Comparativa

🦟 Leishmaniasis cutánea — observar, crioterapia, antimonial intralesional, anfotericina B liposomal y miltefosina: comparativa práctica para elegir en 30 segundos

Estado en los registros: Revisión clínica no acreditadaLa revisión histórica no acredita la validación de la versión actual.Fecha de revisión clínica no registrada en los metadatos
Inicio del contenido clínico
Comparativa práctica DermRX · revisión 08/10/2026 · contenido para profesionales sanitarios. Comparativa multiclase: observación, tratamientos locales (crioterapia, antimoniato de meglumina intralesional, su combinación, termoterapia, paromomicina tópica, terapia fotodinámica) y sistémicos (antimonial, anfotericina B liposomal, miltefosina, azoles, pentamidina) en la leishmaniasis cutánea que se ve en España: autóctona por Leishmania infantum e importada del Viejo Mundo (L. major, L. tropica) y del Nuevo Mundo (L. braziliensis, L. panamensis, L. guyanensis). Las columnas significan 🥇 primera opción razonable · 🥈 alternativa · 🥉 lo que no hay que olvidar en cada escenario, no una jerarquía absoluta. Base de la comparación: guía IDSA/ASTMH 2016 (gran parte de sus recomendaciones se apoyan en evidencia baja o muy baja), recomendaciones europeas LeishMan 2014, dos revisiones Cochrane (certeza de muy baja a moderada), ensayos aleatorizados hechos casi todos en Irán, Túnez, Afganistán, Arabia Saudí y Brasil, y series españolas y europeas. No existe metaanálisis en red, y la revisión Cochrane del Viejo Mundo echa en falta ensayos en L. infantum: lo que se propone para el caso autóctono es extrapolación y consenso. En España la ficha técnica del antimoniato de meglumina solo contempla la vía intramuscular; la vía intralesional, la anfotericina B liposomal en la forma cutánea, los azoles y la fotodinámica son usos fuera de ficha técnica, y la miltefosina es medicamento extranjero.
Situación clínica real🥇🥈🥉
Pápula, placa o úlcera crónica sospechosa: cómo confirmarBiopsia repartida entre histología y PCR con identificación de especie; la PCR es la prueba más sensible (IDSA) y la especie condiciona si se trata y cómo. Añadir frotis o impronta con Giemsa, que es rápido.Raspado, aspirado o hisopo del borde o la base de la úlcera, tras retirar la costra, para frotis y PCR si no se quiere biopsiar (cara, niño). Cultivo y tipificación en un laboratorio de referencia.🥉 Una histología granulomatosa sin amastigotes no descarta el diagnóstico. La serología no sirve para la forma cutánea (IDSA). Todo caso se notifica: enfermedad de declaración obligatoria (RENAVE), individualizada y semanal.
Una o pocas lesiones pequeñas (<1 cm), fuera de zonas comprometidas, en inmunocompetente: autóctona o importada del Viejo MundoAntimoniato de meglumina intralesional (unos 0,1 ml/cm² hasta blanquear la lesión —0,2–5 ml por sesión según el tamaño—, cada 3–7 días, 5–8 sesiones o hasta curar: pauta que la IDSA da para el estibogluconato y hace extensiva al antimoniato), precedido de crioterapia si la localización y el fototipo lo permiten: la combinación superó a cada técnica por separado en el ensayo iraní. Vía fuera de ficha técnica.Observar con revisiones si la lesión ya está curando y el paciente lo acepta (IDSA, recomendación fuerte). Crioterapia sola (15–20 s, dos ciclos, cada 3 semanas, hasta 3 aplicaciones). En L. major: paromomicina tópica al 15 % o fluconazol oral.🥉 Reevaluar: a las 4–6 semanas de terminar, la lesión debe haberse reducido más del 50 % y, hacia los 3 meses, estar reepitelizada (IDSA). Vigilar reacciones locales de hipersensibilidad en el punto de inyección. Los ensayos son de L. major y L. tropica, no de L. infantum.
