La pierna que se ulcera, se amorata o se hincha: qué circuito falla, qué prueba lo demuestra y cuándo comprimir sin riesgo
Sobre el capítulo 148, «Cambios cutáneos en la disfunción arterial, venosa y linfática» (Newman) · Dermatología de Fitzpatrick, 9.ª ed., 2019
Buena parte de las úlceras, los livedos y los edemas de la pierna que llegan al dermatólogo no nacen en la piel, sino en una arteria, una arteriola, una vena o un linfático. Esta lectura ordena el capítulo por el circuito que falla, la exploración y la prueba que lo confirman y la conducta que se deriva, con especial atención al índice tobillo-brazo antes de comprimir. Se actualiza a octubre de 2026.
Obra de referencia: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS (eds.), Fitzpatrick’s Dermatology, 9.ª ed. (McGraw-Hill Education, 2019). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 19 min de lectura.
En 20 segundos
- Antes de vendar una pierna ulcerada hay que medir el índice tobillo-brazo: un valor bajo cambia la compresión, y uno superior a 1,40 indica arterias rígidas y obliga a medir la presión en el dedo.
- La localización y el dolor orientan el origen: punta de dedos y talón con dolor intenso sugieren isquemia; región maleolar interna con base roja, hipertensión venosa; puntos de apoyo con callo e indolora, neuropatía.
- Dedos azules dolorosos con pulsos distales conservados tras un cateterismo deben hacer pensar en embolia de colesterol, que puede dañar el riñón semanas después y se confirma con biopsia.
- El livedo simétrico que desaparece con el calor es fisiológico; el ramificado, asimétrico y persistente es livedo racemosa y obliga a buscar anticuerpos antifosfolípidos y otra causa de fondo.
- En la insuficiencia venosa crónica la compresión sostenida es el tratamiento central; la dermatitis de estasis se sensibiliza con facilidad a lo que se aplica, y la ablación precoz del reflujo superficial acelera la cicatrización.
- El linfedema es indoloro, empieza en el pie y deja el signo de Stemmer; su complicación cotidiana es la celulitis recurrente, que la compresión reduce, y algunos genes obligan a vigilar médula ósea o corazón.
- La enfermedad arterial periférica es un marcador de riesgo cardiovascular: el pronóstico de la pierna suele ser mejor que el del paciente, y la prevención secundaria es parte del tratamiento de la úlcera.
Claves de la lectura
Ningún vendaje compresivo sin índice tobillo-brazo previo
El cociente entre la presión sistólica del tobillo y la del brazo, medidas con Doppler, se considera normal entre 1,00 y 1,40; igual o inferior a 0,90 indica enfermedad arterial y entre 0,91 y 0,99 es dudoso. En diabéticos, ancianos y enfermos renales la calcificación de la media impide colapsar la arteria y eleva falsamente el índice: un valor superior a 1,40 no tranquiliza y obliga a medir la presión digital. Si los síntomas sugieren claudicación con índice normal, la medición tras ejercicio puede desenmascarar la estenosis. Sin este dato, la compresión puede agravar la isquemia de una úlcera mixta.
La úlcera dice de dónde viene por su sitio, su dolor y la piel que la rodea
La úlcera isquémica asienta en la punta de los dedos, el talón o la cara lateral del pie, duele mucho, tiene base pálida y bordes irregulares, y la piel vecina es delgada, seca, brillante y sin vello. La venosa aparece por debajo de la rodilla, sobre todo en el maléolo interno, es superficial y de base roja, con hemosiderina, eccema y varices alrededor. La neuropática ocupa puntos de apoyo, no duele y se rodea de callo, aunque los pulsos sean normales. La diabetes puede borrar el dolor de una úlcera isquémica.
Dedos morados con pulsos presentes: pensar en embolia de colesterol, no en vasculitis
Los cristales desprendidos de una placa aórtica ocluyen arterias de pequeño calibre y desencadenan una reacción de cuerpo extraño. El cuadro típico sigue a un cateterismo, a cirugía vascular o al inicio de anticoagulación o fibrinólisis: dedos azules y dolorosos, livedo racemosa en pies y piernas, a veces púrpura o nódulos, con pulsos distales palpables. La biopsia muestra hendiduras aciculares vacías en la luz arteriolar; en piel su rendimiento oscila entre el 40 y el 90 %, por lo que una biopsia negativa no descarta. Hay que vigilar la función renal durante semanas.
