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Tuberculosis cutánea y micobacterias atípicas: leer la inmunidad del huésped en la lesión y confirmar con cultivo antes de tratar

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Lectura clínica · Micobacteriosis cutáneas

Tuberculosis cutánea y micobacterias atípicas: leer la inmunidad del huésped en la lesión y confirmar con cultivo antes de tratar

Sobre el capítulo 157, «Tuberculosis e infecciones por micobacterias atípicas» (Sethi) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019

La tuberculosis cutánea es rara en consulta, pero se disfraza de lupus discoide, sarcoidosis, hidradenitis o verruga, y su retraso cuesta cartílago, cicatrices y, a veces, un carcinoma. Las micobacterias ambientales, más frecuentes en la piel, llegan por acuarios, pedicuras y procedimientos estéticos. Esta lectura ordena las formas por vía de entrada e inmunidad, explica qué muestra pedir y cómo interpretar IGRA y PCR, y actualiza el tratamiento a octubre de 2026.

Vía e inmunidadBiopsia con cultivoIGRA y PCRPautas multifármacoMicobacterias ambientales

Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 19 min de lectura.

Ideas esenciales

En 20 segundos

  • La forma clínica refleja dos variables: cómo llegó la micobacteria (inoculación externa, contigüidad, vía linfática o hematógena) y cuánta inmunidad celular tiene el huésped. Las formas con buena inmunidad son paucibacilares y las de inmunidad pobre, multibacilares.
  • El lupus vulgar y el escrofuloderma son las dos formas más frecuentes. El primero se reconoce por la placa blanda pardo-rojiza de cabeza y cuello con nódulos en «jalea de manzana» a la diascopia; el segundo, por el absceso frío que fistuliza sobre un ganglio o un hueso.
  • El diagnóstico exige biopsia con fragmento en fresco para cultivo además de la histología. En las formas paucibacilares la tinción y la PCR fallan a menudo, de modo que una prueba negativa no descarta la enfermedad y un IGRA positivo no la confirma.
  • Toda tuberculosis cutánea obliga a buscar foco interno (radiografía de tórax, ganglios, hueso), a solicitar serología del VIH y a notificar y coordinar el caso con la unidad de tuberculosis y salud pública. Se trata con la pauta multifármaco estándar, nunca en monoterapia.
  • Las micobacterias no tuberculosas se adquieren del agua o el suelo, no se transmiten entre personas y causan más infección cutánea que M. tuberculosis. Solo M. marinum y M. ulcerans dan un cuadro reconocible; las demás exigen cultivo y antibiograma.
  • Las micobacterias de crecimiento rápido (M. fortuitum, M. chelonae, M. abscessus) son la causa típica de nódulos y abscesos tras cirugía, inyecciones estéticas o pedicuras: la pista está en el antecedente, no en la morfología.
Lo que merece la pena retener

Claves de la lectura

1

La pregunta inicial es si el paciente estaba sensibilizado cuando entró la micobacteria

La inoculación en un huésped sin contacto previo produce un chancro multibacilar con adenopatía regional unilateral, típico de niños, con tuberculina negativa al principio que se positiviza después. La misma inoculación en alguien ya inmune genera una placa verrugosa paucibacilar en manos o piernas, sin apenas ganglios: la tuberculosis verrugosa. La diseminación endógena sigue la misma lógica: lupus vulgar y escrofuloderma en huéspedes con inmunidad conservada; tuberculosis miliar cutánea, orificial o gomas en inmunodeprimidos, lactantes o pacientes con sida. Saber en qué lado del espectro está la lesión anticipa cuántos bacilos esperar y qué rendimiento tendrá cada prueba.