Lesiones múltiplesHasta 4 lesiones abordables: tratamiento local de cada una. Más de 4 lesiones de más de 1 cm, o una de 5 cm o más, es leishmaniasis compleja (IDSA): tratamiento sistémico con antimoniato de meglumina i.m., 20 mg de antimonio/kg/día durante 20 días (la ficha admite 10 días en L. infantum, L. major y L. tropica).Anfotericina B liposomal 3 mg/kg/día los días 1–5 y 10, o 1–7 (18–21 mg/kg en total; fuera de ficha técnica), preferible con cardiopatía o QT largo. En L. major, fluconazol 200 mg/día 6 semanas (fuera de ficha técnica).🥉 Las lesiones múltiples fueron frecuentes en el brote de Fuenlabrada (57 %), pero obligan a preguntar por fármacos inmunosupresores, VIH y viajes. El antimonial sistémico exige ECG y función hepática y renal.
Cara, párpado, labio, oreja, dedos, articulación o genitalesLa IDSA las clasifica como complejas y recomienda tratamiento sistémico (recomendación fuerte): es la opción cuando la lesión es grande, palpebral, labial, sobre cartílago o articulación, o no se puede infiltrar bien.Lesión facial pequeña e infiltrable por L. infantum: antimonial intralesional con el volumen mínimo. Es práctica habitual en las series españolas, no el resultado de un ensayo.🥉 La crioterapia puede dejar hipopigmentación permanente: evitarla en la cara y en fototipos altos. Fotografiar y medir en cada visita; el objetivo es la cicatriz mínima.
NiñoLa misma lógica que en el adulto, eligiendo lo menos doloroso: en la lesión simple, crioterapia o antimonial intralesional con anestesia tópica o local, u observación si ya está curando y la familia lo acepta.Forma compleja: antimoniato de meglumina i.m. con la misma pauta por kilo que en el adulto (ficha técnica), o anfotericina B liposomal (fuera de ficha técnica en la forma cutánea).🥉 Miltefosina: aprobada por la FDA solo a partir de 12 años y 30 kg; por debajo es uso fuera de indicación con medicamento extranjero. En el ensayo brasileño no superó al antimonial en el grupo de 2 a 12 años.
Lesión esporotricoide, nódulos subcutáneos en trayecto linfático o adenopatía regionalTratar como forma compleja con un sistémico: antimoniato de meglumina i.m. o anfotericina B liposomal (fuera de ficha técnica). Con adenopatía grande, de aspecto bubónico, la IDSA no admite duda.Con pocos nódulos subcutáneos pequeños, la IDSA reconoce que es discutible que la forma sea siempre compleja: cabe el tratamiento local con seguimiento estrecho. Fluconazol oral, que la revisión española cita para la forma con afectación linfática (fuera de ficha técnica; ensayado en L. major).🥉 Biopsia con cultivo para micobacterias y hongos: el diagnóstico diferencial es la esporotricosis y la infección por Mycobacterium marinum. Palpar siempre el trayecto linfático y los ganglios.
