Úlceras de pierna y vasculitis de pequeño vaso: qué causa hay detrás, qué pedir antes de tratar y cuándo la piel anuncia enfermedad sistémica
Sobre las secciones «Ulcers» · «Vasculitides, vasculopathies, and other vascular disorders» (capítulo 3, General Dermatology) · Alikhan y Hocker, 2.ª ed., 2024
Una úlcera de pierna y una púrpura palpable comparten el mismo error: tratarlas sin haber identificado la causa. Esta lectura ordena las úlceras por mecanismo (venoso, arterial, neuropático, hipertensivo y el resto), fija qué biopsiar y qué pedir ante una vasculitis de pequeño vaso, y separa las formas que se quedan en la piel de las que obligan a vigilar el riñón, el complemento o una gammapatía.
Obra de referencia: Ali Alikhan y Thomas L. H. Hocker (eds.), Review of Dermatology, 2.ª ed. (Elsevier, 2024). Síntesis editorial DermRX actualizada a octubre de 2026 · Revisión clínica individual pendiente · 20 min de lectura.
En 20 segundos
- Antes de comprimir una úlcera de pierna hay que descartar isquemia con pulsos e índice tobillo-brazo: la compresión es el tratamiento de la úlcera venosa y está contraindicada en la insuficiencia arterial.
- La úlcera neuropática asienta en puntos de apoyo y tiene borde calloso; exige descarga, buscar osteomielitis y descartar arteriopatía, presente en cerca de la mitad de los diabéticos con úlcera en el pie.
- La vasculitis leucocitoclástica cutánea es una púrpura palpable de zonas declives por inmunocomplejos; la mitad es idiopática y nueve de cada diez casos curan solos, pero la biopsia debe hacerse en las primeras 48 horas y nunca falta un análisis de orina.
- En la vasculitis IgA el pronóstico lo marca el riñón: el niño suele curar con medidas de soporte, mientras que el adulto tiene más necrosis cutánea, más nefropatía y necesita seguimiento renal prolongado.
- En la urticaria vasculitis el complemento separa la forma limitada a la piel de la hipocomplementémica, ligada al lupus y al daño de órgano; eritema elevatum diutinum y granuloma facial son vasculitis crónicas localizadas que se tratan con dapsona y con medidas locales.
Claves de la lectura
La úlcera se clasifica por dónde está y cómo es su borde
Supramaleolar medial, de bordes irregulares y fondo fibrinoso poco profundo, sobre piel ocre, endurecida y con varices: venosa. Dolorosa, redonda, en sacabocados y seca, en maléolo lateral o cabezas metatarsianas, sobre piel atrófica sin vello y con pulsos débiles: arterial. Húmeda, con rodete calloso, en un punto de apoyo de un pie insensible: neuropática. Lo que no encaja obliga a ampliar el estudio.
Compresión sí, pero con la arteria comprobada
La compresión es la base del tratamiento de la úlcera venosa, junto con cura en ambiente húmedo, desbridamiento y control de la infección. Aplicada sobre una pierna isquémica agrava la necrosis, de modo que pulsos e índice tobillo-brazo van antes que la venda. En la úlcera arterial la obra desaconseja además la presión negativa y el desbridamiento cortante: la prioridad es revascularizar.
Úlcera atípica: dolor desproporcionado, borde violáceo o que no cura
Aquí entran la úlcera hipertensiva de Martorell, el pioderma gangrenoso, la vasculitis de vaso mediano, la vasculopatía livedoide, la calcifilaxis, las trombofilias y hemoglobinopatías, la hidroxiurea, las infecciones por micobacterias u hongos y los tumores. El carcinoma epidermoide es la neoplasia que más se ulcera y también surge sobre úlceras crónicas y cicatrices. La conducta común es biopsiar el borde, cultivar y revisar la medicación.