Livedo reticular y livedo racemosa no son grados de lo mismo
El patrón en red procede de la desoxigenación del plexo venoso subpapilar cuando la arteriola central pierde flujo. Si la causa es un vasoespasmo transitorio, la red es simétrica, completa y se borra al calentar: no exige estudio. Si la causa es trombosis, hiperviscosidad o pared arteriolar enferma, la red se rompe en arcos irregulares, es asimétrica y persiste: es livedo racemosa. En ese caso hay que pedir anticuerpos antifosfolípidos siempre y orientar el resto del estudio por la clínica, incluida la biopsia profunda del centro pálido.
La enfermedad arterial periférica pronostica antes un infarto que una amputación
Según la obra, la mayoría de los pacientes con claudicación permanecen estables durante años y la amputación es minoritaria, mientras que la mortalidad a cinco años ronda el 30 %, casi siempre cardiovascular. Un índice tobillo-brazo bajo identifica riesgo coronario y cerebrovascular aunque el paciente no tenga síntomas. Por eso el hallazgo de una piel isquémica debe traducirse en abandono completo del tabaco, estatina, antiagregación y control de glucemia y tensión arterial, coordinados con atención primaria o cardiología, además de en la derivación vascular urgente cuando hay dolor en reposo o pérdida tisular.
En la pierna venosa, el eccema que no mejora suele ser alérgico de contacto
La dermatitis de estasis se localiza en la zona supramaleolar interna, donde la microangiopatía es más intensa, pica, se excoria y puede generalizarse como reacción ide. La obra señala que hasta el 80 % de los pacientes con úlcera venosa desarrollan sensibilización a tópicos, sobre todo a antibióticos. Ante un eccema que empeora con el tratamiento conviene simplificar a emolientes y corticoide tópico, retirar antibióticos tópicos y productos superfluos y plantear pruebas epicutáneas con las series de úlcera y los productos del propio paciente.
El linfedema primario es un diagnóstico genético con órganos que vigilar
Un edema indoloro desde el nacimiento en ambas piernas, con uñas en «salto de esquí» y pliegues profundos en los dedos, orienta a mutaciones de VEGFR3 (FLT4), de herencia autosómica dominante. Si el edema aparece en la pubertad y hay una segunda hilera de pestañas, el gen es FOXC2, con posibles malformaciones cardíacas y varices. El linfedema con verrugas extensas, sordera neurosensorial e inmunodeficiencia sugiere deficiencia de GATA2, que predispone a mielodisplasia y leucemia mieloide aguda: aquí el diagnóstico genético cambia la vigilancia hematológica del paciente y de su familia.
Circuito por circuito: qué se ve en la piel, qué prueba lo confirma y qué conducta sigue
El orden sigue el recorrido de la sangre y la linfa, de la arteria grande al linfático, porque el nivel que falla decide la prueba y la compresión.
Arterias de mediano y gran calibre
Enfermedad arterial periférica aterosclerótica
Femoral superficial · síntomas en la séptima década- Piel
- Frialdad, pérdida de vello, uñas gruesas y frágiles, piel atrófica y brillante; con dolor en reposo, palidez al elevar y rubor en declive.
- Prueba
- Índice tobillo-brazo; si es superior a 1,40, presión o índice en el dedo; eco-Doppler, angio-TC o angio-RM para planificar la revascularización.
- Conducta
- Abandono del tabaco, estatina, antiagregación y ejercicio supervisado; derivación vascular urgente si hay dolor en reposo, úlcera o gangrena.
Isquemia aguda de la extremidad
Trombosis o embolia · urgencia- Pista
- Dolor intenso de inicio brusco, palidez, frialdad, ausencia de pulso, parestesias y parálisis.
- Gravedad
- Los déficits sensitivos o motores indican isquemia avanzada y obligan a valoración vascular inmediata, sin esperar pruebas cutáneas.
Tromboangitis obliterante
Enfermedad de Buerger · fumadores jóvenes- Perfil
- Varones fumadores de 20 a 40 años con isquemia distal de pies y también de manos en más de un tercio de los casos.
- Piel
- Úlceras o gangrena digital muy dolorosas, Raynaud y tromboflebitis superficial migratoria en cordones nodulares.
- Diagnóstico
- Clínico y angiográfico, con colaterales en sacacorchos y exclusión de aterosclerosis, embolia y trombofilia; los reactantes de fase aguda suelen ser normales.