2

La piel puede ser la ventana de una tuberculosis interna que nadie ha diagnosticado

Según una revisión reciente, alrededor de un tercio de las tuberculosis cutáneas se acompaña de afectación sistémica. En el lupus vulgar, la obra recoge linfadenitis tuberculosa asociada en el 40 % y tuberculosis pulmonar u osteoarticular activa en el 10–20 %. El escrofuloderma es, por definición, la expresión cutánea de un ganglio, un hueso o un epidídimo infectado, y la úlcera orificial dolorosa de lengua, ano o vulva anuncia una tuberculosis visceral avanzada con mal pronóstico. Por eso el dermatólogo no cierra el caso con la biopsia: pide radiografía de tórax, explora cadenas ganglionares y deriva para estudio de extensión.

3

El cultivo confirma; la histología orienta; la PCR ayuda sobre todo cuando hay muchos bacilos

El tubérculo con células epitelioides, células gigantes de Langhans y necrosis caseosa es característico, pero lo imitan las micosis profundas, la sífilis, la lepra y la sarcoidosis, y en lesiones antiguas de lupus vulgar puede ser indistinguible del granuloma sarcoideo. En la serie que cita el capítulo, la PCR alcanzó sensibilidad y especificidad completas en formas multibacilares, pero solo el 55 % en paucibacilares. Además, se ha detectado ADN micobacteriano en lesiones de sarcoidosis. La regla práctica es remitir siempre tejido en fresco para cultivo y antibiograma, y leer la PCR en el contexto clínico.

4

IGRA y tuberculina demuestran sensibilización, no enfermedad activa en la piel

La tuberculina mide hipersensibilidad retardada y alcanza su máximo a las 48 horas; la sensibilización aparece entre 2 y 10 semanas después de la infección. El IGRA cuantifica el interferón γ que liberan los linfocitos T tras incubar la sangre con péptidos de dos proteínas de M. tuberculosis, ESAT-6 y CFP-10. Ninguna de las dos distingue infección latente de enfermedad. El IGRA puede ser negativo en la tuberculosis activa temprana e indeterminado en inmunodeprimidos y niños pequeños. En la tuberculosis cutánea paucibacilar, una reactividad intensa apoya el diagnóstico; su ausencia, en cambio, hace pensar en anergia o en otra causa.

5

La monoterapia con isoniazida que todavía recoge la obra ya no es una opción

El capítulo todavía admite tratar la tuberculosis verrugosa y el lupus vulgar localizado sin foco interno con isoniazida sola durante meses. Las revisiones dermatológicas posteriores no contemplan esa opción: todas las formas cutáneas, incluidas las tuberculides, se tratan con la pauta estándar de seis meses y cuatro fármacos en la fase inicial, dirigida por la unidad de tuberculosis. Dos ideas del texto siguen siendo útiles: mantener el tratamiento hasta bastante después de la involución clínica, porque se han hallado bacilos viables en lesiones aparentemente curadas, y asociar cirugía en el escrofuloderma o en lesiones pequeñas, siempre con tuberculostáticos simultáneos.

6

Las tuberculides son reacciones a distancia: casi nunca hay bacilos, pero se busca el foco

El liquen escrofuloso, con pápulas liquenoides perifoliculares agrupadas en el tronco de niños y adolescentes, y la tuberculide papulonecrótica, con pápulas simétricas que se necrosan en zonas extensoras y dejan cicatrices deprimidas, se asocian con frecuencia a tuberculosis activa en ganglios, hueso, pleura o pulmón. Los bacilos casi nunca se ven ni se cultivan, aunque la PCR detecta ADN en alrededor de la mitad de las tuberculides papulonecróticas. La tuberculina suele ser intensamente positiva y las lesiones responden en semanas al tratamiento antituberculoso. El eritema indurado de Bazin es una tuberculide facultativa, con otras causas posibles.