Púrpura palpable es vénula poscapilar; livedo y nódulos, vaso mediano
La vasculitis de pequeño vaso da púrpura palpable, petequias, vesículas o pústulas en zonas declives. Livedo, púrpura retiforme, nódulos subcutáneos y úlceras señalan vaso mediano y cambian el estudio (ANCA, poliarteritis, crioglobulinas). También orientan a enfermedad sistémica la fiebre, las artralgias, las parestesias, los síntomas digestivos o urinarios, la VSG alta y el consumo de complemento.
La biopsia tiene ventana: dos muestras y antes de 48 horas
La histología convencional rinde entre las 18 y las 48 horas de vida de la lesión; después predomina un infiltrado mononuclear inespecífico. La inmunofluorescencia directa (IFD) necesita una lesión aún más reciente, de menos de 24 horas, porque los depósitos se degradan pronto. El tipo de inmunoglobulina dirige el resto del estudio: la IgA obliga a vigilar el riñón y una banda lúpica en una urticaria vasculitis apunta a lupus.
Vasculitis IgA: el adulto no es un niño grande
En el niño es la vasculitis más frecuente, sigue a una infección respiratoria y cura en semanas; la nefritis grave es poco habitual. En el adulto hay más lesiones ampollosas y necróticas, más diarrea, insuficiencia renal crónica en cerca de un tercio según la obra, recidiva en hasta el 40 % y asociación con neoplasias sólidas, sobre todo de pulmón. Fiebre, VSG elevada y púrpura por encima de la cintura predicen glomerulonefritis.
Habón que dura más de un día, duele y deja mancha: biopsia y complemento
Esos tres datos separan la urticaria vasculitis de la urticaria crónica. Con complemento normal (70–80 %) suele ser idiopática y cutánea. Con C3, C4 y CH50 bajos y anticuerpos anti-C1q hay afectación articular, ocular, renal, digestiva y pulmonar, y hasta la mitad de los casos se asocia a lupus eritematoso sistémico (LES). ANA, serologías de hepatitis B y C y proteinograma completan el estudio.
Tratamiento por escalones y con evidencia de baja calidad
En la vasculitis cutánea aislada basta retirar el desencadenante, reposo con elevación y compresión. Las formas crónicas o recurrentes se tratan con colchicina o dapsona, solas o combinadas; las ulceradas, con un ciclo de prednisona y, si hace falta, un ahorrador de corticoides. Dapsona es también la primera opción en el eritema elevatum diutinum; en el granuloma facial se empieza por tratamiento local. Casi nada se apoya en ensayos aleatorizados.
Úlcera por úlcera y vasculitis por vasculitis: clínica, estudio y tratamiento
Primero las úlceras, por el mecanismo que decide la conducta; después el tronco común de la vasculitis leucocitoclástica y las formas con nombre propio.
Úlceras de pierna y pie según el mecanismo
Úlcera venosa
Compresión tras descartar isquemia- Dónde y cómo
- Por encima del maléolo medial, de bordes irregulares y fondo fibrinoso poco profundo, sobre dermatitis de estasis: pigmentación ocre, púrpura puntiforme, lipodermatoesclerosis, edema y varices.
- Estudio
- Eco-Doppler venoso para localizar el reflujo, y pulsos con índice tobillo-brazo antes de vendar.
- Tratamiento
- Compresión mantenida, cura en ambiente húmedo que absorba el exudado, desbridamiento y antibiótico solo si hay infección. La obra cita pentoxifilina, drenaje linfático manual y presión negativa como coadyuvantes.
- Si hay linfedema
- El edema empieza en el dorso del pie y asciende; la forma crónica verrugosa (elefantiasis nostras verrucosa) se ulcera y se sobreinfecta.
Úlcera arterial
Revascularizar; no comprimir- Dónde y cómo
- Dolorosa, redonda, de borde neto en sacabocados y fondo seco y necrótico, en el maléolo lateral o sobre las cabezas del primer y quinto metatarsianos.
- Piel vecina
- Atrófica y sin vello; pulsos pedios débiles, relleno capilar lento y palidez al elevar la pierna. Suele haber claudicación.
- Estudio
- Índice tobillo-brazo y, para planificar la revascularización, angio-TC, angio-RM o arteriografía.