- Conducta
- Abstinencia total de tabaco en cualquier forma, incluidos productos con nicotina; según la obra, el iloprost intravenoso mejoró la cicatrización frente a aspirina.
Claudicación neurógena
Estenosis de canal · seudoclaudicación- Pista
- Dolor que aparece de pie sin caminar, cambia con la postura y cede al flexionar el tronco o sentarse; pulsos normales.
- Prueba
- Resonancia de columna; ambos procesos pueden coexistir y confundir la indicación de revascularizar.
Arteriolas y microcirculación
Embolia de colesterol
Ateroembolia · síndrome del dedo azul- Desencadenante
- Cateterismo, cirugía aórtica, anticoagulación o fibrinólisis sobre una aorta con placa gruesa o móvil.
- Piel
- Dedos azules dolorosos, livedo racemosa en pies y piernas, púrpura, nódulos y ulceración con pulsos conservados.
- Prueba
- Biopsia con hendiduras de colesterol en arteriolas; eosinofilia, hipocomplementemia, elevación de reactantes y deterioro renal diferido.
- Conducta
- Evitar nuevas manipulaciones arteriales, estatina y antiagregación; la anticoagulación es controvertida y los corticoides sistémicos no se recomiendan.
Livedo racemosa
Red rota, asimétrica y persistente- Causas
- Síndrome antifosfolípido, Sneddon, ateroembolia, calcifilaxis, poliarteritis nudosa, crioglobulinas y criofibrinógeno, paraproteínas y síndromes mieloproliferativos.
- Prueba
- Anticuerpos antifosfolípidos en todos los casos; biopsia profunda, en huso o sacabocados amplio, del centro aparentemente sano.
- Pronóstico
- En el síndrome antifosfolípido marca riesgo de trombosis multisistémica y puede ser su primer signo.
Vasculopatía livedoide
Microtrombosis · atrofia blanca- Clínica
- Úlceras pequeñas y muy dolorosas en tobillos y dorso del pie que curan como cicatrices de atrofia blanca.
- Estudio
- Biopsia con depósito de fibrina y microtrombos sin vasculitis; estudio de trombofilia completo.
- Tratamiento
- Antiagregantes, anticoagulantes, pentoxifilina u oxígeno hiperbárico según la obra; en una serie retrospectiva de 55 pacientes, el rivaroxabán logró la remisión completa de la mayoría de las úlceras a las 12 semanas.
Eritromelalgia
Crisis de calor, rojez y dolor urente- Clínica
- Pies o manos rojos, calientes y dolorosos que empeoran con calor, ejercicio o declive y se alivian con frío.
- Causas
- Primaria, a veces hereditaria con variantes de SCN9A; secundaria a policitemia vera o trombocitemia esencial.
- Conducta
- Hemograma siempre; aspirina en la forma secundaria; evitar la inmersión en hielo y priorizar tratamientos tópicos y neuromoduladores.
Venas y bomba muscular
Hipertensión venosa ambulatoria
Válvulas incompetentes · bomba de la pantorrilla- Mecanismo
- Al fallar las válvulas, sobre todo tras una trombosis, la presión de las venas profundas refluye a las perforantes y a la piel.
- Lesión
- Extravasación de fibrinógeno con manguitos pericapilares, atrapamiento leucocitario, inflamación y fibrosis progresiva del tejido subcutáneo.
- Agravantes
- Rigidez del tobillo, debilidad muscular, obesidad, obstrucción venosa e insuficiencia cardíaca derecha.
Dermatitis de estasis
Supramaleolar interna · prurito- Clínica
- Eritema, descamación, costras y exudado con petequias en pimienta de cayena y hemosiderina.
- Riesgo
- Sensibilización de contacto frecuente a tópicos y, rara vez, reacción ide o eritrodermia.
- Conducta
- Compresión, emolientes y corticoide tópico; pruebas epicutáneas si no responde o empeora con el tratamiento.
Lipodermatoesclerosis
Paniculitis esclerosante · botella invertida- Fase aguda
- Placa roja, caliente y dolorosa en el maléolo interno sin fiebre ni leucocitosis que no responde a antibióticos.
- Fase crónica
- Induración circunferencial que estrangula el tercio distal de la pierna, con edema por encima y por debajo.
- Pista
- La recurrencia y la falta de respuesta a antibióticos orientan el diagnóstico; la histología de la fase aguda muestra paniculitis septal.
