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Paquioniquia congénita y síndrome uña-rótula: la uña da el diagnóstico; el dolor plantar, el riñón y el ojo marcan el seguimiento

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Lectura clínica · Pelo, uñas y displasias ectodérmicas

Paquioniquia congénita y síndrome uña-rótula: la uña da el diagnóstico; el dolor plantar, el riñón y el ojo marcan el seguimiento

Sobre las fichas «Pachyonychia Congenita» y «Nail-Patella Syndrome» (capítulo 10, Disorders of Hair and Nails) · Joel L. Spitz, 2004

Dos distrofias ungueales presentes desde los primeros meses que se toman por una onicomicosis y esconden problemas muy distintos. En la paquioniquia congénita, la uña gruesa anuncia una queratodermia plantar cuyo dolor condiciona la vida; en el síndrome uña-rótula, una lúnula triangular señala una nefropatía y un glaucoma que hay que buscar de por vida. Esta lectura actualiza la clasificación por gen de la primera, el cribado de la segunda y los tratamientos disponibles y en estudio.

Clasificación por gen de queratinaDolor plantar neuropáticoLúnula triangularCribado renal y ocularToxina botulínica y erlotinib

Obra de referencia: Joel L. Spitz, Genodermatoses: A Clinical Guide to Genetic Skin Disorders, 2.ª ed. (Lippincott Williams & Wilkins, 2004). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 13 min de lectura.

Decisiones esenciales

En 20 segundos

  • La paquioniquia congénita se debe a variantes dominantes en una de cinco queratinas (KRT6A, KRT6B, KRT6C, KRT16, KRT17) y hoy se nombra por el gen. La tríada de uñas de los pies engrosadas, queratodermia plantar y dolor plantar está presente en el 97 % a los 10 años.
  • El dolor plantar es lo que más limita y tiene un componente neuropático en seis de cada diez pacientes. Lo demás depende del gen: leucoqueratosis oral y ronquera con KRT6A, quistes y dientes natales con KRT17.
  • No hay tratamiento autorizado: desbridamiento, calzado y control del sudor son la base. La toxina botulínica plantar, las estatinas en KRT6A y erlotinib se usan fuera de ficha técnica, y el ensayo de fase III con rapamicina tópica concluyó en 2023 sin producto aprobado.
  • El síndrome uña-rótula (LMX1B, dominante) se reconoce por uñas hipoplásicas con lúnula triangular, sobre todo en el pulgar, ausencia de pliegues sobre las articulaciones interfalángicas distales, rótulas pequeñas o ausentes, displasia del codo y cuernos ilíacos.
  • Su pronóstico depende del riñón y del ojo: hay nefropatía en hasta el 40 %, con insuficiencia renal terminal en un 5 a 10 %, y glaucoma. La presión arterial, la proteinuria y la presión intraocular se controlan de forma periódica desde la infancia.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

De dos tipos clínicos a cinco genes

La división en tipo 1 y tipo 2 no resistió el contraste con el genotipo: la mayoría de los pacientes mezclaba rasgos de ambos. El registro internacional, con datos de 815 personas con variante confirmada en 2020, permitió sustituirla por una clasificación basada en la queratina alterada, a la que se añadió KRT6C. KRT6A explica en torno a la mitad de los casos. La nomenclatura de 2025 la integra entre los trastornos de la diferenciación epidérmica palmoplantar, también con el gen por delante.

2

Cada signo tiene su edad

En 101 niños con diagnóstico genético, las uñas de los pies estaban alteradas al nacer en el 48 %, las de las manos en el 41 % y la queratodermia plantar solo en el 7 %; a los 5 años las cifras eran del 81, el 74 y el 75 %. Pese a ello, el diagnóstico correcto se hizo en el primer año en uno de cada cuatro. Las formas por KRT6B, KRT6C y KRT16 empiezan más tarde y con menos uñas afectas, de modo que unas uñas normales en el lactante no cierran la cuestión.