Inmunodeprimido, o paciente con anti-TNF u otro biológicoTratamiento sistémico (forma compleja para la IDSA; con anti-TNF, recomendación débil) e interrupción del anti-TNF hasta la resolución clínica, acordada con quien lo prescribe: es lo que proponen los autores de la mayor serie mediterránea. En el VIH con inmunodepresión moderada o grave, sistémico y optimizar el antirretroviral.Lesión única pequeña en paciente estable: antimonial intralesional con seguimiento estrecho, sabiendo que 3 de las 4 recaídas cutáneas de la serie ocurrieron con tratamiento local y anti-TNF mantenido. Para biológicos distintos de los anti-TNF no hemos localizado series: decisión individual.🥉 Descartar afectación visceral si hay fiebre, pérdida de peso, esplenomegalia, adenopatías o citopenias: hemograma, serología y PCR en sangre o médula. En el inmunodeprimido el umbral es bajo; no se sugiere cribado sistemático del asintomático antes de un biológico (IDSA).
Viajero o migrante del Nuevo Mundo (Centroamérica y Sudamérica) y afectación mucosaIdentificar la especie antes de decidir. Con especies de riesgo mucoso (L. braziliensis, L. panamensis, L. guyanensis) o especie desconocida de una zona de riesgo: sistémico, aunque la lesión esté curando. Miltefosina 50 mg/8 h (≥45 kg) o 50 mg/12 h (30–44 kg) durante 28 días, o antimoniato de meglumina i.m. 20 días.Anfotericina B liposomal (fuera de ficha técnica). Pentamidina en L. guyanensis y L. panamensis (3–4 mg/kg a días alternos, 3–4 dosis, según la IDSA). Afectación mucosa confirmada: siempre sistémico, con exploración otorrinolaringológica completa previa.🥉 Explorar nariz y orofaringe en cada visita y hasta al menos 2 años; congestión nasal crónica, epistaxis o disfonía obligan a fibroscopia. Con afectación laríngea, ingreso y corticoide profiláctico al iniciar el tratamiento (IDSA).
Embarazo y lactanciaEn la forma simple: observar, diferir el tratamiento hasta después del parto o usar solo medidas físicas locales (crioterapia). Es la estrategia que plantea la IDSA; no hay ensayos.Si la forma es compleja o mucosa y no admite demora: anfotericina B liposomal, valorando beneficio y riesgo como pide su ficha (fuera de ficha técnica en la forma cutánea).⛔ Miltefosina: teratógena; prueba de embarazo previa, anticoncepción eficaz durante el tratamiento y 5 meses después, y sin lactancia en ese periodo (IDSA). Antimoniato de meglumina: no recomendado en el embarazo y a evitar en la lactancia (ficha técnica). Azoles y pentamidina: habitualmente no recomendados durante el embarazo (IDSA).
Fracaso o recidivaHablar de fracaso si aparecen lesiones nuevas, empeoran las existentes o la curación es incompleta a los 3 meses de terminar. Reconfirmar el diagnóstico y la especie, buscar inmunodepresión y cambiar de modalidad: el fracaso del tratamiento local convierte el caso en complejo y pide un sistémico.Tras un sistémico: otro fármaco o un segundo ciclo (la ficha del antimoniato prevé repetir 20 días en la recidiva cutánea), y consultar con una unidad con experiencia en leishmaniasis.🥉 La recidiva empieza en el borde de la cicatriz: seguimiento clínico de 6 a 12 meses. No hace falta repetir la PCR si la lesión evoluciona bien.