Atrofia blanca
Cicatriz de porcelana · varias causas- Aspecto
- Placas estrelladas, lisas y blanquecinas, rodeadas de telangiectasias e hiperpigmentación, a menudo con pequeñas úlceras.
- Lectura
- Aunque suele ser venosa, puede reflejar vasculopatía livedoide, síndrome antifosfolípido o conectivopatía.
Escalera de la úlcera venosa
Compresión primero, siempre adaptada- Base
- Vendaje inelástico multicapa, como la bota de pasta de zinc con una capa cohesiva, hasta resolver edema e inflamación; después, medias de 30–40 mmHg en el tobillo de por vida, según la obra.
- Adyuvantes
- Apósitos que mantengan el lecho húmedo, elevación, corticoide tópico para el eccema; aspirina o pentoxifilina con evidencia limitada.
- Corrección
- Ecografía Doppler del reflujo y ablación endovenosa o escleroterapia en casos seleccionados.
Linfáticos
Enfermedad de Milroy
VEGFR3 (FLT4) · autosómica dominante- Clínica
- Edema bilateral asimétrico desde el nacimiento, venas prominentes, uñas en salto de esquí, papilomatosis e hidrocele.
- Mecanismo
- Los linfáticos existen pero no funcionan por defecto de la señal tirosina cinasa del receptor.
- Vigilancia
- Celulitis de repetición, linfangiectasia intestinal con pérdida de albúmina, ascitis quilosa y edema escrotal.
Linfedema-distiquiasis
FOXC2 · inicio puberal- Clínica
- Edema de piernas en la pubertad o la edad adulta, doble hilera de pestañas con irritación corneal.
- Asociaciones
- Cardiopatías congénitas, varices, fisura palatina y quistes extradurales espinales; requiere un enfoque multidisciplinar con genética.
Deficiencia de GATA2
Síndrome de Emberger- Clínica
- Linfedema de piernas y genitales con verrugas extensas, sordera neurosensorial e inmunodeficiencia; el linfedema precede a las alteraciones hematológicas.
- Riesgo
- Mielodisplasia y leucemia mieloide aguda: obliga a seguimiento hematológico y consejo genético.
Linfedema secundario
Cirugía, radioterapia, infección, filariasis- Clínica
- Edema indoloro con fóvea al principio y luego duro, piel engrosada, papilomatosis y signo de Stemmer.
- Prueba
- Linfogammagrafía si hay dudas diagnósticas; eco-Doppler venoso para descartar trombosis o insuficiencia venosa asociada.
- Complicaciones
- Erisipela y celulitis recurrentes, tiña interdigital como puerta de entrada y, rara vez, angiosarcoma de Stewart-Treves.
Contrastes que resuelven la duda
Cuatro pares que se confunden en la consulta de úlceras y edemas, con el dato que los separa.
Úlcera arterial frente a úlcera venosa
- Sitio
- Arterial: dedos, talón, cara lateral del pie. Venosa: tercio distal de la pierna, maléolo interno.
- Dolor
- Arterial: intenso, empeora al elevar y alivia en declive. Venosa: moderado, mejora al elevar.
- Piel vecina
- Arterial: atrófica, sin vello, fría. Venosa: hemosiderina, eccema, lipodermatoesclerosis, varices.
- Dato decisivo
- Índice tobillo-brazo y, si las arterias no se comprimen, presión digital.
Lipodermatoesclerosis aguda frente a celulitis
- Distribución
- Lipodermatoesclerosis: bilateral o recurrente en la cara interna supramaleolar sobre piel con estasis. Celulitis: unilateral, extensión progresiva.
- Sistémico
- La lipodermatoesclerosis no da fiebre ni afectación general; la celulitis, con frecuencia sí.
- Respuesta
- La placa esclerosante persiste pese al antibiótico y mejora con compresión.
Livedo reticular frente a livedo racemosa
- Patrón
- Reticular: anillos completos, simétricos y uniformes. Racemosa: arcos rotos, irregulares, asimétricos, a menudo en glúteos y muslos.
- Temperatura
- Reticular: desaparece al calentar. Racemosa: puede atenuarse pero persiste.
- Estudio
- Reticular: ninguno salvo revisar fármacos como la amantadina. Racemosa: anticuerpos antifosfolípidos y biopsia profunda.
Linfedema frente a lipedema
- Pie
- Linfedema: el pie se afecta primero, con dedos engrosados y signo de Stemmer. Lipedema: el aumento se detiene en los tobillos y respeta el pie.