- Tratamiento
- Control del tabaco, la diabetes, la hipertensión y la dislipemia, y valoración por cirugía vascular para angioplastia o reconstrucción. La obra desaconseja la presión negativa y el desbridamiento cortante.
Úlcera neuropática (mal perforante plantar)
Descarga y descartar osteomielitis- Dónde y cómo
- En sacabocados, húmeda y maloliente, rodeada de un rodete calloso, bajo las cabezas metatarsianas, el primer dedo o el talón de un pie con neuropatía y a menudo deformado (dedos en martillo).
- Qué buscar
- Osteomielitis subyacente: la resonancia magnética es la mejor prueba de imagen y puede hacer falta biopsia y cultivo de hueso. Arteriopatía periférica asociada en cerca de la mitad de los casos.
- Tratamiento
- Descarga (yeso de contacto total o calzado terapéutico), desbridamiento, tratamiento de la infección y revascularización si procede.
Úlcera hipertensiva de Martorell
Muy dolorosa, con pulsos conservados- A quién
- Mujeres de 50 a 70 años con hipertensión arterial de larga evolución; en las series recientes, la mitad son además diabéticos.
- Cómo
- Empieza como una ampolla roja dolorosa que se vuelve purpúrica y se ulcera; fondo necrótico, borde violáceo, dolor desproporcionado y cicatrización lenta.
- Histología
- Arteriolas con engrosamiento llamativo de la media y la íntima, con hialinosis o calcificación de la media.
- Conducta
- Control tensional, analgesia y cura local; la obra añade presión negativa y medias de compresión. Se confunde con pioderma gangrenoso y vasculitis.
Otras causas que no hay que pasar por alto
Hematológicas, fármacos, tumores- Hematológicas y presión
- Hemoglobinopatías, trombofilias (factor V Leiden, déficit de proteína C o S, síndrome antifosfolípido) y neoplasias hematológicas. La úlcera por presión asienta sobre sacro, talones, trocánteres y maléolos del paciente inmóvil.
- Fármacos
- Hidroxiurea (maléolo y cresta tibial, dolorosa), interferón en el punto de inyección, metotrexato en pacientes con psoriasis y necrosis por warfarina o heparina.
- Inflamatorias
- Vasculitis, poliarteritis nudosa, artritis reumatoide con síndrome de Felty, pioderma gangrenoso, necrobiosis lipoídica, Behçet, vasculopatía livedoide y paniculitis.
- Infección y tumor
- Cultivos amplios (bacterias, micobacterias, hongos, virus del herpes simple) y biopsia del borde: carcinoma epidermoide, carcinoma basocelular, linfoma, sarcoma de Kaposi o angiosarcoma.
Vasculitis leucocitoclástica cutánea: el tronco común
Diagnóstico, causas y estudio
Inmunocomplejos en vénulas poscapilares- Clínica
- Brotes de púrpura palpable simétrica en piernas, zonas declives y áreas de presión, a veces con pápulas, habones, vesículas o pústulas; casi siempre respeta cara, palmas, plantas y mucosas. Aparece 7–10 días después del desencadenante y cura en 3–4 semanas con pigmentación residual.
- Causas
- Idiopática en la mitad de los casos; infecciones (estreptococo, hepatitis C y B, VIH) y enfermedades inflamatorias (LES, Sjögren, artritis reumatoide, enfermedad inflamatoria intestinal), un 15–20 % cada grupo; fármacos, un 10–15 %; neoplasias, menos del 5 %, sobre todo hematológicas.
- Fármacos
- Entre 1 y 3 semanas tras iniciarlos: betalactámicos, sulfamidas, quinolonas, antiinflamatorios no esteroideos, tiazidas, propiltiouracilo, alopurinol e inhibidores del TNF.
- Biopsia
- Neutrófilos con leucocitoclasia alrededor de las vénulas, necrosis fibrinoide de la pared y extravasación de hematíes. La afectación de vasos más profundos y de mayor calibre sugiere vasculitis sistémica.