Ficha rápida

OpciónMecanismoPauta habitualSituación en España / edadSeguridad clave
ObservaciónCuración espontánea al desarrollarse la inmunidad celularRevisiones periódicas con medidas y fotografía; tratar si no progresa como se esperaSolo en inmunocompetentes, con lesiones simples y especies sin riesgo mucosoCicatriz, sobreinfección y cronificación si se prolonga sin control
CrioterapiaDestrucción física por frío (nitrógeno líquido)15–20 s hasta congelar 1–2 mm de piel sana, descongelar y repetir; cada 3 semanas, hasta 3 aplicacionesDisponible en cualquier consulta; sin límite de edadAmpolla, dolor e hipopigmentación que puede ser permanente
Antimoniato de meglumina intralesional (con o sin crioterapia)Antimonial pentavalente con acción leishmanicida localIntradérmico, sin diluir, unos 0,1 ml/cm² hasta blanquear (0,2–5 ml por sesión según el tamaño), cada 3–7 días, 5–8 sesiones o hasta curar (IDSA)Ampollas de 1.500 mg/5 ml (405 mg de antimonio) autorizadas en España; la vía intralesional es fuera de ficha técnicaDolor; reacciones locales de hipersensibilidad; contiene sulfitos
Antimoniato de meglumina sistémicoEl mismo, por vía general20 mg de antimonio/kg/día i.m. durante 20 días (10 días posibles en L. infantum, L. major y L. tropica); 28 días en la forma mucocutáneaIndicado en ficha para leishmaniasis cutánea, mucocutánea y visceral; solo vía i.m.; misma pauta en niñosProlongación del QT y arritmias, hepatotoxicidad, pancreatitis, artralgias y mialgias; contraindicado en insuficiencia renal, cardiaca o hepática
Anfotericina B liposomalPolieno que se une al ergosterol de la membrana del parásito3 mg/kg/día i.v. los días 1–5 y 10, o 1–7 (18–21 mg/kg en total), según la IDSALa ficha recoge la leishmaniasis visceral, no la cutánea ni la mucocutánea: fuera de ficha técnicaReacciones a la perfusión, nefrotoxicidad, hipopotasemia e hipomagnesemia
MiltefosinaAlquilfosfocolina oral50 mg/12 h (30–44 kg) o 50 mg/8 h (≥45 kg) durante 28 días, con comidaSin medicamento autorizado en CIMA: se obtiene como medicamento extranjero. FDA: desde 12 años y 30 kgVómitos y náuseas; teratógena (anticoncepción hasta 5 meses después)
Azoles (fluconazol, itraconazol)Inhiben la síntesis de ergosterolFluconazol 200 mg/día 6 semanas (IDSA); itraconazol 200 mg/día 6–8 semanas (pauta de los ensayos de la Cochrane)Fuera de ficha técnica. Ensayados en L. major; no usar en L. braziliensis. El ketoconazol oral que recoge la IDSA no es opción en la UE: suspendido como antifúngico desde 2013 por hepatotoxicidad (EMA)Hepatotoxicidad, interacciones y QT; no durante el embarazo
Paromomicina tópica y termoterapiaAminoglucósido tópico; calor local por radiofrecuencia (50 °C durante 30 s)Paromomicina al 15 % una vez al día durante 20 días (ensayo tunecino); termoterapia en 1 sesión con anestesia localEn CIMA solo figura la paromomicina oral (cápsulas): la tópica es medicamento extranjero según la revisión española de 2021. Disponibilidad del dispositivo no comprobadaIrritación local con paromomicina; quemadura local y ampollas con el calor
Terapia fotodinámica y pentamidinaFotosensibilizante tópico más luz; diamidina parenteralFotodinámica semanal durante 4 semanas (ensayo iraní); pentamidina 3–4 mg/kg a días alternos, 3–4 dosisFotodinámica: fuera de ficha técnica y desaconsejada en los complejos L. braziliensis y L. donovani (que incluye L. infantum) en la revisión española. Pentamidina: autorizada y comercializada en España, con la leishmaniasis cutánea en ficha (4 mg/kg, 3 dosis a días alternos, i.m. o i.v.)Dolor y eritema con la fotodinámica; hipotensión, hipoglucemia, pancreatitis, QT, hiperpotasemia y nefrotoxicidad con pentamidina

Evidencia que sostiene la tabla

La PCR confirma lo que la histología deja sin nombre

Aguado et al. (Actas Dermosifiliogr, 2013) describieron 149 casos de leishmaniasis cutánea del brote de Fuenlabrada: la presentación más frecuente fueron pápulas y placas eritematosas sin costra (52 %), las lesiones eran múltiples en el 57 %, la histología mostró una dermatitis granulomatosa no necrotizante sin parásitos visibles en el 67 % y la PCR de piel confirmó el diagnóstico en el 98 %. La revisión de Abadías-Granado et al. (Actas Dermosifiliogr, 2021) recoge sensibilidades del 85 % para el frotis, 60 % para la histología, 40 % para el cultivo y 100 % para la PCR. La guía IDSA/ASTMH recomienda combinar métodos, hacer habitualmente una prueba molecular e intentar identificar la especie, y desaconseja la serología en la forma cutánea. En 2024 la RENAVE recibió 485 notificaciones (473 autóctonas); de los 450 casos autóctonos con forma clínica conocida, 223 (49,6 %) eran cutáneos o mucocutáneos. Límites: serie descriptiva de un solo centro en situación de brote, con predominio de formas papulosas; las sensibilidades proceden de una revisión narrativa y varían con la muestra, la antigüedad de la lesión y el laboratorio.