- Simetría
- Linfedema primario o secundario puede ser unilateral. Lipedema: bilateral, simétrico, con depósito graso en glúteos y piernas.
- Evolución
- El lipedema con inmovilidad puede acabar con un linfedema añadido.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y literatura vigentes. No proceden de la obra ni sustituyen al juicio clínico.
Si un diabético de 76 años es remitido para vendaje compresivo de una úlcera maleolar externa dolorosa, con pies fríos y pulsos pedios no palpables
No colocaría compresión hasta medir el índice tobillo-brazo con Doppler y, si fuese superior a 1,40 o dudoso por calcificación, la presión en el dedo. La localización lateral, el dolor y la ausencia de pulsos sugieren un componente isquémico; si se confirma, derivaría de forma urgente a cirugía vascular y solo comprimiría si el especialista lo considerase seguro, con presiones reducidas y bajo su control. Revisaría además tabaco, estatina y antiagregación.
Si un varón de 71 años presenta, dos semanas después de un cateterismo coronario, dedos de los pies morados y muy dolorosos con pulsos pedios palpables y livedo en las plantas
Sospecharía embolia de colesterol. Pediría función renal seriada, sedimento, eosinófilos, complemento y reactantes, y haría una biopsia profunda de una zona con livedo o de un borde isquémico buscando hendiduras de colesterol, sabiendo que un resultado negativo no lo descarta. Avisaría a cardiología para evitar nuevas manipulaciones arteriales y revisar la anticoagulación, y priorizaría estatina, analgesia y cuidado local.
Si una mujer de 34 años consulta por un livedo ramificado e irregular en glúteos y muslos que no desaparece con el calor, con migrañas y dos abortos previos
Lo trataría como livedo racemosa y pediría anticoagulante lúpico, anticardiolipina y anti-β2-glucoproteína I, repitiendo los positivos según los criterios vigentes. Haría una biopsia profunda del centro pálido del retículo. Por la posibilidad de síndrome de Sneddon, solicitaría valoración neurológica con resonancia cerebral, y si se confirmase síndrome antifosfolípido la derivaría a reumatología o medicina interna para decidir la anticoagulación.
Si un paciente de 58 años refiere crisis de pies rojos, calientes y ardientes que alivia metiéndolos en agua con hielo, y ya presenta maceración y erosiones
Pediría un hemograma completo para descartar policitemia vera o trombocitemia esencial, porque en esas formas secundarias la aspirina suele ser eficaz y el hematólogo debe intervenir. Explicaría que la inmersión en hielo causa la lesión cutánea y propondría enfriamiento moderado con aire, tratamientos tópicos y, si no bastan, fármacos para dolor neuropático empezando a dosis bajas. Si hubiese inicio infantil o antecedentes familiares, plantearía estudio de SCN9A.
Si una mujer con úlcera venosa de un año y eccema perilesional que empeora pese a varias cremas antibióticas y cicatrizantes
Suspendería todos los tópicos innecesarios, en especial antibióticos, y trataría el eccema con corticoide tópico y emolientes sencillos bajo un vendaje compresivo multicapa, tras comprobar el índice tobillo-brazo. Haría pruebas epicutáneas con la serie de úlceras y los productos de la paciente. Pediría eco-Doppler venoso y la derivaría a cirugía vascular para valorar la ablación del reflujo superficial sin esperar a que la úlcera cure.
Si una mujer de 62 años con linfedema de la pierna tras linfadenectomía inguinal ha sufrido tres celulitis en el último año
Indicaría compresión diaria con prenda ajustada por un fisioterapeuta o enfermería especializada, porque reduce las recurrencias, y trataría la tiña interdigital y el intertrigo como puertas de entrada. Comentaría con la paciente y con infecciosas la profilaxis antibiótica, sin sustituir la compresión. Enseñaría a reconocer la celulitis precoz y pediría que consulte ante cualquier nódulo o placa violácea persistente en la pierna, por el riesgo de angiosarcoma.
Perlas de examen y de consulta
◆Un índice superior a 1,40 no es un índice normal
Indica arterias calcificadas que no se colapsan con el manguito y puede ocultar una isquemia grave; en diabéticos, ancianos o pacientes en diálisis hay que medir la presión en el dedo antes de comprimir.