7

Ante una micobacteria ambiental, la exposición orienta y el antibiograma decide

La histología no permite distinguir especies y la respuesta a los antituberculosos clásicos es irregular, de modo que el tratamiento se elige por especie y sensibilidad. La exposición a peces o acuarios sugiere M. marinum; una herida punzante, una cirugía, una inyección estética o un baño de pies en un salón sugieren micobacterias de crecimiento rápido; la inmunodepresión o la hemodiálisis amplían el espectro y aumentan la diseminación. Conviene advertir al laboratorio de la sospecha, porque estas especies requieren condiciones de cultivo específicas y un laboratorio con experiencia.

Repaso organizado

Forma por forma: vía de llegada, carga bacilar y qué prueba rinde

Se agrupan por mecanismo de llegada de la micobacteria y estado inmunitario, porque eso predice la clínica, el rendimiento diagnóstico y dónde buscar el foco.

Inoculación externa

Chancro tuberculoso

Huésped no sensibilizado · multibacilar
Pista
Pápula o erosión indolora que no cura y se ulcera con bordes socavados, en cara, manos o piernas de un niño, con adenopatía regional unilateral semanas después.
Prueba
Bacilos ácido-alcohol resistentes visibles al principio en úlcera y ganglio; el cultivo confirma. La tuberculina, negativa al inicio, se positiviza.
Diferencial
Cualquier complejo primario cutáneo-ganglionar: esporotricosis, sífilis, bartonelosis, tularemia y, siempre, otras micobacteriosis por inoculación.

Tuberculosis verrugosa

Reinfección en huésped inmune · paucibacilar
Pista
Placa verrugosa de borde irregular y halo violáceo en el dorso de la mano o, en niños, en las piernas; fisuras que drenan pus; adenopatía rara.
Riesgo
Profesiones que manipulan material infectado (sala de autopsias, laboratorio) y niños que juegan en suelo contaminado.
Histología
Hiperplasia seudoepiteliomatosa con microabscesos y granulomas poco formados; el tubérculo típico es raro.

Propagación endógena con buena inmunidad

Lupus vulgar

Cabeza y cuello · paucibacilar · crónico
Pista
Placa pardo-rojiza blanda que crece despacio en nariz, mejilla o lóbulo, con nódulos «en jalea de manzana» a la diascopia y recidiva dentro de la cicatriz.
Complicación
Destrucción de cartílago nasal y auricular, fibrosis mutilante y carcinoma epidermoide sobre lesiones de larga evolución, con riesgo metastásico alto.
Prueba
Tuberculina intensa; cultivo a menudo negativo; la PCR puede respaldar el diagnóstico clínico.

Escrofuloderma

Sobre ganglio, hueso o epidídimo
Pista
Nódulo subcutáneo cervical, submandibular o supraclavicular que se reblandece, fistuliza y deja úlceras lineales de borde socavado y cicatrices en puente.
Histología
Necrosis y absceso inespecíficos en el centro; los granulomas se buscan en la periferia y en los márgenes de los trayectos.
Conducta
Ecografía o imagen del foco subyacente; la cirugía acorta la morbilidad, siempre con tratamiento antituberculoso.

Diseminación con inmunidad pobre y reacciones a distancia

Tuberculosis orificial

Autoinoculación · visceral avanzada
Pista
Úlcera muy dolorosa en lengua, paladar, ano o vulva, de borde socavado y fondo con tubérculos amarillentos; causa disfagia.
Significado
Marca una tuberculosis pulmonar, intestinal o genitourinaria muy avanzada y se asocia a mal pronóstico.
Diferencial
Aftas, lesiones sifilíticas (que suelen ser indoloras) y, siempre, un carcinoma epidermoide, que obliga a biopsiar cualquier úlcera mucosa persistente.

Miliar cutánea y gomas

Lactantes e inmunodeprimidos · multibacilar
Pista
Pápulas diseminadas o nódulos que se abscesifican y fistulizan en pacientes con sida, inmunosupresión intensa o en lactantes.
Prueba
Bacilos abundantes en tinción y cultivo; en cambio, la tuberculina puede ser negativa y el IGRA, indeterminado por la inmunodepresión.
Conducta
Estudio de extensión completo, serología del VIH y tratamiento hospitalario coordinado con enfermedades infecciosas y la unidad de tuberculosis.