El antimonial intralesional cura unas tres de cada cuatro lesiones y la crioterapia añadida mejora el resultado, pero no se ha ensayado en L. infantum

Asilian et al. (Int J Dermatol, 2004) asignaron 400 pacientes iraníes a crioterapia más antimoniato de meglumina intralesional (100 pacientes), crioterapia sola (200) o antimonial intralesional solo (100): a los 6 meses la curación completa fue del 90,9 %, 57,15 % y 55,63 % (p < 0,05). La revisión sistemática de Brito et al. (PLoS One, 2017; 40 estudios, 5679 pacientes) estimó una eficacia global del antimonial intralesional del 75 % (IC 95 % 68–81), menor en el Viejo Mundo con antimoniato de meglumina (68 %) que con estibogluconato (83 %; p = 0,03), y una ventaja de la combinación con crioterapia (81,8 % frente a 53,3 %; OR 3,14; IC 95 % 1,1–8,9). En Kabul, Reithinger et al. (Clin Infect Dis, 2005; 401 pacientes con lesión única por L. tropica) obtuvieron curación a los 100 días en 70 de 93 (75,3 %) con estibogluconato intralesional, 75 de 108 (69,4 %) con termoterapia y 26 de 58 (44,8 %) con estibogluconato intramuscular (solo 259 evaluados; OR intralesional frente a intramuscular 3,75; IC 95 % 1,86–7,54). En viajeros y migrantes europeos (Glans et al., Int J Infect Dis, 2022; 206 casos), el antimonial curó el 86 % por vía intralesional y el 67 % por vía sistémica en L. tropica. Evidencia en contra: en los únicos tres estudios frente a placebo (229 pacientes) la diferencia no fue significativa (OR 1,9; IC 95 % 0,93–3,82), y la revisión Cochrane del Viejo Mundo (Heras-Mosteiro et al., 2017; 89 estudios, 10 583 participantes) considera la mayoría de los ensayos de riesgo de sesgo alto o incierto y echa en falta estudios en L. infantum. Límites: ensayos abiertos, con especies y definiciones de curación distintas, en una enfermedad que cura sola; los ensayos de Irán y Afganistán usan otra especie y, el de Kabul, otro antimonial; en España el apoyo son series (antimonial intralesional en el 76 % de los casos de Fuenlabrada, con resultados satisfactorios).

Paromomicina, calor, luz y azoles se han probado casi solo en L. major

Ben Salah et al. (N Engl J Med, 2013) aleatorizaron 375 pacientes tunecinos con 1–5 lesiones ulceradas por L. major a paromomicina al 15 % con gentamicina al 0,5 %, paromomicina sola o vehículo, una vez al día durante 20 días: la lesión índice curó en el 81 % (IC 95 % 73–87), el 82 % (74–87) y el 58 % (50–67), respectivamente (p < 0,001 frente al vehículo). En cambio, la Cochrane del Viejo Mundo no halló diferencias entre la pomada de paromomicina al 15 % con urea y su vehículo (RR 1,00; IC 95 % 0,86–1,17; 2 estudios, 383 participantes; certeza muy baja). Con fluconazol 200 mg/día durante 6 semanas, Alrajhi et al. (N Engl J Med, 2002; 209 pacientes saudíes) lograron curación completa a los 3 meses en el 79 % frente al 34 % con placebo entre los que completaron el seguimiento (59 % frente a 22 % por intención de tratar; RR 2,76; IC 95 % 1,84–4,12). Con itraconazol, la Cochrane no pudo demostrar beneficio (RR 3,70; IC 95 % 0,35–38,99; certeza muy baja). Asilian y Davami (Clin Exp Dermatol, 2006; 60 pacientes) encontraron mejoría completa en el 93,5 % de las lesiones con fotodinámica semanal durante 4 semanas, frente al 41,2 % con paromomicina tópica y el 13,3 % con placebo. En el Nuevo Mundo, una sesión de termoterapia fue inferior al antimoniato (RR 0,80; IC 95 % 0,68–0,95; 1 ensayo, 292 participantes; Cochrane 2020). Límites: en el ensayo tunecino curó el 58 % con vehículo, lo que da la medida de la curación espontánea; muchos abandonos en el ensayo de fluconazol; el ensayo de fotodinámica es pequeño, con 2 meses de seguimiento; ningún dato de L. infantum y disponibilidad limitada en España.