3

El dolor no es solo cuestión de callo

En 35 pacientes genotipados, un cuestionario validado identificó dolor neuropático en el 62 % y más de la mitad tenía alterado el umbral de dolor a la presión; muy pocos recibían analgésicos adecuados para ese tipo de dolor. En una evaluación prospectiva de 57 pacientes, la mitad necesitaba algún apoyo para caminar. El plan terapéutico tiene que incluir, junto al desbridamiento, la valoración y el tratamiento del dolor como problema propio.

4

El gen anticipa lo que vendrá

KRT6A se asocia a leucoqueratosis oral, ronquera, inicio más precoz, más uñas afectas y uso de ayudas para caminar; en lactantes puede dar dificultades de alimentación y afectación laríngea. KRT17 se asocia a quistes pilosebáceos y dientes natales, y a rasgos de hidradenitis supurativa. En KRT16 pesa la variante concreta: p.Leu132Pro adelanta el inicio y afecta a más uñas, mientras que p.Asn125Ser y p.Arg127Cys dan cuadros más leves. KRT6C produce queratodermia focal con uñas casi normales.

5

Queratinas de estrés, EGFR y mTOR

Las queratinas 6, 16 y 17 se inducen con la carga, la herida y la inflamación. En la piel lesional están sobreexpresados los ligandos del receptor del factor de crecimiento epidérmico, el propio receptor y el canal TRPV3, con activación de las vías ERK y mTOR. De ahí proceden las estrategias ensayadas: rapamicina y estatinas, que reducen la expresión de KRT6A en queratinocitos, y erlotinib, que bloquea el receptor. Ninguna corrige el defecto del filamento.

6

LMX1B dibuja el lado dorsal de la extremidad

LMX1B es un factor de transcripción con homeodominio LIM que establece el patrón dorsoventral del miembro: uñas, rótulas y codos son estructuras dorsales, y por eso se afectan juntas. El mismo factor se expresa en el podocito y regula las cadenas alfa 3 y alfa 4 del colágeno IV de la membrana basal glomerular, y participa en el desarrollo del segmento anterior del ojo. El mecanismo es la haploinsuficiencia, confirmada por familias con deleción completa del gen.

7

El riñón decide el pronóstico del síndrome uña-rótula

Hasta el 40 % de los pacientes tiene afectación renal. La mayoría solo muestra una pérdida de filtrado más rápida que la esperada por la edad y una proteinuria que no progresa; entre un 5 y un 10 % desarrolla proteinuria nefrótica en la infancia o la juventud y llega a la insuficiencia renal terminal. El riesgo es mayor con variantes en el homeodominio y con antecedentes familiares de nefropatía. Algunas variantes causan glomeruloesclerosis sin uñas ni rótulas alteradas.

8

Más allá de uñas y huesos

A la tétrada clásica (uñas, rótulas, codos y cuernos ilíacos) se han añadido el glaucoma, incluido el de presión normal, la hipoacusia neurosensorial y síntomas neurológicos y vasomotores, con una percepción del dolor disminuida que encaja con el papel de LMX1B en la médula dorsal. Cerca del 95 % de los pacientes tiene variantes en la región codificante; el resto se explica por alteraciones de las regiones reguladoras, que pueden dar formas incompletas.

Repaso organizado

Enfermedad por enfermedad: clínica, genotipo, seguimiento y tratamiento

Primero las dos enfermedades lado a lado; después la paquioniquia según el gen, el seguimiento del síndrome uña-rótula por órgano y el tratamiento de la paquioniquia por escalones.

Las dos enfermedades

Paquioniquia congénita

KRT6A, KRT6B, KRT6C, KRT16, KRT17 · dominante
Inicio
Uñas alteradas desde el nacimiento en menos de la mitad; a los 5 años, tres de cada cuatro niños tienen uñas y queratodermia plantar. Hay formas de inicio tardío.
Uñas
La hiperqueratosis del lecho levanta una lámina dura, de tono amarillo pardo y muy curvada en sentido transversal, que solo se rebaja con fresa o alicates. El número de uñas afectas varía con el gen.
Planta
Queratodermia focal en zonas de carga, con ampollas bajo el callo y dolor que limita la marcha. La palma se afecta en el 60 %.
Otros signos cutáneos
Hiperhidrosis en el 79 %, queratosis folicular, sobre todo en codos y rodillas, en el 65 % y quistes en el 35 % de una serie prospectiva de 57 pacientes.
Boca y vía aérea
Leucoqueratosis oral benigna en el 75 % y ronquera o afectación laríngea en el 16 % de esa misma serie.
Diagnóstico
Estudio genético de las cinco queratinas, por panel o a través del registro internacional (IPCRR).
Curso
Persistente, sin acortar la vida salvo por la rara obstrucción laríngea del lactante.