Liquen escrofuloso

Tuberculide · niños y adolescentes
Pista
Pápulas liquenoides amarillentas o rosadas, perifoliculares y agrupadas en el tronco, asintomáticas.
Asociación
Tuberculosis ganglionar, ósea o pleural; descrita también tras BCG y con M. avium.
Diferencial
Liquen nitidus y liquen plano en primer lugar; también sífilis secundaria liquenoide y formas micropapulares de sarcoidosis.

Tuberculide papulonecrótica

Pápulas necróticas simétricas
Pista
Brotes de pápulas con costra central en zonas extensoras, nalgas y tronco que curan con cicatrices deprimidas.
Histología
Necrosis en cuña de la dermis superficial rodeada de infiltrado tuberculoide, con vasculitis obliterante, a veces granulomatosa, que trombosa los vasos.
Diferencial
Pitiriasis liquenoide y varioliforme aguda, prurigo y liquen urticado; descartar siempre una vasculitis leucocitoclástica necrosante y la sífilis secundaria.

Eritema indurado de Bazin

Tuberculide facultativa · pantorrillas
Pista
Nódulos profundos y dolorosos en la cara posterior de las piernas que pueden ulcerarse; corresponde a una vasculitis nodular de la que la tuberculosis es solo una causa posible.
Prueba
PCR lesional con resultados discordantes entre series; la respuesta al tratamiento antituberculoso no es constante y obliga a valorar otras etiologías.

Micobacterias no tuberculosas y BCG

M. marinum

Acuario, pesca, piscina
Pista
Pápula o placa violácea verrugosa en mano, codo o rodilla semanas después de una erosión; a veces nódulos escalonados en el trayecto linfático.
Diferencial
Esporotricosis, blastomicosis, coccidioidomicosis, nocardiosis, sífilis terciaria y otras micobacteriosis; el antecedente acuático decide la sospecha.

M. ulcerans (úlcera de Buruli)

Zonas húmedas tropicales
Pista
Nódulo indoloro que se ulcera con bordes muy socavados y grasa necrótica expuesta, sin fiebre ni adenopatías.
Mecanismo
La toxina micolactona destruye tejido y nervios, lo que explica la ausencia de dolor.

Crecimiento rápido

M. fortuitum, M. chelonae, M. abscessus
Pista
Nódulos rojos dolorosos y abscesos con drenaje claro tras cirugía, inyecciones, tatuajes o pedicuras.
Histología
Patrón dimórfico: microabscesos de neutrófilos y granulomas de tipo cuerpo extraño, sin caseación.
Conducta
Cultivo en laboratorio de referencia, identificación de especie y antibiograma antes de elegir fármacos.

M. kansasii y complejo M. avium

Inmunodepresión · linfadenitis
Pista
Pápulas esporotricoides, celulitis o abscesos en inmunodeprimidos; linfadenitis cervical fistulizante indistinguible del escrofuloderma.
Niños
M. scrofulaceum causa linfadenitis submandibular unilateral autolimitada entre 1 y 3 años.

Complicaciones de la BCG

Vacuna atenuada
Pista
Adenitis regional supurada, abscesos por inyección profunda, lupus vulgar en la cicatriz vacunal o reacciones de tipo tuberculide.
Reacción acelerada
En una persona ya infectada la vacuna puede provocar una respuesta precoz e intensa en el punto de inyección, expresión del fenómeno de Koch.
Segunda mirada

Contrastes que resuelven la duda

Cuatro pares en los que el error es frecuente y el dato que los separa está al alcance de la consulta o de la biopsia.