- Estudio mínimo
- Hemograma, creatinina, perfil hepático, VSG y análisis de orina en todos los pacientes.
- Si hay datos de alarma
- Serologías de hepatitis B y C y de VIH, antiestreptolisina, ANA, factor reumatoide, C3, C4 y CH50, ANCA, crioglobulinas, inmunoglobulinas, proteinograma en suero y orina, sangre oculta en heces y radiografía de tórax; hemocultivos y ecocardiograma si hay fiebre alta o soplo.
Tratamiento escalonado
Nueve de cada diez curan solas- Leve
- Retirar el fármaco sospechoso, reposo con las piernas elevadas, medias de compresión, antihistamínicos y corticoides tópicos.
- Crónica o recurrente
- Colchicina (la obra da 0,6 mg dos o tres veces al día, que es la presentación estadounidense) o dapsona 100–200 mg/día; según la obra, combinar colchicina con dapsona o con pentoxifilina supera a la monoterapia.
- Grave o ulcerada
- Prednisona 0,5–1 mg/kg/día con descenso en 4–6 semanas. Como ahorradores, azatioprina 1–2 mg/kg/día, micofenolato de mofetilo hasta 2 g/día o ciclosporina 2,5–5 mg/kg/día.
- Evolución
- Un 10 % sigue un curso crónico o recidivante, con una duración media cercana a dos años.
Vasculitis con IgA y su variante del lactante
Vasculitis IgA del niño (púrpura de Schönlein-Henoch)
La vasculitis más frecuente de la infancia- A quién
- El 90 % son menores de 10 años, con predominio de varones y más casos en invierno, 1–2 semanas después de una infección respiratoria.
- Tétrada
- Púrpura palpable en nalgas y piernas (todos), artralgias o artritis de rodillas y tobillos (75 %), dolor abdominal cólico (65 %) con posible hemorragia digestiva, y afectación renal (40–50 %), casi siempre hematuria.
- Riesgo renal
- Nefropatía grave en el 5–7 %, más en mayores de 8 años y en quienes tienen dolor abdominal; enfermedad renal terminal en el 1–3 %.
- IFD
- IgA, C3 y fibrina en la pared de los vasos pequeños de la dermis.
- Tratamiento
- Soporte. Prednisona si hay dolor abdominal intenso, artritis o nefritis grave, sabiendo que no se ha demostrado que prevenga la nefropatía. La obra añade dapsona para acortar el brote cutáneo.
- Seguimiento
- Presión arterial y análisis de orina periódicos durante al menos 6 meses.
Vasculitis IgA del adulto
Más necrosis, más riñón, más recidiva- Piel
- Lesiones vesiculoampollosas y necrosis cutánea en cerca del 60 %.
- Riñón
- Insuficiencia renal crónica en torno al 30 %; pesan la nefropatía previa, la diabetes, la hipertensión y cualquier alteración de la función renal o de la orina en el momento del diagnóstico, por pequeña que sea.
- Predictores
- Fiebre, VSG elevada y púrpura por encima de la cintura se asocian a glomerulonefritis; la ausencia de eosinófilos en la biopsia cutánea, a mayor riesgo renal.
- Asociaciones
- Neoplasias sólidas, sobre todo de pulmón, por delante de las hematológicas.
- Seguimiento
- Presión arterial, orina y creatinina de forma prolongada (la obra propone 5 años): las alteraciones renales pueden aparecer meses después del brote. Recidiva en hasta el 40 %.
Edema agudo hemorrágico del lactante
Aparatoso y benigno- A quién
- Lactantes y niños pequeños, casi siempre menores de 2 años y con predominio de varones, tras una infección respiratoria, digestiva o urinaria, un fármaco o una vacuna.
- Clínica
- Placas purpúricas anulares, numulares o en escarapela en cara, orejas y extremidades, con edema acral doloroso, indurado y sin fóvea. El niño conserva buen estado general, con o sin fiebre.
- Diagnóstico
- Clínico. Si se biopsia, vasculitis leucocitoclástica con depósitos de IgA inconstantes.