Síndrome uña-rótula

LMX1B (9q33.3) · autosómica dominante
Frecuencia
En torno a 1 por 50.000, con gran variabilidad dentro de una misma familia.
Uñas
Pequeñas, hendidas o ausentes, con lúnula triangular. La afectación es máxima en el pulgar y decrece hacia el meñique; las de los pies se afectan mucho menos.
Dedos
Ausencia de pliegues cutáneos sobre las articulaciones interfalángicas distales.
Rodilla
Rótulas pequeñas, irregulares o ausentes, con luxación recurrente; casi la mitad de los pacientes de una encuesta neerlandesa refería inestabilidad rotuliana.
Codo
Displasia de la cabeza del radio, con limitación de la extensión y de la pronosupinación.
Pelvis
Cuernos ilíacos posteriores bilaterales en la radiografía: no dan síntomas y son patognomónicos.
Diagnóstico
Clínico y radiológico, confirmado con la secuenciación de LMX1B y el estudio de deleciones. En una serie de 55 familias, el 9 % no tenía alteración identificable del gen.

La paquioniquia según el gen

KRT6A

La más frecuente
Rasgos
Inicio más precoz y más uñas afectas, leucoqueratosis oral, ronquera, queratosis folicular y mayor uso de ayudas para caminar.
Lactante
Dolor al mamar, estridor y fallo de medro: en una serie de nueve niños con afectación mucosa sintomática, siete tenían afectación laríngea y uno falleció a los 4 años por obstrucción aguda.

KRT16

Predominio palmoplantar
Rasgos
Queratodermia plantar muy dolorosa y afectación palmar más frecuente; las uñas pueden ser poco llamativas.
Variantes
p.Leu132Pro, más grave y precoz; p.Asn125Ser y p.Arg127Cys, más leves y tardías.

KRT17

Quistes y dientes natales
Rasgos
Esteatocistomas y quistes pilosebáceos desde la pubertad; los dientes natales solo se registraron con este gen en la serie pediátrica.
Asociación
Rasgos de hidradenitis supurativa en el 26 % de 278 pacientes del registro que respondieron a una encuesta, con KRT17 como gen más frecuente entre ellos.

KRT6B y KRT6C

Inicio tardío y uñas poco afectas
KRT6B
Uñas y queratodermia de aparición más tardía y menos constante.
KRT6C
Queratodermia plantar focal con cambios ungueales mínimos o ausentes: se diagnostica como queratodermia focal hereditaria si no se estudia el gen.

Seguimiento del síndrome uña-rótula

Riñón

Presión arterial y orina, de por vida
Qué
Proteinuria, a veces con hematuria. En una cohorte de 106 pacientes había proteinuria en el 21 % y microalbuminuria en el 22 % de quienes no la tenían.
Conducta
Presión arterial y cociente albúmina/creatinina en orina al diagnóstico y de forma periódica, al menos anual. Derivación a nefrología ante proteinuria o hipertensión.
Tratamiento
Bloqueo del sistema renina-angiotensina y evitación de nefrotóxicos; trasplante en la insuficiencia renal terminal.

Ojo y oído

Tonometría periódica
Qué
Hipertensión ocular y glaucoma de ángulo abierto, también con presión normal; hiperpigmentación del margen pupilar del iris (signo de Lester); hipoacusia neurosensorial.
Conducta
Revisión oftalmológica con medida de la presión intraocular y examen de la papila de forma periódica desde la infancia; audiometría si hay sospecha.

Aparato locomotor

Traumatología y rehabilitación
Qué
Dolor e inestabilidad de rodilla, limitación del codo, pie equinovaro y escoliosis en algunos pacientes.
Conducta
Fisioterapia y adaptación de la actividad; cirugía de realineación en casos seleccionados, con mejoría del dolor en el 87 % de las rodillas operadas de la encuesta neerlandesa. Los antiinflamatorios no esteroideos se evitan si hay nefropatía.