Lupus vulgar frente a lupus eritematoso discoide

Superficie
El lupus vulgar es una placa blanda y friable con nódulos de color jalea de manzana a la diascopia; el discoide tiene escama adherente, tapones foliculares y atrofia central.
Biopsia
Granulomas tuberculoides en el primero; dermatitis de interfase con degeneración vacuolar basal, tapones foliculares e infiltrado linfocitario perianexial en el segundo.
Consecuencia
Tratar un lupus vulgar con corticoides o antipalúdicos retrasa el tratamiento y favorece la destrucción de cartílago.

Lupus vulgar frente a sarcoidosis cutánea

Clínica
Ambos dan placas pardo-rojizas de aspecto granulomatoso muy parecido; la ulceración y la destrucción de cartílago apuntan a tuberculosis; la aparición sobre cicatrices no las separa, porque la sarcoidosis también infiltra cicatrices antiguas.
Histología
En lesiones antiguas de lupus vulgar los granulomas epitelioides pueden ser indistinguibles de los sarcoideos, y la PCR micobacteriana puede ser positiva incluso en sarcoidosis.
Decisión
Cultivo, tuberculina o IGRA intensamente positivos y búsqueda de foco antes de inmunosuprimir.

Escrofuloderma frente a hidradenitis supurativa

Localización
El escrofuloderma asienta sobre cadenas ganglionares cervicales o sobre hueso; la hidradenitis, en axilas, ingles y región anogenital.
Lesión
Nódulo frío único o escaso que fistuliza con caseum frente a nódulos dolorosos recurrentes, comedones dobles y túneles múltiples.
Prueba
Imagen del ganglio o hueso subyacente y cultivo micobacteriano del exudado o de la pared del trayecto.

M. marinum frente a esporotricosis

Exposición
Acuario, peces, marisco o agua frente a jardinería, plantas, tierra o madera.
Prueba
Cultivo micobacteriano en condiciones específicas de incubación frente a cultivo micológico; avisar al laboratorio de la sospecha.
Tratamiento
Antibióticos según especie y sensibilidad en un caso; antifúngicos en el otro: una biopsia sin cultivos deja la decisión sin base.
Escenarios clínicos

Qué haría en consulta

Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.

Si una mujer de mediana edad tiene desde hace años una placa pardo-rojiza en el ala nasal que se ha ido extendiendo y recidiva sobre una zona cicatricial

Haría diascopia buscando nódulos en jalea de manzana y tomaría una biopsia profunda dividida en dos: formol para histología y un fragmento en fresco, en suero salino estéril, para cultivo y PCR micobacterianos. Pediría IGRA, radiografía de tórax y serología del VIH, exploraría los ganglios cervicales y no empezaría corticoides tópicos ni antipalúdicos hasta descartar tuberculosis.

Si un niño presenta una úlcera indolora en la pierna que no cura tras varias semanas y una adenopatía inguinal homolateral creciente

Sospecharía un complejo primario por inoculación y lo derivaría de forma preferente a pediatría o enfermedades infecciosas. Tomaría muestra del borde de la úlcera para tinción de ácido-alcohol resistencia y cultivo, y valoraría punción del ganglio. Tendría presente que la tuberculina puede ser todavía negativa, y preguntaría por convivientes con tos crónica para el estudio de contactos.

Si un paciente que trabaja con acuarios consulta por un nódulo violáceo verrugoso en el dorso de la mano y otros dos escalonados en el antebrazo

Pensaría en M. marinum frente a esporotricosis. Biopsiaría para histología y enviaría tejido a microbiología indicando la sospecha, para que ajusten las condiciones de incubación y prolonguen el cultivo. No iniciaría corticoides intralesionales. El tratamiento antibiótico lo elegiría con microbiología o infecciosas según la especie y el antibiograma, y le explicaría que suele ser prolongado.

Si una mujer desarrolla nódulos dolorosos y abscesos con drenaje claro en las zonas tratadas semanas después de mesoterapia o de un relleno estético

Sospecharía micobacterias de crecimiento rápido, sobre todo si los cultivos bacterianos habituales son negativos y no hay respuesta a antibióticos convencionales. Pediría biopsia o aspirado para tinción, cultivo micobacteriano y PCR, avisaría a salud pública si hay más casos del mismo centro y derivaría a infecciosas, porque el tratamiento combina desbridamiento y antibióticos guiados por antibiograma.