En la leishmaniasis del Nuevo Mundo la miltefosina rinde como el antimonial, con más vómitos

La revisión Cochrane de Pinart et al. (2020; 75 estudios, 6533 participantes) concluye que la miltefosina oral durante 28 días logra una curación similar a la del antimoniato de meglumina intramuscular (RR 1,05; IC 95 % 0,90–1,23; 7 ensayos, 676 participantes; certeza baja), con más náuseas (RR 2,45; IC 95 % 1,72–3,49) y vómitos (RR 4,76; IC 95 % 1,82–12,46). En el ensayo abierto de Machado et al. (PLoS Negl Trop Dis, 2010; 90 pacientes con L. braziliensis en Bahía) la curación a los 6 meses fue del 75 % con miltefosina y del 53,3 % con antimonial (diferencia del 21,7 %; IC 95 % 0,08–42,7), ventaja que no se observó en el grupo de 2 a 12 años (68,2 % frente a 70 %). La guía IDSA/ASTMH sugiere ofrecer tratamiento sistémico cuando la especie tiene riesgo mucoso o se desconoce y la infección se adquirió en una zona de riesgo, incluso con lesiones en curación (recomendación débil, evidencia baja). Límites: la eficacia depende de la especie y de la región, ningún ensayo mide la progresión a enfermedad mucosa, los estudios son abiertos y la población endémica no equivale al viajero; en España la miltefosina exige trámite de medicamento extranjero.

La anfotericina B liposomal no es una panacea en la forma cutánea, salvo quizá en L. infantum

Guery et al. (PLoS Negl Trop Dis, 2017) analizaron 43 viajeros con leishmaniasis cutánea o mucocutánea tratados con anfotericina B liposomal en Francia y en la red LeishMan (28 del Viejo Mundo y 15 del Nuevo): 19 de 41 (46 %) estaban curados a los 90 días tras un ciclo y, con una definición más amplia, 27 de 43 (63 %); hubo 5 recaídas y el 53 % tuvo al menos un efecto adverso. La infección por L. infantum se asoció a la curación completa (OR 5,8; IC 95 % 1,03–32). En la serie europea de Glans et al. la anfotericina B liposomal curó entre el 44 % y el 63 % de los casos por L. major y L. tropica. Límites: series retrospectivas, sin comparador, con pautas y dosis heterogéneas, casos seleccionados por su complejidad e intervalo de confianza muy amplio para L. infantum; la pauta óptima en la forma cutánea no está definida y la ficha técnica española solo recoge la leishmaniasis visceral.

Con anti-TNF la leishmaniasis cambia de cara y las recaídas se concentran en quien mantiene el biológico

Bosch-Nicolau et al. (PLoS Negl Trop Dis, 2019) reunieron 49 pacientes con leishmaniasis adquirida en la cuenca mediterránea durante el tratamiento con anti-TNF (9 propios, de Barcelona, y el resto de una revisión sistemática): 25 recibían infliximab y 20 adalimumab; 28 (57,1 %) tenían forma cutánea, 16 (32,6 %) visceral y 5 (10,2 %) mucocutánea. De las formas cutáneas, 13 se trataron con un sistémico (11 con anfotericina B liposomal) y 14 con tratamiento local (13 con antimonial intralesional). El anti-TNF se interrumpió en 32 pacientes (65,3 %). Recayeron 5 (10,2 %): 4 con forma cutánea (3 tratados localmente sin suspender el anti-TNF y 1 con miltefosina) y 1 con forma visceral que mantuvo el biológico. Los autores proponen tratamiento sistémico e interrupción del anti-TNF hasta la resolución clínica, y la guía IDSA/ASTMH sugiere tratamiento sistémico (recomendación débil, evidencia muy baja) y valorar la retirada caso a caso. Límites: casos publicados, con sesgo de publicación y seguimiento desigual; sin comparación formal entre mantener y suspender; no aporta datos de otros biológicos ni del momento seguro para reintroducir.