Tratamiento de la paquioniquia por escalones

Cuidado mecánico y calzado

Base del tratamiento
Cómo
Reducción regular del callo con bisturí, lima o fresa tras el remojo, por el paciente o en podología; plantillas de descarga, calcetines que absorban el sudor y ayudas para caminar.
Evidencia
En una encuesta de 120 pacientes de 20 países, las medidas mecánicas fueron las mejor valoradas para todas las manifestaciones salvo los quistes; los tratamientos médicos convencionales se consideraron poco o nada eficaces.

Uñas, quistes e infecciones

Procedimientos
Uñas
Limado o fresado periódico de la lámina. En uñas muy sintomáticas, avulsión con extirpación de la matriz y del lecho.
Quistes
Incisión y drenaje o exéresis; la cirugía fue lo mejor valorado por los pacientes.
Infección
Tratamiento precoz de la paroniquia y de las ampollas sobreinfectadas.

Sudor y toxina botulínica

Fuera de ficha técnica
Razonamiento
El sudor macera el callo y favorece las ampollas que duelen.
Resultados
En 14 pacientes (8 con paquioniquia y 6 con epidermólisis ampollosa simple), 13 refirieron menos ampollas y dolor, con un efecto medio de 3 meses. Un protocolo posterior empleó de 200 a 400 U de onabotulinumtoxina A bajo bloqueo nervioso, a intervalos menores de 100 días.
En España
Dos casos con respuesta en una semana y duración media de seis meses.

Sistémicos

Fuera de ficha técnica
Retinoides orales
Adelgazan la queratodermia y ayudan a un subgrupo pequeño; en algunos pacientes la piel más fina resulta más sensible.
Estatinas
Casos con mejoría del callo y del dolor con rosuvastatina o simvastatina en portadores de KRT6A; seis adultos con KRT16 o KRT17 no mejoraron tras al menos seis meses.
Erlotinib
Reducción rápida y mantenida del dolor en tres pacientes tratados de 6 a 8 meses; fisuras y erupción acneiforme como límite de dosis en otros dos.
Sirolimus oral
Mejoró a tres pacientes, que lo abandonaron por efectos adversos.

En investigación

Sin autorización
Rapamicina tópica
El ensayo de fase III VAPAUS, con gel anhidro al 3,9 % frente a vehículo en 87 participantes durante 6 meses, concluyó en 2023. A octubre de 2026 el registro no muestra resultados y no hay producto autorizado.
Antagonista de TRPV3
KM-001 en crema al 1 %: ensayo de fase Ib completado con 18 participantes.
ARN de interferencia
TD101, dirigido a una variante de KRT6A: regresión del callo en el pie tratado del único paciente del ensayo de fase Ib.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cinco comparaciones para no tratar como hongos una distrofia ungueal hereditaria ni confundir entre sí las genodermatosis que engrosan o adelgazan la uña.

Paquioniquia congénita frente a onicomicosis

Edad
Uñas gruesas desde la lactancia o la primera infancia; la onicomicosis es excepcional a esa edad.
Patrón
Varias uñas de forma simétrica, con queratodermia y dolor plantar.
Micología
Negativa, o positiva por colonización sin respuesta al antifúngico.
Conducta
Tras un ciclo de antifúngico sin efecto en un niño con callos dolorosos, pedir el estudio de queratinas en lugar de repetir el tratamiento.

Paquioniquia congénita frente a síndrome uña-rótula

Uña
Gruesa y elevada frente a pequeña, hendida o ausente, con lúnula triangular.
Qué uñas
Pies y manos frente a predominio del pulgar con pies respetados.
Dolor
Plantar frente a dolor de rodillas y codos.
Órganos
Boca, quistes y laringe frente a riñón, ojo y oído.