Si un adolescente tiene pápulas liquenoides agrupadas en el tronco y fiebre vespertina con adenopatías cervicales

Consideraría un liquen escrofuloso y lo trataría como marcador de tuberculosis activa: biopsia, IGRA o tuberculina, radiografía de tórax y estudio del ganglio. Si se confirma el foco, el tratamiento lo dirigiría la unidad de tuberculosis con la pauta estándar. Le explicaría a la familia que las lesiones cutáneas no contagian por sí mismas, pero que el foco interno obliga a estudiar a los convivientes.

Si un paciente con psoriasis va a iniciar un biológico y tiene un IGRA positivo sin síntomas

Descartaría primero enfermedad activa con anamnesis dirigida, exploración y radiografía de tórax. Con enfermedad activa descartada, coordinaría con neumología o infecciosas el tratamiento de la infección latente, sobre todo si el fármaco previsto es un anti-TNF. Con inhibidores de IL-17 o IL-23, en los que consensos recientes cuestionan la profilaxis sistemática, decidiría con ellos según la guía local y documentaría la decisión.

Detalles que cambian la conducta

Perlas de examen y de consulta

◆El fragmento en fresco es el que decide

Una biopsia entera en formol impide el cultivo y obliga a repetir el procedimiento. Ante cualquier granuloma cutáneo de causa incierta conviene enviar desde el principio una parte en fresco a microbiología, indicando la sospecha de micobacteria para que se use el medio adecuado.

◆La jalea de manzana orienta, pero no confirma

El color de jalea de manzana a la diascopia es muy característico del lupus vulgar, pero su diferencial incluye sarcoidosis, leishmaniasis lupoide, lepra y sífilis terciaria, que también producen placas granulomatosas pardo-rojizas. Señala un granuloma; el microorganismo lo confirman el cultivo o la PCR.

◆Cicatrices en puente recuerdan escrofuloderma

Las cicatrices cribiformes y en puente en el cuello permiten reconocer un escrofuloderma antiguo aunque el proceso esté inactivo. Deben motivar la pregunta por una tuberculosis ganglionar previa y vigilar la zona, porque sobre ella o en su vecindad puede aparecer un lupus vulgar.

◆Una úlcera oral muy dolorosa puede ser tuberculosa

La tuberculosis orificial es la excepción dolorosa del grupo y suele causar disfagia. En un paciente con tos crónica, pérdida de peso o tuberculosis conocida, una úlcera lingual persistente de bordes socavados exige biopsia, descartar carcinoma epidermoide y estudio pulmonar urgente con medidas de aislamiento respiratorio, porque suele haber enfermedad pulmonar bacilífera.

◆La úlcera de Buruli no duele

Un nódulo que se ulcera con bordes profundamente socavados y grasa necrótica, sin dolor ni fiebre, en alguien que ha vivido en zonas húmedas tropicales, sugiere M. ulcerans: la micolactona destruye también los nervios.

◆El patrón dimórfico apunta a crecimiento rápido

Microabscesos de neutrófilos junto a granulomas de tipo cuerpo extraño, con necrosis pero sin caseación, en una lesión posquirúrgica o posinyección orientan a M. fortuitum, M. chelonae o M. abscessus. Los bacilos, cuando se ven, están dentro de los microabscesos.

◆Lupus miliar diseminado facial no es tuberculosis

Pese a su nombre, la obra lo clasifica junto a la tuberculide rosaceiforme y la liquenoide entre las antiguas tuberculides sin relación con la tuberculosis. Su hallazgo en la cara no justifica estudio de foco ni tratamiento antituberculoso.

Contraste con fuentes actuales

Actualización DermRX

Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.