- Evolución
- Resolución espontánea en 1–3 semanas; solo tratamiento de soporte.
Urticaria vasculitis
Forma normocomplementémica
70–80 %; limitada a la piel- Clínica
- Habones dolorosos o urentes que duran más de 24 horas, en tronco y piernas, y dejan púrpura o hiperpigmentación; puede haber angioedema. Brotes durante meses o años.
- Histología
- Vasculitis leucocitoclástica a menudo sutil: leucocitoclasia y depósito de fibrina son el mínimo exigible.
- Tratamiento
- Antihistamínicos y, si no bastan, ciclos cortos de corticoides orales, indometacina, dapsona, colchicina o hidroxicloroquina. En formas leves se ha propuesto seguir la escalera de la urticaria crónica, con omalizumab fuera de ficha técnica.
Forma hipocomplementémica
20–30 %; sistémica y ligada al LES- Laboratorio
- C3, C4 y CH50 bajos, anticuerpos anti-C1q en casi todos los pacientes y VSG alta. ANA obligados: hasta la mitad se asocia a LES.
- Órganos
- Articulaciones y ojo (uveítis, epiescleritis, conjuntivitis) en la mitad; riñón (glomerulonefritis o nefritis intersticial) en el 20–30 %; dolor abdominal en el 15–30 %; pulmón (enfermedad obstructiva grave, edema laríngeo) en el 20 %.
- Biopsia
- Más neutrófilos intersticiales; en la IFD, una banda granular en la membrana basal aumenta el riesgo de LES y de nefropatía.
- Causas
- LES y Sjögren, hepatitis B y C, fármacos, gammapatías, neoplasias hematológicas y enfermedad del suero.
- Tratamiento
- Multidisciplinar: corticoides orales con hidroxicloroquina, dapsona o colchicina; en casos graves, micofenolato, azatioprina, rituximab o inmunoglobulinas intravenosas.
Vasculitis crónicas localizadas
Eritema elevatum diutinum
Dapsona de elección- Clínica
- Pápulas, placas y nódulos rojo-violáceos o parduzcos sobre superficies extensoras y junto a las articulaciones; con los años, nódulos firmes y fibrosos en las zonas antes inflamadas. Puede haber artralgias y escleritis o uveítis.
- Asociaciones
- VIH, infección estreptocócica, hepatitis B, tuberculosis y sífilis; enfermedad inflamatoria intestinal, celiaquía, LES y artritis reumatoide; gammapatía monoclonal IgA y mielodisplasia.
- Histología
- Vasculitis leucocitoclástica con neutrófilos intersticiales al inicio; fibrosis estoriforme concéntrica alrededor de los vasos en las fases tardías.
- Tratamiento
- Dapsona, con antiinflamatorios, tetraciclinas o colchicina como alternativas, y tratamiento de la enfermedad asociada. La mayoría remite en 5–10 años.
Granuloma facial
Zona de Grenz y eosinófilos- Clínica
- Una o varias pápulas, placas o nódulos rojo-parduzcos en nariz, pómulos, frente u orejas de varones adultos, con orificios foliculares marcados, telangiectasias y aspecto de piel de naranja.
- Histología
- Infiltrado dérmico denso y mixto (eosinófilos, neutrófilos, linfocitos y células plasmáticas) separado de la epidermis por una banda de dermis respetada; la vasculitis puede ser difícil de demostrar.
- Primera línea
- Corticoides tópicos o tacrolimus tópico; triamcinolona intralesional a 2,5–5 mg/ml, sola o tras crioterapia.
- Si no responde
- Dapsona 50–100 mg/día, colchicina o hidroxicloroquina, y láser de colorante pulsado. Es crónico y responde de forma irregular.
Contrastes que resuelven la duda
Cuatro parejas que se confunden en la consulta y el dato que las separa.
Úlcera venosa frente a arterial frente a neuropática
- Localización
- Supramaleolar medial; maléolo lateral y cabezas del primer y quinto metatarsianos; puntos de apoyo plantar.