Paquioniquia frente a epidermólisis ampollosa simple localizada

Lo común
Ampollas plantares que empeoran con el calor y la marcha, en familias con herencia dominante.
Lo que las separa
Callo grueso y uñas engrosadas en la paquioniquia; ampollas sobre piel fina y uñas normales en la epidermólisis.
Gen
Queratinas 6, 16 y 17 frente a queratinas 5 y 14.

Paquioniquia frente a disqueratosis congénita y otras displasias

Disqueratosis congénita
Uñas atróficas, pigmentación reticulada y leucoplasia oral premaligna, con riesgo de fallo medular. La leucoqueratosis de la paquioniquia es benigna.
Síndrome de Clouston
Uñas gruesas con alopecia y queratodermia; gen GJB6.
Displasia ungueal por FZD6
Recesiva y limitada a las uñas, sin dolor plantar.

Síndrome uña-rótula frente a distrofias ungueales adquiridas

Tiempo
Presente desde el nacimiento y estable, frente al inicio adquirido del liquen plano o del traumatismo.
Distribución
Simétrica, con gradiente desde el pulgar, frente a uñas salteadas.
Comprobación
Palpar las rótulas, extender los codos y mirar los pliegues de los dedos; una radiografía de pelvis confirma los cuernos ilíacos.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y fichas técnicas vigentes. No sustituyen al juicio clínico ni a la valoración en una unidad de referencia.

Si un lactante de 5 meses tiene las veinte uñas engrosadas, llanto ronco y placas blancas en la lengua tratadas dos veces como muguet

Sospecharía una paquioniquia congénita por KRT6A y pediría el estudio genético. Retiraría los antifúngicos, preguntaría por dolor al mamar y estridor, daría pautas sencillas de alimentación y remitiría a otorrinolaringología si hay signos de vía aérea.

Si una niña de 7 años con uñas de los pies gruesas camina de puntillas por callos dolorosos y su padre tiene los pies igual

Haría el diagnóstico clínico de paquioniquia congénita, confirmaría el gen y la remitiría a podología para desbridamiento periódico y plantillas. Informaría al colegio de la limitación para estar de pie y registraría el dolor con una escala en cada visita.

Si un adulto con paquioniquia por KRT6A no puede mantener un trabajo de pie pese a un buen cuidado mecánico

Valoraría el dolor como neuropático y ajustaría la analgesia. Propondría toxina botulínica plantar bajo bloqueo nervioso y, como alternativas fuera de ficha técnica, una estatina o la derivación a una unidad de referencia para erlotinib.

Si una adolescente con paquioniquia por KRT17 presenta nódulos dolorosos y supurativos recurrentes en axilas e ingles

No los atribuiría sin más a quistes infectados. Buscaría túneles y cicatrices de hidradenitis supurativa, la trataría como tal y reservaría la exéresis para los quistes aislados que molestan.

Si un niño de 8 años, remitido porque no extiende del todo los codos, tiene las uñas de los pulgares pequeñas y hendidas, con lúnula triangular

Pensaría en un síndrome uña-rótula. Palparía las rótulas, miraría los pliegues interfalángicos distales, pediría radiografías de rodillas y pelvis y LMX1B, y solicitaría presión arterial, cociente albúmina/creatinina en orina y revisión oftalmológica.

Si una mujer de 28 años con síndrome uña-rótula planifica un embarazo

Ofrecería consejo genético, con un riesgo del 50 % para cada hijo y expresión imprevisible. Pediría presión arterial y proteinuria antes de la gestación y coordinaría con obstetricia y nefrología un control estrecho de ambas durante el embarazo.

Si un varón de 40 años con síndrome uña-rótula toma antiinflamatorios a diario por las rodillas y nunca se ha hecho un análisis de orina

Pediría creatinina, cociente albúmina/creatinina y presión arterial, y cambiaría los antiinflamatorios por otra analgesia hasta conocer la función renal. Lo remitiría a oftalmología, porque el glaucoma tampoco avisa.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆El pulgar manda

En el síndrome uña-rótula la distrofia es máxima en el pulgar, disminuye hacia el meñique y, dentro de cada uña, es mayor en el lado cubital. Un pulgar con media uña y un meñique normal no es un traumatismo.