⛔ Descartar la leishmaniasis porque la biopsia «solo» muestra granulomas. En el brote de Fuenlabrada dos de cada tres biopsias no enseñaban parásitos. Ante una pápula o placa crónica en zona expuesta, pedir PCR sobre la biopsia (también sirve el tejido en parafina, con menor sensibilidad).

⛔ Tratar igual una lesión adquirida en Sudamérica y un botón de Oriente. Sin especie identificada no se puede descartar el riesgo mucoso: el tratamiento local aislado queda para especies sin ese riesgo, y el seguimiento incluye nariz y orofaringe.

⛔ Infiltrar y mantener el anti-TNF sin haberlo decidido. La estrategia que los autores de la serie mediterránea consideran mejor es sistémico más pausa del biológico; si se opta por el tratamiento local, debe ser una decisión compartida con el prescriptor y con revisiones programadas.

⛔ Encadenar sesiones locales sin fecha de reevaluación. Si a las 4–6 semanas no hay una reducción clara o a los 3 meses no ha reepitelizado, es un fracaso: reconfirmar el diagnóstico y pasar a un sistémico en lugar de seguir infiltrando.

🧠 Regla de oro (para cerrar la decisión)

  • Confirmar siempre con PCR e identificar la especie: es lo que decide entre observar, tratar localmente o dar un sistémico.
  • Lesión simple por L. infantum en inmunocompetente: antimonial intralesional, con crioterapia si la zona lo permite, u observación pactada.
  • Más de 4 lesiones, 5 cm o más, cara u otra zona comprometida, linfangitis, inmunodepresión o fracaso local: forma compleja y tratamiento sistémico.
  • Procedencia del Nuevo Mundo: sistémico mientras no se descarte una especie con riesgo mucoso, y revisión de nariz y orofaringe al menos 2 años.
  • Con anti-TNF: sistémico y pausa del biológico hasta la resolución; buscar afectación visceral si hay fiebre, esplenomegalia o citopenias.
  • Todo caso, también el cutáneo, se notifica a Salud Pública: es enfermedad de declaración obligatoria.