- Lecho y borde
- Superficial, fibrinoso y de borde irregular; seco, necrótico y en sacabocados; húmedo, maloliente y con rodete calloso.
- Piel vecina
- Dermatitis de estasis y lipodermatoesclerosis; piel atrófica sin vello y pulsos débiles; pie insensible y deformado.
- Prueba clave
- Eco-Doppler venoso; índice tobillo-brazo y angiografía; búsqueda de osteomielitis y de arteriopatía.
- Error que evitar
- Vendar sin comprobar la arteria; comprimir o desbridar una pierna isquémica; curar sin descargar.
Urticaria crónica espontánea frente a urticaria vasculitis
- Duración del habón
- Menos de 24 horas frente a más de 24 horas.
- Síntoma
- Prurito frente a dolor o quemazón.
- Al resolverse
- Sin marca frente a púrpura o hiperpigmentación residual.
- Síntomas generales
- Ausentes frente a artralgias, fiebre, inflamación ocular o cansancio.
- Matiz
- La urticaria crónica y la urticaria vasculitis normocomplementémica pueden coexistir en un mismo paciente.
Vasculitis IgA frente a edema agudo hemorrágico del lactante
- Edad
- Escolar, casi siempre menor de 10 años, frente a lactante menor de 2 años.
- Lesión
- Púrpura palpable de pequeño tamaño frente a grandes placas anulares o en escarapela con edema.
- Distribución
- Nalgas y piernas frente a cara, orejas y extremidades.
- Órganos
- Articulaciones, intestino y riñón frente a enfermedad limitada a la piel.
- Seguimiento
- Orina y presión arterial durante meses frente a control clínico hasta la resolución.
Eritema elevatum diutinum frente a granuloma facial
- Localización
- Superficies extensoras y zonas periarticulares frente a cara.
- Asociaciones
- VIH, estreptococo, gammapatía IgA y enfermedades autoinmunes frente a ninguna constante.
- Histología
- Fibrosis concéntrica perivascular frente a zona de Grenz con eosinófilos.
- Primera opción
- Dapsona oral frente a tratamiento tópico o intralesional.
- Nexo
- Algunos autores las consideran una misma enfermedad con distinta localización.
Qué haría en consulta
Elaboración editorial propia de DermRX: escenarios construidos al integrar la lectura con guías, consensos y fichas técnicas vigentes. No sustituyen al juicio clínico.
Si una mujer de 72 años con varices consulta por una úlcera supramaleolar medial de bordes irregulares sobre piel ocre y endurecida
Diagnosticaría una úlcera venosa, pero no vendaría sin palpar pulsos y medir el índice tobillo-brazo. Pediría un eco-Doppler venoso y pautaría compresión mantenida con cura en ambiente húmedo.
Si una hipertensa de larga evolución presenta una úlcera de dolor desproporcionado, borde violáceo y fondo necrótico, con pulsos pedios presentes
Pensaría en una úlcera hipertensiva de Martorell antes que en un pioderma gangrenoso. Biopsiaría el borde buscando la lesión arteriolar, optimizaría la presión arterial y la analgesia, y no iniciaría corticoides sistémicos sin un diagnóstico firme.
Si un diabético con neuropatía tiene una úlcera plantar con rodete calloso bajo la cabeza del primer metatarsiano que no cierra
Buscaría osteomielitis, con resonancia magnética si la sospecha es firme, y arteriopatía periférica, que acompaña a cerca de la mitad de estas úlceras. Indicaría descarga y desbridamiento, y lo compartiría con la unidad de pie diabético.
Si un adulto presenta púrpura palpable en las piernas diez días después de empezar un betalactámico, sin fiebre ni otros síntomas
Tomaría dos biopsias de lesiones recientes, una para histología y otra para IFD, y pediría hemograma, creatinina, perfil hepático, VSG y análisis de orina. Retiraría el fármaco, recomendaría reposo con elevación y no pautaría corticoides sistémicos mientras no hubiera ulceración.