Actualización DermRXTodas las formas cutáneas se tratan con la pauta estándar, sin monoterapia

La obra (2019) aún admitía isoniazida sola hasta 12 meses en la tuberculosis verrugosa y el lupus vulgar localizado. Las revisiones dermatológicas posteriores indican que cualquier forma cutánea, incluidas las tuberculides, se trata con la pauta estándar de seis meses y cuatro fármacos, añadiendo desbridamiento o cirugía cuando procede. Recomiendan confirmar con histología y cultivo, con o sin pruebas moleculares, evaluar siempre la afectación sistémica y aceptar un tratamiento de prueba cuando no se aísla la micobacteria.

Fuente: Kaul S, et al. J Am Acad Dermatol. 2023;89(6):1107-1119. PMID: 35149148. Maloney ME, et al. JAAD Int. 2023;12:105-111. PMID: 37404246.

Actualización DermRXPautas más cortas: cuatro meses en la pulmonar sensible y 24 semanas orales en la resistente

El capítulo reproduce las pautas de 2003 con inyectables de segunda línea. En un ensayo de fase 3 con 2516 pacientes con tuberculosis pulmonar sensible, cuatro meses de rifapentina con moxifloxacino fueron no inferiores a la pauta estándar de seis meses. En la tuberculosis resistente a rifampicina, el ensayo TB-PRACTECAL mostró que 24 semanas de bedaquilina, pretomanid, linezolid y moxifloxacino por vía oral fueron no inferiores al tratamiento convencional de 9 a 20 meses, con menos efectos adversos graves. Ambos estudios incluyeron formas pulmonares: su extrapolación a la tuberculosis cutánea corresponde a la unidad de tuberculosis.

Fuente: Dorman SE, et al. N Engl J Med. 2021;384(18):1705-1718. PMID: 33951360. Nyang’wa BT, et al. N Engl J Med. 2022;387(25):2331-2343. PMID: 36546625.

Actualización DermRXLa definición de tuberculosis extremadamente resistente ha cambiado

La obra define la tuberculosis extremadamente resistente como multirresistente con resistencia añadida a una fluoroquinolona y a un inyectable de segunda línea. Las definiciones actualizadas introducen la categoría pre-XDR, multirresistente con resistencia a fluoroquinolonas, y reservan XDR para la que suma resistencia a bedaquilina o linezolid. En una cohorte francesa de 298 pacientes, estas formas requirieron tratamientos más largos. Para el dermatólogo, la consecuencia práctica es pedir siempre cultivo con antibiograma o estudio molecular de resistencias.

Fuente: Kherabi Y, et al. Emerg Infect Dis. 2022;28(9):1796-1804. PMID: 35997386.

Actualización DermRXDiagnóstico: moléculas rápidas y antígenos específicos, sin olvidar el cultivo

La obra consideraba la PCR problemática en la práctica individual. Hoy se dispone de pruebas moleculares automatizadas: en una serie tunecina de muestras extrapulmonares, Xpert MTB/RIF Ultra mostró sensibilidad del 100 % en muestras cutáneas, con especificidad del 70,6 % al 91,1 % según la localización, y los autores aconsejan combinarla con otras pruebas. Los IGRA y las nuevas pruebas cutáneas con ESAT-6 y CFP-10, codificados en la región RD1, no se alteran por la BCG, pero no distinguen infección latente de enfermedad activa y rinden peor en niños pequeños e inmunodeprimidos. En formas paucibacilares, pruebas negativas no descartan la enfermedad.

Fuente: Bouzouita I, et al. Sci Rep. 2024;14(1):2217. PMID: 38278853. Utegenova A, et al. Pathogens. 2026;15(2):181. PMID: 41754432. Gramminger C, et al. J Dtsch Dermatol Ges. 2025;23(7):793-802. PMID: 40613433.

