeno de VLA15, candidata vacunal con seis serotipos de OspA: un ensayo de fase 2 publicado en 2026 describe una respuesta inmunitaria robusta a los refuerzos anuales, sin datos de protección clínica. Sigue en investigación.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXUna serie de 2024 encuentra un proceso asociado en la mitad de los casos y añade Helicobacter pylori

La obra reúne series publicadas hasta 2016, con asociaciones en el 33–72 % de los pacientes. Un análisis retrospectivo de 63 casos (edad media, 47,8 años) publicado en 2024 las identifica en el 52,3 %: infecciones en 16, neoplasias en 6, enfermedades reumáticas en 4 y fármacos en 4. Las infecciones más frecuentes fueron las micosis superficiales y la infección por Helicobacter pylori, que el trabajo propone como desencadenante no descrito hasta entonces. El tipo superficial (53 de 63) acumuló más brotes y mayor duración total que el profundo. Es un estudio unicéntrico y observacional: indica qué preguntar, no demuestra causalidad.

Fuente: Erduran F. Dermatol Pract Concept. 2024;14(1). PMID: 38364401.

Actualización DermRXLa forma de recurrencia anual y otros eritemas anulares raros amplían el diferencial

La obra plantea si el eritema anular centrífugo es entidad o patrón, sin detallar variantes. Desde 2021 se conoce mejor la forma de recurrencia anual: placas que vuelven en la misma época del año, sobre todo en verano y en las extremidades, en personas sanas, y que curan solas en días o semanas. Las revisiones recientes suman al diferencial el eritema anular eosinofílico, el eritema figurado neutrofílico, la dermatitis liquenoide anular de la juventud y el eritema arciforme migratorio palpable —difícil de separar del tipo profundo, del infiltrado de Jessner-Kanof y del lupus túmido—; una de ellas propone un algoritmo según la evolución temporal y el fenotipo clínico e histológico.

Fuente: Maurelli M, et al. Case Rep Dermatol. 2021;13(2):282-288. PMID: 34248533. Maurelli M, et al. Indian J Dermatol. 2022;67(3):313. PMID: 36386081. Boehner A, et al. J Dtsch Dermatol Ges. 2021;19(7):963-972. PMID: 34046996.

Actualización DermRXEn el caso refractario solo hay observaciones aisladas con fármacos dirigidos

El tratamiento que describe la obra —corticoides tópicos, análogos de la vitamina D, antihistamínicos y antimicrobianos empíricos— no se apoya en ensayos, y eso no ha cambiado. Lo nuevo son casos sueltos con moléculas dirigidas: en 2025 se comunicó un eritema anular centrífugo sin respuesta a los tratamientos habituales que mejoró con rapidez con upadacitinib, un inhibidor selectivo de JAK, y que sus autores presentan como un uso novedoso. Es un solo paciente, sin grupo de comparación: no justifica por sí mismo un inmunomodulador sistémico en una dermatosis benigna, y menos sin haber descartado antes infección y neoplasia.

Fuente: Romisher A, et al. Cureus. 2025;17(7):e88684. PMID: 40861773.

Actualización DermRXEritema migratorio solitario: siete días de doxiciclina no fueron inferiores a catorce

La obra cita doxiciclina, amoxicilina o cefuroxima sin precisar duración. Un ensayo esloveno aleatorizado y abierto en 300 adultos con eritema migratorio solitario comparó doxiciclina oral 100 mg dos veces al día durante 7 o 14 días: el fracaso a los 2 meses fue del 3 % frente al 2 %, dentro del margen de no inferioridad, sin nuevas manifestaciones de borreliosis. Se excluyó a embarazadas, mujeres en lactancia, inmunodeprimidos y pacientes con otras manifestaciones: el resultado solo vale para adultos con lesión única. La guía S2k alemana de borreliosis cutánea, actualizada en 2025, no introduce cambios sustanciales en diagnóstico ni tratamiento y recoge que la penicilina V oral es tan eficaz como doxiciclina y amoxicilina.

Fuente: Stupica D, et al. Lancet Infect Dis. 2023;23(3):371-379. PMID: 36209759. Hofmann H, et al. Ger Med Sci. 2025;23:Doc12. PMID: 41195426.

Actualización DermRXGuías posteriores a 2019: consenso español con la AEDV y guía conjunta IDSA/AAN/ACR

La obra describe el algoritmo serológico en dos pasos de los CDC y una profilaxis con criterios estadounidenses. La guía conjunta IDSA/AAN/ACR de 2020 revisa prevención, diagnóstico y tratamiento e incorpora las manifestaciones euroasiáticas, aunque se dirige a clínicos de Norteamérica. En España, el consenso de 2023 de la SEIMC, la AEDV y otras cuatro sociedades basa el diagnóstico en los antecedentes epidemiológicos, la clínica y, en las fases diseminada precoz y tardía, los hallazgos microbiológicos; advierte, además, de que algunas técnicas microbiológicas recientes generan confusión en lugar de ayudar. Según el ensayo de fase 2 de la candidata VLA15, publicado en 2026, sigue sin haber vacuna humana disponible.

Fuente: Oteo JA, et al. Enferm Infecc Microbiol Clin (Engl Ed). 2023;41(1):40-45. PMID: 36621247. Lantos PM, et al. Clin Infect Dis. 2021;72(1):e1-e48. PMID: 33417672. Wagner L, et al. Nat Commun. 2026;17(1). PMID: 42680745.

Actualización DermRXEritema marginado y gyratum repens: dos signos menos específicos de lo que se enseñaba

La obra presenta el eritema marginado como signo de fiebre reumática y cifra en el 70–80 % los casos paraneoplásicos de gyratum repens. Ambos piden matiz. El marginado aparece también como pródromo de algunas crisis de angioedema hereditario por déficit de inhibidor de C1, dato útil ante un paciente sin fiebre ni carditis; además, los criterios de Jones se revisaron en 2015 para definir poblaciones de alto riesgo y aceptar la carditis subclínica detectada por ecocardiografía Doppler. En el gyratum repens, la revisión sistemática de 2014 que la obra ya cita halló neoplasia en el 70 % de los casos genuinos, un 30 % sin tumor —algunos ligados a fármacos— y 29 erupciones que solo lo imitaban.

Fuente: Gewitz MH, et al. Circulation. 2015;131(20):1806-1818. PMID: 25908771. Manning ME. Dermatol Ther (Heidelb). 2021;11(5):1829-1838. PMID: 34460082. Kajdácsi E, et al. Clin Rev Allergy Immunol. 2021;60(3):383-395. PMID: 33606193. Rongioletti F, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2014;28(1):112-115. PMID: 22830929.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Ahn y Huang. Capítulo 46, «Eritema anular centrífugo y otros eritemas figurados». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Erduran F. Evaluation of Clinicopathological Features and Associated Conditions in Erythema Annulare Centrifugum: A Retrospective Observational Analysis of 63 Patients. Dermatol Pract Concept. 2024;14(1). doi:10.5826/dpc.1401a39. PMID: 38364401.
  2. Maurelli M, Gisondi P, Colato C, Girolomoni G. Annually Recurring Erythema Annulare Centrifugum: A New Case Series with Review of the Literature. Case Rep Dermatol. 2021;13(2):282-288. PMID: 34248533.
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