Si un lactante de 10 meses con buen estado general tiene placas purpúricas en escarapela en mejillas, orejas y piernas, con edema doloroso de manos y pies, tras un catarro
Diagnosticaría un edema agudo hemorrágico del lactante por la clínica, sin biopsia. Explicaría a los padres que cura solo en una a tres semanas, pautaría medidas de soporte y revisaría el diagnóstico si el estado general empeorase.
Si una mujer de 50 años tiene habones que queman, duran dos días y dejan una mancha parda, con artralgias y ojo rojo
No la trataría como una urticaria crónica sin más. Biopsiaría un habón reciente con IFD y pediría C3, C4, CH50, anti-C1q, ANA, serologías de hepatitis B y C y proteinograma; con el complemento bajo buscaría afectación renal, ocular y pulmonar.
Perlas de examen y de consulta
◆Sin pulso no se venda
La compresión cura la úlcera venosa y agrava la arterial. Palpar pulsos y medir el índice tobillo-brazo es el primer gesto ante cualquier úlcera de pierna.
◆Martorell no es pioderma
Úlcera muy dolorosa de borde violáceo en una persona hipertensa con pulsos conservados: en una serie retrospectiva los corticoides sistémicos se asociaron a una cicatrización más lenta, de modo que el diagnóstico va antes que el inmunosupresor.
◆Hidroxiurea y maléolo
Una úlcera dolorosa en el maléolo o en la cresta tibial de un paciente tratado con hidroxiurea apunta al fármaco antes que a la enfermedad de base.
◆La úlcera que no cura se biopsia
El carcinoma epidermoide puede surgir sobre úlceras crónicas, cicatrices y focos de inflamación mantenida, como la hidradenitis supurativa o el liquen escleroso.
◆La lesión de ayer, no la de la semana pasada
Para la IFD se elige la lesión más reciente: pasadas 72 horas solo persiste C3 en una minoría de casos y un resultado negativo no descarta nada.
◆Schnitzler no es una vasculitis
La obra lo define como urticaria vasculitis con gammapatía IgM. Hoy se considera una enfermedad autoinflamatoria adquirida, con exantema urticarial crónico de histología neutrofílica y gammapatía monoclonal, que responde a los inhibidores de IL-1.
Actualización DermRX
Qué ha cambiado entre la obra (2024) y octubre de 2026, y qué conviene leer en clave europea.
Actualización DermRXPrimer consenso internacional para estudiar la vasculitis cutánea de pequeño vaso
La obra distingue un estudio básico y otro ampliado según la sospecha de afectación sistémica. El grupo de trabajo de vasculitis de la Academia Europea de Dermatología y Venereología ha publicado el primer consenso internacional (Delphi) para el adulto, que lo precisa: la púrpura palpable en piernas es el signo más fiable de vasculitis por inmunocomplejos; la IFD debe tomarse de una mácula reciente que aún blanquea en parte, porque el tipo de inmunoglobulina dirige el resto del estudio; y la amplitud de las pruebas se gradúa según gravedad, duración, síntomas sistémicos y recurrencia.
Fuente: Alpsoy E, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2025;40(6):946-962. PMID: 41399325.Actualización DermRXNomenclatura: vasculitis IgA y vasculitis por inmunocomplejos IgM/IgG
La obra aún usa epónimos (Schönlein-Henoch, Wegener, Churg-Strauss). La literatura reciente habla de vasculitis IgA y reconoce, como subtipo provisional de vasculitis de órgano único, una vasculitis cutánea por inmunocomplejos IgM/IgG clínicamente indistinguible de aquella. En una serie de 14 pacientes publicada en 2026 fue sobre todo cutánea, pero en casi dos tercios se identificó una conectivopatía, crioglobulinemia, vasculitis asociada a ANCA, infección o fármaco: el predominio de IgM o IgG en la IFD obliga a buscar causa.