Fuentes

  • Aronson N, Herwaldt BL, Libman M, et al. Diagnosis and Treatment of Leishmaniasis: Clinical Practice Guidelines by the Infectious Diseases Society of America (IDSA) and the American Society of Tropical Medicine and Hygiene (ASTMH). Clin Infect Dis. 2016;63(12):e202-e264. PMID 27941151 · DOI
  • Blum J, Buffet P, Visser L, et al. LeishMan recommendations for treatment of cutaneous and mucosal leishmaniasis in travelers, 2014. J Travel Med. 2014;21(2):116-29. PMID 24745041 · DOI
  • Heras-Mosteiro J, Monge-Maillo B, Pinart M, et al. Interventions for Old World cutaneous leishmaniasis. Cochrane Database Syst Rev. 2017;12(12):CD005067. PMID 29192424 · DOI
  • Pinart M, Rueda JR, Romero GA, et al. Interventions for American cutaneous and mucocutaneous leishmaniasis. Cochrane Database Syst Rev. 2020;8(8):CD004834. PMID 32853410 · DOI
  • Brito NC, Rabello A, Cota GF. Efficacy of pentavalent antimoniate intralesional infiltration therapy for cutaneous leishmaniasis: A systematic review. PLoS One. 2017;12(9):e0184777. PMID 28926630 · DOI
  • Asilian A, Sadeghinia A, Faghihi G, Momeni A. Comparative study of the efficacy of combined cryotherapy and intralesional meglumine antimoniate (Glucantime) vs. cryotherapy and intralesional meglumine antimoniate (Glucantime) alone for the treatment of cutaneous leishmaniasis. Int J Dermatol. 2004;43(4):281-3. PMID 15090013 · DOI
  • Reithinger R, Mohsen M, Wahid M, et al. Efficacy of thermotherapy to treat cutaneous leishmaniasis caused by Leishmania tropica in Kabul, Afghanistan: a randomized, controlled trial. Clin Infect Dis. 2005;40(8):1148-55. PMID 15791515 · DOI
  • Ben Salah A, Ben Messaoud N, Guedri E, et al. Topical paromomycin with or without gentamicin for cutaneous leishmaniasis. N Engl J Med. 2013;368(6):524-32. PMID 23388004 · DOI
  • Alrajhi AA, Ibrahim EA, De Vol EB, et al. Fluconazole for the treatment of cutaneous leishmaniasis caused by Leishmania major. N Engl J Med. 2002;346(12):891-5. PMID 11907288 · DOI
  • Asilian A, Davami M. Comparison between the efficacy of photodynamic therapy and topical paromomycin in the treatment of Old World cutaneous leishmaniasis: a placebo-controlled, randomized clinical trial. Clin Exp Dermatol. 2006;31(5):634-7. PMID 16780497 · DOI
  • Machado PR, Ampuero J, Guimarães LH, et al. Miltefosine in the treatment of cutaneous leishmaniasis caused by Leishmania braziliensis in Brazil: a randomized and controlled trial. PLoS Negl Trop Dis. 2010;4(12):e912. PMID 21200420 · DOI
  • Guery R, Henry B, Martin-Blondel G, et al. Liposomal amphotericin B in travelers with cutaneous and muco-cutaneous leishmaniasis: Not a panacea. PLoS Negl Trop Dis. 2017;11(11):e0006094. PMID 29155816 · DOI
  • Glans H, Dotevall L, Van der Auwera G, et al. Treatment outcome of imported cutaneous leishmaniasis among travelers and migrants infected with Leishmania major and Leishmania tropica: a retrospective study in European centers 2013 to 2019. Int J Infect Dis. 2022;122:375-381. PMID 35728749 · DOI
  • Bosch-Nicolau P, Ubals M, Salvador F, et al. Leishmaniasis and tumor necrosis factor alpha antagonists in the Mediterranean basin. A switch in clinical expression. PLoS Negl Trop Dis. 2019;13(8):e0007708. PMID 31469834 · DOI
  • Aguado M, Espinosa P, Romero-Maté A, et al. Outbreak of cutaneous leishmaniasis in Fuenlabrada, Madrid. Actas Dermosifiliogr. 2013;104(4):334-42. PMID 23567452 · DOI
  • Abadías-Granado I, Diago A, Cerro PA, et al. Cutaneous and Mucocutaneous Leishmaniasis. Actas Dermosifiliogr (Engl Ed). 2021;112(7):601-618. PMID 33652011 · DOI
  • AEMPS-CIMA. Glucantime 1.500 mg/5 ml solución inyectable (antimoniato de meglumina), ficha técnica, revisión del texto 10/2022, consultado 08/10/2026. Ficha técnica en CIMA
  • AEMPS-CIMA. AmBisome liposomal 50 mg polvo para dispersión para perfusión (anfotericina B liposomal), ficha técnica, revisión del texto 04/2024, consultado 08/10/2026. Ficha técnica en CIMA
  • AEMPS-CIMA. Pentacarinat 300 mg polvo para solución inyectable (pentamidina isetionato), ficha técnica, revisión del texto 02/2021, consultado 08/10/2026. Ficha técnica en CIMA
  • Agencia Europea de Medicamentos (EMA). Ketoconazole-containing medicines: suspensión de las autorizaciones del ketoconazol oral (dictamen del CHMP de 25/07/2013; decisión de la Comisión de 11/10/2013), consultado 08/10/2026. Arbitraje de la EMA
  • Asociación Española de Pediatría, Comité de Medicamentos. Pediamecum: miltefosina (actualización de noviembre de 2020; no comercializada en España, disponible como medicamento extranjero), consultado 08/10/2026. Ficha de Pediamecum
  • Centro Nacional de Epidemiología, Instituto de Salud Carlos III (RENAVE). Informe epidemiológico sobre la situación de la leishmaniasis en España. Año 2024 (actualizado el 20 de noviembre de 2025), consultado 08/10/2026. Informe RENAVE 2024

DermRX · Revisión técnica por muestreo: · Alcance y estados editoriales. No equivale a una revisión clínica global.