◆Pulsos presentes no excluyen la embolia de colesterol
Los cristales ocluyen arterias de 50 a 900 µm, por debajo de las que se palpan. La lesión renal puede aparecer entre una y cuatro semanas después del procedimiento, a diferencia de la nefropatía por contraste, que es precoz.
◆En el livedo, la biopsia se toma del centro pálido
La arteriola enferma está en el centro del anillo, no en el borde violáceo. Un sacabocados superficial suele resultar inespecífico: conviene muestra amplia que llegue a dermis reticular profunda e hipodermis.
◆Buerger no perdona ni la nicotina sustitutiva
La enfermedad puede mantenerse activa con uno o dos cigarrillos al día, tabaco de mascar o parches de nicotina, y los reactantes de fase aguda suelen ser normales pese a la actividad inflamatoria.
◆El hielo empeora la eritromelalgia que alivia
La inmersión repetida macera la piel, la infecta y la necrosa. La implicación de SCN9A, que codifica el canal de sodio Nav1.7, ha orientado la búsqueda de tratamientos dirigidos, y los tópicos se prefieren por su menor toxicidad.
◆La acroangiodermatitis imita al sarcoma de Kaposi
Placas violáceas verrugosas en el dorso del pie de un paciente con estasis grave, fístula arteriovenosa para hemodiálisis o extremidad paralizada pueden parecer Kaposi en la clínica y en la histología; el contexto vascular orienta y la biopsia debe interpretarse con él.
◆La gangrena seca se deja delimitar
En la necrosis digital seca sin infección conviene mantener la zona limpia y seca y esperar a que se delimite sola, con analgesia suficiente; la gangrena húmeda o infectada exige desbridamiento y antibiótico.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2019) y octubre de 2026, y qué conviene matizar con la literatura posterior.
Actualización DermRXLa clasificación CEAP se revisó en 2020
La obra describe la enfermedad venosa crónica como un espectro de signos tempranos y tardíos sin anclarlo a una clasificación. La revisión de 2020 de la CEAP, elaborada por consenso Delphi del American Venous Forum, añadió la corona flebectásica como subclase C4c, introdujo el modificador «r» para varices y úlceras recurrentes y sustituyó los números de los segmentos venosos por abreviaturas. Conviene registrar la clase clínica en la historia de cada pierna.
Fuente: Lurie F, et al. J Vasc Surg Venous Lymphat Disord. 2020;8(3):342-352. PMID: 32113854.Actualización DermRXTratar pronto el reflujo superficial con ablación acelera la curación de la úlcera venosa
En 2019 la cirugía o la ablación se presentaban como opción para casos seleccionados. En el ensayo EVRA, con 450 pacientes, añadir a la compresión la ablación endovenosa del reflujo superficial en las dos semanas siguientes a la aleatorización acortó la mediana de cicatrización de 82 a 56 días y aumentó el tiempo libre de úlcera durante el primer año. En el seguimiento ampliado, la intervención precoz redujo la tasa global de recurrencias y fue probablemente coste-efectiva a tres años. El dermatólogo debería pedir eco-Doppler y derivar sin esperar a que la úlcera cierre.
Fuente: Gohel MS, et al. N Engl J Med. 2018;378(22):2105-2114. PMID: 29688123. Gohel MS, et al. JAMA Surg. 2020;155(12):1113-1121. PMID: 32965493.Actualización DermRXDe «isquemia crítica» a isquemia crónica que amenaza la extremidad
La guía vascular global de 2019 sustituye el término isquemia crítica por isquemia crónica que amenaza la extremidad, definida por enfermedad arterial periférica con dolor en reposo, gangrena o úlcera de más de dos semanas. Recomienda derivación urgente al especialista vascular, prefiere las presiones digitales como medida hemodinámica, estratifica la amenaza con el sistema WIfI (herida, isquemia e infección del pie) y considera no establecida la eficacia de los prostanoides, el oxígeno hiperbárico o la estimulación medular, que la obra mencionaba como recursos en pacientes sin opción de revascularizar.
Fuente: Conte MS, et al. J Vasc Surg. 2019;69(6S):3S-125S.e40. PMID: 31159978.Actualización DermRXLa antitrombosis de la enfermedad arterial periférica ya no es solo aspirina
La obra recomendaba antiagregación individualizada con aspirina o clopidogrel. En el ensayo VOYAGER PAD, con 6564 pacientes revascularizados de las extremidades inferiores, rivaroxabán 2,5 mg cada 12 horas añadido a aspirina redujo el compuesto de isquemia aguda de la extremidad, amputación mayor, infarto, ictus isquémico y muerte cardiovascular (17,3 % frente a 19,9 % a tres años), a costa de más hemorragia mayor según la definición ISTH. La decisión antitrombótica corresponde al equipo vascular o cardiológico.