◆Dedos sin pliegues

La piel lisa, sin pliegues, sobre las articulaciones interfalángicas distales es un signo discreto y muy útil cuando la lúnula triangular solo se ve en los pulgares, como en una niña con proteinuria persistente a la que la biopsia renal no había dado diagnóstico.

◆Leucoqueratosis no es leucoplasia

Las placas blancas de la lengua y la mucosa yugal de la paquioniquia no son premalignas ni candidiásicas. Reconocerlas evita antifúngicos repetidos, biopsias y el susto de una leucoplasia en un niño.

◆El primer bocado

En lactantes con variantes de KRT6A, el dolor al empezar a comer puede no deberse a las placas orales. Tetinas blandas de orificio amplio, fórmulas espesadas o jeringa resuelven la mayoría de los casos sin sonda.

◆Cerumen y quistes

La producción abundante de cerumen es una queja propia de la paquioniquia y se correlacionó con los quistes en el registro internacional. Preguntarla en la anamnesis da confianza al paciente.

◆Estatina solo con el gen en la mano

La respuesta a las estatinas se ha comunicado en portadores de KRT6A, coherente con su efecto sobre el promotor de ese gen. Con KRT16 o KRT17 no se observó beneficio: conocer el genotipo evita meses de un tratamiento inútil.

◆Padres sanos, riesgo no nulo

Se ha documentado mosaicismo germinal paterno en la paquioniquia congénita. Tras un primer hijo afecto de padres sin signos, el riesgo de recurrencia es bajo, pero no puede darse por inexistente.

◆Glomeruloesclerosis familiar sin uñas

Algunas variantes de LMX1B, como las del residuo R246, causan nefropatía aislada. Ante una glomeruloesclerosis focal familiar conviene mirar los pulgares y las rodillas de los parientes.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2004) y octubre de 2026.

Actualización DermRXDe dos tipos a cinco genes

La obra describía un tipo 1 (queratinas 16 y 6a) y un tipo 2 (queratinas 17 y 6b). En 2009 se añadió KRT6C y, con los datos del registro internacional, se propuso nombrar la enfermedad por el gen. La cohorte de 815 pacientes publicada en 2020 fijó las correlaciones entre genotipo y fenotipo, afinadas después por variante.

Fuente: McLean WH, et al. J Invest Dermatol. 2011;131(5):1015-7. PMID: 21430705. Eliason MJ, et al. J Am Acad Dermatol. 2012;67(4):680-6. PMID: 22264670. Wilson NJ, et al. J Invest Dermatol. 2010;130(2):425-9. PMID: 19609311. Samuelov L, et al. Br J Dermatol. 2020;182(3):738-746. PMID: 31823354. Samuelov L, et al. Clin Exp Dermatol. 2021;46(5):867-873. PMID: 33486795.

Actualización DermRXHistoria natural, vía aérea e hidradenitis

En 2004 se sabía que podía empezar al nacer o más tarde. Hoy hay cifras por edad en 101 niños, se ha descrito la afectación mucosa sintomática del lactante con KRT6A, incluida una muerte por obstrucción laríngea, y se ha asociado la hidradenitis supurativa, sobre todo con KRT17.

Fuente: Shah S, et al. JAMA Dermatol. 2014;150(2):146-53. PMID: 24132595. Goldberg I, et al. Br J Dermatol. 2020;182(3):708-713. PMID: 31777952. Pavlovsky M, et al. Br J Dermatol. 2022;187(3):392-400. PMID: 35606927.

Actualización DermRXEl dolor, medido

La obra mencionaba el dolor entre otros signos. Los estudios posteriores lo sitúan como el factor que más pesa en la calidad de vida, con un componente neuropático en el 62 % de 35 pacientes y necesidad de ayudas para caminar en la mitad de una serie prospectiva.

Fuente: Wallis T, et al. Clin Exp Dermatol. 2016;41(1):26-33. PMID: 26358843. Leachman SA, et al. J Investig Dermatol Symp Proc. 2005;10(1):3-17. PMID: 16250204. McCarthy RL, et al. Clin Exp Dermatol. 2024;49(12):1510-1517. PMID: 38805703.