Fuente: Fletcher KM, et al. Skin Health Dis. 2026;6(5):743-748. PMID: 42812958. Alpsoy E, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2025;40(6):946-962. PMID: 41399325.Actualización DermRXVasculitis IgA: guías nuevas y pocos ensayos
La obra resume el tratamiento en soporte y corticoides para las complicaciones. Desde entonces hay recomendaciones nacionales británicas para niños y jóvenes (clasificación, derivación, complicaciones renales, digestivas y testiculares y seguimiento) y la guía KDIGO 2025 de nefropatía IgA y vasculitis IgA, cuyo resumen ejecutivo admite pocos cambios para la vasculitis IgA por falta de ensayos. Una revisión de 2026 sobre el adulto confirma mayor gravedad, ausencia de criterios diagnósticos propios y necesidad de seguimiento renal prolongado.
Fuente: Oni L, et al. Arch Dis Child. 2024;110(1):67-76. PMID: 39379139. Floege J, et al. Kidney Int. 2025;108(4):548-554. PMID: 40975525. Stichert VR, et al. J Am Acad Dermatol. 2026;95(2):474-484. PMID: 41655840.Actualización DermRXUrticaria vasculitis: criterios para biopsiar y algoritmo por gravedad
La obra ordena los fármacos en tres escalones sin un criterio explícito de gravedad. Un Delphi internacional acordó biopsiar los habones recurrentes cuando duran más de 24 horas, dejan equimosis o pigmentación o se acompañan de síntomas sistémicos. Un algoritmo de consenso posterior gradúa el tratamiento con la puntuación UVAS7: en la enfermedad cutánea o leve, la escalera de la urticaria crónica (antihistamínicos de segunda generación, omalizumab, ciclosporina); en la más grave o hipocomplementémica, corticoides, dapsona, hidroxicloroquina o anti-IL-1. En la UE omalizumab está autorizado en urticaria crónica espontánea, no en urticaria vasculitis: es un uso fuera de ficha técnica.
Fuente: Rothermel ND, et al. Am J Clin Dermatol. 2024;26(1):61-75. PMID: 39535577. Krause K, et al. Clin Transl Allergy. 2023;13(10):e12305. PMID: 37876033. EMA. Xolair (omalizumab): EPAR. 2026. Enlace a la fuente.Actualización DermRXDe EE. UU. a Europa: ranitidina y becaplermina no están disponibles
La obra propone ranitidina para el dolor abdominal de la vasculitis IgA y gel de becaplermina para la úlcera neuropática. En la UE los medicamentos con ranitidina están suspendidos por la presencia de N-nitrosodimetilamina (recomendación del CHMP confirmada en septiembre de 2020 y decisión de la Comisión Europea de noviembre de 2020). La autorización de becaplermina (Regranex) se retiró en julio de 2012 a petición del titular, por motivos comerciales. Ninguna de las dos opciones es aplicable aquí.
Fuente: EMA. Ranitidine-containing medicinal products: referral. 2020. Enlace a la fuente. EMA. Regranex (becaplermin): EPAR, autorización retirada. 2012. Enlace a la fuente.Actualización DermRXÚlceras: los marcos de referencia europeos no son los de la obra
La obra resume las úlceras en un cuadro sin remitir a guías. La guía de 2022 de la Sociedad Europea de Cirugía Vascular (ESVS) sobre enfermedad venosa crónica incorpora un capítulo nuevo dedicado a la úlcera venosa. Para el pie diabético, la guía conjunta IWGDF, ESVS y SVS de 2023 recuerda que cerca de la mitad de los diabéticos con úlcera en el pie tienen arteriopatía periférica y dedica recomendaciones específicas a diagnosticarla, a estimar el pronóstico de cicatrización y amputación y a priorizar la revascularización.
Fuente: De Maeseneer MG, et al. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2022;63(2):184-267. PMID: 35027279. Fitridge R, et al. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2023;66(4):454-483. PMID: 37724984.Conectar con DermRX
Referencias
Lectura de referencia
Secciones «Ulcers» · «Vasculitides, vasculopathies, and other vascular disorders» (capítulo 3, General Dermatology). En: Alikhan A, Hocker TLH, editores. Review of Dermatology. 2.ª ed. Filadelfia: Elsevier; 2024.
Fuentes consultadas para contrastar y actualizar
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