Fuente: Bonaca MP, et al. N Engl J Med. 2020;382(21):1994-2004. PMID: 32222135.Actualización DermRXUn índice bajo moderado no prohíbe la compresión: obliga a adaptarla
La obra trataba la enfermedad arterial o un índice tobillo-brazo anormal como contraindicación de la compresión. Series posteriores muestran que en úlceras mixtas con índice entre 0,5 y 0,8 la compresión inelástica a presión reducida, inferior a 40 mmHg, combinada con escleroterapia del reflujo, logró tiempos de cicatrización similares a los de úlceras venosas, también en diabéticos. En otra cohorte, la compresión ajustada al estado hemodinámico aumentó la presión transcutánea de oxígeno y redujo el tamaño de la úlcera. Son estudios pequeños: la indicación debe hacerla un equipo con experiencia y con medición previa.
Fuente: Mosti G, et al. J Clin Med. 2020;9(11):3709. PMID: 33227909. Elhomsy S, et al. Int J Angiol. 2021;31(1):34-39. PMID: 35221850.Actualización DermRXCompresión como prevención de la celulitis recurrente en el edema crónico
La obra proponía antibióticos prolongados como prevención de la erisipela en el linfedema. En un ensayo aleatorizado con 84 pacientes con edema crónico de la pierna y celulitis recurrente, la compresión más educación redujo las recurrencias frente a educación sola (15 % frente a 40 %; cociente de riesgos instantáneos 0,23), y el ensayo se detuvo por eficacia. En el seguimiento ampliado a 18 meses, publicado en 2026, el beneficio se mantuvo, con menos ingresos y buena adherencia. Los autores la proponen como prevención de primera línea; el ensayo incluyó pacientes con y sin profilaxis antibiótica (estratificó por ella), así que no compara compresión con antibiótico ni justifica retirar una profilaxis indicada.
Fuente: Webb E, et al. N Engl J Med. 2020;383(7):630-639. PMID: 32786188. Webb E, et al. EClinicalMedicine. 2026;98:104127. PMID: 42597865.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Newman. Capítulo 148, «Cambios cutáneos en la disfunción arterial, venosa y linfática». En: Kang S, Amagai M, Bruckner AL, Enk AH, Margolis DJ, McMichael AJ, Orringer JS, editores. Fitzpatrick’s Dermatology. 9.ª ed. Nueva York: McGraw-Hill Education; 2019. Consultado en su edición en español (Dermatología de Fitzpatrick, 9e).
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
- Lurie F, Passman M, Meisner M, et al. The 2020 update of the CEAP classification system and reporting standards. J Vasc Surg Venous Lymphat Disord. 2020;8(3):342-352. PMID: 32113854.
- Gohel MS, Heatley F, Liu X, et al. A Randomized Trial of Early Endovenous Ablation in Venous Ulceration. N Engl J Med. 2018;378(22):2105-2114. PMID: 29688123.
- Gohel MS, Mora J, Szigeti M, et al. Long-term Clinical and Cost-effectiveness of Early Endovenous Ablation in Venous Ulceration: A Randomized Clinical Trial. JAMA Surg. 2020;155(12):1113-1121. PMID: 32965493.
- Conte MS, Bradbury AW, Kolh P, et al. Global vascular guidelines on the management of chronic limb-threatening ischemia. J Vasc Surg. 2019;69(6S):3S-125S.e40. PMID: 31159978.
- Bonaca MP, Bauersachs RM, Anand SS, et al. Rivaroxaban in Peripheral Artery Disease after Revascularization. N Engl J Med. 2020;382(21):1994-2004. PMID: 32222135.
- Mosti G, Cavezzi A, Bastiani L, Partsch H. Compression Therapy Is Not Contraindicated in Diabetic Patients with Venous or Mixed Leg Ulcer. J Clin Med. 2020;9(11):3709. PMID: 33227909.
- Elhomsy S, Chrusciel J, Sanchez S, et al. Clinical Efficacy and Safety of Long-Term Compression in Patients with Mixed Arterial and Venous Etiology Ulcers in the Leg. Int J Angiol. 2021;31(1):34-39. PMID: 35221850.
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