Actualización DermRXTratamientos ensayados fuera de ficha técnica

Frente al limado, la urea y la avulsión de 2004, se han comunicado la toxina botulínica plantar (mejoría en 13 de 14 pacientes), las estatinas, útiles en KRT6A y no en KRT16 ni KRT17, la rapamicina oral, abandonada por efectos adversos, y erlotinib, con alivio mantenido del dolor en tres pacientes.

Fuente: Swartling C, et al. Br J Dermatol. 2010;163(5):1072-6. PMID: 20618323. Koren A, et al. Br J Dermatol. 2020;182(3):671-677. PMID: 31127950. González-Ramos J, et al. Dermatol Ther. 2015;29(1):32-6. PMID: 26445325. Zhao Y, et al. J Invest Dermatol. 2011;131(5):1045-52. PMID: 21390048. Itamoto S, et al. J Dermatol. 2025;52(10):1608-1611. PMID: 41100406. Hickerson RP, et al. J Dermatol Sci. 2009;56(2):82-8. PMID: 19699613. Basset J, et al. J Invest Dermatol. 2023;143(2):294-304.e8. PMID: 36116508.

Actualización DermRXARN de interferencia y rapamicina tópica: sin producto autorizado

El primer ARN de interferencia aplicado a piel humana se probó en un paciente con paquioniquia en 2009. La rapamicina tópica llegó a un ensayo de fase III (VAPAUS, NCT05180708), concluido en 2023 con 87 participantes; a octubre de 2026 el registro no recoge resultados. Un antagonista tópico de TRPV3 ha completado la fase Ib.

Fuente: Leachman SA, et al. Mol Ther. 2009;18(2):442-6. PMID: 19935778. ClinicalTrials.gov, NCT05180708. Registro del ensayo VAPAUS. ClinicalTrials.gov, NCT05956314. Registro del ensayo de KM-001.

Actualización DermRXLMX1B: del locus al mecanismo

La obra sugería que la vecindad de LMX1B con un gen de colágeno podía explicar la nefropatía. Hoy se sabe que LMX1B regula de forma directa las cadenas alfa 3 y alfa 4 del colágeno IV glomerular, que la enfermedad se debe a haploinsuficiencia y que parte de los casos sin variante codificante se explica por alteraciones reguladoras. El gen se sitúa en 9q33.3.

Fuente: Dreyer SD, et al. Nat Genet. 1998;19(1):47-50. PMID: 9590287. Morello R, et al. Nat Genet. 2001;27(2):205-8. PMID: 11175791. Bongers EM, et al. Eur J Hum Genet. 2008;16(10):1240-4. PMID: 18414507. Ghoumid J, et al. Eur J Hum Genet. 2015;24(1):44-50. PMID: 25898926. Brunelle P, et al. Eur J Hum Genet. 2026;34(5):597-602. PMID: 41776344.

Actualización DermRXRiñón, ojo y oído, con cifras

La obra consideraba la enfermedad renal rara vez mortal. Las series posteriores la sitúan en hasta el 40 % de los pacientes, con insuficiencia terminal en un 5 a 10 %, a veces en la adolescencia, y describen glaucoma de presión normal, hipoacusia neurosensorial y nefropatía aislada por variantes de LMX1B.

Fuente: Lemley KV. Pediatr Nephrol. 2008;24(12):2345-54. PMID: 18535845. Bongers EM, et al. Eur J Hum Genet. 2005;13(8):935-46. PMID: 15928687. Harita Y, et al. Eur J Hum Genet. 2020;28(10):1414-1421. PMID: 32457516. Boyer O, et al. J Am Soc Nephrol. 2013;24(8):1216-22. PMID: 23687361. Tigchelaar S, et al. Orthop Traumatol Surg Res. 2015;101(8):959-62. PMID: 26596417.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Joel L. Spitz. Pachyonychia Congenita; Nail-Patella Syndrome (capítulo 10, Disorders of Hair and Nails; perlas clínicas de David Whiting, Bernice Krafchik, Richard Scher, Kurt Hirschhorn y Judith Willner). En: Spitz JL. Genodermatoses: A Clinical Guide to Genetic Skin Disorders. 2.ª ed. Filadelfia: Lippincott Williams & Wilkins; 2004.

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

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