Actualización DermRXCribado de infección latente antes de biológicos: matizado según la diana

El capítulo no aborda el riesgo de reactivación con las terapias dirigidas. Los anti-TNF aumentan claramente ese riesgo y las guías mantienen el cribado y la profilaxis antes de iniciarlos. Un consenso de expertos de la red SPIN-FRT, publicado en la revista de la EADV, concluye que la evidencia con inhibidores de IL-17 e IL-23 es limitada pero tranquilizadora y pide diferenciar la profilaxis por clase de fármaco. Una declaración conjunta de la National Psoriasis Foundation y el International Psoriasis Council considera que el cribado sistemático no es necesario con estas dianas, salvo inmunosupresión concomitante o residencia en zonas endémicas.

Fuente: Torres T, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2025;39(1):52-69. PMID: 39149807. Blauvelt A, et al. J Am Acad Dermatol. 2026;94(3):802-809. PMID: 41260526.

Actualización DermRXMicobacterias ambientales: Buruli con pauta oral y brotes ligados a procedimientos estéticos

La obra no concretaba pautas para M. ulcerans; en un ensayo de fase 3 en Ghana y Benín, rifampicina con claritromicina oral durante ocho semanas fue no inferior a rifampicina con estreptomicina en lesiones precoces limitadas, con menos efectos adversos, y los autores la proponen como preferente. Para M. marinum, una revisión de 2023 recoge buena evolución con macrólidos, tetraciclinas, cotrimoxazol, quinolonas o rifamicinas, a menudo combinados, y cirugía en lesiones pequeñas. Una serie de casos aconseja sospechar M. abscessus ante una herida de cirugía estética que empeora semanas después sin responder a antibióticos habituales, confirmarlo con tinción, cultivo y PCR, y tratarlo con desbridamiento y antibioterapia combinada prolongada.

Fuente: Phillips RO, et al. Lancet. 2020;395(10232):1259-1267. PMID: 32171422. Medel-Plaza M, et al. Expert Opin Pharmacother. 2023;24(10):1113-1123. PMID: 37145964. Moreno-Izquierdo C, et al. IDCases. 2020;22:e00992. PMID: 33194548.
Recursos relacionados

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Fuentes

Referencias

Lectura de referencia

Sethi. Capítulo 157, «Tuberculosis e infecciones por micobacterias atípicas». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).

Fuentes consultadas para contrastar y actualizar

  1. Kaul S, Kaur I, Mehta S, Singal A. Cutaneous tuberculosis. Part I: Pathogenesis, classification, and clinical features. J Am Acad Dermatol. 2023;89(6):1091-1103. PMID: 35149149.
  2. Kaul S, Jakhar D, Mehta S, Singal A. Cutaneous tuberculosis. Part II: Complications, diagnostic workup, histopathologic features, and treatment. J Am Acad Dermatol. 2023;89(6):1107-1119. PMID: 35149148.
  3. Maloney ME, Cohen B. Cutaneous tuberculosis in the pediatric population: A review. JAAD Int. 2023;12:105-111. PMID: 37404246.
  4. Gramminger C, Biedermann T. Recognising cutaneous tuberculosis. J Dtsch Dermatol Ges. 2025;23(7):793-802. PMID: 40613433.
  5. Dorman SE, Nahid P, Kurbatova EV, et al. Four-Month Rifapentine Regimens with or without Moxifloxacin for Tuberculosis. N Engl J Med. 2021;384(18):1705-1718. PMID: 33951360.
  6. Nyang’wa BT, Berry C, Kazounis E, et al. A 24-Week, All-Oral Regimen for Rifampin-Resistant Tuberculosis. N Engl J Med. 2022;387(25):2331-2343. PMID: 36546625.
  7. Kherabi Y, Fréchet-Jachym M, Rioux C, et al. Revised Definitions of Tuberculosis Resistance and Treatment Outcomes, France, 2006-2019. Emerg Infect Dis. 2022;28(9):1796-1804. PMID: 35997386.
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